EL VIEJO OJO DE HALCÓN 7 DE 12: EL DÍA DE LA INFAMIA

Comenzamos la segunda mitad de la maxiserie protagonizada por El Viejo Ojo de Halcón con un ejercicio de paralelismos con respecto a la obra original de Mark Millar y Ed McNiven. Ellos también esperaron a llegar hasta el ecuador de su obra maestra para abordar las circunstancias en que fue masacrada La Patrulla-X y la manera en que esto había conmocionado a Lobezno: un relato de semejantes características necesitaba tiempo para prepararse a fuego lento, y los autores acertaron a la hora de esperar. En el caso de Logan, los villanos utilizaron el control mental para hacerle creer que se enfrentaba con ellos, cuando en realidad estaba luchando contra sus compañeros. En el caso de Los Vengadores, por el contrario, se sirvieron de un caballo de Troya.

ASALTO INTERNO A LA MANSIÓN Poco después del nacimiento de Los Vengadores, surgieron Los Señores del Mal, como contrapartida oscura de los héroes. Se enfrentaron en múltiples ocasiones, sin llegar a posicionarse en el lugar de antagonistas principales. Pero entonces llegó Helmut Zemo, el hijo del Barón Zemo original, que había fundado la agrupación, reconstruyó sus filas y bajo un plan brillante consiguió la mayor victoria que hubiera logrado ningún otro antagonista de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra. La historia fue popularmente conocida como “Asalto a la mansión”, se publicó en The Avengers #273-277 USA (1986-1987. Marvel Gold. Los Poderosos Vengadores nº 9), con Roger Stern, John Buscema y Tom Palmer como artífices, y fue la simiente por la que luego nacieron, una década más tarde, los Thunderbolts, que no eran sino Los Señores del Mal primero disfrazados de héroes y luego embarcados en la ruta de la redención. Pues bien, en Los Baldíos, Zemo se ha servido de nuevo de ellos para asestar el golpe definitivo a Los Vengadores, en una historia con reminiscencias de la primera, como sólo un autor tan consciente del legado como Ethan Sacks podría haber hecho.

EL EPISODIO DE DESCANSO Ya te habrás dado cuenta que este mes Marco Checchetto se encarga sólo de la portada y de la última página del relato. El hecho de tratarse de un flashback en su casi integridad ha servido de excusa al editor Mark Basso para situar en este preciso momento un descanso para el dibujante titular, que regresará el mes que viene, esperemos que con el objetivo de llegar hasta el final de estos doce números. El elegido para sustituirlo, y narrar un episodio tan trascendental como el que nos ocupa es Ibraim Roberson, alguien que lleva mucho tiempo pululando por la Franquicia Mutante, sin que llegue a tener una serie específica asignada. Recordamos que fue el encargado de los episodios de New Mutants asociados con “Advenimiento”, allá por 2010, y desde entonces ha estado en episodios sueltos de Generación Hope, El Hombre de Hielo o “Necrosha”, además de, ya en la presente temporada, arcos argumentales completos de El Viejo Logan y Arma X. Al respecto de su trabajo aquí, y en general de todo el episodio, Sacks escribía lo siguiente en su cuenta de Twitter: “De verdad que me costó escribir esto, porque tuve que matar sin piedad a tantos héroes que he amado desde la infancia, y eso fue antes de que Ibraim Roberson hiciera esas muertes tan terriblemente espeluznantes. Así que espero que vendamos lo suficiente como para poder pagar las facturas de mi terapia”.

LA NOTA CULTURETA El título de este episodio evoca un poema escrito por Charlotte Brontë en memoria de su hermana Anne. “Para mí, hay poca alegría en la vida / Y poco terror en la tumba / He vivido la hora de la partida / de alguien por quien hubiera muerto para salvar”, escribía la mayor de las Brontë acerca de su hermana pequeña, muerta en 1849 cuando tenía 29 años, a causa de tuberculosis, apenas medio año después de que también hubiera fallecido la mediana de las hermanas, Emily. La propia Charlotte encontró a su vez su destino, de nuevo por tuberculosis, en 1855. El poema que escribió sobre Anne resulta oportuno a la hora de retratar una funesta época de horror y tragedias.

OJO DE HALCÓN Y SOLDADO DE INVIERNO: RELATOS DE SUSPENSE

Esta historia empieza en el pasado. Es un pasado remoto, de varias décadas atrás, pero también un pasado cercano, de apenas unos meses. Y, en cualquiera de los casos, mira hacia el futuro: el de un gigante, Marvel Comics, que apuesta por volver a serlo, y no sólo por volumen de producción o éxito de ventas, sino por relevancia. En el pasado remoto, nos encontramos con Tales of Suspense, la denominación a la que responde nuestra aventura. Se trataba de una cabecera creada por Marvel antes siquiera de que llegara a convertirse en la Marvel que hoy conocemos. Porque… todavía estaba sumergida en la oscura Era Atlas de los años cincuenta, una década en que los superhéroes habían desaparecido y su retorno todavía no se esperaba. En concreto, el primer número de Tales of Suspense llegó a los expositores con fecha de portada de enero de 1959, por lo que lo más probable es que su lanzamiento tuviera lugar a finales del 58. La portada, con unos astronautas enfrentados contra un alienígena verde, ejemplificaba aquello podía encontrarse en su interior. Cada número contaba con varias historias de ciencia-ficción, aunque alguna podía visitar otros géneros. Al Williamson, Don Heck, John Buscema, Steve Ditko, Russ Heath y otras leyendas de la época desfilaron por sus páginas, sobre guiones habitualmente escritos por Stan Lee y su hermano Larry Lieber.

 

La serie continuó su camino, alineada con el resto de títulos antológicos de Atlas, entre los que se encontraban Tales To Astonish, lanzado simultáneamente a Tales Of Suspense, Journey Into Mystery o Strange Tales, pero con el cambio de década, llegaron los superhéroes a la editorial, el Universo Marvel echó a andar y el género colonizó todos los títulos antológicos que producía el Bullpen. En Tales Of Suspense #39 USA (1963), irrumpió Iron Man, que compartiría ubicación con Capitán América desde Tales Of Suspense #59 USA (1964). El motivo de que la entonces pequeña compañía amontonara a sus creaciones en espacios tan estrechos estaba en las limitaciones de su modelo de negocio, que sólo le permitía lanzar cada mes un número limitado de títulos. Esa restricción terminó conforme Marvel crecía, de tal manera que el contenedor de títulos antológicos iría quedando atrás a finales de los años sesenta. En el caso que nos ocupa, Iron Man consiguió su propio título y se independizó, mientras que Tales Of Suspense pasó a estar protagonizado en su totalidad por el Capitán América y a tomar el nombre del Centinela de la Libertad, coincidiendo con la llegada de su centésima entrega, datada en cubierta en abril de 1968.

 

Viajamos ahora hasta el pasado cercano, en concreto hasta 2017, año en que Marvel lanzó “Imperio Secreto”, un evento en que el Capitán América era suplantado por una versión malvada de sí mismo, que conseguía hacerse con el control de Estados Unidos. En el séptimo número de la serie troncal, un plan de La Viuda Negra para eliminar al villano no podía terminar peor: el Capi Hydra sobrevivía y, a su vez, asesinaba a Natasha, rompiéndole el cuello con su escudo, en una escalofriante escena orquestada por Nick Spencer y Andrea Sorrentino. La saga se volvía más oscura conforme avanzaba la trama, hasta desembocar en su conclusión, durante la que el auténtico Capitán América reaparecía y derrotaba a su émulo. Como ocurre en tantas ocasiones, Marvel se reservó un extra, titulado Imperio Secreto: Omega, para atar cabos. Además de ofrecer un esclarecedor encuentro entre los dos Steve Rogers, adelantaba historias que nacerían del cierre. Una de ellas nos situaba en el funeral de La Viuda Negra, y contaba con las perspectivas de dos hombres que habían sido sus amantes. Ojo de Halcón, que asistía a la ceremonia roto por la pérdida, y el Soldado de Invierno, que desde la distancia contemplaba la escena mientras llevaba a cabo una investigación: la de los misteriosos asesinatos que estaban teniendo lugar y que, a sus ojos, sólo podían ser cometidos por la propia Natasha. La Viuda Negra no estaba muerta, sino que de alguna forma había logrado que todos los demás, salvo el Soldado de Invierno, llegaran a esa conclusión, y ahora podía desarrollar su trabajo sin cortapisas.

 

Este cómic retoma el argumento y lo lleva a las últimas consecuencias. Al circunscribirse en el landscape de Marvel Legacy, que apuesta por recuperar las señas de identidad de La Casa de las Ideas mediante una mirada hacia el pasado, el editor ejecutivo Tom Brevoort consideró que recuperar la mítica cabecera de Tales Of Suspense suponía un guiño interesante, no sólo por la carga nostálgica, sino porque la nueva historia contenía trazas de aquel viejo cómic: el debut de La Viuda Negra había tenido lugar en Tales Of Suspense #52 USA (1964), Ojo de Halcón le había seguido ese mismo año unos pocos números después, en Tales Of Suspense #57 USA, en ambos casos dentro del serial de Iron Man; en cuanto al Soldado de Invierno, su historia, como Bucky Barnes, fue narrada una y otra vez en el serial del Capitán América y sin duda pertenece al mundo de éste.

 

Tal punto de partida no debe engañar a los lectores, puesto que nos encontramos con un cómic que bebe muy poco de la nostalgia mientras se erige como un estupendo thriller, que mantiene la tensión y, sí, el suspense, durante las cinco partes en que se divide, y que redefine a sus protagonistas, especialmente a La Viuda Negra, de una insospechada manera. Es, con todas sus circunstancias en la mochila, una historia más próxima a lo que ha de venir que a lo que ya ocurrió. Hay una nueva Marvel naciendo del fuego de la que se ha consumido en estos últimos años, y cuya llegada se significa en la incorporación de C.B. Cebulski como Director Editorial. Es una Marvel que, una vez perdidas todas las grandes estrellas que construyeron el brillante comienzo del siglo XXI, busca el recambio generacional en figuras emergentes, que irrumpen con una ambición sólo equiparable a su talento: Jim Zub, Donny Cates o Matthew Rosenberg son algunas de ellas. Todas coinciden en venir del circuito independiente, pero, al contrario que ocurría con algunos de sus antecesores, quieren estar en Marvel no como un trance instrumental dentro de su carrera, sino como el mejor de los destinos posibles.

 

El caso que nos ocupa aquí es el de Matthew Rosenberg, con una interesante carrera en la que encontramos We Can Never Go Home, 4 Kids Walk Into A Bank y 12 Reasons To Die, dentro de Black Mask Studios; y varias miniseries del universo de Archie, además de su cada vez más abultada producción dentro de Marvel. Mapache Cohete, Guerreros Secretos o Kingpin le dieron la suficiente confianza como para acometer proyectos de la envergadura de La resurrección de Fénix, la etapa actual de El Castigador, por la que acaba de renovar, un relanzamiento de Los Nuevos Mutantes o el cómic que nos ocupa. A día de hoy, un proyecto digno, una historia interesante, un cabo que quedaba por atar. En el mañana… quizás uno de los ladrillos sobre los que se edificó la siguiente época de excelencia.

 

Artículo originalmente aparecido en Tales of Suspense presenta: Ojo de Halcón y Soldado de Invierno

EL VIEJO OJO DE HALCÓN 4: QUE NO PARE LA MÁQUINA

¿Cómo solucionan las crisis en Los Baldíos? ¿Qué método utilizan para que se mueva la economía y baje el paro? El régimen de los villanos lo tiene claro: hay que fabricar todo tipo de armas con las que seguir oprimiendo a la población. En otros tiempos se podía manufacturar cañones, carros de combate o misiles, pero ahora de la cadena de montaje salen… Muertebots. Estos robots son una reproducción tan perfecta del Doctor Muerte que éste habitualmente los utiliza para confundir a sus enemigos y hacerles creer que se están enfrentando al auténtico Muerte. En el pasado, también han empleado como recurso para dirimir disputas entre autores. Cuando a cierto guionista-dibujante de Fantastic Fourno le gustaba lo que hacían otros con el Doctor Muerte, se apresuraba a asegurar que aquél no era sino un Muertebot. Y en los tiempos más recientes incluso han sido motivo de sorna, con un personaje tan genial como el Muertebot de Vengadores I. A. Pero nadie ríe en Los Baldíos, y mucho menos Abe Jenkins. De villano de segunda a digno superhéroe, para acabar sus días fabricando dobles del dictador de Latveria y escapando a las puyas de sus compañeros de trabajo… hasta que llegó Ojo de Halcón.

 

LOS ORÍGENES Antes que de ninguna otra manera, a este personaje lo conocimos como El Escarabajo. Su carrera empezaba como enemigo de La Antorcha Humana, en Strange Tales#123 USA (1964), pero no tardó en diversificarse. Se enfrentó contra Spiderman, IronMan o Daredevil y, mientras mejoraba progresivamente su armadura,perteneció a equipos como El Sindicato Siniestroo Los Señores del Mal. Esta circunstancia fue especialmente destacada dentro de su trayectoria vital. No estuvo en la formación creada por el Barón Helmut Zemo para el mítico asalto a la mansión de Los Vengadores, pero Zemo sí le llamó para la idea más brillante de toda su carrera villanesca: la de crear un grupo de superhéroes que, en ausencia de Los Vengadores y Los 4 Fantásticos, se ganaran el favor de la opinión pública… pero que en realidad no eran otra cosa que villanos disfrazados. Ese grupo de superhéroes respondía al nombre de Thunderbolts y, en su seno, El Escarabajo pasó a serMACH-1, lo que, dicho sea de paso, conllevó una impresionante mejora estética.

 

LA TENTACIÓN DE HACER EL BIENLa trayectoria de los Thunderbolts es compleja, y pasó por muchas fases, plagadas de sorprendentes giros. Nosotros no podemos sino recomendarte que te hagas con toda la trayectoria inicial de la serie, publicada dentro de la Colección Extra Superhéroes, porque se trata sin duda de lo mejorcito que dio Marvel en los años noventa. Aquí basta precisar que, dentro de las filas del equipo, pronto surgieron dos facciones claras: los que le cogieron el gusto a pertenecer a los buenos y los que parecían del todo irredimibles… aunque esto también acabaría por cambiar. El caso es que AbeJenkins se encontraba entre los primeros, junto a Pájaro Cantor(la mujer de la que pronto se enamoró) y Atlas… cuyo destino final enLos Baldíosya leímos el mes pasado. Pero la mejor prueba de la redención de Abe surgió cuando Ojo de Halcón se puso al frente del equipo con el objetivo de legitimarlo, y la primera medida tomada a tal fin fue… la entrega voluntaria de MACH-1 a las autoridades, para que pagara en prisión su deuda con la sociedad. Abe consiguió superar la dureza de la cárcel y regresar a la acción, elevar su armadura de nivel y pasar a sucesivos MACH-II, III, IVy V… así hasta MACH-X, aunque en el camino se saltó algún que otro número. De esta forma, nos plantamos en el último intento de relanzamiento de Thunderbolts, que se saldó en apenas una docena de entregas, aunque las intenciones eran bastante buenas. En apariencia, MACH-X murió en el último número (Thunderboltsvol. 3, #12 USA, 2017. 100 % Marvel. Thunderbolts vol. 2, nº 2), pero es la clase de muerte confusa de la que en el Universo Marvel se escapa con total seguridad. ¿Cuándo? En el Universo Marvel convencional es algo que está por ver. En Los Baldíos, Abe permanecía con vida, pero no puede decirse que el destino le haya sonreído. Llegados aquí, no podemos sino preguntarnos si El Viejo Ojo de Halcón seguirá eliminando a sus viejos compañeros de batalla.

LA TRAYECTORIA DE LA VIUDA NEGRA

En un género como el del cómic de superhéroes, en el que la mayor parte de los consumidores son de sexo masculino, las chicas lo tienen mucho más complicado para hacerse notar. Sólo unos pocos de sus grandes iconos son mujeres, e incluso estos suelen contar con una aceptación menor entre los lectores. Esta situación se extiende también al Universo Marvel, donde sus personajes más destacados son tipos como Lobezno, Spiderman, Thor, Iron Man o el Capitán América, pero sería injusto decir que La Casa de las Ideas no cuenta con un puñado de mujeres que brillan con luz propia en un mundo de hombres. Además, desde los años sesenta, la editorial siempre ha procurado que ellas se midan con sus compañeros en igualdad de condiciones. Mientras la Mujer Maravilla de la competencia ejercía labores de secretaria en la Liga de la Justicia, la Chica Invisible de Los 4 Fantásticos era un miembro de pleno derecho, y no es más que el primero de los ejemplos que puede venir a la cabeza. En años posteriores, sobre todo a raíz del éxito de La Patrulla-X de Chris Claremont, Dave Cockrum y John Byrne, las heroínas llegarían a ocupar posiciones hegemónicas, hasta el punto de que Tormenta se alzara como líder de los mutantes o La Avispa se pusiera al frente de Los Vengadores durante una larga temporada. Fue una época en que las chicas dejaron, definitivamente, de estar supeditadas a su relación con el novio o el marido de turno y adquirir la independencia definitiva. En la explosión feminista que viviría el Universo Marvel en esa época habría que señalar un precedente muy claro, y ése es el de la Viuda Negra.

 

Natasha Romanov, cuya primera aparición tuvo lugar en una aventura de Iron Man publicada en 1964, representaba a la femme fatale por antonomasia: esa chica mala que no hace ningún bien al héroe pero a la que éste es incapaz de resistirse. El prototipo de la Viuda Negra estaba eminentemente influido por el cine y la novela de espionaje, de tal manera que se presentaba como una seductora agente de la Rusia Soviética que trataba de robar los secretos del Hombre de Hierro. El personaje reaparecería en sucesivos números, hasta aliarse con Ojo de Halcón, un aventurero que no tardaría en cambiar de bando y unirse a Los Vengadores. Natasha terminaría por acariciar también ese destino: muy pronto la villana de buen corazón pero lealtades equivocadas daría la espalda a los comunistas para unirse a la SHIELD de Nick Furia e incluso a los propios Vengadores.

 

Con una popularidad creciente, el gran espaldarazo de la Viuda Negra llegaría en 1970, en un episodio de Amazing Spider-Man. De este encuentro entre los dos personajes arácnidos con los que contaba entonces el Universo Marvel, Natasha Romanov salió con un cambio de imagen radical, merced a los buenos oficios del genial dibujante y diseñador John Romita. Éste le colocó un ajustadísimo traje de cuero negro, con reminiscencias del que lucía la actriz Diana Rigg en la serie inglesa de los años sesenta titulada Los Vengadores (que nada tenía que ver con el grupo Marvel del mismo nombre). Aquella aventura representaría un punto y aparte para la Viuda Negra, de tal manera que poco después la editorial le concedió sus propias aventuras individuales, en un serial aparecido en los primeros números de la revista Amazing Adventures. Apenas fueron ocho capítulos, tras los que ella pasaría a integrarse en la colección de Daredevil, justiciero al que se ligaría sentimentalmente durante una larga temporada en la que incluso el nombre de la Viuda Negra pasó a figurar en la cabecera del Hombre Sin Miedo. Durante cinco años, entre 1971 y 1975, Natasha permaneció allí, hasta su ruptura con Matt Murdock y su salto a Los Campeones, un nuevo grupo en cuyo seno se acogía a otros héroes de segunda fila, como Hércules, Motorista Fantasma, el Hombre de Hielo y el Ángel que apenas perviviría durante diecisiete entregas.

 

Habría que esperar hasta 1983 para que la Viuda Negra volviera a contar con una saga individual, pero esta vez fue la mejor con la que hubiera contado hasta entonces: cuatro números dentro de la colección antológica Marvel Fanfare, con una saga verdaderamente compleja escrita por Ralph Macchio y dibujada por George Pérez, uno de los más importantes artistas de la época, caracterizado por su enorme detallismo y espectacularidad.

 

Esta dinámica seguiría funcionando a lo largo de los siguientes años, con épocas en que la heroína de origen ruso compartía espacio con otros personajes y formaba parte de diferentes grupos (llegaría incluso a liderar Los Vengadores) y otras en las que Marvel le dedicaría un puñado de miniseries. Como buena espía, la Viuda Negra ha mantenido su presencia de manera constante, pero siempre bajo el radar, hasta que, en 2010, se produjo su salto al cine en la segunda entrega de Iron Man. Marvel Studios encontró en Scarlett Johansson la perfecta elección para encarnarla.

 

Con su popularidad en crecimiento, es el mejor momento para ofrecer un repaso a la evolución de la Viuda Negra, en un completo volumen que contiene su historia de debut frente a Iron Man, el revolucionario encuentro con Spiderman y las dos aventuras vividas en solitario en los años setenta y ochenta. Una oportunidad sin igual para descubrir los primeros pasos de la mejor espía del Universo Marvel.

 

Este artículo apareció originalmente en Marvel Héroes. Viuda Negra: Red de mentiras

Novedades Septiembre 2015

Esta es aquella época del año en la que es habitual encontrar en los quioscos diversas ofertas coleccionables, casi como si se tratara de una señal que marca el final del verano y el inicio de un nuevo ciclo vital. No es exactamente el caso que no ocupa, pero en cierto modo este septiembre marca un nuevo punto de partida la edición local del Universo Marvel, ya que llegan las Secret Wars y, tanto Spider-Man como el resto de personajes del multiverso marveliano, se verán envueltos en una saga que no va a remover los cimientos de todo lo que conocemos, para dejarnos con lo que, a priori, se aventura como una nueva vuelta de tuerca a este universo de ficción.

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