DIBUJANTE AL MANDO

Ya lo adelantábamos el mes pasado y lo puedes comprobar en este número. Ryan Stegman se ha puesto delante del procesador de textos y es, a partir de este momento, guionista de la serie… ¡todavía con Conway al lado! ¿Qué cabe esperar del futuro? Francamente, no lo sabemos con certeza. Los dos siguientes números está anunciados por Marvel con guión de Conway, mientras que los dos siguientes llevan la firma de Stegman… lo que todavía no tenemos nada claro es si será como en este mismo episodio, con apoyo del mítico escritor, o volando libre, y tampoco sabemos si será algo definitivo o sólo circunstancial. Conway acaba de cumplir 65 años, edad en que algunos se jubilan, pero ha demostrado estar en una forma excelente, así que dudamos mucho que vaya a hacerlo. Por cierto, Stegman aparece como guionista, pero no como dibujante, salvo por las portadas. De esta manera, además de Juan Frigeri, que nos acompaña este mes, en sucesivas entregas veremos por aquí a Nathan Stockman (Spidey) y a Brian Level (Masacre, Inhumanos). Frigeri de momento nos ha molado bastante, así que no seremos nosotros los que nos quejemos, ya que la serie continúa manteniendo un excelente nivel. Artista argentino nacido en 1983, era conocido hasta ahora en el mercado estadounidense por una miniserie dedicada a Darth Maul, que publicó Dark Horse cuando tenía los derechos de La Guerra de las Galaxias, y por su participación en God Is Dead, la serie creada por Jonathan Hickman y Mike Costa para Avatar Press.

EL VENENO EN CASA Así empezó la última batalla…

MUERTE PARA UN SIMBIONTE …Y así terminó

 

EL DESTINO DE EDDIE BROCK

Sí, ya sabemos que en el Universo Marvel convencional, o en la Tierra Primordial Marvel, como la bautizó Jonathan Hickman tras las Guerras Secretas, Eddie Brock no sólo está a salvo, sino que se dispone a unirse de nuevo con cierto simbionte, para así dar lugar a una nueva serie de Veneno que ha sido todo un campanazo en Estados Unidos y que muy pronto te ofreceremos en España… pero hay que recordar que el Spidey casado y con hija vive en otro mundo, y allí las cosas fueron un poco diferentes. Conway y Stegman han tenido esto en cuenta a la hora de construir su historia. Para ello, se han apoyado en la miniserie original que tuviera el personaje, la que formaba parte de “Secret Wars” y que en España conformó El Asombroso Spiderman nº 110… ¡todavía disponible en tu librería favorita o en la Tienda Panini! Pues bien, en caso de que no la hayas leído, o en caso de que la hayas olvidado, te refrescamos la memoria, o te ponemos al tanto de lo que pasaba en las páginas del primer episodio: Veneno se presentaba en casa y tomaba como rehenes tanto a Mary Jane como a Annie, para iniciarse una encarnizada pelea con Peter, que finalizaba con la muerte de Eddie y del simbionte, atrapados en un incendio después de que nuestro trepamuros hubiera decidido que aquella era la única manera de proteger a su familia. La escena era bastante sorprendente, porque en ella Spiderman no asesinaba al villano de forma directa, pero sí provocaba las circunstancias que llevaban a su muerte, una decisión que, por mucha familia que hubiera por medio, parecía fuera de lo que cabía esperar del Hombre Araña. Del monólogo interior de este número, cabe inferir que Peter ha asimilado lo que hizo: que realmente asesinó a un hombre, aunque fuera un tipo tan peligroso como Eddie Brock. Y el caso es que, cuando ha ocurrido una situación tan extrema en la vida del trepamuros, siempre, siempre, siempre ha habido luego consecuencias negativas para él. Esta aventura trata precisamente acerca de eso. En cuanto a Liz Allan… uhm, el mes que viene tendremos que hablar sobre ella. Y también sobre Normie.

Spot On de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 9

EL ORIGEN DE VENENO

A finales de los años ochenta, los mejores años de la historia de Spiderman, aquellos en los que vivió sus aventuras más icónicas, habían terminado. La boda de Peter Parker con Mary Jane, que tuvo lugar en 1987, había tirado al traste buena parte de la magia. David Michelinie, el guionista que escribió el especial de la ceremonia bajo dictado y sin querer siquiera conducir al personaje por ese camino, tenía la responsabilidad de continuar con The Amazing Spider-Man, el título principal del héroe. El editor Jim Salicrup fichó a un dibujante canadiense que había comenzado a despuntar en The Incredible Hulk. Se llamaba Todd McFarlane y, aunque hacía tiempo que ya había dejado de leer cómics, su máxima ambición consistía en convertirse en una estrella del medio. McFarlane tenía la madera para conseguirlo: inmenso talento, un estilo preciosista que chocaba con las normas establecidas, el deseo de ir a contracorriente y la convicción de que la suya era la manera correcta de hacer las cosas.

Apenas dos números después de su llegada, llegó el momento de acometer The Amazing Spider-Man #300 USA (1988), un cómic que debía ser muy especial. Michelinie, que anteriormente escribía Web Of Spider-Man, otra serie arácnida que se publicaba en paralelo, se trajo un argumento que venía desarrollando allí, por el cual una misteriosa persona capaz de anular el sentido arácnido del trepamuros había tratado de asesinarlo en repetidas ocasiones. Coincidiendo con el Amazing #300, Michelinie barajaba traer a la luz al enemigo oculto. Éste sería en realidad una mujer, deseosa de acabar con Spidey después de que durante una batalla de que, durante una batalla del lanzarredes con cualquier otro de sus enemigos, su marido hubiera muerto accidentalmente y ella hubiera perdido al hijo que esperaba. A continuación, la mujer se habría hecho con el traje alienígena que Spiderman se trajera del planeta de Secret Wars, que se había demostrado como un parásito y del que el héroe había conseguido deshacerse. Juntos, se transformarían en la criatura llamada Veneno.

A Salicrup le gustó la idea, pero el detalle de que se tratase de una mujer no acababa de convencerle, ya que no parecería una amenaza física lo suficientemente peligrosa para Spiderman, así que pidió al guionista un reemplazo. Unos pocos años antes, en 1985, Peter David había escrito “La muerte de Jean DeWolff”, una aclamada y dramática historia en que este secundario de las colecciones arácnidas había sido asesinado. Michelinie fabuló que, en el curso de la investigación, el crimen habría sido falsamente atribuido a un inocente por parte del Daily Globe, el periódico rival del Daily Bugle. Un periodista llamado Eddie Brock publicó la historia, que después de que Spidey atrapara al verdadero asesino quedaba invalidada. Brock habría caído en desgracia, y de ahí su odio hacia el trepamuros. El personaje estaba basado en un reportero real, Jimmy Breslin, que en los años setenta había atribuido los asesinatos del Hijo de Sam a la persona equivocada. Michelinie describió al villano resultante de la simbiosis de Brock con el traje alienígena como un tipo tipo grande, vestido con el traje negro de Spiderman. Pero esa descripción no convenció a McFarlane, que tenía una especial afinidad hacia los monstruos. Se preguntó qué ocurriría si el simbionte fuera un cascarón que se hubiera tragado al huésped. Lo encorvó un poco y alteró también la estructura muscular, pero sobre todo cambió el aspecto de su rostro. No parecía humano, sino que mostraba una gigantesca sonrisa sádica. En lugar de dientes, había fauces similares a la de un tiburón o una hiena: un depredador, en cualquier caso.

Veneno, nombre que adoptó el personaje, irrumpió ante Mary Jane en las últimas páginas del Amazing #299 USA, y primero le confundía con su marido, hasta que el villano se presentaba en primer plano como una criatura. Ya fue en el Amazing #300 USA en el que tuvo lugar el primer combate contra el trepamuros, en una aventura rotunda y excitante, que se convirtió en un clásico inmediato para los lectores y que además supuso un importante cambio en el mito arácnido.

 

Después de varios años alternando el traje clásico con el negro, el lanzarredes abandonó éste definitivamente. Era una de las peticiones que había hecho McFarlane antes de incorporarse a la colección, pero igualmente se trataba de un cambio que deseaba hacer Salicrup, que se resistía debido a que la idea del traje negro venía de su jefe, el Director Editorial Jim Shooter. Una vez que éste le dijo que no le importaba, dio vía libre a dibujante y guionista para efectuar el cambio. McFarlane encontró además en el traje clásico un elemento con el que diferenciarse de anteriores interpretaciones del trepamuros. Agrandó los ojos, hasta hacerlos gigantes; e incorporó un trazado de redes más tupido que nunca, y grandes manchas de negro en las zonas azules, tal y como había hecho Steve Ditko en los primeros tiempos. Además, cambió la manera de dibujar la telaraña, que se volvió mucho más complicada, como si adquiriera formas de espagueti, y trastocó al máximo la anatomía, con poses dislocadas y articulaciones colocados en posiciones imposibles para un humano normal. Pretendía apuntar que el Hombre Araña tenía más de Araña que de Hombre. A eso sumó viñetas a página completa, que sencillamente mostraban a Spidey balanceándose por Nueva York, en las que el lector podía recrearse como si fuera un póster. Todos esos elementos, en mayor o menor medida, impactaron a los nuevos lectores que se aproximaron a Amazing ante la exuberancia gráfica que ahora presentaba. También causaron algunas críticas por parte de los aficionados más veteranos. McFarlane tendía a polarizar opiniones allá donde iba, y lo siguió haciendo durante el tiempo en que se mantuvo como artista dentro de la Franquicia Arácnida. Con él, Spidey entró en la modernidad y asumió unos cánones que se mantendrían activos durante varios lustros.

 

¿Y en cuanto a Veneno? El villano se alzó como el más popular del momento, una posición refrendada luego por la serie de dibujos animados de los años noventa. Pero tras multitud de choques contra el trepamuros, se fue evidenciando lo limitado del concepto. Fue necesaria una acentuada evolución, lo que incluyó cambios de huésped o la llegada de nuevos simbiontes.

Artículo aparecido en Marvel Gold. Marvel. 75 Aniversario. La era clásica

VIAJE A LA SUPERFICIALIDAD DE LA NOCHE

Spiderman es algo más que un personaje de tebeo. Es un icono asimilado por la cultura popular, el símbolo de Marvel Comics y una imagen de marca reconocible por millones de personas en todo el mundo. Esa popularidad se asentó a mediados de los años sesenta, sobre los dibujos realizados por John Romita, el artista que llevó al trepamuros a sus mayores cotas de éxito y reconocimiento. Su aspecto limpio, optimista, luminoso, contrastaba con el que le había dado su creador gráfico, Steve Ditko, y tal vez por eso se asentó como el favorito de las masas… Hasta que llegó un nuevo artista, un joven canadiense de apenas veinticinco años que consiguió lo imposible. Su nombre era Todd McFarlane.

Alguien podría pensar que el hecho de que Todd McFarlane naciera el 16 de marzo de 1961, en Calgary (Canadá) reviste cierto simbolismo, ya que ése fue el mismo año en que se inauguró el Universo Marvel, con The Fantastic Four #1 USA. Pero lo cierto es que tal coincidencia no es sino el fruto de la casualidad, porque el nombre de uno de los niños prodigio de los noventa se asocia a La Casa de las Ideas como mera estación de paso, campo de pruebas en el que darse a conocer y desde el que saltar hacia nuevas metas. McFarlane entró en la industria del cómic estadounidense en un periodo de cambio, de viraje hacia una preponderancia absoluta de la imagen sobre la historia. Sería representante del mismo, junto a otros contemporáneos que acabarían por convertirse en sus compañeros de viaje, como Jim Lee, Rob Liefeld, Marc Silvestri o Erik Larsen, con los que compartía algunos rasgos característicos, tanto de estilo como de personalidad.

 

Su carrera propiamente dicha había comenzado en 1985, dentro de una serie llamada Coyote, que publicaba el sello Epic de Marvel. Ese mismo año, fichó por DC Comics para dibujar Infinity Inc., una cabecera eminentemente nostálgica, donde destacaría por arriesgadas composiciones de página que no eran habituales en una época donde la mayoría de los artistas se limitaban a colocar una viñeta tras otra hasta completar la plancha, mientras que McFarlane ya trataba de interpretarla como un todo. Su siguiente obra, tal vez por la relevancia del protagonista, tal vez porque el trazo ya evolucionó hacia un oscuro barroco, fue la que le señaló como un hombre a seguir. Batman Year Two le valió para descubrir cuánto le gustaban las capas de desproporcionado lirismo y para que Marvel le llamara. Le querían de vuelta. En 1987 dibujaría las aventuras del Increíble Hulk durante medio año, antes de que la serie se le quedara pequeña y el editor Jim Salicrup, responsable de las colecciones protagonizadas por el Hombre Araña, se empeñara en colocarlo al frente de la principal: The Amazing Spider-Man. Salicrup estaba convencido que McFarlane elevaría las ventas de la colección hasta situarla, al cabo de ocho años, en el primer puesto de las más vendidas. No sería necesario ni la mitad de ese tiempo.

 

La irrupción del canadiense en el mundo arácnido tuvo lugar apenas unos números después de la llegada de un nuevo guionista, David Michelinie, y de que Peter Parker se hubiera casado con Mary Jane, una situación con la que ningún autor en Marvel acababa de estar cómodo, pero con la que el nuevo equipo tendría que apechugar hasta hacerla suya. Michelinie desarrollaría historias muy ligeras, fundamentalmente aventureras, con una gota del romanticismo de un matrimonio imposible, de una relación amorosa que aparecía como idílica ante los ojos del lector, el mismo que siempre había soñado con encontrar una media naranja que además fuera top model. Todos esos elementos, sumados al espectáculo y la originalidad del dibujo de McFarlane, contribuirían a llamar la atención de nuevas hordas de aficionados que, hasta entonces, creían que el trepamuros era un héroe pasado de moda. Ocurría que aquel personaje en poco se parecía al Spiderman de sus padres. McFarlane lo dibujaba en posturas absurdas, propias de un cuerpo que se había roto, pero que funcionaban con apoteósica fascinación. Como sólo había pasado en los tiempos iniciales de Ditko, el Hombre Araña era ahora más Araña que Hombre. La huída de los convencionalismos, de las figuras anatómicamente perfectas, se completó con un agrandamiento de los ojos, hasta cubrir buena parte de la máscara, que hacían a Spidey expresivo, y con una telaraña llena de hebras, deshilachada y difícil de dibujar, que se ganó el apelativo de “telaraña spaguetti”. La revolución visual se extendió a la plana mayor de los personajes secundarios, con esa Mary Jane que, mientras huía del “canon Romita”, se mimetizaba con el catálogo de Victoria’s Secret, pero sobre todo con los villanos. Michelinie recuperó a muchos de los clásicos, que fueron reinterpretados por McFarlane como recién nacidos, a la par que introdujo una nueva amenaza, la de Veneno, que debutaría en la aventura especial de The Amazing Spider-Man #300 USA (1988). De inmediato se alzó como el reverso tenebroso del héroe, un mastodonte musculoso fusionado con el viejo simbionte de las Secret Wars, aquel traje negro que utilizara Peter Parker unos años atrás hasta descubrir que estaba vivo, y que ahora, con Eddie Brock como huésped, había desarrollado unas aterradoras fauces.

 

La del debut de Veneno fue una historia terrorífica, dolorosa y traumática, tanto para el héroe como para su bella esposa, y en definitiva diferente a las que luego escribiría Michelinie en la serie. Siendo la primera que dibujó McFarlane, se le quedaría grabada como el tipo de cómic que le gustaría contar. Confesaría entonces que, a esas alturas de su vida, hacía tiempo que ya no leía tebeos, que le habían dejado de interesar como algo que hacer en los ratos libres. Y quizás sería el dato más revelador que aportara en las muchas entrevistas que concedió tras convertirse en la estrella del momento. En ellas también se quejaba ya de muchas de las circunstancias que rodeaban al proceso editorial, de la calidad del papel, de las fechas de entrega o de que su arte quedara “tapado” por las prisas y el estilo del entintador. Esto último fue lo que le llevó a ocuparse él mismo de completar sus lápices, una toma de control sobre el producto final que pronto consideraría insuficiente.

 

Después de un par de años en The Amazing Spider-Man, McFarlane sintió que había dado el momento de dar el siguiente paso. No sólo quería dibujar y entintar, sino también que cuanto ocurriera en la viñeta fuera una decisión tomada personalmente por él. “Para decirte la verdad, no es que quiera ser un guionista; es que quiero tener el control de mi arte”, afirmaría entonces. Aspiraba a crear nuevos paradigmas al tiempo que tiraba a la basura los viejos. Por eso, ni John Byrne, ni Walter Simonson, ni Frank Miller, los tres grandes autores completos de la década de los ochenta, eran sus modelos a seguir. No tenía grandes ideas que no estuviera dejando de contar y ni siquiera guardaba demasiado respeto por el oficio de escribir. Simplemente, no quería trabajar al dictado de nadie. Con las cifras de venta de Amazing en las manos, Salicrup no sólo fue incapaz de decirle que no, sino que le daría una nueva serie, titulada simplemente Spider-Man, sin adjetivo alguno, como siempre habían tenido las cabeceras arácnidas, y que se alzaría como el cuarto del personaje.

 

El modelo a seguir para Spider-Man venía en realidad de un proyecto de DC Comics, hijo de la Batmanía. Legends of The Dark Knight había sido lanzado un año antes, al cobijo del éxito de la película de Tim Burton, y era la manera de ofrecer a los nuevos lectores una puerta al mundo de Batman libre de complicaciones, consistente en una sucesión de arcos argumentales de cinco números, independientes los unos de los otros, con distintos autores de prestigio y unas calidades de impresión superiores a las de los comic-book convencionales, lo que también se reflejaba en un precio mayor. Para demostrar que en Marvel no les importaba reconocer la influencia, la portada del primer número de Spider-Man indicaba “The Legend Of The Arachknight”, en alusión nada velada a la serie de Batman. Como había ocurrido con ésta, ese número de lanzamiento iría acompañado de una acción especial, que comenzaría a hacerse frecuente a partir de entonces. Marvel lanzaría cuatro versiones diferentes: la normal, para quioscos; la de librería especializada, cuya portada tenía tintas metálicas, y dos ediciones limitadas a 125.000 ejemplares, que se venderían embolsadas. Los especuladores las acogieron con los brazos abiertos, hasta hacerse con 2.350.000 unidades en las primeras horas de venta y dar pie a dos nuevas ediciones, que sumaban medio millón más. La fiesta de los noventa había comenzado.

 

“Tormento”, así se titulaba aquella primera historia de cinco episodios, en las que Todd McFarlane, la veterana estrella de Marvel, se encontraba con Todd McFarlane, el guionista novato de la compañía al que le habían dado una gran oportunidad por razones que nada tenían que ver con su talento literario. El relato era sencillo y contundente: sin tramas secundarias ni personajes de reparto, estaba contado en tiempo real, como si fuera una película, y venía a reflejar lo que su autor describía como “Una mala noche para Spiderman”. El tormento venía dado por El Lagarto, uno de los villanos habituales del héroe, al que el canadiense ya había tenido oportunidad de dibujar en Amazing, pero que para la ocasión sería redefinido. “Quiero que parezca un monstruo”, diría. “Es un personaje muy visual, con sus enormes colmillos. No quiero que se le vea como el Doctor Connors. Es un gran monstruo, en la línea de la criatura de Alien, y no dice ni una sola palabra durante los cinco números”. La excusa para que El Lagarto fuera tan peligroso estaban en una onomatopeya que inundaba muchas de las páginas, un DOOM DOOM DOOM repetitivo hasta la obsesión, detrás del que se ocultaba el verdadero villano del relato y la influencia oculta de McFarlane, que no era otra que “La última cacería de Kraven”, una saga, que J. M. DeMatteis y Mike Zeck hubieran realizado en 1987 y que había sido la primera en introducir de lleno a Spidey en terrenos oscuros. Probablemente Mac nunca la hubiera leído, ya que la sugerencia del villano misterioso vino de manos de Glenn Hardling, ayudante de edición de Salicrup. Y aunque sí la conociera, “Tormento” no tenía en realidad demasiado que ver con ella. El primer arco de Spider-Man sustituía la profundidad psicológica de “La última cacería” por la inmersión y la claustrofobia ambiental. Si el trepamuros estaba dentro de una terrible pesadilla, el lector debía sentirlo en cada página.

 

Frente a Batman, el personaje favorito de McFarlane, que es una criatura de la noche, Spiderman siempre se había caracterizado por su luminosidad. Consciente de ello, el artista le había dado un billete hacia territorios incómodos, donde el Hombre Araña sólo encajaría bien si era él quien conducía el tren. Los resultados comerciales cosechados por la nueva serie dejaban en evidencia que Spiderman viviría en lo profundo de la noche todo el tiempo que quisiera Todd McFarlane. En Marvel desconocían que, ni siquiera cuando le habían dado todo lo que había pedido, el artista iba a darse por satisfecho.

 

Prólogo del tomo Spiderman de Todd McFarlane nº 1

Y AHORA, VENENO

Hay que reconocer a Gerry Conway que le tiene tomada la medida al concepto de comercialidad. Estrena una serie con un concepto tan potente como el que tiene Renueva tus votos y ya sólo con eso tiene asegurado el éxito del primer arco argumental. ¿Y luego? ¡Bumba! La Patrulla-X de Jim Lee. Consecuencia: se mantiene el efecto positivo. ¿Y a continuación? ¡Bumba! El Veneno que le mola a todos los chavales de los años noventa: el de toda la vida, el de McFarlane. Y además tiene sentido argumental. ¿Qué más se puede pedir? ¿Te hemos contado que esta serie nos tiene alucinados y que no hacemos más que recomendársela a todo el mundo? ¡No dejes de hacerlo tú!

 

¿DÓNDE HABÍAMOS VISTO ESTO? Ah, sí: en la saga original del traje negro

 

LOS PROBLEMAS CON MARY JANE

Conseguir que la esposa de Peter Parker se hiciera con poderes arácnidos era algo que se podía hacer de muchas maneras. Todo se pega, menos la belleza, y estar tanto tiempo en contacto con Spiderman alguna consecuencia tenía que tener. Conway y Stegman tiraron por el camino fácil, que no era otro que mantener aquello que ya le había ofrecido la miniserie original de “Secret Wars”: la tecnología de Regente para drenar los poderes de otros superhumanos allí tenía un componente negativo, pero ellos podían darle uno positivo. ¿Y si en vez de tomar todas las habilidades del trepamuros, sirvieran sólo para tomar un poquito y así conferírselo a su santa esposa? Check. Pero claro, reducir los poderes de Peter podía poner en peligro a éste, lo que da pie a buscar soluciones alternativas… y de ahí pasamos al simbionte. Nos reconocerás que la justificación no sólo es buena, sino que además se ha hecho de manera muy orgánica con respecto a la trama de la cabecera. El único punto flaco, del que esperamos pronta explicación, está en el hecho de que a Mary Jane le aterraba Veneno: Peter incluso tuvo que volver al traje clásico a causa del trauma que le dejó a su esposa su primer encuentro con Eddie Brock. ¿Lo ha superado hasta el punto de vestirse de negro, aunque no sepa todavía de qué va la cosa? Por cierto, la trama recuerda en cierta manera a aquella vez, en los años ochenta, en que La Gata Negra compartía aventuras con Spidey, pero su falta de superpoderes hacía que se metieran en problemas. Como consecuencia de ello, Felicia buscó desesperadamente la ayuda de Kingpin… y bueno, si no sabes cómo acabó la cosa, te recomiendo que le eches un vistazo al Marvel Héroes. Peter Parker, El Espectacular Spiderman: punto de ruptura, cuyo título es más que ilustrativo.

¿A QUIÉN YA LE HABÍA PASADO ESTO? Ah, sí: a la pobre Felicia

 

NARRADORES

Así se definen a partir de este momento Conway y Stegman en los créditos de la colección. Es algo que nos viene heredado de la edición americana, así que con toda seguridad lo habrán pedido ellos mismos. Se trata de una manera de glosar a los autores que suele usarse en muy pocas ocasiones, y siempre en casos en que la compenetración del guionista y del dibujante es tan profunda que el primero suele hacer recomendaciones y comentarios sobre la labor del segundo y el segundo se mete hasta la cocina a la hora de elaborar la historia. Por ejemplo, era algo que solían hacer Stan Lee y John Romita, y también es muy frecuente con los trabajos de Tom DeFalco y Ron Frenz, en ambos casos equipos clásicos de la franquicia arácnida. Atención, porque la cosa no se va a quedar ahí. Desde Marvel, los siguientes números que se anuncian de Renueva tus votos están escritos y dibujados, en su totalidad, por Ryan Stegman, sin que haya rastro alguno de Conway. ¿Acaso se acerca su salida de la colección, o se trata solamente de una medida provisional, de cara a una aventura aislada en la que su colega pudiera desplegar a fondo las habilidades literarias? No lo sabemos todavía, pero a buen seguro que nos enteraremos y te lo contaremos.

Spot On Aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 8

Novedades Diciembre 2016

Llegamos al final de otro año, lleno de cómics. Podríamos decir que 2016 ha sido el año de los remakes, unas nuevas guerras secretas, una nueva guerra civil, pero Spider-Man ha tenido algunas novedades, sobretodo en lo que a su estatus respecta, ¿durará? Bueno, lo que duran todas las tramas en los cómics, habrá que estar atentos a lo que nos llega en este 2017, con una saga que va a resucitar a más de un personaje, o eso dicen los mentideros de internet.

Pero otras arañas han ganado en visibilidad y han cambiado su estatus, Miles vive ahora en el Universo Marvel principal, Jessica Jones ha tenido un bebé, Seda y Spider-Gwen siguen sus caminos, Veneno es todo un agente del espacio, y Matanza, bueno, sigue matando pero con un toque místico. En fin, que nos lo hemos pasado bien y esperemos que así siga. Que tengáis una muy buena entrada de año. Nos vemos en la red.

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Novedades Noviembre 2016

No adivinareis cual es el personaje de la familia arácnida con más apariciones este mes, y no vale adelantarse y mirar el resto de la entrada. Ni Peter, ni Miles, ni siquiera cualquiera de las nuevas heroínas arácnidas, el personaje que más presencia tiene este mes es Veneno,  eso sí, en diferentes variaciones, que ya sabéis que los simbiontes se sirven en todos los tamaños, formas y colores. Desde caballeros espaciales en misión intergaláctica, hasta entes viscosos capaces de tomar como huesped al hombre-x más despistado, pasando por la típica versión clásica dentada con lengua viperina.

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Novedades Octubre 2016

Vamos avanzando en las tramas y en la vida del Universo Marvel, y como está claro esto afecta a nuestros arácnidos. Sí, ahora debemos hablar de arácnidos en plural, como cambian las cosas.

Nos metemos de lleno en una nueva guerra civil superheroica, con unas motivaciones distintas a las que iniciaron la primera, pero con la constante de la formación de dos bandos. Está por ver si toda la familia arácnida se alineará en el mismo o, si por contra, tendremos arañas en ambos bandos, lo cual sería muy interesante, ¿no creéis? ¿Se pelearían Peter y Miles? ¿Intentaría uno convencer al otro de que su postura es equivocada? Todo está por ver, puesto que justo acabamos de empezar, vamos a disfrutarlo y ver en que afectará todo esto la vida de nuestros personajes favoritos.

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Novedades Septiembre 2016

Al preparar el listado de este mes, me he dado cuenta que estamos en época de colecciones de kiosko. ¿Por qué digo esto? Pues porque parece que en los cómics, Septiembre también marca un nuevo inicio de temporada, no solo por los incipientes eventos que ya se inician este mes, como Civil War II, si no también por la cantidad de novedades que llegan este mes a las estanterías.

Sí, se nos había quedado descolgado un número de la serie principal de Spider-Man, pero es que dejándolo a parte, tenemos 19 tebeos relacionados directa e indirectamente con el universo arácnido. Así que vamos a ello.

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Novedades Julio 2016

Creo que este mes nos encontramos con un suceso que nunca se había dado hasta la fecha, y es que no tenemos tomo de la serie regular del Asombroso Spider-Man. ¿Por qué? Pues por lo que sabemos, parece ser que el último número de la aventura que empezó el mes pasado, justo aparecía en USA la última semana de junio. Con lo que, como os podéis suponer, los materiales para su reproducción e inclusión en el tomo mensual han llegado a Panini más tarde de lo esperado. ¿Supone eso que solo habrá 11 números de la serie este año? Pues no, ya está anunciado en la web de Panini que en agosto tendremos ración doble de Asombroso Spider-Man, el número que debería haber salido este mes y el correspondiente de agosto.

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Novedades Junio 2016

Verano, ya lo tenemos aquí, un año más. La canícula, los helados, la playa, …, pero estoy divagando (after Peter David). Se nos viene encima ese tiempo en el que apetece leer tebeos en la terraza, en el balcón, en la playa, incluso puede que quedarnos amodorrados leyendo, pero si os pasa eso, id con cuidado no vaya a ser que el cómic sufra daños. En fin, aprovechad, que en cuatro días llegará el invierno.

En lo que a cómics respecta, este mes tenemos de todo un poco, destacando el debut de Miles en su nueva cabecera, trasplantado ya desde el Universo Ultimate a la Tierra Primordial, por eso veréis que el título de las secciones ha cambiado un poco.

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