GUERRA DE SIMBIONES: DE CÓMO UNA AVENTURA SE CONTÓ PRIMERO EN FORMA DE VIDEOJUEGO

La aventura de la que vamos a hablar incorpora toda una trama de Ultimate Spider-Man de la que hasta ese momento no habían tenido noticia los aficionados que únicamente seguían la serie mensual del personaje. Como si se tratara de una versión oscura de Forrest Gump, que cuenta sus historias a quien quiera sentarse a su lado a  escucharlas, Eddie Brock nos narra un acontecimiento del pasado que le implica a él, al Hombre Araña, al Rino, a Marta Plateada… ¿Cuándo había ocurrido tal cosa? Podrían preguntarse esos lectores. Y por más que repasaran números atrasados, no encontrarían la respuesta… Porque estaban buscando en el lugar equivocado.

 

“Guerra de simbiontes” ofrece un ejercicio tan excepcional como el de integrar un videojuego dentro del discurrir de un cómic. Y es un videojuego como pocos de los que llegan a hacerse, no por su calidad, que la tiene, sino porque sus desarrolladores buscaron la ayuda de los creadores del personaje original. Ultimate Spider-Man es un proyecto pensado no sólo para los jugones, sino también para los aficionados al cómic, que nació al amparo de un momento muy dulce dentro de la historia del trepamuros en otros medios. Corría 2005. Treyart, un estudio de desarrollo perteneciente a Activision, había estado ya detrás de los dos títulos lanzados con motivo del estreno en cines de Spider-Man y Spider-Man 2. Ambos conservaban el nombre de la película, ambos ampliaban el argumento de la misma y ambos habían supuesto un enorme éxito a todos los niveles.  Unánimemente, se consideraban los mejores videojuegos que había protagonizado jamás el personaje, que por otra parte nunca había tenido demasiada suerte en ese campo hasta entonces, y en especial destacaba el segundo, de escenario abierto, algo que había popularizado la franquicia superventas Grand Theft Auto.

 

Conscientes de que tenían en las manos una de sus más importantes licencias y había que explotarla al máximo, Activision encargó a Treyart nuevos títulos que no estuvieran directamente vinculados con las películas, sino que se acercaran más al Spider-Man de las viñetas. En un momento dado, llegó incluso a hablarse de un Spider-Man Classics, ambientado en los primeros tiempos del trepamuros, pero nunca llegaría a hacerse. Sí llegó a buen término el primero de esos títulos al margen del cine, que no fue otro que Ultimate Spider-Man. En buena lógica, se trataba de la versión comiquera del héroe más accesible por todo tipo de aficionados, y con la que existían más coincidencias con respecto al cine. En la desarrolladora no sólo miraron de cerca al cómic, sino que además recurrieron a la técnica del cel shading, que permitía dar a los gráficos un aspecto de cómic en movimiento. Anteriores experiencias, como el videojuego basado en el cómic europeo XIII, habían señalado el camino a seguir, pero quizás en ninguna ocasión el resultado tendría tan buen aspecto como el logrado en Ultimate Spider-Man, que por lo demás seguía siendo un sandbox como Spider-Man 2, quizás menos largo y profundo, aunque más divertido, plagado de guiños a las viñetas y elementos “robados” al medio. Los desarrolladores partieron directamente de los diseños de Mark Bagley, a la par que embarcaron a Brian Michael Bendis en la escritura del guión. Contaría con la ayuda de Brian Reed, diseñador del proyecto, quien le acompañaría más tarde en varios cómics dentro de Marvel, antes de saltar en solitario a Ms. Marvel.

 

El que Bendis y Bagley aparecieran en lugar destacado en la contraportada dejaba entrever el objetivo de hacer partícipes del producto a los fans del tebeo. La publicidad de Ultimate Spider-Man prometió además una historia que formaba parte del Universo Ultimate, de manera que el jugador que hubiera seguido la serie podría constatar que se trataba de una secuela del primer encuentro del trepamuros con Veneno. De hecho, una de las principales atracciones consistía en la opción de elegir entre jugar como Spiderman o jugar en el papel del villano. En el curso de la aventura participaban otros muchos personajes. Algunos, como El Conmocionador, Electro o el Duende Verde, ya habían aparecido en el cómic, pero hubo otros, en especial Marta Plateada o El Escarabajo, que todavía no lo habían hecho. Una vez colocado el videojuego en las tiendas, quedó más o menos establecido que la trama transcurría a continuación de Ultimate Spiderman nº 14: Superestrellas y antes de Ultimate Spiderman nº 15: El Duende. Más tarde, o a la hora de promocionar la saga en la que Spidey se enfrentaría a Marta Plateada, los textos afirmaban que aquella historia era directa continuación del videojuego. Sin embargo, en dicho cómic tanto el héroe como la mercenaria actuaban como si nunca antes se hubieran encontrado. Otros pequeños detalles que se vendrían sumando con el paso del tiempo también entraron en contradicción con el videojuego. No importaba realmente: al cabo de tres años de su publicación, casi nadie se acordaba de aquello… Excepto Brian Michael Bendis, que decidió volver sobre el asunto, aprovechando como excusa que Veneno, o algo que se estaba pasando por Veneno, se enfrentaba a los Ultimates en el comienzo de la miniserie de Jeph Loeb y Joe Madureira (2008. The Ultimates nº 5: Sexo, mentiras y DVDs).

 

Y es así como llegamos a ese Eddie Brock sentado en un banco y que recuerda un incidente en el que participaron Rino, Marta Plateada, El Escarabajo, Roxxon, los Ultimates y, por supuesto, Spidey. ¿Que el lector no había jugado a Ultimate Spider-Man? Perfecto, porque todo sería nuevo para él. ¿Que lo había hecho? También perfecto, porque además de echar un vistazo a la interpretación que de la aventura haría Stuart Immonen, con el Veneno más espectacular que se hubiera visto nunca, también descubriría cambios en la trama del videojuego que servirían para hacerlo coherente con los tebeos y eliminar todas esas molestas contradicciones que habían surgido a lo largo del tiempo. Pero además el nuevo arco argumental no sólo miraba hacia el pasado, sino que señalaría el futuro. En lo que a los Ultimates se refiere, al justificar la manera en la que Veneno acabaría enfrentándose con ellos, y en cuanto al trepamuros, con el regreso de un personaje que había sido muy importante en el pasado y que lo volvería a ser más adelante. “Guerra de simbiontes” se demostraría como algo más que un instrumento para integrar una atípica saga dentro de la continuidad. Era también el último escalón que faltaba por subir antes del salto al vacío.

 

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 23

UNIVERSO VENENO: EL NOMBRE QUE ENVENENA NUESTROS SUEÑOS

En el principio, Spiderman era algo único. ¿Un adolescente superhéroe, preocupado por problemas económicos y sentimentales, que solía ser derrotado muy a menudo? No se le había ocurrido a nadie, hasta que llegaron Stan Lee y Steve Ditko. Y a la gente le apasionó. Tanto, que no tardaron en surgir versiones del concepto, ya fuera libres o literales. Se dice que el fracaso es huérfano, pero que el éxito tiene muchos padres, pero lo cierto es que, en el mundo del cómic, lo que el éxito suele tener es muchos hijos. O, lo que es lo mismo, muchos personajes derivados. El Hombre Araña cuenta con tantos que, en 2015, en Marvel montaron “Universo Spiderman”, una saga en la que aparecían todos ellos… ¡y salieron más de cuarenta, sólo con los personajes protagonistas y sin tener en cuenta todos los que estaban de fondo!

Hubo un tiempo en que Veneno también era único. Los que estábamos allí podemos dar testimonio de ello. La década de los ochenta agonizaba y en el horizonte imaginábamos algo diferente en los cómics. Spiderman se acababa de casar con Mary Jane y había un nuevo dibujante en Amazing, Todd McFarlane, que nos dejó clavados al asiento nada más contemplábamos sus páginas. Hacía un Spidey alucinante, retorcido y muy detallista, pero no era lo único: rompía las viñetas, buscaba perspectivas que te dejaban con la boca abierta, dedicaba páginas enteras a enseñar al trepamuros saltando por los tejados de Nueva York, y además su Mary Jane estaba tremenda, lo cual tiene su importancia cuando apenas sumas catorce años y te dicen que lees demasiados tebeos.

 

Y entonces… llegó el villano que anunciaba esa ansiada modernidad. Llegó Veneno. Era el malo de The Amazing Spider-Man #300 USA (1988), uno que no habíamos visto antes, lo cual ya era de por sí bastante llamativo. Un número tan redondo de la principal serie arácnida hubiera merecido de un Doctor Octopus, de un Duende (El Duende Verde estaba muerto en aquel tiempo y era una época en que en Marvel todavía se tomaban la muerte casi en serio), quizás de un Lagarto, de un Buitre o incluso de un Camaleón, por aquello de tratarse de un número conmemorativo y que El Camaleón fuera el primer villano al que hiciera frente el trepamuros, pero… ¿alguien nuevo?

 

Sólo que Veneno no era del todo nuevo. Su traje ya lo conocíamos. Era el simbionte alienígena que se trajera Spidey de las Secret Wars, y que ahora se había asociado con una mala bestia hipermusculada con buenos motivos para odiar al trepamuros, ya que le había desacreditado al desenmascarar al Comepecados. ¿Sabes? Habíamos leído todas esas historias de las que partía el personaje de Veneno, pero sin embargo seguimos viéndolo como algo distinto. ¿Por qué? Pues porque nunca antes se habían combinado tantas circunstancias inéditas a la hora de presentar una amenaza para Spidey. Apunta: sabía quién se encontraba bajo la máscara del trepamuros, recordaba a él y disponía de la mayoría de sus poderes, pero era mucho más corpulento, y paseaba la actitud de un auténtico hijo de perra. Octopus tenía sus planes de dominación, El Buitre robaba bancos y El Lagarto quería repoblar la Tierra con lagartitos, pero Veneno… sólo quería aplastar a esa maldita araña, y entonces sería feliz. ¿Hay algo que dé más miedo?

 

No, no había nada comparable a Veneno, sólo detalles que habíamos visto aquí y allá, en otros personajes. El simbionte con unas gotitas del propio Spidey, un puñadito de Juggernaut, un poco de Hulk… Nos atrapó desde aquel Amazing 300 USA, y atrapó a tantos aficionados que, a partir de ese momento, sus apariciones eran las más celebradas de todas. Sólo que más pronto que tarde… se empezaron a hacer repetitivas. Cada regreso del personaje seguía el mismo esquema, y a Michelinie y Todd McFarlane primero y Erik Larsen después se les agotaron las maneras de sacar a Veneno y que pareciera algo distinto a la anterior ocasión. Para entonces, el personaje era tan popular que en Marvel decidieron darle miniseries, en las que estaba un poco descafeinado, porque ya no le dejaban ser tan hijo de perra como en sus batallas contra el trepamuros.

 

¿Sabes lo que hicieron en ese momento? Se sacaron a “otro” Veneno de la manga, uno todavía más bestia, asesino y brutal que Eddie Brock. Se llamaba Matanza, estaba inspirado por el Anibal Lecter de El silencio de los corderos y volvió a flipar a la peña. Hasta hicieron una macroaventura con él, y después un videojuego. Pero Matanza no era suficiente, así que detrás llegó todo un planeta de simbiontes, y más tarde Toxina, y más tarde el simbionte estuvo sin huésped y más tarde empezó a pasar de mano en mano. En algún momento u otro, estuvo ligado a Angelo Fortunato, Mac Gargan, Flash Thompson y Lee Price, antes de regresar con Eddie Brock.

 

Treinta años después del nacimiento de Veneno la obviedad salta a la vista: nos hemos hecho viejos. Pero el Protector Letal está en plena forma. Marvel ha reivindicado la vigencia y la fortaleza del personaje de la mejor manera que podía haber hecho, devolviéndonos al Veneno original que tan buenos momentos nos diera tres décadas en el pasado, y que todavía hoy en día nos recuerda ese escalofrío que tuvimos la primera vez que lo contemplamos con nuestros ojos. ¿Sabes qué? La memoria también hace que el tedio progresivo posterior sea un recuerdo vago. Nos quedamos con la parte buena y menospreciamos la mala. Queremos volver a disfrutar de Eddie como Veneno. No hay otro como él.

 

Esta aventura, con la que se celebran esos treinta años en los que vivimos cubiertos por la brea negrísima de Veneno, nos recuerda la exclusividad de Eddie Brock de una manera un tanto paradójica: mostrando lo que ocurre cuando éste viaja a un mundo donde se han reunido un montón de Venenos para luchar contra una amenaza común. Ahí están, claro, todos esos Venenos que hemos conocido a lo largo de este tiempo, pero también otros que nunca antes se habían presentado. Y es entre sus iguales donde Eddie se alza como el primero y mejor de todos. Nos recuerda por qué nos quedamos con él antes que con cualquier otra versión, por más que Gargan fuera un serial killer de pesadilla, o por más que empatizáramos con Flash Thompson, o por más que nos cause tanto desasosiego un Peter Parker que nunca logró desembarazarse del simbionte. Ay, Eddie es como el primer amor, y aunque podamos tener una cita como ésta, en la que quedamos con todas las otras chicas con la que alguna vez estuvimos, el primer amor envenena nuestros sueños más que ningún otro.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Universo Veneno

VENENO 4: UN REGALO PARA TODOS

 

Con este número, el editor Nick Lowe se atrevió con un movimiento a contracorriente: recuperar la numeración original de la colección en curso, lo que le permitió dar el salto hasta el Venom #150 USA. Todavía faltaban meses para que arrancara Marvel Legacy, de manera que este cómic sirvió para indicar a La Casa de las Ideas el camino a seguir. Pero no bastaba con colocar una cifra elevada en portada. Era necesario ofrecer algo que los lectores quisieran leer. ¿Y qué querían? A juicio de Lowe, muchas cosas diferentes, porque había muchos lectores diferentes de Veneno ahí fuera, pero a cada uno de ellos podía satisfacer de alguna manera. Así, dentro de la gran restitución de Eddie Brock como Protector, nos encontramos con un guiño hacia los Venenos pasados, desde Mac Gargan a Lee Price, pasando por Flash Thompson con un episodio que nos descubre cómo se separó del simbionte. Además, ítem para nostálgicos de los noventa: un flashback (¡con el mismo logotipo del “Mes Flashback” de 1997!) para el que regresa parte del equipo creativo, sin Mark Bagley, de la primera miniserie: David Michelinie, creador además del personaje, y Ron Lim, dibujante de Venom: Lethal Protector #4-6 USA (1993)

 

AQUÍ EMPEZÓ TODO

La primera mini de Veneno

 

EL SUMATORIO DE VENENO El editor asociado Devin Lewis sumó todas las series que había tenido el personaje, con el detalle de que, entre 1993 y 1997, la colección de Veneno consistió en encadenar pequeñas miniseries. Por lo tanto, hay un montón de títulos en esta suma… y un poco de truco, ya que se añade un Annual, el Venom Super Special #1 USA, pero falta una miniserie de dos números, Venom: Sign of the Boss. Nosotros aquí hemos aprovechado además para ordenarlas cronológicamente, que en la galería hay algún desaguisado en ese sentido:

 

#1-6 – Venom: Lethal Protector #1-6 USA

#7-9 – Venom: Funeral Pyre #1-3 USA

#10-12 – Venom: The Madness #1-3 USA

#13-15 – Venom: The Enemy Within #1-3 USA

#16-18 – Venom: The Mace #1-3 USA

#19-22 – Venom: Nights of Vengeance #1-4 USA

#23-26 – Venom: Separation Anxiety #1-4 USA

#27-30 – Venom: Carnage Unleashed #1-4 USA

#31 – Venom Super Special #1 USA

#32-36 – Venom: Sinner Takes All #1-5 USA

#37-40 – Venom: Along Came A Spider #1-4 USA

#41-43 – Venom: The Hunted #1-3 USA

#44-47 – Venom: The Hunger #1-4 USA

#48-50 – Venom: Tooth And Claw #1-3 USA

#51-53 – Venom: On Trial #1-3 USA

#54-56 – Venom: License to Kill #1-3 USA

#57 – Venom: Seed of Darkness One-Shot USA

#58-60 – Venom: The Finale #1-3 USA

#61-78 – Venom #1-18 USA

#79-83 – Venom: Dark Origin #1-5 USA

#84-130 – Venom vol. 2, 1-47 USA

#131-143 – Venom: Space Knight #1-13 USA

#144-149 – Venom vol. 3, #1-6 USA

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Venom #150 USA

 

LA MINISERIE OLVIDADA

Marvel se olvidó de meterla en la suma

VENENO 3: EL REGRESO MÁS DESEADO DEL UNIVERSO DEL PROTECTOR LETAL

Parece que hubiera pasado ayer, pero el caso es que nos hemos pasado los últimos catorce años sin que el huésped por antonomasia de Veneno estuviera unido al simbionte. ¡Habrá aficionados que nunca hayan visto tal cosa! Pero en el Universo Marvel, y en el cómic de superhéroes en general, a qué negarlo, todos los personajes tienden a recuperar su carácter icónico al cabo de una época de cambios que puede ser más larga o más corta. Son las reglas del juego, así que quien pensara que Eddie Brock y el simbionte no volverían a unirse jamás estaba cayendo en la ingenuidad. En el año en que Veneno protagonizará su primera película en solitario, el personaje vuelve a sus raíces.

 

EL PESO DEL ÉXITO

¿Echabas esto de menos?

 

NECESITAMOS A EDDIE EN SU LUGAR Lo hemos visto como agente del gobierno, como enfermo terminal de cáncer, como Anti-Veneno… no puede decirse que Eddie Brock haya estado durante todos estos años inactivo. En Marvel han sido muy conscientes de la importancia del personaje y han tratado de buscarle acomodo en todo momento. El problema es que cualquier destino se antojará siempre como provisional, dado que todo el mundo tiene en la cabeza el papel que le corresponde.

 

SPIDERMAN NECESITA A VENENO El que el Protector Letal se alzara como el único gran villano que se incorporó a la franquicia arácnida en el periodo moderno no es un dato, en absoluto, trivial que pueda dejarse de lado, máxime cuando, al margen de los gloriosos antagonistas de Spiderman creados por Stan Lee y Steve Ditko, tengamos una lista tan corta de villanos carismáticos y populares. Sí, podemos mencionar a Matanza, Morlun o El Duende, pero cualquier lista que nos propongamos hacer relativa a enemigos que se labró Spidey más allá de sus años fundacionales estará, forzosamente, encabezada por Veneno.

 

NECESITAMOS TAMBIÉN A FLASH Sí, porque la consecuencia de que Eddie vuelva a ser el huésped del simbionte es que Eugene pierde la posibilidad de recuperar su papel de Agente Veneno. Fue una época distinta, muy interesante y provechosa, pero que sin duda había ya quedado atrás. Eso no quiere decir que debamos olvidarnos de un secundario arácnido tan destacado. En Marvel podrían optar por el camino fácil, que sería buscar alguna manera absurda de devolverle sus piernas, pero estamos convencidos de que hay mejores soluciones para mantener a Flash entre nosotros.

 

EDDIE, FLASH, PETER…

…Volveremos con ellos en “Veneno Inc.”

 

ESTAMOS EN MEDIO DE UN PROCESO Es algo que intentábamos comunicar en esta sección en los dos números anteriores, pero no podíamos ser demasiado claros al respecto, puesto que desvelar el regreso de Eddie hubiera chafado la sorpresa. ¿Se entiende ahora mejor? El proceso consiste, ni más ni menos, que en devolver a Veneno la posición de importancia dentro de Marvel que tuviera en sus primeros años. Mike Costa ha ido quemando etapas en esa misión: primero, devolver el simbionte a la Tierra; luego, que regresara Eddie… ¿y ahora? Por lo pronto, el mes que viene asumimos ya la numeración histórica, algo que se ensayó primero en esta serie, antes de extenderlo al resto de Marvel, y esto no es más que el principio. Cuando te dijimos que el 2018 era el año de Veneno… ¡íbamos muy en serio!

 

Spot On originalmente aparecido en Veneno nº 3

EL PRÓLOGO DE UNIVERSO VENENO: UN SIMBIONTE COMBINA CON TODO

Las digresiones en el Universo Marvel no suelen durar mucho tiempo. Sabemos que Steve Rogers siempre volverá a ser el Capitán América, que Los 4 Fantásticos son los inquilinos naturales del Edificio Baxter, que Daredevil patrulla las calles de La Cocina del Infierno o que Lobezno es el mejor en lo que hace. Puede que durante una temporada esas circunstancias cambien, a favor de situaciones nunca antes vistas, que sirvan para alentar el interés de los lectores y animar el escenario, pero en La Casa de las Ideas rigen las leyes de la química por las que los elementos tienden recuperar su estructura natural, por mucho que se vean alterados durante un espacio acotado de tiempo.

 

¿Cuál es el estado natural de cada uno de los iconos que conforman el Universo Marvel? El que esté aceptado por la inmensa mayoría de público. No se puede luchar contra eso, así que no debería sorprenderte que Peter Parker vuelva a estar sin blanca, después de una temporada al frente de una multinacional tecnológica, que Tony Stark se prepara para volver a calzarse su armadura o que los mutantes vuelvan a ser perseguidos y odiados por el mundo al que prometieron proteger. Mientras tanto, todos ellos han pasado por momentos interesantes en sus vidas, como esa vez que hiciste aquello tan loco… que no podía durar demasiado.

 

El caso de Veneno no es diferente al de los demás. Porque nos dicen Veneno y nos viene, como un resorte, la imagen arquetípica que construyeran David Michelinie y Todd McFarlane para aliñar el The Amazing Spider-Man #300 USA (1988. Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo). El impacto que tuvo el personaje en aquel momento fue tan enorme que los fans siempre desean recuperar el escalofrío que supuso darse de bruces con aquel enemigo imponente y aterrador. Por eso, y pese a que Veneno sea en su planteamiento una creación muy limitada, con una enorme descompensación entre lo carismático de la imagen y la simpleza de Eddie Brock, todo fanboy quiere recuperar aquella electrizante primera impresión que sintió al leer su debut. Los guionistas han intentado evolucionar sobre el punto de partida, y ahí están ante un concepto muy sencillo de alterar: basta que el simbionte alienígena pase a otras manos para encontrarnos a un Veneno diferente. Es así como hemos tenido desde versiones extremas del original, como es el Veneno que encarnara Mac Gargan, hasta interpretaciones benévolas, como fue la del Agente Veneno, pero una vez que el público lo ha probado todo, Marvel acaba volviendo a la casilla de salida: al Protector Letal.

 

En el trigésimo aniversario del nacimiento de Veneno, y después de tantas variaciones como las que hemos conocido en lo que va de siglo, en el Bullpen han pulsado ya la tecla que conduce a los fundamentos. Ahora hay una nueva colección abierta con intenciones de evocar al Veneno de los tiempos de Michelinie y McFarlane, al tiempo que se preparan diversos encuentros con populares superhéroes. Toda esa efervescencia tiene lugar en el año en que se estrenará la primera película del personaje, un hito con el que ojalá se olvide el mal sabor de boca que dejó su encarnación en Spider-Man 3. Ante la cercanía del blockbuster, Marvel Comics ha propiciado un conjunto de celebraciones, y “Universo Veneno” representa la siguiente de ellas.

 

Esta saga, como ya se avanza en el título, busca representar para el Protector Letal lo mismo que significara “Universo Spiderman” para el trepamuros: una gran aventura con la que volver a colocar el foco sobre el personaje. El entusiasmo del editor Devin Lewis llega al punto de calificarla como “¡La aventura de Veneno más grande de todos los tiempos!”, y a establecer una curiosa analogía: “Si ‘Universo Spiderman’ era el Salvad al soldado Ryan de Spidey, ‘Universo Veneno’ será La jungla de cristal de Veneno”. Como en la saga arácnida previa, este microevento juega a la ópera coral y a poner sobre el papel las que bien podrían ser las ocurrencias delirantes de un apasionado fanboy. Después de todo, “Universo Spiderman” ya representaba el sueño de infancia de un true believer de pura cepa llamado Dan Slott. Allí el tema recurrente era el de las versiones del Hombre Araña y aquí la diversidad de individuos a los que se puede ver ligado el simbionte alienígena. En el fondo, el concepto es el mismo: montar una fiesta alrededor de un montón de variantes del mismo personaje famoso.

 

Como es evidente, el destino del Veneno original es el de encontrarse en el camino de ese infinito número de contrapartidas y que todos se unan para hacer frente a un enemigo común. Los Herederos ya no están disponibles, pero en su lugar tenemos a una nueva y misteriosa especie cuya ferocidad haría palidecer al clan de Morlum. Como ocurriera en “Universo Spiderman”, el prólogo de la aventura consiste en un puñado de especiales en los que se nos presenta a algunas de las más representativas encarnaciones. Como ya avanzábamos al comienzo de este artículo, la filosofía de la historia viene a decirnos que los simbiontes son la mejor prenda con la que vestir, porque todo el mundo consigue que le combinen bien, aunque los responsables de “Universo Veneno” han elegido fundamentalmente a personajes caracterizados por su amor por la violencia. Lobezna, Masacre-Gwen, el Piloto Fantasma, El Viejo Logan, Masacre… Los distintos especiales se lo reparten entre autores consagrados, tan interesantes como Matthew Rosenberg, Roland Boschi o Simon Spurrier, y algunos de los que no teníamos noticia hasta este proyecto. Todos ellos nos ayudan a calentar motores para el espectáculo que nos aguarda en la saga propiamente dicha. Ey, ¿te has fijado en ese pringue negro que ha empezado a salir por todas partes? No, no son hilillos de plastilina.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Universo Veneno. Prólogo

VENOM: TEASER TRAILER OFICIAL DE LA PELÍCULA DE VENENO

 

POSTER-TEASER DE VENOM, LA PELÍCULA DE VENENO

Fuente: Venom movie.

VENENO 2: RECORDANDO EL PLANETA DE SIMBIONTES

No puede decirse que Mike Costa no se esté documentando a fondo en la exobiología de nuestra adorable criatura alienígena de cara a ponerse con los guiones de esta serie. A la hora de abordar una vuelta a las esencias de Veneno, tenía dos opciones: la que suelen elegir muchos de sus colegas, olvidarse de todo lo anterior y tirar millas… y la de dar una explicación plausible a ese giro, que es la que finalmente ha elegido. Pongámonos en situación: después de pasar por varios anfitriones, el simbionte alienígena se vio ligado a Flash Thompson, la persona a la que más tiempo ha estado vinculada después de Eddie Brock. Durante una temporada, las aventuras de Flash como el llamado Agente Veneno estuvieron restringidas fundamentalmente al planeta Tierra y se narraron en su propia colección, aquí publicada en formato 100 % Marvel. Pero entonces llegó Brian Michael Bendis y lo fichó para Guardianes de la Galaxia, donde aprovechó para hacer algo que, curiosamente, nunca se había hecho hasta entonces: narrar el origen de la especie del simbionte y explicar, de paso, los motivos de su comportamiento. Ocurrió en Guardians Of The Galaxy vol. 3, #21-23 USA (2014. Guardianes de la Galaxia 21-23), donde los chicos de Peter Quill viajaban hasta el mundo natal del ente. Era así como descubríamos que la especie a la que pertenece son los Klyntar y que, en contra de lo que pensábamos hasta entonces, ésta no es destructiva por naturaleza, sino que, cuando uno de ellos encuentra al huésped adecuado, se convierten en nobles guerreros. Esa simbiosis, no obstante, es muy difícil de conseguir, y hay ocasiones en la que los simbiontes se ligan a un anfitrión poco deseable, con los resultados que todos conocemos. Al final de esta historia, los Klyntar “arreglaban” el simbionte de Flash, para convertirlo en un Agente del Cosmos, y como tal vivió su última y breve colección… ¡está claro que los lectores prefieren al Veneno psicópata de toda la vida, y no a un bondadoso caballero del espacio!

 

UN HOGAR AL QUE VOLVER

Así es el planeta natal de Veneno

 

EL CLUB DE LOS ANFITRIONES

Se cumplen los treinta años de existencia de Veneno, y en todo este tiempo, pero especialmente en los últimos quince, el simbionte ha contado con un buen número de huéspedes. Peter Parker fue el primero, luego llegó Eddie Brock… y es ahí donde se quedó fija la imagen icónica que tenemos del personaje, por más que la criatura luego se encontrara con otros “socios”. Además de los mencionados, en la doble página del comienzo aparecen Anne Weying, la Veneno femenina, que fuera la exmujer de Eddie y a la que se uniera el simbionte para salvarle así su vida, y Angelo Fortunato, el hijo de Don Fortunato, que se hiciera con el traje en una puja y al que éste abandonó a un destino fatal al considerarlo poco digno. Más adelante, tenemos la presencia de la tercera persona que ha establecido una relación más estrecha con el simbionte, y sin duda aquel que cometió las mayores atrocidades: Mac Gargan, el hombre también conocido como El Escorpión. Gargan fue Veneno en la mítica época de Thunderbolts escrita por Warren Ellis, y luego en los Vengadores Oscuros de Brian Michael Bendis. Visto todo esto, está claro que Lee Price no es sino el último de una larga lista, y a tenor del aprecio que le tiene la criatura, no es difícil imaginar que su simbiosis no está llamada a durar demasiado tiempo… ¿o quizás será Price quien pervierta una vez más al ente y lo devuelva al estado previo al encuentro con sus semejantes? La respuesta, así como el final del primer arco, llegará en el próximo número.

 

LA VENENO FEMENINA

¿Verdad que es encantadora?

 

Spot On originalmente publicado en Veneno 2

VÍDEO DE PRESENTACIÓN DE SPIDER-MAN PREMIUM FORMAT COLLECTION, DE SIDESHOW

VENENO 1: EL AÑO DE VENENO

Veneno vive un momento especialmente dulce, que nos ha llevado a atrevernos con este lanzamiento en grapa. ¿Los motivos? Esta nueva serie se ha posicionado entre los mayores éxitos de la temporada en Estados Unidos, sirviendo de avanzadilla a Marvel Legacy, el landscape en el que entra La Casa de las Ideas en España este mismo mes. A finales de 2018 se estrenará la película del personaje, razón por la que dentro de los cómics dispondrá de eventos, crossovers y gran número de apariciones en otros cómics. ¡Es el mejor momento para que también tenga una cita con los lectores españoles cada treinta días! ¡Deja que te comentemos a continuación todos los detalles!

 

 

CADA MES EN TU LIBRERÍA Una confesión, antes que nada: Veneno llega con un cierto retraso y descoordinación con respecto al resto de series que se publican en grapa en nuestro país. El proyecto ha desbordado todas nuestras expectativas, de manera que inicialmente no pensábamos recurrir a este formato, reservado para los lanzamientos core, lo que nos ha llevado a iniciar un poco más tarde de lo que hubiera sido deseable. En consecuencia, y al menos durante el presente año, todas las entregas de la cabecera serán dobles. A partir de aquí, nos vamos a encontrar con varios hitos a tener en cuenta. El primer arco argumental viene a ser una especie de prólogo, por lo que hasta nuestro tercer número no se habrá completado el planteamiento inicial del guionista Mike Costa. Mientras tanto, estamos sumergidos en un proceso que conducirá a ese auténtico punto de partida, sobre el que preferimos no darte más detalles para no chafarte la sorpresa. En Veneno nº 4, la serie americana asume la numeración histórica, para situarse en Venom #150 USA, y en Veneno nº 7 habremos llegado ya a Venom #155 USA, con el que la serie ingresa en Marvel Legacy. De cara a apuntalar todavía más la solidez de la cabecera, irrumpirá como dibujante habitual Mark Bagley. Éste fue el artista que plasmó al personaje en su época de esplendor y se encargara del inicio de su primera miniserie. Más allá de ese punto, las entregas dobles nos permitirán dejarlo todo listo para que, este agosto, nuestro Veneno nº 8 continúe en El Asombroso Spiderman nºs 142 y 143, donde publicaremos de manera íntegra el cruce con esta serie, para ya en septiembre seguir adelante con el camino posterior.

 

EL MÁS DURO DE TODOS

Bagley y Veneno, apuesta ganadora

 

EN PARALELO Prometíamos eventos y tendremos eventos. “Universo Veneno”, la saga que viene a ser un reflejo distorsionado de lo que significó “Universo Spiderman”, se publicará en formato 100 % Marvel de tapa blanda. Nos hubiera gustado incluirla también en esta serie, pero eso hubiera imposibilitado alinearla cronológicamente de manera correcta. El prólogo llegará en febrero, mientras que la historia propiamente dicha la ofreceremos en abril, con Cullen Bunn e Ibán Coello como equipo creativo. “Universo Veneno” tendrá además derivadas, que se traducirán en otro cruce más, en este caso con Patrulla-X Azul. Por último, recuperamos el debut de nuestro villano, en Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo, con lanzamiento programado para julio.

 

SE ABRE LA VEDA DEL SIMBIONTE

La premisa de “Universo Veneno”

 

 

Spot On originalmente publicado en Veneno 1

 

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