PATRULLA-X ROJA 6: EL DISCURSO DEL VILLANO

Iniciamos el segundo arco argumental de Patrulla-X Roja y, a pesar de que hemos tenido el Annual por en medio y hay un cambio en el equipo gráfico, se mantiene el título con el que comenzáramos, toda vez que continúa Cassandra Nova moviendo los hilos y desplegando sus planes de odio. La conversación que la villana mantiene con Forja nos ha recordado mucho a aquellos soliloquios con el dentista Donald Trask, el sobrino de Bolivar Trask, en el número de presentación de la hermana malvada de Charles Xavier, el mítico New X-Men #114 USA (2001) de Grant Morrison y Frank Quitely. Han pasado casi dos décadas desde entonces, pero en Nova nuestro actual guionista ha encontrado al personaje perfecto para retratar estos tiempos de fake news en los que la verdad ha dejado de ser importante para muchos.

LA NUEVA BASE DE OPERACIONES Ya tenemos a los mutantes de Jean Grey instalados en X-Lantis, su base de operaciones en las profundidades marinas. A estas alturas, los mutantes ya han vivido en los lugares más insospechados, desde El Limbo a un pueblo canadiense en medio de la nada, desde San Francisco a Madripur, desde la Isla Muir a las instalaciones de Arma X… ¡Después de dar tantas vueltas por tantos sitios diferentes, la verdad es que algunos empezamos a echar de menos aquella localización de “Escuela del Profesor Charles Xavier para Jóvenes Talentos. Salem Center, Nueva York”, que Chris Claremont conseguía colar casi en casa tebeo! ¿No irá tocando regresar a la vieja finca del Profesor-X, ahora que éste vuelve a estar entre nosotros? Quizás el relanzamiento inminente de La Imposible Patrulla-X sea el mejor momento para hacerlo.

UNA ESPAÑOLA ENTRE MUTANTES Damos la bienvenida en este número a la excelente artista española Carmen Carnero, malagueña formada en Bellas Artes en la Universidad de Granada, que anteriormente ya había pasado por Marvel, en series como El Castigador o Cíclope, y que después de una temporada en la Distinguida Competencia, encargándose fundamentalmente de títulos adscritos a la Bat-Familia, regresa ahora a La Casa de las Ideas, con esta segunda aventura de Patrulla-X Roja. “Es siempre especial volver a donde te dieron la primera oportunidad dentro del mercado estadounidense, especialmente si se trata de un cómic de tanto éxito como éste”, decía Carnero en la nota de prensa que distribuyó Marvel tras su fichaje. “¡Es una gran responsabilidad, pero una responsabilidad bienvenida! He sido muy afortunada, porque la alineación, en su totalidad, es TAN asombrosa y un sueño para mí. ¿Jean Grey liderando un supergrupo formado por los mejores héroes y heroínas mutantes? No puedo pedir más, especialmente porque mis personajes femeninos favoritos forman parte del equipo. Adoro a Gabby. Es imposible no hacerlo”. En la misma nota, Tom Taylor añadía lo siguiente acerca de la nueva artista: “Carmen está trayendo tanto a Patrulla-X Roja que me siento muy afortunado de que se una al equipo. Igual puede deslumbrar con grandes momentos bajo el mar que haciendo caer a Centinelas desde lo alto del cielo, pero lo más importante es la manera única en la que actúan sus personajes. Tiene esa extraña habilidad para capturar tanto las expresiones complejas como el lenguaje corporal sutil. Sus personajes respiran”. En lo que a nosotros respecta, este primer número de la artista nos deja un buen catálogo de lo que es capaz. Nos gusta desde el terror que infunde la mera presencia de Cassandra Nova hasta la empatía que transmite Jean Grey en su escena con Nezhno, pasando por ese espectacular plano general con el Centinela en los cielos, pero si nos dan a elegir, nos quedamos con esa imagen de grupo de nuestros protagonistas. ¡Patrulla-X en estado puro!

CARTAS MARCADAS: LOEB Y SALE ANTES DE LA GRANDEZA

Stan Lee y Jack Kirby, Dennis O’Neill y Neal Adams, Chris Claremont y John Byrne, Marv Wolfman y George Pérez, Garth Ennis y Steve Dillon, Ed Brubaker y Sean Phillips… algunas de las obras más destacadas del cómic estadounidense se asientan sobre los hombros de sólidos equipos creativos compuestos por un escritor y un dibujante de talentos equiparables, y cuya suma es mayor que el valor de las partes. En los años noventa, el formado por Jeph Loeb y Tim Sale destacó sobremanera gracias a la tetralogía de colores que realizó en Marvel o las historias para Batman y Superman construidas en DC Comics. Pero Loeb y Sale no salieron de la nada; antes realizaron trabajos que pasaron inadvertidos, pero que revstían un valor indudable, además de que sobre ellos tomaron impulso para sus obras más ambiciosas. La miniserie Lobezno / Gambito: Víctimas es uno de ellos.

¿Alguien recuerda a Los Retadores de lo Desconocido? Fueron un invento de Jack Kirby anterior a Los Cuatro Fantásticos, cuya presencia en los libros de historia tan sólo obedece al hecho de haber servido como precursores lejanos de La Primera Familia. en la DC Post-Crisis los editores buscaban la combinación perfecta de buenos autores y conceptos olvidados. Después de poner al día a los grandes de la casa les fue tocando el turno a los más variopintos secundones, lo que posibilitó la reinvención de personajes que hoy en día se han convertido en leyenda (Animal Man, Question, Sandman…), en un recuerdo agradable (la Doom Patrol pre-Morrison, el Capitán Atom, Halcón y Paloma…) o en todo un misterio perdido en las cajas de saldo de las librerías especializadas (la miniserie que protagonizaron estos viejos personajes).

Arrancaba la década de los noventa y ni un pelo de tonto tenía Jeph Loeb. Nacido en 1958 en Connecticut y californiano de adopción, en sus estanterías reposaban todos y cada uno de los tebeos publicados por Marvel y DC desde 1964. Todos. Una etiqueta segura de aficionado comiquero incombustible para un tipo que, hasta entonces, se ganaba la vida en la industria cinematográfica escribiendo y produciendo títulos que no entrarían precisamente en ninguna lista de obras maestras: Comando y De pelo en pecho (ambas de 1985), por poner un par de ejemplos más que ilustrativos. Afición y trabajo se encontraron, y Loeb conoció a Jenette Kahn, entonces presidenta de DC, con motivo de un proyecto de película de Flash que nunca llegó a materializarse. Loeb por lo menos salió del encuentro con la invitación a convertirse en guionista de tebeos. Y así empezó todo.

Puestos a pedir, el recién llegado quería trabajar con Batman, Superman o Wonder Woman. Ninguno de los tres estaba disponibles, de ahí que acabara fijándose en… Los Retadores de lo Desconocido. La gran ventaja era que podía hacer prácticamente lo que quisiera con ellos, que nadie iba a protestar por el tratamiento que le diera al cuarteto de aventureros. El gran inconveniente era que probablemente nadie se fijara en el cómic, pero qué diablos. Con el sueldo de Comando, había pagado la hipoteca de su chalet y no tenía grandes ahogos económicos. Podía permitirse semejantes ligerezas. Fue entonces cuando Tim Sale entró en escena. En aquel momento, este neoyorquino nacido en 1956, marvelita declarado, artista daltónico y alumno de John Buscema tan sólo había publicado sus dibujos para las novelas gráficas de la saga literaria Thieves’ World, mientras que sus miniseries de Grendel (con Matt Wagner) y Amazon (Con Steven T. Seagle) estaban a punto de salir a la calle. Barbara Kesel presentó a ambos autores y enseguida decidieron trabajar juntos. Lo que más le atrajo a Loeb fue que Sale, con su trazo limpio y elegante, dibujaba gente real, e incluso fea cuando era necesario.

Challengers se publicó a lo largo de 1991, pasando por completo inadvertida entre los lectores, pese a que reunía todas las condiciones para llegar a título de culto: un guión complejo y sin concesiones, experimentos narrativos en cada página, un montón de guiños a la cultura popular en general, y a la cinematográfica y comiqueril en particular, y un resultado difícil de leer, pero agradecido de degustar, surrealista y divertido. El mítico editor Archie Goodwin sí apreció los méritos de la miniserie y encargó a Sale una saga para Legends Of The Dark Knight, escrita por James Robinson. Goodwin estaba tan satisfecho que invitó a Sale a que preparara una segunda historia. Sale propuso a Loeb como guionista, y el resultado fue “Choices” (luego renombrado “Fears”), el primero de una trilogía de especiales de Halloween del Hombre Murciélago al que seguirían “Ghosts” en 1994 y “Madness” en 1995. Supusieron un inesperado éxito de ventas y que Loeb entrara en el radar de Marvel en general y de la Franquicia Mutante en particular, donde empezó a escribir la serie abierta de Cable, participó en “La Era de Apocalipsis”, creó a X-Man y, en lo que a nuestro objeto de interés se refiere, se trajó a su colega Tim Sale.

Formando equipo creativo, ambos se estrenaron en Marvel con una pequeña, pero muy sugestiva y sofisticada, aventura de Bishop, que apareció como complemento de The Uncanny X-Men Annual #18 USA (1994) y con la que se completa este tomo. La segunda fue la miniserie que lo encabeza, y que contaba como protagonistas con los que entonces eran los dos hombres más populares del momento: Lobezno y Gambito. Vista con la perspectiva de los años, “Víctimas” representa una saludable excepción, dentro de lo que venía siendo la Franquicia Mutante en los noventa. Era una época en la que se tendía a integrar cualquier producto dentro del maremágnum de tramas, casi siempre relativas a las figuras de Apocalipsis o Mister Siniestro y que costaban entender de manera autónoma. El dibujo solía ser abigarrado, con abundancia de poses de póster y en línea con los excesos del momento. Predominaban los escenarios desnaturalizados, desde la base secreta del villano a los futuros distópicos alternativos. Por suerte, nada de eso está aquí. “Víctimas” no es sino un relato de corte noir cargado de intimismo y que se construye con lentitud, dejando que respire la narración. Loeb parece contar la historia en voz baja, poniendo ya en práctica ese viejo truco que tanto ha repetido luego de que los textos de apoyo expliquen algo diferente a lo que muestran las viñetas, y dejando a su vez que el soberbio arte de Sale hable por sí mismo. El artista había empezado a hacer efectivo el alejamiento de los artificios gráficos utilizados con Los retadores de lo desconocido, y ya empieza a sustituirlos por una exaltada grandiosidad de la que luego haría gala en proyectos posteriores.

La miniserie funcionó bien, y podría haber sido el comienzo de un conjunto de nuevos proyectos… sólo que entonces Loeb y Sale se reencontraron con Goodwin en la San Diego Comicon, comieron juntos, se acordaron del Batman: Año Uno de Frank Miller y decidieron construir una maxiserie con los mafiosos que habían aparecido en la mítica historia. Fue así como nació Batman: El largo Halloween, la obra que lanzó al estrellato definitivo a la pareja. Luego llegaron, no necesariamente en este orden, las secuelas de ésta, Superman: Las cuatro estaciones y, claro está, la vuelta triunfal a Marvel coincidiendo con el nuevo siglo y con la Dirección Editorial de Joe Quesada. Empezó entonces la tetralogía de los colores, con su toque nostálgico y evocador, asentado en los años dorados de cada personaje protagonista, pero quedaron atrás las aventuras propias, surgidas de la imaginación de los autores y sin referentes previos sobre los que apoyarse. Las historias contenidas en este volumen se erigen así como una curiosidad, un presagio del potencial que ya atesoraban sus autores en aquel lejano 1995 y, quizás, como un precedente sobre el que construir futuros proyectos. Aquellos a los que nos gustaría ver a Loeb y Sale otra vez en Marvel, con algo nuevo, excitante y distinto a lo anterior, lo agradeceríamos inmensamente.

EXTERMINIO 1 DE 5: DETRÁS DEL PROYECTO

Denso comienzo para una aventura con el más puro sabor a evento mutante. Ya comenta Ed Brisson, en su carta a los lectores, que todas las historias pasadas cuentan, pero no cabe duda de que algunas cuentan más que otras. ¡Se impone un repaso a las más destacadas!

“DÍAS DEL FUTURO PASADO”, Publicada en The X-Men #141 y 142 USA (1980. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X nº 2). Fue la mítica saga en la que se nos presentó la línea temporal futura en que los mutantes han sido perseguidos hasta la practica aniquilación. En ella debutó Rachel Summers, aunque no sabríamos de su condición de Sabueso hasta años más tarde, cuando llegó a nuestro presente y pasó a formar parte de La Patrulla-X. Para más detalles, puedes consultar The New Mutants #18 USA (1984. Próximamente en Marvel Gold. Los Nuevos Mutantes nº 2) y The Uncanny X-Men #188 y 189 USA (1984. Marvel Gold. La Patrulla-X nº 5). Allí se descubrió que su línea temporal era divergente de la nuestra, por cambios significativos como que, en ella, nunca murió Jean Grey. Subrayamos este detalle, porque creemos que va a ser más importante de lo que podría parecer.

“DÍAS DEL FUTURO PRESENTE” Secuela de la anterior, se narró a través de cuatro Annuals de 1990 y en ella fue presentado Acab, un cazador antimutante cuya identidad fue objeto de controversia durante años, apuntándose inicialmente la posibilidad de que fuera a tratarse de Cable, antes de que supiéramos que éste era Nathan Summers. Posteriormente, se precisó, en Excalibur #71 y 72 USA, que quien estaba destinado a convertirse en Acab era un colaborador de Moira MacTaggart llamado Roderick Campbell. En nuestra línea temporal, Campbell se transformó en Hambre, uno de los Jinetes de Apocalipsis, y como tal murió, en X-Men #96 USA (2000, CES. Patrulla-X: El fin del sueño). Por último, no sabemos las circunstancias que rodean al joven Cable, pero no veíamos con esa edad a Nathan desde el conjunto de relatos agrupados en 100 % Marvel HC. El origen de Cable, que ahora se revelan como necesarios para comprender el alcance de nuestra historia. En esta saga también encontramos guiños y ecos de “Proyecto Exterminio”, el evento mutante de 1990 (por el título), de “La canción del verdugo”, la saga que lo petaba en el verano del 92 (donde también era un duplicado de Cable, en este caso Dyscordia, quien disparaba contra los buenos en el comienzo), y “Complejo de Mesías” (2007), en que Bishop, otro hombre-X desplazado en el tiempo, trataba de acabar con la vida de Hope con el objetivo de salvaguardar el futuro.

EL EDITOR Y SUS AUTORES Se llama Jordan D. White, antes editaba una de las licencias cuyos tebeos gestiona Marvel, y también las series de Masacre, y acaba de ser ascendido a Editor Mutante. Jordan solía hacer cameos con el Mercenario Bocazas, como personaje random, y parece que también vamos a tenerlo aquí. Es el tipo del bigotillo que señala a los perseguidos en la manifestación antimutante, y que recibe un golpe con un cúmulo de hielo de Bobby. ¡Pero bueno! Señores Brisson y Larraz, ¿es ésta la manera de tratar a un editor? Un par de apuntes sobre éstos. Ed Brisson se ha metido hasta la cocina de la mansión, con sus guiones para Cable y El Viejo Logan. Esta saga le catapulta definitivamente, ya que se encuentra en la triada de guionistas que acometa el relanzamiento de The Uncanny X-Men. A Pepe Larraz todos lo conocemos, después de tantos años de buenos tebeos, con Masacre, El Poderoso Thor o Imposibles Vengadores. Su espectacular labor en Los Vengadores: Sin rendición le ha permitido saltar a la primera división en que siempre supimos que estaría. Su sueño era encargarse de La Patrulla-X… ¡y aquí lo está cumpliendo, con el que quizás sea su mejor trabajo hasta la fecha!

MARVEL EN SEPTIEMBRE DE 2018: TODOS LOS ACONTECIMIENTOS DESTACADOS

28 de septiembre

La Patrulla-X: Fénix Oscura retrasada a junio; Gambito a marzo de 2020 y una peli de Masacre el 21 de diciembre, que podría ser un reestreno

 

27 de septiembre

Secrets of Uncanny X-Men acompañará al relanzamiento de Uncanny X-Men

eXtermination #5 retrasado tres semanas

 

26 de septiembre

La Patrulla-X: Fénix Oscura trailer

 

24 de septiembre

Las circunstancias de la cancelación de The Visión de Chelsea Cain

 

23 de septiembre

Liefeld afirma estar preparando algo gordo con La Patrulla-X

 

21 de septiembre

Detalles de “Death Of Daredevil”

 

19 de septiembre

Los autores de Marvel Action: Avengers de IDW

 

18 de septiembre

Pedidos de Marvel para diciembre

La plataforma de streaming de Disney producirá series de Loki y La Bruja Escarlata

 

15 de septiembre

Fantastic Four #650 USA, La boda de Ben Grimm y Alicia Masters

Daredevil The End? Teaser

 

14 de septiembre

Miles Morales: Spider-Man #1, por Saladin Ahmed y Javier Garrón

X-Force #1, por Ed Brisson y Dylan Burnett

Danny Khazem, de Valiant, ficha como editor para X-Men y Cosmic bajo el mando de Jordan D. White

 

13 de septiembre

Winter Soldier #1, por Kyle Higgins y Rod Reis

Los cómics que inspiraron Marvel’s Spider-Man

The Vision de Chelsea Cain, cancelada

 

12 de septiembre

X-Men: The Exterminated, el epílogo de eXtermination, por Zac Thompson y Lonnie Nadler

 

7 de septiembre

Lanzamiento de Marvel’s Spider-Man

Infinity Wars: Fallen Guardian One-shot, por Gerry Duggan y Andy McDonald

 

6 de septiembre

Superior Spider-Man #1, por Chris Gage y Mike Hawthorne

 

3 de septiembre

Guardians of the Galaxy #1, por Donny Cates y Geoff Shaw

PATRULLA-X AZUL 66: DE PURA CEPA

Concluye la saga que, pese al título, probablemente identificaremos en el futuro como la aventura de la Cepa Madre o la del Equipo Azul interino. En ausencia de los protagonistas de la serie, Bunn no sólo ha aprovechado para buscar sustitutos, sino también para poner bajo los focos a personajes por los que siente especial predilección: En particular, Magneto, cuya serie escribiera con el reconocimiento unánime del público y que luego ha mantenido bajo su protección tanto aquí como en la anterior etapa mutante que guionizaba, la de Imposible Patrulla-X; y Xorn, a quien también parece haber adoptado. Inciso: No, nos creemos ni por un momento que se haya “evaporado”. Hemos vuelto a ver además a Éxodo y Elixir, que pasaran también por Imposible. ¡No sabemos cómo hace este hombre para manejar tantísimos personajes al mismo tiempo! Pero estas páginas nos han traído otros puntos de interés. ¡Hora de abordarlos!

SOLUCIONANDO LA INVERSIÓN Entre 2014 y 2015, “Los Vengadores y La Patrulla-X: Axis” fue la aventura que sirvió para llevar a cabo profundos cambios en unos pocos personajes. En el curso de la misma, tenía lugar el fenómeno de la Inversión, por el cual los valores y creencias de un buen puñado de héroes y villanos eran dados la vuelta como si se tratara de un calcetín. Vimos así a La Patrulla-X actuar como auténticos criminales o al Doctor Muerte convertido en un campeón del bien. Como era de esperar, todo volvió a la normalidad al final de la aventura… ¡salvo por unos casos muy concretos y determinados, los de Iron Man, Dientes de Sable y Kaos! La vuelta de las posteriores Guerras Secretas sirvió como excusa para devolver a Tony Stark a la normalidad, sin que nadie se dignase explicarnos las circunstancias concretas de ese cambio; Victor Creed ha seguido bajo los efectos de la Inversión, aunque algunos guionistas no parecen darse cuenta de ello… y por último tenemos a Kaos, que aunque ha dado pequeñas muestras de cambio, seguía también afectado por el fenómeno. El personaje, por si fuera poco, se encontraba desfigurado a causa de una batalla contra Kang, en el curso de Imposibles Vengadores, colección de la que a su vez derivaba “Los Vengadores y La Patrulla-X: Axis”. Llama la atención que Rick Remender, el guionista responsable de todo esto de lo que estamos hablando, se propusiera en el comienzo de dicha cabecera elevar la apreciación que los lectores tenían de Alex Summers. Incluso llegó a convertirlo en el líder del Escuadrón de Unidad… para después dejarlo hecho un auténtico desastre. Ha sido necesario que trascurrieran tres largos años, y que tuviéramos un guionista como Cullen Bunn, tan preocupado por que los personajes que pasan por sus manos sean fieles a su naturaleza, para que Kaos se pueda desembarazar del pesado equipaje que ha cargado durante todo este tiempo. No sólo se anula la Inversión, sino que también nos podemos olvidar de las cicatrices, aunque, en origen, una cosa no tuviera que ver con la otra. ¿Lo pasamos por alto? ¡Nosotros no tenemos inconveniente! En cualquier caso, recuperamos, por lo tanto, al Alex Summers de siempre, y lo hacemos con el propósito de que forme parte del nuevo elenco con el que contará Increíble Patrulla-X a partir de la llegada de Christos Gage y Greg Land. Lo disfrutaremos hacia finales de año, aunque aquí ya te podemos avanzar la cubierta del episodio del cambio. Además de Kaos, el grupo contará con Dazzler, La Bestia, Coloso y Sendero de Guerra.

PONIÉNDONOS AL DÍA Este mes hemos tenido dos entregas de Patrulla-X Azul o, lo que es lo mismo, hemos puesto en circulación cuatro números de la serie original americana. El motivo viene del retraso que supuso la inclusión completa de “Veneno-X” en estas páginas, así como el hueco que tuvimos que dejar para el X-Men Blue Annual #1 USA. A partir del mes que viene, recuperaremos la normalidad…

 

Spot On originalmente aparecido en Patrulla-X Azul nº 66

ULTIMATE X-MEN: MUJER X CONTRA MUJER X

Desde que tuvo lugar el reinicio de Ultimate X-Men, Marvel decidió acudir a un nuevo paradigma alrededor de los mutantes. La colección original, que alcanzara la importante cifra de un centenar de entregas, seguía el concepto del grupo fundado por el Profesor Charles Xavier para defender a una humanidad que le temía y odiaba. Tras “Ultimatum”, tal escenario no tenía cabida: la humanidad había desatado una guerra abierta contra los mutantes. Después de más de treinta episodios, ese conflicto ha terminado, con el Homo superior alcanzando la paz en su nuevo hogar, llamado Utopía. Pero ahora a los mutantes les queda una última batalla por librar: contra su propia gente.

 

Kitty Pryde y Jean Grey representan dos extremos del tipo de mujer que nos hemos encontrado en los cómics de La Patrulla-X desde que Chris Claremont la transformara en una serie en que el tratamiento de las heroínas tenía una profundidad y un atractivo como nunca se había visto en el género, hasta llegar a cambiarse la manera en que ellas se representaban ante una audiencia que, en los orígenes, era mayoritariamente masculina, pero que fue poblándose por lectoras conforme descubrían al que podía calificarse como el primer cómic feminista de superhéroes.

 

Jean Grey era la única integrante del equipo fundador. Cuando Claremont la recuperó para formar parte del grupo surgido de la Segunda Génesis, fue en sus propios términos. Renunció a toda la naftalina del personaje creado por Stan Lee en los años sesenta con el único propósito de servir de interés amoroso a otros protagonistas, para posicionarla como una mujer fuerte, que elegía su destino y que, a continuación, se transformaba en el miembro más poderoso de La Patrulla-X. En The X-Men#101 USA (1976. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-Xnº 1) Jean resurgió de sus cenizas como Fénix. Como ella mismo proclamaba, era vida y fuego encarnado, poco menos que una diosa entre meros mortales, con el poder cósmico en sus manos. Dave Cockrum diseñó un traje arrebatadoramente sexy, que pronto despertó el interés lascivo de Lobezno, produciendo choques a cara de perro con Cíclope, el novio tradicional de ella. Cinco años más tarde, Fénix había muerto, en la historia más escalofriante jamás producida por La Casa de las Ideas, y su leyenda quedaría para siempre.

 

En The X-Men#129 USA (1980. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-Xnº 2), Claremont y John Byrne habían presentado a Kitty Pryde, una adolescente de apenas catorce años que atravesaba paredes, procedía de una familia judía y se entusiasmaba ante la posibilidad de convertirse en mujer-X. Byrne planeaba que Kitty fuera “la chica normal”, frente a la exuberancia que presentaba tanto Fénix como su otra compañera de equipo, Tormenta. Y Kitty no era muy diferente a cualquier otra chavala de su edad, sólo que Claremont añadió un detalle que no entusiasmó en absoluto a su colaborador: se trataba de una superdotada, experta en computadoras, lo que la ligaba con una habilidad tradicionalmente asociada a los chicos, máxime a comienzos de los años ochenta, cuando la informática era un campo árido para nadie que no recibiera el calificativo despectivo de cerebrito.

 

Kitty y Jean nunca llegaron a coincidir en la Edad Dorada de La Patrulla-X, en tanto que la adolescente no se unió de manera oficial al equipo hasta el episodio siguiente a la muerte de Fénix. Mucho tiempo después, Marvel tomaría la decisión equivocada de resucitar a Jean, pero tampoco entonces surgió la opción de explorar el profundo contraste que existía entre ambas. Es así como llegamos a la versión Ultimate de La Patrulla-X, donde las circunstancias han sido diferentes. En primer lugar, el abismo de edad que existía en la Tierra-616 entre la Jean ya adulta y la Kitty adolescente no era tan acusado, ya que la Jean de este mundo se presentaba, en Ultimate X-Men#1 USA (2001. Coleccionable Ultimatenº 2. Ultimate X-Mennº 1), como una joven de diecinueve años, extrovertida y rebelde, aunque esos rasgos fueron atenuándose conforme avanzaba su romance con Cíclope. Kitty por su parte llegó una veintena de episodios más tarde, en Ultimate X-Men#21 USA (2002. Coleccionable Ultimatenº 15. Ultimate X-Mennº 4), con una historia y un contexto que estaban calcados del original. En este caso, el personaje se mantendría muy cercano a su modelo primigenio, si bien escogería compañeros sentimentales diferentes: primero El Hombre de Hielo y, más adelante, Spiderman, en un giro del destino que sorprendió a todos los lectores. Las circunstancias condujeron a que Kitty tuviera que crecer más deprisa que cualquier chica de su edad, especialmente después de que los mutantes pasaran a la clandestinidad.

 

Fue en ese punto en el que ella y Jean se erigieron como los dos modelos a seguir por los suyos. Mientras Jean alcanzó la posición de líder de Tian, un paraíso mutante situado en Asia, Kitty encabezaría la resistencia en Estados Unidos. Después de una cruenta guerra, consiguió que los mutantes se hicieran con Utopía, una pequeña nación en la que soñar con un futuro. En el camino, las disensiones entre una y otra se hicieron cada vez mayores, como antes había ocurrido con el Profesor Xavier y Magneto, como si los mutantes estuvieran condenados a tener que elegir siempre entre la vía pacífica y la violenta.

 

En este último volumen de Ultimate X-Mense produce el inevitable choque de trenes: Utopía contra Tian. Kitty contra Jean. Mutantes contra mutantes. A juicio de Brian Wood, el guionista actual de la serie, el conflicto deriva de algo tan viejo como que el poder corrompe: “Si te fijas en estas dos lideresas, ambas encabezan enclaves mutantes, pero los manejan de maneras distintas”, comenta. “Supongo que también puedes decir que a Kitty se le ha ido un poco la cabeza en los últimos tiempos, pero su control de Utopía está centrado en una estricta, y posiblemente ingenua, especie de pacifismo, mientras que Jean cree en la grandeza y en la superioridad de Tian y actúa en consecuencia. No creo que Jean sea una villana, a pesar de que haya hecho algunas cosas de dudosa catadura, pero sí pienso que está un poco más pasada de rosca que Kitty”.

 

Esta Guerra Civil Mutante sirve para cerrar la segunda y última serie americana de Ultimate X-Men, que a su vez tuvo continuidad en una miniserie-prólogo a “Cataclismo”, el gran evento en que todos los héroes de la Tierra-1610 se enfrentaban a la llegada de Galactus. Joshua Hale Fialkov, que ya venía escribiendo The Ultimates, tomaba el testigo de Wood, para tres episodios con los que se venía a cerrar la historia del Homo superior dentro del Universo Ultimate. El nuevo guionista procuró mantenerse fiel a los planteamientos de su predecesor, mientras que la continuidad en los lápices del estupendo dibujante Álvaro Martínez, que ya se ocupara también de los últimos números de Wood, garantizaba la coherencia estética.

 

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 21

ULTIMATE X-MEN: MÁS ALLÁ DEL ODIO Y DEL TEMOR

En el comienzo, Stan Lee estableció que los mutantes componían una raza que la humanidad rechazaba, porque algún día estaba destinada a sustituirla. Cuando Chris Claremont reinventó la franquicia, a mediados de los años setenta, llevó ese principio hasta sus máximas consecuencias. Construyó una alegoría social a partir de ahí, que le permitía establecer paralelismos entre la marginación que sufría el Homo superior y la que pudieran parecer otros colectivos, como las mujeres, los negros o los homosexuales. El triunfo absoluto del planteamiento sirvió para alimentar décadas de historias, y así seguiría siendo de manera indefinida. Pero en el proceso alguien se preguntó: ¿pueden ser los mutantes algo más que unos seres temidos y odiados por la humanidad a la que han jurado proteger?

 

Ese alguien fue Grant Morrison. Levantó la mano cuando se hizo cargo de La Patrulla-X, en el arranque del siglo XXI, a través del apasionante proyecto conocido como New X-Men. Morrison, como tantos otros lectores de cómics, había sido un chaval introvertido, con pocos amigos y siempre metido en sus aficiones. Cuando leyó las historias de Chris Claremont, no pudo sino sentirse atrapado por ellas. Pero con el tiempo, Morrison se convirtió en una estrella, en un gurú de la nueva manera de hacer cómics, en un ídolo perseguido por mujeres, adorado por sus fans y que alcanzó el éxito en todos los ámbitos de su vida, sin dejar nunca de ser auténtico consigo mismo. Si el había salido del círculo de los temidos y odiados, ¿por qué no podían hacerlo los mutantes? En New X-Men así lo planteó. Como él, los mutantes consiguieron alcanzar una nueva posición social. Ahora, tenían admiradores, marcaban las tendencias en moda y cultura y la gente normal quería ser como ellos. Lo ansiaban de hecho, lo que llevó al nacimiento de una droga que permitía adquirir poderes momentáneamente. En el fondo, estaba haciendo lo mismo que hiciera Claremont en los ochenta: utilizar a los mutantes como metáfora para hablar de la sociedad en que vivía, sólo que él se acercaba a ellos desde una nueva perspectiva y desde un nuevo contexto, en el que los grupos que antes eran marginales ya no tenían por qué esconderse, sino que podían reivindicar su lugar dentro de la sociedad, e incluso erigirse en modelo de conducta.

 

Las lecciones de Morrison tuvieron cierta importancia en esos años, pero luego cayeron mayoritariamente en el olvido, cuando Marvel volvió a unos cánones más clasicistas. Pese a todo, causaron un gran impacto en los jóvenes autores de la época, aquellos que, como es el caso de Brian Wood, tenían en Morrison a un maestro del que tomaban notas. Así es como llegamos a Ultimate X-Men, la serie que nos ocupa, en la que Wood ha venido construyendo una larga saga, que ahora nos sitúa al Homo superior en un escenario nunca antes contemplado. La guerra contra la humanidad ha terminado, los mutantes, bajo el liderazgo de Kitty Pryde, tienen un pedazo de tierra al que pueden llamar hogar, y allí han empezado la construcción de una nueva sociedad. La gran sorpresa es que, al contrario de lo que ocurre con el mundo de los humanos, los mutantes se permiten crear un lugar en que impere la justicia y la igualdad, en que puedan acometerse los desafíos que afronta el mundo desde una nueva perspectiva. Problemas que parecían irresolubles, encuentran ahora solución inesperada. El ejemplo más evidente es de la semilla inteligente. A Kitty y los suyos les instalaron en medio del desierto, en un lugar inhóspito que les condenaba a una vida de dificultades. ¿Qué hicieron ellos? Crear una semilla inteligente, que convirtió la zona en un vergel y que ahora podría acabar con el hambre en todo el mundo. De amenaza, Wood ha hecho de los mutantes en algo codiciado. Es entonces cuando el Gobierno, aquél que creó a los propios mutantes en un laboratorio secreto y luego les dio caza, les percibe de una manera distinta a como lo ha hecho hasta entonces. ¿Cuál será su respuesta? Cosificarlos, privatizarlos, reclamarlos como una propiedad, un recurso natural que es de ellos y del que deberían responder a su antojo, porque entienden que no son sujetos de los derechos humanos. Para una administración que ha esquilmado los recursos naturales del planeta, lo más lógico es hacer lo mismo con esas criaturas capaces de hallazgos tan prodigiosos como esa semilla inteligente. “Quieren hacerlos suyos y crear cosas como la semilla inteligente, que formen parte de un programa gubernamental”, señalaba el guionista. “Es muy similar a la manera en que el Gobierno puede privatizar una compañía petrolífera. Han hecho a los mutantes, así que entienden que son de su propiedad. El Gobierno Estadounidense necesita reconstruirse tras lo ocurrido últimamente. Están buscando recuperar su estatus de superpotencia”.

 

La saga de Ultimate Comics. X-Menque aborda tan inusual enfoque, supone además la incorporación del dibujante turco Mahmud Asrar. Hace años que Brian Wood quería trabajar con él, pero no había sido posible hasta este preciso momento. El guionista recordaba que primero iba a coincidir con Asrar en Northlanders, su serie para Vertigo, pero fue cancelada antes de que fuera posible. A continuación, DC Comics contrató a Wood para llevar a cabo el relanzamiento de Supergirl, y el escritor sugirió que Asrar le acompañara. Tampoco pudo ser, porque DC optó por quedarse con el dibujante y echar a Wood del proyecto, lo que provocó un enorme enfado… Pero ahora es todo agua pasada y los dos autores pudieron reencontrarse para el impulso que conducirá hasta el final de la historia de los mutantes definitivos… aunque eso ya será en el siguiente tomo.

 

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 20

ULTIMATE X-MEN: LA GUERRA FINAL CONTRA LOS CENTINELAS

Ha estallado la Segunda Guerra Civil americana. Ese es el escenario común que muestra tres volúmenes pertenecientes a cada una de las colecciones del Universo Ultimate. Mientras que la trama principal se desarrolla en The Ultimates, los mutantes libran entretanto su propia lucha por la supervivencia. El crudo panorama que dibujó Nick Spencer como guionista de la cabecera, por el cual las fuerzas racistas pasaban a la acción contra los mutantes, alcanza aquí su mayor apogeo. Las hordas de Centinelas han tomado el sudoeste de Estados Unidos, están construyendo campos de concentración y exterminando a todo aquel que tenga el gen X. Ya no es un lúgubre presagio de lo que pueda venir algún día: está pasando.

 

Después de colocar todas las piezas en su sitio, no ha sido Nick Spencer el destinado a narrar esta historia, ya que desde el preciso momento en que comienza este volumen es sustituido por Brian Wood, un autor que ya se hubiera aproximado en el comienzo de su carrera a la Franquicia Mutante, en concreto con un puñado de episodios de Generation X coordinados por Warren Ellis a finales de los años noventa y primeros 2000. Wood alcanzó luego enorme prestigio gracias a DMZ, una serie del sello Vertigo para lectores adultos, que transcurre en una distopía en la que Estados Unidos sufre una nueva guerra civil. Los editores de Marvel se fijaron en el trabajo que había hecho en esta colección concreta y concluyeron que Wood era el guionista perfecto para ocuparse de Ultimate Comics. X-Menen una siguiente fase de la historia que pasa a estar ambientada en un país partido por la mitad. “Puede que sea algo que esté en la línea de lo que he contado en DMZ”, concedía el autor, “pero al mismo tiempo requiere una aproximación diferente, porque estamos en un mundo de superhéroes y se aplican otras reglas”.

 

Mientras que Spencer optó por la historia coral, con múltiples puntos de atención, durante el año que estuvo escribiendo la serie, Wood se centra mucho más en una de las líneas argumentales que trazara su antecesor, la del grupo liderado por Kitty, quien se alza como cabeza visible capaz de aglutinar a toda su raza y la única que parece tener claro qué hay que hacer para garantizar que los mutantes tengan un mañana. Pero, por muchas agallas que tenga, la chica que atraviesa paredes no es Charles Xavier. Carece de la experiencia y los recursos de éste, y hay que recordar que ni siquiera a él le sirvieron para cumplir con el sueño de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes. ¿Cómo puede entonces Kitty ocupar el hueco que dejara su mentor? Emerge entonces la figura del Nick Furia definitivo, quien no en vano tuviera su debut en uno de los primeros episodios de Ultimate X-Men y que ahora servirá a Kitty de valioso guía. Durante la primera época de la línea, el Director de SHIELD tenía tiempo para repartirse entre sus diversos títulos, de manera que no sólo lideraba a los Ultimates, sino que también solía dejarse caer por la mansión bastante a menudo. Con los mutantes mantendría una relación ambivalente, de manera que tan pronto apoyaba su causa como se veía obligado a ponerse en contra de los alumnos de Charles Xavier, e incluso llegó a encarcelarlos después de que se descubriera que el mentor de La Patrulla-X había borrado el cerebro a Magneto para así mantenerle en libertad. En esta tercera fase del Universo Ultimate, salvo por una aparición en el primer número, Furia estaba al margen de los asuntos mutantes, que quedaban en manos de Valerie Cooper. Eso cambia ahora, una vez se posiciona al lado de Kitty y los suyos, de manera que su participación en la lucha contra Los Centinelas, aunque sea en la retaguarda, se convierte en decisiva. Cuenta la leyenda que, en los años setenta, Chris Claremont no creía en el potencial de Los Centinelas y John Byrne le retó a ofrecerle un relato en que los robots cazamutantes se alzaran como una amenaza de primer orden. Fue así como nació “Días del Futuro Pasado”, saga cuyas máximas siguiera Spencer y ahora culmina Wood. En el original, Los Centinelas instauraron su dictadura fascista a lo largo de Estados Unidos y, cuando los pocos mutantes que quedaban con vida se rebelaron contra ellos, los exterminaron con rapidez. Es en este último punto en el que surgen las diferencias. ¿Podrán los chicos liderados por Kitty conseguir lo que otros no lograron? En cualquier caso, la batalla final, orquestada por el dibujante Carlo Barberi, es una de las más espectaculares en las que hayan participado jamás Los Centinelas.

 

A lo largo del volumen, Wood se hace también eco de las resonancias históricas que Sam Humphries y Brian Michael Bendis han imprimido a sus respectivas series durante los episodios ligados a este evento. En su caso, plantea una alegoría del movimiento abolicionista que se organizó en 1830 y tenía como objetivo la prohibición de la trata de esclavos. El discurso que pronuncia Kitty en estas páginas guarda importantes similitudes con la Proclamación de Emancipación de 1863, que firmara el Presidente Abraham Lincoln, por la que se ordenó que todos los esclavos de los entonces Estados Confederados de América fueran liberados. Posteriormente, con la Decimotercera Enmienda de la Constitución, se prohibió oficialmente la esclavitud en todo el territorio de la nación. Más allá de los discursos y los cambios legislativos, la lucha por los derechos de los negros se cobró en sangre, con incontables muertos en el camino hacia la libertad y la igualdad, una batalla que los mutantes apenas han iniciado y a la que no hacen sino unirse nuevos reclutas.

 

Y es que esta fase de Ultimate X-Menofrece la incorporación de nuevas versiones de un buen número de personajes clásicos. En los comienzos de la línea, era habitual recurrir a los grandes iconos que todo el mundo conoce, pero con el paso de los años y una vez que la plana mayor de héroes y villanos de Marvel ya habían sufrido el proceso de modernización, los guionistas se volvieron cada vez más osados a la hora de optar por los menos conocidos. En este aspecto Wood se lleva todos los premios, puesto que escarba a fondo en el catálogo de La Casa de las Ideas para ofrecernos su visión de Armadura, Quentin Quire y Vaina. Llegó a confesar que, en el caso de Paige Guthrie, recordaba con mucho cariño los tiempos en que tuvo ocasión de escribir sus historias, durante su paso porGeneration X. El autor destaca sobremanera en el tratamiento de los personajes femeninos de La Patrulla-X, lo que llevó a Marvel a colocarle como autor de una nueva etapa de la serie titulada simplemente X-Men, en que el grupo se reformaría de arriba abajo para dar cabida a una alineación formada exclusivamente por chicas. Hasta entonces, ningún escritor había tenido a su cargo tanto a La Patrulla-X clásica como a su versión Ultimate, pero Wood logró acometer el reto de manera sobresaliente, estableciendo un tono único y diferenciado para cada uno de sus proyectos.

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 18

ULTIMATE X-MEN: MUTANTES EN LA SOMBRA

Hubo un tiempo en que Estados Unidos era un lugar seguro para el Homo superior. Esos días han pasado. Como refleja Jonathan Hickman en The Ultimates, el país se encuentra en descomposición, la autoridad del gobierno está en entredicho y eso, en lo que a los mutantes se refiere, se traduce en malas noticias. Tras “Ultimatum”, eran ilegales; ahora, son perseguidos y asesinados. Y ninguno sospecha que el culpable es un mutante llamado William Stryker.

Este tomo de Ultimate X-Mencontiene el segundo y último arco argumental orquestado por Nick Spencer. El guionista de Morning Gloriesjuega con los elementos que utilizó Chris Claremont en los años ochenta alrededor de “Días del futuro pasado”, no ya con el concepto en sí mismo de aventura que desvela un mañana terrible, sino con todas las tramas a las que dio pie y que tenían como común denominador el odio racista hacia los mutantes. Aquellos dos episodios de contundencia inabarcable encerraban muchas razones para que fueran considerados una obra maestra, pero la más importante de todas quizás fue la sutileza con la que planteaban su final: Kitty Pryde había vuelto atrás en el tiempo para impedir que tuviera lugar el Apocalipsis, como consecuencia del asesinato del senador Robert Kelly. Con su ayuda, La Patrulla-X consiguió abortar los planes de La Hermandad de Mutantes Diabólicos de Mística. Sin embargo, tras sobrevivir al atentado, era el propio senador quien reactivaba el Programa Centinela, lo que en último término podría conducir a la aniquilación total. ¿Había cambiado realmente el curso de los acontecimientos? ¿El futuro negro de La Patrulla-X tendría lugar, hicieran lo que hicieran por impedirlo?

 

En el Universo Marvel clásico, durante los años posteriores a la publicación de aquella historia tan definitoria, Chris Claremont fue dosificando hábilmente indicios que apuntaban a que los mutantes jamás conseguirían escapar a su destino. En la novela gráfica “God Loves Man Kills” (1984. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X: Dios ama, el hombre mata) la historia giraba alrededor del odio de humanos contra mutantes, que adquiría tintes de fanatismo religioso en la figura del reverendo William Stryker. El cómic se convirtió en uno de los más populares entre los lectores, en tanto que muchos lo consideraron como la historia definitiva de La Patrulla-X. Su impacto llegaría a ser tal que inspiraría la segunda producción cinematográfica de nuestros héroes.

 

La impresión de que, llegado el momento, los mutantes se verían arrastrados a una guerra contra los humanos de la que ningún bando saldría victorioso había calado con fuerza, hasta el punto de que fue sobre lo que giró el primer gran crossover de la franquicia, “La masacre mutante”, publicada a lo largo de diversas series durante el verano de 1986. Unos misteriosos individuos con motivos pocos claros atacaban los túneles donde vivían Los Morlocks y asesinaban sistemáticamente a los integrantes de esta sociedad mutante que había decidido aislarse de los humanos.

 

En paralelo, Claremont también introdujo el concepto de los Nimrods. Se trataba de la siguiente generación de Centinelas, la que había sido pieza fundamental del desastre narrado en DOFP. Consciente de que James Cameron leyó su historia con mucha atención antes de escribir el guión de The Terminator (1984), el Patriarca Mutante le devolvió la moneda, mediante la presentación de un cíborg asesino que retrocedía en el tiempo para continuar con su trabajo genocida en el presente.

 

Curiosamente, en 2006, ya hubo dos autores, Craig Kyle y Chris Yost que, desde las páginas de New X-Men, jugaron a unir los destinos de Stryker y uno de los Nimrod, en una saga con grandes dosis de nostalgia. Quizás si no hubiera sido por ellos Spencer jamás hubiera planteado el ejercicio que nos ofrece en estas páginas y por el cual, una vez alcanzada la situación que se describía en “Días del futuro pasado”, juega también a que sea Stryker el culpable de que los Nimrods comiencen la carnicería.

 

Tanto en la Tierra-616 como en los primeros tiempos del Universo Ultimate, la llegada de un peligro tan terrible como el de los Nimrods probablemente hubiera sido amortiguada por la intervención de La Patrulla-X, pero el gran hecho diferenciador del escenario con que nos hemos encontrado tras los acontecimientos de “Ultimatum” es que ya no hay un equipo organizado de mutantes, sino grupúsculos ocultos en la clandestinidad e individuos asustados, sin que haya ninguna figura que les represente y junto a la que se puedan sentir seguros, como fueran Magneto y Xavier en el pasado. En el anterior tomo, vimos que Kitty Pryde podría llegar a asumir ese papel, y aquí llega a apuntarse que la elegida podría ser Tormenta. Para ello, hay que volver sobre un escenario que ya se nos enseñó muy por encima anteriormente: uno de los campamentos donde se encuentran algunos de los mutantes que conocíamos. Aquellos que colaboran, reciben un trato correcto, mientras que los que no lo hacen, como es el caso de Coloso, son sometidos a torturas de forma clandestina. La alegoría con respecto a la prisión de Guantánamo no podría ser más evidente. Hay todavía un tercer lugar que cobra importancia en el nuevo orden del poder mutante: las ciudades flotantes de Tian, en el sudeste asiático, donde la historia corrió en sentido diferente: allí los mutantes triunfaron sobre sus opresores, para fundar una utopía que otras naciones miran con suspicacia.

 

A todo esto, Spencer añade un misterio: la repentina reaparición de personajes que hasta ahora creíamos muertos. En el final del anterior tomo, Charles Xavier se presentaba ante Pícara, sin dar ningún indicio de cómo podía haber sobrevivido a que Magneto rompiera su cuello. Lejos de ofrecer soluciones fáciles al regreso, el guionista apuesta incluso por añadir nuevos interrogantes a modo de subtrama. La clave final no llega hasta la última página, con una monumental sorpresa que quizás hubiera llegado mucho más lejos de haber seguido el escritor al frente de la cabecera. Su sustituto Brian Wood, optará por centrarse en las otras muchas semillas que Spencer ha dejado plantadas.

 

Artículo aparecido originalmente en Ultimate X-Men nº 17

ULTIMATE X-MEN: EL FUTURO ES HOY

La Patrulla-X estuvo casi ausente en la segunda fase del Universo Ultimate. No es de extrañar, puesto que se trataba del grupo que más sufrió los efectos de “Ultimatum”, con la práctica eliminación de todos sus puntales. A lo largo de la saga de Jeph Loeb y David Finch murieron buena parte de los mutantes que hasta entonces conocíamos, pero también y sobre todo los personajes sobre los que se asentaba la serie: Charles Xavier, el propio Magneto, Lobezno, Cíclope, La Bestia, Rondador Nocturno… Loeb eliminó mutantes como quien pretendía que no hubiera un mañana. ¿Qué es lo que sucedería después del apocalipsis del homo superior? La respuesta hay que buscarla en esta siguiente etapa de la colección.

 

Pese a que Loeb fulminó sin piedad las bases sobre la que se asentaba el Homo superior en su interpretación definitiva, no sin que antes además hubiera roto con los esquemas previos al establecer que los mutantes del Universo Ultimate no eran fruto de la evolución, sino un sofisticado producto de laboratorio, en honor de este guionista capaz de lo mejor y de lo peor hay que decir que, acto seguido, propuso una brillante relectura del concepto, a través de la historia contenida en Coleccionable Ultimatenº 55. Ultimate X. En sus páginas, como si se tratara del mítico Giant-Size X-Men#1 USA (1975. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-Xnº 1), una Jean Grey que había conseguido sobrevivir al abismo y que ahora utilizaba un nuevo nombre iba reclutando a nuevos mutantes con los que reimaginar el sueño de Charles Xavier. Entre ellos, se encontraba, como apuntaría el título, el hijo de Lobezno, además de una amalgama de nuevos y viejos personajes. Todo ello tenía lugar en un clima de irrespirable odio hacia los mutantes, no sólo entre la opinión pública, sino también para las autoridades, que habían desatado la caza de todo el que tuviera el gen x como si se tratara de un criminal. A su vez, y tras la desaparición de Peter Parker, en Coleccionable Ultimatenº 66. Ultimate Spidermannº 31: La Muerte de Spiderman. El día después, Mercurio, el hijo de Magneto, se ponía al servicio del gobierno de Estados Unidos, para reunir a todos los mutantes y ponerlos a su disposición como esclavos.

 

Y ahí tenemos ya el punto de partida para la historia que aquí comienza. Nick Spencer, un guionista fichado por Marvel después del éxito que tuviera en Image con su obra independiente Morning Glories, acerca de los alumnos de un particular instituto y los misterios que ocurren entre sus paredes, se incorpora a la línea Ultimate con el propósito de dejar atrás la misión de salvar el mundo que tuviera antes La Patrulla-X. Esta nueva encarnación de Ultimate X-Men trata sobre un puñado de chicos que han decidido unirse y salvarse a sí mismos de la amenaza que pende sobre ellos.. “Nuestro primer arco está dedicado a ratificar que las viejas leyendas han muerto. Ni Xavier ni Magneto están ya aquí y las ideologías que representaban ya no funcionan. Aquí exploraremos por qué”.

 

El escenario trazado por Spencer, con la inconmensurable ayuda de Paco Medina, un dibujante que llevaba largo tiempo trabajando para Marvel y que aquí alcanza su cúspide artística, nos devuelve el recuerdo de “Días del futuro pasado”, la extraordinaria saga que fuera narrada por Chris Claremont y John Byrne en 1980 y que todavía hoy en día persiste como un referente fundamental de la iconografía mutante, capaz incluso de inspirar por sí sola todo un filme de su franquicia cinematográfica. “Días del futuro pasado” mostraba un futuro cercano, en el que el asesinato del senador Robert Kelly por parte de la Hermandad de Mutantes Diabólicos habría provocado la reactivación del Programa Centinela, llevando a la práctica eliminación de todos los mutantes y superhéroes de la Tierra y dejando un mundo post-apocalíptico y en ruinas, en que los únicos supervivientes languidecían en campos de concentración. En su momento, tanto en la película como en el relato original de Claremont y Byrne, el planteamiento consistía en señalar ese escenario como posible, a partir de los sucesos que estaban teniendo lugar en el presente. La revolución del Universo Ultimate consiste en llevar la ucronía al aquí y al ahora. La Patrulla-X no puede impedir que ocurra el genocidio de su especie porque… ¡Ya ha empezado! No puede impedir que se despliegue la nueva generación de Centinelas, porque ya lo ha hecho. No puede impedir que el gobierno ilegalice a los mutantes, porque esa ley ya está firmada. Escapar al abismo es su única posibilidad.

 

Tanto Spencer como Medina juegan a cartografiar un terreno nuevo, pero también a que algunos de los elementos que encontramos en él ofrezcan ecos que conecten con el tema fundamental de la caza y captura del Homo superior. De posteriores viajes a la línea temporal de “Días del pasado futuro” toman a los Nimrod, la futura generación de Centinelas, mejorados y más terribles que cualquiera que haya existido antes. De la mítica “Patrulla-X: Dios ama, el hombre mata” (1982), recuperan la figura de William Stryker, aunque su debut en el Universo Ultimate ya había tenido lugar en el curso del último ataque de Magneto, en concreto en Ultimate X-Men#98 USA (2009. Coleccionable Ultimate. Ultimate X-Men nº 15: Ultimatum), Spencer ha querido hacer un repaso por el origen y las motivaciones del personaje, de tal manera que los nuevos lectores puedan seguir su drama desde el principio. El William Stryker de la continuidad tradicional era un sargento del ejército estadounidense cuya esposa daba a luz a un mutante, lo que motivaba que el padre asesinara a ambos, al considerar lo ocurrido un castigo divino. En el cine, en X-Men 2, encontramos en su momento otra variante del villano. Allí Stryker era el responsable del proyecto militar en el que se recubrieron de adamántium los huesos de Lobezno. Y por supuesto también hay “ultimatizaciones” de otros viejos personajes de la Tierra-616, como es el caso de Oruga, un mutante que viera la luz en la continuidad clásica a finales de los años noventa y que todavía ofrece uno de los poderes más extraños que se hayan visto jamás.

 

La construcción de este argumento en que lo imposible es ya una realidad palpable enlaza, en perfecta sincronización, con el resto de cabeceras del Universo Ultimate, en especial con The Ultimatestras la llegada de Jonathan Hickman y Esad Ribic, quienes han aplicado esa idea de que Estados Unidos ha dejado de ser la primera potencia mundial. Ahora hay otros países que están ocupando el lugar que antes tuviera América y quizás sea allí donde los mutantes puedan escapar de la masacre. ¿Encontrarán algún sitio al que llamar hogar? ¿Encontrarán descanso algún día, o todo lo que les queda es esperar y morir? Ha llegado el momento de buscar la respuesta.

 

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 16

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