CUENTA ATRÁS A INFINITO 2: ENTRETENIMIENTO INFINITO

Siguiente episodio de nuestra divertidísima cuenta atrás hacia Las Guerras del Infinito. Si la estación de destino es al menos tan sustancial como lo está siendo el camino que lleva hasta ella, vamos a encontrarnos ante un evento verdaderamente memorable. Y es que la envergadura que cabe esperar de esta clase de historias ya la encontramos presente aquí.

Y ENTONCES LLEGÓ… ¿GALACTUS? El mejor ejemplo nos lo ofrece este número, con la irrupción del Devorador de Mundos. ¿Cómo? ¿Acaso va a ser él uno de los portadores de las Gemas del Infinito? Los desmemoriados quizás hayan podido llegar a pensarlo, pero quienes hayan visto la transformación de Galactus en Ultimates ya saben que ahora su traje es dorado y amarillo, y quienes vinieran siguiendo la etapa de Gerry Duggan en Guardianes de la Galaxia, una lectura que ya te dijimos que era imprescindible, sabrán que no se trata sino de un engaño de nuestros chicos para pillar con la guardia baja a sus enemigos. La primera vez que lo utilizaron la puedes encontrar en Guardianes de la Galaxia nº 55. En cuanto a la llegada al presente de Adam Warlock, se trata de una trama que deriva del especial protagonizado por éste. A la búsqueda de su lado oscuro, Adam se ha encontrado en realidad con un nuevo actor en este drama: ¡Estela Plateada, dominado por Ultrón!

 

LA SORPRESA DE ROBBIE Nacimientos y reencuentros de hermanos… ¡este cómic lo tiene todo! Descubrir que Robbie Rider pertenece ahora a La Hermandad de Aves Rapaces es algo que deja boquiabierto a Rich, pero no tanto a nosotros, puesto que fue algo que descubrimos, ¿adivinas dónde?, sí, en la etapa Duggan de Guardianes. Repasa Guardianes de la Galaxia nº 60 para todos los detalles al respecto de cómo ha llegado a ocurrir tal cosa.

 

LOS HILOS INVISIBLES Hemos de confesar que éste es el primer episodio de la saga que comentamos tras el visionado de Los Vengadores: La Guerra del Infinito, la traducción correcta que debería tener en nuestro país la tercera película de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, cuyo argumento se estructura alrededor de la búsqueda y recolección de las Gemas del Infinito por parte de Thanos. Ya podemos establecer algunos paralelismos entre la película y el actual cómic. Ambos mantienen su independencia, pero se retroalimentan entre sí, con temas, personajes, objetos y situaciones. Por ejemplo, no parece en absoluto casual que, en el filme, Thor acuda a Eitri, uno de los enanos de Nidavellir, para forjar su nuevo martillo, y en la primera página de cada número de esta miniserie nos estemos encontrando con un enano de Nidavellir obligado a forjar un objeto que todavía desconocemos… aunque por nuestro Bullpen todas las apuestas están sobre un nuevo Guantelete del Infinito, o quién sabe si cualquier otro objeto para engarzar las gemas. Otro detalle que llama mucho la atención es que Duggan venga utilizando el Mundo del Alma, el interior de la Gema del Alma, como escenario fundamental de su historia. Allí fue donde encontramos a la Gamora anciana: la parte de Gamora que nunca resucitó y permaneció dentro de la gema. Y allí es donde fue a parar la conciencia de Hank Pym después de que, en Cuenta atrás a Infinito nº 0, después de que Ultrón se hiciera con ella. En la película, todo apunta a que, en los instantes finales, Thanos también se encuentra en ese mismo escenario.

 

CUENTA ATRÁS A INFINITO 1: EN RUTA

Primero de los episodios de la miniserie, en la que Aaron Kuder será el dibujante principal, con el apoyo de Mike Hawthorne. El primero ya venía acompañando a Gerry Duggan en la historia troncal que desarrollara éste en Guardianes de la Galaxia, mientras que el segundo es otro viejo conocido del guionista, puesto que han compartido muchas páginas de la colección de Masacre. Como habrás podido ver, Mike Deodato Jr. se queda en la retaguardia, pero no va a ir muy lejos: tenemos algunos detalles importantes sobre la saga a la que conduce esta Cuenta Atrás, y el brasileño forma parte esencial de la misma. Pasamos a darte las circunstancias más significativas. El evento cósmico que surgirá de estas páginas se va a titular Infinity Wars o, en castellano, Las Guerras del Infinito, evocando La Guerra del Infinito que narraran Jim Starlin y Ron Lim en 1992. Lo escribirá Duggan, claro está, mientras que el dibujante será Deodato Jr. ¿De toda la saga, o sólo del principio y del final, como se estaba malacostumbrando Marvel a hacer en los últimos eventos? Pues a día de hoy no estamos del todo seguros, puesto que el anuncio que ha efectuado la editorial no termina de aclararlo, pero creemos y deseamos que el artista permanezca fijo durante toda la aventura, y hay dos detalles que nos llevan a tener la esperanza de que así sea. El primero: C. B. Cebulski, el nuevo Director Editorial, se muestra partidario de mantener los equipos creativos lo más estables posibles… ¡lo cual debería ser el mandato primordial de todo EiC! Y segundo: Deodato Jr. anunciaba el pasado 2 de abril su retirada temporal de redes sociales… ¡porque iba a tener unas fechas de entrega muy ajustadas! Teniendo en cuenta que se trata de un artista que suele ser bastante eficiente, nos lleva a concluir que sí, que disfrutaremos de su trabajo en todo el evento.

LA GUERRA QUE VENDRÁ

¡Estallido en noviembre!

UNA GUÍA DE LECTURA ALTERNATIVA Si no has leído los números anteriores de la etapa Duggan que precedían a esta miniserie, es decir, Guardianes de la Galaxia nos55-63, te recomendamos encarecidamente que lo hagas, puesto que permiten comprender mucho mejor las diferentes tramas de El Jardinero, la Gema del Poder, los Guardianes, Gamora y su versión envejecida, el pacifismo de Drax, el Cuerpo Nova… vamos, que son tebeos trascendentales. Había un detalle de dicha etapa que llamaba poderosamente la atención, y era que, en el curso de la primera aventura, estaban intercalados episodios autoconclusivos protagonizados por cada uno de los miembros del equipo que transcurrían al margen de la historia que se venía narrando y para los que se recurría a dibujantes invitados. Nosotros nos limitamos entonces a publicar la colección en el orden que nos proporcionaba Marvel, pero ahora, cuando la serie se ha recopilado en tomos en Estados Unidos, ha aparecido un orden alternativo, que es el que tienen esos TPBs americanos y que resulta de gran interés. Los episodios de All-New Guardians of The Galaxy se colocarían de la siguiente manera: FCBD, #1, 2, 4, 6, 8, 10, 3, 5, 7, 9, 11, 12 y 146-150 USA. Vamos, que han puesto primero todo lo que dibujó Kuder; han seguido con las historias individuales, y luego han enlazado con Marvel Legacy. Nosotros hemos repasado la serie en ese orden… y funciona y se entiende de manera más clara, pero es todavía mejorable. ¿Nuestra propuesta? Optar por el orden estrictamente cronológico, ya que, si te fijas en las historias individuales, tienen lugar antes del golpe con el Mecagalactus con el que empezó todo. De esta manera, la lectura que te proponemos sería de esta manera: #3, 5, 7, 9, 11, FCBD, #1, 2, 4, 6, 8, 10 y 12 y 146-150 USA. ¡Prueba y ya nos contarás!

ATADO AL TABLERO

Así se ve el propio Deodato

 

Spot On aparecido en Cuenta Atrás a Infinito nº 1

CUENTA ATRÁS A INFINITO 0: LOS POSEEDORES DE LAS NUEVAS GEMAS DEL INFINITO

En el último de los prólogos que leeremos en esta cuenta atrás, Gerry Duggan nos ha presentado a los actuales propietarios de las Gemas del Infinito. Ahora hablaremos de ellos, pero ante es buen momento para una pequeña aclaración: las gemas originales tenían unos determinados colores por los que reconocíamos cuál era cada una de ellas, así como para qué servían, tal y como podemos ver, por ejemplo, en El Guantelete del Infinito. Pues bien: tal y como nos comenta Xavi Sanz Serrano, tras el resurgir de las gemas en Marvel Legacy Alfa, esos colores han cambiado, para así adecuarse a lo que estamos viendo en el Universo Cinemático Marvel. En la edición original, de hecho, también ha cambiado el nombre, puesto que ahora se las denomina Infinity Stones, en lugar de Infinity Gems. Nosotros hemos preferido mantener la traducción clásica, algo que también están haciendo en las películas, o al menos lo han venido haciendo hasta el momento, que con esto nunca se sabe.

 

LOBEZNO Resucitó, sin que sepamos todavía las circunstancias exactas, en el mencionado especial, y con la gema azul en sus manos. No es la de la mente, como habíamos deducido inicialmente, sino la Gema del Espacio, y de ahí que haya pasado de un lugar a otro del Universo Marvel en un periodo muy corto de tiempo. Por cierto, nos encanta como lo dibuja Deodato Jr: retaco a la par que imponente, como debe ser.

 

TURK BARRETT Un secundario entrañable de Daredevil, al que el cuernecitos ha dado más palos que una estera a lo largo de los años. El personaje está relativamente de moda, a raíz de su participación transversal en las series Marvel de Netflix. Según desvela Duggan, La decisión de que fuera el poseedor de la Gema de la Mente llegó en el retiro de creativos dedicado a esta saga.

 

CAPITANA MARVEL Con la peli a la vuelta de la esquina, es el momento de Carol para brillar a tope. También simboliza la conexión con los universos alternativos en que otros Capitanes Marvel tienen de igual forma la Gema de la Realidad en su poder. Al loro con las tres tierras paralelas que se señalan aquí, porque las dos primeras son muy obvias: mundos en que Monica Rambeau o Mar-Vell han tomado el lugar de Carol, pero lo más llamativo es el tercer caso, donde se intuye al Capitán Marvel original, el de la Fawcett, que naciera en 1939 y que desde 1972 forma parte de DC Comics. ¿Es una manera de dejarnos caer que el Universo DC no es sino una Tierra alternativa del Universo Marvel?

NO CONTÁBAMOS CON ÉL

El Capitán Marvel de la Fawcett

 

GUARDIANES DE LA GALAXIA Son los que tienen ahora la Gema del Poder, con la sorpresa de su tamaño. Se trata del argumento heredado de su propia colección, que iniciara Duggan allí, donde vimos que Drax era quien más próximo está ahora al pedrusco.

 

EL SUPERSKRULL Se queda con la Gema del Tiempo, en una escena que además nos sirve para confirmar que ha sido el regreso de estas gemas lo que ha provocado que el destruido Sakaar, el mundo de “Planeta Hulk”, vuelva a existir.

 

ULTRÓN PYM La fusión del robot asesino y de Hank Pym, a la que Duggan ya sacara mucho partido en Imposibles Vengadores, se queda con la Gema del Alma, lo que introduce un jugoso elemento de impredecibilidad, más todavía después del giro que nos encontramos en las dos últimas páginas. Por cierto, la Gamora anciana ya la conocíamos, y no, no es que una de las dos sea falsa. Para más detalles, repasa Guardianes de la Galaxia nº 56.

 

LAS DOS GAMORAS

Cosas que pasan en La Gema del Alma

 

Spot On originalmente aparecido en Cuenta atrás a Infinito 0

LA METAMORFOSIS DE LAS ARAÑAS: UN SPIDERMAN PARA DESPUÉS DE “EL OTRO”

“Nada volverá a ser igual”. Esa frase, augurio del fin de una época que nunca volverá, ha sido utilizada por Marvel hasta la saciedad a lo largo de su historia, hasta convertirla en tópico recurrente, aunque la realidad constata que, en demasiadas ocasiones, los cambios que anuncia suelen verse diluidos hasta desaparecer al cabo de un tiempo. Con “El Otro”, el primer gran crossover arácnido del siglo XXI, se proclamaban alteraciones de amplio espectro para el trepamuros. En el transcurso de la historia, Peter Parker había muerto, y era entonces cuando las cosas se ponían interesantes…

Las últimas páginas del anterior volumen nos dejaban una sorpresa mayúscula: mientras Mary Jane y Tía May iniciaban los trámites funerarios, del cadáver de Peter emergía… algo… que dejaba atrás una ventana rota en la Torre de Los Vengadores y un cascarón vacío donde antes estaba el cuerpo del héroe. Aquello que había escapado formaba entonces una crisálida y se preparaba para el siguiente paso en la evolución del Hombre Araña. A lo largo de este tomo descubriremos las circunstancias de esa evolución, así como la aventura que sirvió de prólogo a la participación de Spiderman en la Guerra Civil Superheroica que estallaría a lo largo de 2006. En las próximas líneas entraremos en detalles al respecto, pero antes de hacerlo es conveniente avisar al respecto, puesto que ahondaremos en detalles argumentales de lo que ocurre en este volumen, por lo que aconsejamos postergar la lectura del mismo a todos los que no conozcan los hechos aquí descritos.

 

El Peter Parker que surgía de la crisálida no era muy distinto al que hasta entonces recordaban los lectores, salvo que añadía nuevas habilidades a los poderes arácnidos, en consonancia con el discurso totémico que había venido manteniendo Joe Michael Straczynski durante los años anteriores. Estas habilidades se sumaban además al cambio de los tradicionales lanzarredes mecánicos por los cinematográficos lanzarredes orgánicos que había puesto de moda la saga cinematográfica dirigida por Sam Raimi. La alteración de los lanzarredes había tenido lugar un par de años atrás, en las páginas de Spectacular Spider-Man vol. 2, #15-20 USA (2004), con Paul Jenkins como guionista, mientras que la que ahora tenía lugar había sido planificada por el propio Straczynski, con ayuda del comité de editores y guionistas que elaboraron “El Otro”. Durante los últimos capítulos de saga, las nuevas habilidades arácnidas eran presentadas en todo detalle, con la promesa de que formarían parte integral del personaje a partir de entonces. Sin embargo, en los meses siguientes, apenas iban a ser utilizadas. De entre todos los guionistas, curiosamente fue Peter David quien mejor las integró en sus historias, las consideró más interesantes y las defendió a capa y espada en cuanta discusión pública tuvo lugar al respecto. David escribía Friendly Neighborhood Spider-Man, la nueva cabecera lanzada junto con “El Otro” y que, una vez concluída la historia, seguiría adelante en paralelo con The Amazing Spider-Man, centrándose en las historias relacionadas con el instituto en el que trabajaba Peter, y donde se reencontraba nada menos que con Flash Thompson. La tercera serie en liza, Marvel Knights: Spider-Man, fue retitulada The Sensational Spider-Man tras el crossover. A tal efecto, cambió de equipo creativo y de orientación. El prestigioso dramaturgo Roberto Aguirre-Sacasa y el dibujante Ángel Medina la enfocaron como un revival de los tiempos en que Todd McFarlane escribía y dibujaba al trepamuros, con una preponderancia marcada de los villanos monstruosos.

 

Marvel Saga se concentra, no obstante, en la recuperación de The Amazing Spider-Man, como título central del trepamuros. Allí también hubo cambios: sus páginas acogieron un cambio creativo, de forma que Mike Deodato fue sustituido por Ron Garney, un valor sólido cuya llegada fue interrumpida por dos números en los que quien se encargó de los lápices fue Tyler Kirkham. Este autor pertenecía a la escudería de Top Cow, estudo de Marc Silvestri que en aquel entonces tenía un acuerdo firmado con Marvel por el que sus artistas desfilaban por algunas series de La Casa de las Ideas. La presencia de Kirkham vino a deslucir un tanto unos episodios en los que Stracyznki fue preparando el terreno para la Guerra Civil Superheroica que en aquellos momentos cocinaba Marvel. No hubo ni siquiera un respiro tras la conclusión de “El Otro”, de manera que, en la última página del evento, los lectores podían contemplar cómo Tony Stark preparaba a espaldas de Peter un nuevo uniforme arácnido con los colores de la armadura de Iron Man.

 

JMS veía la relación entre Tony y Peter similar a la que pudiera darse entre un mentor y su discípulo. Tony Stark era un triunfador, el genio hecho a su medida en que podría haberse convertido Peter Parker de no haberse interpuesto el destino en forma de araña radiactiva. El guionista daba a entender que en el joven trepamuros había potencial para que algún día se alzara como un científico brillante que construyera artefactos con los que cambiar el mundo. La idea de profesor de instituto, de superhéroe ceñido a un mundo asequible y abarcable para el lector medio comenzaba a desdibujarse. En cuanto al nuevo traje de Spidey, Chris Bachalo presentó varias propuestas, con diferentes variaciones de los colores clásicos. Entre todas ellas, al Director Editorial Joe Quesada le llamó la atención un diseño en el que Spider-Man disponía de unos tentáculos similares a los del Doctor Octopus. Le pareció una gran idea, como si el héroe estuviera buscando nuevas maneras de luchar contra sus enemigos. Encajaba en la manera de pensar de Tony Stark, propenso a combatir el fuego con el fuego. El traje que finalmente delimitó el propio Quesada recordaba explícitamente a la armadura de Iron Man, al partir del rojo y el dorado como colores básicos; contaba con unas patas mecánicas que simulaban la forma de una araña y podían usarse como armas; permitía además que el trepamuros hiciera algo tan ajeno a él como volar y desde el comienzo tuvo fecha de caducidad, aunque no se anunciara tal cosa. Los lectores se dividieron nada más verlo. Les encantaba o lo odiaban en porcentajes equiparables, que era la clase de reacción que esperaba Joe Q. El nuevo traje estaba allí para un propósito argumental, no para vender muñecos, aunque desde luego que los acabó vendiendo.

 

Y así, de rojo y oro, el Hombre Araña emprendió, sin saberlo, el camino que le conduciría, a él y a todo el Universo Marvel, a la más ambiciosa saga superheroica jamás publicada.

Prólogo aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 10

EL OTRO: UN CROSSOVER PARA EL SIGLO XXI

Durante buena parte de los años noventa, las diferentes series mensuales protagonizadas por Spiderman fueron escenario de diversos cruces de estructura monumental, como “Matanza Máxima” o “El regreso del clon”. Las tramas se seguían de una serie a otra, lo que obligaba al lector a comprarlas todas para poder comprender lo que estaba ocurriendo, y a la editorial a establecer rigurosos sistemas de coordinación entre los autores y los editores. El abuso del recurso ocasionó que fuera abandonado a comienzos del siglo XXI, cuando ya arrastraba una sistemática mala fama entre los aficionados. Sin embargo, en 2005, y después de cinco años sin crossovers, el Director Editorial Joe Quesada, estimó que había llegado el momento de orquestar una gran historia que aglutinara a las tres cabeceras arácnidas. Así fue como nació “El Otro: Evoluciona o muere”.

 

El trepamuros de Marvel atravesaba, en 2005, uno de sus momentos más dulces, con Joe Michael Straczynski al frente de la principal de sus colecciones, The Amazing Spider-Man. Hasta ese momento y como se ha podido ver en anteriores volúmenes de Marvel Saga, JMS venía desarrollando una compleja subtrama, por la cual reexaminaba el origen de los poderes del héroe, planteando la posibilidad de que se debieran a una herencia de naturaleza totémica. Transcurridos varios años de permanencia en la serie, durante los que pudo trabajar sus argumentos sin verse envuelto en otros sucesos que tuvieran lugar en el Universo Marvel, Straczynski se veía obligado en ese punto a cambiar su forma de proceder. En unos pocos meses, Spidey sería una de las piezas fundamentales de un evento de naturaleza global en el que estaba trabajando Marvel. En ese contexto, quedaba poco espacio para dar cancha al hilo argumental de los poderes totémicos. La solución consistió en transformar su resolución en una aventura de doce capítulos que no sólo abarcara The Amazing Spider-Man, sino también los otros dos títulos del trepamuros.

 

Y es que, además del título escrito por JMS, en aquel momento estaba publicándose cada mes Marvel Knights: Spider-Man, una colección que había nacido algo más de un año atrás, con el objetivo de acoger un equipo creativo de gran empaque, el formado por Mark Millar, Terry Dodson y Frank Cho. Estos autores desarrollaron, en los doce primeros números, una gigantesca epopeya por la que Spidey se enfrentaba a la plana mayor de sus enemigos. El proyecto representó uno de los mayores éxitos de la historia reciente de la editorial, de tal manera que, una vez terminó, en el Bullpen se resistieron a poner punto y final. Muy al contrario: para seguir adelante recurrieron a Reginald Hudlin, otro guionista de menor empaque, pero que también había alcanzado interesantes logros con el relanzamiento de Pantera Negra, el héroe negro por excelencia de La Casa de las Ideas. Dado que el Marvel Knights de Hudlin no contaba con un dibujante fijo, de cara a los episodios de “El Otro”, el editor Axel Alonso se hizo con los servicios de Pat Lee, un canadiense con un estilo de intensa influencia oriental que había cosechado cierto éxito en Image o en franquicias como Transformers.

 

Para la ocasión, Marvel decidió lanzar una nueva cabecera arácnida, que sustituía a The Spectacular Spider-Man, de la que se había encargado Paul Jenkins durante los últimos años. En Friendly Neighborhood Spider-Man se recuperaba a dos autores que ya estaban familiarizados con el personaje. El guionista Peter David había debutado en la industria con diversas aventuras arácnidas publicadas en los años ochenta, entre las que figuraba un verdadero clásico: “La muerte de Jean DeWolf”. También era la mente visionaria que se había adelantado a los lanzarredes orgánicos del cine, con la creación de Spider-Man 2099. David era uno de esos nombres que siempre salían en las conversaciones de los lectores cuando se pensaba en buenos autores que podrían encargarse de las aventuras de Peter Parker. A su lado iba a estar Mike Wieringo, artista de estilo cartoon que hubiera dibujado al personaje durante una temporada de los años noventa, en la serie The Sensational Spider-Man. Entre sus mayores éxitos, estaba una simpática y divertida aventura, ocurrida en la Tierra Salvaje, que fue recopilada en tomo en Estados Unidos en una época en que tal cosa sólo ocurría en contadas ocasiones. La incorporación tanto de Pat Lee, en Marvel Knights, como de Mike Wieringo, en Friendly, unida al hecho de que Mike Deodato siguiera a los lápices de Amazing, confirmaba la idea base de la editorial de que el dibujo del crossover cambiara radicalmente en cada capítulo: de lo realista a lo desenfadado para luego saltar al amerimanga.

 

“El Otro” presentó además una sustancial diferencia con respecto a anteriores eventos de estas características. Se mantenía una estructura por la cual la historia saltaba de una serie a otra, lo que permitía a los lectores leer un nuevo episodio cada semana, pero en lugar de alternarse también los guionistas, estos escribieron tres episodios seguidos, para luego ceder el testigo al siguiente. Arrancaba Peter David, continuaba Hudlin y remataba Straczynski. Para los tres últimos episodios, cada uno de ellos regresaba a sus respectivas series, de cara a escribir otros tantos epílogos.

 

La editorial buscó muchos motivos para hacer atractiva la aventura. En primer lugar, iba a significar la vuelta de Morlun, el implacable villano creado por Straczynski al que se hubiera enfrentado Spidey en “Vuelta a casa”, en una batalla que se situaba ya entre las favoritas de todos los tiempos. A continuación, desde la editorial se mandó un mensaje que impactó de lleno en el ánimo del aficionado: en las primeras páginas, se descubriría que Peter Parker padecía una enfermedad incurable que le condenaba a muerte… y no habría escapatoria posible. Por último, Wieringo preparó doce portadas alternativas, en las que se repasaban los diversos trajes y personalidades que había tenido el Hombre Araña a lo largo de las décadas. Desde el traje negro de Secret Wars al “Hombre Bolsa” de unas pocas, pero muy recordadas viñetas; de Ben Reilly, el clon de Peter, a su versión del futuro. Todo tenía cabida en las variants de “El Otro”, y en algunos casos se trataba de personificaciones que llevaban décadas sin aparecer, por lo que para muchos lectores fue un verdadero descubrimiento. A poner la guinda vino el diseñador Rian Hughes, que además de producir el logotipo que acompañaba a los doce episodios, dibujó una figura en la que Spiderman tomaba el lugar de “El Hombre de Vitruvio”, el famoso dibujo de Leonardo Da Vinci, reconvertido en la representación icónica del trepamuros. Desde el título, Marvel mandaba el mensaje de que, muy pronto, aquel icono evolucionaría hasta transformarse en algo distinto. Pero, ¿en qué?

 

Artículo aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 9: El Otro, Primera Parte

SPIDER-MAN EN NUEVOS VENGADORES: EL FIN DEL TREPAMUROS SOLITARIO

Desde siempre, se nos ha transmitido la idea de que Spiderman actúa en solitario, que nunca se unirá a ningún grupo de superhéroes. En los años fundacionales del Hombre Araña, Stan Lee escribió unas cuantas historias en las que éste trataba de incorporarse a las filas de equipos como Los Vengadores o Los 4 Fantásticos y nunca llegaba a hacerlo, casi siempre por razones un tanto absurdas, que venían a expresar una impresión que estaba en el aire: que Spidey era demasiado distinto a los demás, demasiado independiente a la hora de hacer las cosas, demasiado mal visto por las autoridades, demasiado informal para pertenecer a cualquier club. Pero como todos los grandes tabúes del cómic, ese también terminó por romperse, y lo hizo a finales de 2004, cuando el trepamuros ingresó en la última alineación de Los Vengadores.

 

Aquélla era otra de las consecuencias de que los chicos que habían dado la campanada con la creación del Universo Ultimate, Mark Millar y Brian Michael Bendis, llevaran algún tiempo construyendo también sus historias dentro del Universo Marvel clásico. Empezó en un retiro editorial multitudinario, con más de cincuenta autores y editores en la sala. Bill Jemas, el entonces presidente de la compañía, planteó un tema para que su gente profundizara: ¿Cuáles eran las raíces de cada título? ¿Cuál era la esencia, la naturaleza verdadera de cada serie? Bendis estaba sentado al lado de Millar, y hablaban entre ellos con la inconsciente convicción de los que creen saberlo todo. Entonces, la disquisición editorial llegó hasta Los Vengadores. En la formación del momento, militaban personajes secundarios como Hulka y La Sota de Corazones y la serie no arrojaba ventas destacables. “¿Son de verdad esos Los Héroes Más Grandes de la Tierra?”, planteó Bendis, inquisitivo. “¿Por qué no están ahí gente como Spiderman, Lobezno y el Capitán América?”. Y la habitación estalló en una discusión a gritos, con la gente proclamando, como la verdad absoluta que había sido siempre, que “¡Spider-Man no es un vengador!”.

 

Tom Brevoort, el editor de la Oficina Vengadora y una de las personas más implicadas en la coordinación del Universo Marvel, miró a Bendis como si fuera a asesinarle. Ni él ni Millar se habían llegado a plantear escribir la colección de Los Vengadores. Aquello no era más que un hablar por hablar. Pero Joe Quesada, el Director Editorial de la compañía, se dirigió entonces hacia los chicos Ultimate y les dijo: “Muy bien, pues uno de vosotros va a escribir eso. ¿Quién va a ser?”. BMB trató de escabullirse. Se había retirado de Ultimate X-Men antes de terminar ni un número porque no se le daba bien escribir grupos, le asustaban. Millar alegó que ya estaba haciendo, de hecho, Los Vengadores, sólo que en el Universo Ultimate se llamaban The Ultimates. “Entonces, comprendí que había dicho, literalmente, que me asustaba algo”, rememoraría luego Bendis, “y eso es malo para un escritor. Si algo te asusta, inmediatamente tienes que decir que vas a escribirlo. Así que me acerqué a Joe esa misma noche, cuando estábamos de copas, y le dije que quería hacerlo, si no era demasiado tarde. Me dijo que el trabajo era mío”.

 

Antes de que la nueva colección de Vengadores de Bendis, editada por Tom Brevoort, estuviera en marcha, se produjo el relevo en la Presidencia de Marvel. El polémico Jemas salió por la puerta de atrás, después de acumular diversos conflictos con autores, editores y ejecutivos, y en su lugar entro el pacífico e integrador Dan Buckley, el ejecutivo con el que Marvel iba a recuperar muchas de sus señas de identidad y el que enterró definitivamente los experimentos de la época que se había dado en llamar Neomarvel. Buckley dio carta libre a Bendis para sus Héroes Más Poderosos de la Tierra, con la condición de que en el equipo estuvieran Spiderman, Lobezno, Capitán América y Iron Man. Podía completar con quien quisiera, así que BMB optó por Luke Cage, que era otra manera de traerse también a Jessica Jones; por Spiderwoman y quizás por Daredevil. Junto a David Finch, un tipo de Top Cow con un estilo muy derivado de los de Jim Lee y Marc Silvestri, entró en la serie en Avengers #500 (septiembre de 2004) y lo primero que hizo fue dinamitar la mansión. En el curso de una saga apropiadamente titulada “Vengadores Desunidos”, murieron El Hombre Hormiga, La Sota de Corazones y La Visión. La responsable era La Bruja Escarlata, que se había vuelto loca a causa de la pérdida de sus hijos, un acontecimiento que había tenido lugar hacía tantos lustros que pocos lo recordaban. Bendis tocaba de oídas en cuanto a continuidad, con pequeños errores que exageró el fandom veterano, pero la saga fue un éxito absoluto de ventas. Al cabo de cuatro entregas, la colección llegaba a su final. Y un mes más tarde, The New Avengers #1 (enero de 2005), irrumpió en las librerías.

 

Spiderman no podía ser vengador, decían algunos, apoyados en la tradición, en que siempre había sido un solitario y que todos sus intentos de unirse a cualquier grupo habían salido mal. Pero allí estaba Spiderman. Vendió por encima de cualquier previsión optimista, hasta desbancar a los mutantes o la línea Ultimate, algo insólito que nunca había pasado con Los Vengadores. Desde ese momento, tal vez porque los personajes pertenecían a cada franquicia destacable, se situaron en el centro del Universo Marvel, y éste recuperó la interconexión previa a la Administración Quesada.

 

Spidey, como pronto se puso de manifiesto, era el alivio cómico de Los Nuevos Vengadores. Junto a Luke Cage parecía protagonizar una buddy movie sin fin. Bendis, que hasta entonces había escrito el Peter Parker adolescente de Ultimate Spider-Man, tuvo que meterse en la piel de uno que tenía treinta y tantos, casado y superhéroe con experiencia, que había vivido casi todas las situaciones imaginables y que se reía de ellas. De las muchas cosas que los tradicionalistas detestaron de The New Avengers, la caracterización del Hombre Araña estuvo entre las primeras.

 

Un acontecimiento de semejantes características tenía que tener, por fuerza, impacto en las colecciones protagonizadas por el personaje, y la que lideró el cambio fue, precisamente, The Amazing Spider-Man, el título principal de la franquicia. Joe Michael Straczynski aprovechó la trama de “A flor de piel” para, al final de dicha historia, prender fuego a la casa de Tía May. Ya tenía la excusa perfecta para que tanto ella, como Peter y Mary Jane se mudaran a vivir a la Torre Stark. El truco de JMS para integrar sus historias en el nuevo statu quo estaba en la comedia, en sacar punta a la inclusión de una familia convencional, como la de los Parker, en un entorno que les resultaba alienígena, como el de Los Vengadores. El resultado fue una trepidante saga, la incluida en este tomo, en la que el cabeza de red se enfrentaba contra la clase de enemigo con la que no solía encontrarse de manera habitual, a la vez que trataba de aclimatarse a su nuevo mundo. Esta vez, aquello de que “nada volvería a ser igual”, sería completamente cierto.

 

Artículo aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 8: Nuevos Vengadores

STRACYZNKI EN AMAZING: LA MIRADA ATRÁS, EL IMPULSO HACIA DELANTE

Los primeros meses de 2005 fueron de transición para los cómics de Spiderman, de un modelo en que la independencia de la franquicia había sido uno de sus principales valores desde el comienzo de la década, a un nuevo paradigma en que el trepamuros se vería sujeto a decisiones editoriales que afectaban al conjunto del Universo Marvel. La transición había empezado con “Pecados del pasado”, la saga en la que Mike Deodato se incorporó a The Amazing Spider-Man, y finalizó con las dos historias contenidas en este tomo: la secuela de “Pecados…”, donde se daba a conocer el destino de los mellizos Gabriel y Sarah, y “A flor de piel”, una aventura sin excesivas pretensiones, que abordaba el recuerdo de los años de instituto de Peter Parker, y que paradójicamente Joe Michael Straczynski utilizó como resorte argumental para lanzar al personaje a la siguiente etapa que venía marcada por la editorial.

 

Probablemente JMS nunca imaginó el revuelo que iba a levantar “Pecados del pasado”, la historia en que se revelaba que, antes de morir, Gwen Stacy tuvo relaciones sexuales con Norman Osborn, fruto de las cuáles nacieron dos mellizos, Gabriel y Sarah, que, tras un proceso de crecimiento acelerado, regresaban para atormentar la vida de Peter y Mary Jane. La Neomarvel de Joe Quesada había sufrido otras polémicas en el lustro que llevaba en marcha, pero ninguna hasta ese momento se vio tan descompensada entre el abundante número de detractores y la escasa cantidad de partidarios. Straczynski defendió su historia con ardor, pero lo cierto es que la secuela de la trama, en la que se descubriría cual iba a ser el destino de los gemelos, fue descartada de las páginas de The Amazing Spider-Man para ver la luz en The Spectacular Spider-Man #23-26 (2005). La segunda serie arácnida venía hasta entonces acogiendo las historias divertidas, ligeras e intimistas de Paul Jenkins, pero éste se ausentó durante esos cuatro meses para que Samm Barnes, una colaboradora cercana a JMS, desarrollara esta secuela lejos de los focos escrutadores que suponía Amazing. Para Marvel, fue otra manera de zanjar la polémica y enterrar en el olvido el asunto, al que a partir de entonces no volvería a aludirse más que en contadísimas ocasiones, y siempre de manera muy indirecta. Parecía que el hasta entonces inconfesable e inconfesado pasado de Gwen Stacy, tan fuera de personaje con respecto a la imagen que los lectores tenían del angelical amor perdido de Peter Parker, hubiera sido sepultado bajo toneladas de olvido, como ocurrió a mediados de los años noventa con Ben Reilly y “El regreso del clon”. En la factoría de Stan Lee, siempre habían preferido ignorar sus decisiones fallidas y dejarlas sin efectos prácticos, en lugar de dedicar tiempo y esfuerzos a deshacerlas. Una década después, todavía habría dos supuestos gemelos adultos, hijos de Gwen Stacy, sueltos por el Universo Marvel, pero sin que se notara su presencia ni afectara lo más mínimo a su funcionamiento.

 

Detrás de la decisión de que “Pecados recordados”, como se llamó a la secuela de “Pecados del pasado” pasara de Amazing a Spectacular latía también una cuestión de calendario. Y es que, mientras todo esto ocurría, otro tabú alrededor del trepamuros saltaba por los aires. Brian Michael Bendis, el principal guionista de la escudería Quesada, puso punto y final a la historia de Los Vengadores clásicos, para relanzarlos bajo el nombre de Los Nuevos Vengadores e integrar en sus filas, entre otros héroes, a Lobezno y Spiderman, lo que suponía redimensionar a Los Héroes Más Poderosos de la Tierra dentro del ordenamiento editorial. Pasaban a un primer plano del que no gozaban en décadas.

 

La pertenencia de Spiderman a Los Vengadores iba a tener consecuencias para su vida personal y la de aquéllos que lo rodeaban. Probablemente no entraba en los planes de Straczynski, pero, con la mayor de las profesionalidades, el guionista encaminó la serie hacia ese escenario, y lo hizo de manera natural, sin que pareciera forzado por las circunstancias editoriales. Esa fue la verdadera función de “A flor de piel”, la segunda de las aventuras contenidas en este tomo. Al igual que “Pecados…”, esta saga abordaba el pasado de Peter Parker desde los ojos del presente, pero en este caso la época a observar no era su juventud universitaria, sino los duros años de instituto, como estudiante nerd, incomprendido y que nunca había terminado de cicatrizar sus heridas de entonces. Algo así le ocurría al propio JMS y latía en el trasfondo de sus historias de Spidey.

 

Todo empezaba cuando Peter se cruzaba en el camino de un viejo compañero de aquellos años… que sin embargo nunca había aparecido en los cómics. La manera de introducirlo fue, una vez más, la retrocontinuidad, por la cual se añadían nuevos elementos a la cronología establecida décadas atrás. Para ello, se recurrió a una serie de flashbacks intercalados a lo largo de la saga de los que se encargó Mark Brooks, un artista de estilo radicalmente distinto al de Mike Deodato, cartoon en lugar de realista, que precisamente firmara las primeras entregas de Marvel Age: Spider-Man. Este título había nacido el año anterior con el objetivo de llevar a las nuevas generaciones las historias clásicas de Stan Lee y Steve Ditko bajo un estilo actual, con pequeñas influencias manga. En la Oficina Arácnida les pareció apropiado que fuera Brooks también quien se encargara de los flashbacks de “A flor de piel”, ya que acudían a la misma época que Marvel Age. El guiño al auténtico sabor de la era Lee-Ditko pervivió en una portada, la de The Amazing Spider-Man #516 USA, en la que Deodato recurrió a la característica representación de Peter Parker con el rostro partido, entre la identidad civil y la máscara de Spiderman, mientras vibraba su sentido arácnido. Era un rasgo muy característico de Ditko, que aunque había sido utilizado por otros dibujantes posteriores seguía relacionándose con el creador gráfico de Spidey. Además, los poderes que adquiría el viejo compañero de clase de Peter recordaban poderosamente a los de El Hombre Ígneo, uno de los villanos clásicos de aquel entonces.

 

Sólo en la conclusión de la historia los lectores podían entender la manera en que aquel encuentro iba a conducir a la nueva situación vital de Spiderman y su familia en el entorno de Los Vengadores, pero ése es un detalle que analizaremos una vez abierta la puerta, en el próximo volumen. Resta advertir, antes de pasar a la lectura, de un detalle de coordinación entre las dos historias que nos disponemos a ofrecer: “Pecados recordados” tiene lugar entre medias de “A flor de piel”, que a su vez continúa directamente en el siguiente número de las aventuras arácnidas. Para facilitar la lectura, hemos optado por colocar primero la secuela de la historia de los hijos de Gwen y, a continuación, la aventura que nos lanzará hacia el futuro.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 7: A flor de piel

SECRETOS DE CONFESIÓN: DETRÁS DE “PECADOS DEL PASADO”

Cuando John Romita Jr. fue requerido, en 2004, para encargarse del relanzamiento de Pantera Negra, esto supuso su salida de la serie que estaba dibujando desde muchos años atrás: The Amazing Spider-Man. El éxito del proyecto escrito por Joe Michael Straczynski estaba tan asentado que en Marvel bien podían permitirse la salida del dibujante que había contribuido al mismo. En su lugar, el editor Axel Alonso requirió los servicios de Mike Deodato, un dibujante de origen brasileño que había escapado de la tendencia clonificadora de los años noventa para renovar por completo su estilo en el siglo XXI y hacerlo por tanto equiparable a los cánones de la nueva época. Coincidiendo con la integración de Deodato, JMS acometió un cambio radical de rumbo que se tradujo en una aventura polémica como pocas que hubiera vivido el trepamuros.

 

Deodato había formado parte de la generación que irrumpió en el cómic estadounidense siguiendo la ola arrasadora de Jim Lee, con todos los excesos que eso significaba: viñetas rotas, posados artificiosos de los héroes, cosificación de la mujer y escasa atención a la narrativa. Tras una larga temporada desaparecido del mapa, Deodato había regresado coincidiendo con los primeros tiempos de la Neomarvel. Axel Alonso vio que todo eso había quedado atrás. El Deodato de los 2000 se apoyaba más sobre el juego de luces y sombras, la referencia fotográfica y una sobriedad en las escenas cotidianas que se compensaba con momentos de acción que se apoyaban más en la estructura de la página que en la pose de revista. Tras unos meses en The Incredible Hulk que sirvieron para señalarlo como autor hot ante el fandom, su incorporación a Amazing fue visto por la audiencia de manera neutra, cuando no favorable. El Spidey de Deodato no se parecía en nada al de Romita Jr, e incluso recuperaba cierta retorcimiento propio de la Era McFarlane, pero el tipo de historias que estaba planificando Straczynski ponían más el acento en la relación de pareja de Peter y Mary Jane, con lo que el artista podría hacer valer una habilidad que ya había demostrado en su paso por el mundo Gamma: la de que una pareja conversando en una habitación resultara algo atractivo.

 

En el primer número de Deodato, The Amazing Spider-Man #509 USA (2004), comenzaba “Pecados del pasado”, una saga en la que JMS iba a contracorriente de todo lo que él mismo venía haciendo. Si hasta ese momento había eludido tratar temas del pasado del héroe, ahora se revolcaba sobre ellos con la excitación de un colegial. La trama partía de un descubrimiento inquietante, tanto que, si algún lector de esta edición desconociera de qué se trata, recomendamos que retrase la lectura del resto del artículo hasta haber llegado a la última página de cómic.

 

Sí, porque Gwen Stacy, a la que Straczynski sólo había aludido en un par de ocasiones, y siempre para glorificarla de alguna manera, Gwen, a la que Straczynski sólo había aludido de pasada en un par de viñetas en los tres años que llevaba allí, había tenido dos hijos en secreto, en algún punto de la continuidad que el guionista trató de fijar a martillazos. Descubrir quién era el padre de esos mellizos que de alguna inexplicable manera ya eran adultos estaba entre los reclamos de la saga. La intención del autor consistía en que se tratase del propio Peter, pero los tiempos en los que en Marvel no le discutían ni una coma habían terminado ya. Joe Quesada, el Director Editorial, se opuso firmemente a la historia y como el comienzo estaba en marcha, solicitó a JMS que buscara un progenitor alternativo y sugirió que este fuera… Norman Osborn. En el curso de un tiempo en el que Gwen no estaba saliendo con Peter, o ambos estaban distanciados, había sido seducida por éste y, como consecuencia de ello, habían nacido Gabriel y Sarah. Éstos, afectados por la Fórmula Duende, habían experimentado un crecimiento acelerado, y de ahí que ahora fueran adultos.

 

Cuando el argumento completo salió a la luz, la comunidad de seguidores arácnidos cayó encima de Straczynski con una furia demoledora, como no había ocurrido desde los tiempos de “El regreso del clon”, en los aciagos noventa, sólo que ahora Internet ya era una máquina generadora de insultos y de demagogia al alcance de cualquiera. JMS cometió el error de bajar al barrizal. Se peleó con los fans y dio explicaciones de cómo todo tenía mucho sentido y lo había encajado de manera incuestionable dentro de los cómics clásicos, pero su lógica sólo funcionaba si se forzaban demasiado las cosas; si se aceptaban afirmaciones tan inexactas como que The Amazing Spider-Man #116-118 USA (1973. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 6) eran una mera reedición de The Spectacular Spider-Man #1 USA (1973. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 3), en cuyo impasse había dado tiempo a que Gwen se ausentara y diera a luz. Quien conocía esos cómics sabía que Straczynski o no los había visto realmente o se apoyaba en la ignorancia de los aficionados más jóvenes para retorcer la realidad: las modificaciones llevadas a cabo en su momento sobre el Spectacular #1 USA lo habían integrado en la continuidad actual, así que la explicación del guionista no servía. Esa historia no era ya una reedición sin más, sino una aventura que de hecho estaba contextualizada con sumo detalle en ese momento preciso y en la que podía verse a Gwen con su esbelta figura.

 

Mayor peso tuvieron los argumentos contra los comentarios machistas que enjuiciaban el comportamiento de ella. “Muchas de las críticas estaban fuera de lugar porque dirigían su furia no contra mí, sino contra Gwen”, se defendía JMS. “Haz una búsqueda en Google de Gwen junto a las palabras zorra, puta y golfa. Algunos, que insisten en que ella es un personaje importante, alguien de quien se preocupaban, fueron los primeros en llamarla puta, porque había tenido relaciones sexuales con Norman Osborn. Llamar a alguien puta porque tiene sexo con otra persona demuestra algunos problemas psicológicos subyacentes que deben ser abordados, que nada tienen que ver con lo que cuenta el cómic, sino con la mente de esos lectores”.

 

En el curso de “Pecados del pasado” se ponía de manifiesto que Gwen, tras descubrir su embarazo, se había enfrentado con Norman para proteger a sus hijos: en último término, éste había sido el motivo real detrás de su asesinato a manos de El Duende Verde. Por si no hubiera suficiente reescritura en la trama, Mary Jane no sólo conocía los hechos, sino que se los había ocultado a Peter durante años. “Todos cometemos errores… Esa es una parte esencial del núcleo de ‘Pecados del pasado’. La cuestión consiste en cómo afrontamos nuestros errores, en cómo Gwen afrontó honorablemente y con fortaleza los suyos, y en cómo otros afrontan nuestros errores, en cómo Peter nunca deja de preocuparse por Gwen, aunque sepa lo que ha ocurrido”, esgrimía JMS. “¿No es un buen mensaje que enviar a la gente? ¿Que podemos superar nuestros errores, hacernos responsables e intentar hacer las cosas mejor? Aquéllos que nos quieren, ¿no pueden ver nuestros errores y seguir preocupándose por nosotros?”.

 

El guionista presumió de que las ventas de Amazing se habían disparado gracias a la saga y de que muchos aficionados le habían felicitado por ella, aunque pocos se atrevieran a contarlo en los foros. Lo que no llegó a manifestar entonces es que no había quedado satisfecho con el remiendo que había tenido que hacer a causa de la intervención editorial, de la que tampoco se supo nada hasta unos años después. El destino de los gemelos, con Gabriel erigido como la enésima variante de El Duende Verde, lo dejó en manos de su amiga Fiona Avery, en una continuación en cuatro partes que apareció en The Spectacular Spider-Man #23-26 USA (2005) y que se ofrece en el siguiente volumen de Marvel Saga. El Asombroso Spiderman.

 

Una vez terminada de publicar esa aventura, el olvido cayó sobre los mellizos, los comportamientos sexuales de Gwen y Norman, el silencio de Mary Jane o cualquier otro detalle que pudiera recordar el incidente. Algunos aficionados continuaron paseando su furia en la red, pero los ánimos se apaciguaron conforme pasaban los meses y surgían otras polémicas que enmudecían a las anteriores. El mecanismo perfecto por el que la industria generaba historias controvertidas, los foros de Internet las magnificaban hasta el agotamiento y el círculo volvía a empezar, estaba en marcha y ya nunca iba a parar. Siempre había alguien dispuesto a enfadarse por algo y a proclamar su opinión particular como general, mientras que en los cómics siempre había algo lo suficientemente llamativo o absurdo como para producir reacciones airadas.

 

La saga de los pecados de Gwen estaba escrita con tanta profesionalidad y buen hacer como otras aventuras arácnidas de Straczynski. Tenía momentos emocionantes, caracterizaba muy bien a los personajes y creaba un suspense intenso en cada viñeta. Pero el fondo de la historia no se sostenía. Straczynski, un autor que había basado su éxito en Amazing en dejar el pasado atrás y mirar hacia el futuro, se regodeaba ahora en fabular unas situaciones que habrían tenido lugar hacía más de tres décadas, en despojar de su magia a la época dorada de Stan Lee y John Romita para envolverla de una sordidez que era impropia del cabeza de red. Cuando le echaron en cara la transformación acometida en la personalidad de Gwen, se justificó, diciendo que no quería que se mantuviera intocable, como una mosca en el ámbar, que quería hacerla de nuevo relevante. Detrás de sus palabras, latía el reconocimiento de que aquella época dorada de los sesenta y los setenta era tan irrepetible que se hacía necesario volver una y otra vez sobre ella, aunque fuera para deconstruirla y demolerla. Viniendo del guionista que había sabido sacar a Spiderman del pozo insondable de los noventa, se antojaba como un discurso descorazonador. Pero “Pecados del pasado” también marcó una ruptura con la independencia del resto del Universo Marvel que hasta entonces atesoraba Straczynski. Muy pronto, Spidey se vería envuelto en la órbita de Los Vengadores, y aunque esto no dejara espacio para que JMS desarrollara muchas de las tramas que mantenía abiertas en los tiempos de Romita Jr., su trabajo alcanzó tal excelencia bajo las nuevas circunstancias que “Pecados del pasado” quedó para muchos como un mero paréntesis que olvidar.

 

Texto aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 6: Pecados del pasado