Vamos a bajarte esos humos

Con el comienzo del nuevo año, los que sigan aquella vieja máxima de año nuevo, vida nueva en materia de tabaco e intenten abandonar el humeante hábito, van a contar con la ayuda de una nueva normativa que promete restringir muy mucho su consumo en lugares públicos. Por si las medidas adoptadas por la Administración no fueran suficientes, aquí os traemos al trepamuros en persona para que os sirva de acicate en vuestra desintoxicadora empresa personal.
No, no es cuestión de hacer una inmersión forzada para aprender a nadar, como la que le hizo Peter a una enganchada Mary Jane allá por el Amazing #385, cuando le llevó a visitar a un Nick Katzenberg moribundo en el hospital por un carcinoma pulmonar. Se trata de un comic a beneficio de la American Cancer Society del año 1982, un team-up en el que Spidey comparte cabecera con Power-Man y Tormenta, y que tiene como villano a Cortina de Humo (Smokescreen), creado-y nunca más usado- para la ocasión. El tebeo ni siquiera está firmado. Me temo que no estarán muy contentos con la obra, no.
La historia comienza en unas pruebas atléticas de instituto, donde Bret corre y no queda en muy buena posición para asombro del seguidor de estas citas, Luke Cage, y del fotografo del Bugle, Peter Parker, que cubre esos extraordinarios eventos.
Y se descubre el por qué: resulta que el muchacho conoce a una chica, Carol, que cual traicionera Eva del Paraíso, lo introduce en el horrible mundo del fumador, mientras un impotente(mente limpia, mente limpia) Power-Man los observaba(aunque parecía Pepito Grillo subido al techo del coche).
Bret pasa sus ratos libres en un Club Social, donde unos adultos ofrecen gratis cigarrillos a los chavales, mientras Cage investiga en el despacho del director del Insti junto a una secretaria travestí. Horrorizado observa que las notas de Carol, que eran muy buenas, pegan un bajón e incluso hace pellas, y con el muchacho empieza a ocurrir lo mismo, por lo que le van a expulsar del equipo de atletismo. ¡Maldito tabaco!

Lo que haga Carol da igual, pero Bret tiene preocupados al trepamuros y a Power-Man, que no se ven con suficientes fuerzas para ayudarle y recurren a Tormenta. De este modo descubren que los adultos del Club Social son meros acólitos de Cortina de Humo, el cual ha pensado que debilitando al chico mediante el fumercio, perderá las carreras para perplejidad de los que hayan apostado por él, haciéndose con el botín. Con este sobrecogedor plan pretende conquistar el mundo: a través de las competiciones de instituto.
Sin embargo, nuestros poderosos héroes ponen a buen recaudo al villano, cuyos poderes simplemente consisten en echar humo y Bret, aunque continúa sin ganar carreras, descubre su error, por lo que deciden darle otra oportunidad pese a su oscuro pasado fumeta. No sabemos que habría ocurrido si hubiera decidido seguir con el vicio. ¿Tal vez habrían llamado a Hulk?

A parte de la trepidante historia superheroica, el comic realiza una nada desdeñable labor divulgativa sobre el tabaco, en unas ocasiones mezclada en la historia, como una profesora en clase explicando sus efectos, y otras veces fuera de la continuidad, indicando las cosas que podrías comprar con el dinero que te gastas en este horrible hábito.
Finalmente, los tres superhéroes muestran en una pesada losa que ni siquiera ellos dicen poder soportar: son los efectos del tabaco.

¿A que ya no os quedan ganas de echar mano al paquete? (mente limpia, mente limpia)
Pese a la dudosa calidad del comic, los benefactores deben estar satisfechos con el resultado, ya que se ha reeditado en varias ocasiones entre 1998 y 2001. El guión siguió siendo el mismo, salvo que Power-Man pasó a ser Cage. Además, con David Tata a lo lápices, se actualizó la imagen de Cortina de Humo

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