GUERRAS DEL INFINITO 0: EL ESTALLIDO

Menudo prólogo, el que nos han cocinado en Marvel. Desde que se puso en marcha su proyecto cósmico, Gerry Duggan ha dejado claro que no había ningún cómic irrelevante. Todo lo contado en Guardianes de la Galaxia y en Cuenta atrás a Infinito, con números cero y especiales incluidos, importa de cara a la historia en curso, y este caso no podía ser menos. Sí, como buen preámbulo, sirve para presentar a los protagonistas, la situación en la que se encuentran y los retos que se les vienen encima, pero también para poner en marcha los acontecimientos, en un crescendo que acaba con esa brutal muerte. Vamos a examinar qué nos ha deparado este cómic en su totalidad.

 

DEODATO A ESCENA Orquestó Cuenta atrás a Infinito nº 0 y la secuencia en la que se forjaba la armadura de Réquiem, lo que apenas suponía una página en cada número de la mencionada serie. Pero no puede decirse que el brasileño estuviera rascándose la barriga, sino todo lo contrario: el editor Jordan D. White nos lo estaba reservando para el evento propiamente dicho, con el objetivo de que abordara en solitario tanto el prólogo como los seis episodios de Guerras Infinitas. Si nada se tuerce, por tanto, nos acompañará a lo largo de toda la travesía. ¡Y bien que nos alegramos!

 

LA GUARDIANA DEL CONOCIMIENTO Curioso personaje, el que nos han presentado en las primeras páginas. No, nunca habíamos sabido de Flowa, esa suerte de bibliotecaria de Asgard dedicada a preservar el conocimiento y que parece saber bastante más que el resto de los que la rodean, como si alguien dentro de la historia fuera consciente de que todo cuanto ocurre no obedece sino al designio de unos narradores externos. Flowa se convierte así en los ojos del lector, en el acompañante del primero de nuestros protagonistas.

 

EL DUEÑO DEL VERDE Detalle de contaminación mediática: el Doctor Extraño es ahora el poseedor de la Gema del Tiempo. ¡Exactamente igual que en Universo Cinemático Marvel! Recuerda que, en apariencia, Stephen Extraño llevaba la gema dentro del Ojo de Agamotto, pero en Los Vengadores: La Guerra del Infinito, se nos desveló que, en realidad, el objeto estaba mucho más oculto, para evitar que cayera en manos peligrosas. De la misma manera, en estas páginas el Hechicero Supremo hace que podamos visualizar la gema, anteriormente oculta a la vista. Kang va a por ella, lo que sirve para entender mejor su participación en este drama. Por cierto: Duggan se ha coordinado con Mark Waid para que no haya inconsistencias de continuidad entre este título y la recién iniciada etapa del mencionado guionista, con el Doctor Extraño en el espacio.

 

RÉQUIEM POR UN GENOCIDA CÓSMICO Sí, Thanos ha muerto. Sí, ya sabemos que eso no va a durar demasiado, pero mientras esperamos a que vuelva por la parte de atrás, es el momento de saborear este instante de deliciosa incertidumbre. Todos esperaban que Thanos se erigiera en la gran amenaza de Guerras del Infinito, pero ahora que ha caído, tal papel pasa a las manos de Réquiem, que se ha mantenido en las sombras durante unos cuantos meses para pasar a primer plano a lo grande. Más, mucho más, sobre ella en la próxima entrega.

 

GUARDIANES DE LA GALAXIA: EN EL CENTRO DEL UNIVERSO

¿Quién podía pensar que un grupo formado por personajes de los que nadie se acordaba llegarían a situarse entre los más populares del mundo? Esa capacidad para sorprender es una de las características fundamentales del Universo Marvel y forma parte inherente del mismo. Porque nadie esperaba tampoco nada del nuevo cómic de superhéroes de la editorial de Martin Goodman, cuando nacieron Los 4 Fantásticos, ni nadie daba un centavo por la refundación de La Patrulla-X, cuando tuvo lugar la Segunda Génesis en los años setenta; y cuando nos habíamos vuelto tan cínicos como para excluir la sorpresa del discurrir de La Casa de las Ideas, el prodigio volvió a repetirse una vez más.

 

Un aventurero cortado por el patrón de Buck Rogers y Flash Gordon que había debutado en los magazines en blanco y negro de hacía varias décadas y que llevaba mucho tiempo en el olvido; un árbol humanoide que trataba de conquistar la Tierra en aquellos relatos autoconclusivos de la entrañable Era Atlas; un mapache antropomórfico con el que se habían encontrado unos pocos héroes y que llegó a gozar de una miniserie en los ochenta; la sucesora del hijo del Capitán Marvel original; y unos cuantos personajes asociados con la Marvel cósmica de Jim Starlin. Estaban ahí porque estaban disponibles. Se trataba de construir algo nuevo a partir de materiales de desecho. Incluso el nombre del grupo lo era. Estos Guardianes de la Galaxia no tenían nada que ver con los clásicos, los de 1969, los que procedían del futuro y tenían un arquero con cresta punk en su alineación. Una pena que un nombre tan bueno estuviera durmiendo el sueño de los justos, debieron pensar. Dan Abnett y Andy Lanning ya eran lo suficiente mayorcitos, y estaban lo suficiente experimentados en la industria del cómic, como para esperar que la nueva serie que surgiría de su saga cósmica, Aniquilación: Conquista, fuera a alzarse como un fenómeno de ventas. Más bien aspiraban a ofrecer un producto agradable y divertido que concitara el suficiente número de lectores como para mantenerlo vivo por una temporada. Y acertaron. Sus Guardianes de la Galaxia fue un éxito de crítica y un éxito moderado de público que los mantuvo en pie durante un par de años, entre 2008 y 2010. Después, los planes de Marvel cambiaron, el dúo creativo se separó, y cada uno siguió su camino.

 

Sólo que la historia estaba lejos de acabarse.

 

Kevin Feige, el todopoderoso presidente de Marvel Studios, había triunfado en su plan de recrear el Universo Marvel en forma de franquicia cinematográfica. Había conectado las diferentes películas de Iron Man, Hulk, Capitán América y Thor, y éstas a su vez desembocaron en Los Vengadores, el mejor sueño hecho realidad que pudiera atesorar cualquier fan. Pero el plan de Feige iba mucho más allá y necesitaba de expansión. A falta de Spiderman, La Patrulla-X y Los Cuatro Fantásticos, se vio obligado a buscar alternativas, y es ahí donde entraron en juego los Guardianes de la Galaxia de Abnett y Lanning. Estaban en la biblioteca de la editorial, su planteamiento era sencillo y efectivo y el que carecieran de un largo pasado a sus espaldas concedía una libertad extraordinaria a la hora de llevarlos a la gran pantalla. En verano de 2012, apenas un mes después del estreno de Los Vengadores, Feige hizo el anuncio oficial: en 2014, Peter Quill y compañía arrasarían en las carteleras.

 

Habían pasado dos años desde la cancelación de la serie de Abnett y Lanning, así que en Marvel se dispusieron a poner de nuevo la cabecera en marcha, apostando por ella al máximo. Brian Michael Bendis, que en aquel entonces pertenecía al reducido número de personas que desde la editorial asesoraba al estudio cinematográfico, fue el elegido para encabezar un producto que se adelantaría a la película para emularla: la cuadratura del círculo que sólo alguien con la habilidad de Bendis, el hombre que había reinventado a Spiderman o a Los Vengadores, podía conseguir. Los Guardianes de la Galaxia reaparecieron en el primer arco argumental de Vengadores, Reuníos, una colección pensada para incorporar al público que estaba consiguiendo La Casa de las Ideas a través del cine. Sirvió también para traer de vuelta a Thanos, el villano que iba a jugar un papel fundamental en las siguientes fases del Universo Cinemático, y para dejar caer una posibilidad sorprendente: que Iron Man se uniera al equipo. Bendis lo quería en sus filas, como una manera de unir los puntos que separaban a Los Vengadores en la Tierra de los Guardianes de la Galaxia en el espacio. Si Lobezno podía estar en varios grupos a la vez, ¿por qué no Tony Stark?

 

Puestos a romper reglas, el lanzamiento de la serie destrozaría unas cuantas. La ocasión coincidió con el comienzo de Marvel Now! y con la consiguiente reestructuración de todas las series y equipos creativos de la factoría. Bendis dejó atrás Los Vengadores, algo que parecía impensable en aquel momento, y los sustituyó por La Patrulla-X y por los Guardianes. Las aventuras de éstos no empezaron por el primer número, sino por un episodio especial, un Guardians Of The Galaxy #0.1 USA con el que Bendis actualizó el origen de Starlord, partiendo de la primera aparición que había tenido éste, en Marvel Preview #4 USA (1976). El guionista se quedó estupefacto por la fuerza del relato original, que pronto calificó como uno de los mejores orígenes que había tenido jamás un superhéroe. Se encontraba entre los pocos cómics clásicos que leyó de cara a la preparación de la serie. Para el episodio, le acompañaba a los lápices Steve McNiven, el artista de Civil War, que desde entonces había firmado también El Viejo Logan, otra de las obras fundamentales de la Marvel del siglo XXI. Requerido siempre para ocasiones puntuales, McNiven iba a estar disponible sólo para el lanzamiento, puesto que a partir de la mitad del segundo número tomaría las riendas Sara Pichelli. La dibujante italiana venía de acometer junto a Bendis otra tarea titánica, la serie de Miles Morales, el entonces desconocido con el que se habían atrevido a sustituir al Spiderman del Universo Ultimate.

 

Para el resto de miembros de los Guardianes, Bendis escribió pequeñas historias, cada una de ellas dibujada por diferentes artistas, que servían como puente entre las anteriores apariciones del equipo y la nueva vida que pronto tendrían. Los relatos, antes que aparecer en papel, vieron la luz en la web de Marvel, como parte de la iniciativa Infinite Comics, que permitía jugar con elementos de la narrativa gráfica imposibles en papel. Por fin, el 27 de marzo de 2013, llegó a las librerías especializadas el primer número de Guardians Of The Galaxy. En portada, Starlord apuntaba con su índice hacia delante, en la dirección en la que le acompañarían Groot, Mapache Cohete, Gamora, Drax y, sí, Iron Man. Era también a donde debían mirar los lectores. De repente, el espacio, un escenario que tradicionalmente se situaba en un segundo plano de las preocupaciones de Marvel, pasaba a ponerse por delante. Guardianes de la Galaxia era la nueva colección que nadie podía perderse.

 

 

CUENTA ATRÁS A INFINITO 5: EL FINAL DE LA CUENTA ATRÁS

¡It’s The Final Countdown, Boys And Girls! Después de que cambiaran de manos de las más insospechadas maneras durante los últimos meses, las Gemas del Infinito se quedan en posesión de los que serán protagonistas en la siguiente fase, y además por fin los tenemos a todos más o menos conectados, cortesía del Doctor Extraño. Apunta una circunstancia importante, y es que Adam Warlock, momentáneamente reunido en estas págians con los Guardianes de la Galaxia, ya había formado parte del equipo, en concreto en la colección en que Dan Abnett y Andy Lanning lanzaron el proyecto, allá por 2008. No obstante, el personaje quedó atrás a mitad de proyecto. Dado que no fue uno de los personajes elegidos para la alineación de la película, Brian Michael Bendis no se preocupó de recuperarlo cuando relanzó el grupo, quedando su regreso reservado a la llegada de Gerry Duggan, mucho después.

 

UN AVISO IMPORTANTE Después de tanto cocinar el siguiente evento cósmico, ya casi lo acariciamos con nuestros dedos, puesto que arranca este mismo mes, con un Guerras del Infinito nº 0 absolutamente im-pres-cin-di-ble. Que no se te olvide este aviso, porque hasta ahora Gerry Duggan no ha hecho ni un cómic que sobre en esta saga, e igual que los prólogos de la Cuenta atrás eran de obligada lectura, también lo es éste del que ahora te hablamos. Entre otras cosas, porque verás toda la furia desatada de una antagonista sobre la que añadimos más cosas a continuación…

 

PERO, ¿QUIÉN MATÓ AL ENANO DE NIVADELLIR? Durante los cinco números de la miniserie, la estructura se ha repetido: cada capítulo comenzaba con una página dibujada por Mike Deodato Jr., en la que este personaje, del que no hemos llegado a saber su nombre, estaba construyendo un arma formidable para alguien que no llegábamos a conocer. ¿Quién? ¿Qué? Thanos y el Guantelete del Infinito eran las respuestas más obvias, pero precisamente por eso ya intuíamos que no serían las correctas. A lo largo de los meses, le habíamos cogido cariño al pobre enano: un buen tipo, artesano meticuloso, hombre de familia deseoso de volver con los suyos y siempre bajo la amenaza de morir si no concluía el trabajo que le habían pedido. Bueno, al final ha terminado el trabajo, pero no le ha servido de gran cosa, y ha muerto a manos de ese alguien que tanto miedo daba. Y ha sido así como hemos descubierto qué estaba forjando: una armadura y una espada con algún tipo de poder sobrenatural. E intuimos el quién: no se llega a revelar su identidad, pero tanto la figura como el arma encajan con Réquiem. ¿que quién es Réquiem? Ah, he ahí la cuestión. Se trata del personaje que aparece con una capucha y unos ojos tapados con un visor, en la portada de Guerras del Infinito nº 0 o enfrentándose a nuestros héroes en la del nº 1: ambas ilustraciones las puedes ver a tu derecha. El 3 de mayo pasado, como parte de la promoción de este evento, Marvel facilitó una imagen, con Réquiem como protagonista, en la que se adelantaba la impresión de que su identidad nos va a dejar a todos con la boca abierta… O quizás no tanto. No vamos a adelantar nada, pero podemos decirte que, si has estado atento a todo lo que ha venido contando Duggan en todos estos meses, ya puedes sopesar alguna sospecha razonable al respecto.

 

CUENTA ATRÁS A INFINITO 4: EL REGRESO DEL DEVORADOR

No nos cansaremos de decirlo, porque siempre hay novatos y/o incautos que pican. Esta es una de las leyes físicas del Universo Marvel: la reversibilidad de cualquier cambio que se produce en un personaje es proporcional a la iconicidad del mismo. Dicho de otra manera: todo acaba por ser como era. ¿Un ejemplo? El de Galactus. Porque, amiguitos y amiguitas, ¿qué hace Galactus? Exacto, devorar planetas. A partir de ahí, porque es muy fácil repetirse y aburrirse, podemos hacer variantes sobre el mismo tema, e incluso llegar a una historia tan interesante como la que narró Al Ewing en Ultimates, por la cual El Devorador de Mundos se transformaba en El Dador de Vida, y en consecuencia cambiaba el púrpura de su traje por el dorado que ha estado llevando desde entonces. Que nadie se queje, porque son colores igual de llamativos, y si había quien le pusiera pegas al dorado, eso era porque el púrpura lo tenía tan interiorizado que no se daba cuenta de su particularidad intrínseca. Bueno, el caso es que eso no podía durar eternamente, y la “vuelta a las esencias” ha llegado más pronto que tarde, y además ha salpicado a Estela Plateada. Dejamos que lo explique Gerry Duggan, tal y como se lo transmitía a Dave Richards en una entrevista en Comic Book Resources: “Realmente, no había tenido oportunidad de escribir antes al personaje”, afirma. “Me siento superagradecido de tener la oportunidad de hacerlo ahora, porque Galactus es uno de esos juguetes que, dependiendo de cómo se use, puede llevarlo a que se quede en la estacada por un tiempo. Estaba ansioso por poder utilizarlo. La primera vez que lo había hecho, cuando usamos su imagen como señuelo en Guardianes de la Galaxia, no era realmente él. Tenía que volver a ese gag en Cuenta atrás a Infinito. Pero ahora, que estamos llegando al final, era un buen momento para introducir al auténtico Devorador de Mundos. Si has leído todo lo que venía haciendo con el entorno cósmico desde el comienzo de mi etapa en Guardianes, seguro que habrás soltado una buena carcajada con este cómic”.

 

LA NUEVA GUARDIA DEL INFINITO

¡Lo ha dicho! ¡Veníamos oliéndonoslo desde el principio de todo esto, y por fin Gamora lo ha dicho! Desde que Marvel puso en barbecho la colección de Guardianes de la Galaxia, que pese a sus extraordinarios resultados artísticos venía arrojando unas ventas un tanto paupérrimas, ya empezamos a olernos que, una vez terminara la trama en la que estamos ahora incursos, el equipo no volvería como tal, sino metamorfoseados de alguna manera. Desde el principio sospechamos que sería como Guardia del Infinito. ¿Por qué? Pues porque ese concepto estaba en una particular efervescencia, debido a la importancia que las Gemas del Infinito están teniendo dentro del Universo Cinemático Marvel, y a que la trama que las envuelve, la de la tercera y la cuarta película de Los Vengadores, está ahora en activo y así seguirá hasta bien entrado el año 2019. Por lo tanto, no es difícil conjeturar con una vuelta de La Guardia del Infinito, a partir de Los Guardianes de la Galaxia y algunos de los personajes de la presente saga, que actúe y perviva al menos hasta el evento que prepare Marvel para coincidir con el final de la saga de Thanos en los cines. Estamos especulando… pero quizás falte poco para saber si acertaremos o nos equivocamos. Lo dejamos aquí, no sin antes apuntar lo emocionante que resulta el regreso a primer plano de la pareja formada por Phyla-Vell y Dragón Lunar.

 

 

Texto aparecido en Cuenta Atrás A Infinito nº 4

CUENTA ATRÁS A INFINITO 2: ENTRETENIMIENTO INFINITO

Siguiente episodio de nuestra divertidísima cuenta atrás hacia Las Guerras del Infinito. Si la estación de destino es al menos tan sustancial como lo está siendo el camino que lleva hasta ella, vamos a encontrarnos ante un evento verdaderamente memorable. Y es que la envergadura que cabe esperar de esta clase de historias ya la encontramos presente aquí.

Y ENTONCES LLEGÓ… ¿GALACTUS? El mejor ejemplo nos lo ofrece este número, con la irrupción del Devorador de Mundos. ¿Cómo? ¿Acaso va a ser él uno de los portadores de las Gemas del Infinito? Los desmemoriados quizás hayan podido llegar a pensarlo, pero quienes hayan visto la transformación de Galactus en Ultimates ya saben que ahora su traje es dorado y amarillo, y quienes vinieran siguiendo la etapa de Gerry Duggan en Guardianes de la Galaxia, una lectura que ya te dijimos que era imprescindible, sabrán que no se trata sino de un engaño de nuestros chicos para pillar con la guardia baja a sus enemigos. La primera vez que lo utilizaron la puedes encontrar en Guardianes de la Galaxia nº 55. En cuanto a la llegada al presente de Adam Warlock, se trata de una trama que deriva del especial protagonizado por éste. A la búsqueda de su lado oscuro, Adam se ha encontrado en realidad con un nuevo actor en este drama: ¡Estela Plateada, dominado por Ultrón!

 

LA SORPRESA DE ROBBIE Nacimientos y reencuentros de hermanos… ¡este cómic lo tiene todo! Descubrir que Robbie Rider pertenece ahora a La Hermandad de Aves Rapaces es algo que deja boquiabierto a Rich, pero no tanto a nosotros, puesto que fue algo que descubrimos, ¿adivinas dónde?, sí, en la etapa Duggan de Guardianes. Repasa Guardianes de la Galaxia nº 60 para todos los detalles al respecto de cómo ha llegado a ocurrir tal cosa.

 

LOS HILOS INVISIBLES Hemos de confesar que éste es el primer episodio de la saga que comentamos tras el visionado de Los Vengadores: La Guerra del Infinito, la traducción correcta que debería tener en nuestro país la tercera película de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, cuyo argumento se estructura alrededor de la búsqueda y recolección de las Gemas del Infinito por parte de Thanos. Ya podemos establecer algunos paralelismos entre la película y el actual cómic. Ambos mantienen su independencia, pero se retroalimentan entre sí, con temas, personajes, objetos y situaciones. Por ejemplo, no parece en absoluto casual que, en el filme, Thor acuda a Eitri, uno de los enanos de Nidavellir, para forjar su nuevo martillo, y en la primera página de cada número de esta miniserie nos estemos encontrando con un enano de Nidavellir obligado a forjar un objeto que todavía desconocemos… aunque por nuestro Bullpen todas las apuestas están sobre un nuevo Guantelete del Infinito, o quién sabe si cualquier otro objeto para engarzar las gemas. Otro detalle que llama mucho la atención es que Duggan venga utilizando el Mundo del Alma, el interior de la Gema del Alma, como escenario fundamental de su historia. Allí fue donde encontramos a la Gamora anciana: la parte de Gamora que nunca resucitó y permaneció dentro de la gema. Y allí es donde fue a parar la conciencia de Hank Pym después de que, en Cuenta atrás a Infinito nº 0, después de que Ultrón se hiciera con ella. En la película, todo apunta a que, en los instantes finales, Thanos también se encuentra en ese mismo escenario.

 

VIAJE A LAS ESTRELLAS: EL INESPERADO ASCENSO DE GUARDIANES DE LA GALAXIA

Aunque la inmensa mayoría de sus personajes habitan en la Tierra, Marvel siempre ha dedicado una especial atención a las sagas ambientadas en el espacio y enmarcadas en el género de la ciencia ficción. Los Cuatro Fantásticos, con los que Stan Lee y Jack Kirby empezaron todo, allá por 1961, enseguida entraron en contacto con razas alienígenas, dando lugar a muchos de los conceptos a partir de los que luego se expandiría La Casa de las Ideas, como fueron los Kree, los Skrull, Galactus, Estela Plateada y muchos otros. En los años setenta, el extraordinario guionista y dibujante Jim Starlin dio un gran impulso a la épica cósmica dentro de Marvel, introduciendo en el proceso un villano capital, Thanos. En la retaguardia, Arnold Drake y Gene Colan crearon un supergrupo, los Guardianes de la Galaxia, que en un principio pasó casi inadvertido, pero que mucho tiempo después llegó a transformarse en uno de los modernos éxitos trasmedia de la factoría. Esta es la historia de cómo los Guardianes de la Galaxia pasaron de la insignificancia al estrellato, y de las más de cuatro décadas que transcurrieron entre un estado y otro.

 

 

1969-1980: EL FUTURO EMPIEZA AYER

Los Guardianes de la Galaxia nacieron en una cabecera que inicialmente se llamaba Fantasy Masterpieces y se nutría de reediciones. Cambió de título por el de Marvel Super-Heroes, para acoger fundamentalmente historias autoconclusivas que se completaban con las socorridas reimpresiones. Era un contenedor en el que te podías encontrar cualquier cosa, desde una aventura de Spiderman que no tenía cabida en ningún otro lugar al debut del Capitán Marvel, pasando por los orígenes del Águila Fantasma o del Caballero Negro. De esta forma, en Marvel Super-Heroes #18 USA (1969), Arnold Drake y Gene Colan dieron vida a los Guardianes de la Galaxia, a partir de una interesante idea de Roy Thomas, por la cual, en un futuro lejano, Estados Unidos había sido conquistado por Rusia y China mientras una resistencia formada por un puñado de héroes trataba de liberar el país.

 

A la hora de desarrollar el guión, Drake cambió sustancialmente la premisa de Thomas, de manera que quienes se habían hecho con el control de la nación en el siglo XXXI eran los Badoon, una siniestra especie alienígena que Stan Lee y John Buscema habían desarrollado para enfrentarse con Estela Plateada. Del dibujo se encargaba Gene Colan, uno de los grandes artistas de la época, y en la aventura finalmente publicada se presentaba a un inusual cuarteto, formado por el terráqueo Vance Astro, y los alienígenas Charlie-27, Yondu y Martinex. El final quedaba abierto, con los héroes prometiendo que salvarían el planeta, pero lo cierto es que la historia no se completó hasta nada menos que un lustro más tarde, cuando los Guardianes de la Galaxia aparecieron como invitados especiales en Marvel Two-In-One #4 y 5 USA (1974), y derrotaron a los Badoon con la ayuda de La Cosa y el Capitán América. El grupo viajó al presente y apareció junto a Los Defensores, y en el proceso se unió un nuevo miembro, Halcón Estelar. Entre 1976 y 1977 lograron incluso protagonizar un serial, aparecido en la serie Marvel Presents y ambientado de nuevo en el futuro. Al comienzo del mismo se incorporaba Nikki, la primera chica de los galácticos.

 

Ya en 1978, los Guardianes alcanzaron una mayor cota de popularidad gracias a su intervención destacada en “La saga de Korvac”, una épica aventura de Los Vengadores por la que los Guardianes vivieron una temporada en la Tierra. Concebida por Jim Shooter con dibujo de George Pérez y David Wenzel, “La saga de Korvac” ofrecía todo aquello que se esperaba de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, con grandes batallas, un elenco numeroso y una amenaza más allá de toda medida, la del villano del título. Quedó gravada a fuego en la mente de los lectores, mientras que los Guardianes de la Galaxia quedaban como una suerte de contrapartida futurista de Los Vengadores. A esa misma época, también pertenecen apariciones puntuales, en títulos como Marvel Team-Up o Marvel Two-In-One y que llegan hasta 1980. Es en este periodo en el que se asentó tanto la pertenencia de los Guardianes de la Galaxia al Universo Marvel como su relación con Los Vengadores, dos circunstancias que tendrían una gran importancia más adelante.

 

1990-1995: EL CÓSMICO DE LOS NOVENTA

El buen sabor de boca dejado por la alianza con Los Vengadores frente a Korvac acabó siendo desperdiciado, de manera que los Guardianes cayeron en el olvido durante toda una década. Su regreso, en el arranque de los noventa, vino en el lote de un revival de diversos conceptos de los setenta. En esa época volvieron también Luke Cage, el Caballero Luna o el Motorista Fantasma, entre otros. Jim Valentino, un autor de cierta popularidad que luego participó en la fundación de Image Comics, se hizo cargo de la primera colección que llevaba el nombre de los personajes y trasladó una vez más la acción hacia el futuro. En tareas tanto de guionista como de dibujante, permaneció durante más de dos años al frente de la serie, construyendo sus historias a partir de los trabajos de sus predecesores e introduciendo gran cantidad de conexiones con la continuidad del Universo Marvel, sin que el hecho de que la acción estuviera ambientada en el futuro le supusiera otra cosa que mayor libertad a la hora de recurrir a tal o cual elemento propio de la editorial. La primera saga se centraba en la búsqueda del escudo del Capitán América, un ejemplo de la manera de hacer las cosas de Valentino, que encontraba en el siglo XXXI las huellas dejadas por los héroes del XX. Los Badoon, además, se consolidaron como los archienemigos del equipo, que continuó adelante mucho tiempo después de la marcha de su impulsor, en manos, fundamentalmente, del guionista Michael Gallaher y del dibujante Kevin West, cuyos nombres en la actualidad resultan bastante lejanos y desconocidos, pero que sostuvieron la colección durante un extensísimo periodo, hasta que fue cancelada, dentro de la debacle en la que se sumió el cómic de superhéroes a mediados de los noventa, con Guardians Of The Galaxy #62 USA (1995).

 

 

2005-2010: SEGUNDA GÉNESIS

Y de nuevo pasó una década en blanco, hasta 2005. Marvel se encontraba entonces inmersa en una ambiciosa recuperación de sus Poderes Cósmicos, aquellos personajes de naturaleza alienígena o que desarrollaban sus andanzas mayoritariamente fuera de la Tierra. Todo empezó con el inesperado éxito de “Aniquilación”, una excelente saga que recolocó en el mapa héroes y conceptos que llevaban mucho tiempo en el olvido. Entre ellos se encontraba Drax El Destructor, una vieja creación de Starlin, que fue reinventado por Keith Giffen y Mitch Breitweiser, mediante la miniserie que condujo a “Aniquilación”. Se recuperó también a Thanos, aunque en un papel secundario, quizás para hacer valer la autonomía de la nueva empresa más allá de la cosmogonía establecida por el mencionado Starlin.

 

Para la secuela, “Aniquilación: Conquista”, aparecida en 2007, Marvel recurrió a los servicios de dos guionistas que solían trabajar unidos: Dan Abnett y Andy Lanning. Una de las atracciones que introdujeron fue la del renacimiento de los Guardianes de la Galaxia, pero tras pasar por sus manos del viejo concepto no quedaba más que el nombre. La acción se había trasladado a la actualidad y ninguno de los integrantes originales estaba presente. DnA, como solía conocerse a la pareja literaria, recurrió al mencionado Drax, a Warlock y a Gamora, también procedentes del Panteón Starlin, pero una vez más renunciando a las esencias de éste, a la búsqueda de la novedad. Además, añadieron a tres personajes que hasta entonces no habían tenido conexión alguna. El primero de ellos era Starlord, aventurero espacial creado por Steve Englehart y Steve Gan en 1976 que había contado con varios magazines en blanco y negro en aquella época, destacando los de Chris Claremont y John Byrne. El segundo era Mapache Cohete, un extraterrestre con aspecto de mapache antropomórfico, nacido de igual manera en un magazine, de manos de Bill Mantlo y Keith Giffen. Había llegado a contar con una miniserie en 1985, dibujada por Mike Mignola. Y por último, estaba Groot, personaje maldito entre los malditos, que fue inventado por Stan Lee y Jack Kirby para una de sus relatos cortos de monstruos anteriores a la venida de los superhéroes y que apenas había vuelto a dejarse ver, en un Annual de Hulk.

 

Más que partir de la compleja y a veces contradictoria cronología previa de todos ellos, Abnett y Lanning se quedaron con la imagen icónica y a partir de ahí construyeron una pandilla de antihéroes que vivían aventuras espaciales con un toque pulp y un lenguaje moderno, de diálogos chispeantes. Estos nuevos Guardianes de la Galaxia estrenaron serie nada más terminar “Aniquilación: Conquista”. Durante los dos años que sobrevivió la cabecera en activo, fueron la pieza central de las sagas cósmicas orquestadas por Abnett y Lanning, lo que incluyó nuevos eventos, como “Guerra de Reyes” o “El Imperativo Thanos”. Este último acababa de manera trágica para los Guardianes, con la supuesta muerte de Starlord y la disolución del equipo, lo que en cierta forma marcó el final de una etapa. Pero entonces ocurrió algo que nadie hubiera imaginado…

 

2010-2014: EL CAMINO AL CINE

La primera vez que Kevin Feige, el presidente de Marvel Studios, dejó caer la posibilidad de que los Guardianes de la Galaxia se sumaran al Universo Cinemático Marvel fue en la San Diego Comic-Con de 2010 y costaba dar crédito a sus palabras. Todavía faltaban dos años para que se completara la llamada “primera fase”, pero ya Feige buscaba la manera de expandir la franquicia. Consciente de que no podían contar con Los Cuatro Fantásticos o con La Patrulla-X, puesto que sus derechos estaban en manos de 20th Century Fox, el líder de la Marvel cinematográfica concluyó que era necesario acudir a otro tipo de licencias, que permitieran ampliar el ámbito de actuación de los cineastas. La elección de los Guardianes de la Galaxia era extremadamente arriesgada, puesto que nadie, fuera de los cómics, conocía a aquellos tipos, pero también muy inteligente, dado que la escasa trayectoria del equipo permitía moldearlo en función de las necesidades del estudio. Veinticuatro meses más tarde, de nuevo en la Comic-Con, Feige enseñaba una ilustración promocional de Ryan Meinerding, el jefe de desarrollo visual de Marvel Studios, en la que aparecían Drax, Groot, Starlord, Mapache Cohete y DnA: se confirmaba así que un equipo de superhéroes nacido apenas cuatro años antes y que en aquel momento no contaba ni siquiera con cómic en curso iba a convertirse en la siguiente apuesta para la gran pantalla de La Casa de las Ideas.

 

Y así fue como los engranajes se pusieron en marcha. La excelente serie de dibujos animados Los Vengadores: Los Héroes Más Poderosos de la Tierra enseñó por primera vez a los Guardianes de la Galaxia en movimiento, en un episodio, el sexto de la segunda temporada, que escribieron Abnett y Lanning y que adaptaba “La saga de Korvac”, con la diferencia de que, en lugar del grupo clásico, figuraba el moderno, el mismo que se preparaba para saltar a los cines. Pero faltaban, claro está, las viñetas. Los Guardianes debían volver al papel impreso, y debían hacerlo a lo grande.

 

 

La misión de restaurar a los héroes cósmicos dentro del Universo Marvel propiamente dicho quedó en manos de Brian Michael Bendis. Aclamado autor de procedencia indie que había dado a la compañía éxitos como Jessica Jones y Ultimate Spider-Man, largas etapas de Daredevil y Los Vengadores o eventos como “Dinastía de M” o “Invasión Secreta”, Bendis tenía un plan que, sin que los lectores lo sospecharan, desenbocaba en los Guardianes. Coincidiendo con el estreno de la película de Los Vengadores, el guionista iba a estar al frente de una nueva cabecera de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra junto a su socio de Ultimate Spider-Man, Mark Bagley. Se trataba de Avengers Assemble, un título que se puso a la venta en paralelo en mayo de 2012, a tiempo para el filme. Teniendo esto en cuenta, la alineación era idéntica a la de los cines y el argumento simplificaba al máximo las cosas, para facilitar la captación de nuevos lectores. Con todo eso, en el primer arco argumental, el único que realizaron finalmente Bendis y Bagley, se ofrecían un par de sorpresas significativas.

 

 

Por un lado estaba el villano, que no era otro sino Thanos, la gran amenaza en la sombra que se había presentado a los espectadores en la escena post créditos de la película. Bendis era una de las pocas personas para las que esa aparición no había supuesto la menor sorpresa, al haber participado en la cinta de Whedon dentro del “Think Tank” de asesores. Por otro lado, brillaban con fuerza los grandes invitados especiales de la historia, nada menos que los Guardianes de la Galaxia. En el momento en que se presentaron ante Los Vengadores, quedó claro que aquello no era sino el prólogo de una futura colección más, en esta ocasión dedicada en exclusiva a los héroes cósmicos, y a la que saltó Bendis nada más terminar con sus ocho números de Assemble.

 

La nueva vida de papel de los Guardianes de la Galaxia se inauguró, por fin, a comienzos de 2013, con el añadido de Steve McNiven (Civil War) a los dibujos. Todo empezaba con un número especial de “Punto de arranque”, que ponía al día los orígenes de Starlord, para a continuación saltar al momento presente y abrir una espectacular aventura por la que se alteraba el estatus de los Guardianes y su posición dentro del organigrama cósmico. Además de aquellos héroes que iban a estar en la película, en la formación había alguna que otra sorpresa con la que el guionista buscaba mantener lazos con Los Vengadores. El segundo arco, para el que Sara Pichelli sustituyó a McNiven, supuso la llegada de Angela, una creación de Neil Gaiman y Todd McFarlane para Image que acababa de pasar a formar parte del Universo Marvel. El año inaugural de la serie se coronó mediante un cruce con “Infinito”, el evento en el que estaban envueltos Los Vengadores en aquel momento, y con un episodio autoconclusivo, para el que se reclutó al mítico dibujante Kevin Maguire, famoso por su interpretación en clave de humor de La Liga de Justicia.

 

Al contrario que había ocurrido con la serie de Abnett y Lanning, que tuvo excelentes críticas, pero unas ventas discretas que la abocaron, en último término, a la cancelación, estos renovados Guardianes de la Galaxia se posicionaron enseguida como uno de los títulos imprescindibles de Marvel, más allá de que la inminencia primero y el estreno después del filme sirvieran como impulso evidente. El secreto estaba en unas historias que Bendis construía alrededor de la interacción entre los protagonistas, con unos diálogos espontáneos, ágiles, certeros y canallas. Los Guardianes de la Galaxia eran un puñado de rebeldes que desafiaban a la autoridad y vivían sin otro apoyo que el que se proporcionaban los unos a los otros, en un tono muy similar al que Joss Whedon había imprimido en su teleserie de culto Firefly, y que también iba a estar en la propia película.

 

Este volumen contiene tanto el prólogo de Avengers Assemble como los diez primeros números de la larga etapa de Brian Michael Bendis, así como unos pequeños relatos de los distintos miembros del equipo que aparecieron primero en formato digital y que servían como precuela.  En su conjunto, componen un espectacular nuevo comienzo para los grandes héroes cósmicos de Marvel, a los que nadie esperaba y que quizás por eso nos atraparon a todos para siempre.

 

Texto aparecido originalmente en Marvel Integral. Guardianes de la Galaxia: Vengadores cósmicos

DIEZ AÑOS DE UNIVERSO CINEMÁTICO MARVEL: DETRÁS DE LAS CÁMARAS

Fuente: Marvel Entertainment

CLÁSICOS MARVEL GUÍA DE LECTURA 2017

Este es el orden recomendado de lectura para la línea de clásicos Marvel de Panini Comics, actualizado a diciembre de 2017.

Novedades Diciembre 2016

Llegamos al final de otro año, lleno de cómics. Podríamos decir que 2016 ha sido el año de los remakes, unas nuevas guerras secretas, una nueva guerra civil, pero Spider-Man ha tenido algunas novedades, sobretodo en lo que a su estatus respecta, ¿durará? Bueno, lo que duran todas las tramas en los cómics, habrá que estar atentos a lo que nos llega en este 2017, con una saga que va a resucitar a más de un personaje, o eso dicen los mentideros de internet.

Pero otras arañas han ganado en visibilidad y han cambiado su estatus, Miles vive ahora en el Universo Marvel principal, Jessica Jones ha tenido un bebé, Seda y Spider-Gwen siguen sus caminos, Veneno es todo un agente del espacio, y Matanza, bueno, sigue matando pero con un toque místico. En fin, que nos lo hemos pasado bien y esperemos que así siga. Que tengáis una muy buena entrada de año. Nos vemos en la red.

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Novedades Noviembre 2016

No adivinareis cual es el personaje de la familia arácnida con más apariciones este mes, y no vale adelantarse y mirar el resto de la entrada. Ni Peter, ni Miles, ni siquiera cualquiera de las nuevas heroínas arácnidas, el personaje que más presencia tiene este mes es Veneno,  eso sí, en diferentes variaciones, que ya sabéis que los simbiontes se sirven en todos los tamaños, formas y colores. Desde caballeros espaciales en misión intergaláctica, hasta entes viscosos capaces de tomar como huesped al hombre-x más despistado, pasando por la típica versión clásica dentada con lengua viperina.

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