ARMA X 16: GUERRA INTERNA

Se veía venir. La decisión de Dientes de Sable de incorporar a un asesino fuera de toda redención, como es Rojo Omega, no iba a sentar demasiado bien a algunos integrantes del equipo. Dudábamos que le gustara a Dominó, o incluso a Dama Mortal, pero sabíamos, con completa seguridad, que Sendero de Guerra se opondría con todas sus fuerzas. Mientras El Viejo Logan sigue fuera de circulación, él queda como único elemento opositor dentro de Arma X. Greg Pak y Fred Van Lente han sido muy agudos a la hora de elegirlos porque, como dice Yuriko, James Proudstar es más fuerte que ninguno de los otros integrantes. ¿Basta La Guardia de Invierno para derribarlo? Pues al parecer sólo son capaces de contenerlo un tiempo. A tener en cuenta que estos héroes al servicio del gobierno ruso son los herederos directos de los antiguos Supersoldados Soviéticos. De hecho, muchos de los que estuvieran allí también lo están aquí. Para más detalles, La Guardia de Invierno debutó en Iron Man vol. 3, #9 USA (1998), cortesía de Kurt Busiek y Sean Chen, y suelen ser el recurso de urgencia de todo guionista que ambienta su historia en Rusia.

DEMASIADO OBSTINADO PARA CAER Imagina un gran país venido a menos. Antes era un imperio, cuyas conquistas se extendían por todo el planeta y cuyo sistema político fue considerado como un modelo a seguir por decenas de naciones y millones de personas. Pero, un buen día, todo se derrumbó. Las convicciones que habían sostenido a esa superpotencia resultaron ser falsas y erróneas. Su sistema económico colapsó. Los restos del imperio siguieron ahí, más como un recuerdo de la supuesta grandeza de otro tiempo que como algo provechoso sobre lo que edificar el futuro. Así es Rusia hoy en día, y así lo refleja este cómic. En especial, esa impresionante página doble con la que se abre la historia y que nos muestra el equivalente a un Helitransporte tal y como lo construyeron los ingenieros de la antigua Unión Soviética. Y, como ocurría cada vez que estos trataban de imitar la tecnología occidental, el resultado es tosco, aparatoso y gris. Muy lejos quedan las líneas estilizadas de los Helitransportes de SHIELD: los soviéticos primaban la funcionalidad por encima de cualquier otro fundamento. Construían con el objetivo de que las cosas durasen décadas, y por eso las hacían así, como si la belleza estuviera reñida con el rendimiento. “Formidable”, dice Dominó cuando contempla la nave. “Fea”, añade Dama Mortal. Y ambas tienen razón.

DESCUBRIENDO A RICARDO LÓPEZ ORTIZ
“Cinético”, así es como define la editorial Image el estilo de dibujo de Ricardo López Ortiz. En contra de lo que pudiera parecer por el nombre, este artista no es español. Nacido en Bayamón (Puerto Rico), vive en Brooklyn, desde donde ha producido un buen número de obras escritas por Alex Kot (Vengadores Secretos), como es el caso de Wolf y Zero. Mark Millar se ha hecho con sus servicios para encargarse de la última miniserie protagonizada por Hit-Girl y ambientada en el universo de Kick-Ass. Tras esto, ha pasado a Marvel, a encargarse de este y el próximo número de Arma X. Anteriormente, el lector español ya le conocía, por el cruce de El Alucinante Hulk con “Monsters Unleashed!” y por la miniserie de Kingpin ambientada en el contexto de “Civil War II”. La siguiente parada es una miniserie que enfrenta a Masacre con Pantera Negra, y que publicaremos dentro de Las minis de Masacre. Su manera de dibujar, tan, tan particular, hace que sea difícil olvidarse de él una vez has visto uno de sus cómics. Y sí, es cinético, pero también un poco caricaturesco, divertido y salvaje. Es uno de esos dibujantes que dividen a la audiencia, no cabe duda. ¿A favor o en contra? Nosotros, después de echar un vistazo a su peculiar manera de hacer las cosas, lo tenemos claro: muy a favor.

ARMA X 15: ¡BIENVENIDO, ROJO OMEGA!

Ahora tocaría añadir eso de que “¡Ojalá sobrevivas!”, que le dijeron a Kitty Pryde en portada cuando se unió a La Patrulla-X y que, desde entonces, se ha convertido en toda una tradición cada vez que alguien se apunta a un grupo mutante, pero esta vez el deseo deberíamos lanzarlo a los restantes miembros del equipo, dado que Rojo Omega es uno de los peores asesinos y criminales que frecuentan el entorno del Homo superior. Este personaje es el resultado del noventerismo en estado puro: los lectores contemplaron su aspecto por primera vez en un memorable pin-up de X-Men #1 USA (1991. 100% Marvel HC. La Patrulla-X: Génesis Mortal 2.0), junto con otros villanos que aparecerían en posteriores aventuras. Ocurre que Chris Claremont se fue en el tercer número, y todas esas amenazas fueron presentadas por un Jim Lee desatado y sin cortapisas. En concreto, Arkady Gregorivich Rossovich, que es el verdadero nombre de este sujeto, llegó en el cuarto número, ya metidos en 1992, y enseguida se desveló como un oponente perfecto para Lobezno. Al igual que éste, Rojo Omega es el resultado de uno de tantos empeños fallidos en recrear un Supersoldado similar al Capitán América, en este caso al servicio del KGB, y con el detalle de que, en su vida anterior, era un asesino en serie. Mientras Lobezno tiene sus garras de adamántium, Arkady cuenta con látigos retráctiles implantados. Y aunque se ha enfrentado en alguna que otra ocasión más con La Patrulla-X, el villano ha concentrado sus esfuerzos en Lobezno a lo largo de los años. Pese a lo que pudiera parecer, no estamos en absoluto ante un personaje sobreutilizado, de manera que, en este cuarto de siglo largo de existencia no ha alcanzado todavía el centenar de apariciones.

DE HOZ Y COZ
Fíjate que, cuando se presentó a Rojo Omega, la Unión Soviética acababa de disolverse. Pese a todo, los símbolos del pasado pesan como una losa, de forma que, a la hora de enseñarnos el equivalente ruso actual de SHIELD, en Marvel no han tenido mejor idea que nombrarlo como SICKLE, un acrónimo, con significado todavía por descubrir, pero que, como palabra, se traduce al castellano como hoz. Ojo, porque esta hoz lleva ya algunos meses poda que te poda. El concepto fue ya apuntado por Marc Guggenheim en X-Men Gold #11 USA (2017. Patrulla-X Oro nº 68), a cuenta del viaje de los mutantes a Rusia y al encuentro que allí tuvieron, precisamente, con Rojo Omega. Una vez terminaba la batalla, Coloso dejaba caer que SICKLE había puesto al villano bajo su custodia, lo que enlaza con la historia que acabamos de leer, y en la que hemos descubierto que el director de la agencia es nada menos que el hermano de éste.

EL NUEVO EQUIPO
Ten presente además que Rojo Omega es la primera, pero no la última, de las incorporaciones que traerá para el grupo el liderazgo de Dientes de Sable. Se trata de un proceso que culminará en Arma X nº 18, ya en enero del año que viene, y que incluso acarreará un cambio de nombre. “Rojo Omega, para mí, es el más noventero de todos los personajes”, comentaba al respecto Fred Van Lente con Dave Richards, de Comic Book Resources. “Es muy divertido de escribir y supone un buen contraste con Dientes de Sable, porque en muchos aspectos es incluso más salvaje que Victor. En los siguientes números, veremos nuevos mutantes y algunos cameos sorprendentes… bueno, quizás no tan sorprendentes si tenemos en cuenta que la historia transcurre en Rusia. Siempre me gusta cuando La Patrulla-X interactúa con personajes que están fuera del circuito de los mutantes”. Y añade: “Una vez hayamos acabado la historia, puedo prometer que al menos tendremos dos nuevas incorporaciones”.

 

Spot On aparecido originalmente en Arma X nº 15

ULTIMATE X: NACIMIENTO, DESTRUCCIÓN Y RENACIMIENTO

«Ultimatum» puso de revés el Universo Ultimate, pero sobre todo rompió en mil pedazos a los mutantes de La Patrulla-X. No en vano el caos desatado durante la saga era consecuencia directa del descubrimiento de que el homo superior no era más que una creación artificial, en lugar del siguiente paso de la humanidad. A lo largo de una demoledora saga en cinco partes, Jeph Loeb, un guionista sin miedo a romper jarrones chinos, y el viejo conocido de la casa David Finch narraron el combate definitivo entre Magneto y la humanidad, un apocalíptico choque en el curso del cual murió la plana mayor de los héroes y villanos del Universo Ultimate, entre ellos muchos de los hombres-X y sus enemigos.

 

En la lista de bajas estaban incluidos las más importantes piezas de La Patrulla-X, como Lobezno, Cíclope, el Profesor Xavier o Magneto, pero también otros, que se habían ganado un lugar en el corazón de los lectores: El Ángel, La Bestia, Dazzler, Emma Frost, Rondador Nocturno, Polaris, La Mole, Juggernaut… ¿Qué es lo que pretendían realmente Loeb y Marvel con semejante masacre? Muy sencillo: devolver la atención de los lectores al Universo Ultimate, pero también convertirlo en un lugar imprevisible, donde cualquier cosa pudiera ocurrir, incluso lo que pareciera imposible.

 

Es en ese contexto, en el que los mutantes volvieran a ser señalados como el principal peligro a erradicar de la faz de la Tierra (tal y como ocurría en el comienzo de Ultimate X-Men, con aquellos Centinelas que pisoteaban mutantes), es donde se sitúa este proyecto, Ultimate X, que apuesta por desvelar el destino del homo superiordentro de este cosmos particular y una vez que han perdido la consideración de héroes que algún día llegaran a atesorar. Lo paradójico del caso es que es el propio Jeph Loeb, el hombre que firmó la hoja de defunción, el que ahora se hace cargo del nuevo alumbramiento. Aquí se debe recordar que estamos ante un autor de dos caras. Es capaz de hacer obras palomiteras al máximo, que parecen verdaderos blockbustersveraniegos dirigidos por Michael Bay, y por las que recibe más palos que una estera… Y a su vez es capaz de acometer proyectos con un eminente tono clásico y nostálgico, como pudieran ser Superman: Las cuatro estaciones, Batman: El largo Halloween, o su serie de colores para Marvel (Daredevil: Yellow, Spider-Man: Bluey Hulk: Grey), donde el recurso primario es la minuciosa caracterización de los protagonistas, la búsqueda de la conexión emocional con los lectores y la recreación nostálgica de un tiempo pasado. Estas obras, al contrario que las primeras, sí consiguen la aclamación popular y el aplauso de la crítica. Es en ellas donde sale a flote el Loeb más desconocido, el que es un apasionado seguidor de los superhéroes que atesora todos y cada uno de los cómics publicados por Marvel y DC desde comienzos de los años sesenta.

 

Ultimate Xparte de los acontecimientos de «Ultimatum», pero se sitúa en el segundo apartado de obras, con una trama que sigue la estructura narrativa clásica de las aventuras de fundación de equipo, en especial el Giant-Size X-Men #1 USA (1975. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X nº 1), con el que se diera a conocer la «segunda génesis» de los mutantes. Esto es, con la presentación pausada de un puñado de personajes que son reclutados por una suerte de mentor para formar parte de un nuevo grupo de superhéroes. Entre los miembros, hay algún que otro viejo conocido junto con mutantes nunca antes vistos, y todos mantienen alguna particular conexión con el pasado. La gran atracción dentro de ese elenco está en primer lugar de todas, ya que se trata del hijo de Lobezno. La muerte de Logan fue una de las sorpresas más inesperadas de «Ultimatum», pero parece que en La Casa de las Ideas querían darse prisa en encontrar un sustituto. Loeb recurre para ello a un relato iniciático que evoca de inmediato al origen de Spiderman o a películas como American Grafitti. No faltan tampoco referencias a las circunstancias del Lobezno de la Tierra-616, de manera que las personas que han criado al vástago de Logan responden a los nombres de Jimmy y Heather Hudson, y serían por lo tanto el equivalente a la pareja que, en la continuidad clásica, le rescató de los bosques canadienses y le devolvió a la humanidad.

 

Pero este nuevo Lobezno, que Loeb nos insiste en diferenciarlo de su padre en casi todos los aspectos, salvo en los poderes curativos y en las características garras, no es sino el comienzo de un camino que tiene como objetivo descubrir qué le espera a los hombres-X a partir de ahora. Para averiguarlo, tendremos que descubrir a mutantes que no conocíamos hasta el momento, pero también saber qué ha sido de los que pertenecieran a La Patrulla-X y consiguieron escapar a la masacre de «Ultimatum», o de aquéllos que trataban de llevar una vida normal, como es el caso de Liz Allen, la compañera de instituto de Peter Parker que resultó ser hija de La Mole. A este respecto no hay que olvidar el escalofriante papel de este villano en «Ultimatum»: durante la crisis, protagonizaba uno de los momentos más salvajes que se hayan visto jamás en el Universo Definitivo, cuando devoraba las entrañas de La Avispa y luego encontraba la muerte a manos de Hank Pym, quien a su vez le arrancaba la cabeza de un mordisco. Si a Liz le costaba aceptar su condición mutante, ¿cómo puede afrontar las terribles acciones realizadas por su padre?

 

El toque clásico queda apuntalado por la labor gráfica de Arthur Adams, el que fuera uno de los dibujantes más destacados de la Franquicia Mutante durante los años ochenta, especialmente recordado porLa Patrulla-X: Las guerras asgardianas. Adams, precursor en aquel entonces de la influencia manga y el detallismo excesivo que luego serían moneda común en los noventa, no suele prodigarse en exceso, dada su reconocida lentitud, pero tiende a contestar afirmativamente a las llamadas de Loeb, autor con el que ha colaborado en ocasiones puntuales y con el que siempre se ha divertido extraordinariamente. Pese a llevar en el tajo desde hace tres décadas, Adams mantiene toda la fuerza que tuviera entonces, de forma que podría codearse con cualquiera de las nuevas estrellas del siglo XXI y la única lástima es que no se prodigue con mayor frecuencia, porque su trazo abre las puertas a un mundo brillante en el que perderse.

 

El de crear un formidable entretenimiento es, ni más ni menos, el propósito principal de este cómic, que cumple con creces. Pero Ultimate Comics. Xtambién nos enseña que, después de la tragedia ocurrida, después de toda esa muerte y destrucción, aguarda un mañana esperanzador dentro del Universo Ultimate, y los mutantes formarán parte esencial del mismo. Estamos ante el «Capítulo Cero» de una nueva fase. La intención de Marvel estaba en lanzar, acto seguido, una nueva colección de La Patrulla-X Definitiva. Tardaría en llegar más tiempo del inicialmente previsto, pero su detonante no podía haber sido más delicioso.

 

Artículo aparecido en Ultimate X: El hijo de Lobezno