LA GUERRA DE VENENO: EL IRRESISTIBLE ENCANTO DE LOS SIMBIONTES

En los primeros meses de su carrera como superhéroe, Miles Morales ha combatido contra unos cuantos villanos, se ha enfrentado a su propio tío, ha participado en la Segunda Guerra Civil de Estados Unidos e incluso ha luchado codo con codo con los Ultimates. Pero nada de lo que ha vivido desde que le picó la araña genéticamente modificada le ha preparado para la gran prueba a la que se enfrentará a continuación. Miles va a luchar contra Veneno, uno de los peores enemigos con los que se cruzara Peter Parker, el Hombre Araña original. Y cuando todo termine, su vida nunca volverá a ser la misma.

 

Hay villanos que conviene utilizar sólo en ocasiones muy determinadas, porque son tan especiales que su abuso puede conducir al agotamiento. Brian Michael Bendis lo sabe muy bien. Asistió, a finales de los ochenta y primeros noventa, a la irrupción en escena de Veneno. El que fuera el gran enemigo arácnido de The Amazing Spider-Man #300 USA (1988) se hizo tan popular entre los lectores que, al cabo de un tiempo, aparecía casi tanto en la serie como Tía May o Mary Jane. La fórmula se hizo repetitiva y se desgastó lo suficiente como para que el personaje perdiera toda la fuerza que tenía en los inicios. El guionista de Ultimate Spider-Man no quería que ocurriera lo mismo con la versión definitiva del simbionte, así que dosificó con sabiduría sus encontronazos con Peter Parker. Si echamos un vistazo al recorrido de la colección, encontraremos a Veneno únicamente en dos volúmenes. El primero fue el Coleccionable Ultimate nº 16. Ultimate Spiderman nº 8, donde Bendis nos narró el origen de su criatura. No es mal momento para recordarlo, aunque en el cómic que estás a punto de disfrutar Gwen Stacy y Mary Jane nos pongan a todos en antecedentes, con uno de los resúmenes de acontecimientos pasados más divertidos que se hayan hecho jamás.

 

Todo había comenzado con un compuesto revolucionario que crearan el padre de Peter Parker y el de Eddie Brock con el objetivo fallido de curar el cáncer. La fórmula permaneció oculta en un laboratorio hasta que fue descubierta por Brock y éste confesó su existencia a Peter, con quien entonces se había reencontrado después de muchos años sin que ninguno de los dos supiera del otro. Tras pasar por manos del Spiderman original, el simbionte acabó en poder de Eddie, quien se transformó en Veneno y como tal se enfrentó contra el trepamuros. El siguiente encuentro se hizo esperar mucho. No tuvo lugar hasta el Coleccionable Ultimate nº 50. Ultimate Spiderman nº 23, en el que se venía a reconstruir la historia del videojuego basado en el personaje que hace algunos años escribiera Bendis junto a Brian Reed. Veneno también apareció en la etapa de The Ultimates escrita por Jeph Loeb y dibujada por Joe Madureira, pero en el curso de la misma se descubría que no era el auténtico Veneno. ¡Y se acabó! No es extraño que la reaparición ante el nuevo Spiderman del simbionte, y que éste cuente con un nuevo huésped, se presente con los ropajes de un gran acontecimiento.

 

La acción comienza con lo que en Marvel se dio en llamar un “Punto de Arranque”: números especiales, integrados en la colección pero al margen de su discurrir general, que servían de marca para que un aficionado pudiera incorporarse a una determinada cabecera. “Es nuestro gran preludio a la historia de Veneno que llevamos un tiempo queriendo hacer”, comentaba Bendis al respecto. “Como todo buen ‘Punto de arranque’ que se precie, establecemos todo lo que necesitas saber sobre Miles. Conozcas o no la historia previa de Veneno, es un buen lugar para empezar a leer la serie”. Pero, por extraño que pueda parecer, no era Miles el protagonista de ese prólogo, sino Betty Brant, una de las reporteras del Daily Bugle y, que en la continuidad clásica, fuera la primera novia de Peter Parker. Bendis, ayudado por David Marquez, hizo un extraordinario trabajo de caracterización con Betty y de suspense alrededor del descubrimiento de un secreto vital para Spidey, que se coronaba con un final que nadie hubiera imaginado y que deja con la boca abierta.

 

Y a continuación, tenemos ya la aventura propiamente dicha, para la que Sara Pichelli regresa a la serie que la hiciera mundialmente famosa. De cara a plasmar a Veneno, la artista italiana recogió las influencias previas de Stuart Immonen y de Mike Deodato, en cuanto a criatura terrorífica de tamaño gigantesco, pero añadió también un toque alienígena muy personal, que alejaba al máximo a Veneno de la representación que hiciera en su momento Mark Bagley. En cuanto a Bendis, nos procuraría un relato en el que ligaba la identidad del monstruo con el origen del nuevo Spiderman. Podría decirse, en cierta forma, que, al igual que el Peter Parker clásico se sentía culpable de la existencia de su adversario, por haber traído a la Tierra al simbionte alinenígena de las Secret Wars, Miles puede llegar a la determinación de que es responsable de cuantos crímenes cometa la criatura. De ahí la importancia máxima que ofrece el final de este volumen, puesto que alterará el destino del nuevo Spiderman como no podíamos haber imaginado, obligará a un salto temporal de más de un año cuando nos reencontremos con él y abrirá la puerta a futuras historias.

 

 Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 36

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