UN MOMENTO EN EL TIEMPO: UN ANEXO ESCLARECEDOR PARA “UN DÍA MÁS”

Tres años después de la polémica aventura con la que Marvel en general y Joe Quesada en particular pusieron fin retroactivamente al matrimonio entre Peter Parker y Mary Jane Watson, Spiderman había recuperado el favor del público, gracias a los buenos oficios del equipo creativo coordinado por Stephen Wacker. Los lectores, pese a que un sector todavía recordaba con amargura la historia que tanto le había molestado, empezaban a darse cuenta de que no había marcha atrás. A certificarlo vino “Un momento en el tiempo”, una especie de secuela de “Un día más”, que Joe Quesada, el máximo responsable de ésta, acometió literariamente en solitario y artísticamente junto al extraordinario dibujante Paolo Rivera, con el objetivo de matizar, corregir y minimizar la saga que él mismo se había empeñado en realizar.

 

“Un nuevo día” ejemplifica la manera en la que, en algunas ocasiones, el género de superhéroes toma decisiones destinadas a perdurar en el tiempo que se acometen bajo circunstancias límite y, por lo tanto, en ausencia de una reflexión calmada sobre las consecuencias que tendrán. Hay que recordar que la trama de esta saga fue modificada sobre la marcha, debido a las discrepancias entre el estamento editorial de Marvel y Joe M. Straczynski, el guionista encargado de acometer la historia. Mientras que JMS estaba dispuesto a alterar de manera extrema la continuidad del trepamuros, en La Casa de las Ideas procuraron minimizar daños y que el matrimonio del trepamuros fuera extirpado sin dejar huellas. Hubo, en las prisas por cerrar el relato cuanto antes, una falta de cálculo con respecto a cómo se tomarían los lectores todo aquello, y en los meses posteriores se hicieron necesarias puntuales matizaciones por parte de los autores de “Un nuevo día”, que nada habían tenido que ver con “Un día más”, pero que se veían condenados a explicar aspectos concretos.

 

Todos esos remiendos iban encaminados a reducir a su mínima expresión la parcela de la historia en la que Mefisto había intervenido: Si Harry Osborn estaba vivo no tenía que ver con el demonio, sino con circunstancias externas. Si Peter había recuperado los lanzarredes mecánicos el motivo tampoco estaba relacionado con lo que hubiera hecho o dejado de hacer Mefisto. Y, si su identidad volvía a ser secreta, el favor se lo debía a otro, no a la representación marveliana del diablo. Todo eso había quedado claro a lo largo de diferentes historias narradas durante “Un nuevo día”. Con todo, quedaban muchas preguntas sin respuesta. ¿Qué había susurrado Mary Jane al oído de Mefisto, y que fue trascendental para que ella aceptara el pacto? ¿Quiénes recordaban exactamente qué de lo que había ocurrido? ¿en qué medida se había modificado la vida de Peter y Mary Jane? ¿Había cambiado algo más en sus vidas, aparte del hecho de que estuvieran o no casados? ¿Y, si lo había hecho, en qué medida afectaba al resto de los sucesos narrados en veinte años de cómics?

 

Para Quesada, “Un momento en el tiempo” era la manera de responder todas esas cuestiones, saldar cuentas con los lectores y, al fin, dejar atrás el asunto. Muy pronto iba a abandonar el puesto de Director Editorial, para acceder a encomendados superiores dentro de la compañía, pero no quería marcharse con un regusto amargo acerca del cómic de Spiderman por el que se le iba a recordar para siempre. Orquestó la historia sobre una larga conversación entre Peter y Mary Jane, que él mismo dibujaría, y que daría paso a diferentes flashbacks, destinados a reconstruir, desde la boda ahora nunca celebrada, para la que recuperó páginas del cómic en que había tenido lugar, The Amazing Spider-Man Annual #21 USA (1987), hasta las circunstancias en que se habían desarrollado los acontecimientos después de que Tía May quedase al borde de la muerte. Para todas esas nuevas escenas del pasado recurrió a Paolo Rivera, un artista que habitualmente realizaba cómics pictóricos de aire nostálgico a lo Norman Rockwell. Salvo por un puñado de especiales agrupados bajo el título de Mythos, que reconstruían los orígenes de populares personajes de la compañía, solía concentrarse en las cubiertas, pero Stephen Wacker había logrado que saltara a los interiores para un par de relatos puntuales del trepamuros. Cuando se limitaba al lápiz y la tinta, Rivera mostraba un delicado estilo similar al de John Romita, lo que suponía un valor legitimador para una historia que sin duda lo necesitaba.

 

¿Cumplió “Un momento en el tiempo” sus objetivos? Es difícil precisar. Sí que aportó unas cuantas certezas que permitieron dejar atrás muchas de las cuestiones que había generado “Un día más”, y también facilitó las cosas para quien, en el futuro, quisiera volver sobre los años en los que Peter Parker había estado casado. Pero lo cierto es que los aficionados que todavía adjuraban de la ruptura de la pareja como lo peor que se podía haber hecho seguirían indignados, probablemente irrecuperables, mientras que los que permanecían a bordo ya habían pasado página, por no hablar de los que se habían unido desde entonces. A efectos prácticos, cada vez importaba menos que, en un momento de su trayectoria, Spidey hubiera estado casado. Pronto quedaría como una fase más de la historia del personaje, y pronto también habría toda una generación de seguidores arácnidos que nunca habrían vivido aquella época y no tendrían el menor motivo para echarla de menos.

 

Texto originalmente aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 29

SPIDERMAN: RENUEVA TUS VOTOS 17: SUCEDIÓ EN EL INSTITUTO MIDTOWN

Seguro que, si tus años de enseñanza secundaria quedaron atrás hace tiempo, serán pocas las ocasiones en las que te acerques por tu viejo instituto. No ocurre así con Peter Parker. Sus días de gloria como personaje de ficción están en una gran parte ligados con ese lugar, así que es un escenario recurrente. Echemos un vistazo a nuestras historias favoritas que tuvieron lugar allí.

AQUELLO CON EL CEREBRO VIVIENTE Ha quedado como la aventura por antonomasia ambientada en el Midtown, y tuvo lugar en el amanecer de los tiempos: en The Amazing Spider-Man #8 USA (1964). Se trataba de una auténtica locura cómica, con Peter y Flash picándose hasta llegar a librar un combate de boxeo, y la irrupción estelar del Cerebro Viviente, el robot sesentero de hojalata capaz de averiguar la identidad de Spidey. A día de hoy, sigue siendo un tebeo divertidísimo, que se lee con una sonrisa en la cara en todo momento.

 

JESSICA JONES ESTUVO ALLÍ Uno de esos apaños de continuidad que cambian la historia de nuestros personajes. En Alias #22 y 23 USA (2003), descubrimos que Jessica Jones no sólo había sido alumna del Midtown, sino que además sentía un amor platónico por Peter Parker. Al contrario que el trepamuros, nuestra detective privada favorita ha preferido dejar atrás aquellos días, y no recordamos ninguna aventura en la que haya regresado al lugar.

TODOS VAN AL MIDTOWN

Jessica, antes de volverse una tipa dura

 

EL SUSTITUTO ¡Ay, si es que está todo inventado! Cuando Gerry Conway regresó a la franquicia arácnida a finales de los años ochenta, lo hizo con una historia de aroma clásico que buscaba recordar los viejos tiempos, y que se publicó en Web Of Spider-Man #35 y 36 USA (1988). Se trataba, precisamente, de un homenaje a la aventura original del Cerebro Viviente, con una primera portada que recordaba a aquel episodio y que incluía una nueva versión de aquella máquina. Peter aceptaba un trabajo de una semana como profesor sustituto en su añorada escuela, sólo para descubrir que se había convertido, como decía, “en una escena de La Chaqueta Metálica”, con suciedad, pintadas y alumnos borderline. Uno de ellos, un nerd muy similar al Peter adolescente, se transformaba en villano como consecuencia de la presión, pero la cosa acababa más o menos bien para él y para todos los demás.

 

EL NUEVO PROFESOR DE CIENCIAS Una de las grandes ideas de Joe Michael Straczynski que hubieran merecido una mayor atención. Con The Amazing Spider-Man #31 USA (2001), JMS venía a repetir un poco y sin saberlo la historia de Conway de la que hablábamos antes, aunque con un desarrollo más realista: en lugar de un supervillano de los de toda la vida, el empollón de turno se liaba a tiros en las aulas, y en lugar de un interinato de una semana, Peter se quedaba a trabajar allí por una larga temporada.

 

ALFA Y SU OMEGA Todo el poder, nada de la responsabilidad. Alfa era Andy Maguire, el homenaje de Dan Slott a los actores que hasta entonces habían encarnado a Spidey en los cines y el motivo argumental de la saga que celebraba el medio siglo de existencia del trepamuros (The Amazing Spider-Man #692-694 USA. 2012). Como Peter, Andy estudiaba en el Midtown, pero al contrario que él, era un chaval de lo más normal… que conseguía poderes por culpa de Peter. El personaje prometía mucho, e incluso se apuntaba como posible sustituto de Spidey, pero a día de hoy está bastante olvidado.

 

LA HISTORIA SE REPITE

La presentación de Andy Maguire

SPIDERMAN: RENUEVA TUS VOTOS 15: LA HISTORIA SEGÚN ANNIE

El mes pasado te avanzamos nuestras sospechas de que Jody Houser podría estar calcando el esquema narrativo del primer arco argumental de la serie, aquello de que cada episodio estuviera contado desde el punto de vista de uno de los miembros de la familia Parker y fuera en el cuarto, ya a tres voces, donde se resolviera la trama. Este segundo capítulo de la andadura de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos en Marvel Legacy confirma tales sospechas, sólo que ahora, y al revés de lo que ocurriera entonces, la trama avanza en cada capítulo, quizás porque nuestra nueva guionista sabe que no va a tener muchos números disponibles para desarrollar sus planes. Hace treinta días nos metimos en la cabeza de Mary Jane y ahora nos toca hacerlo en la de Annie. Es quizás el caso más interesante, ya que podemos comparar con el segundo número de la colección y advertir las importantes diferencias, entre los procesos mentales que tiene una niña y los que tiene una adolescente. Fíjate además que, en la primera página, la del flashback a la vida de la chica araña, Nick Roche ha recreado algunas de las escenas más memorables de la etapa inicial de la cabecera, como fueron la batalla contra El Topo o la visita a la mansión de La Patrulla-X, al tiempo que nos obsequia con dos momentos nunca antes mostrados. No sabemos tú, pero nosotros nos hemos acordado mucho de Jack-Jack Parr, el bebé de Los Increíbles.

 

 

CON USTEDES, EL DISOLVENTE DE TELARAÑAS “Pero… ¿cómo es posible que no se le haya ocurrido nunca a nadie?”. Esa es la primera pregunta que nos ha venido a la cabeza cuando va el bueno de Spidey, se saca un pulverizador de su cinturón multiusos, lo aplica sobre su telaraña y… ¡ops, ya no tiene que pasar toda una hora hasta que se disuelve, sino que lo hace de manera inmediata! Durante décadas, hemos contemplado en los tebeos del trepamuros cómo éste se encogía de hombros cuando alguien que no suponía una amenaza se encontraba atrapado por el sorprendente compuesto. La única solución era esperar, esperar y esperar a que terminaran los sesenta minutos de rigor…. salvo si eras un villano, que ellos siempre daban con soluciones al problema. Por ejemplo, el true believer arácnido Santi Jurado nos recuerda una escena clásica, de la época Romita, en que el Doctor Octopus recurre a un disolvente para quitarse de sus gafas las telarañas. ¡Aquí al ladito tienes reproducida la imagen, perteneciente a The Amazing Spider-Man #113 USA (1972)! Además, como nos indica otro de nuestros fieles arácnidos, Xavi Sanz Serrano, Octopus volvió a usar ese mismo compuesto cuando estaba en el cuerpo de Peter, en la época de Spiderman Superior. El superhéroe de Nueva York nunca se había preocupado demasiado del problema, pero durante sus años como padre parece que ha encontrado un ratito para buscar una solución, y ahí la tenemos.

 

PRIMER ROUND

Spidey y La Patrulla-X vs. Siniestro

 

EL VILLANO INESPERADO El misterio de El Lagarto se ha resuelto en una clave no arácnida. Mister Siniestro es un villano adscrito habitualmente al mundo de los mutantes, pero al que ya se ha enfrentado anteriormente Spiderman, en concreto en la miniserie que compartió con La Patrulla-X en 2009, a cargo de Christos Gage y Mario Alberti, que aquí recopilamos en un tomo 100 % Marvel. En cuanto al portal que utiliza Siniestro para huir, se trata en realidad de un inhumano, y de ahí los comentarios que hace Spidey. Eldrac fue una creación de Jonathan Hickman y Dale Eaglesham que se presentó en Fantastic Four #577 USA (2010).

 

PIONERO DEL DISOLVENTE

Octopus fue el primero en hacerlo

 

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 15

EL ASOMBROSO SPIDERMAN: RENUEVA TUS VOTOS 14: LA HISTORIA SEGÚN MARY JANE

 

Sensación de déjà vu después de leer este número y atar cabos con el anterior. Si recuerdas el comienzo de la serie, cada episodio estaba narrado desde el punto de vista de cada uno de los Parker, para confluir la trama en el cuarto. Pues parece que Jody Houser ha clonado la estructura. En el primer número de su etapa teníamos la narración en primera persona de Peter Parker, aquí nos hemos encontrado con la de Mary Jane y nuestro sentido arácnido nos alerta de que el próximo mes será Annie quien tome el micrófono.

 

SIMPATÍA POR EL LAGARTO  En los últimos años, probablemente debido a que se tratara del villano de The Amazing Spider-Man, El Lagarto ha vivido un cierto resurgir dentro del Universo Marvel. Houser decidió convertirlo en el antagonista con el que abrir fuego por su condición icónica, pero también porque se trata de un personaje que inspira la empatía tanto del trepamuros como del lector, y de ahí esa sorpresa que nos ha dejado en la última página. “De verdad que queremos hacer una historia divertida que tuviera un toque de superhéroe clásico, con una buena dosis de interacción y drama interpersonal. Básicamente, una historia que parecía tener sentido bajo el paraguas de Marvel Legacy”, explica la guionista al respecto.

 

UN PASEO POR EL PARQUE Cuando tienes un héroe tan intrínsecamente neoyorquino como Spiderman, tarde o temprano acabas encontrándotelo en Coney Island, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Si nos ponemos a contarte las veces que hemos visto la celebérrima noria en el Universo Marvel no acabamos nunca, pero si nos concentráramos sólo en las apariciones relacionadas con Spidey, tampoco lo íbamos a tener mucho más fácil, así que hemos escogido las más interesantes. Con su toque decadente a la par que auténtico, Coney Island ya estaba ahí en The Amazing Spider-Man #12 USA (1964. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 1), para servir de escenario a una de las primeras batallas entre el Hombre Araña y el Doctor Octopus; en Marvel Team-Up #25 USA (1974) Spidey y Daredevil combatían a Los Tres Impíos saltando de atracción en atracción; en Peter Parker, The Spectacular Spider-Man #11 USA (1977), la montaña rusa servía como muy emocionante campo de batalla a Spidey y Medusa… pero si hay un cómic de Spiderman en el que el lugar llega a convertirse en algo de verdad especial, ése es Peter Parker, The Spectacular Spider-Man Annual #4 USA (1984. Marvel Héroes. Peter Parker, El Espectacular Spiderman: Punto de ruptura), un tebeo en que Bill Mantlo y Kerry Gammill narraban la juventud de Tía May, y cómo allí había vivido un episodio de su época dorada que nunca antes habíamos conocido. De sus páginas, sale una descripción perfecta: “Antaño fue el centro brillante del barrio conocido como Brooklyn, pero hoy es una escabrosa sombra de su antiguo yo, rodeado de viviendas baratas y edificios ruinosos. Si uno se esfuerza, todavía puede percibir algo de la emoción que antaño recorría aquel lugar como una corriente eléctrica, hace mucho, mucho tiempo”. En los tiempos relativamente recientes, nos encontramos con un cómic que incluso se titulaba “Crisis en Coney Island”. En The Amazing Spider-Man #563 USA (Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 16) el parque se convertía de nuevo en escenario de lucha para Spidey, en este caso frente a Los Forzadores.

 

COSAS QUE HACER EN CONEY ISLAND

Liarla en la montaña rusa, por ejemplo

 

PORQUE TÍA MAY FUE JOVEN

¡Cuando Coney Island también lo era!

 

Spot On originalmente aparecido en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 14

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 15: CUANDO TODAS LAS FRASES DEBÍAN TERMINAR CON !

Así manifestó The Man su manera de proceder, en las páginas del correo de los lectores del Amazing #59 (abril de 1968): “Los representamos porque son personas. Para nosotros no existe algo así como ‘el negro característico’. Cada persona es un individuo. Y no sentimos que ninguna raza particular deba ser englobada en un determinado grupo para decir que todos son lo mismo” (p 98).

Romita diseñó al Capitán George Stacy tomando como referencia a su actor favorito de todos los tiempos, Charles Bickford, que en su madurez lucía un cabello plateado similar al del capitán: “No creo que hubiera durado tanto si yo me hubiera preocupado por él. Añadí muchos detalles de personalidad en los que Stan no podía ayudar. A veces, ponía tanta personalidad en los personajes secundarios que Stan tenía que hacerlos principales” (p 98).

 

“Pensé que parecía el traje de Halloween de un chaval y me sentí avergonzado”, dice Romita, quien por un momento estuvo tentado de desechar el boceto y tirarlo a la basura. Antes de que eso ocurriera, Marie Severin, que también formaba parte del Bullpen y había sido una de las pocas personas en tratar más en profundidad con Ditko, hizo un rapidísimo boceto de cómo sería el personaje en acción: estaba cargando a toda velocidad contra un objetivo (p 99).

 

John Jameson se alzó como contrincante del lanzarredes, después de que unas esporas espaciales le dotaran de superfuerza. Romita optaba por vestirle con un traje que recordaba al de astronauta y enfrentarlo a Spidey a cuenta de un malentendido, hasta que la transformación le volvía mentalmente inestable (p 99).

 

Romita diseñó su traje acolchado, a partir de la representación gráfica de ondas de choque y absorción: “La gente no tenía idea de por qué lo hice así. ¡De hecho, la gente creía que el nombre original de El Conmocionador era El Vibrador! Yo explicaba que no, que esa forma de V no tenía nada que ver con el nombre. Nunca me creyeron” (p 100).

 

“Sentíamos que necesitábamos hacer más joven a El Buitre”, sostuvo Romita. “Parecía más realista que un hombre joven fuera ese tipo de villano, en lugar de quedarnos con alguien tan mayor como había imaginado Ditko. A pesar de ello, su versión también era llamativa”. Pese a las impresiones del dibujante, El Buitre perdía gran parte de su atractivo con el cambio (p 100).

 

En un principio, el dibujo que debía haber figurado en cubierta consistía en un primer plano de un cubo de basura en la calle, con el traje del trepamuros sobresaliendo de él y un Peter Parker cabizbajo dándole la espalda bajo la lluvia. A Stan Lee le gustó tanto que, después de pensárselo un tiempo, decidió que prefería utilizar la ilustración, a página completa, dentro del cómic (p 101).

 

Romita se vio obligado a crear una nueva portada. “Tuve que inventármela en el último momento”, rememora. “Y fue esa con Peter caminando y Spider-Man mirando por encima del hombro. Hice el nuevo boceto en cosa de un cuarto de hora, se lo llevé y dijo que estaba bien. Fue como una tortura, pero conseguí acabarlo” (p 101).

 

La deficiente reproducción obligaba a que todas las frases que se escribieran en un cómic, ya fueran diálogos o textos de apoyo, terminaran en admiración o interrogante. No podía haber puntos finales, ya que se corría el peligro de que no quedaran bien impresos y por lo tanto se perdieran por el camino. Para la ocasión, Lee sorteó el problema mediante el uso de puntos suspensivos, lo que dio lugar a uno de los pocos monólogos de Marvel en que quien lo pronunciaba no era preso de la excitación o la duda (p 101).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

RENUEVA TUS VOTOS 13: LA ABSURDA IDEA DE HACERSE ADULTO

 

La serie que tienes en tus manos se ha convertido en el cómic de las sorpresas agradables. No dábamos un duro por el concepto de un Spiderman casado y con hija superheroica, y resultó ser una de las iniciativas más frescas, divertidas y sólidas del pasado año; se nos hacía cuesta arriba que Gerry Conway dejara el proyecto en manos de Ryan Stegman y descubrimos un autor capaz de mantener el nivel; por último, no nos apetecía que éste también se despidiera, para dar paso a un nuevo equipo creativo con un planteamiento que daba un salto al vacío, y este número ha vuelto a enterrar nuestro escepticismo. Renueva tus votos ha cambiado parte de su planteamiento, pero sigue siendo un imprescindible, que se lee con una sonrisa, que profundiza en ese Peter Parker que se niega a convertirse en un adulto aburrido pese a tener ya una hija a punto de ir a la universidad y que nos gustaría que se mantuviera en activo durante mucho tiempo. Tememos que tal cosa no pueda ser posible, así que disfrutemos mientras dure.

 

LOS NUEVOS AUTORES

La editora Heather Antos se caracteriza por traer talento externo a Marvel y en esta serie lo ha vuelto a hacer. Jody Houser es una guionista que, tras figurar en varios proyectos antológicos y publicar su propio webcomic, se dio a conocer ante el gran público por la adaptación de la teleserie Orphan Black (IDW) y alcanzó luego la fama gracias a la maravillosa y muy recomendable Faith, publicada por Valiant. En DC Comics ha escrito Mother Panic y Supergirl. También ha firmado, para IDW, las aventuras del joven Fox Mulder, en The X-Files: Origins. En Marvel, la conocimos con un especial dedicado a la Agente May, que fue publicado en nuestro país dentro de Agentes de SHIELD nº 15. Se define a sí misma como “una geek de tercera generación y una fan de los superhéroes de toda la vida”. El dibujante que la acompaña, el irlandés Nick Roche, nació el 5 de septiembre de 1979 y reside actualmente en Dublín. Lo suyo desde crío fueron los Transformers, de manera que solía hacer dibujos para los fan fictions de un grupo de fans. Consiguió su sueño de dibujar, y también escribir, a estos robots en diversos proyectos para IDW. En esa misma editorial también firmó Monster Motors. En Marvel no es un desconocido, ya que dibujó algunos números de la serie de Los Nuevos Guerreros aparecida en tiempos de Marvel Now!

 

UNA FANGIRL TOTAL

Te presentamos a Jody Houser

 

 

AQUÍ TIENES A NICK ROCHE

A veces habla como Optimus Prime

EL PLANTEAMIENTO

“Annie es una buena chica, criada por buenos padres, pero eso no quiere decir que la vida vaya siempre a ser fácil para ella”, dice Houser. “Está en una edad en la que piensa que sus padres no la entienden. Y además sucede que su padre es Spiderman, sólo que ya no mola tanto como cuando era pequeña. Todavía quiere ser una superheroína, pero ahora quiere hacerlo en sus propios términos. Peter y MJ cada vez tendrán más complicada su vida civil y tendrán que lidiar con el temperamento de una adolescente”. A esto añadimos dos anécdotas sobre este cómic. La primera: la variant cover de homenaje recuerda a The Amazing Spider-Man #252 USA, que introdujo el traje negro. La segunda: en la página cuatro tienes un guiño a “Annie Are You Ok”, del álbum Bad de Michael Jackson. Se pierde parcialmente en la traducción, así que te lo contamos aquí. Y lo último: sí, ahora este cómic está más cerca que nunca de parecerse a Spidergirl, la mítica creación de Tom DeFalco y Ron Frenz, sólo que Annie tiene un carácter y una personalidad distinta de la de Mayday Parker, y lo mismo podría decirse de la evolución que han tenido sus padres.

 

Spot On originalmente aparecido en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 13

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 137: UN FINAL POSTERGADO

¡Casi nos habíamos olvidado de esto! Pero sí: Joe Kelly y Ed McGuinness nos dejaron su último arco argumental a medias hace un montón de meses, en concreto en El Asombroso Spiderman nº 131. Después, Masacre se metió en el lío aquel con su esposa, que también involucró a Spidey, y el trepamuros estuvo bastante ocupado con Norman Osborn, con Otto Octavius y con el lanzamiento de la nueva encarnación de Spectacular. A lo tonto, han pasado seis meses, y por fin hemos podido disfrutar de ese ansiado final. ¡Qué nos ha ofrecido? Un montón de cosas: un nuevo uniforme arácnido, que parece tomar elementos del clásico y de la versión “Superior” para remezclarlos al gusto de McGuinness; la batalla entre el trepamuros y Wade que llevábamos esperando desde que ambos recibieran título conjunto; una nueva aparición de Mefisto que deja con ganas de que tengamos esa revancha del Hombre de Araña contra la criatura que se quedó con su matrimonio; una batalla muy chula, y un tanto asquerosa, con una villana igualmente asquerosa; un debate filosófico sobre las diferentes personalidades de nuestros protagonistas; un abrazo que no vimos venir y una promesa de que quizás Witsi Witsi podría volver, pero que primero necesita recuperar tamaño al más puro estilo Demogorgon en la segunda temporada de Stranger Things. Todo esto ha dado de sí la reunión de Kelly y McGuinness, los autores que nos alucinaron hace un montón de años, con aquel brillante comienzo de la colección mensual de Masacre y que nos dejan ahora con ganas de más y con ganas de que sea mejor. En concreto, nos gustaría verlos haciendo una nueva historia de Spiderman y sólo de Spiderman. ¿Qué quieres que te digamos? Tenemos nuestras preferencias, y ésta es además la serie española del Hombre Araña.

 

LA GRAN AVENTURA DE SLAPSTICK

El slapstick es el género donde abunda el humor físico, lo más exagerado posible, con golpes, caídas y bufonadas varias, que suele sumarse a un argumento simplificado al máximo. Era un tipo de comedia muy habitual en los tiempos del cine mudo, y al que acudieron grandes estrellas como Chaplin o Keaton, y también lo encontramos habitualmente en los dibujos animados de la Warner, los populares Looney Tunes, o en Tom y Jerry, por poner algunos ejemplos. Slapstick es también el nombre que adoptó este personaje que hoy nos visita y cuyo debut se produjo en 1992 con su propia miniserie, a cargo de Len Kaminski y James Fry. “El héroe que se ríe del peligro”, así lo definían en la portada del primer número. El concepto es tan sencillo y atrevido como llevar las reglas de los Looney Tunes a los cómics de superhéroes, de manera que tenemos un superhéroe al que le puede caer encima literalmente de todo, que estará recuperado para la siguiente viñeta. En este cuarto de siglo de existencia, no se puede decir que Slapstick haya alcanzado el éxito: estuvo mucho tiempo desaparecido, formó parte habitual del reparto de Los Vengadores: La Inicitativa y recientemente Cullen Bunn lo rescató para formar parte de Los Mercenarios Por Dinero de Masacre, lo que dio pie a que pudiera gozar de una segunda miniserie. Mucho nos tememos que va a quedarse tan inédita en España como la primera.

 

PRIMER CHISTE

El debut de Slapstick

 

UNA BROMA MÁS

La que nos reserva la portada original del Spider-Man / Deadpool #19 USA. Se trata de un homenaje a la ilustración promocional que utilizó Marvel para “Un día más”, sólo que en lugar de Mary Jane ahora vemos a Masacre. El detalle más curioso de todos es que, aunque el dibujante es diferente (tenemos a Will Robson en lugar de a Joe Quesada), el colorista sí es el mismo, Richard Isanove.

 

EL PESO DE UNA SAGA

Ilustración promocional de “OMD”

 

Spot On originalmente publicado en El Asombroso Spiderman 137

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 14: LA TRANSFORMACIÓN DE GWEN STACY, DE MUJER FATAL A NOVIA FORMAL

En el episodio posterior al de la famosa viñeta, con Mary Jane ya interactuando en la vida de Peter Parker, Romita abordó los primeros cambios gráficos en la compañera de Universidad del trepamuros. Seguía dibujándola tan fría como la había diseñado Ditko, pero cambió las dos espantosas pinzas para el pelo por su, desde ese momento, característica diadema negra.

 

“Traté con todas mis fuerzas de complacer a Stan”, recuerda. “Él quería que Gwen pareciera una chica tan fiestera como Mary Jane. La dibujé así durante tres o cuatro números y, simplemente, no funcionaba. Me parecía falsa” (p. 95).

 

El parecido en el peinado también motivó las quejas de Stan, una vez comprobado que nada de lo anterior funcionaba para que la rubia venciera en popularidad a la pelirroja. En consecuencia, pidió a Romita que cambiara el de Mary Jane. En el Amazing #64 (septiembre de 1968) ella se presentó con una permanente que recordaba a la de Betty Brant en sus inicios (p 95).

 

“Siempre pensé que Peter se casaría con Gwen”, comenta The Man al respecto. “Era el tipo de chica dulce, guapa y con sentido común que podía ser tu vecina. Pero por la manera en que Jazzy dibujaba a Mary Jane, ella parecía mucho más fresca y divertida. Gwen era sólo una chica. Mary Jane era una bomba” (p 95).

 

Puede decirse que en el Amazing #47 fue donde nació “la pandilla de Peter”, un concepto que no existía hasta entonces y que contrastaba con la burbuja de aislamiento en que estaba el protagonista en su primera aparición (p 96).

 

Incluso la Tía May pareció florecer: “Quité treinta años a Tía May porque cuando empecé parecía que tuviera noventa”, confiesa Jazzy. “Parecería que fuera la tía abuela de Peter, era demasiado mayor. Yo quería hacerla más vital, así que la dibujé un poco más joven, aunque no dejé de ponerle arrugas” (p 97).

 

El dibujante no recuerda el motivo por el que decidió hacer que su bigote fuera mínimo, casi insignificante. Ditko ya lo había dibujado así, aunque también con un corte mayor, pero Romita optó por quedarse con la primera opción, de manera que Jameson se parecía a Hitler más que nunca. Nadie se quejó al respecto (p 97).

 

“Para Robertson, pensé que se trataba de un antiguo luchador que se había convertido en periodista”, explica el dibujante. “Le puse una nariz rota y, en el diseño original, tenía la oreja como una coliflor, deformada por los golpes. Quería que fuera un antiguo campeón de boxeo que había luchado duro para salir del arroyo y llegar al Bugle, aunque eso nunca llegó a utilizarse” (p 97).

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 13: ANN-MARGRET, LA INSPIRACIÓN PARA MARY JANE

“Un día, llevó a su hija al estudio donde trabajaba con Ross Andru en Wonder Woman, y allí ella cogió un número de Amazing de la época de Ditko y se lo puso a leer. “¿Te gusta?”, le preguntó Esposito. “Sí, me gusta, papi”, respondió ella. “Pero las cabezas son muy grandes y los dibujos están desproporcionados”, objetaba el artista, a lo que ella respondió: “Me gusta, papi. Está preocupado por sus tareas domésticas. Le preocupa que su Tía May se enfade y le esconda su traje de superhéroe”. Fue entonces cuando Esposito entendió que DC había perdido la batalla” (pp. 87).

 

Stan solía poner en el despacho de Romita un cartel de “No molestar”, y le decía que ese día se concentrara única y exclusivamente en Spidey, pero el primero que se saltaba la prohibición era él mismo, que aparecía a todas horas, diciendo que sólo le molestaría durante un minuto con algo sin importancia. Lo hacía con tanto entusiasmo, que Romita era incapaz de decirle que no” (pp. 88).

 

En los dos primeros años desde su vuelta a La Casa de las Ideas, echó tripa, le salieron canas y envejeció el equivalente a una década. Todo por el sueldo fijo de 275 dólares semanales y la seguridad que le ofrecía estar en nómina. Había vivido la vida del freelance, sabía que era muy dura y no quería volver a ella. En quince años como freelance, jamás había tenido una semana de vacaciones. Ahora, por fin pudo llegar a disfrutarla, sin dejar de cobrar su sueldo” (pp. 88).

 

Para la elaboración de las cubiertas, Romita hacía varios bocetos, a partir de los cuales Stan elegía uno. Las favoritas del artista eran las que él denominaba “portadas truco”, como la del Amazing #55 (diciembre de 1967), con Spidey reflejado en las gafas de Doc Ock. “Stan hizo que las portadas fueran muy importantes”, dijo. “Su actitud era que si el cómic no tenía una buena portada, nadie se daría cuenta de él” (pp. 90).

 

Situar a Peter sobre una motocicleta resquebrajaba la imagen de empollón de los tiempos de Ditko, y que se mudara a un bonito piso en el centro de Manhattan la rompía en mil pedazos. La araña había abrazado la independencia. (pp. 93).

 

“Una de las buenas cosas de que te hayas hecho cargo de la colección es que ahora podré introducir a Mary Jane en la historia”, le dijo The Man. El guionista quería que la vecinita de Peter Parker fuera preciosa, pero tenía la impresión de que su primer compañero en Amazing no era la persona más indicada para ofrecerle eso (pp. 93).

 

“Como guía, usó fotos de la actriz Ann-Margret, una sueca escultural que bailaba, cantaba, actuaba y se estaba haciendo una carrera en Hollywood, con películas como Bye Bye Birdie (1963). De ésta, se había hecho especialmente popular su tema, que cantaba Margret tras un fondo azul chillón mientras la cámara se acercaba y alejaba espasmódicamente, en el comienzo del filme. Tenía una impresionante melena pelirroja, una sonrisa seductora y unos ojos hambrientos, que devoraban la cámara (pp. 94).

 

Pese a que los aficionados señalaron la viñeta como una de sus favoritas, Romita no estaba del todo contento. De hecho, manifestó en varias ocasiones que, de poder dibujarla de nuevo, la cuidaría todavía más, para que fuera una imagen que golpeara al lector sólo con verla. ¡Como si no fuera exactamente eso lo que provocaba! (pp. 94).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 12: CUANDO PETER PARKER SE VOLVIÓ GUAPO

“En Amazing, me sentía obligado a copiar a Steve Ditko, porque, y esto puede parecer ingenuo, yo estaba convencido de que volvería al cabo de dos o tres números”, dijo John Romita. “No sabía que Stan y él llevaban meses sin hablarse. Me dije a mí mismo que no estaría demasiado tiempo fuera. Yo no conocía a Ditko. Asumí que él haría lo mismo que hubiera hecho yo de estar en su situación: pensaría acerca de la manera en que había dejado a un personaje tan importante y volvería. Empecé a contar los días hasta mi regreso a Daredevil” (pp. 83).

 

“El mayor problema que tuve con Amazing fue que estaba haciendo a Peter Parker demasiado autosuficiente”, dijo Jazzy. “Cuando hago un héroe, trato de hacerlo tan guapo como puedo. Yo no veía al personaje como un chico delgaducho y encorvado. Le veía de otra forma. Durante semanas y durante meses, Stan me decía que lo hacía demasiado musculoso, demasiado ancho de espaldas y que su ropa estaba demasiado pulcra, que debía hacerlo más parecido a un adolescente” (pp. 84).

 

A juicio de John Romita, la diferencia fundamental que existía entre él y Ditko es que Ditko había creado su propio mundo, con sus propios edificios, su propia ropa y sus propios coches, mientras que él trataba de llevar el mundo real al papel: que los edificios que aparecieran en las aventuras, la ropa que vistieran sus protagonistas y los coches que circularan por las calles fueran lo más parecidos posibles a la realidad (pp. 85).

 

Para la realización de cada nuevo número, Stan Lee y John Romita mantenían una conversación en las oficinas de Marvel, que podía durar entre quince minutos y una hora. Esas reuniones solían tener lugar en el momento en que el artista entregaba los lápices de la historia anterior. Era habitual que, para terminarlos, hubiera pasado toda la noche en vela. Ante cualquier otro interlocutor, Romita se hubiera dormido, presa del cansancio, pero con Stan era diferente (pp. 85).

 

A partir del Amazing #45 (febrero de 1967), ambos autores dejaron de figurar en los títulos de crédito por separado, para pasar a hacerlo de manera conjunta, dando a entender que se trataba de un equipo, no solamente de alguien que escribía y alguien que dibujaba. “¡Una aventura de agonizante acción por Stan (The Man) Lee y John (Ring-A-Ding) Romita!”, se leía en aquel número (pp. 86).

 

“Es imposible saber qué hubiera pasado si Ditko se hubiera quedado en la serie”, dijo Jazzy, al echar la vista atrás. “Pero, pasado el tiempo, la apariencia que le di a Spider-Man se convirtió en LA apariencia de Spider-Man. Estoy muy orgulloso de eso” (pp. 86).

 

Romita estaba cuidando detalles que hasta entonces no habían sido tenidos en cuenta. Spider-Man empezó a llevar en la espalda una pequeña mochila de telaraña. Stan Lee se sorprendió de encontrarse algo así y no tardó en preguntarle cuál era la razón de ser de aquella mochila. El dibujante lo tenía claro: el héroe tenía que llevar la ropa en algún sitio (pp. 86).

 

“Peter Parker tenía que sacarse los zapatos para trepar por una pared porque los lectores escribían y preguntaban por qué sus suelas se pegaban a las paredes. Así que, lo creas o no, durante un tiempo hice que Peter se atara los zapatos al cuello, sobre todo porque Stan me dijo: ‘Ya que te has puesto técnico con lo de la ropa, ahora me lo has contagiado a mí’. De modo que sí, era algo fanático” (pp. 87).

 

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

1 2 3