PATRULLA-X AZUL 68-17: EL NOMBRE DEL NIÑO ES MAX EISENHARDT

Como sabes, estamos acercándonos al final de La Patrulla-X de colores. Eso quiere decir que despediremos colecciones, autores, tramas, personajes… y eso quiere decir también que guionistas y editores se tienen que poner las pilas para dejar todas sus historias cerradas de manera satisfactoria. Tanto Patrulla-X Oro como Patrulla-X Azul, las dos cabeceras principales de la gama, se encuentran ahora mismo en ese proceso, que cada uno aborda de manera diferente.

UN POCO DE HISTORIA En lo que a Cullen Bunn se refiere, se ha encontrado con que será otro guionista, en este caso Ed Brisson, quien tenga la prerrogativa de cerrar el argumento de Los Cinco Originales, en las páginas de eXterminio, que echa a andar este mismo mes y nos acompañará hasta marzo. Por eso, Bunn se queda con el resto de cuestiones, así como con los personajes que las protagonizan. Y si nos tuviéramos que quedar con uno sólo de ellos, sería Magneto. Estamos ante el que podría considerarse como el mutante fetiche de este guionista, puesto que lo viene tratando desde hace nada menos que tres temporadas, en otras tantas series diferentes. Su unión comenzó en la colección del propio Amo del Magnetismo, que en España ofrecimos integrada dentro de X-Men, a lo largo de siete abultadas entregas; continuó en la anterior etapa de Imposible Patrulla-X, donde tuvimos a Erik Lensherr al frente de su propio grupo… y alcanza hasta la actual Patrulla-X Azul.

LO QUE JEAN VIO En este último año, hemos visto desarrollarse en segundo término esta particularísima relación, entre Jean Grey y Magneto, dos personajes que no podían ser más opuestos, pero que Bunn ha conseguido ligar de una inteligente manera, a través de la compasión y empatía de la telépata. En los primeros números de Patrulla-X Azul, el guionista no escatimó sorpresas: la primera entrega concluía con la revelación de que Erik estaba detrás de Los Cinco Originales, pero en la segunda vimos algo mucho más interesante: el encuentro previo que éste tuvo con Jean y en el que, al abrirle la mente, ella se convenció de que debía confiar en el que fuera el peor enemigo de La Patrulla-X. Ya entonces nos imaginamos que Jean tenía que haber visto en los recuerdos de Magneto algo relacionado con su pasado más trágico, pero ha sido en estos primeros tiempos donde hemos tenido la confirmación y la concreción.

CRONOLOGÍA DE UN FANTASMA Es así como nos hemos vuelto a cruzar con el temible Herr Hitzig, el oficial nazi que atormentó al Amo del Magnetismo cuando éste era un niño y todavía respondía al nombre que le dieron sus padres, el de Max Eisenhardt. Hitzig fue presentado por Rick Remender y Billy Tan en Uncanny X-Force #9 USA (2011. 100 % Marvel. Imposibles X-Force nº 2). Allí, Magneto entregaba a Lobezno su fotografía, con la petición de que le eliminara, y eso era exactamente lo que ocurría. Un relato magnífico y escalofriante, pero no se quedó ahí. Bunn consiguió sacar auténtico petróleo de esa situación, mediante el recurso del flashback, ya que en la mencionada serie de Magneto narró en detalle las causas del odio entre ambos personajes. De las calles de Varsovia al campo de concentración, la figura de Herr Hitzig había atormentado a Max. Después de que Hitzig asesinara a un amigo, el joven entrenó sus incipientes poderes para vengarse. En concreto, los flashbacks de Magneto #9 USA (2014. X-Men vol. 4, nº 55) enlazarían con la escena del clavo con la que empezamos este número. El joven Max se disponía a usar ese instrumento para acabar con su enemigo, pero perdió la oportunidad de conseguirlo, y con ello mantuvo intacta su humanidad… durante un tiempo más.

PATRULLA-X AZUL 67 VUELTA A CASA

Ningún viaje espacial de La Patrulla-X es para siempre y, tarde o temprano, Los Cinco Originales tenían que volver para encontrarse con su destino… si bien eso será una historia que se narre en eXterminio, el evento que, ejem, pondrá punto final a su saga y que comenzará a publicarse el mes que viene. Vamos ahora a centrarnos en lo que tenemos en este número, que no es poco.

EL AJUSTE Si recuerdas, en pasados números, y mientras nuestros chicos volvían a casa, todos estaban penando, pero especialmente Cíclope, por la supuesta muerte de La Chica Maravillosa… pero hete aquí que ella reaparece, una vez se bajan de su aeronave, vivita y coleando, como buena Jean Grey que es. Ya sabías, porque lo habíamos comentado por aquí, que era una muerte tan falsa como todas las anteriores, pero faltaba despejar dónde se produciría la vuelta. Eso ha sido en 100 % Marvel. Venenizados, que era la directa continuación del cruce con Veneno que tuvimos en Patrulla-X Azul nos 62 y 63 y que se trata de un proyecto tan querido por Cullen Bunn que no pudo por menos que vitaminarlo con la presencia de Los Cinco Originales… y de unos cuantos mutantes y superhéroes más del Universo Marvel, que esa saga del Protector Letal es un no parar. El volumen en cuestión, por si todavía no lo tienes en tu órbita, se puso a la venta el mes pasado.

DE TAL PADRE, TAL HIJO Con el equipo de vuelta a la Tierra, el primer deber que se marca nuestro guionista es, precisamente, resolver un cabo que se quedó suelto en las últimas páginas de Venenizados, el de la Ponzoña que había conseguido tomar el control de Jimmy Hudson, sin que Magneto pudiera hacer nada por impedirlo. Este detalle, el que el Amo del Magnetismo se sintiera culpable, apenas se dejaba entrever en una viñeta de Venenizados, pero ha sido fundamental para componer esta historia, sobre todo de cara a la presencia de Daken. Aquí volvemos sobre el hijo del Lobezno del Universo Ultimate desde la primera página, en una escena que Bunn ha querido que sea un autohomenaje. Fíjate en la plancha en cuestión y compárala con el dibujo que puedes ver a la izquierda de estas palabras. ¿Verdad que se parecen mucho? La página en cuestión pertenece a un cómic que ya tiene unos cuantos años: Wolverine #305 USA (2012. Lobezno vol. 5, nº 17). En aquel entonces, Cullen Bunn no era más que un prometedor guionista novato, a quien el Editor Mutante Nick Lowe dio una oportunidad como sustituto de Jason Aaron, en espera de que comenzara Marvel Now! Bunn, que contó con Paul Pelletier como compañero de batallas, se quedó durante todo un año, en una pequeña etapa bastante, pero que bastante decente… ¡la mejor que tuvo Lobezno inmediatamente antes de su muerte! Han pasado cinco años desde entonces, y ahora el escritor recuerda aquellos tiempos con una cierta nostalgia.

UN ARÁCNIDO ENTRE NOSOTROS Último detalle a tener en cuenta: el dibujante de estos dos números es Nathan Stockman, un artista que hasta el momento parecía concentrar sus esfuerzos en títulos relacionados con Spiderman y ambientados en otros mundos: estuvo en Spidey, una puesta al día bastante libre de las primeras aventuras del trepamuros, y en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos, donde descubrimos lo que hubiera pasado si Peter y Mary Jane continuaran casados. Si te ha gustado, debes saber que Stockman está entre mutantes para quedarse: después de estos dos números, el editor de grupo, Jordan D. White, le ha asignado la siguiente temporada de Hombre de Hielo, que tendremos por aquí a lo largo del año que viene.

ULTIMATE X-MEN 10: EL REGRESO DE MAGNETO

El último de los arcos argumentales que escribió Brian K. Vaughan para Ultimate X-Men venía a ser la culminación de una etapa, inicialmente prevista como corta, que se había extendido más allá de lo que hubiera imaginado ninguno de sus responsables. A fuerza de alargarse su interinato, Vaughan se había terminado por hacer con las riendas de los personajes, de las tramas heredadas y de las que él mismo había puesto en marcha, para, llegado a este punto del camino, ofrecer una saga de proporciones épicas en la que cristalizaban elementos que estaban presentes desde el primer número.

La clave estaba en Magneto. Mark Millar se había dejado contagiar del espíritu omnipresente del villano en la franquicia cinematográfica. Si echamos un vistazo a todas las películas de X-Men, Erik Lehnsherr no se ausenta en ninguna de ellas, por más que sus temas varíen conforme avanza la saga. EnUltimate X-Mennunca se llegó a ese exceso, con gran número de aventuras que ahondaban en múltiples vertientes alrededor del homo superior, pero el primer y mayor enemigo de La Patrulla-X siempre acababa por regresar, más peligroso que en la anterior ocasión, de manera que las historias en las que estaba ausente bien parecían un descanso hasta el siguiente choque.

 

Si analizamos la etapa de Millar, ésa es la conclusión que extraeremos. Magneto estaba, por supuesto, en el nacimiento del equipo (Ultimate X-Men nº 1: La gente del mañana), una saga que concluía con su aparente muerte a manos del Profesor Xavier… Aunque todos los lectores sabían que tal cosa no era cierta, y poco a poco fueron surgiendo más detalles alrededor de qué había sido del villano. Al final de la siguiente aventura (Ultimate X-Men nº 2: Regreso a Arma-X), el profesor confesaba a Jean Grey que Magneto no sólo seguía vivo, sino en proceso de rehabilitación, algo que se concretaría unos números más adelante, cuando Eric reaparecía, amnésico, feliz, jugando con unos niños en Central Park y estropeando sus relojes sin saber la causa (Ultimate X-Men nº 3: Gira mundial). La felicidad duraba poco, de manera que La Hermandad de Mutantes descubría lo ocurrido y devolvía la memoria a su líder, quien se lanzaba a una oleada de actos terroristas por los que La Patrulla-X se enfrentaría contra los Ultimates (Ultimate X-Men nº 4: Fuego Infernal y azufre)… y de ahí saltaríamos a la apoteósica despedida de Millar como guionista de la serie, con una larga aventura en la que Magneto ponía en jaque al mundo entero y La Patrulla-X conseguía de nuevo derrotarlo, para dejarlo preso en una prisión de plástico oculta bajo tierra y que estaba calcada de la que había podido verse en las películas de Bryan Singer hasta en detalles tan pequeños como la silla de ruedas, también de plástico, de Xavier (Ultimate X-Men nº 5: El retorno del rey).

 

El ciclo de Magneto había cubierto, en total, casi los tres primeros años de la serie y la etapa al completo de Millar. No es extraño que los siguientes autores permanecieran al margen del asunto, para evitar así la sobresaturación, y quizás también porque resultaba complicado contar algo nuevo sobre el villano que no hubiera aportado el fundador de la colección.

 

Y sin embargo, era evidente que Magneto volvería. De hecho, Millar le había dejado preparado para hacerlo, tan pronto como pudiera escapar de su prisión. Sólo hacía falta encontrar el cómo. Para ello, Vaughan quiso emplear a un personaje bien conocido por los lectores de la Marvel clásica por su íntima relación con éste. Se trataba de Lorna Dane, alias Polaris, una bella mutante, de llamativo cabello color de jade y con poderes similares a los del enemigo de La Patrulla-X, cuyo debut en su versión original había tenido lugar en las últimas viñetas de The X-Men #49 USA (1968), escrito por Arnold Drake y dibujado por Don Heck, aunque sería en el número inmediatamente posterior cuando adquiriría pleno protagonismo. Aquel cómic era especialmente importante, ya que el legendario historietista Jim Steranko desembarcaba en el mundo de los mutantes con toda su fuerza. Fue él quien creó el característico logo tridimensional de X-Menempleado a partir de entonces, en una portada presidida por la imagen de Polaris, a quien en el interior se nos desvelaba como “Reina de los mutantes”. El criminal Mesmero hacía aflorar sus superpoderes magnéticos mediante una máquina diseñada a tal efecto. El sorprendente giro argumental de la historia tenía lugar en el momento en que irrumpía Magneto y reclamaba su paternidad sobre Polaris… Algo que luego se demostraba falso. La mutante volvería poco después, unida sentimentalmente a Kaos, el hermano de Cíclope, para unirse junto a su amante a La Patrulla-X, en los estertores de su primera etapa.

 

Con posterioridad, Polaris, casi siempre unida a Kaos, reaparecería intermitentemente en el cosmos mutante, para pasar a formar parte tanto del grupo madre como del gubernamental Factor-X, y en años recientes, ya en la primera década del siglo XXI, algunos autores habían retomado la posibilidad de que fuera la hija de Magneto, esta vez para, al contrario que había ocurrido en los años sesenta, confirmarla. En su versión Ultimate, Polaris llevaba ya un tiempo disponible, en concreto desde que apareciera como una de las integrantes de la Academia del Mañana dirigida por Emma Frost, que introdujera Brian Michael Bendis en Ultimate X-Men nº 7: Nuevos Mutantes. Vaughan quería explorar de paso un elemento que Bendis apenas sí había llegado a apuntar, el de la rivalidad de los alumnos de Frost con los de Xavier. Sería el punto de partida para una saga que crecería en intensidad conforme avanzara, y en la que el escritor acudiría a la presencia de gran cantidad de personajes invitados. Algunos de ellos habían sido utilizados por él mismo en pasados números, como esa Dama Mortal tan parecida a la de X-Men 2 o Longshot, que figurara en la aventura de Krakoa, mientras que otros ya venían siendo habituales con anterioridad. Además, el escritor se animaba con la resolución de un pequeño misterio sobre el que se preguntaban los aficionados en los foros de Internet desde el comienzo de la serie. ¿Acaso Mística se encuentra infiltrada en la mansión bajo la apariencia del gato de Xavier? Y hasta resolvía por fin otra duda extendida entre los seguidores: ¿cuál es la orientación sexual de Coloso?

 

A los cinco capítulos de “Norte Magnético” que figuran en este volumen le antecede, además, el primer Annual de la serie, un episodio con mayor número de páginas en el que Vaughan completaba la trama alrededor de Pícara y Gambito, en un escenario tan poco habitual como Las Vegas y distanciándose una vez más de los hechos conocidos por el Universo Marvel clásico. La permanencia del guionista en el título llegaba a su fin, después de casi dos años en los que había pasado de ser un prometedor autor a una máquina de ganar premios. En ese 2005 arrasaría en los Eisner, lo que le llevó a abandonar el trabajo en series que no hubieran sido creadas por él mismo. Estas historias de Ultimate X-Men se erigen así como su trabajo de fin de carrera, su licenciatura en un medio que ya por entonces dominaba y del que acabaría siendo maestro.

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men 10