VENGADORES 97 VIDA DE ESTE VELOCISTA

Por rápido que corra, la trayectoria de Mercurio ha sido extraordinariamente accidentada, con alteraciones constantes en su biografía, fruto de los cambios de idea de los autores de Marvel a lo largo de los años. En este segundo episodio del epílogo de “Sin rendición” dedicado al gran velocista de La Casa de las Ideas, Saladin Ahmed ha puesto el acento sobre su herencia gitana, pero no ha sido siempre así, y durante mucho tiempo el rasgo biográfico que más pesó en el ánimo de Pietro fue el considerarse hijo de Magneto. ¿Quizás esos fantasmas con los que se enfrenta nuestro héroe en esta particular aventura no son sino recuerdos de la persona que fue y ya no es? ¿O tal vez se trata de presagios de lo que pueda venir? El futuro no está escrito, al menos no para nosotros, pero sí lo está el pasado. Es más: está escrito y dibujado, así que no es mal momento para repasarlo.

VILLANOS EN TRÁNSITO La primera vez que supimos de Mercurio y La Bruja Escarlata, ambos formaban parte de La Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto (The X-Men #4 USA, 1964. Marvel Gold. La Patrulla-X Original nº 1), pero tanto ellos como el villano desconocían que tuvieran cualquier tipo de consanguineidad. Le debían obediencia porque éste les había rescatado, aunque enseguida quedó claro que su papel no estaba allí. No tardaron en dejar el equipo, una vez Magneto quedó fuera de juego, para poco después unirse a Los Vengadores.

LA BÚSQUEDA DEL PADRE Pasó un tiempo hasta que entró en juego la posibilidad de atribuirle unos progenitores a los hermanos. Una década después de su creación, Roy Thomas viene a establecer que el padre de ambos es El Zumbador, un viejo superhéroe olvidado de La Segunda Guerra Mundial (Giant-Size Avengers #1 USA, 1974. Marvel Gold. Los Vengadores nº 6), mientras que la madre habría sido la fallecida Miss América. Quedó también establecido que el nacimiento habría sido en la base de El Alto Evolucionador en Wundagore y que habría sido asistido por Bova, una vaca evolucionada hasta el aspecto y la inteligencia humana. Apenas un lustro después (The Avengers #181-187 USA. 1979, Marvel Gold. Los Vengadores: Noches de Wundagore), reaparece el que había sido padre adoptivo de los mellizos, Django Maximoff, secuestra a ambos y los lleva hasta Wundagore, donde van a descubrir parte de la verdad sobre su pasado. Bova confiesa que la madre de ambos fue una mujer desesperada, llamada Magda, que se presentó una noche en la base de El Alto Evolucionador y, tras haber dado a luz a sus retoños, decidió marcharse sin aclarar el motivo. El Alto Evolucionador optó entonces por entregar los mellizos a El Zumbador y Miss América, después de que el hijo de éstos naciera muerto y sin aclararles lo ocurrido. El Zumbador huyó tras conocer la muerte de su esposa, y los niños pasaron entonces a manos de los Maximoff, que anteriormente hubieran perdido a sus propios hijos. Quedaba sólo por aclarar quién habría sido el misterioso padre del que parecía huir Magda, y para entonces John Byrne, dibujante de la saga de Wundagore, ya dio con la solución: que se tratara del propio Magneto. Así se desveló en Vision And The Scarlet Witch #4 USA (1983. Marvel Gold. Los Vengadores: La Visión y La Bruja Escarlata), y así quedó establecido para las décadas siguientes… hasta hace bien poco. Marvel trataba de desligar a Mercurio y La Bruja Escarlata de los mutantes y, en Uncanny Avengers vol. 2, #1-5 USA (2015. Imposibles Vengadores nos 26-30), se deshizo toda esta compleja historia que encajaba de manera tan perfecta y tanto tiempo había costado trazar. El Alto Evolucionador afirmaba que Pietro y Wanda eran los hijos a los que los Maximoff consideraban muertos… y todavía estamos instalados ahí. Ojo, porque este personaje tiende bastante a mentir. Conjeturamos que, tarde o temprano, volveremos sobre este asunto.

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