ULTIMATE X-MEN: LA GUERRA FINAL CONTRA LOS CENTINELAS

Ha estallado la Segunda Guerra Civil americana. Ese es el escenario común que muestra tres volúmenes pertenecientes a cada una de las colecciones del Universo Ultimate. Mientras que la trama principal se desarrolla en The Ultimates, los mutantes libran entretanto su propia lucha por la supervivencia. El crudo panorama que dibujó Nick Spencer como guionista de la cabecera, por el cual las fuerzas racistas pasaban a la acción contra los mutantes, alcanza aquí su mayor apogeo. Las hordas de Centinelas han tomado el sudoeste de Estados Unidos, están construyendo campos de concentración y exterminando a todo aquel que tenga el gen X. Ya no es un lúgubre presagio de lo que pueda venir algún día: está pasando.

 

Después de colocar todas las piezas en su sitio, no ha sido Nick Spencer el destinado a narrar esta historia, ya que desde el preciso momento en que comienza este volumen es sustituido por Brian Wood, un autor que ya se hubiera aproximado en el comienzo de su carrera a la Franquicia Mutante, en concreto con un puñado de episodios de Generation X coordinados por Warren Ellis a finales de los años noventa y primeros 2000. Wood alcanzó luego enorme prestigio gracias a DMZ, una serie del sello Vertigo para lectores adultos, que transcurre en una distopía en la que Estados Unidos sufre una nueva guerra civil. Los editores de Marvel se fijaron en el trabajo que había hecho en esta colección concreta y concluyeron que Wood era el guionista perfecto para ocuparse de Ultimate Comics. X-Menen una siguiente fase de la historia que pasa a estar ambientada en un país partido por la mitad. “Puede que sea algo que esté en la línea de lo que he contado en DMZ”, concedía el autor, “pero al mismo tiempo requiere una aproximación diferente, porque estamos en un mundo de superhéroes y se aplican otras reglas”.

 

Mientras que Spencer optó por la historia coral, con múltiples puntos de atención, durante el año que estuvo escribiendo la serie, Wood se centra mucho más en una de las líneas argumentales que trazara su antecesor, la del grupo liderado por Kitty, quien se alza como cabeza visible capaz de aglutinar a toda su raza y la única que parece tener claro qué hay que hacer para garantizar que los mutantes tengan un mañana. Pero, por muchas agallas que tenga, la chica que atraviesa paredes no es Charles Xavier. Carece de la experiencia y los recursos de éste, y hay que recordar que ni siquiera a él le sirvieron para cumplir con el sueño de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes. ¿Cómo puede entonces Kitty ocupar el hueco que dejara su mentor? Emerge entonces la figura del Nick Furia definitivo, quien no en vano tuviera su debut en uno de los primeros episodios de Ultimate X-Men y que ahora servirá a Kitty de valioso guía. Durante la primera época de la línea, el Director de SHIELD tenía tiempo para repartirse entre sus diversos títulos, de manera que no sólo lideraba a los Ultimates, sino que también solía dejarse caer por la mansión bastante a menudo. Con los mutantes mantendría una relación ambivalente, de manera que tan pronto apoyaba su causa como se veía obligado a ponerse en contra de los alumnos de Charles Xavier, e incluso llegó a encarcelarlos después de que se descubriera que el mentor de La Patrulla-X había borrado el cerebro a Magneto para así mantenerle en libertad. En esta tercera fase del Universo Ultimate, salvo por una aparición en el primer número, Furia estaba al margen de los asuntos mutantes, que quedaban en manos de Valerie Cooper. Eso cambia ahora, una vez se posiciona al lado de Kitty y los suyos, de manera que su participación en la lucha contra Los Centinelas, aunque sea en la retaguarda, se convierte en decisiva. Cuenta la leyenda que, en los años setenta, Chris Claremont no creía en el potencial de Los Centinelas y John Byrne le retó a ofrecerle un relato en que los robots cazamutantes se alzaran como una amenaza de primer orden. Fue así como nació “Días del Futuro Pasado”, saga cuyas máximas siguiera Spencer y ahora culmina Wood. En el original, Los Centinelas instauraron su dictadura fascista a lo largo de Estados Unidos y, cuando los pocos mutantes que quedaban con vida se rebelaron contra ellos, los exterminaron con rapidez. Es en este último punto en el que surgen las diferencias. ¿Podrán los chicos liderados por Kitty conseguir lo que otros no lograron? En cualquier caso, la batalla final, orquestada por el dibujante Carlo Barberi, es una de las más espectaculares en las que hayan participado jamás Los Centinelas.

 

A lo largo del volumen, Wood se hace también eco de las resonancias históricas que Sam Humphries y Brian Michael Bendis han imprimido a sus respectivas series durante los episodios ligados a este evento. En su caso, plantea una alegoría del movimiento abolicionista que se organizó en 1830 y tenía como objetivo la prohibición de la trata de esclavos. El discurso que pronuncia Kitty en estas páginas guarda importantes similitudes con la Proclamación de Emancipación de 1863, que firmara el Presidente Abraham Lincoln, por la que se ordenó que todos los esclavos de los entonces Estados Confederados de América fueran liberados. Posteriormente, con la Decimotercera Enmienda de la Constitución, se prohibió oficialmente la esclavitud en todo el territorio de la nación. Más allá de los discursos y los cambios legislativos, la lucha por los derechos de los negros se cobró en sangre, con incontables muertos en el camino hacia la libertad y la igualdad, una batalla que los mutantes apenas han iniciado y a la que no hacen sino unirse nuevos reclutas.

 

Y es que esta fase de Ultimate X-Menofrece la incorporación de nuevas versiones de un buen número de personajes clásicos. En los comienzos de la línea, era habitual recurrir a los grandes iconos que todo el mundo conoce, pero con el paso de los años y una vez que la plana mayor de héroes y villanos de Marvel ya habían sufrido el proceso de modernización, los guionistas se volvieron cada vez más osados a la hora de optar por los menos conocidos. En este aspecto Wood se lleva todos los premios, puesto que escarba a fondo en el catálogo de La Casa de las Ideas para ofrecernos su visión de Armadura, Quentin Quire y Vaina. Llegó a confesar que, en el caso de Paige Guthrie, recordaba con mucho cariño los tiempos en que tuvo ocasión de escribir sus historias, durante su paso porGeneration X. El autor destaca sobremanera en el tratamiento de los personajes femeninos de La Patrulla-X, lo que llevó a Marvel a colocarle como autor de una nueva etapa de la serie titulada simplemente X-Men, en que el grupo se reformaría de arriba abajo para dar cabida a una alineación formada exclusivamente por chicas. Hasta entonces, ningún escritor había tenido a su cargo tanto a La Patrulla-X clásica como a su versión Ultimate, pero Wood logró acometer el reto de manera sobresaliente, estableciendo un tono único y diferenciado para cada uno de sus proyectos.

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 18

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