S.H.I.E.L.D.: RESOLUCIÓN – TODO SE ACABA… ESTA VEZ DE VERDAD

2012 fue el año de la guerra entre Los Vengadores y La Patrulla-X y del lanzamiento de “Marvel Now!”. Fue el año en que terminó el Capitán América de Ed Brubaker. Fue el año de la marcha de Brian Michael Bendis de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra y de su llegada al cosmos mutante. Fue el año del comienzo del Thor de Jason Aaron, el Capitán América de Rick Remender, de Los Vengadores de Jonathan Hickman o de Los Guardianes de la Galaxia de Bendis. ¡Sí, en 2012, Bendis estaba en todas partes de La Casa de las Ideas, y ahora sólo queda en el recuerdo! 2012 fue el año en que una película titulada Los Vengadores cambió las reglas del juego y señaló el camino hasta el día de hoy. Fue un año de cambio en que ocurrieron grandes cosas para Marvel, pero ¿sabes lo que no fue 2012? No fue el año en que terminó de publicarse SHIELD de Jonathan Hickman y Dustin Weaver, y debería haberlo sido.

UN RETRASO SUPERLATIVO Éste fue siempre un proyecto apasionante, por muchos motivos. La trama que había construido Jonathan Hickman, entre la Gran Conspiración y la épica superlativa, hundía sus raíces en la historia del Universo Marvel y en los diferentes cómics que había escrito para la editorial, señalando unos orígenes para la agencia de Nick Furia que se retrotraían hasta el Egipto de los faraones e iban saltando de una época a otra, conjugando personajes históricos, como Leonardo da Vinci, Nikola Tesla o Isaac Newton, con figuras clave de Marvel, entre ellas los padres de Tony Stark –padrastro, en realidad, pero faltaba mucho para que descubriéramos eso– y Reed Richards. El dibujo de Dustin Weaver apelaba a la grandeza, al detalle y a dar un barniz de realismo a lo imposible. Valía la pena esperar por cada uno de los episodios. Y vaya si esperamos. SHIELD se estructuró mediante dos miniseries de periodicidad bimestral, pero, cuando sólo faltaban dos entregas para la culminación de la obra, la espera se volvió eterna. No era algo ajeno a la Marvel del siglo XXI, donde hemos contado cada día de retraso para poder leer el final de “Civil War”, The Ultimates o Astonishing X-Men, pero SHIELD pronto superó todas las marcas. Los meses se convirtieron en años. Jonathan Hickman terminó su etapa en Los Vengadores, lanzó sus Guerras Secretas e incluso dejó Marvel para concentrarse en proyectos personales en Image, con la promesa, cada vez más irreal, de que algún día habría de saldar deudas con nosotros. Dustin Weaver hizo otros cómics para Marvel y orientó su carrera hasta convertirse también en guionista. Como tal, nos ofreció, por ejemplo, la miniserie de El Guantelete del Infinito ambientada en “Secret Wars” o uno de los prólogos de “Universo Spiderman”. Y mientras tanto, había informaciones contradictorias sobre si estaban o no terminados los guiones de los episodios restantes de SHIELD y si por lo tanto Weaver podía terminar de dibujarlos. Hickman parecía tomárselo a broma, y cada dos por tres anunciaba una inminente publicación que nunca llegaba… hasta este preciso momento.

 

AQUÍ Y AHORA Por fin, en este 2018, con un nuevo Director Editorial en Marvel, con un planteamiento claro de recuperar la magia de otros tiempos que se quedó por el camino y con el inminente regreso de Jonathan Hickman a Marvel para un macroproyecto de trascendencia absoluta, ve la luz el final de SHIELD. “Es cierto”, reconocía Hickman a la web comicbook.com. “Esto no tiene nada que ver con el bebé de los Lindbergh, pero sin duda el verdadero crimen del siglo es todo el tiempo que llevamos sentados sobre estas páginas increíbles de Dustin Weaver. Alguien tiene que ir a la cárcel, lo que me parece genial mientras no sea yo”, a lo que el dibujante añadía: “El largo retaso de SHIELD, como el sentimiento de un negocio inacabado, era una presencia molesta en mi mente. Lanzarlo al mundo es gratificante, además de un alivio. Estoy emocionado y orgulloso de compartir por fin este final. Creo que ahora mi espíritu podrá volar libre y ya no tendré que seguir persiguiendo a Jonathan Hickman”.

 

Spot On originalmente aparecido en SHIELD: Resolución

VENENIZADOS: LA INVASIÓN DE LAS PONZOÑAS

Venenizados es la culminación del más destacable proyecto dedicado a celebrar el trigésimo aniversario del nacimiento del Protector Letal. Se trata de una saga en forma de trilogía, cuyo primer acto tuvo lugar en “Universo Veneno”, con la presentación de Las Ponzoñas, continúo en “Veneno X”, la aventura en que Eddie Brock, su aceitoso compañero y el Equipo Azul de La Patrulla-X llevaron la lucha contra Las Ponzoñas hasta el espacio, y culmina ahora, en este volumen, que recoge la llegada de esta especie hasta la Tierra, donde cuenta con una enorme comunidad superheroica a la que… venenizar.

Hubo una época en que Veneno llegó a ser más popular incluso que el trepamuros original. Eran los alegres años noventa, con David Michelinie como guionista de The Amazing Spider-Man y primero Todd McFarlane y luego Erik Larsen y Mark Bagley como dibujantes. Cada vez que Eddie Brock visitaba la serie junto a su alter ego, las ventas se disparaban. Ahí afuera había cientos de miles de lectores que no querían saber nada de Peter Parker ni de su maravillosa vida con su escultural esposa Mary Jane, pero que saltaban sobre la serie al contemplar la impactante imagen de Veneno. ¿Cuántos eran esos aficionados? Quién sabe si llegarían al millón de fanboys: los que compraron el número de debut de la primera serie limitada de Veneno, allá por 1993. El lanzamiento de Venom: Lethal Protector fue, a la postre, lo que decretó el fin de la edad dorada del personaje. Para que pudiera protagonizar sus aventuras, en Marvel lo domesticaron. Y pese a que contaría con un montón de miniseries más, su estrella nunca volvió a brillar como en los comienzos.

 

Todo vuelve y, tres décadas después, Veneno goza una vez más del favor del público, en un año decisivo para el personaje, toda vez que se estrena la película que lo eleva en la gran pantalla a la categoría de protagonista, y en las viñetas Donny Cates lo redefine manteniendo su esencia intacta. En Marvel no quieren un personaje que se parezca a Spiderman, sino que, como en los primeros y grandiosos tiempos, esté a la misma altura que el amistoso vecino. Es el motivo por el que decidieron dotarlo de un evento proporcional a “Universo Spiderman”, que en 2014 reuniera a todas las versiones del trepamuros: un evento a cuyo tercer acto llegamos ahora.

 

“Universo Veneno” presentaba a Las Ponzoñas, el equivalente a su vez de Los Herederos. Si estos perseguían y asesinaban Arañas para hacerse con su fuerza vital, algo similar hacen aquellas con los simbiontes unidos a superhumanos. Eddie y un montón de Venenos de diferentes realidades lucharon contra Las Ponzoñas a lo largo del Multiverso. La batalla se extendió hasta el espacio en “Veneno X” y ahora culmina el enfrentamiento, cuando Las Ponzoñas llegan hasta la Tierra y lanzan su órdago contra la plana mayor de los superhéroes que la habitan. Desde La Patrulla-X a Los Vengadores, desde Los Campeones hasta, por supuestos, Spiderman, todos están invitados a la fiesta, revestida con los ropajes de una superproducción, por más que la acción se restrinja a los límites de este cómic: no hay tie-ins ni crossovers con ninguna otra cabecera. Ni siquiera con la protagonizada por Veneno, que en el momento de publicarse esta miniserie en Estados Unidos vivía la transición hacia la nueva etapa escrita por Cates.

 

Cullen Bunn, guionista todoterreno de Marvel que ha consagrado sus esfuerzos en el entorno mutante, pero en títulos tan diferentes como Wolverine, Magneto, X-Men: Blue y varias miniseries best-seller de Masacre, sigue a los mandos de la nave, en una empresa a la que le ha tomado la medida y que se diferencia mucho de su anterior acercamiento al personaje, cuando sustituyó a Rick Remender en el momento en que el simbionte estaba ligado a Flash Thompson y las historias tenían un cariz muy diferente al actual. Le acompaña una estrella del dibujo que ya venía reclamando desde hace tiempo una mayor proyección dentro de la compañía. Nos referimos al español Iban Coello, artista espectacular a la vieja usanza, con una capacidad impresionante para las escenas de acción y que sabe aproximarse a los iconos de Marvel desde su imagen clásica por excelencia. Cuando Coello dibuja a Lobezno, Spiderman o el Capitán América, los vemos a ellos, y no a una derivación moderna de esos héroes.

 

El proyecto, hasta este punto, volaba por libre: Tanto el prólogo de “Universo Veneno” como la trama de la historia propiamente dicha tenían lugar al margen del resto de La Casa de las Ideas; “Veneno-X” tampoco suponía menor problema, puesto que Bunn era guionista tanto de X-Men: Blue como de los episodios de Venom ligados a la saga. Distinto ha sido el caso de “Venenizados”, para la que ha sido necesaria la complicidad y cooperación de buena parte de guionistas y editores del Bullpen, no tanto para establecer derivadas con otras series, que como decíamos antes no existen, sino de cara a que la aparición de los muchos superhéroes que nos vamos encontrando a lo largo de la historia encaje con la situación de cada uno de ellos en este preciso momento, en que el Universo Marvel se encuentra en un periodo de cambio. A este respecto, el único detalle cronológico a tener en cuenta es que la acción se sitúa antes de los sucesos de “La muerte de Thor”, y de ahí la participación de Jane Foster con su martillo.

 

Pese a la presencia de todos esos personajes-reclamo, a Bunn le puede el amor hacia los suyos, y dedica grandes momentos a Kid Kaiju y Elsa Bloodstone, a los que tratara en Monster Unleashed!, a La Patrulla-X Azul, con los que todavía se mantiene ligado, o incluso a Flash Thompson, convertido en Anti-Veneno tras los sucesos de “Veneno Inc.”, y al que escribiera en su anterior encarnación como Agente Veneno. Hay espacio para que todos brillen y tengan su espacio bajo el foco. “Muchos héroes van a ser reclutados para esta pelea”, indicaba el autor a Josh Weiss, de Marvel.com. “Y, sin embargo, derrotar a Las Ponzoñas no será fácil, porque no tienen ni idea de a qué se están enfrentando. Algunos pueden ser víctimas de estos invasores. No todos van a salir ilesos de la contienda”.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Venenizados

MARVEL 2 EN UNO 6: “MONSTRUOSAMENTE ÉPICO”

Así definía, el propio Chip Zdarsky, este último capítulo del primer arco argumental de Marvel 2 En Uno. “¡La gente quiere gigantescos monstruos de roca luchando contra Muertegalactus!”, proclamaba el guionista, desde su imprescindible cuenta de Twitter. En pasadas ocasiones, hemos visto a Galactus medirse mediante fuerza bruta con otros individuos, pero nunca contra Ben Grimm, que siempre que se enzarzaba a tortas con el Devorador de Mundos era desde la modestia de su tamaño frente al de Galactus. El camino para conseguir semejante choque obedece además a las reglas del Universo Marvel: en lugar de sacarse de la manga algún compuesto de nueva creación, Zdarsky recurre a lo que tiene a mano, las Partículas Pym que permiten a Henry Pym y sus sucesores reducirse al tamaño de Hombre Hormiga o agrandarse hasta la talla de Hombre Gigante. Seguimos sin tener a Los 4 Fantásticos, y hay que recordar que ni el Reed ni la Sue que figuran en la aventura son los nuestros, pero Zdarsky demuestra su talento para equilibrar el peso de cada uno de los cuatro miembros del equipo: todos juegan un papel importante en la derrota de Muertegalactus. Los buenos guionistas de La Primera Familia son, precisamente, los que dan una importancia similar a los cuatro héroes, frente a aquellos que se centran sólo en Reed y dan a entender que el resto no son más que comparsas. Además de eso, la historia nos trae una alucinante historia de amor, la de Estela Plateada y Emma Frost, y un final que deja con muchas ganas del siguiente número: Ben ya sabe la verdad, lo que condicionará el siguiente paso en nuestra búsqueda.

 

ECOS DEL PASADO

Jim Cheung se despide de esta colección por todo lo alto, con una historia de proporciones gigantescas en la que vuelve a demostrar su indudable capacidad para proveer un gran espectáculo superheroico. No sabemos si el artista seguirá presente en Marvel, ya que la editorial suele contar con él para encargarse de material promocional, como el póster que ha servido para anunciar la siguiente temporada de la editorial y para números puntuales dentro de ocasiones de relevancia, como ésta que nos ocupa, pero lo cierto es que el artista anda ahora enfrascado en la realización de algunos pocos episodios para La Liga de la Justicia de América, que publica DC Comics. Siga o no colaborando también con Marvel, aquí termina su participación en Marvel 2 En Uno., Cheung arranca el episodio mediante una portada que homenajea a la de Fantastic Four #60 USA (1967. Marvel Gold. Los 4 Fantásticos nº 3: La edad dorada). La elección no podría ser más oportuna, puesto que, efectivamente, en la cubierta original nos encontramos un mano a mano de La Cosa contra el Doctor Muerte, como puedes ver en la imagen en miniatura que acompaña este texto, pero es que además ese episodio formaba parte de la mítica saga en la que el peor enemigo de Los 4 Fantásticos conseguía hacerse con los poderes cósmicos de Estela Plateada, que al fin y al cabo derivan de Galactus. Además, en aquella aventura, al igual que en ésta, contemplábamos la poderosa imagen del Doctor Muerte manejando la tabla de surf de Norrin Radd.

 

Spot On aparecido originalmente en Marvel 2 En Uno nº 6

DOCTOR EXTRAÑO 32: UN TOQUE DE AZUFRE

Final para la última guerra mágica que ha tenido lugar en el Universo Marvel, después de mucho tiempo en que este rincón de nuestro cosmos conectado no contaba con tanta preponderancia. Sobre las ruinas del ayer, en este caso sobre una derivada de “Imperio Secreto”, Donny Cates y Nick Spencer apuestan por construir el mañana. Veamos cómo.

REORGANIZANDO EL SUBMUNDO

Además de para reconstruir Las Vegas, ¿para qué ha servido “Condenación”? En pocas palabras, para establecer una nueva estructura del entramado sobrenatural de La Casa de las Ideas. La primera sorpresa es que Johnny Blaze, el Motorista Fantasma original, que se encontraba sin oficio ni beneficio en la actualidad, pasa a ser el nuevo Señor del Infierno. Está por ver en qué consiste esto, pero si en Vertigo supieron sacar partido a Lucifer, en Marvel no van a ser menos. Por lo pronto, la consecuencia inmediata de que Johnny se siente en el lugar en el que antes estaba Mefisto supone que éste ya no va a estar ahí: nos quedamos con el villano prisionero en la Tierra, pero cuesta imaginar que vaya a permanecer mucho tiempo de esa manera, ¿verdad? La cárcel de Mefisto es el Hotel Infierno, y éste se alza como escenario sobre el que construir más historias.

 

RECUPERANDO LA FE

El primer arco argumental de Donny Cates en la serie del Doctor Extraño nos dejó al Hechicero Supremo con las pilas puestas de cara a las muchas crisis que se atisbaban en el horizonte, pero hundido y deprimido acerca de las circunstancias que habían posibilitado tal cosa. “Condenación”, con todo su fuego de artificio, ha servido para que, además del poder, Stephen recupere la confianza, y lo haga a través de sus amigos, empezando por el más fiel de todos ellos: Wong. La viñeta con ambos carcajeándose, y el posterior abrazo que se dan, quedan como los símbolos más entrañables del fortalecimiento de los lazos que comparten. Y en cuanto a Zelma… Ay, de eso tratará el siguiente número.

 

CAMINO DEL INFIERNO

Hacia allá se dirigirán estos nuevos Hijos de la Medianoche que nos avanza el epílogo de la saga. Hay un final, pero también un nuevo comienzo, aunque todavía no tengamos los detalles concretos. ¿Será mediante una nueva miniserie? ¿En Marvel se atreverán a conceder una cabecera abierta a este grupo sobrenatural? Atentos, porque la alineación no podría ser más variopinta y ambiciosa. Si no acabas de reconocer a alguno de ellos, estos son los personajes que figuran en las fotos que pone el Doctor Extraño encima de la mesa: Agatha Harkness (la bruja que fuera niñera de Franklin Richards), La Bruja Escarlata, Loki, Clea, Magik, el Doctor Muerte, Hellstorm, Señor Mágico y Nico Minoru, de Runaways. Sugestivos magos, procedentes de los más insospechados rincones de Marvel, que pueden dar lugar a infinitas posibilidades. ¡Ojalá que sea con Donny Cates en el procesador de textos!

 

Spot On aparecido originalmente en Doctor Extraño nº 32

CUENTA ATRÁS A INFINITO 3: ENTRA: ESTELA PLATEADA

Cuando Jim Starlin volvió a Marvel a comienzos de los noventa, lo hizo para ocuparse de escribir las aventuras de Norrin Radd. Fue en las páginas de la colección de éste donde trajo de vuelta a Thanos y donde incluso se propuso inicialmente narrar la historia de “El Guantelete del Infinito”, antes de que las excelentes ventas de Thanos Quest aconsejaran desgajar ese arco y alimentar con él todo un evento. Estela Plateada fue fundamental en estos primeros pasos de la nueva saga cósmica de Starlin, y lo siguió siendo hasta que el autor hubo traído de vuelta a todos sus personajes clásicos, como Warlock, Pip El Troll, Gamora o Drax, con los que se sentía mucho más cómodo. Más adelante, ya en el siglo XXI, Estela Plateada también tuvo una suma importancia en “Aniquilación”, el primer paso del revival del entorno cósmico de Marvel. En los últimos años, el surfista se ha situado un tanto al margen de las crisis espaciales, dado que la brillante etapa realizada por Dan Slott y Michael Allred funcionaba de manera autónoma con respecto al resto del Universo Marvel. Pero ahora esa fase ha terminado y, en un periodo en que Estela Plateada se encuentra huérfano de título propio, Gerry Duggan ha querido aprovecharlo para traerlo a estas páginas. Su presencia se hace necesaria en un evento de estas características, y no dudamos de que tendrá un papel destacado, tanto en la trama actual como en la futura Guerras del Infinito. Lo que cabe preguntarnos, a tenor de lo ocurrido en estas páginas es… ¿en qué bando se alineará?

 

Y AHORA SÍ: GALACTUS

El mes pasado se trataba de un simulacro, mediante el cuerpo falso del Devorador de Mundos utilizado por los Guardianes de la Galaxia para engañar a sus enemigos, pero ahora ya tenemos al auténtico Galactus con nosotros, recién salido de las páginas de The Ultimates, donde dejó atrás su hambre infinita para ser transformado en el Dador de Vida y el Sembrador de Mundos. Las circunstancias alrededor de la Gema del Alma lo colocarán ahora en una difícil tesitura, tal y como se puede extraer de nuestra última página.

 

EL PODER DE LA MÚSICA

Mientras tanto, la trama relativa a la Gema de la Mente ha dado un avance considerable, después de que Starlord la redujera de tamaño y la introdujera en el saxo de Drax. Cobra ahora sentido todo lo que viene ocurriendo con El Destructor en los últimos tiempos, cuando arrepentido de las muertes que había ocasionado decidió convertirse en un pacifista y entregarse a su afición por la música y por emular a Clarence Clemons, el saxofonista de la E Street Band. Duggan tenía pensado este preciso momento desde que se hizo cargo de la serie de Guardianes de la Galaxia, hace ya casi dos años. Por cierto, ahora que éstos han dejado atrás la batalla con los Chitauri, nuestro guionista nos avisa de algo de lo que ya venimos alertando desde que su cabecera se pusiera en suspenso para dar paso a esta Cuenta atrás a Infinito: cuando todo esto acabe, puede que ya no existan como equipo y la formación que ocupe su lugar responda por el nombre de La Guardia del Infinito. En cualquier caso, una vez concluya el evento, será otro guionista quien se haga cargo de los supervivientes. La etapa de Duggan también habrá llegado a su final.

 

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 143: UN AÑO DESPUÉS

Estamos haciendo las maletas, como quien dice, y Dan Slott quería dejar atados y bien atados todos los cabos sueltos que han ido quedando pendientes a lo largo de su larga etapa. Había uno del que nos habíamos olvidado por completo, y era el de Escorpio, atrapado durante todo un año de Tiempo Marvel y que ahora regresa. Ojo, porque el Tiempo Marvel ya sabes que es esa cosa más flexible todavía que la telaraña de Spidey: tan pronto pueden ser siete, ocho, nueve o diez años de publicaciones en el mundo real… ¡como apenas dos! Y es que el incidente de la puerta dimensional tuvo lugar en The Amazing Spider-Man vol. 4, #11 USA (2016. El Asombroso Spiderman nº 120).

 

 

EL REGRESO DE NED LEEDS

La estructura narrativa elegida para estos últimos pasos de la etapa Slott han obligado a que el especial que aquí te ofrecemos se sitúe cronológicamente entre dos capítulos de la saga contenida en este tomo. ¡Nosotros fuimos los primeros sorprendidos cuando el propio Slott nos lo comentó, pero no seremos los que le enmendemos la plana! El caso es que el Annual #42 USA, para el que se recupera la numeración clásica en consecuencia con Marvel Legacy, nos ha procurado la vuelta de uno de los secundarios más enterrados de la Franquicia Arácnida, nada menos que Ned Leeds. Competidor de Peter por el corazón de Betty, marido de ésta, injustamente asignado para ser el hombre detrás de la máscara de El Duende, muerto a manos de los esbirros de El Arreglador, rehabilitado por Roger Stern cuando nos descubrió la verdadera identidad del villano de la capucha… parecía que nunca más íbamos a saber de él, pero ya sabes que no hay nada que dure para siempre en el Universo Marvel. Quizás, sólo quizás, su regreso tenga algo que ver con el hecho de que, en el cine, el mejor amigo de Peter Parker responde por el nombre de Ned Leeds, aunque en realidad sea lo más parecido que nos hemos encontrado a Ganke Lee. El Annual, además, nos deja un nuevo cumpleaños de Peter, aunque sin velas que contar. ¡Esta vez Marvel no quería que concretáramos la edad al personaje!

 

Y EL DIABLO TUVO UN AMIGO

El mes que viene, tendremos el apoteósico cierre de etapa del que venimos hablando, pero estos números nos han servido para preparar el terreno, con esa inesperada unión entre Norman Osborn y el simbionte de Matanza, que convierten al antiguo Duende Verde en el más formidable enemigo al que se haya enfrentado nunca Spidey. Fíjate que hay otro argumento pendiente que cerramos en este número y que venía de los tiempos de nada menos que Joe Michael Straczynski y John Romita Jr. Desde The Amazing Spider-Man #503 y 504 USA (2004. Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 5) Loki le debía un favor a nuestro héroe. ¡Catorce años de espera para cobrárselo! Nuestra impresión es que, a Spidey le espera una prueba tan dura en su enfrentamiento con Norman, que Slott quería deshacerse primero del comodín de Loki. Ten en cuenta que esta saga ha levantado tal grado de atención en Estados Unidos que el Amazing #796 USA, con la primera aparición completa del Duende Rojo, se ha convertido en una pieza de coleccionismo por la que se llega a pagar diez veces su valor original en las casas de subastas digitales. Y antes de cerrar, un aviso sobre el mes que viene: se pondrán a la venta dos entregas de la serie, de forma excepcional y por cuestiones de coordinación, de cara a mantener la distancia con la edición USA.

 

ULTIMATE X-MEN: MUJER X CONTRA MUJER X

Desde que tuvo lugar el reinicio de Ultimate X-Men, Marvel decidió acudir a un nuevo paradigma alrededor de los mutantes. La colección original, que alcanzara la importante cifra de un centenar de entregas, seguía el concepto del grupo fundado por el Profesor Charles Xavier para defender a una humanidad que le temía y odiaba. Tras “Ultimatum”, tal escenario no tenía cabida: la humanidad había desatado una guerra abierta contra los mutantes. Después de más de treinta episodios, ese conflicto ha terminado, con el Homo superior alcanzando la paz en su nuevo hogar, llamado Utopía. Pero ahora a los mutantes les queda una última batalla por librar: contra su propia gente.

 

Kitty Pryde y Jean Grey representan dos extremos del tipo de mujer que nos hemos encontrado en los cómics de La Patrulla-X desde que Chris Claremont la transformara en una serie en que el tratamiento de las heroínas tenía una profundidad y un atractivo como nunca se había visto en el género, hasta llegar a cambiarse la manera en que ellas se representaban ante una audiencia que, en los orígenes, era mayoritariamente masculina, pero que fue poblándose por lectoras conforme descubrían al que podía calificarse como el primer cómic feminista de superhéroes.

 

Jean Grey era la única integrante del equipo fundador. Cuando Claremont la recuperó para formar parte del grupo surgido de la Segunda Génesis, fue en sus propios términos. Renunció a toda la naftalina del personaje creado por Stan Lee en los años sesenta con el único propósito de servir de interés amoroso a otros protagonistas, para posicionarla como una mujer fuerte, que elegía su destino y que, a continuación, se transformaba en el miembro más poderoso de La Patrulla-X. En The X-Men#101 USA (1976. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-Xnº 1) Jean resurgió de sus cenizas como Fénix. Como ella mismo proclamaba, era vida y fuego encarnado, poco menos que una diosa entre meros mortales, con el poder cósmico en sus manos. Dave Cockrum diseñó un traje arrebatadoramente sexy, que pronto despertó el interés lascivo de Lobezno, produciendo choques a cara de perro con Cíclope, el novio tradicional de ella. Cinco años más tarde, Fénix había muerto, en la historia más escalofriante jamás producida por La Casa de las Ideas, y su leyenda quedaría para siempre.

 

En The X-Men#129 USA (1980. Marvel Gold. La Imposible Patrulla-Xnº 2), Claremont y John Byrne habían presentado a Kitty Pryde, una adolescente de apenas catorce años que atravesaba paredes, procedía de una familia judía y se entusiasmaba ante la posibilidad de convertirse en mujer-X. Byrne planeaba que Kitty fuera “la chica normal”, frente a la exuberancia que presentaba tanto Fénix como su otra compañera de equipo, Tormenta. Y Kitty no era muy diferente a cualquier otra chavala de su edad, sólo que Claremont añadió un detalle que no entusiasmó en absoluto a su colaborador: se trataba de una superdotada, experta en computadoras, lo que la ligaba con una habilidad tradicionalmente asociada a los chicos, máxime a comienzos de los años ochenta, cuando la informática era un campo árido para nadie que no recibiera el calificativo despectivo de cerebrito.

 

Kitty y Jean nunca llegaron a coincidir en la Edad Dorada de La Patrulla-X, en tanto que la adolescente no se unió de manera oficial al equipo hasta el episodio siguiente a la muerte de Fénix. Mucho tiempo después, Marvel tomaría la decisión equivocada de resucitar a Jean, pero tampoco entonces surgió la opción de explorar el profundo contraste que existía entre ambas. Es así como llegamos a la versión Ultimate de La Patrulla-X, donde las circunstancias han sido diferentes. En primer lugar, el abismo de edad que existía en la Tierra-616 entre la Jean ya adulta y la Kitty adolescente no era tan acusado, ya que la Jean de este mundo se presentaba, en Ultimate X-Men#1 USA (2001. Coleccionable Ultimatenº 2. Ultimate X-Mennº 1), como una joven de diecinueve años, extrovertida y rebelde, aunque esos rasgos fueron atenuándose conforme avanzaba su romance con Cíclope. Kitty por su parte llegó una veintena de episodios más tarde, en Ultimate X-Men#21 USA (2002. Coleccionable Ultimatenº 15. Ultimate X-Mennº 4), con una historia y un contexto que estaban calcados del original. En este caso, el personaje se mantendría muy cercano a su modelo primigenio, si bien escogería compañeros sentimentales diferentes: primero El Hombre de Hielo y, más adelante, Spiderman, en un giro del destino que sorprendió a todos los lectores. Las circunstancias condujeron a que Kitty tuviera que crecer más deprisa que cualquier chica de su edad, especialmente después de que los mutantes pasaran a la clandestinidad.

 

Fue en ese punto en el que ella y Jean se erigieron como los dos modelos a seguir por los suyos. Mientras Jean alcanzó la posición de líder de Tian, un paraíso mutante situado en Asia, Kitty encabezaría la resistencia en Estados Unidos. Después de una cruenta guerra, consiguió que los mutantes se hicieran con Utopía, una pequeña nación en la que soñar con un futuro. En el camino, las disensiones entre una y otra se hicieron cada vez mayores, como antes había ocurrido con el Profesor Xavier y Magneto, como si los mutantes estuvieran condenados a tener que elegir siempre entre la vía pacífica y la violenta.

 

En este último volumen de Ultimate X-Mense produce el inevitable choque de trenes: Utopía contra Tian. Kitty contra Jean. Mutantes contra mutantes. A juicio de Brian Wood, el guionista actual de la serie, el conflicto deriva de algo tan viejo como que el poder corrompe: “Si te fijas en estas dos lideresas, ambas encabezan enclaves mutantes, pero los manejan de maneras distintas”, comenta. “Supongo que también puedes decir que a Kitty se le ha ido un poco la cabeza en los últimos tiempos, pero su control de Utopía está centrado en una estricta, y posiblemente ingenua, especie de pacifismo, mientras que Jean cree en la grandeza y en la superioridad de Tian y actúa en consecuencia. No creo que Jean sea una villana, a pesar de que haya hecho algunas cosas de dudosa catadura, pero sí pienso que está un poco más pasada de rosca que Kitty”.

 

Esta Guerra Civil Mutante sirve para cerrar la segunda y última serie americana de Ultimate X-Men, que a su vez tuvo continuidad en una miniserie-prólogo a “Cataclismo”, el gran evento en que todos los héroes de la Tierra-1610 se enfrentaban a la llegada de Galactus. Joshua Hale Fialkov, que ya venía escribiendo The Ultimates, tomaba el testigo de Wood, para tres episodios con los que se venía a cerrar la historia del Homo superior dentro del Universo Ultimate. El nuevo guionista procuró mantenerse fiel a los planteamientos de su predecesor, mientras que la continuidad en los lápices del estupendo dibujante Álvaro Martínez, que ya se ocupara también de los últimos números de Wood, garantizaba la coherencia estética.

 

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 21

ULTIMATE X-MEN: MÁS ALLÁ DEL ODIO Y DEL TEMOR

En el comienzo, Stan Lee estableció que los mutantes componían una raza que la humanidad rechazaba, porque algún día estaba destinada a sustituirla. Cuando Chris Claremont reinventó la franquicia, a mediados de los años setenta, llevó ese principio hasta sus máximas consecuencias. Construyó una alegoría social a partir de ahí, que le permitía establecer paralelismos entre la marginación que sufría el Homo superior y la que pudieran parecer otros colectivos, como las mujeres, los negros o los homosexuales. El triunfo absoluto del planteamiento sirvió para alimentar décadas de historias, y así seguiría siendo de manera indefinida. Pero en el proceso alguien se preguntó: ¿pueden ser los mutantes algo más que unos seres temidos y odiados por la humanidad a la que han jurado proteger?

 

Ese alguien fue Grant Morrison. Levantó la mano cuando se hizo cargo de La Patrulla-X, en el arranque del siglo XXI, a través del apasionante proyecto conocido como New X-Men. Morrison, como tantos otros lectores de cómics, había sido un chaval introvertido, con pocos amigos y siempre metido en sus aficiones. Cuando leyó las historias de Chris Claremont, no pudo sino sentirse atrapado por ellas. Pero con el tiempo, Morrison se convirtió en una estrella, en un gurú de la nueva manera de hacer cómics, en un ídolo perseguido por mujeres, adorado por sus fans y que alcanzó el éxito en todos los ámbitos de su vida, sin dejar nunca de ser auténtico consigo mismo. Si el había salido del círculo de los temidos y odiados, ¿por qué no podían hacerlo los mutantes? En New X-Men así lo planteó. Como él, los mutantes consiguieron alcanzar una nueva posición social. Ahora, tenían admiradores, marcaban las tendencias en moda y cultura y la gente normal quería ser como ellos. Lo ansiaban de hecho, lo que llevó al nacimiento de una droga que permitía adquirir poderes momentáneamente. En el fondo, estaba haciendo lo mismo que hiciera Claremont en los ochenta: utilizar a los mutantes como metáfora para hablar de la sociedad en que vivía, sólo que él se acercaba a ellos desde una nueva perspectiva y desde un nuevo contexto, en el que los grupos que antes eran marginales ya no tenían por qué esconderse, sino que podían reivindicar su lugar dentro de la sociedad, e incluso erigirse en modelo de conducta.

 

Las lecciones de Morrison tuvieron cierta importancia en esos años, pero luego cayeron mayoritariamente en el olvido, cuando Marvel volvió a unos cánones más clasicistas. Pese a todo, causaron un gran impacto en los jóvenes autores de la época, aquellos que, como es el caso de Brian Wood, tenían en Morrison a un maestro del que tomaban notas. Así es como llegamos a Ultimate X-Men, la serie que nos ocupa, en la que Wood ha venido construyendo una larga saga, que ahora nos sitúa al Homo superior en un escenario nunca antes contemplado. La guerra contra la humanidad ha terminado, los mutantes, bajo el liderazgo de Kitty Pryde, tienen un pedazo de tierra al que pueden llamar hogar, y allí han empezado la construcción de una nueva sociedad. La gran sorpresa es que, al contrario de lo que ocurre con el mundo de los humanos, los mutantes se permiten crear un lugar en que impere la justicia y la igualdad, en que puedan acometerse los desafíos que afronta el mundo desde una nueva perspectiva. Problemas que parecían irresolubles, encuentran ahora solución inesperada. El ejemplo más evidente es de la semilla inteligente. A Kitty y los suyos les instalaron en medio del desierto, en un lugar inhóspito que les condenaba a una vida de dificultades. ¿Qué hicieron ellos? Crear una semilla inteligente, que convirtió la zona en un vergel y que ahora podría acabar con el hambre en todo el mundo. De amenaza, Wood ha hecho de los mutantes en algo codiciado. Es entonces cuando el Gobierno, aquél que creó a los propios mutantes en un laboratorio secreto y luego les dio caza, les percibe de una manera distinta a como lo ha hecho hasta entonces. ¿Cuál será su respuesta? Cosificarlos, privatizarlos, reclamarlos como una propiedad, un recurso natural que es de ellos y del que deberían responder a su antojo, porque entienden que no son sujetos de los derechos humanos. Para una administración que ha esquilmado los recursos naturales del planeta, lo más lógico es hacer lo mismo con esas criaturas capaces de hallazgos tan prodigiosos como esa semilla inteligente. “Quieren hacerlos suyos y crear cosas como la semilla inteligente, que formen parte de un programa gubernamental”, señalaba el guionista. “Es muy similar a la manera en que el Gobierno puede privatizar una compañía petrolífera. Han hecho a los mutantes, así que entienden que son de su propiedad. El Gobierno Estadounidense necesita reconstruirse tras lo ocurrido últimamente. Están buscando recuperar su estatus de superpotencia”.

 

La saga de Ultimate Comics. X-Menque aborda tan inusual enfoque, supone además la incorporación del dibujante turco Mahmud Asrar. Hace años que Brian Wood quería trabajar con él, pero no había sido posible hasta este preciso momento. El guionista recordaba que primero iba a coincidir con Asrar en Northlanders, su serie para Vertigo, pero fue cancelada antes de que fuera posible. A continuación, DC Comics contrató a Wood para llevar a cabo el relanzamiento de Supergirl, y el escritor sugirió que Asrar le acompañara. Tampoco pudo ser, porque DC optó por quedarse con el dibujante y echar a Wood del proyecto, lo que provocó un enorme enfado… Pero ahora es todo agua pasada y los dos autores pudieron reencontrarse para el impulso que conducirá hasta el final de la historia de los mutantes definitivos… aunque eso ya será en el siguiente tomo.

 

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 20

ULTIMATE X-MEN: DESDE LA RESERVA

En un país roto que apenas ha conseguido comenzar la reconstrucción, los mutantes todavía buscan su lugar en la sociedad. El presidente Steve Rogers les ha ofrecido dos opciones: una “cura”, que borraría el gen mutante de sus cuerpos o una nueva tierra en la que podrán mantener los poderes en activo. Cientos eligieron la cura. Ahora, sólo quedan veinte mutantes. Liderados por Kitty Pryde, tratan de construir un nuevo hogar. Así empieza este nuevo tomo de Ultimate X-Men, en el que Brian Wood nos cuenta algo tan complejo como la construcción desde cero de una nación: la nación de los mutantes.

 

En 1985, el mismo año del Live Aid impulsado por Bob Geldofy del USA For Africaque lideraran Michael Jackson y Lionel Richie, Marvel decidió seguir el impulso de los grandes artistas del pop y crear un cómic sin ánimo de lucro cuya recaudación sería destinada en su integridad a paliar el hambre en África. La idea surgió de Jim Starlin y Bernie Wrightson, quienes convencieron al entonces director editorial Jim Shooter de la viabilidad del proyecto. Desde el principio, estuvo claro que La Patrulla-X, los personajes más comerciales de la compañía, serían los protagonistas del especial, que tendría la estructura de una “jam session” en la que participaran múltiples artistas y escritores. El resultado fue Heroes For Hope Starring The X-Men, un especial de 48 páginas que reunió a algunos de los nombres más importantes de la industria del cómic, como Chris Claremont, Stan Lee, Alan Moore (en una de sus escasísimas colaboraciones en Marvel), John Byrne, Richard Corben, Frank Miller o John Buscema, además de los novelistas de renombre Stephen King, Harlan Ellison y George R. R. Martin (sí, el deJuego de tronos). El cómic fue un enorme éxito, al que contribuyeron también los libreros y las distribuidoras, con donaciones que se añadieron a los ingresos conseguidos, y llegó a convertirse en poco menos que un mito en España, donde nunca pudo ser publicado, debido a su carácter benéfico. En la historia, La Patrulla-X combatía a la encarnación física del hambre, dejando un final abierto a la esperanza pero en absoluto conformista: los mutantes podían vencer a terribles villanos y salvar a la Tierra una y otra vez, pero no eran capaces de acabar con uno de los mayores males del mundo… Aunque al menos podían luchar contra él.

 

Casi treinta años después de la publicación de Heroes For Hope, Brian Wood retoma el tema en Ultimate X-Men, abordándolo desde una perspectiva para el debate. ¿Y si los mutantes encontraran una manera de alimentar al planeta entero? ¿Cuáles serían las reacciones de los diferentes países y de los poderes fácticos establecidos? ¿Y qué ocurriría dentro de las filas del homo superior? Todas esas cuestiones se abordan en la saga, mientras Wood sigue desligándose más y más de aquello a lo que estamos acostumbrados en una serie protagonizada por La Patrulla-X. En la rica tradición de los mutantes de La Casa de las Ideas, se han visto situaciones en las que un enclave geográfico servía de punto de partida para la construcción de un hogar para un pueblo que carece del mismo, el Homo Superior. El principal exponente podría ser Genosha, orgullosa nación en la que, durante un tiempo, Magneto gobernó sobre diecisiete millones de almas mutantes. La apuesta del guionista no corre en ese sentido, y de hecho podría decirse que Tian, ahora bajo el mando de Jean Grey, ya cumple con un cometido similar dentro del Universo Ultimate al que tuviera Genosha a finales de los años noventa. Más recientemente, también en la continuidad clásica, Cíclope proclamaba la isla-estado de Utopía, un refugio para los suyos en la Bahía de San Francisco, que funcionaba al margen de las leyes de los humanos.

 

Wood ha tomado prestado el nombre de Utopía para bautizar a la Reserva X. De igual manera, también toma nota del Astonishing X-Mende Joss Whedon y John Cassaday,  así como del film X-Men 3, de cara a establecer una “cura” para los mutantes, y por último recupera el estilo punkde Tormenta en los gloriosos años ochenta, como una manera de mostrarnos la catarsis del personaje que se produce durante estas páginas. Es obvio que el autor adora el peinado, porque mientras recurría aquí a él, también lo hacía enX-Men, dentro de la continuidad convencional, y sin que en ese caso hubiera mayor motivo que la moda. En lo transversal, Wood renueva los lazos con The Ultimates, y si antes Nick Furia o Capitán América tenían presencia destacada en estas páginas, ahora la tiene Tony Stark, por razones completamente distintas a las de sus compañeros.

 

Pero conforme profundizamos en la lectura se evidencia que todo esto no son más que guiños a los lectores eruditos, sin mayor importancia más allá de captar su complicidad. La imagen más próxima a la Reserva X que nos muestra este volumen hay que buscarla en los libros de historia, como ya ocurría en anteriores relatos de este guionista para la Oficina Ultimate. Si antes identificaba la lucha de los mutantes con la emancipación de los afroamericanos, aquí busca paralelismos con el destino de los indios aborígenes, que tras una larga lucha por sus derechos consiguieron que el gobierno federal les asignara reservas que pudieran administrar por ellos mismos. Sin la influencia de las autoridades blancas, demostraron que eran tan capaces de edificar un entorno de justicia social como una cleptocracia cruel. La capacidad para la corrupción está en todos los individuos, y el carecer de un chivo expiatorio no implica que vayan a comportarse mejor, o peor, que sus antaño opresores, pero sí que contarán con el potencial para construir algo diferente.

 

También se percibe en estas páginas una reivindicación de los personajes femeninos, que si ya existía en anteriores sagas, se vuelve ahora más evidente que nunca, una vez que los chicos se han retirado a un segundo plano cada vez más discreto. Si los mutantes son el siguiente paso en la evolución de la humanidad, y aunque tal adagio haya quedado desmentido en el Universo Ultimate, Wood se esfuerza en enviarnos el mensaje de que el futuro descansa en las manos de las mujeres, que son ellas las que liderarán el siguiente Gran Cambio y que probablemente harán del mundo un lugar más justo, aunque también en este aspecto no existen las verdades absolutas. El personaje de Jean Grey lo demuestra aquí como ningún otro.

 

El tomo comienza con uno de los llamados “Puntos de arranque”, un mecanismo de marketing que utiliza La Casa de las Ideas para designar aquellos números con los que aconseja a los nuevos lectores que se sumen a una determinada serie. Para dibujarlo, tenemos artista invitado, Filipe Andrade, un portugués que tiene la suerte de vivir al lado de la playa y que fuera fichado hace unos años por C. B. Cebulski en una de sus búsquedas de nuevos talentos. Desde entonces, ha dibujado a personajes tan diversos como Capitán América, Viuda Negra, Lobezno, Caballero Luna, Nómada y Mapache Cohete. A renglón seguido, regresa Paco Medina, aunque sea sólo para despedirse, ya que fue fichado por la Oficina Arácnida para encargarse de las aventuras del trepamuros. Y todavía hay tiempo para que Carlo Barberi, un artista con un estilo tan similar al de Medina que llega a confundirse con él, recoja el testigo y mantenga en una elevada posición el apartado artístico de la cabecera.

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 19

ULTIMATE X-MEN: LA GUERRA FINAL CONTRA LOS CENTINELAS

Ha estallado la Segunda Guerra Civil americana. Ese es el escenario común que muestra tres volúmenes pertenecientes a cada una de las colecciones del Universo Ultimate. Mientras que la trama principal se desarrolla en The Ultimates, los mutantes libran entretanto su propia lucha por la supervivencia. El crudo panorama que dibujó Nick Spencer como guionista de la cabecera, por el cual las fuerzas racistas pasaban a la acción contra los mutantes, alcanza aquí su mayor apogeo. Las hordas de Centinelas han tomado el sudoeste de Estados Unidos, están construyendo campos de concentración y exterminando a todo aquel que tenga el gen X. Ya no es un lúgubre presagio de lo que pueda venir algún día: está pasando.

 

Después de colocar todas las piezas en su sitio, no ha sido Nick Spencer el destinado a narrar esta historia, ya que desde el preciso momento en que comienza este volumen es sustituido por Brian Wood, un autor que ya se hubiera aproximado en el comienzo de su carrera a la Franquicia Mutante, en concreto con un puñado de episodios de Generation X coordinados por Warren Ellis a finales de los años noventa y primeros 2000. Wood alcanzó luego enorme prestigio gracias a DMZ, una serie del sello Vertigo para lectores adultos, que transcurre en una distopía en la que Estados Unidos sufre una nueva guerra civil. Los editores de Marvel se fijaron en el trabajo que había hecho en esta colección concreta y concluyeron que Wood era el guionista perfecto para ocuparse de Ultimate Comics. X-Menen una siguiente fase de la historia que pasa a estar ambientada en un país partido por la mitad. “Puede que sea algo que esté en la línea de lo que he contado en DMZ”, concedía el autor, “pero al mismo tiempo requiere una aproximación diferente, porque estamos en un mundo de superhéroes y se aplican otras reglas”.

 

Mientras que Spencer optó por la historia coral, con múltiples puntos de atención, durante el año que estuvo escribiendo la serie, Wood se centra mucho más en una de las líneas argumentales que trazara su antecesor, la del grupo liderado por Kitty, quien se alza como cabeza visible capaz de aglutinar a toda su raza y la única que parece tener claro qué hay que hacer para garantizar que los mutantes tengan un mañana. Pero, por muchas agallas que tenga, la chica que atraviesa paredes no es Charles Xavier. Carece de la experiencia y los recursos de éste, y hay que recordar que ni siquiera a él le sirvieron para cumplir con el sueño de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes. ¿Cómo puede entonces Kitty ocupar el hueco que dejara su mentor? Emerge entonces la figura del Nick Furia definitivo, quien no en vano tuviera su debut en uno de los primeros episodios de Ultimate X-Men y que ahora servirá a Kitty de valioso guía. Durante la primera época de la línea, el Director de SHIELD tenía tiempo para repartirse entre sus diversos títulos, de manera que no sólo lideraba a los Ultimates, sino que también solía dejarse caer por la mansión bastante a menudo. Con los mutantes mantendría una relación ambivalente, de manera que tan pronto apoyaba su causa como se veía obligado a ponerse en contra de los alumnos de Charles Xavier, e incluso llegó a encarcelarlos después de que se descubriera que el mentor de La Patrulla-X había borrado el cerebro a Magneto para así mantenerle en libertad. En esta tercera fase del Universo Ultimate, salvo por una aparición en el primer número, Furia estaba al margen de los asuntos mutantes, que quedaban en manos de Valerie Cooper. Eso cambia ahora, una vez se posiciona al lado de Kitty y los suyos, de manera que su participación en la lucha contra Los Centinelas, aunque sea en la retaguarda, se convierte en decisiva. Cuenta la leyenda que, en los años setenta, Chris Claremont no creía en el potencial de Los Centinelas y John Byrne le retó a ofrecerle un relato en que los robots cazamutantes se alzaran como una amenaza de primer orden. Fue así como nació “Días del Futuro Pasado”, saga cuyas máximas siguiera Spencer y ahora culmina Wood. En el original, Los Centinelas instauraron su dictadura fascista a lo largo de Estados Unidos y, cuando los pocos mutantes que quedaban con vida se rebelaron contra ellos, los exterminaron con rapidez. Es en este último punto en el que surgen las diferencias. ¿Podrán los chicos liderados por Kitty conseguir lo que otros no lograron? En cualquier caso, la batalla final, orquestada por el dibujante Carlo Barberi, es una de las más espectaculares en las que hayan participado jamás Los Centinelas.

 

A lo largo del volumen, Wood se hace también eco de las resonancias históricas que Sam Humphries y Brian Michael Bendis han imprimido a sus respectivas series durante los episodios ligados a este evento. En su caso, plantea una alegoría del movimiento abolicionista que se organizó en 1830 y tenía como objetivo la prohibición de la trata de esclavos. El discurso que pronuncia Kitty en estas páginas guarda importantes similitudes con la Proclamación de Emancipación de 1863, que firmara el Presidente Abraham Lincoln, por la que se ordenó que todos los esclavos de los entonces Estados Confederados de América fueran liberados. Posteriormente, con la Decimotercera Enmienda de la Constitución, se prohibió oficialmente la esclavitud en todo el territorio de la nación. Más allá de los discursos y los cambios legislativos, la lucha por los derechos de los negros se cobró en sangre, con incontables muertos en el camino hacia la libertad y la igualdad, una batalla que los mutantes apenas han iniciado y a la que no hacen sino unirse nuevos reclutas.

 

Y es que esta fase de Ultimate X-Menofrece la incorporación de nuevas versiones de un buen número de personajes clásicos. En los comienzos de la línea, era habitual recurrir a los grandes iconos que todo el mundo conoce, pero con el paso de los años y una vez que la plana mayor de héroes y villanos de Marvel ya habían sufrido el proceso de modernización, los guionistas se volvieron cada vez más osados a la hora de optar por los menos conocidos. En este aspecto Wood se lleva todos los premios, puesto que escarba a fondo en el catálogo de La Casa de las Ideas para ofrecernos su visión de Armadura, Quentin Quire y Vaina. Llegó a confesar que, en el caso de Paige Guthrie, recordaba con mucho cariño los tiempos en que tuvo ocasión de escribir sus historias, durante su paso porGeneration X. El autor destaca sobremanera en el tratamiento de los personajes femeninos de La Patrulla-X, lo que llevó a Marvel a colocarle como autor de una nueva etapa de la serie titulada simplemente X-Men, en que el grupo se reformaría de arriba abajo para dar cabida a una alineación formada exclusivamente por chicas. Hasta entonces, ningún escritor había tenido a su cargo tanto a La Patrulla-X clásica como a su versión Ultimate, pero Wood logró acometer el reto de manera sobresaliente, estableciendo un tono único y diferenciado para cada uno de sus proyectos.

 

Artículo aparecido en Ultimate X-Men nº 18

1 2 3 4 96