LOS PRIMEROS BALANCEOS DE MILES MORALES: EL MERODEADOR

Tienes trece años, vives en Brooklyn, vas a una escuela dedicada a alumnos brillantes como tú, estás en medio de una explosión hormonal, cada cosa que te ocurre parece la más importante que haya sucedido jamás, tus padres no te comprenden, perteneces a una minoría racial, y por si fuera poco una araña modificada en un laboratorio te ha transformado en un superhéroe. Uno muy especial: el que ha elegido el destino para sustituir a Peter Parker, el chaval que viviera y muriera salvando al mundo y a los suyos bajo la identidad de Spiderman. Eres Miles Morales, eres el nuevo Spiderman y pronto descubrirás que tú tampoco lo vas a tener fácil.

Hay una lección que Brian Michael Bendis aprendió muy bien durante todos los años en que estuvo narrando las aventuras de Peter Parker como el joven Hombre Araña del Universo Ultimate. No basta el traje, o los poderes, o ni siquiera el nombre, para convertirse en Spiderman. El personaje más popular de Marvel lo es por muchas otras razones, pero la primera de ellas resulta evidente para cualquiera: se trata de la persona debajo de la máscara. Peter Parker no era la identidad civil que se había creado Spiderman para pasar inadvertido entre sus semejantes. Todo lo contrario: Spidey era en realidad el desahogo de Peter para huir de las preocupaciones del día a día, pero también algo más, el recordatorio permanente de un error trágico y fatal, el que condujo a la muerte de su Tío Ben después de que dejara escapar a su asesino. El papel del trepamuros tiene dos caras. Está la parte colorista y divertida, la de saltar por los tejados, balancearse entre los edificios de Nueva York, derrotar coloridos villanos y burlarse de los editores con afición a gritar. Pero también está la parte dolorosa. «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad», es una lección que Peter aprendió por el peor de los métodos posibles, en sus propias carnes, y es algo que Miles Morales todavía tiene que descubrir en estos primeros pasos de su carrera como superhéroe.

 

Porque Miles ha aceptado el papel que el destino le ha querido otorgar y ha comprendido que no es un juego de niños: el tipo que antes hacía lo mismo que él hace ahora fue asesinado por un monstruo horrible. Pero, por mucho que le haya impactado la historia de Peter Parker, es algo que le ocurrió a otro. A Brian Michael Bendis le falta hacerlo íntimo y personal. Y a tal fin está consagrado el segundo volumen de las aventuras del nuevo Spiderman. Miles también tiene un tío. Se llama Aaron, y no tiene nada que ver con el Tío Ben. Más bien es todo lo contrario. Si el Tío Ben se alzó como el mentor póstumo de Peter, que asumió sus lecciones como las máximas por las que guiarse en la vida, Miles va a encontrar en el tío Aaron a un maestro cuyas enseñanzas ni siquiera desea y cuya moral le sitúa en las antípodas de Ben Parker. A veces, el juego de buscar paralelismos entre personajes similares resulta más efectivo cuando funciona de manera inversa.

 

Y pese a que hemos cambiado de trepamuros, Bendis continúa estableciendo ecos entre el Universo Ultimate y el Universo Marvel clásico. De esta manera, ahora presenta a una nueva versión de El Merodeador, el personaje del mismo nombre que hiciera su debut enAmazing Spider-Man#78 USA (1969. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman: Por fin desenmascarado). Hobie Brown era un adolescente afroamericano que vivía en el Bronx y tenía un trabajo como limpiaventanas, hasta que fue despedido y decidió aprovechar su talento de inventor para crearse un traje de enmascarado con el que trepar por las paredes, llevar a cabo un robo y, ya en su identidad civil, devolver el botín y convertirse en un héroe. Spidey conseguía convencerle de que desistiera de tales propósitos, y El Merodeador abandonó la senda del crimen para convertirse en un héroe más y, ocasionalmente, echar una mano al cabeza de red. Hay un dato curioso al respecto, y es que el nombre de El Merodeador fue sugerido a John Romita por su hijo Johnny, un chaval que años más tarde se convertiría en el legendario artista al que todos conocemos como John Romita Jr. Hay algunas circunstancias del original que se repiten con la versión Ultimate, pero más allá de esos pocos detalles Bendis ha ido con él por un camino totalmente distinto. Así, la referencia fundamental a la hora de diseñar el disfraz y las armas que utiliza el villano no es otra que la de El Conmocionador, otro villano arácnido de los dorados tiempos de Romita, con traje acolchado y muñequeras repulsoras, que de hecho ya cuenta con su propia versión Ultimate: Peter y él se encontraron en unas cuantas ocasiones, en las que el villano siempre quedó en el más absoluto de los ridículos. Como muestra, echa un vistazo a Ultimate Spidermannº 2: Curva de aprendizaje y Ultimate Spidermannº 8: Veneno. Allí podrás constatar que los repulsores de El Conmocionador definitivo tienen un diseño distinto al del villano clásico, mientras que los que usa El Merodeador, así como el efecto visual del disparo, son casi idénticos a los del original. En el extremo opuesto se sitúa otro contrincante clásico que pasa por proceso de actualización. Se trata de El Escorpión, aunque en este caso puede afirmarse que con el criminal de cola mecánica y vistoso traje no le une nada más que el nombre. Bendis ha creado desde cero a un Escorpión que parece haberse escapado de algún episodio de Breaking Bad.

 

El guionista se reserva además nuevas conexiones del nuevo trepamuros con el viejo. En estas páginas, veremos a Miles luchar contra El Anillador, aquel ratero que siempre hacía el ridículo cuando se enfrentaba a Peter, o contra el mucho más peligroso Rojo Omega, y también tendremos la ya clásica visita a comisaría, donde volvemos a encontrarnos la inevitable escena con algún tipo disfrazado de superhéroe siendo custodiado por la policía. Fue una tradición que comenzó en los inicios del primer Ultimate Spiderman, cuando lo dibujaba Mark Bagley, y luego se seguiría viendo a lo largo de toda la serie, incluso cuando fueron otros los artistas. En el lado de la ley, apunta la vuelta de un viejo amigo, Frank Quaid, el capitán de policía que fuera el sustituto de la Capitana Jean DeWolff tras la muerte de ella y que ayudó a Peter en unas cuantas ocasiones. Su debut tuvo lugar enUltimate Spider-Man#110 USA (2007. Ultimate Spiderman nº 19; La saga del clon). Al contrario que DeWolff, que estaba metida hasta las cejas en la corrupción policial, Quaid es un tipo honesto y en el que se puede confiar. Por último, en estas páginas nos aguarda el regreso de dos personas fundamentales y muy cercanas a Peter Parker, destinadas a jugar un papel de referencia en la vida del nuevo Spiderman. Con la mayor naturalidad del mundo, gran parte del reparto de la anterior serie va uniéndose al mundo de Miles Morales.

 

El terreno artístico ofrece nada menos que a tres dibujantes para un único volumen. El primero es Chris Samnee, un maestro de la línea simplificada, el estilo narrativo cartoony la elegancia personificada, que con posterioridad alcanzaría la aclamación popular gracias a su trabajo junto a Mark Waid en Daredevil. A continuación, regresa brevemente la creadora gráfica de Miles, Sara Pichelli, aunque pronto ha de marcharse hacia otro destino, también relacionado con nuestro héroe, y que será recopilado en el siguiente tomo. Se trata, nada menos, que del encuentro entre Miles y el Peter Parker clásico, de la Tierra-616. Pichelli se resistió con uñas y dientes a dejar de dibujar la serie, pero Bendis la convenció de que ninguna otra persona podría encargarse de ese crossoverentre los dos Hombres Araña, Por último, entra en juego David Marquez. Más allá de la anécdota de que un latino dibuje al personaje latino más destacado de Marvel, este artista nacido en Londres pero crecido en Houston, proviene del campo de la animación, donde trabajó en A Scanner Darkly (2006), aquel extraño experimento que adaptaba un relato de Philip K. Dick mediante la técnica de la captura de movimiento. Posteriormente, cambió de sector, para saltar a los cómics, donde abordó varios proyectos independientes, así como algunos encargos de Image, antes de llamar la atención de Marvel, donde realizaría episodios sueltos en diversas series antes de pasar a ocuparse dePrimera temporada: Los 4 Fantásticos.De ahí saltó a Spidey, lo cual fue una toda una sorpresa para él: “Tuve que releer varias veces el correo electrónico para estar seguro de que no me estaba imaginando cosas”, bromeaba. “He estado leyendo la serie intermitentemente desde que empezó, pero me quedé atrapado con ‘La muerte de Spiderman’ y con el lanzamiento del nuevo trepamuros. Me siento increíblemente honrado de que me ofrezcan un proyecto tan importante en un punto tan relativamente prematuro de mi carrera”.

 

 Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 33

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