MILES MORALES Y EL FIN NECESARIO PARA UN NUEVO PRINCIPIO

El Universo Ultimate sobrevivió por encima de las perspectivas más optimistas que pudiera hacer nadie en el momento de su nacimiento. Cuando Marvel puso encima de la mesa esta revisión de sus mitos fundamentales, pocos confiaban en que alcanzara el año de existencia. Y sin embargo, se extendió durante tres lustros completos. Para cuando La Casa de las Ideas decidió ponerle cierre, el vigor que tuviera antaño hacía tiempo que había desaparecido, pero su gran triunfo residía en otra circunstancia. El común de los cómics de superhéroes habían adoptado todas sus fórmulas como propias. Si el Universo Ultimate llegaba a su fin era porque ya no era en absoluto necesario. Y todavía quedarían para siempre sus innegables hallazgos.

Hacía tantas veces que Marvel había proclamado la cercanía del fin del Universo Ultimate que los lectores se habían acostumbrado a no esperar tal cosa, sino sucesivos relanzamientos. Llegaron con “Ultimatum”, con “La muerte de Spiderman”, con “Cataclismo”… Habían sido ya demasiadas ocasiones como para tomárselo en serio, pero a la cuarta fue la vencida. En La Casa de las Ideas habían decidido simplificar las cosas, porque a esas alturas la Línea Definitiva carecía del vigor y la imprevisibilidad de los buenos tiempos… salvo con una salvedad. El Ultimate Spider-Mande Brian Michael Bendis seguía en lo más alto, y si bien sus ventas no eran en absoluto espectaculares, sí que continuaba llevando la batuta en cuanto a capacidad para sorprender a toda su audiencia y propiciar los cambios necesarios en la industria del cómic.

 

El último aldabonazo de Bendis seguía siendo la muerte de Peter Parker y su sustitución por Miles Morales en el papel de Spiderman. El trepamuros de orígenes latinos y afroamericanos había conquistado a las audiencias en todo el mundo, había hecho que cientos de miles de chavales lo vieran como propio y se identificaran con él y había abierto las puertas a otros muchos personajes que apostaban decididamente por la diversidad. De no haber existido Miles Morales, a buen seguro que nunca habríamos tenido a Kamala Khan, a la nueva Thor o a Sam Wilson como Capitán América, ni tampoco existiría todo un vergel de cómics de superhéroes que se salían de los cánones convencionales, desde el Ojo de Halcón de Matt Fraction y David Aja a La Imbatible Chica Ardilla.

 

Con todo, Miles Morales no podía sostener sobre sus hombros todo un mundo que había perdido buena parte de su atractivo. En La Casa de las Ideas jugaron demasiadas veces a arrojar el invento contra la pared para ver qué ocurría a continuación, quizás sin calcular con demasiado tino las consecuencias de ciertas decisiones, como la de ir quitándose de en medio a casi todos los personajes que hacían interesante a este Universo Marvel modernizado y simplificado, o la de recurrir en ocasiones a autores que, por muy voluntariosos que fueran, tal vez no estaban preparados para cargar sobre sus hombros con la casa que construyeron Bendis, Bagley, Millar, Hitch, Kubert, Ellis o Immonen. Lo que quizás no se le pudiera reprochar en absoluto a La Casa de las Ideas era que no supiera enterrar a sus muertos. A sepultureros, nadie gana a los de Marvel, y el Universo Ultimate gozaría de unas pompas fúnebres como no se habían visto en años.

 

Jonathan Hickman, el que hubiera sido el guionista de The Ultimates y hubiera relanzado la colección con particular acierto, había posteriormente realizado una compleja saga con Los Vengadores clásicos como protagonistas. En ella, y durante tres largos años, fueron siendo destruidas todas las realidades alternativas de La Casa de las Ideas… hasta que sólo quedaron dos: la Tierra-616, el que era el Universo Marvel convencional, y la Tierra-1610, con el Universo Ultimate. El destino de ambas se dilucidaría en “Secret Wars”, un monumental evento para el que Hickman se reunió con su compañero de The Ultimates, Esad Ribic. Sin embargo, y quizás para que entre la audiencia no cundiera el nerviosismo, desde la editorial se avanzó que en el escenario posterior sólo habría una única Tierra Primordial, y en ella Miles Morales no sólo continuaría en su papel de Spiderman, sino que además formaría parte de Los Vengadores. Marvel estaba mandando el mensaje de que, por mucho que destruyera el Universo Ultimate, había decidido quedarse y potenciar a Miles, un premio que sin duda se había ganado el joven trepamuros.

 

Este volumen contiene tanto la última saga de la colección Miles Morales: The Ultimate Spider-Man como la miniserie Ultimate End, que sirvió como despedida para la línea editorial y que volvió a reunir el equipo creativo con el que todo había comenzado, el de Brian Michael Bendis y Mark Bagley, que realizaran Ultimate Spider-Man#1 USA (2000). El final de fiesta daba a los lectores aquello con lo que sólo algunos se atrevieron a soñar a lo largo de todo este tiempo: un choque entre los dos mundos. Más allá de que la tipografía con la que figuraba cada diálogo permitiera distinguir de un mero golpe de vista si un personaje pertenece a una Tierrao a la otra, Bendis y Bagley insistieron tanto en aquello en que se parecían como en lo que les diferenciaba, de cara a construir la historia.

 

Con este tomo concluye también un alucinante viaje, el que nos ha permitido ofrecer la totalidad de la Línea Ultimate en una única colección. Cuando comenzó este proyecto, la previsión más optimista consistía en incluir sólo los primeros años, pero conforme avanzamos por el camino que se abría ante nosotros, el éxito comercial de la iniciativo permitió darle una relevancia y un completismo como jamás se había hecho. Gracias por acompañarnos hasta tan ambiciosa meta. Y recuerda: la historia de Miles Morales continúa… ¡en Spider-Man nº 1!

 

 Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 39

LA VIDA DE MILES MORALES DESPUÉS DE UN CATACLISMO

Tras la finalización del choque contra Galactus, el Universo Ultimate acometió su último relanzamiento, el que, al cabo de un año, llevaría al cierre de la línea y a su asimilación por parte del Universo Marvel convencional. En Marvel planificaron una nueva etapa fundamentada en la continuidad de Miles Morales como Spiderman, además de sendos equipos radicalmente reformulados de Ultimates y Cuatro Fantásticos. Sólo Miles siguió encontrando el favor del público, en una operación con la que Brian Michael Bendis hizo que su personaje arreglara cuentas con el legado de Peter Parker, al enfrentarse no sólo al villano que había asesinado a éste… ¡sino al propio Peter Parker!

 

 

La nueva andadura se abrió con el número que conmemoraba las doscientas entregas publicadas hasta ese momento del Spiderman Definitivo. Bendis jugó con las cuentas, para un cómic que, más allá de sus cifras redondas, apostaba por celebrar el segundo aniversario, en “tiempo Ultimate”, de la muerte de Peter Parker. En tiempo real habían sido algo menos de tres años, puesto que Ultimate Spider-Man#160 USA (2011. Coleccionable Ultimatenº 64. Ultimate Spidermannº 30:La muerte de Spiderman) vio la luz hacia verano de 2011 y el Ultimate Spider-Man #200 USA lo hizo en primavera de 2014, pero si tenemos presentes las diferentes aventuras vividas por Miles así como el año que estuvo de baja tras el fallecimiento de su madre, podemos aceptar que, en los cómics, sí que habían transcurrido esos veinticuatro meses desde la despedida del Hombre Araña original. El guionista aprovechó para reunir a casi todos los grandes artistas que habían pasado alguna vez por la serie (con la imperdonable excepción de Stuart Immonen), recordar al héroe original y ya puestos sembrar algunas futuras tramas con las que condimentar la nueva serie de Miles, que se iniciaría a continuación de la salida del especial y cuyos siete primeros números están también reunidos en este tomo. El gran golpe de efecto llegaba en la viñeta final del episodio, que determinó por completo las siguientes andanzas del nuevo trepamuros. Te aconsejamos leer el comic antes de continuar con este texto, para no destriparte una de sus mejores sorpresas. Último aviso antes de poner las cartas sobre la mesa…

 

ATENCIÓN, SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ

 

¿Ya estás otra vez aquí? Sí, efectivamente, pese a que el Universo Ultimate fuera aquél en que los muertos permanencían muertos, Bendis se atrevió a recuperar a Peter, mediante una historia en la que las dudas que corroen a Miles sobre el regreso de su antecesor son las mismas que atormentan a los lectores. y que no llegan a disiparse ni siquiera cuando cae el telón. ¿Ha vuelto realmente el Spiderman original? ¿Cuál era el motivo de tal regreso, dada la inminente desaparición de la línea Ultimate? ¿Acaso trataba Bendis de dar un final feliz al personaje al que debía tanto, precisamente ante la cercanía de ese fin? Quizás sean cuestiones que sólo se responderán en un futuro próximo, más allá incluso de esta colección.

 

En cualquier caso, así fue como comenzó la segunda etapa de la vida de Miles Morales como Hombre Araña, lo que para el guionista se traducía en mostrarnos la manera en que actúa el protagonista, de dónde viene y hacia dónde se dirige. El veterano autor prometió historias que nunca hubiéramos podido tener con Peter: “Miles va a tomar el testigo de Spiderman y hacer cosas únicas y nuevas con él”, decía, al tiempo que reiteraba que su estancia en la cabecera no tiene fecha de finalización: “Mientras sea física, mental y contractualmente posible, voy a escribir esta serie. Ultimate Spider-Mansigue siendo el mejor trabajo que puedes tener en la industria del cómic. Es todo lo que siempre quisiste hacer con un superhéroe comercial, sin ninguna obligación hacia nada”.

 

Más allá de la resurrección de Peter Parker, había otra importante circunstancia que alimentaba la trama: nada menos que Norman Osborn. Al final de “Cataclismo”, SHIELD echó el cierre, y la consecuencia inmediata era que los supercriminales que hasta ahora estaban en su poder pasaban a depender de autoridades que no eran tan cuidadosas a la hora de mantenerlos prisioneros. ¡Y el primero en escapar no era sino el Duende Verde! ¿Cómo? ¿Pero no murió en la batalla final contra Peter? No exactamente: por cortesía de Nick Furia, eso es lo que pensaban hasta el momento todos nuestros protagonistas, pero si te fijas atentamente en la última viñeta de aquella mítica historia, Norman no estaba muerto, e incluso llegaba a sonreír, al contemplar que había eliminado a su archienemigo.

 

Y luego están los problemas personales de Miles, en especial la relación con su novia Kate. Aquí, Bendis ha buscado combinar dos vertientes: por un lado, la tradicción arácnida de que todos los secundarios del protagonista estén de alguna manera relacionados con su actividad superheroica, que es una herencia de los tiempos clásicos de Stan Lee. Por el contrario, la segunda circunstancia venía dada por el propio Bendis, que fue quien alteró el equilibrio de la fórmula cuando hizo que, nada más cumplirse el primer año de aventuras de su Spiderman Definitivo, éste revelara a Mary Jane la identidad secreta. El escritor siempre ha entendido que fue el detalle que lo cambió todo con respecto a la cronología clásica, y de hecho así lo da a entender a través de la conversación que mantienen la propia MJ con Miles.  Sobre esto, conviene también tener en cuenta la visión que del personaje tiene su dibujante, David Marquez: “Miles es un chaval que no tiene más cimientos que los que les proporcionan sus amigos. Ganke siempre ha estado ahí a su lado, pero ahora Miles forma parte de un nuevo grupo de héroes, que se están convirtiendo en su nueva familia. Debe encontrar una manera de que funcione un mundo en que no están sus padres y su antigua vida ha desaparecido. Está madurando y aprendiendo a manejarse como Spiderman y como superhéroe. Ahora que ha pasado el tiempo tiene más confianza y es más desenvuelto, pero todavía le queda mucho que aprender”.

 

Marquez, que ya estaba en la serie antes de “Cataclismo”, pero que en este punto tuvo por primera vez la oportunidad de participar en la fiesta que supone relanzar una cabecera, confesaba que le ofrecieron grandes oportunidades dentro de todo lo que estaba haciendo Marvel, pero que prefirió quedarse con Miles, porque sentía que era allí donde debía estar. Recordaba la manera en la que su destino se unió al del personaje, porque fue algo verdaderamente inesperado. No llevaba demasiado tiempo en Marvel, hasta el punto de que sólo había dibujado un episodio de Guerreros Secretos y Primera Temporada: Los 4 Fantásticos. “La oferta de trabajar en Ultimate Spider-Man vino de la nada”, dijo. “Llevaba leyendo la serie desde el principio y era un gran fan del trabajo que estaba haciendo Sara Pichelli en ese momento. Casi no pude creerme que me la ofrecieran. Pero una vez supe que era real, me comprometí al máximo con el reto. El hecho de que hayan decidido mantenerme en esta nueva etapa es, para mí, el mayor logro que he conseguido en mi carrera”. Marquez explicaba que lo mejor de trabajar con Bendis era lo fácil que resulta hacerlo. Sus guiones encajan en todo lo que le gusta dibujar, un equilibrio entre personajes intensamente caracterizados y acción a lo grande. Según leia cada trama descubría “increíbles oportunidades para hacer algo molón”. Otra ventaja de ambos autores era que los dos vivían en la misma ciudad, lo que les permitía verse habitualmente y compartir ideas acerca del camino de la serie.

 

Este arco argumental, con toda la fuerza que ha mantenido la colección durante todos estos años, venía a ya a oler a desperdida, e incluso Bendis se permitió un guiño al respecto, con la aparición de uno de esos locos cosplayerosque suelen verse en las comisarías de las aventuras de Spidey, casi siempre comentando a voz en grito detalles del evento o la noticia de moda. La gran diferencia era que aquí el muchachote disfrazado de Ms. Marvel se refería a la inminente “convergencia de los mundos”, a que “sólo una Tierra va a sobrevivir” y a que “todos estamos condenados”. Quizás sólo lo sabían los locos y los niños, pero “Secret Wars” esperaba a la vuelta de la esquina y nada volvería a ser igual.

 

 Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 38

EL SPIDERMAN NUNCA MÁS DE MILES: LA ETERNA TRAGEDIA ARÁCNIDA

El abandono de las redes por parte de Spiderman es una de las tradiciones más longevas que se asocian con el personaje. Ocurrió por primera vez a los dos años de la creación del trepamuros original, y más tarde la fórmula fue perfeccionada, con motivo de la llegada a su medio centenar de entregas, con la viñeta mítica de John Romita en la que Peter Parker dejaba el disfraz arácnido en un cubo de basura. Inicialmente, esa imagen era la portada de The Amazing Spider-Man#50 USA, pero Stan Lee prefirió utilizarla en el interior. Ahora, David Marquez la homenajea en la cubierta de la aventura que tiene lugar en este tomo, y en la que es Miles Morales quien dice “Spiderman nunca más”. Y con razón.

 

Miles lo ha intentado. Lo ha intentado de verdad. Ha intentado estar a la altura del reto que le ha planteado el destino. Ha intentado llevar el pesado manto de Spiderman, el poder y la responsabilidad que condujeran a Peter Parkera la tumba. Miles quería hacer las cosas bien. De verdad. Quería ser un superhéroe. Incluso peleó junto a los Ultimatespor salvar al país de una guerra civil. Pero Miles no pudo evitar que su madre Riomuriera durante una desastrosa batalla contra el temible Veneno, ni que su padre terminara en el hospital. Sin poder soportarlo más, Miles decidió dejar de ser elHombre Araña. Este volumen cuenta lo que ocurre a continuación.

 

Durante los dos primeros años de existencia del nuevo Spiderman del Universo Ultimate, su creador literario, Brian Michael Bendis, procuró desmarcarse en casi todos los aspectos imaginables del Hombre Araña original, de tal forma que reconociéramos las diferencias evidentes entre Peter Parker y Miles Morales. A su vez, buscó que los temas que abordara en las historias de este renovado trepamuros tuvieran resonancias conocidas y asimiladas por los seguidores del icono clásico. Podríamos decir que la letra de la canción era distinta, pero que la música se parecía mucho. El poder y la responsabilidad han estado marcadamente presentes en estas páginas, y en la trama que se viene desarrollando desde el anterior volumen afloran otras de las constantes en la existencia de Spiderman.

 

En primer término, tenemos la tragedia, el golpe mortal sobre el entorno del protagonista, como consecuencia de las aventuras de éste. Nadie vio venir el asesinato de la madre de Miles, e incluso podríamos haber imaginado que Jefferson tenía más papeletas para morir que su esposa. Si en algo es maestro Bendis es en sorprendernos, en salir por donde menos nos lo imaginábamos. Lo que ocurre es que, por el lado opuesto, la muerte de Rio Morales trae de inmediato el recuerdo de las figuras trágicas del Tío Ben o del Capitán Stacy, e incluso en este caso nos encontramos con la coincidencia de que la víctima tenía un último deseo para el trepamuros. Mientras que George Stacy, en The Amazing Spider-Man#90 USA (1970. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman: Por fin desenmascarado), rogaba a Peter que cuidara de Gwen, Rio Morales pedía a su hijo que guardase el secreto: que su padre nunca supiera la verdad.

 

“Miles se convirtió en Spiderman de una manera diferente. Es otro chico, es más joven y no tiene las neurosis que eran habituales en Peter. A su edad, el mundo es diferente”, afirmaba Bendis, que a su vez aportaba una reflexión de interés acerca de por qué decidió matar a Rio: “Me parecía que  ella era la que tenía el papel de cuidadora que era propio del Tío Ben, mientras que la posición de Jefferson era diferente. Es alguien que no es capaz de soportar la existencia de los superhéroes en el mundo. Tiene un problema con eso. No es una cuestión racista, sino sociológica. Así que pensé que tener a Miles atrapado en una casa con su padre, que de verdad le quiere, pero que no soportaría la verdad haría la serie más interesante. ¿Qué puede hacer Miles? ¿Cómo va a volver a ser Spiderman? ¿Porqué lo haría?”.

 

Este punto tan dramático ha sido el elegido por el autor para el comienzo del tomo que tienes en tus manos, y en el que lleva a cabo algo que sólo podría haber hecho en el Universo Ultimate: dar un salto de un año en el tiempo. Nos encontraremos a un Miles que ha crecido, que ha mantenido las telarañas colgadas durante todo ese tiempo y que ha cambiado a causa de la circunstancia traumática sufrida: “Cualquiera que haya perdido a alguien en su familia te dirá que la dinámica cambia radicalmente”, decía el escritor. “Cada uno comienza a aceptar papeles diferentes, lo quiera o no, y lo más probable es que al principio no se sienta demasiado cómodo al hacerlo y los demás tarden un poco en acostumbrarse. Además, Miles está en una dura encrucijada que le llevará a convertirse en un hombre. Hay cosas nuevas que ahora son importantes para él. La diferencia física entre los trece y los catorce años puede ser gigantesca, y Dave Marquez, que ahora es el dibujante fijo de la serie, consigue representarlo. Todo el mundo parece diferente”.

 

El truco de “un año después” se ha utilizado unas cuantas veces en el medio, y Marvel no se escapa. Por ejemplo, Chris Claremont recurrió a él cuando volvió a escribir La Patrulla-X, a comienzos de la década pasada. En muchas ocasiones, lo que suelen hacer los autores es dar el salto, mostrar cómo ha cambiado todo, y luego ir dando detalles sobre lo que ha pasado en esos doce meses, a través del socorrido recurso de los flashbacks. Bendis en cambio era categórico al respecto: no vamos a saber nada a través de las viñetas de ese año en blanco al que él mismo denomina “el año en que no pasó nada interesante”. Los únicos detalles que nos quedan son éstos que el mismo autor ofrecía: “Ha sido un año de dolor y de pérdida. No es algo dinámicamente interesante para mostrar en un cómic. Y creo que la mayoría de la gente puede imaginarse cómo fue ese año, sobre todo si te fijas en qué punto están ahora los personajes. Es fácil ver cómo han llegado aquí. Miles no hacía más que esconderse en su casa, te lo puedo asegurar. De esta forma, me limito a saltar a la parte buena. Si lo he hecho bien, no sentirás que te has perdido nada”.

 

 Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 37