EL ASOMBROSO SPIDERMAN 146: SUPERHÉROES EN EL GERIÁTRICO

Cuando imaginamos el ocaso de nuestros mitos, éste no suele ser agradable, pero al menos sí épico. Los aventuramos en una lucha final contra sus enemigos, en una última carga de la que no saldrán bien parados. En pocas ocasiones los situamos en el desenlace que nos suele corresponder a los meros mortales, el de ancianos agotados y abandonados en una residencia, viendo pasar los días y esperando que llegue el último de ellos, mientras se alimentan a base de sopas y purés y encuentran su mayor logro en salir al patio un rato y su mayor diversión en echar un bingo antes de irse a la cama. Pero hete aquí que Robbie Thompson ha roto con los tópicos, y para Spidey y Masacre ha elegido la segunda, y menos dramática, de las opciones, en un viaje al futuro que llegará de manera discontinua. Dicho de otra forma: cada pocos episodios, nos encontraremos con uno de ellos protagonizado por estas dos viejas glorias retiradas. La idea, si sigues habitualmente las aventuras del Mercenario Bocazas, seguro que te suena. Durante la recién acabada etapa de Gerry Duggan en Masacre, este guionista hizo varios team-ups que transcurrían en el pasado del Universo Marvel, y también se atrevió a mostrarnos la situación de Wade Wilson en el año 2099. El esquema era el mismo que vamos a ver aquí: una historia que se narraba de manera intermitente, que en principio funcionaba de forma autónoma, pero que explicaba algo que, en cierta forma, impactaba en la línea temporal del presente. Hay que tener en cuenta que el que fuera editor de Masacre en aquel entonces, Jordan D. White, es quien se encuentra detrás de la colección que aquí nos ocupa… ¡y se ha traído algunos viejos trucos con él!

 

DOS VIEJOS GRUÑONES

Como nos pasa a nosotros, el guionista estaba pensando en la maravillosa pareja cómica que formaban Jack Lemmon y Walter Matthau y que, después de haber encabezado memorables películas desde los años sesenta, se reunieron, ya ancianos, en el filme Dos viejos gruñones (1993). ¡Fíjate que incluso hay un vínculo de esa película con el mundo arácnido, puesto que la protagonista femenina era Ann-Margret, en la que se basó John Romita para la creación gráfica de Mary Jane! No es la única referencia que se le ocurre a Thompson. Llega a hacer comparaciones de lo más retorcidas: “Puede ser Dos viejos gruñones con superpoderes! ¡O Las chicas de oro, pero con chicos! ¡O Cocoon sin alienígenas, pero con peleas! ¡Nah, es El Viejo Wilson y El Viejo Parker! ¡’Nuff Said!”, proclamaba. El caso es que el escritor estaba pensando en hacer una historia amable, con estos dos abueletes y sus batallitas, pero le salió algo mucho más oscuro de lo que tenía inicialmente pensado. “Debo confesar que, cuando expuse la idea por primera vez, pensé que el tono iba a ser más ligero, como si se tratara de una parodia”, explicaba el guionista a nuestro compañero Tim Stevens, de Marvel.com. “Todavía hay mucho de ese tipo de humor que la gente puede esperar, pero me sorprendió descubrir que los guiones eran mucho más emocionales. Llegar a escuchar a estos muchachos acerca del final de sus carreras resultó de verdad fascinante. También me inspiré mucho en los diseños preliminares que de El Viejo Wilson y de El Viejo Parker hizo Scott Hepburn. Se veían superdivertidos y dinámicos, pero había mucho peso emocional en las caras que dibujó. Tanta historia, tanta pérdida… Quiero tanto a estos viejos petardos que no puedo esperar a que la gente lo vea”.

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