MARVEL EN MARZO DE 2019: TODOS LOS ACONTECIMIENTOS DESTACADOS

29 de marzo

Erik Larsen vuelve a Marvel… para tres pequeños trabajos. ¿Marvel Comics Presents?

 

24 de marzo

Death’s Head #1, por Tini Howard y Ki Zama

Tini Howard firma en exclusiva con Marvel

 

23 de marzo

C2E2 Valkyrie #1, por Jason Aaron y Al Ewing

El logo de X-Men by Hickman

C2E2 Jonathan Hickman aterriza este julio en X-Men

 

21 de marzo

C2E2 Seis annuals para Secret Warps, una saga con los personajes trenzados de Infinity Wars

C2E2 Matanza absoluta, el evento alrededor de Veneno, con Cates y Stegman

C2E2 La historia del Universo Marvel en seis números, por Mark Waid y Javier Rodríguez

C2E2 Marvels tomo 5, por Busiek y Ross, centrado en La Patrulla-X

 

20 de marzo

La compra de Fox por Disney ya es oficialy Masacre se pone las orejas

 

19 de marzo

Pedidos de Marvel para junio

Joe Sinnott se jubila

Hickman vuelve a Marvel

 

17 de junio

La tira de prensa de Spider-Man termina este marzo

 

15 de junio

James Gunn restituido como director de Guardians of the Galaxy vol 3

Peter David y Dale Keown reunidos para The Incredible Hulk: Last Call

Chris Claremont, Larry Hamma y Sam Keith reunidos para Wolverine: Exit Wounds

 

14 de marzo

Segundo trailer de Avengers: Endgame

 

13 de marzo

Silver Surfer: Black miniseries, por Donny Cates y Tradd Moore

Daniel Cretton dirigirá Shang Chi

El misterioso teaser sobre especies enfrentadas

 

12 de marzo

What If será serie en Disney +

Sony montará su propio universo alrededor de Spider-Man

 

10 de marzo

Capitana Marvel rompe récords en su estreno

 

8 de marzo

Estreno de Capitana Marvel

S.H.I.E.L.D.: RESOLUCIÓN – TODO SE ACABA… ESTA VEZ DE VERDAD

2012 fue el año de la guerra entre Los Vengadores y La Patrulla-X y del lanzamiento de “Marvel Now!”. Fue el año en que terminó el Capitán América de Ed Brubaker. Fue el año de la marcha de Brian Michael Bendis de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra y de su llegada al cosmos mutante. Fue el año del comienzo del Thor de Jason Aaron, el Capitán América de Rick Remender, de Los Vengadores de Jonathan Hickman o de Los Guardianes de la Galaxia de Bendis. ¡Sí, en 2012, Bendis estaba en todas partes de La Casa de las Ideas, y ahora sólo queda en el recuerdo! 2012 fue el año en que una película titulada Los Vengadores cambió las reglas del juego y señaló el camino hasta el día de hoy. Fue un año de cambio en que ocurrieron grandes cosas para Marvel, pero ¿sabes lo que no fue 2012? No fue el año en que terminó de publicarse SHIELD de Jonathan Hickman y Dustin Weaver, y debería haberlo sido.

UN RETRASO SUPERLATIVO Éste fue siempre un proyecto apasionante, por muchos motivos. La trama que había construido Jonathan Hickman, entre la Gran Conspiración y la épica superlativa, hundía sus raíces en la historia del Universo Marvel y en los diferentes cómics que había escrito para la editorial, señalando unos orígenes para la agencia de Nick Furia que se retrotraían hasta el Egipto de los faraones e iban saltando de una época a otra, conjugando personajes históricos, como Leonardo da Vinci, Nikola Tesla o Isaac Newton, con figuras clave de Marvel, entre ellas los padres de Tony Stark –padrastro, en realidad, pero faltaba mucho para que descubriéramos eso– y Reed Richards. El dibujo de Dustin Weaver apelaba a la grandeza, al detalle y a dar un barniz de realismo a lo imposible. Valía la pena esperar por cada uno de los episodios. Y vaya si esperamos. SHIELD se estructuró mediante dos miniseries de periodicidad bimestral, pero, cuando sólo faltaban dos entregas para la culminación de la obra, la espera se volvió eterna. No era algo ajeno a la Marvel del siglo XXI, donde hemos contado cada día de retraso para poder leer el final de “Civil War”, The Ultimates o Astonishing X-Men, pero SHIELD pronto superó todas las marcas. Los meses se convirtieron en años. Jonathan Hickman terminó su etapa en Los Vengadores, lanzó sus Guerras Secretas e incluso dejó Marvel para concentrarse en proyectos personales en Image, con la promesa, cada vez más irreal, de que algún día habría de saldar deudas con nosotros. Dustin Weaver hizo otros cómics para Marvel y orientó su carrera hasta convertirse también en guionista. Como tal, nos ofreció, por ejemplo, la miniserie de El Guantelete del Infinito ambientada en “Secret Wars” o uno de los prólogos de “Universo Spiderman”. Y mientras tanto, había informaciones contradictorias sobre si estaban o no terminados los guiones de los episodios restantes de SHIELD y si por lo tanto Weaver podía terminar de dibujarlos. Hickman parecía tomárselo a broma, y cada dos por tres anunciaba una inminente publicación que nunca llegaba… hasta este preciso momento.

 

AQUÍ Y AHORA Por fin, en este 2018, con un nuevo Director Editorial en Marvel, con un planteamiento claro de recuperar la magia de otros tiempos que se quedó por el camino y con el inminente regreso de Jonathan Hickman a Marvel para un macroproyecto de trascendencia absoluta, ve la luz el final de SHIELD. “Es cierto”, reconocía Hickman a la web comicbook.com. “Esto no tiene nada que ver con el bebé de los Lindbergh, pero sin duda el verdadero crimen del siglo es todo el tiempo que llevamos sentados sobre estas páginas increíbles de Dustin Weaver. Alguien tiene que ir a la cárcel, lo que me parece genial mientras no sea yo”, a lo que el dibujante añadía: “El largo retaso de SHIELD, como el sentimiento de un negocio inacabado, era una presencia molesta en mi mente. Lanzarlo al mundo es gratificante, además de un alivio. Estoy emocionado y orgulloso de compartir por fin este final. Creo que ahora mi espíritu podrá volar libre y ya no tendré que seguir persiguiendo a Jonathan Hickman”.

 

Spot On originalmente aparecido en SHIELD: Resolución

UNA ROSA CRECE EN UTOPÍA: REFLEXIONES PARA DESPUÉS DE LA GUERRA ENTRE VENGADORES Y PATRULLA-X

Pocas historias han marcado un final de etapa dentro del Universo Marvel de una manera tan indeleble como “VvX: Los Vengadores Vs. La Patrulla-X”. El ciclo argumental que se abriera con “Dinastía de M” llegó a su clausura, después de años en que los mutantes vivieran al borde de la extinción, pero, más importante que eso, fue que en el Bullpen terminó una manera de hacer las cosas, la que había alumbrado Joe Quesada en 2005. Después de todo un lustro al frente de la editorial en que había huido de la idea de la idea de cosmos compartido y en que los personajes habían vivido sus aventuras de manera casi autónoma y en compartimentos estancos, se dio un giro radical a la política de la compañía, para abrazar de nuevo uno de sus rasgos más significativos: que todo estuviera conectado, que cada cómic no fuera sino una pequeña pieza de un gigantesco puzle y que cualquier cambio en la más minúscula de las piezas afectase a la imagen de conjunto. Bajo la dirección de su sucesor, Axel Alonso, y aunque se mantendría un cierto hilo conductor, se iba a perder cohesión a favor de una mayor independencia de cada personaje y de los propios autores.

 

 

Eso lo facilitó, en gran medida, el gesto que representaba “VvX”, por el que el grupo de guionistas al frente del proyecto dejaban recogidos los juguetes de los que habían estado disfrutando durante mucho tiempo, aunque en algunos casos esos juguetes hubieran cambiado hasta hacerse casi irreconocibles. Y es que, en esa última fiesta que fue la guerra entre Los Vengadores y La Patrulla-X, se atrevieron a ir con algunos de los protagonistas hasta donde nunca antes había llegado nadie. “VvX” se maceraba con temas trascendentales: la fe, la religión y la supervivencia, de los que hablaba Jason Aaron, pero estos no formaban sino parte del trasfondo de la historia, mientras que el desarrollo de la misma se llenaba de espectaculares batallas, giros insospechados y en ocasiones rocambolescos, muertes dramáticas y cuanto hiciera falta para añadir pirotecnia al espectáculo.

 

En una de las entrevistas promocionales publicadas durante el desarrollo del evento, el veterano artista Adam Kubert llegó a confesar que nunca había tenido que dibujar tal cantidad de personajes en un único cómic como le había tocado en “VvX”. Ni siquiera en “Onslaught”, a finales de los noventa, había dibujado a tantos. Las declaraciones dan buena muestra de la envergadura del relato. Guionistas, dibujantes y editores rompieron con lo que cabía esperar de ellos no una, sino varias veces, a lo largo de los doce episodios, más sus prólogos, sus tie-ins, sus series-companion y sus derivados digitales, ofrecidos por primera vez en papel en esta recopilación.

 

En el guión previo escrito en la cabeza de cada lector, estaba la opción de que la Fuerza Fénix se encarnara en Hope, o de que lo hiciera en Cíclope, o incluso que recayera sobre la figura de algún vengador… pero ninguno de esos fans hubiera elucubrado, ni en sus más febriles sueños, que la entidad cósmica repartiría su poder entre cinco elegidos con nombre de grupo de estrellas de pop, esos Cinco Fénix que llegan a convertirse en los villanos de la historia, pero que nunca dejan de ser héroes conducidos por la desesperación, el miedo, el deseo de salvar a los suyos y la borrachera de omnipotencia hacia un destino que sólo puede ser fatal. Incluso cuando buscan beneficiar a la humanidad, los Cinco Fénix se equivocan. Bajo la influencia de una fuerza que no pueden controlar, perpetran actos terribles. Una vez perdido el poder, habrá quienes emprendan el camino de la redención, pero también los que opten por la huida hacia delante. Fue aquí, en “VvX”, donde Jonathan Hickman entró en contacto con ese Namor furioso y aniquilador como no se conocía desde los años cuarenta, y el guionista seguiría profundizando luego en esa vertiente del personaje, a lo largo de su etapa al frente de la franquicia de Los Vengadores, pero el personaje que salió irremediablemente alterado de la experiencia iba a ser, sin lugar a las dudas, Cíclope, que había cruzado el rubicón con un acto tan terrible como el de haber asesinado al hombre que había sido un padre para él.

 

Porque Scott Summers quizás sea el gran vencedor de la batalla, ya que consigue aquello que se proponía, salvar a la raza mutante, pero al mismo tiempo, y en lo personal, es el inequívoco perdedor de “VvX”. Antes de comenzar la saga, representaba un líder para su pueblo, apenas cuestionado por Lobezno y su nueva escuela. Durante la trama, se convertía en un terrorista, odiado por los suyos y probablemente por sí mismo. Ni siquiera le queda el amor de Emma Frost, y el que tuviera por Jean Grey ha quedado mancillado, por el uso que le ha dado a la Fuerza Fénix. Para desgracia de quienes consideraran a Cíclope el primer y más importante hombre-X, su evolución modélica de los años anteriores quedaba empañada, hasta verse transformado casi en una caricatura, por muchas excusas que se le quisiera poner a su actuación en estas páginas.

 

La muerte de Charles Xavier, el hombre que lo había empezado todo el día que reunió a aquellos cinco chavales, tenía por fuerza que marcar un punto y final, pero que viniera de la mano del mutante que más apreciaba de aquellos primeros alumnos no podía ser más amargo. Si anteriormente “Cisma” ya había roto con la dinámica Xavier-Magneto, al entregar estos sus respectivos papeles a Lobezno y Cíclope respectivamente, “VvX” confirmaba la ruptura, al hacer que los otrora rivales no fueran sino actores invitados en este drama, y la subrayaba como definitiva, al eliminar a uno de los dos. Sí, la muerte no es algo en absoluto definitivo dentro del Universo Marvel, más en el caso que nos ocupa, el de un personaje que ha resucitado no una, sino varias ocasiones… pero en este caso los autores de esta saga tenían una intención sincera, y al menos en el lustro que siguió a la publicación del evento nadie vino a desdecirlos, prueba de que iban en serio.

 

En “VvX” había víctimas, hay verdugos, pero también héroes, en este caso heroínas. La alianza final entre Hope y La Bruja Escarlata revestía una importancia extraordinaria. Eran dos mujeres las que venían a poner punto y final a un conflicto en el que los hombres habían llevado, en casi todas sus fases, la voz cantante. Para Wanda, su acto representaba también una forma de redención, sumada a la que ya encontrase en Los Vengadores: La cruzada de los niños, pero que aquí cobraba verdadera importancia, ya que respondía a una decisión consciente y meditada. Para Hope, suponía la culminación del camino que había seguido desde que se presentara en Patrulla-X: Complejo de Mesías: el camino de la guerrera. Todavía quedarían muchos misterios por resolver alrededor de ella, y aunque el personaje siguió presente en el Universo Marvel posterior, ya nunca volvería a tener relevancia. Su círculo se había cerrado.

 

Como se había cerrado el gran círculo sobre el que gravitaran las historias de La Casa de las Ideas durante tanto tiempo. En el día después de “VvX”, aguardaba Brian Michael Bendis fuera de Los Vengadores y al frente de La Patrulla-X; Jonathan Hickman como albacea de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, y un nuevo equipo, el Escuadrón de Unidad, nacido de la unión del propósito de superhéroes humanos y mutantes de construir juntos la paz del mañana. Aguardaban, en definitiva, grandes cambios. Un brillante pasado quedaba atrás, mientras un nuevo tiempo se abría camino. Había llegado la hora de Marvel Now!

 

Texto publicado originalmente en Marvel Deluxe. VvX: Los Vengadores vs. La Patrulla-X. Segunda Parte

LA PATRULLA-X VS. LOS VENGADORES: CUANDO CHOCAN LOS TITANES

Los Vengadores y La Patrulla-X nacieron el mismo mes del mismo año. El primer número de cada una de sus colecciones llevaba fecha de portada de septiembre de 1963. Ambos grupos fueron creados por Stan Lee y Jack Kirby, en la efervescencia de los superhéroes que había tenido lugar tras el lanzamiento de Los Cuatro Fantásticos. Desde entonces, han seguido caminos paralelos, con ocasiones puntuales en que sus historias se cruzaban o alguno de sus miembros saltaba de un equipo al otro. Antes que integrantes de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, Mercurio y La Bruja Escarlata fueron enemigos de La Patrulla-X; de igual manera, La Bestia, uno de los miembros fundadores del equipo de mutantes, perteneció durante una larga temporada a Los Vengadores. En el terreno comercial, sus éxitos han sido alternos, toda vez que los últimos tuvieron un arranque mucho más positivo que el de los mutantes, y que esa ventaja dio un vuelco entre finales de los años setenta y el comienzo de los años ochenta, hasta bien entrado el siglo XXI, cuando las tornas volvieron a cambiar.

 

 

El ciclo narrativo que se inauguró en 2005, con la disolución de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra en “Vengadores Desunidos”, impulsó una cadena de argumentos que volvía a relacionar estrechamente a ambos grupos. La locura de La Bruja Escarlata, que había sido el detonante de lo sucedido, volvió a ponerse de manifiesto en “Dinastía de M”, el primer gran evento de Marvel en mucho tiempo. En sus páginas finales, tres simples palabras de Wanda Maximoff (“No más mutantes”) abocaron al Homo superior a la extinción. La práctica totalidad perdió sus poderes y ningún nuevo nacimiento se produjo tras el llamado Día-M. Tiempo después, surgió una pequeña esperanza, en la figura de Hope, una niña que parecía haber escapado a la maldición de Wanda. Para que pudiera sobrevivir, Cable tuvo que criarla en el futuro, tal y como se contó en una espectacular trilogía de aventuras enmarcada en la franquicia de La Patrulla-X: “Complejo de Mesías”, “La guerra del Mesías” y “Advenimiento”. Al final de esta última, Hope volvía, ya adulta, al presente, y su vuelta coincidía con la reactivación del gen mutante.

 

Durante todo ese tiempo, los guionistas de Marvel mantuvieron un calculado silencio alrededor de la verdadera naturaleza de Hope. No se conocía el nombre de sus padres, asesinados por supremacistas humanos poco después del nacimiento de ella; su aspecto, con una llamativa melena pelirroja, apuntaba a una hipotética relación familiar con Jean Grey, lo que conducía, acto seguido, hacia la Fuerza Fénix, uno de los elementos más potentes de la mitología de La Patrulla-X. En sus orígenes, Fénix no era más que el nombre adoptado por Jean Grey después de verse sometida a una tormenta solar que multiplicó sus poderes hasta hacerla poco menos que omnipotente, pero también difícil de controlar. Jean prefirió acabar con su vida, antes de dejarse arrastrar por la locura que amenazaba con destruir a todos sus compañeros y, quizás, al universo. Ocurrió en «La saga de Fénix Oscura» (1980. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X nº 2), mítica historia que, además de lanzar a los mutantes al estrellato, cambió la manera de hacer cómics en aquel entonces, hasta el punto de que la caída de La Bruja Escarlata, que narrara Brian Michael Bendis un cuarto de siglo después, está muy influida por ella. Revisiones posteriores de la figura de Fénix establecieron que se trataba de una fuerza de la naturaleza capaz de encarnarse en personas concretas. Y es ahí donde surgían las cuestiones sin respuesta. ¿Acaso la Fuerza Fénix se reencarnaría en Hope? ¿Qué podría significar tal cosa, tanto para humanos como para mutantes? ¿Volvería Fénix como una fuerza benévola, o en cambio arrastraría nuestro planeta a la destrucción?

 

En 2012, el Director Editorial de Marvel, Axel Alonso, decidió que era el momento de responder a todas esas preguntas, y hacerlo a través de un espectacular evento que, al tiempo que cerraba casi una década de historias, servía como punto de arranque para muchas otras. El resorte de los acontecimientos no sería otro que el ansiado regreso de la Fuerza Fénix, lo que motivaría la ruptura entre La Patrulla-X y Los Vengadores. Mientras que Cíclope, como líder de la primera, estaría convencido de que Hope devolvería sus días de gloria a la maltrecha raza mutante, el regreso de Fénix sería considerado por Los Héroes Más Poderosos de la Tierra como una amenaza de primer orden.

 

Dada la envergadura y extensión del evento, en el Bullpen decidieron adoptar una estructura para “VvX: Los Vengadores Vs. La Patrulla-X” que rompía el esquema de proyectos anteriores, encabezados por un único guionista y un único dibujante. Por contra, para la nueva saga se llamó a los cuatro escritores fundamentales de La Casa de las Ideas en ese momento. Brian Michael Bendis, por su veteranía en esa clase de historias, por haber sido durante una larga temporada el responsable de la franquicia de Los Vengadores y porque, tras la finalización de “VvX” pasaría a desempeñar una labor equivalente con La Patrulla-X; Jason Aaron, como uno de los autores más importantes de los mutantes en los últimos años, escritor en esos momentos de una de sus cabeceras estrella, La Patrulla-X y Lobezno; Ed Brubaker, como el hombre que había asesinado y traído del más allá al Capitán América y que se había significado entre las grandes estrellas literarias del cómic del siglo XXI; Matt Fraction, por su larga trayectoria en la colección de Iron Man o Uncanny X-Men; y Jonathan Hickman, por disponerse a sustituir a Bendis en Los Vengadores. De igual forma, para la parte artística, se reclamó a los grandes espadas del lápiz dentro de Marvel. Estos eran: Frank Cho, en un prólogo centrado en las dos grandes figuras femeninas de cada equipo, La Bruja Escarlata y Hope; y John Romita Jr., Olivier Coipel y Adam Kubert, que se repartirían, respectivamente, el comienzo, el nudo y el desenlace de la aventura, todo ello coordinado por el editor habitual en estas lides, Tom Brevoort.

 

El choque entre Los Vengadores y La Patrulla-X respondía a unas razones argumentales muy claras, a las que la editorial había llegado de manera natural, pero detrás de las que latía una de las tradiciones más viejas de Marvel, la de enfrentar a sus héroes entre ellos. En los primeros tiempos, que Hulk luchara contra La Cosa o que Spiderman se enfrentara a Los Cuatro Fantásticos, o más adelante que Los Vengadores se las vieran contra Los Defensores, solía responder a la confusión o a un plan trazado por algún villano en la sombra. Pero, conforme se fueron sofisticando las historias, esta clase de lucha empezó a relacionarse con tomas de postura ideológica alrededor de un tema determinado. Había ocurrido así con “Civil War”, cuando los héroes se separaron en dos bandos irreconciliables, a favor y en contra del registro de superhumanos. En cualquier caso, suponía una ocasión perfecta para que los iconos de la compañía midieran fuerzas y los aficionados a su vez se posicionaran a un lado u otro.

 

Además de la serie principal en que tenía lugar el evento, “VvX” contó con un puñado de episodios colaterales que vieron la luz en formato digital exclusivamente. La trama se extendió a su vez hasta un título de acompañamiento, “VvX: Versus”, además de cruces en las cabeceras principales de ambas franquicias. De cara a su recopilación en castellano, y dada la extensión del proyecto, la colección troncal, junto a sus episodios digitales situados en su lugar cronológico oportuno, se recopila en dos volúmenes de Marvel Deluxe. “VvX: Versus” cuenta con su propio tomo independiente, mientras que los cruces aparecen en sus respectivas series dentro de la línea.

 

Después de tantos años de historias alrededor del futuro de la raza mutante, “VvX. Los Vengadores Vs. La Patrulla-X” señala el final del camino. La Fuerza Fénix se aproxima a la Tierra, y todo cambia. “El de Fénix es un concepto muy fácil de entender”, explica Brian Michael Bendis. “Se trata de un cometa viviente que arrasa mundos, hace crecer algo nuevo de las cenizas y necesita un huésped para dar rienda suelta a su poder. Cuando se dirige a tu planeta, ¿qué haces? ¿Vas a temerla o abrazarla?». Mientras Los Vengadores aprecian el peligro, Cíclope, al frente de los mutantes, no hace sino contemplar ante él una pléyade de oportunidades. «Para el Capi», explica Jason Aaron, el siguiente guionista del evento, «La misión es simple. No es personal. Se trata de salvar el mundo. En cambio, para Cíclope, todo lo que ocurre es personal. Es una cuestión de fe, religión y supervivencia».

 

Texto originalmente aparecido en Marvel Deluxe. VvX: Los Vengadores Contra La Patrulla-X Primera Parte