EL ASOMBROSO SPIDERMAN 144: EL FIN DE UNA ERA. LA MARCHA DE DAN SLOTT

 

Acabamos de asistir a la despedida del que ha sido guionista principal de The Amazing Spider-Man desde 2008, cuando arrancó “Un nuevo día”, y con una preponderancia absoluta sobre el personaje desde 2011, con la llegada de “A lo grande”. Dado que además en este tiempo Amazing ha pasado por periodos en que se publicaba dos y hasta tres veces al mes, en el cómputo total Dan Slott queda como el guionista que más episodios ha escrito del personaje (180 de la serie regular, 36 más si añadimos especiales, miniseries y similares), y el único que ha sido capaz de concentrar nada menos que tres números 00: el #600, #700 y ahora #800 USA. Hace tiempo que Slott sabía que su último número iba a ser The Amazing Spider-Man #801 USA, por más que siguiera diciendo en todas las entrevistas que concedía que tendrían que arrebatarle la serie de sus manos muertas. Un día, estaba hablando con Gerry Conway, el mítico guionista que asesinó a Gwen Stacy, acerca de lo rápido que avanzaba la serie en ese momento. Cuando Conway le dijo al respecto que estaba corriendo una maratón, Slott contestó que mucho más: que estaba haciendo una maratón formada por muchos sprints. Él estaba ahí cuando la serie la escribían entre varios guionistas, se quedó luego en solitario, pasó por diversas etapas del personaje y diversas temporadas dentro de los ciclos vertiginosos que ha ido quemando Marvel en los últimos tiempos, y siempre había una siguiente marca que batir. “Y un día comprendí”, confesaba al magazine cultural Vulture, “que una vez superados los diez años y el #800 USA, la siguiente marca quedaría muy lejos. Así que siempre supe que ése sería el momento. Coincidió con la época en la que estaba haciendo ‘Universo Spiderman’, y fue una empresa muy grande, a causa de la investigación que tuve que hacer, leyendo todos los Spiderman de diferentes iteraciones, trabajando con dos dibujantes diferentes y varios guionistas… en medio de eso, estaba como ‘Aaaaaaah’. Estaba siendo muy consciente de algo en plan ‘Vale, creo que se me ha roto algo por dentro. Pero si Spiderman puede, yo puedo’. Así que alcanzar el #800 USA se convirtió en mi objetivo final. Bueno, el #800 USA en realidad no, sino el #801 USA. Sólo hubo una marca que renuncié a superar, y fue la de hacer más cómics de Spiderman que nadie. El motivo fue Brian Michael Bendis. Él seguía escribiendo y escribiendo, primero Ultimate Spider-Man, luego Spider-Man, y asumí que nunca iba a dejarlo. Si hubiera sabido que se iría a DC, me hubiera quedado más tiempo. Ya había decidido que me marchaba, se lo había dicho a todo el mundo y en Marvel habían puesto en marcha la maquinaria de sustitución. Entonces Brian se fue y yo me puse a gritar ‘Noooooo’. Era como estar subiendo el Everest y que a quince metros para la cima alguien hubiera puesto una bandera en la cima. Pero, ¿sabes qué? Para que este plan funcione, no tiene por qué ser The Amazing Spider-Man. Dentro de dos o tres años puedo volver con Web Of Spider-Man o una nueva versión de Untold Tales Of Spider-Man. Sólo tendré que hacer 18 o 20 números y estaremos bien”. Particular mención merece la guinda final, ese maravilloso episodio para el que regresa a casa Marcos Martín. “Quería una suerte de bis, algo que sonara sincero, que fuera un intento de acercarse a lo que había hecho Roger Stern con ‘El niño que colecciona Spiderman’, el tipo de historia en el que explicar lo que significa Spiderman para él, justo a continuación de la mayor batalla de la vida del trepamuros”, añadía el escritor, esta vez en declaraciones a Dave Richards, de Comic Book Resources. “Marcos es uno de mis dibujantes favoritos de todos con los que he trabajado. Hace tiempo que le pedí que, cuando llegara el momento de marcharme, aunque fuera dentro de mucho, volvería y dibujaría mi último número. Me escuchó y le pareció bien”. Por nuestra parte, nos queda tanto que decir de estos cómics, pero el espacio nos ha condenado a no dejar ni siquiera una línea para comentar algo tan traumático como la muerte de Flash. Los que sí nos gustaría añadir es que Slott, con esta década de tebeos, se ha situado entre los más importantes autores del personaje, quizás sólo por encima de Stan Lee, Gerry Conway y Roger Stern. Y un logro así es algo de lo que debe sentirse extraordinariamente orgulloso.

 

Texto aparecido en El Asombroso Spiderman nº 144

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 143: UN AÑO DESPUÉS

Estamos haciendo las maletas, como quien dice, y Dan Slott quería dejar atados y bien atados todos los cabos sueltos que han ido quedando pendientes a lo largo de su larga etapa. Había uno del que nos habíamos olvidado por completo, y era el de Escorpio, atrapado durante todo un año de Tiempo Marvel y que ahora regresa. Ojo, porque el Tiempo Marvel ya sabes que es esa cosa más flexible todavía que la telaraña de Spidey: tan pronto pueden ser siete, ocho, nueve o diez años de publicaciones en el mundo real… ¡como apenas dos! Y es que el incidente de la puerta dimensional tuvo lugar en The Amazing Spider-Man vol. 4, #11 USA (2016. El Asombroso Spiderman nº 120).

 

 

EL REGRESO DE NED LEEDS

La estructura narrativa elegida para estos últimos pasos de la etapa Slott han obligado a que el especial que aquí te ofrecemos se sitúe cronológicamente entre dos capítulos de la saga contenida en este tomo. ¡Nosotros fuimos los primeros sorprendidos cuando el propio Slott nos lo comentó, pero no seremos los que le enmendemos la plana! El caso es que el Annual #42 USA, para el que se recupera la numeración clásica en consecuencia con Marvel Legacy, nos ha procurado la vuelta de uno de los secundarios más enterrados de la Franquicia Arácnida, nada menos que Ned Leeds. Competidor de Peter por el corazón de Betty, marido de ésta, injustamente asignado para ser el hombre detrás de la máscara de El Duende, muerto a manos de los esbirros de El Arreglador, rehabilitado por Roger Stern cuando nos descubrió la verdadera identidad del villano de la capucha… parecía que nunca más íbamos a saber de él, pero ya sabes que no hay nada que dure para siempre en el Universo Marvel. Quizás, sólo quizás, su regreso tenga algo que ver con el hecho de que, en el cine, el mejor amigo de Peter Parker responde por el nombre de Ned Leeds, aunque en realidad sea lo más parecido que nos hemos encontrado a Ganke Lee. El Annual, además, nos deja un nuevo cumpleaños de Peter, aunque sin velas que contar. ¡Esta vez Marvel no quería que concretáramos la edad al personaje!

 

Y EL DIABLO TUVO UN AMIGO

El mes que viene, tendremos el apoteósico cierre de etapa del que venimos hablando, pero estos números nos han servido para preparar el terreno, con esa inesperada unión entre Norman Osborn y el simbionte de Matanza, que convierten al antiguo Duende Verde en el más formidable enemigo al que se haya enfrentado nunca Spidey. Fíjate que hay otro argumento pendiente que cerramos en este número y que venía de los tiempos de nada menos que Joe Michael Straczynski y John Romita Jr. Desde The Amazing Spider-Man #503 y 504 USA (2004. Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 5) Loki le debía un favor a nuestro héroe. ¡Catorce años de espera para cobrárselo! Nuestra impresión es que, a Spidey le espera una prueba tan dura en su enfrentamiento con Norman, que Slott quería deshacerse primero del comodín de Loki. Ten en cuenta que esta saga ha levantado tal grado de atención en Estados Unidos que el Amazing #796 USA, con la primera aparición completa del Duende Rojo, se ha convertido en una pieza de coleccionismo por la que se llega a pagar diez veces su valor original en las casas de subastas digitales. Y antes de cerrar, un aviso sobre el mes que viene: se pondrán a la venta dos entregas de la serie, de forma excepcional y por cuestiones de coordinación, de cara a mantener la distancia con la edición USA.

 

MARVEL EN JULIO DE 2018: TODOS LOS ACONTECIMIENTOS DESTACADOS

31 de julio

Trailer oficial 2 de Venom, la peli de Veneno

 

27 de julio

Los accionistas de Fox aprueban la compra por parte de Disney

 

24 de julio

Pedidos de Marvel para octubre

 

20 de julio

Donny Cates, showrunner de MK20

Venom Annual #1

Los tie-ins de Spider-Geddon

Marvel 80 Years

Marvel Studios. The First Ten Years

Capa y Puñal renueva para una segunda temporada

La ultraderecha estadounidense consigue que Disney despida a James Gunn

 

19 de julio

Puño de Hierro 2 se estrenará el 7 de septiembre

 

18 de julio

Jessica Jones Blindspot #1, por Kelly Thompson y Mattia de Iulis

 

17 de julio

Blindspot Teaser

Shuri #1, por Nnedi Okorafor y Leonardo Romero

IDW publicará la nueva línea infantil de Marvel

Marvel Rising Initiation Trailer

 

16 de julio

Seis nuevos What If para octubre

Typhoid Fever: Spider-Man #1, por Clay McLeod Chapman y Stefano Landini

Marvel anuncia X-Men Black Magneto y desvelará detalles en la SDCC

John Byrne está haciendo una continuación no oficial de su etapa en X-Men

 

13 de julio

Amazing Spider-Man #1, el trailer

 

12 de julio

Marvel anuncia Superior Octopus #1 y desvelará detalles en la SDCC

Marvel anuncia Spider-Gwen AKA Ghost Spider #1 y desvelará detalles en la SDCC

 

10 de julio

Fecha, extras y otros detalles del formato doméstico de Los Vengadores: La Guerra del Infinito

 

7 de julio

Ha muerto Steve Ditko

Actualizado el calendario de estrenos de Marvel Studios

 

6 de julio

Shatterstar #1, por Tim Seeley y Carlos Villa

Tributo conjunto a la portada de Infinity Gauntley #1

 

3 de julio

Planning de Marvel para SDCC 2018

 

2 de julio

Marvel anuncia nuevos títulos de Infinity Warps

 

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 21: LA VERDADERA HISTORIA DE LA SAGA DE LAS DROGAS

Los cómics de la época, con el Code por medio, jamás mostrarían a la pareja en la cama o yendo más allá de los besos pasionales, ni a Stan Lee se le pasó siquiera por la cabeza hacerlo, sabedor de que buena parte de su audiencia seguía estando formada por niños, pero el aficionado inteligente podría sacar sus propias conclusiones (p. 125).

 

la Oficina de Salud, Educación y Bienestar de Washington, una agencia del gobierno estadounidense, quería que, dada la popularidad entre los más jóvenes de las publicaciones de La Casa de las Ideas, Stan Lee escribiera una historia sobre el peligro de las drogas (p. 125).

 

“Estábamos encantados de poder ayudar”, confesó. “Intercalé el tema en un argumento más amplio sin incluir ningún tipo de sermón. Los niños no escuchan si descubren que tratas de sermonearles. Yo sabía que, si intentaba aleccionar, podía causar el efecto contrario al buscado” (p. 125).

 

El rostro desencajado de la víctima, su cuerpo retorcido, sus dudas, sus miedos… Gil Kane reflejó todo eso en la escena. Nadie que la leyera podía pensar que aquello que hubiera tomado el joven era remotamente recomendable (p. 126).

 

El guionista también sometía a la adicción a uno de los secundarios. El elegido obvio fue Harry, el compañero de piso de Peter y pobre niño rico, hijo de Norman Osborn. Retroactivamente, se desvelaba su dependencia de las pastillas (p. 126).

 

El Comics Code se negó a aprobar la trama. Sus estatutos marcaban que en ningún caso los cómics podían aludir directa o indirectamente a la droga. Stan lee insistió, pero cualquier cosa que les dijera, se daba contra un muro: “¡No puedes mencionar las drogas!”, repetían una y otra vez. “No podía entenderles”, recuerda Stan (p. 126).

 

“Me acerqué a Martin Goodman. Sabía que podía meterme en problemas, porque Martin podía haberse enfadado porque yo hubiera escrito algo que no quería aprobar el Code. Pero le dije: ‘Martin, ésta es la historia… éste es el motivo por el que la he hecho… Me gustaría publicarla sin el sello de aprobación del Code’. Y él dijo: ‘¡Absolutamente, Stan! ¡Adelante con ello!’” (p. 127).

Hubo gente que acusó a Stan Lee de hacer atractivas las drogas, por el mero hecho de incluirlas en un contenido de entretenimiento. Niños que jamás habían pensado en ellas, ahora lo hacían por primera vez. Para Stan, nada podía ser más inexacto (p. 128).

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

VENENO 5: BIENVENIDOS A LA JUNGLA

Mientras Eddie y Simbi (¿Podemos llamarlo “Simbi”? Le pega todo y nos gusta mucho) arreglan sus propios problemas, en las alcantarillas de Manhattan arraigan peligrosos reptiles gigantes, habituales de la Franquicia Arácnida. ¿Es acaso Curt Connors y su familia? No, no se trata de ellos, sino de la segunda posibilidad cuando estamos hablando de Spidey y de los ofidios. ¡Stegron golpea de nuevo!

 

 

Como buenos amantes de los dinosaurios, lo nuestro con este hombre-monstruo fue amor a primera vista, desde que lo contemplamos con nuestros ojitos, en el Pocket de Ases de Bruguera que contenía tanto el Marvel Team-Up #19 USA (1974), donde Len Wein y Gil Kane presentaban el personaje, como los episodios posteriores. En su planteamiento inicial, calca la fórmula de Connors, y de hecho el Doctor Vincent Stegron era ayudante del alter ego humano de El Lagarto. Ambos trabajaban en un proyecto de SHIELD similar al que había convertido a Connors en lagartija gigante. Se trataba de crear un compuesto que fuera capaz de regenerar miembros, y como la primera vez no debió de ser lo suficientemente peligroso, esta vez acudieron a células de dinosaurio que habían sido aportadas por Ka-Zar. No había que ser un lince para averiguar lo que ocurriría a continuación: Vincent Stegron se obsesionó con el experimento, hasta aplicarlo consigo mismo y transformarse en un Hombre Dinosaurio. Sí, a Eddie Brock todo esto le parece muy gracioso, pero en aquel entonces nos dejaba a los lectores temblando de emoción.

 

LA SOMBRA DE STEGRON

A la búsqueda del Hombre-Dinosaurio

 

En la aventura de Marvel Team-Up #19 y 20 USA (1974. Próximamente en Marvel Gold. Marvel Team-Up nº 1) Stegron lograba que toda una estampida de dinosaurios causase el caos en las calles de Manhattan, pero en su pelea contra Spidey a lomos de un pterodáctilo, caía a las aguas heladas del Hudson, donde se hundía y todos lo daban por muerto. El villano regresó tres años después, en The Amazing Spider-Man #165 y 166 USA (1977. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 8), otra memorable aventura, escrita de nuevo por Len Wein, con dibujo de Ross Andru, en la que Stegron declaraba la guerra a El Lagarto, daba vida a los esqueletos de dinosaurios del Museo de Historia Natural y sucumbía finalmente al frío de la ciudad, quedando atrapado en el lago helado de Central Park.

 

LA ÚLTIMA APARICIÓN

Él y Saurón acabaron a tortas

 

Atención, porque los autores del Bullpen no se volverían a acordar de él en una buena temporada: no volvió a dejarse caer por las viñetas hasta la miniserie The Lethal Foes Of Spider-Man (1993), ya sin el encanto que tenía en sus primeros tiempos… o quizás nosotros ya nos habíamos hecho demasiado mayores, habíamos visto dinosaurios realistas en el cine y ya no nos impresionaba tanto. En cualquier caso, esta mini nos descubrió que Stegron había sobrevivido, volviendo a su forma humana y viviendo como un homeless dentro del parque, hasta que un oportuno rayo de poder le devolvía a su estado monstruoso. Con posterioridad, hizo una parada en la Antártida (Thunderstrike #20 USA, 1995) antes de regresar a La Tierra Salvaje (The Sensational Spider-Man #13-15 USA, 1997), en una aventura, de Todd DeZago y Mike Wieringo, que retomaba el espíritu de las primeras visitas del trepamuros a este exótico enclave. La última vez que supimos de él, en Spider-Man And The X-Men #1 y 2 USA (2015. Spiderman y La Patrulla-X nº 35), forjaba una obvia alianza con Saurón, para juntos combatir tanto al trepamuros como a los bebés-X. Puede decirse que no fue la intervención más digna de ninguno de los dos. En cuanto a Moon Girl y Dinosaurio Diabólico… bueno, son los protagonistas de uno de los lanzamientos más molones de Marvel en los últimos años. Si no sigues su serie, ya estás tardando en hacerte con ella.

 

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 139: EN MARVEL LEGACY, MÁS DURA SERÁ LA CAÍDA DE PARKER

¡Por fin llegó Marvel Legacy al tomo mensual! Vamos con una ronda de las tres series arácnidas, empezando por la fundamental, un Amazing que sigue adelante con las tramas que ya tenía encauzadas en números anteriores y que, lo que son las cosas, nos han colocado en esa situación más o menos icónica que reivindica Legacy. Peter está sin un duro, como debe ser; vuelve a trabajar en el Bugle, como debe ser, aunque en una posición tan inédita como consecuente con la trayectoria del personaje, y tiene una nueva novieta, que no podría molar más y que pone a prueba continuamente a Peter, al tiempo que mantiene una química especial con él. Ah, y Amazing sigue contando con un dibujante superlativo, grandioso, capaz de hacer cualquier cosa y hacerla bien. ¡También como debe ser!

 

“Éste es un Peter que lo tenía todo, que lo ha perdido todo y que ahora tiene que encontrar de nuevo su lugar en el mundo”, explicaba Dan Slott en Entertainment Weekly. “Es la vuelta al estado de desamparo en Peter que todos conocemos y amamos. Todo ha conducido a esta situación: desde “A lo grande”, pasando por Superior y “Universo Spiderman” y Industrias Parker. Ha sido una locura de carrera, pero ahora estamos aquí, más cerca del núcleo de Spidey que en los últimos años. Todo cuenta. Ha llegado la recompensa para los lectores de siempre, pero Marvel Legacy también es un punto de enganche para nuevos fans”.

 

 

EL HOMENAJE AL PASADO

Nuestra variant rinde tributo a este… ¡elepé!

 

LAS MATEMÁTICAS DEL LEGADO ¡Sí, señor! ¡The Amazing Spider-Man vuelve a reflejar su auténtica numeración, en lugar de esas paupérrimas cifras ridículas con las que hemos cargado en los últimos años. El método seguido para desempolvar el verdadero número que debe lucir la serie en portada ha consistido en sumar los diversos volúmenes de la principal serie arácnida en cada momento, fuera cual fuera su título. Es así como se han añadido Superior Spider-Man o la primera miniserie de Renew Your Vows, que sustituyó a Amazing, pero no así el título actual que sirviera de secuela a la misma, puesto que, al revés de aquélla, ésta transcurre en paralelo a la colección de bandera. Hay un par de excepciones a esta regla. La primera, The Amazing Scarlet Spider. Esta corta serie, de apenas dos números, sustituyó a Amazing en 1995, en tiempos de Ben Reilly a punto de adoptar la identidad de Spidey. A continuación de ella, se retomó la numeración de Amazing sin sumar nada, y en la oficina de Nick Lowe han preferido mantener las cosas como estaban y no tenerla en cuenta, lo que habría obligado a alterar la numeración desde el Amazing #407 USA (2996) a esta parte… y esos son remiendos que Marvel sólo ha querido hacer con las cuentas de Bendis. La segunda excepción la encontramos en los Superior Spider-Man #32 y 33 USA (2014), que se añadieron ya en tiempos en los que Peter había recuperado su cuerpo, de manera que se incorporaban al prólogo de “Universo Spiderman”. Por último, se han excluido Annuals, especiales y Point Ones. Y así es como, chicos, conocí a vuestra madre… digo, como llegamos a ponernos a las puertas de un flamante Amazing #800 USA.

 

#1-441 – The Amazing Spider-Man #1-441 USA

#442-499 – The Amazing Spider-Man vol. 2, #1-58 USA

#500-700 – The Amazing Spider-Man #500-700 USA

#701-733 – The Superior Spider-Man #1-33 USA

#734-751 – The Amazing Spider-Man vol. 3, #1-18 USA

#752-756 – The Amazing Spider-Man: Renew Your Vows #1-5 USA

#757-788 – The Amazing Spider-Man vol. 4, #1-32 USA

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The Amazing Spider-Man #789 USA

ESTA SERIE ESTÁ EN EL RECUERDO

¡Pero no en la numeración!

ANATOMÍA DE UNA ETAPA PERFECTA: EL SPIDER-MAN DE ROGER STERN

A comienzos de los años ochenta, casi veinte años después de su nacimiento, Spiderman se encontraba en la cima de su popularidad: había contado con varias teleseries de animación, otra de imagen real, y se publicaban tres colecciones mensuales más una cuarta con reediciones de sus aventuras clásicas. La gran paradoja estribaba en que, en un momento comercial tan dulce, la calidad de los cómics dejaban mucho que desear. Atrás habían quedado los auténticos días de gloria en que la cabecera de Spiderman debía ser de lectura obligada para todo aficionado. Por suerte, la grandeza regresó, y de qué manera, cuando ya agonizaba 1981, de la mano de un equipo creativo excepcional, el formado por Roger Stern y John Romita Jr., quienes se hicieron cargo de la serie principal del héroe: The Amazing Spider-Man.

 

 

Ambos autores ya llevaban un tiempo relacionados con el personaje, de manera que Stern venía escribiendo la cabecera secundaria Peter Parker, The Spectacular Spider-Man, y Romita Jr. había entrado en Amazing un tiempo antes, todavía abrumado por el peso de ocupar el lugar en el que, en los años sesenta, hubiera estado su legendario padre. Por aquel entonces, un nuevo editor, Tom DeFalco, se hizo cargo de la Franquicia Arácnida, con el objetivo primordial de dar un vuelco a la inercia que venía arrastrando en los últimos años.

 

EL CAMINO HASTA AQUÍ

Roger Stern (1950, Noblesville, Indiana) se había hecho un pequeño nombre en la industria por su labor en CPL (Contemporary Pictoral Literature), un fanzine en el que también participaban otros ilustres amigos, como John Byrne o Bob Layton, que luego se convertirían en profesionales del cómic. En 1975 entró a trabajar para Marvel, siguiendo la ruta habitual en aquella época: primero como editor y luego como guionista. El año y medio en el que escribió Spectacular le sirvió como perfecto entrenamiento para luego hacerse cargo de Amazing. Había tenido la oportunidad de entender los mecanismos que hacían funcionar al personaje y qué errores debía evitar, de manera que incluso llegaba a explicar a los dibujantes la manera en que debía moverse Spidey. En materia de secundarios, había buscado la rehabilitación de tía May como la mujer cargada de fortaleza y dignidad que había criado y servido de guía moral a Peter Parker, frente a los aficionados que soñaban con ver su muerte o los autores que la retrataban como una vieja con demencia senil. Incluso señaló una operación de bypass como la explicación de sus excentricidades del pasado, para a renglón seguido sacar a relucir sus virtudes e incluso dotarla de un novio. El elenco de secundarios se ampliaba con los compañeros de doctorado que tenía Peter en la Universidad Empire State. Los había creado Bill Mantlo, el anterior guionista de Spectacular, pero Stern les quiso añadir mayor verosimilitud, algo que consiguió al identificarlos con los compañeros que trabajaban en las oficinas de Marvel. En materia de villanos, el guionista se dio cuenta de que Spidey se había enfrentado demasiadas veces a los enemigos de siempre. Aunque utilizó algunos de ellos, como Mysterio o su favorito de los clásicos, El Buitre, los alternaría con criminales procedentes de otros rincones del Universo Marvel e incluso introdujo villanos nuevos. Como aliño a las aventuras más urbanas del trepamuros, Stern crearía a varios miembros de la policía, la Capitana Jean DeWolff, que patrullaba la zona del Daily Bugle y que pronto demostró estar del lado de Spidey, y el Sargento Snyder y el Teniente Keating, que se ocupaban del resto de la ciudad. El primero de ellos también guardaba simpatías para nuestro héroe, mientras el otro le declaró una guerra sin cuartel.

 

Caricatura de Roger Stern realizada por Stan Goldberg para un artículo aparecido en Marvel Age #3 USA (1983).

 

De seguir un tiempo más en Spectacular, es probable que la etapa de Stern hubiera alcanzado la categoría de leyenda que luego lograría la de Amazing, y si no lo hizo quizás fue porque los dibujantes que le acompañaron no estaban a la altura y cambiaron con excesiva frecuencia. En algún momento, llegó a plantearse la posibilidad de que su amigo John Byrne, con quien había compartido una corta pero celebrada etapa en Captain America, se hiciera cargo de la parte gráfica de la serie, pero tal pretensión sólo duró un número, ya que Byrne se vio obligado a encargarse no sólo de escribir y dibujar The Fantastic Four, sino también de entintar sus lápices.

 

El primer encargo profesional que tuvo John Romita Jr. (1956, Nueva York) fue una historia de seis páginas para The Amazing Spider-Man Annual #11 (1977), con la que ya demostró que era algo más que el hijo de uno de los dibujantes más respetados del cómic estadounidense. Su excelente labor en Iron Man entre 1978 y 1982 le señalaría como una de las estrellas emergentes de Marvel. La llegada al título principal del Hombre Araña se produciría con The Amazing Spider-Man #208 USA (1980), cuando Denny O’Neil estaba al mando de los guiones. Con su trazo elegante y espectacular daría empaque a unas aventuras que, por más que entraran en la calificación de entretenidas y disfrutables, no aportaban nada nuevo al trepamuros.

 

En verano de 1981, cuando Tom DeFalco asumió la coordinación de las series arácnidas, su primer objetivo consistió en dotar de consistencia a los equipos creativos de cada una de ellas. Con O’Neil rumbo a otros proyectos, Amazing necesitaba de un nuevo escritor consciente de la importancia del título. Stern fue el elegido para acompañar a Romita Jr., que permanecería en la serie pese a la marcha del que había sido hasta entonces su escritor. El presente prólogo analiza los detalles y circunstancias de esa época dorada en la que se unieron los talentos de estos profesionales. Aunque se han evitado muchas referencias argumentales, quizás el aficionado que nunca antes se haya acercado a este material prefiera aplazar la lectura de la introducción hasta que una vez finalizado el volumen.

 

Primera página del debut de John Romita Jr., en un complemente de The Amazing Spider-Man Annual #11 USA (1977)

 

LA AZAROSA VIDA DE UN HOMBRE ARAÑA

La era Stern / Romita Jr. arrancó en The Amazing Spider-Man #224 USA (1982), con una viñeta a página completa que constituía una declaración de intenciones: Peter Parker, vestido con su traje arácnido, salvo por la máscara, hablaba por teléfono con su tía May mientras saltaba alegremente por su modesto apartamento. En la memoria de Stern estaban los años dorados de Stan Lee con Steve Ditko primero y con John Romita después como dibujantes, en los que, según sus propias palabras, las andanzas de Spidey eran fundamentalmente mundanas. “El Spiderman de Stan se enfrentaba siempre a problemas pegados al suelo”, afirmaba. “¿Recuerdas cuando solía tomarse un descanso en medio de una lucha en una habitación llena de matones para buscar un teléfono y asegurarse que tía May estaba bien? ¡Me encantaba eso!”. Ya desde ese primer episodio, el escritor insistía en la importancia de la relación entre Peter y su tía, con una historia en la que el villano era El Buitre, su favorito del casting de enemigos clásicos arácnidos, y al que ya había utilizado momentáneamente en su etapa en Spectacular, con una trama que había heredado de otro escritor. Libre de cualquier atadura, Stern pudo caracterizar y utilizar al Buitre como de verdad quería: un anciano que, pese a su aparente fragilidad, representaba una amenaza para el trepamuros. “Puedes tener mil veces al Doctor Octopus y a Kraven, pero a mí dame siempre al Buitre”, afirmaba el escritor. “Tenemos aquí un anciano malicioso que contrasta con el joven, honesto y alegre Peter Parker. Para mí, es perfecto”. El Buitre le fascinaba tanto que incluso repetiría, unos meses después, en The Amazing Spider-Man #240 y 241 USA (1983). En ambas aventuras se mostraba el lado más humano de Adrian Toomes, al retratar su amistad sincera con Nathan Lubensky, el novio sexagenario de tía May. La trama situaba el foco sobre la pareja, que desempeñaría una importancia absoluta durante esta época.

 

John Romita en su tablero de dibujo, en una foto tomada en las oficinas de Marvel a finales de los años setenta.

 

La primera aventura con continuará de la etapa Stern / Romita Jr. se produciría apenas dos números después de aquel prometedor comienzo, en The Amazing Spider-Man #226 y 227 USA, unos episodios en los que se recuperaba y profundizaba en la Gata Negra, personaje que hasta entonces parecía pasto exclusivo de su creador, Marv Wolfman, quien lo había introducido en la serie cuatro años atrás, pero que había sido ignorado posteriormente. La Gata Negra venía a constituir una réplica no intencionada de Catwoman, la vieja rival de Batman, aunque en realidad Wolfman se había inspirado en Bad Luck Blackie (1949), uno de los cortos más famosos de Tex Avery, en el que un gato negro atraía la mala suerte allá por donde pasaba e incluso le pagaban por ello. Con su inclusión en la serie, Stern buscaba una mujer que pudiera llenar la vida de Spiderman, en contraposición con Debra Whitman, la chica con la que Peter salía en aquel momento, y que el escritor juzgaba como una versión femenina del protagonista antes de que le picara la araña radiactiva. En cambio, la interacción entre Spidey y la Gata Negra le recordaba a las viejas películas de Humphrey Bogart, en las que el héroe de sólidos principios se ve arrastrado por la mujer fatal que pone en duda todo aquello en lo que él cree. El romance, tan ardiente como breve, conseguiría la aclamación inmediata de los fans y serviría de combustible a Bill Mantlo, quien por aquel entonces había comenzado una sólida andadura en Spectacular y desarrollaría allí, en toda su amplitud, la relación entre la ladrona de buen corazón y el Hombre Araña, siguiendo el principio del editor Tom DeFalco de que cada serie arácnida tuviera su idiosincrasia y sus personajes secundarios propios. Ambos escritores, Stern y Mantlo, coordinarían sus guiones para que fueran complementarios los unos de los otros. Además, llegarían a encontrarse en The Amazing Spider-Man Annnual #17 USA (1983), un canto a los orígenes del trepamuros, que ambos autores escribirían a medias, mientras que Ed Hannigan, el dibujante habitual de Spectacular, se encargaría de dibujar.

 

Página perteneciente a la etapa de Bill Mantlo en Spectacular Spider-Man, donde se desarrolló el romance entre Spidey y la Gata Negra.

 

Además de la Gata Negra, Stern recuperaría a otro viejo amor de Peter Parker, nada menos que Mary Jane Watson, la mujer a la que el protagonista había llegado a pedir matrimonio en el pasado, que se reincorporaría como personaje de reparto en el momento más inoportuno para Peter pero más divertido para los lectores, en The Amazing Spider-Man #242 USA (1983). Llevaba varios años ausente, pero la pelirroja ya se quedaría de manera continua, pese a que la intención de Stern era precisamente la contraria: que Mary Jane fuera el caos aleatorio. Que apareciera de la noche a la mañana, pusiera la vida de Peter Parker patas arriba y volviera a desaparecer con idéntica rapidez e imprevisibilidad. Con ella, regresaron a la serie otros rostros conocidos: el de Betty Brant, primer amor de Peter; el del esposo de ésta, Ned Leeds, con quien se había reconciliado tras un tiempo de separación, y los de Harry Osborn y Liz Allan, ya felizmente casados, cuyo retorno se produciría en un número especial por múltiples razones, The Amazing Spider-Man Annual #16 USA (1982). Fue en sus páginas donde se encontraron por primera vez las dos generaciones de Romitas: Junior ponía el lápiz, mientras que su padre se encargaba del entintado. Incluso Virginia Romita, la “orgullosa esposa y mamá”, apareció acreditada en la primera página. Stern utilizó ese cómic para presentar a la Capitana Marvel, una heroína que recuperaba el nombre del entonces recién fallecido guerrero Kree, y que en meses posteriores pasaría a formar parte de Los Vengadores, en una época en la que el guionista del trepamuros también se ocupaba de sus historias. “Con la Capitana Marvel”, comentaba Stern, “hice lo que pude para seguir la tradición de Lee, Kirby y Ditko: mostrar una persona normal que de repente adquiere poderes. Quería que estuviera hecha a la vieja usanza, que no fuera como El Castigador o Lobezno, que entonces estaban de moda y no eran en absoluto heroicos. Quería que al menos hubiera un nuevo personaje que no fuera un psicópata o un cretino”.

 

Portada de The Avengers #236 USA, también escrito por Roger Stern, y en el que se jugaba con la posibilidad de que Spidey se uniera al equipo.

 

¿Qué es lo que hacía tan relevante la vuelta a escena de los que habían sido integrantes fundamentales del reparto arácnido durante los primeros años de la serie? Todos ellos habían tenido una presencia intermitente a lo largo del tiempo, pero Stern supo sacarle partido a su reincorporación, al hacerles evolucionar en su statu quo. Ya no eran adolescentes como en sus orígenes, sino personas maduras que seguían adelante con sus vidas y en las que se podía apreciar un avance con respecto a épocas pretéritas. Los había que elegían dar un paso adelante, mientras que los que optaban por permanecer en sus esencias eran forzados por las circunstancias a tomar el camino hacia el futuro, como le ocurriría a J. Jonah Jameson… ¡O al propio Peter! Mientras el elenco de la serie se reconfiguraba a gusto del guionista, todavía quedaban flecos de la época en que el héroe daba clases de doctorado. Stern no se encontraba a gusto con la situación, motivo por el que se propuso marcar su final. Lo alcanzaría de la más radical de las maneras, en The Amazing Spider-Man #243 USA (1983), con un movimiento inesperado que lanzó a Peter hacia la siguiente fase de su edad adulta.

 

El último de los personajes secundarios a los que se daría importancia en esta época sería Lance Bannon, fotógrafo rival de Peter en el Bugle que procedía de la época escrita por O’Neil, aunque había sido el propio Romita Jr. quien le había dado vida gráfica, en su primer episodio en la serie, The Amazing Spider-Man #208 USA (1980). Bannon era mejor profesional que Peter, por lo que sus trabajos eran más apreciados por los jefes del periódico, aunque careciera de la ventaja de su competidor para hacerse con fotos de Spiderman antes que nadie. Desde el principio, sería señalado como el rostro tras la máscara del destacado villano de misteriosa identidad que pronto introduciría Stern.

 

Dos de las más celebradas cubiertas de John Romita Jr. en esta etapa. Imágenes procedentes de Modern Masters. John Romita Jr.

 

ALGO VIEJO, ALGO NUEVO, ALGO PRESTADO

De entre todas esas historias con “villanos prestados” de las que hablábamos antes, la que brillaría con luz propia ocuparía dos episodios, The Amazing Spider-Man #229 y 230 USA, y envolvería a Juggernaut, un peso pesado adscrito habitualmente a La Patrulla-X contra el que el pobre trepamuros tenía bien poco que hacer: “Quería que Spiderman luchara contra alguien que representara un desafío de verdad. Una amenaza física. Alguien a quien Spiderman ni siquiera pudiera golpear. No sé por qué, pero lo primero que me vino a la cabeza fue Juggernaut. Después de todo, su poder es que nadie puede pararle, así que, ¿qué pasaría si Spiderman tuviera que encontrar una manera de detenerle cuando el resto de los héroes están fuera de la ciudad?”, se preguntaba Stern, quien tejió un relato con reminiscencias de “El capítulo final”, la saga culmen de la etapa de Stan Lee y Steve Ditko, en la que Spidey también se veía forzado a un desafío por encima de sus capacidades físicas. La historia de Juggernaut servía para recuperar a Madame Web, una anciana con poderes precognitivos que procedía de la época O’Neil. A Stern le parecía muy sugestiva, pero no estaba de acuerdo en que conociera la identidad secreta de Spiderman. La saga con Juggernaut tendría esa preocupación como motor básico, para dar lugar a una de las mejores aventuras de la etapa, que además serviría para redefinir al villano. Éste y el trepamuros volverían a encontrarse en el futuro, pero siempre tomando como referencia esta mítica historia.

 

El debut de Madame Web, en The Amazing Spider-Man #210 USA (1980).

 

Stern también trató de recuperar algunos contrincantes arácnidos menos conocidos, como Tarántula o Fuego Fatuo, a los que envolvió en una conspiración alrededor de Roxxon Oil, conglomerado empresarial corrupto que hacía de las suyas en diversas colecciones Marvel, pero siguió asistiendo impotente a las reivindicaciones que los lectores hacían llegar a la editorial a través del correo. Muchos querían al Duende Verde de regreso, pero el guionista renegaba de tal posibilidad. Norman Osborn era el único Duende Verde que de verdad consideraba interesante, y había muerto diez años atrás, después de asesinar a Gwen Stacy, en una historia que hubiera sido imperdonable deshacer; los sustitutos, primero su hijo Harry y luego el psiquiatra de éste, para Stern nunca habían estado a la altura de la leyenda del gran patriarca Osborn… Y por eso se propuso ir en una dirección opuesta. Daría a los lectores lo que querían, un Duende de identidad desconocida, como había sido el rasgo más significativo del villano clásico en sus primeras apariciones, pero sin relación directa con los Osborn. “El Duende fue mi solución a las eternas reclamaciones sobre el Duende Verde”, comentaría al respecto. “Como ocurría con el Duende Verde original, nadie sabría quien era realmente, ni Spiderman ni los lectores. Pero, a diferencia de Norman, no estaría loco. El Duende sería tan fríamente calculador como pudiera escribirlo”.

El personaje se presentó en la segunda ocasión en que John Romita entintó los lápices de su hijo, en The Amazing Spider-Man #238 USA. Cuando el episodio estuvo terminado, Stern se acercó a Romita para recordarle que, doscientos números antes, en los años sesenta, había irrumpido en la serie, precisamente para dibujar la historia en la que se descubría que el Duende Verde era en realidad Norman Osborn. El relato original fue la primera historia de Spiderman que leyó Stern en su niñez. La pretensión del guionista con el nacimiento del Duende era reproducir las emociones que aquel cómic le habían producido. Desde el principio, tenía claro quién era en realidad El Duende, pero no se lo diría a nadie. Ni a Romita Jr, ni a Tom DeFalco, ni siquiera a su mujer o a su amigo John Byrne, quien presionó sin conseguir resultados. Nadie lo sabía. La respuesta del público fue abrumadora, de manera que el tema ocupaba cada vez más espacio en el correo de lectores. Allí, se especulaba con las posibles opciones. Los fans señalaban a Harry, a Lance Bannon, al hijo de Kingpin o incluso a J. Jonah Jameson como candidatos a Duende. Cualquiera podía ser el culpable, puesto que Stern había lanzado pistas falsas de todos ellos. Sólo Peter y Robbie Robertson estaban libres de sospecha. En paralelo, la trama creció y creció, hasta abarcar gran parte de los episodios e inundar la apoteósica conclusión de la etapa.

 

Póster creado por John Romita Jr. para Marvel Press, un proyecto de merchandising impulsado por Marvel en 1984.

 

EL FIN DE UNA ERA

En 1984, Marvel puso en marcha una curiosa iniciativa. Mientras los editores de todas sus series se encontraban en la Convención de Cómics de San Diego, sus asistentes cubrirían el puesto, con libertad para hacer cualquier cosa que se les ocurriera. Los resultados serían bastante sorprendentes e incluso rocambolescos. La Franquicia Arácnida representó una buena muestra del llamado “Mes de los Editores Asistentes”. En Marvel Team-Up, tía May se convertía en el Heraldo de Galactus (aunque luego no fuera más que un sueño); en Spectacular, el caricaturista Fred Hembeck dibujaba la mayor parte del episodio, y en Amazing, Roger Stern ofreció una emocionante historia en la que Spidey visitaba a un joven admirador que había coleccionado toda clase de objetos y artículos de periódico relacionados con el trepamuros. En apenas once páginas, el relato conseguía llegar al lector como pocos que se hubieran publicado nunca, con sinceridad, valentía y honestidad.

 

El origen de esta pequeña obra maestra hay que buscarlo meses antes de su realización. “Una mañana, me desperté literalmente con la historia en la cabeza”, explicaría luego Stern. “De hecho, apareció en mi mente tan completa que estaba convencido que debía haberla leído antes”. En los días siguientes, estuvo preguntando a otros colegas, pero nadie recordaba nada parecido. Sólo una vez convencido que el relato le pertenecía se atrevió a escribirlo, sin que hubiera siquiera lugar en Amazing para publicarla. “Estoy seguro que surgió de mi deseo de hacer una historia de interés humano al estilo de Will Eisner. Ése es el motivo por que está contada en parte mediante recortes de periódico. Quería que fuera eisneriana”, añade el guionista.

 

El relato se quedó unos meses en la reserva, esperando hueco, hasta que surgió el Mes de los Editores Asistentes. Esta iniciativa, como se revelaría un cuarto de siglo después, no fue exactamente como se transmitió a los lectores. Es cierto que los ayudantes fueron los amos del lugar durante unos pocos días, pero convertir tal cosa en una sorpresa diferente en cada serie fue decisión de Marvel, hasta el punto de que los editores principales fueron quienes planificaron las historias junto con los autores. En todo caso, el proyecto dejaría interesantes anécdotas que contar… Y también un relato que se sigue posicionando entre los favoritos de todos los tiempos por parte de los fans de Spiderman.

 

No fue John Romita Jr. quien dibujó “El niño que coleccionaba Spiderman”, sino Ron Frenz, un artista cuyo estilo recordaba con intensidad al de Steve Ditko, el creador gráfico del trepamuros. “Saqué todos mis cómics de Ditko para usarlos como referencia, porque creía que el chico protagonista de la historia hablaba de aquella época. Utilicé ese tono porque creía que, dado que se trataba de una historia con mucha caracterización de personajes y poca acción superheroica, el estilo permitiría identificar de inmediato a Spidey”, confesaría el artista, quien antes había pasado por las páginas de Ka-Zar The Savage y había tenido ocasión de dibujar algún número de Marvel Team-Up, aunque sería “El niño…” el trabajo que señaló su destino.

 

Portada de Marvel Team-Up #134 USA (1983), el primer cómic de Spiderman dibujado por Ron Frenz.

 

El mismo mes en que se puso a la venta The Amazing Spider-Man #245 USA también lo hizo The Uncanny X-Men #175 USA, cuyas últimas páginas estaban dibujadas por John Romita Jr. A partir del siguiente episodio, sería el nuevo artista fijo de los mutantes, aunque todavía podría seguir unos pocos meses encargándose del trepamuros. A su vez, desde Amazing #246 USA, la serie estaría coeditada entre Tom DeFalco y Danny Fingeroth, quien se quedaría en solitario apenas tres números más tarde, debido a que DeFalco se había hecho cargo de la recién iniciada Star Comics, la línea infantil de Marvel.

 

La labor de Stern en Amazing estaba cimentada en gran medida sobre su amistad con DeFalco. Ambos se compenetraban al máximo, de forma que las historias fluían con naturalidad. “Tom y yo estábamos en la misma onda”, recuerda el guionista. “Cuando se fue, ya no era lo mismo sin él. Tenía que explicar a Danny cada pequeño detalle de las historias, algo que nunca me pasó con Tom. Me caía bien Danny, pero me di cuenta de que, si seguíamos trabajando juntos, al menos uno de los dos se volvería loco”. Stern llamó entonces a Romita Jr., para comentar la situación, pero éste no hizo sino confirmarle que pronto dejaría Amazing, para quedarse sólo con los hombres-X. Una vez que los dos amigos en los que se había apoyado estaban fuera de la ecuación, Stern decidió que era un buen momento para que él también se marchara.

 

Lo paradójico de este fin de etapa es que, de haber sabido que Ron Frenz sería quien sustituyera a Romita Jr., el guionista probablemente hubiera accedido a seguir un tiempo más, pero esa decisión no se tomaría hasta más tarde, pese a que Frenz dibujó el último número con argumento de Stern, The Amazing Spider-Man #251 USA (1984). No menos sorprendente fue el nombre de quien dialogaría ese cómic y se confirmaría luego como su sustituto, ya que, al no aparecer ninguna persona adecuada, Fingeroth le propuso el trabajo al propio DeFalco, cuya posición de editor durante todos esos años le había permitido conocer al personaje como pocos escritores. Aceptó, y realizó junto a Frenz una etapa brillante, deudora de la de Stern / Romita Jr. y llena de hallazgos, pero nunca lograría que su amigo le confesara la verdadera identidad del Duende, por lo que el tema seguiría suscitando debate y acabaría por encontrar una solución en falso.

 

En cuanto a Romita Jr., durante aquellos años en que había dibujado Amazing mejoró lo indecible, toda vez que encontraba los entintadores que sabían complementarse con sus lápices. No es extraño que el mejor de todos ellos, Dan Green, le acompañara luego en The Uncanny X-Men. La idea inicial pasaba porque el artista se ausentaría de Amazing sólo durante medio año, pero cuando concluyó ese plazo y se planteó la opción de volver, Romita Jr. prefirió centrarse en los mutantes. No obstante, su historia con Spiderman estaba lejos de terminar: desde el final de la etapa Stern. ha vuelto a dibujar al trepamuros en repetidas ocasiones, con largas y continuadas estancias, de forma que en su bibliografía destaca también su larga cooperación con Joe Michael Straczynski, desarrollada entre 2001 y 2004 y recopilada en varios tomos de Marvel Héroes. Caso distinto, en su relación con el Hombre Araña, ha sido el de Roger Stern.

 

La ilustración más representativa de la etapa de Joe M. Straczynski y John Romita Jr. con el trepamuros, perteneciente a The Amazing Spider-Man #500 USA (2003)

 

A finales de los ochenta, poco después de que Peter Parker se hubiera casado, el guionista recibiría la oferta de volver a la franquicia, esta vez para escribir Spectacular, pero prefirió rechazarla: creía que el matrimonio del héroe había sido un error mayúsculo, por lo que no estaba interesado en escribirlo en esas circunstancias. Agradeció la atención a Jim Salicrup, el entonces editor, y le pidió que le volviera a llamar cuando el matrimonio se hubiera deshecho. Años antes de que eso ocurriera, en 1997, aceptaría regresar, para escribir una miniserie de tres números, Spider-Man: Hobgoblin Lives!, en la que se reuniría con Ron Frenz para al fin desvelar la identidad secreta del Duende, una solución radicalmente distinta a la que habían adoptado sus sucesores en Amazing, pero que mantenía la coherencia con todo lo que ellos contaron. Ya entonces, Stern no se sintió cómodo con lo mucho que había sido alterado Spidey desde que él lo escribiera. “Era como reencontrarse con un viejo compañero de Universidad. Era el mismo, pero había cambiado. Tenía demasiadas cosas en la cabeza”, decía. El matrimonio arácnido no se rompió hasta 2008, resolución a la que seguiría una etapa claramente deudora de la de Stern / Romita Jr., y en la que el guionista tendría cabida ocasional, con aventuras muy puntuales en las que se distinguía un brillo del esplendor de antaño, como un arco argumental en el que Spidey volvía a cruzarse en el camino de Juggernaut o un emocionante relato que ahondaba en la historia, nunca antes contada, del almacén en que Spidey había encontrado al asesino de tío Ben, y que se editó en conmemoración del cincuenta aniversario del héroe.

 

 

Página interior de Spider-Man: Hobgblin Lives! #1 USA (1987)

 

En España, esta época dorada ha aparecido en diversas ocasiones. Fue publicada, poco después de lanzarse en Estados Unidos, dentro del primer y mítico volumen uno del Spiderman de Cómics Forum, con las medidas que tenían los cómics de Marvel en España en aquella época; fue parcialmente recuperada en la segunda edición de dicha serie, cancelada antes de que llegara a completarse la etapa. Y también pudo verse en el coleccionable Spiderman cuyo lanzamiento coincidiera con la primera película del trepamuros o en la Biblioteca Marvel, aunque en blanco y negro y a tamaño reducido.

 

Este volumen ofrece la andadura de Roger Stern y John Romita Jr. en The Amazing Spider-Man de manera íntegra, a color y en formato original, circunstancias que nunca habían coincidido en las ocasiones mencionadas anteriormente. Bien entrado el siglo XXI, Stern se ha ganado el puesto del segundo escritor, sólo superado por Stan Lee, que mejor ha sabido entender a Peter Parker, y Romita Jr. el del dibujante definitivo del héroe arácnido, para algunos incluso por encima de su padre. Uno y otro, con la inestimable ayuda de Tom DeFalco, conjugaron la que sigue siendo considerada como la mejor etapa del trepamuros posterior a su Edad Dorada y el más certero ejemplo de lo alto que llegaron las aventuras de Spiderman en los años ochenta.

 

 

Artículo aparecido en Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman de Roger Stern

MARVEL EN MARZO DE 2018: TODOS LOS ACONTECIMIENTOS DESTACADOS

30 de marzo

Christina Harrington deja Marvel

 

29 de marzo

¡Al fin!!!!! Fantastic Four #1, de Dan Slott y Sara Pichelli

 

28 de marzo

Death Of the Inhumans, por Donny Cates y Ariel Olivetti

 

27 de marzo

Anuncian Infinity Wars para Julio

Sven Larsen nuevo director de licencias

 

19 de marzo

Jordan D. White y Mark Paniccia intercambian puestos de edición en Star Wars y X-Men

 

14 de marzo

Chip Zdarsky firma exclusiva

X-23 #1 por Mariko Tamaki y Juann Cabal

 

9 de marzo

Heather Antos deja Marvel por una compañía de videojuegos

Kevin Feige confirma Black Panther 2

 

6 de marzo

The Sentry #1 de Lemire y Jacinto

Deadpool #1 de Skottie Young y Nic Klein

 

5 de marzo

Tony Stark: Iron Man #1 de Dan Slott y Valerio Schiti

Deadpool #300 será el último de Gerry Duggan y Jordan D. White

 

2 de marzo:

Dr. Strange #1 de Mark Waid y Jesús Saiz

Life Of Captain Marvel #1 de Margaret Stohl y Carlos Pacheco

 

1 de marzo

The Amazing Spider-Man #1 con Nick Spencer y Ryan Ottley

Disney data seis estrenos Marvel para 2021 y 2022

 

EL AMAZING SPIDER-MAN #600 USA: UN 00 COMO NINGÚN OTRO

Había pasado una semana desde la llegada a las librerías de The Amazing Spider-Man #600 USA. Aquel cómic era uno de los cómics más complicados que había acometido jamás Dan Slott, pero también uno de los más satisfactorios. Sabedor de que los números redondos son muy especiales y se quedan en la retina del lector, para bien o para mal, puso todo su empeño en componer algo memorable. ¿Lo había conseguido? Con el Spidey de “Un nuevo día”, siempre era difícil saberlo, puesto que muchos aficionados continuaban mirando al trepamuros desde la desconfianza provocada por el descasamiento. Tras sentarse ante la audiencia que le esperaba en la Chicago Comic-Con, aquel verano de 2009, las primeras palabras de Slott fueron: “Chicos, ¿habéis leído ya el #600?”. Y entonces, la multitud rompió en aplausos.

 

 

Los números 00 siempre habían representado una ocasión destacable, incluso en tiempos en los que la editorial mantenía intacto el número de páginas pese a la significativa circunstancia. Stan Lee todavía tenía esa limitación cuando alcanzó The Amazing Spider-Man #100 USA (1971). Apenas contaba con las 19 planchas habituales en aquel entonces, pero eso no impidió a The Man ofrecer un relato memorable, en el que Spidey revivía su origen y se enfrentaba metafóricamente a sus peores enemigos, para terminar en una situación tan sorprendente como que le hubieran crecido cuatro brazos extra. Ocho años después, Marv Wolfman ya había conseguido que el Fantastic Four #200 USA tuviera extensión doble. Unida esta circunstancia a que en sus páginas concluía una emocionante saga que enfrentaba al cuarteto con su peor enemigo, el Doctor Muerte, dio como resultado que las ventas aumentaran considerablemente, pese a que el mayor número de páginas entrañaba también un precio mayor. Con el terreno allanado, The Amazing Spider-Man #200 USA (1979) fue también doble, también la culminación de una gran historia escrita por el mismo equipo de Los 4 Fantásticos y además una fiesta tan señalada que incluso Stan regresó, para escribir el epílogo.

 

No menos importancia revistió The Amazing Spider-Man #300 USA (1988), en que David Michelinie y Todd McFarlane presentaron a Veneno, el peor enemigo con el que se encontraría el trepamuros en mucho tiempo. The Amazing Spider-Man #400 USA (1995) formaba parte de “El regreso del clon”, y por lo tanto ni empezaba ni finalizaba ninguna trama, pero J. M. DeMatteis y Mark Bagley hicieron de aquel número algo único, al presentar la muerte de Tía May. Continuó siendo un tebeo para recordar, incluso cuando esa muerte fue deshecha, algunos años después. ¿Y qué decir de The Amazing Spider-Man #500 USA (2003)? Joe M. Straczynski y John Romita Jr. condujeron a Peter Parker a lo largo de toda su carrera como trepamuros, para en las páginas finales reencontrarse tanto con Tío Ben como con John Romita. Una aventura extraordinaria, sin lugar a dudas.

 

En 2009, llegaba la hora para The Amazing Spider-Man #600 USA. Tras un año del arranque de “Un nuevo día” y con más de cincuenta entregas a las espaldas del landscape, el editor Stephen Wacker mantenía un cierto equilibrio entre los diversos escritores que componían el proyecto. Todos habían tenido grandes oportunidades para brillar y las habían aprovechado, pero quizás ninguno con tanto acierto como Dan Slott. No sólo se ganó el derecho a encargarse de ese número tan destacado, sino que además se moría por hacerlo. John Romita Jr., al que Joe Quesada calificaba por aquel entonces como “el mejor dibujante de cómics del mundo”, regresaba a casa, con lo que se reunía el equipo creativo que había dado lugar a “Nuevas formas de morir”, uno de los mayores campanazos de todo “Un nuevo día”. Wacker puso todo de su parte para que aquella entrega fuera distinta a las demás, e incluso por encima de cualquier otro 00 que hubiera protagonizado el trepamuros. El cómic tendría cerca de un centenar de páginas, con más de la mitad dedicadas a la historia principal, lo que equivalía a tres números convencionales, y con el resto a pequeños relatos elaborados por otros miembros del braintrust arácnido, a los que también se sumó una pequeña joya de Stan Lee y Marcos Martín que brillaba con luz propia. La historia principal estaba destinada a narrar la boda de Tía May con J. Jonah Jameson Senior, un subargumento que se venía desarrollando desde unos cuantos números antes, pero Slott tuvo la idea de traer al villano perfecto para una ocasión así… un hombre que, en el pasado, llevó también a la buena de May Parker ante el altar, aunque Spiderman impidió que se culminara la ceremonia: Otto Octavius, también conocido como Doctor Octopus.

 

A juicio de Slott, Spidey no tenía un antagonista mayor que el Doctor Octopus. Su enemistad había dado pie a algunas de las más memorables aventuras arácnidas, y el guionista veía a Otto Octavius como el reverso tenebroso de Peter Parker: un genio de la ciencia, introvertido y falto de habilidades para relacionarse con los demás, que se había deslizado por la senda criminal al carecer del fondo ético que el Tío Ben aportó a Peter. En el horizonte a largo plazo, la mayor epopeya de Spiderman que llegaría a escribir Slott iba a colocar a Octopus en el centro del escenario, y era en este Amazing #600 USA donde se daba el primer paso del que sería un largo camino, cuyo impacto completo no se entendería hasta pasados otros cien números. Phil Jimenez, uno de los artistas habituales de la serie, rediseñó por completo al villano, para reflejar la situación en la que se encontraba y que le llevaría hasta territorios nunca antes explorados.

 

En lo estructural, la referencia básica de Slott fue The Amazing Spider-Man Annual #1 USA (1964), el primer gran especial del personaje, que permanecía como uno de los mejores y más completos de su historia. Como entonces, estaba Octopus como gran amenaza en la sombra, aquí sin el resto de Los Seis Siniestros, la aparición especial de buena parte de los héroes del Universo Marvel, el secuestro de personas cercanas a Peter y un tono lúdico que hacía de la lectura un disfrute en cada página. La última, además, reservaba una sorpresa destinada a alimentar las siguientes historias. Amazing había alcanzado seiscientas entregas publicadas y la fiesta que celebraba la ocasión no hacía sino adelantar un futuro brillante.

 

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 23

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 5: STAN LEE ES J. JONAH JAMESON (Y BETTY FLO STEINBERG)

El primer número de la serie regular del trepamuros contenía una nueva llamada a los lectores para que enviaran sus cartas, que serían respondidas a partir del tercer número. La página estaba acompañada por un tosco dibujo de Spidey, que probablemente hubiera realizado Artie Simek (pp. 45).

 

“En una ocasión Stan mencionó al actor Sydney Greenstreet como su modelo de villano. Así que a Stan no le gustó mi delgado y demacrado Buitre. Tiendo a pensar de manera opuesta. Un elefante puede ser terrible y destructivo, pero es más fácil escapar de él que de un guepardo delgado y rápido. Un Buitre voluminoso y pesado no habría parecido natural, sino que habría recordado a un pavo de Acción de Gracias que se hubiera echado a volar” (pp. 46).

 

“¡Él era yo!”, afirmaba Stan Lee. “Era irascible, tenía mal humor, era tonto, pensaba que era mejor de lo que en realidad era. ¡Era la versión que mucha gente tenía de mí! Y siempre he querido interpretarlo en una película. Lamenté mucho que, cuando se hizo la película, era demasiado viejo para el papel” (pp. 47).

 

Ditko aseguró que, en los comienzos, a Lee no le gustaba la manera en que representaba a Jameson, ya que temía que pudiera resultar excesivamente desagradable para el público, como probaban las cartas críticas. The Man le pidió que suavizara los rasgos físicos y la manera de actuar del personaje. No sólo ignoró por completo aquellas indicaciones, sino que llevó su manera feísta de representar a Jameson hasta el extremo: “Cuando estaba haciendo el Amazing #18 (noviembre de 1964), en la primera página dibujé de manera deliberada la sonrisa de Jameson más fea que pude concebir” (pp. 47).

 

Cabe establecer un paralelismo entre Betty Brant, la secretaria de Jameson, y Flo Steinberg, la adorable secretaria de redacción de La Casa de las Ideas. Hubo un tiempo en que Stan Lee y la Fabulosa Flo, como la denominaba el editor cuando hablaba sobre ella en sus Marvel Bulletins, eran las únicas personas contratadas en Marvel, aunque una vez la editorial se mudó del 655 al 635 de Madison Avenue, también se incorporó Sol Brodsky, el ayudante de producción. Flo había entrado a trabajar en la empresa en marzo de 1963 y estaba a la puerta del despacho de Lee, de manera que todos los autores trataban con ella, incluido Ditko (pp. 48).

 

Stan Lee se adjudicó la invención del Doctor Octopus sin mencionar siquiera a Ditko: “Se me ocurrió que me gustaría llamar a alguien Octopus y que tuviera un par de brazos extra, porque sería divertido. Pero tenía que imaginar cómo llegaría hasta ahí. Dado que sería un científico, decidí que se llamara Doctor Octopus, que me sonaba bien.. Según Ditko, fue él quien sugirió a Lee un villano con cuatro brazos mecánicos, aunque reconocía que el guionista le nombró como Doctor Octopus (pp. 50).

 

En las primeras páginas del cómic se mostraba por primera vez la Spider-Señal, que podría haber sugerido Eric Stanton, pero cuya creación reivindica Ditko. “Anunciaba la presencia de Spider-Man, aunque no estuviera físicamente en la acción o se encontrara demasiado lejos. Tenía un efecto psicológico y dramático en los criminales (y en los lectores del comic) (pp. 50)”.

 

Stan Lee pretendía haber incluido también a una versión femenina del Hombre Araña. Ditko se habría opuesto enérgicamente, porque impedía establecer a Peter Parker en un mundo creíble. Le preocupaba también la necesidad de crear el contexto del nuevo personaje y los cambios que hubiera obligado a introducir. El guionista nunca ha manifestado nada al respecto, por lo que cuesta saber si la anécdota es cierta o responde a una fabulación de Ditko (pp. 50).

 

Por un lado estaba la demasiado formal, trabajadora y morena secretaria de Jameson, lo que Ditko entendía por una “chica buena”, y en el extremo opuesto se encontraba la casquivana, niña bien y rubísima compañera de clase que representaba Liz, la “chica mala” para el artista.

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

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