VENENO 1-11: NUEVA ERA

Acabas de leer el cómic del que todo el mundo está hablando. “La lección de anatomía” de Veneno. La reinvención del Protector Letal. El comienzo de una etapa de oro para uno de los personajes más noventeros que podemos encontrar en el género de superhéroes. Vuelve la legitimación de la era maldita de Marvel, que ya inaugurara Rick Remender con Imposibles X-Force y sobre la que ahora insisten Donny Cates y Ryan Stegman, un equipo creativo que ha repasado a fondo aquellos tebeos construidos a golpe de las guitarras distorsionadas de Nirvana, del exceso gráfico hiperdetallista y en demasiadas ocasiones innecesario y de la oscuridad impostada literaria inyectada en electricidad sobre personajes sin matices ni concesiones a la caracterización. ¿Se puede construir con todo eso grandes cómics? Remender nos enseñó que sí, que no hay mal punto de partida si sobre él se aplican toneladas de talento y entusiasmo, antes de eso lo hizo también Robert Kirkman y ahora Cates y Stegman vuelven a demostrarlo.

 

EL GRAN CAMBIO Nos habían dicho que el simbionte alienígena procedía de un lejano planeta, que Spiderman había cometido la imprudencia de traerlo a la Tierra y que en este mundo la criatura había encontrado en Eddie Brock a su pareja ideal. Con esa lección nos quedamos durante años. Luego llegó Brian Michael Bendis, que dio la vuelta a la tortilla, nos enseñó el mundo natal de Veneno y nombró a su especie, los klyntar, para aclararnos que su naturaleza original era benigna, aunque susceptible de ser corrompida, dependiendo del huésped con el que se ligara cada simbionte. Y ahora Donny Cates vuelve a alterar por completo la información acerca de la criatura, con ese aluvión de revelaciones que ofrece este primer número y que no es sino la punta del iceberg. Espera grandes revelaciones para los siguientes números, y calcula que iremos a bombazo por episodio. Cates, que ha querido escribir las aventuras de Veneno desde que le atrapó, con apenas nueve años, tiene las ideas claras de hacia dónde quiere llevarlo y, al contrario de lo que ha sido su estancia en Doctor Extraño, promete una larga etapa. Completó el libreto del primer número antes de saber incluso quien lo dibujaría, y entonces llegó Stegman, que se quedó fascinado por la vertiente terrorífica con la que había salpicado la historia.

 

LOS AUTORES En el Bullpen de Panini todavía no le hemos leído un cómic a Donny Cates que baje de la calificación de interesante, mientras que la mayoría de ellos alcanza la de sobresaliente. Escritor workalcoholic a tope, nacido en Garland (Texas) hace 32 años, pero residente a cuatro horas de allí, en Austin, Cates ha publicado múltiples proyectos repartidos entre Image, Aftershock, Vault, Heavy Metal o IDW, lo suficientemente efectivos como para llamar la atención de Marvel y ficharlo en exclusiva antes de que les hicieran otro Tom King. En La Casa de las Ideas ya lo ha petado a tope con Doctor Extraño y con Thanos, pero esta nueva serie demuestra que no estamos más que en el comienzo de una brillante carrera. Le acompaña un viejo conocido de la franquicia arácnida. Ryan Stegman fue designado para poner en circulación al Spiderman Superior. Antes de eso, había pasado por Los 4 Fantásticos o Araña Escarlata, entre otras, y posteriormente le hemos visto en Lobezno, Imposibles Vengadores y Spiderman: Renueva tus votos, donde también ha puesto sobre la mesa su habilidad literaria.

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