DOCTOR EXTRAÑO 1-34: EL EXPLORADOR DEL ESPACIO SUPREMO

Bienvenido a esta nueva andadura del Doctor Extraño, con un giro monumental e imprevisto, que lleva al personaje hasta donde ningún mago había pisado antes. La idea de contemplar a nuestro Señor de las Artes Místicas en un entorno tan opuesto a lo que suelen ser sus aventuras podría resultar demasiado extraña, valga la redundancia, pero el que sean Mark Waid y Jesús Saiz quienes la llevan a cabo no es sino una garantía de calidad.

 

A LOS MANDOS DE LA NAVE Hace ocho años ya, La Casa de las Ideas lanzaba Strange, una miniserie de cuatro entregas, aquí publicada como 100 % Marvel. Extraño, en la que Mark Waid y Emma Ríos llevaban a cabo un acercamiento tan prometedor a la figura del mago que todos cuantos la leímos hubiéramos apostado con los ojos cerrados por su continuidad en forma de serie abierta. No fue así, por desgracia, y aquello se quedó en un intento más de volver a levantar de su letargo al que fuera uno de los pilares sobre los que se asienta la editorial. Pero no sólo los lectores nos quedamos con la espinita clavada: también el propio Waid, que siempre había tenido al Doctor Extraño entre sus personajes favoritos y que seguía queriendo acometer una larga temporada de sus aventuras. “Junto con el editor Nick Lowe, vamos a aportar algunos nuevos y muy inesperados lugares a los que llevar al Doctor Extraño dentro del Universo Marvel, empezando por las estrellas”, comentaba el escritor a Tucker Chet Marcus, de Marvel.com.

 

UN DIBUJANTE TOTAL En las tareas gráficas, tenemos a Jesús Saiz, ocupándose de todo mediante herramientas digitales: lápiz, entintado, color, tanto en el interior como en las portadas. Saiz llevaba meses y meses preparando esta colección, en lo que supone su segunda serie como artista oficial, después de haber pasado por la cabecera del Capitán América en un momento tan crítico como ha sido toda la trama del falso Capi. “Trabajar en esta colección es una delicia absoluta”, continuaba el dibujante en la misma entrevista. “Siempre he disfrutado con extraños personajes dentro de escenarios fantásticos mucho más que retratando el mundo real, y eso es precisamente lo que ofrece este cómic. No me gusta utilizar referencias fotográficas, que es lo que tienes que hacer cuando estás dibujando un coche, un arma o una calle en particular de Nueva York. Prefiero dibujar siguiendo la inspiración que brota directamente de mi cabeza, y Doctor Extraño es una colección perfecta para eso. Si tengo que pensar acerca de cual ha sido el mayor reto mientras trabajaban en esta obra, probablemente sean los diferentes alienígenas y mundos, cada uno con un aspecto distintivo. Para inspirarme, intento tener los ojos muy abiertos, porque nunca sabes de dónde va a venir la idea. Puede ser una foto de modas, una criatura marina o una pintura de El Bosco… cualquier cosa puede darte una silueta, un esquema de color, o algo con lo que empezar a trabajar. Lo único que trato de es de evitar la ciencia ficción moderna, porque quiero que las imágenes sean lo más frescas posibles. Además, Mark es simplemente fantástico. Me encanta la manera en la que, incluso cuando escribe la más loca y atroz escena, nunca pierde el toque con los personajes o la historia que está contando. Te da lo mejor para dibujar. No hemos hecho más que empezar con esto y creo que ambos estamos intentando crear una historia que nadie va a olvidar”.

 

DOCTOR EXTRAÑO 33: EPÍLOGO

Llegamos al final de la cortísima, pero apasionante, etapa de Donny Cates en la cabecera del Hechicero Supremo, con un brillante episodio a modo de epílogo plagado de diálogos inteligentes e invitados especiales, desde el superhéroe visitante por excelencia, que no es otro que El Asombroso Spiderman, hasta el artista principal que nos acompaña, un Frazer Irving que no suele desplegar sus habilidades de manera continuada, pero que sí se aproxima de cuando en cuando a ciertos personajes propensos a su sensibilidad. Irving, por ejemplo, ya pasó por esta serie en plena etapa de Jason Aaron, en concreto en Doctor Extraño nº 17. Anteriormente, había tocado al personaje en La Imposible Patrulla-X de Brian Michael Bendis, cuando estaba ejerciendo como maestro hechicero de Illyana Rasputin. Echemos un vistazo a qué nos han deparado estas últimas páginas del futuro nuevo guionista de Veneno y de la miniserie en la que asistiremos a la muerte de Los Inhumanos.

 

UN SUPERHÉROE DE VERDAD

Lo primero que tenemos que agradecer a Frazer Irving es que, con lo que suelen ser los dibujantes “heterodoxos” a la hora de dibujar el uniforme del trepamuros, se ha mantenido extraordinariamente fiel al diseño clásico, e incluso ha recurrido a la manera en que venía a dibujarlo Steve Ditko: ojos más pequeños de lo habitual y zonas negras en lugar de azules en la parte externa a las telarañas, pero hay algo que no nos puede dejar de resultar un tanto desasosegante, que es el aspecto facial de Peter Parker. En concreto, hay una viñeta que dejó estupefacto a todo el mundo, tanto fuera como dentro del Bullpen, y que el propio Donny Cates tuvo empeño en que fuera así… ¡incluso mandó la foto de su perro como referencia! Te la dejamos a la izquierda, para que puedas comprobar los parecidos. Si te somos sinceros, por aquí nos ha recordado bastante al arreglito del Ecce Homo de Borja pintado por Elías García Martínez que hiciera la celebérrima Cecilia Giménez, y que es una imagen tan sobrecogedora que ha dado la vuelta al mundo, además de tener mucho éxito entre los autores de cómics.

 

EL TERCER INVITADO

Chip Zdarsky es el seudónimo de Steve Murray, un autor de cómics que se ha labrado todo un nombre con el dibujo de Sex Criminals, escrita precisamente por Matt Fraction, un fan del Ecce Homo de Cecilia, y ya dentro de Marvel por escribir las series Howard The Duck, Marvel 2-In-One y Peter Parker: The Spectacular Spider-Man. Teniendo esto último en cuenta, su contacto con el trepamuros ha sido prolongado. Desde USA, nos llega el anuncio de que escribirá y dibujará un episodio de la mencionada cabecera, pero, mientras eso llega, aquí hemos tenido una breve oportunidad para hacernos una idea de cómo va a ser eso: en esa pequeña historia en la que Peter habla a una araña y que huele a que se improvisó a última hora para cuadrar páginas. ¡Bendita improvisación! ¿Será eso lo que nos aguarda con Chip como autor total? En cualquier caso, lo que nos ocupa ahora es lo que le aguarda al Doctor Extraño. El mes que viene, hacemos las maletas y nos vamos al espacio con Mark Waid y Jesús Saiz. Va a ser muy diferente a esto… pero podemos asegurarte que va a molar una barbaridad. No te lo pierdas.

 

Spot On aparecido originalmente en Doctor Extraño 33

DOCTOR EXTRAÑO 32: UN TOQUE DE AZUFRE

Final para la última guerra mágica que ha tenido lugar en el Universo Marvel, después de mucho tiempo en que este rincón de nuestro cosmos conectado no contaba con tanta preponderancia. Sobre las ruinas del ayer, en este caso sobre una derivada de “Imperio Secreto”, Donny Cates y Nick Spencer apuestan por construir el mañana. Veamos cómo.

REORGANIZANDO EL SUBMUNDO

Además de para reconstruir Las Vegas, ¿para qué ha servido “Condenación”? En pocas palabras, para establecer una nueva estructura del entramado sobrenatural de La Casa de las Ideas. La primera sorpresa es que Johnny Blaze, el Motorista Fantasma original, que se encontraba sin oficio ni beneficio en la actualidad, pasa a ser el nuevo Señor del Infierno. Está por ver en qué consiste esto, pero si en Vertigo supieron sacar partido a Lucifer, en Marvel no van a ser menos. Por lo pronto, la consecuencia inmediata de que Johnny se siente en el lugar en el que antes estaba Mefisto supone que éste ya no va a estar ahí: nos quedamos con el villano prisionero en la Tierra, pero cuesta imaginar que vaya a permanecer mucho tiempo de esa manera, ¿verdad? La cárcel de Mefisto es el Hotel Infierno, y éste se alza como escenario sobre el que construir más historias.

 

RECUPERANDO LA FE

El primer arco argumental de Donny Cates en la serie del Doctor Extraño nos dejó al Hechicero Supremo con las pilas puestas de cara a las muchas crisis que se atisbaban en el horizonte, pero hundido y deprimido acerca de las circunstancias que habían posibilitado tal cosa. “Condenación”, con todo su fuego de artificio, ha servido para que, además del poder, Stephen recupere la confianza, y lo haga a través de sus amigos, empezando por el más fiel de todos ellos: Wong. La viñeta con ambos carcajeándose, y el posterior abrazo que se dan, quedan como los símbolos más entrañables del fortalecimiento de los lazos que comparten. Y en cuanto a Zelma… Ay, de eso tratará el siguiente número.

 

CAMINO DEL INFIERNO

Hacia allá se dirigirán estos nuevos Hijos de la Medianoche que nos avanza el epílogo de la saga. Hay un final, pero también un nuevo comienzo, aunque todavía no tengamos los detalles concretos. ¿Será mediante una nueva miniserie? ¿En Marvel se atreverán a conceder una cabecera abierta a este grupo sobrenatural? Atentos, porque la alineación no podría ser más variopinta y ambiciosa. Si no acabas de reconocer a alguno de ellos, estos son los personajes que figuran en las fotos que pone el Doctor Extraño encima de la mesa: Agatha Harkness (la bruja que fuera niñera de Franklin Richards), La Bruja Escarlata, Loki, Clea, Magik, el Doctor Muerte, Hellstorm, Señor Mágico y Nico Minoru, de Runaways. Sugestivos magos, procedentes de los más insospechados rincones de Marvel, que pueden dar lugar a infinitas posibilidades. ¡Ojalá que sea con Donny Cates en el procesador de textos!

 

Spot On aparecido originalmente en Doctor Extraño nº 32

HOMBRES ARAÑA, MAGOS Y MONSTRUOS: STEVE DITKO EN MARVEL

Cada vez que glosamos la creación del Universo Marvel, solemos referirnos a tres autores como aquellos sobre los que se asientan los cimientos de este formidable cosmos de ficción. Stan Lee, guionista y fuerza impulsora, editor y creador de las conexiones que hicieron de La Casa de las Ideas algo único, un puzzle que conformaba una imagen infinita en que cada cómic no era sino una pequeña pieza; Jack Kirby, el titán del lápiz que dio vida a Los 4 Fantásticos, Los Vengadores, La Patrulla-X y desarrolló aventuras más grandes que la vida, de un colosalismo abrumador y una imaginación desbocada; y Steve Ditko, el reverso oculto, misterioso y extraño de Kirby, un artista de las sombras, de los personajes singulares y los lugares brumosos, de los mundos que están más allá de los límites de la conciencia y de los relatos que invitan a liberar la mente. Donde Kirby dibujaba dioses, Ditko mostraba almas atormentadas; donde Kirby enseñaba invasiones alienígenas y tecnología imposible, Ditko se escoraba por los monstruos informes y las dimensiones aberrantes. Sólo la perfecta combinación de esos talentos habría hecho posible un resultado tan magnífico como para pervivir en la cultura popular durante décadas y como para atraer generación tras generación de autores y aficionados, que no hacen sino perpetuar el reino de los prodigios.

 

 

Stephen J. Ditko nació el 2 de noviembre de 1927 en el seno de una familia trabajadora de inmigrantes eslavos, en Johnstown (Pensilvania). Apasionado de las viñetas desde niño, Ditko quiso escapar del destino de sus padres y señaló el dibujo como plataforma para hacerlo. Practicó de manera autodidacta y cogió así malos hábitos artísticos, hasta que, en 1950, entró en la Cartoonists & Illustrators School de Nueva York bajo la tutela de Jerry Robinson, el cocreador del Joker y de Robin. El artista dio el salto profesional en 1953, dentro de Stanmor Publications, donde ganaba diez dólares por página. Ese mismo verano, entró a trabajar en el estudio de Joe Simon y Jack Kirby, el equipo creador del Capitán América. Allí también estaba Mort Meskin, al que Ditko encontraba especialmente interesante y que fue de gran influencia en su estilo. Ya en 1955, saltó a Charlton, una editorial que le ofrecía enorme libertad creativa, y para la que firmó una gran cantidad de historias de contenido terrorífico, antes de que la implantación, ese mismo año, del llamado Comics Code hundiera ese tipo de publicaciones. La tuberculosis alejó a Ditko de los tableros de dibujo y de la Gran Manzana durante meses. Cuando regresó a Nueva York, Charlton atravesaba problemas económicos ocasionados por un huracán que había arrasado sus instalaciones e imprenta en Connecticut, lo que llevó al artista a llamar a las puertas de Atlas, la editorial que pronto pasaría a llamarse Marvel Comics. Allí trabajó, con Stan Lee como guionista, en los relatos cortos que nutrían el grueso de la línea editorial. Las querencias de Ditko eclosionaron con fuerza en esos relatos, casi siempre de misterio y próximos al terror. Las historias solían desenvolverse en la oscuridad, en escenarios opresivos y de atmósfera enfermiza, habitualmente protagonizadas por individuos incomprendidos por el sistema y que padecían el castigo por querer destacar.

 

Fue, en ese momento fundamental a comienzos de los sesenta, cuando llevó a cabo los trabajos en Marvel que le harían no sólo pasar a la historia del medio, sino cambiarla. Algunas de las más significativas obras de ese periodo son las que nutren este libro-homenaje.

 

 

LA REVISTA QUE RESPETA TU INTELIGENCIA

El particular estilo de Steve Ditko enseguida le granjeó una legión de seguidores que lo distinguían de Jack Kirby u otros artistas de Atlas. Seguían su trayectoria a lo largo de los títulos antológicos de la factoría, como Tales To Astonish o Journey Into Mystery, pero Stan Lee estimó el potencial de un título dibujado en su totalidad a su arte. Fue así como decidió tomar una cabecera preexistente, Amazing Adventures, que aglutinaba historias cortas de distintos dibujantes para, a partir de la séptima entrega, transformarla en Amazing Adult Fantasy. El título apelaba a la sofisticación del lector tanto como el contenido, formado a partir de ese momento por historias de Lee y Ditko que recordaban al show televisivo del momento, The Twilight Zone (Dimensión desconocida en España).

 

El puñado de historias recopiladas en este volumen supone una buena muestra del trabajo de Ditko en Amazing Adult Fantasy, aunque algunas de ellas destacan por su importancia histórica. Así, “Something Fantastic?” hace partícipe tanto a guionista como dibujante de la acción, un truco narrativo al que Stan Lee recurriría en numerosas ocasiones con posterioridad; “¡El hombre del cielo!” presenta en sociedad a los mutantes, concepto posteriormente desarrollado por Lee y Kirby en La Patrulla-X; finalmente, “Spider-Man!” supuso el debut del más popular personaje de Lee y Ditko, que apareció en el último número de la colección. Para esa entrega, perdió el “Adult” del título, y se preparó para acoger en cada episodio una nueva aventura del trepamuros, pero la escasa fe del editor Martin Goodman en la cabecera abocó a su prematura cancelación.

 

ENSAYOS DE GRANDEZA

Antes del debut de Spiderman, hemos incorporado otra muy particular historia de Lee y Ditko, publicada originalmente en Strange Tales, otro de los títulos antológicos de Atlas. Como en muchos de los relatos de la época, presentaba una situación fantástica con resolución sorpresa, con una sirena que habita entre humanos como protagonista. El detalle que ha hecho destacar esta historia por encima de otras es la presencia de los padres adoptivos de la protagonista, llamados Tía May y Tío Ben y caracterizados ya como los que luego serán los tíos de Peter Parker. Ella, en particular, obedece a uno de los modelos de mujer que habitualmente utilizaba Ditko, y que se basaba en su propia madre. Este tipo de historias, con prototipos que luego servirán de modelo a superhéroes, supervillanos y secundarios de La Era Marvel, solían ser habituales en los tiempos inmediatamente anteriores a la irrupción de Los 4 Fantásticos.

 

EL SUPERHÉROE NEURÓTICO, EL ESPEJO DEL DIBUJANTE

El éxito inesperado del Hombre Araña propició el lanzamiento de su propia revista, The Amazing Spider-Man, unos pocos meses después de su debut. Comenzaba así una de las más brillantes etapas que ha conocido jamás el género superheroico. Steve Ditko volcó su experiencia vital, sus aspiraciones personales, sus amarguras y sus triunfos en un personaje con el que trazó una evolución modélica a lo largo de más de tres años. Spiderman reflejaba la angustia adolescente que había sentido el propio autor como nunca se había hecho antes en un cómic y de inmediato fue asimilado por una audiencia que lo estimó como propio. A partir de un determinado momento, Stan Lee dio carta blanca al artista para que él mismo construyera las historias, si bien Lee siguió aportando unos chispeantes e imaginativos diálogos.

 

En esta recopilación, hemos incluido The Amazing Spider-Man Annual #1 USA, el primer especial protagonizado por Peter Parker: una auténtica fiesta en la que se enfrentaba contra los que se habían alzado como sus seis principales villanos hasta la fecha, con la salvedad de El Duende Verde, mientras la Tía May y Betty Brant atravesaban por una situación que, en lugar de caer en los tópicos más manidos, acudía a lo rocambolesco, para convertirse en pieza impagable de una trama genial. El cómic se coronaba con una pequeña historia paródica en la que Lee y Ditko daban cuenta del proceso de elaboración de las aventuras de Spiderman.

 

A continuación, se ofrece la que está considerada como la mejor historia de la Era Ditko, y probablemente una de las mejores jamás protagonizadas por Spiderman. En esta saga de tres capítulos salen a la luz de manera evidente las influencias que sobre Ditko estaban teniendo las ideas del Objetivismo, enunciadas por la escritora ruso-estadounidense Ayn Rand. El Objetivismo apelaba al individualismo extremo, a la glorificación de la excepcionalidad y a un sistema capitalista sin concesiones a la protección de los más débiles. Ditko quedó fascinado por su defensa de la persona sobre la masa, e identificó a Spiderman con el héroe randiano que sale triunfante a pesar de tener todas las circunstancias en contra. Así lo reflejó, en una larga escena de cadencia perfecta, emoción absoluta y final épico, con la que su trepamuros alcanzó la excelencia, y que todavía es recordada como uno de sus momentos más representativos.

 

MÁS ALLÁ DEL VELO DE LA REALIDAD

En paralelo a su etapa con Spiderman, se desarrolló la otra gran obra de Steve Ditko en Marvel, la del Doctor Extraño. El Señor de las Artes Místicas también surgió como parte de un título antológico de la editorial, pero, al contrario que lo que ocurrió con el trepamuros, permaneció en Strange Tales mientras que Ditko continuó en Marvel. Stan Lee adjudicó al artista la creación del mago, inicialmente limitado a lugares comunes que quedaron atrás en cuanto Stephen Extraño echó a andar y fue de menos a más, de “Maestro de la Magia Negra” a guardián de las puertas a dimensiones que no obedecían a las leyes de la física, de hechicero de teatrillo a protector de la Tierra frente a amenazas que desafiaban toda racionalidad.

 

El Doctor Extraño de Ditko provenía de un rincón de su mente que había sido abierto de par en par, pero al que no habían tenido acceso los meros humanos hasta entonces. En lo campus de las universidades, las comunas hippies y las fiestas privadas de los ejecutivos de Madison Avenue querían saber qué era aquello que tomaba ese dibujante de Marvel. No sospechaban que Steve Ditko se limitaba a explorar su imaginación. Doctor Extraño se alzó como vanguardia entre la generación de la psicodelia, y que Storm Thorgerson lo introdujera, casi oculto, en la carátula de A Sacerful Of Secrets (1968) de Pink Floyd no hacía sino refrendarlo.

 

Aquí se incluye el debut y el origen del personaje, con una digna modestia que apenas deja entrever la sublimidad que aguardaba a los pocos meses, para a continuación pasar a la primera gran saga de Extraño, aquélla en la que eclosionó el personaje en toda su originalidad, y concluir con el último de los relatos desarrollado por Ditko para el Hechicero Supremo.

 

EL CAMINO POSTERIOR, EL INICIO DE LA LEYENDA

Las profundas diferencias que se fueron abriendo camino entre Stan Lee y Steve Ditko abocaron, en 1966, a que éste abandonara Marvel desairado y se negara a volver a dibujar a los dos personajes que le habían hecho extremadamente popular. Fiel a su manera de entender los postulados del Objetivismo, ni Spiderman ni el Doctor Extraño volvieron a pasar por sus manos, y también se negó a exigir rendimientos por el éxito posterior de ambos iconos, incluidas sus gigantescas películas, que el artista nunca llegó a ver. Además de estos personajes, en aquel periodo inicial del Universo Marvel también habían pasado por sus manos, aunque en menor medida, otros héroes del momento, como Hulk o Iron Man.

 

Steve Ditko volvió a Charlton, donde incorporó a la librería de personajes de la independiente a Blue Beetle o The Question, reciclados décadas más tarde en la creación de Watchmen, el cómic que subrayó la madurez del género. Pasó por DC Comics, donde produjo Halcón y Paloma o Creeper, sin llegar nunca a alcanzar una repercusión remotamente cercana a la lograda con Spidey o el Doctor Extraño. En los ochenta, recaló en Marvel, en una errática segunda etapa donde todavía dio vida a nuevos personajes, como La Chica Ardilla o Speedball, que alcanzaron cierto predicamento ya en manos de otros. Pero el público de la época no supo entender los planteamientos del artista, cuyo estilo fue juzgado como pasado de moda. El aprecio y el reconocimiento no llegaría sino con el recuerdo de los lectores veteranos, y el descubrimiento por parte de las nuevas hornadas de seguidores, gracias a las sucesivas reediciones de las etapas fundacionales de Spiderman o Doctor Extraño.

 

En los últimos años, Steve Ditko seguía trabajando en su estudio del centro de Nueva York, negándose a hacer apariciones en público o conceder entrevistas, si bien respondía personalmente y de su puño y letra a las cartas que le llegaban de lectores de todo el mundo, y lanzaba sus cómics, en blanco y negro y de un contenido político, alegórico y doctrinal, aunque todavía con destellos de grandeza, a través de mecenazgo y autopublicación. Sus personajes clásicos daban millones, los originales de sus obras más apreciadas podrían haber alcanzado cantidades desorbitadas, pero él se negaba a venderlos, y prefería colocarlos entre su viejo tablero de dibujo y la página que estuviera haciendo en ese momento. Cuando su amigo Greg Theakston lo descubrió y se ofreció a comprarle el mejor tablero que pudiera encontrar, Ditko se negó en redondo. En 2007, la estrella de la televisión británica Jonathan Ross se propuso descifrar el misterio alrededor de Steve Ditko, en un documental para la BBC que seguía su trayectoria con la mayor admiración. Al final del mismo, Ross y el escritor Neil Gaiman se desplazaban a Nueva York y visitaban en su estudio al artista, que fuera de cámara los recibió y mantuvo una agradable conversación con ellos ante la sorpresa de ambos.

 

El 29 de junio de 2018, la policía encontró el cuerpo de Steve Ditko en su apartamento de Nueva York, la suite 715 del nº 1650 de la calle Broadway, tal y como podía localizarse con facilidad en el listín telefónico. Había muerto dos días, antes por causas naturales. Tenía noventa años, y se encontraba preparando su siguiente proyecto, Something Big, una antología de 48 páginas que financiaría mediante pequeñas aportaciones de los compradores. El misterio nunca dejaría ya de rodear a su figura. Sus grandes creaciones nunca dejarían de estar con nosotros. Su genio perviviría para siempre.

 

 

Texto aparecido originalmente en 100 % Marvel HC. Los mundos de Steve Ditko

DOCTOR EXTRAÑO 31: LA GRAN BATALLA

La segunda mitad de “Condenación” se abre con una nueva refriega de altura en las calles de Las Vegas. A un lado, los superhéroes controlados por Mefisto. Al otro, Los Hijos de la Medianoche, convocados por Wong. Cada uno de los miembros de este improvisado equipo tienen motivos de sobra para llamarnos la atención, pero en Marvel han querido dar cancha al Motorista Fantasma original, quizás por la implicación que Mefisto tuvo en su origen. De ahí que sea el único personaje en contar con un especial creado para la ocasión. Al incluirlo en su lugar cronológico oportuno, nuestra entrega de este mes se ha ido hasta un tamaño poco habitual, pero nos reconocerás que se trataba de una historia que no se podría haber quedado fuera de la trama, toda vez que continúa allá donde lo deja precisamente la serie troncal.

 

LA CARRERA INFERNAL

¿Johnny Blaze y el Espíritu de la Venganza, como entes separados, pero formando equipo? La idea mola, aunque no acaba de ser del todo novedosa. Cuando Blaze reapareció, en los años noventa, para formar equipo junto a su sucesor Danny Ketch, se encontraba libre de la maldición del Motorista Fantasma, y de ahí que, en aquel entonces, nos encontráramos con escenas similares a la que acabamos de ver en estas páginas.

 

Y SU PERRO LO SALVÓ

Durante la breve, pero excelente, etapa de Donny Cates llegó un secundario que ha logrado conquistarnos. Se trata de Bats, el perro del Doctor Extraño, con el que nos encariñamos en apenas unas pocas viñetas nada más conocerlo y cuya muerte nos dolió como si se tratara de un personaje que llevara años formando parte del elenco. El espíritu de Bats regresó, cortesía de Loki, para continuar en activo, y aquí hemos podido ver que su papel no es en absoluto accesorio: gracias a él, Stephen Extraño toma conciencia del engaño del Mefisto. La parte de la historia que no conocemos es que tanto Bats como la elección del Doc de ejercer como veterinario durante el tiempo en que fue sustituido por Loki vienen de la experiencia personal de Cates: “Poco antes de que me comprometiera a escribir la serie, murió mi gata, Otoño”, comentaba en una entrevista con Dave Richards, de Newsarama.com. “Ella era mi mejor amiga y siempre estaba allí. Cada día, se dormía en mi regazo, mientras yo escribía. Mi esposa trabaja tanto como yo, y suele acabar muy tarde. Gracias a Otoño, pude tener compañía durante todas esas horas que pasaba solo. Entonces, una semana antes de que me encargaran la serie, Otoño murió. Estaba muy deprimido en ese momento y los veterinarios se convirtieron en mis héroes. Fueron geniales, nos ayudaron a superarlo y se encargaron de todo. Por ese motivo, decidí que el Doctor Extraño se hiciera veterinario. Estaba enamorado de la idea de que, aunque Stephen lo haya perdido todo, todavía puede ser el héroe de alguien, incluso en una escala pequeña. Habrá personas que menosprecien eso, pero si eres una pareja que llega allí con su gato enfermo, él es tu héroe. Es lo que necesitas en ese momento y para mí es algo hermoso. Fue una dosis masiva de realidad en un cómic que por lo demás es una absoluta fantasía”.

MARVEL POWERS UNITED VR TRAILER DE LANZAMIENTO

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 9: LA INSPIRACIÓN DE GWEN STACY

“Siempre me consideraste una rubia tonta… ¡Y puede que lo sea! ¡Pero ya es hora de que también me gradúe de esa parte de mi vida!”, decía Liz en la ceremonia de graduación. A excepción de una breve aparición en el Amazing #30, no volvió hasta casi diez años después (p. 67).

 

“Quiero un hombre que tenga un trabajo fijo y decente… que venga a casa cada noche con su pipa y su periódico… ¡y conmigo!”. El episodio concluía con una escalofriante viñeta, en que el fantasma de Spider-Man separaba a los amantes (p. 67).

 

El Amazing Annual #2 (1965) fue testigo del largamente esperado encuentro de Spider-Man y el Doctor Extraño, las dos grandes creaciones de la pareja Lee/Ditko. Pocos años antes de la generalización de los alucinógenos en Estados Unidos, Ditko ya había imaginado un auténtico viaje al fondo de la mente plagado de referencias oníricas y experimentos visuales (p. 67).

 

En el Amazing #31 debutaron tres personajes capitales para el futuro de Spider-Man. Los dos primeros fueron Harry Osborn y Gwen Stacy. Harry encarnaba al típico jovencito caprichoso y acomodado, mientras que ella era una mujer fatal a lo Veronica Lake (p. 68).

 

El nombre de Gwen constituía un homenaje de Ditko a Sweet Gwendoline, una rubia ingenua y escultural siempre necesitada de rescate y siempre vestida en ropa interior. Había sido creada por John Willie, uno de los pioneros del bondage, y Eric Stanton la había retomado tras la muerte del autor, en sus cómics de erotismo soft (p. 68).

 

En la historia orquestada por Ditko, los criminales servían a las órdenes del misterioso Planeador Maestro, como un adelanto de la aventura que comenzaba en el número siguiente. En los textos, sin embargo, Stan Lee atribuía su lealtad al villano de ese episodio (p. 68).

 

En la viñeta final, el antídoto aparecía en primer plano, pero inalcanzable para un diminuto Spider-Man, sepultado e impotente. A los ojos de Ditko, representaba al hombre al que el peso de la sociedad impide alcanzar sus objetivos. Puro Objetivismo, pero también un brillante “Continuará” (p. 69).

 

 

Décadas después de la publicación de “La saga del Planeador Maestro”, Ditko todavía saltó ofendido, después de que Lee se atribuyera, en una entrevista, la idea de esa escena cumbre. El guionista sacaba a colación el tema para elogiar a su antiguo compañero (p. 70).

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

CLÁSICOS MARVEL GUÍA DE LECTURA 2018

Este es el orden recomendado de lectura para la línea de clásicos Marvel de Panini Comics, actualizado a enero de 2018.

 

DOCTOR EXTRAÑO: EL JURAMENTO – UNA PUERTA A LO DESCONOCIDO

Si hay una característica que describe al Universo Marvel esa es, sin lugar a dudas, la variedad. Los personajes creados por Stan Lee buscan la renovación de los grandes mitos de la cultura popular desde todas las ópticas posibles. La ciencia-ficción está en el origen de Los 4 Fantásticos, Hulk o Spiderman, pero Thor procede del mundo de la mitología, mientras que Iron Man se cimenta sobre la tecnología, La Patrulla-X en la genética y el Sargento Furia encuadra sus aventuras en el género bélico primero, en el espionaje más tarde.

 

 

Con la llegada del Doctor Extraño, un nuevo escenario se abrió ante los lectores: el de la magia, la hechicería y las artes místicas. Como en tantas otras ocasiones, Stan Lee no hacía sino recoger elementos que ya estaban ahí, para unirlos de una manera innovadora. La inspiración del arquitecto del Universo Marvel para la construcción del Doctor Extraño habría que buscarla, como él mismo ha reconocido, en Chandu el mago, un serial radiofónico que había hecho sus delicias cuando apenas contaba con diez años. Las aventuras de Chandu se emitieron entre 1932 y 1935, siendo uno de los programas más longevos y populares de las ondas.

 

Más allá de esa influencia inicial, el Doctor Extraño enseguida adquiriría una personalidad propia y una riqueza superior a la que hubiera tenido su inspirador. Para ello, fue fundamental la participación de Steve Ditko, su creador gráfico, al que Stan Lee elegía cada vez que tenía que orquestar una historia en la que el suspense, lo misterioso y lo terrorífico tuvieran cabida. Lee y Ditko habían firmado decenas de relatos de esas características, aparecidos en publicaciones como Amazing Adult Fantasy o Strange Tales.

 

Fue en esta última donde tuvo lugar el debut del Doctor Extraño, en concreto en el número 110 USA, aparecido con fecha de marzo de 1963. En apenas cinco páginas, irrumpía un hechicero que en nada se parecía a los prestidigitadores de circo con traje de etiqueta, sombrero de copa y varita mágica a los que estaban acostumbrados los aficionados de la época. El Doctor Extraño se presentaba como un misterioso individuo parco en palabras, de rasgos y vestimenta asiáticos, lo que hacía aventurar que él también procedía del lejano oriente, pese a que su casa estuviera enclavada en Greenwich Village, el más variopinto barrio de Nueva York, hogar de artistas y hippies. Las siguientes apariciones del personaje en Strange Tales permitieron añadir nuevos elementos al mito, que encontró el aplauso de los lectores. Finalmente, en la cuarta de sus historias, Stan Lee y Steve Ditko cerraron un primer ciclo formativo, cuando al fin desvelaron el origen del Doctor Extraño y occidentalizaron sus rasgos: Stephen Extraño era un neoyorkino entregado al materialismo… Hasta que un golpe de la vida le obligó a buscar el verdadero sentido de la vida en un templo perdido en el Himalaya, ante un anciano maestro. El argumento recordaba, hasta cierto punto, al best-seller de Sommerset Maugham El filo de la navaja, que contaba por aquel entonces con una popular adaptación cinematográfica.

 

Desde esos primeros relatos de unas pocas páginas, en los que se alternaban casos típicos, como una casa encantada o una invasión alienígena, con frecuentes combates contra el Barón Mordo, el gran rival de Extraño, la serie iría creciendo paulatinamente en complejidad y sofisticación, hasta ofrecer auténticos espectáculos visuales, en los que abundaban las visitas a mundos más allá del nuestro, próximos a lo onírico y surrealista; dimensiones habitadas por terribles criaturas que pugnan por conquistar nuestra realidad. Muchos lectores llegaron a pensar que Stan Lee era un auténtico iniciado en el esoterismo, a lo que se sumaba la sospecha de que Ditko frecuentaba los alucinógenos. En ambos casos, tales afirmaciones eran falsas: Los dos autores se limitaban a exprimir al máximo su fértil imaginación, pero de tal manera que el Hechicero Supremo llegaría a alzarse como icono de la contracultura y los movimientos New Age.

 

Apenas un año después de su debut, el Hechicero Supremo viviría su primera gran saga, publicada en Strange Tales #126 y 127, que evidencia un salto cualitativo en la ambición de la obra: una longitud superior, un gran villano como nunca antes había conocido Extraño, la llegada de Clea, que con el tiempo habría de convertirse en su discípula y amante; la “graduación” del protagonista, al recibir de manos de su Maestro las desde entonces características Capa de Levitación y Amuleto de Agamotto… Y, sobre todo, una explosión creativa por parte de Steve Ditko desde todos los frentes: el narrativo, ya que pasó a ser también autor de los argumentos y no sólo de los dibujos, y el pictórico, con un verdadero festival de representaciones psicodélicas y personajes tan imposibles como fascinantes, desde el propio Dormammu, el contrincante de Extraño en la aventura, hasta los Sin Mente, herederos directos de la imaginería de H. P. Lovecraft: habitantes, apenas humanoides, de un mundo de caos y destrucción en el que están condenados a morar.

 

La etapa Lee-Ditko continuaría todavía muchos meses más, preñados de fértiles descubrimientos, hasta alcanzar el Strange Tales #146 USA (julio de 1966), que fue el último en el que participaría el dibujante. Ditko abandonaba tanto Marvel como sus dos creaciones más destacadas, Spiderman y el Doctor Extraño, por diferencias creativas con Lee. Pese a ello, las aventuras del Maestro de las Artes Místicas seguirían adelante, hasta que, a la altura del #169 USA (junio de 1968), la serie que hasta entonces le había acogido cambiaría su nombre por el del protagonista. Para celebrarlo, Roy Thomas y Dan Adkins, representantes de la siguiente generación de autores que habían aterrizado en Marvel, llevarían a cabo una detallada reconstrucción, actualización y ampliación del origen del Doctor Extraño, signo de que los aficionados se estaban renovando con respecto a los que habían disfrutado de primeras aventuras.

 

Stephen Extraño seguiría gozando de serie regular, con puntuales altibajos, durante las siguientes décadas, hasta bien entrados los noventa. En todo ese tiempo, grandes autores pasarían por sus páginas, de los que cabe destacar las etapas de Steve Englehart y Frank Brunner, con la que se dio inicio a una nueva cabecera, o la de Roger Stern y Marshall Rogers, caracterizada por la grandiosidad y dramatismo de sus planteamientos, también la gran cantidad de episodios dibujados por Gene Colan, “el decano de las luces y las sombras”, como se le llegaría a conocer. En todo ese tiempo, Extraño se asentó como el hechicero por excelencia del Universo Marvel, además de servir de pieza central para Los Defensores, un equipo de superhéroes que tendría gran importancia en los setenta, y del que también formaban parte Hulk, Namor o Estela Plateada. A mediados de 1996, sin embargo, con el número 90 de Doctor Strange: Sorcerer Supreme (la que hacía tercera serie con el nombre de nuestro héroe), se puso fin a las aventuras continuadas del Hechicero Supremo, que a partir de entonces habría que buscar sólo como invitado especial en las andanzas de otros personajes y, de manera puntual, en diversas miniseries de mayor o menor interés, pero que nunca llegarían a calar entre los lectores. Para entonces, el Doctor Extraño ya se había convertido en esa clase de icono, como Nick Furia o Estela Plateada, fundamental dentro de la estructura del Universo Marvel, pero que no necesariamente contaba con una serie abierta y mensual en la que desarrollarse y evolucionar.

 

Ya en el siglo XXI, el Doctor Extraño recuperaría cierta atención dentro del Universo Marvel, puesto que pasaría a formar parte de Los Nuevos Vengadores, grupo central de la Casa de las Ideas. En 2007, a causa del renovado interés hacia el Hechicero Supremo, la editorial lanzó El juramento, una nueva miniserie que reunía a dos de los más pujantes autores del momento: Brian K. Vaughan a los guiones (responsable de la creación de revolucionarios conceptos, como Runaways o Y, el último hombre y guionista de la teleserie Perdidos) y el español Marcos Martín a los dibujos, cuyo estilo, eminentemente deudor de Steve Ditko, encajaba a la perfección con el héroe mágico.

 

Es El Juramento la obra de extraordinaria calidad que nutre en gran medida el tomo del coleccionable Marvel Héroes dedicado al Doctor Extraño, pero también otros relatos objeto en este artículo, como las cuatro primeras historias de la época Lee-Ditko, la saga que permitió al mago su salto a la grandeza o el episodio en el que se contó de manera detallada su origen. Todas estas aventuras conforman el perfecto punto de partida para conocer a un héroe de importancia capital dentro del Universo Marvel, pese a que no siempre haya gozado del éxito de otros iconos de la factoría. No en vano, Stephen Extraño prefiere mantenerse en la esfera de lo desconocido.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Héroes. Doctor Extraño: El juramento

 

CLÁSICOS MARVEL GUÍA DE LECTURA 2017

Este es el orden recomendado de lectura para la línea de clásicos Marvel de Panini Comics, actualizado a diciembre de 2017.

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