SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 22: BIZARRADAS ARÁCNIDAS DE LOS SETENTA

El Amazing #100 marcaba la llegada de la serie arácnida a un número tan significativo como el cien, que también suponía el último episodio que escribió The Man, al menos por el momento. Después de firmar un centenar de entregas consecutivas, la cara visible de Marvel se tomaba unas vacaciones de cuatro meses, las primeras en mucho tiempo, durante las que colaboró con el director de la Nouvelle Vague francesa Alain Resnais en un proyecto titulado The Monster Maker (p. 129).

 

The Amazing Spider-Man: From Beyond The Grave!(1972) fue un LP que contenía temas musicales de Ron Dante, el vocalista de The Archies, con el actor Rene Auberjonois poniendo voz al trepamuros, y con ilustraciones de John Romita en portada, contra e interior de carpeta, donde había un serial de cinco tiras mudas, en que Jazzy revisaba el origen de Spidey y aparecían El Buitre, El Lagarto, El Duende Verde, Kingpin, Tía May y el Doctor Extraño (p. 129).

 

En Japón, Peter Parker pasó a ser Yu Komori, un aplicado estudiante de Tokio, enclenque, impopular y ratón de biblioteca, al que le picaba una araña sometida accidentalmente a un experimento. Como consecuencia de ello, adquiría poderes arácnidos, y a continuación inventaba sus lanzarredes y cosía el traje de Spider-Man (p. 130).

La convencionalidad de las primeras aventuras evolucionó progresivamente, acercando la angustia del protagonista al espíritu de la época Ditko, y añadiendo temas que los lectores americanos nunca habían visto por su excesiva crudeza o realismo. Particularmente impactante fue el quinto arco argumental, que comenzaba con el rescate, por parte de Komori, de una chica que estaba siendo sometida a una violación múltiple y que llegaba a pensar que el joven era uno de sus atacantes (p. 130).

El responsable de adaptar Spidey a los modos japoneses fue Ryoichi Ikegami (29 de mayo de 1944), que luego se hizo famoso por mangas como Mai The Psychic Girl, Crying Freemany Sanctuary. Fue el primer autor completo en desarrollar historias del trepamuros (p. 130).

Según Ikegami, el motivo de que la editorial Kodansha le diera el trabajo de reinventar al trepamuros fue su estilo realista, frente al aspecto más cartoonde grandes autores de la época, como Osamu Tezuka, y de hecho el artista maduró a lo largo de la serie, acentuando aún más ese rasgo (p. 130).

 

Los lectores estadounidenses sólo supieron de tan particular reformulación del mito por una mención de pasada en la Stan Lee’s Soapboxde los cómics aparecidos con fecha de portada de marzo de 1971. En ella, The Man ni siquiera entraba en detalles al respecto, ya que sólo aludía a que uno de los mayores editores de revistas de Japón estaba presentando a Spider-Man a su entusiasta audiencia, para acto seguido pasar a detallar el resumen de la filosofía marvelita que había transmitido a los socios nipones (p. 131).

 

El manga propiamente dicho no se publicó en occidente hasta 1997, en una colección de treinta y una entregas y en las que La Casa de las Ideas recuperaba parcialmente el material japonés: se publicaron ocho de los trece arcos argumentales. Las discretas ventas imposibilitaron completar el proyecto (p. 131).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

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