LA METAMORFOSIS DE LAS ARAÑAS: UN SPIDERMAN PARA DESPUÉS DE “EL OTRO”

“Nada volverá a ser igual”. Esa frase, augurio del fin de una época que nunca volverá, ha sido utilizada por Marvel hasta la saciedad a lo largo de su historia, hasta convertirla en tópico recurrente, aunque la realidad constata que, en demasiadas ocasiones, los cambios que anuncia suelen verse diluidos hasta desaparecer al cabo de un tiempo. Con “El Otro”, el primer gran crossover arácnido del siglo XXI, se proclamaban alteraciones de amplio espectro para el trepamuros. En el transcurso de la historia, Peter Parker había muerto, y era entonces cuando las cosas se ponían interesantes…

Las últimas páginas del anterior volumen nos dejaban una sorpresa mayúscula: mientras Mary Jane y Tía May iniciaban los trámites funerarios, del cadáver de Peter emergía… algo… que dejaba atrás una ventana rota en la Torre de Los Vengadores y un cascarón vacío donde antes estaba el cuerpo del héroe. Aquello que había escapado formaba entonces una crisálida y se preparaba para el siguiente paso en la evolución del Hombre Araña. A lo largo de este tomo descubriremos las circunstancias de esa evolución, así como la aventura que sirvió de prólogo a la participación de Spiderman en la Guerra Civil Superheroica que estallaría a lo largo de 2006. En las próximas líneas entraremos en detalles al respecto, pero antes de hacerlo es conveniente avisar al respecto, puesto que ahondaremos en detalles argumentales de lo que ocurre en este volumen, por lo que aconsejamos postergar la lectura del mismo a todos los que no conozcan los hechos aquí descritos.

 

El Peter Parker que surgía de la crisálida no era muy distinto al que hasta entonces recordaban los lectores, salvo que añadía nuevas habilidades a los poderes arácnidos, en consonancia con el discurso totémico que había venido manteniendo Joe Michael Straczynski durante los años anteriores. Estas habilidades se sumaban además al cambio de los tradicionales lanzarredes mecánicos por los cinematográficos lanzarredes orgánicos que había puesto de moda la saga cinematográfica dirigida por Sam Raimi. La alteración de los lanzarredes había tenido lugar un par de años atrás, en las páginas de Spectacular Spider-Man vol. 2, #15-20 USA (2004), con Paul Jenkins como guionista, mientras que la que ahora tenía lugar había sido planificada por el propio Straczynski, con ayuda del comité de editores y guionistas que elaboraron “El Otro”. Durante los últimos capítulos de saga, las nuevas habilidades arácnidas eran presentadas en todo detalle, con la promesa de que formarían parte integral del personaje a partir de entonces. Sin embargo, en los meses siguientes, apenas iban a ser utilizadas. De entre todos los guionistas, curiosamente fue Peter David quien mejor las integró en sus historias, las consideró más interesantes y las defendió a capa y espada en cuanta discusión pública tuvo lugar al respecto. David escribía Friendly Neighborhood Spider-Man, la nueva cabecera lanzada junto con “El Otro” y que, una vez concluída la historia, seguiría adelante en paralelo con The Amazing Spider-Man, centrándose en las historias relacionadas con el instituto en el que trabajaba Peter, y donde se reencontraba nada menos que con Flash Thompson. La tercera serie en liza, Marvel Knights: Spider-Man, fue retitulada The Sensational Spider-Man tras el crossover. A tal efecto, cambió de equipo creativo y de orientación. El prestigioso dramaturgo Roberto Aguirre-Sacasa y el dibujante Ángel Medina la enfocaron como un revival de los tiempos en que Todd McFarlane escribía y dibujaba al trepamuros, con una preponderancia marcada de los villanos monstruosos.

 

Marvel Saga se concentra, no obstante, en la recuperación de The Amazing Spider-Man, como título central del trepamuros. Allí también hubo cambios: sus páginas acogieron un cambio creativo, de forma que Mike Deodato fue sustituido por Ron Garney, un valor sólido cuya llegada fue interrumpida por dos números en los que quien se encargó de los lápices fue Tyler Kirkham. Este autor pertenecía a la escudería de Top Cow, estudo de Marc Silvestri que en aquel entonces tenía un acuerdo firmado con Marvel por el que sus artistas desfilaban por algunas series de La Casa de las Ideas. La presencia de Kirkham vino a deslucir un tanto unos episodios en los que Stracyznki fue preparando el terreno para la Guerra Civil Superheroica que en aquellos momentos cocinaba Marvel. No hubo ni siquiera un respiro tras la conclusión de “El Otro”, de manera que, en la última página del evento, los lectores podían contemplar cómo Tony Stark preparaba a espaldas de Peter un nuevo uniforme arácnido con los colores de la armadura de Iron Man.

 

JMS veía la relación entre Tony y Peter similar a la que pudiera darse entre un mentor y su discípulo. Tony Stark era un triunfador, el genio hecho a su medida en que podría haberse convertido Peter Parker de no haberse interpuesto el destino en forma de araña radiactiva. El guionista daba a entender que en el joven trepamuros había potencial para que algún día se alzara como un científico brillante que construyera artefactos con los que cambiar el mundo. La idea de profesor de instituto, de superhéroe ceñido a un mundo asequible y abarcable para el lector medio comenzaba a desdibujarse. En cuanto al nuevo traje de Spidey, Chris Bachalo presentó varias propuestas, con diferentes variaciones de los colores clásicos. Entre todas ellas, al Director Editorial Joe Quesada le llamó la atención un diseño en el que Spider-Man disponía de unos tentáculos similares a los del Doctor Octopus. Le pareció una gran idea, como si el héroe estuviera buscando nuevas maneras de luchar contra sus enemigos. Encajaba en la manera de pensar de Tony Stark, propenso a combatir el fuego con el fuego. El traje que finalmente delimitó el propio Quesada recordaba explícitamente a la armadura de Iron Man, al partir del rojo y el dorado como colores básicos; contaba con unas patas mecánicas que simulaban la forma de una araña y podían usarse como armas; permitía además que el trepamuros hiciera algo tan ajeno a él como volar y desde el comienzo tuvo fecha de caducidad, aunque no se anunciara tal cosa. Los lectores se dividieron nada más verlo. Les encantaba o lo odiaban en porcentajes equiparables, que era la clase de reacción que esperaba Joe Q. El nuevo traje estaba allí para un propósito argumental, no para vender muñecos, aunque desde luego que los acabó vendiendo.

 

Y así, de rojo y oro, el Hombre Araña emprendió, sin saberlo, el camino que le conduciría, a él y a todo el Universo Marvel, a la más ambiciosa saga superheroica jamás publicada.

Prólogo aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 10

LAS 15 (MÁS 8) MUJERES MÁS IMPORTANTES DE LA VIDA DE SPIDERMAN

“Enamorarse, el odio al trabajo y otros éxitos del pop”. Así se presenta una de las novelas capitales de la década de los noventa, Alta fidelidad, firmada por el genial Nick Hornby, con una adaptación cinematográfica a la altura del original. En ella, un loco por la música con el que podría identificarse cualquiera de nosotros, utiliza las típicas listas de los más vendidos para ordenar sus prioridades en la vida, ya sean trabajos, amigos o incluso mujeres. Al fin y al cabo, ¿quién no ha entrado alguna vez en el juego de elegir los mejores libros, o los mejores momentos, o las mejores novias/os? Es un juego que, en el caso de Peter Parker y en el caso de una miniserie centrada en su relación con la más explosiva de sus ex, no nos resistimos a poner en marcha y hacemos extensible a todas las mujeres de su vida. No en vano, las aventuras de Spiderman siempre han podido calificarse de gran comedia romántica. Allá van quince buenos motivos.

 

15 Debra Withman

Corrían los felices ochenta, y Peter frecuentaba las aulas universitarias, aunque lo hacía ya licenciado, en calidad de alumno de postgrado. Tanto se pasaba por el departamento, que la secretaria del profesor Sloan, una rubita tímida, muy mona y con gafitas, acabó colgada de sus encantos. Ella se llamaba Debra Withman, y aunque a nuestro protagonista no acababa de disgustarle, faltaba química entre ambos. Salieron unas cuantas veces, hasta que Debbie llegó a la peregrina conclusión de que las repetidas ausencias de su medio novio eran debidas a que era en realidad Spiderman. No iba desencaminada la pobre, pero Peter acabaría convenciéndola de lo contrario de la manera más extraña: plantándose en su piso con el traje arácnido, lo que hizo ver a Debbie lo absurdo de sus ideas (para alivio del lanzarredes). Dispuesta a dejar atrás sus fantasías y madurar de una vez por todas, Debra abandonó Nueva York para atar cuentas con su pasado. Nunca más se supo, pero siempre cabe la esperanza de que algún guionista se acuerde de ella.

 

14. La Viuda Negra (O Nancy Rushman)

¿Qué mejor novia para un Hombre Araña que una Viuda Negra? De hecho, la espía más sexy de todos los tiempos había abandonado un horroroso traje sesentero para cambiarlo por su cenidísimo y característico uniforme de cuero negro después de contemplar al trepamuros e inspirarse en él, en plena etapa de John Romita, a la postre diseñador de tan suculento trapo. Pero la Viuda ocupa este puesto de honor entre las mujeres del trepamuros debido a una aventura muy posterior, la que les unió durante una época en la que ella perdió la memoria, creyendo que su verdadero nombre era el de Nancy Rushman (curiosamente, el primer nombre que utilizó en Estados Unidos). Spidey la ayudó en la búsqueda de su pasado, y Nancy no tardó en caer enamorada de su bienhechor, sentimiento ratificado en el más equilibrista de los besos: nada más y nada menos que con ambos colgados del Helitransporte de SHIELD. El romance acabó en cuanto ella recuperó la memoria… y perdió el interés.

 

13. Cissy Ironwood

Algo menos fugaz fue el escarceo de nuestro rompecorazones con esta linda muchachita estudiante de matemáticas que demuestra como pocos personajes lo peligroso que es acercarse al señor Parker. Era el primer verano de Pete después de acabar la carrera, y ya se sabe: todo euforia y alegría ante un horizonte despejado sin exámenes a la vista. Cissy se puso a salir con tan amable caballero sin sospechar que, en las semanas posteriores, acabaría siendo ¡mordida! por el Doctor Extraño (convertido en hombre lobo, mejor que no preguntéis los detalles), mientras que su padre sería víctima de un asesinato a manos de un agente del KGB. No es de extrañar que tardáramos unos cuantos años en descubrir que había sido de ella: desde una ilustración perdida en un especial, nos revelaba que se había ido a vivir al oeste. ¿La echará alguien de menos?

12. Glory Grant

Nunca fue novia de Peter, pero a algunos lectores nos hubiera hecho mucha ilusión. En tiempos en los que el fantasma de Gwen Stacy parecía diluirse y Mary Jane no alcanzaba todavía la categoría lograda con posterioridad, Glory vino a alegrar el cochambroso vecindario de Chelsea al que se había ido a vivir Peter. Muchas noches quedaban en el apartamento de él para disfrutar de una pizza y lo que viniera después, que con el Comics Code de por medio quedaba a la imaginación del lector. Glory escalaría puestos en el universo arácnido, al sustituir a Betty Brant como secretaria de J. Jonah Jameson. Para su desgracia, años después se echaría un novio mafiosillo y hombre lobo que moriría a consecuencia de un disparo de ella dirigido a Spiderman. Pasado el mal trago, reaparecería en la última época escrita por Howard Mackie a finales de los novneta, para alegrar la vida de Randy Robertson.

 

 

11. Marta Plateada

No es que robara el corazón de Spiderman, ni estuviera siquiera interesada en ello, pero se hizo con el de los aficionados, que vieron en ella a una de las chicas más duras e interesantes de la Marvel de los noventa. Marta Plateada comanda la Banda Salvaje, al tiempo que es propietaria de una multinacional dedicada a deshacer entuertos allá donde sea requerida, siempre que el demandante pueda pagar la abultada factura. Así es como esta ciudadana modelo del país centroeuropeo de Symkaria nutre las arcas públicas y mantiene ocupado al equipo creado por su padre para luchar contra los nazis. Su actividad le ha llevado en unas cuantas ocasiones a luchar contra Spider-Man, y en otras tantas a aliarse con él. Nunca se fijará en lo bien que le quedan las mallas al lanzarredes, tan ocupada como está contando los billetes.

 

10 Marcy Kane

¿Tú crees que has tenido novias raras? Eso es porque no conoces a Marcy. Ya que estamos elaborando una lista de grandes éxitos, la señorita Kane debería cantar la banda sonora de Mi novia es una extraterrestre. Cosas del guionista Bill Mantlo, que introdujo a Marcy allá por los primeros ochenta como una revisión de la Gwen Stacy severa y protestota de los tiempos de Ditko, y que acabaría reutilizándola con otro de sus personajes, con Jack, la Sota de Corazones, en una estupenda (y olvidada) miniserie en la que este fascinante héroe descubría su herencia alienígena y regresaba al planeta natal de su madre junto a Marcy, a la postre toda una princesa. Quien lo hubiera dicho, con esos vestidos de tipa tiesa que se ponía.

 

9. Jean DeWolff

Ah, otro de los personajes femeninos de Mantlo, probablemente el mejor, junto a Puñal. Jean venía a cubrir el puesto dejado largo tiempo atrás vacante con la trágica desaparición de George Stacy. La capitana era la cara amiga de Spiderman dentro de la policía, esa tipa dura con un corazón de oro a la que recurrir, porque sabes que siempre te va a sacar del apuro. Incluso logró el indulto para nuestra Gata Negra, y eso que le reventaba que Felicia estuviera liada con Spidey. Y es que Jean andaba secretamente enamorada del trepamuros, algo que nunca podría confesarle, ya que moriría asesinada por el Comepecados, en una de las más impactantes sagas firmadas por Peter David.

 

8. Liz Allan

Toda una clásica de los primerísimos tiempos arácnidos. Durante el instituto fue la novia más o menos oficial de Flash Thompson, al tiempo que lanzaba ardientes señales a un Peter Parker que, si vio alguna, nunca pareció sentirse interesado. No sería hasta la ceremonia de graduación del instituto cuando ella le confesaría su amor. Un poco tarde, ya que abandonaría la serie durante ¡más de cien números! Con su vuelta, averiguaríamos que era la hermanastra del Hombre Ígneo. Ahí empezaron los problemas, porque luego vendría un accidentado matrimonio con Harry Osborn (la cosa acabó con él convertido en segundo Duende Verde) y su viudez como rica heredera junto a su hijo Normie, sólo para vivir el regreso del abuelo Norman. Y es que, a veces, conviene quedarse en el olvido.

 

7. Mary Parker

Poco sabemos de la madre de Peter Parker, y tal vez por eso ocupa tan discreto lugar en este Top 15. Los lectores veteranos nos pasamos unos cuantos añitos suponiendo que nuestro trepamuros había sido, antes de la picadura de la araña radiactiva, un tipo de lo más ordinario, sólo para descubrir asombrados la naturaleza de espías de sus padres, fallecidos en accidente aéreo provocado por Cráneo Rojo. Todo ello, aparte de una de las más comentadas meteduras de pata de Stan Lee (El Hombre es grande, pero no perfecto), también volvía a recordarnos lo pequeño que es, en el fondo, el Universo Marvel. Y ya que hablamos de malas ideas, en los noventa alguien tendría la de resucitar a los padres de Peter, pero al final no sería más que un nuevo engaño de un villano, en este caso el Camaleón, siguiendo órdenes de Harry Osborn, que trataba de volver loco al trepamuros desde la tumba. Estas cosas sólo le pasan a Spider-Man.

 

6.Betty Brant

El tierno primer amor de Peter, que demostraba su interés por las mujeres mayores que él. (Kurt Busiek explicaría muchos años después que Betty en realidad no era tan mayor, pero a nosotros siempre nos lo pareció, con ese peinado y esa actitud digna de la Hermana San Sulpicio). A Betty le han pasado tantas cosas en la vida y algunas tan malas que no le tendremos en cuenta su dedicación periodística de los últimos años sin haber pasado previamente por la facultad. Empezó como secretaria pacientísima de Jameson; siguió como señora esposa de Ned Leeds, un chico tranquilo, no como el zarandajas ese de Peter Parker, pero que acabaría dándole muchos disgustos, ya que no sólo moriría, sino que sería acusado de ser el Duende. Fue la misma Betty quien, años después, limpiaría el nombre de Ned. Hace tiempo que no la vemos, pero siempre vuelve. En fin…

 

5. May Mayday Parker

O los caprichos editoriales del destino. May es la hija de Peter y Mary Jane, arrebatada por Norman Osborn a sus padres en la misma mesa de partos del hospital y dada por muerta. Querían los guionistas traerla de vuelta y que así aprendieran los Parker a limpiar biberones, pero desde lo más alto de la editorial llegó la orden de que quien debía volver no era otra que la tía May, fallecida años atrás. Por suerte, Tom DeFalco, impulsor del embarazo de M. J., decidiría recuperar a la hija de Spider-Man en una colección ambientada en un futuro alternativo, donde ella tomaría el manto de su padre y el traje de su tío Ben (Reilly. No queráis que os explique quién es si no tenéis aspirinas a mano). Spider-Girl no sólo es una digna sucesora arácnida, sino que además ha logrado sostener la que ya es la más larga colección Marvel protagonizada por una chica. Su padre debe estar orgulloso.

4. La Gata Negra

¡Cuánto echábamos de menos a Felicia Hardy, la Catwoman particular de Spider-Man, mucho más interesante que la original, y también mucho más guapa! La queríamos de vuelta, como queremos de vuelta a esa novia que tuvimos hace tanto tiempo y que nos volvía locos, pero a la que no aguantábamos ni un minuto más. Ya sabemos que los años lo curan todo, y cualquiera se olvida de los malos momentos ante la más escultural y divertida mujer que haya conocido el Universo Marvel. Si tú tampoco sabes con quién quedarte de entre las novias clásicas de Spider-Man, si con Mary Jane o con Gwen, haz como nosotros. ¡Opta por Felicia! No te arrepentirás.

 

3. Gwen Stacy

Es ella. Es incomparable. Es insuperable. Es la chica del héroe por excelencia, y probablemente nunca lo hubiera sido si una buena mañana no hubiera decidido el Duende Verde acabar con su vida. Reconozcámoslo: Gwen es mítica porque está muerta, porque si no probablemente no la aguantaría ni su querido Peter, a quien le habría subido el colesterol una barbaridad, con tanta dulzura que tenía la niña. Nos gusta enamorarnos de mitos, y hoy en día Gwen lo es, tanto como Kennedy, Marilyn o John Lennon. Extrañas maneras de alcanzar la inmortalidad.

2. Tía May

Llegamos a los primeros puestos de nuestra lista, a los más discutidos, a los más apretados. Tía May probablemente sea más importante que Gwen, porque mientras ésta necesitó morir para convertirse en un símbolo, nuestra anciana favorita tan sólo ha necesitado persistir, sobrevivir contra viento y marea, contra infartos, ataques al corazón, novios ludópatas, sustos de supervillanos, planes del Duende Verde, viajes a Florida, e incluso al hecho de conocer la verdad sobre su querido sobrino. Han pasado cuatro décadas y ahí sigue, fuerte como un roble, dispuesta a enterrarnos a todos. Qué mujer, de verdad.

1. Mary Jane Watson-Parker

Y el premio gordo es… para la señora de Parker, la única capaz de arrastrar a Spider-Man ante el altar y mantenerle casado durante dos décadas, con sus más y sus menos, sus peleas y sus reconciliaciones, e incluso con sus tratos con el diablo. Mary Jane lo ha sido todo para Peter. Ha sido amiga, amante, novia, ex–novia, esposa y, en los últimos tiempos, no-esposa. Probablemente no acaben sus días juntos (o tal vez sí), pero a fuerza de volver, una y otra vez, ha demostrado, además de una paciencia infinita, merecer el primer puesto de la lista de las mujeres de Spiderman. ¿Cómo? ¿Qué el primer puesto no es para la Gata Negra? ¡Pero sí es la protagonista de esta obra! Bueno, para Peter es más importante Mary Jane, eso ya no tiene remedio. Pero que nos pregunten a nosotros….

 

 

ANOTACIONES DEL AÑO 2018: Este artículo apareció originalmente en 100 % Marvel. Spiderman y La Gata Negra: El mal que hacen los hombres, publicado en 2006. Desde entonces, hay diversas circunstancias que han cambiado en la vida de Peter Parker y en la de los personajes secundarios aquí mencionados. De esta manera…

Debra Withman reapareció durante la época de “Civil War”, cuando Peter se desenmascaró, con un libro sobre su relación lleno de reproches, cortesía de Peter David en su serie Friendly Neighborhood Spider-Man

Glory Grant volvió a estar activa en la época en que J. Jonah Jameson fue alcalde de Nueva York. En aquel entonces, fue una de las asistentes de éste, pero renunció cuando comprendió que Jameson estaba utilizando el cargo para continuar con su cruzada contra Spider-Man.

A Marta Plateada la hemos visto morir, en “Hasta el fin del mundo”, y regresar, en “El caso Osborn”.

Liz Allan fundó su propia empresa, que luego unida a Horizon Labs y Oscorp se ha convertido en Alchemax. También tiene un papelito en Renueva tus votos y en Spider-Man 2099.

Efectivamente, Betty volvió a escena, ascendida a reportera del Daily Bugle, entonces DB, cuando era propiedad de Dexter Bennett, lo que causó el enfado de los más cercanos.

La colección de May Mayday Parker terminó tras una larga trayectoria, y el personaje regresó en “Universo Spider-Man”. Ya adulta, ha asumido la identidad de Spider-Woman y la hemos visto en Guerreros Secretos.

La Gata Negra se pasó al bando de los malos, y desde entonces ha perseverado ahí. Está por ver que la volvamos a ver en una posición más tradicional con lo que fue el personaje durante su trayectoria clásica.

Gwen resucitó brevemente, durante “La conspiración del clon”, donde se enfrentó a varios Duendes de golpe. De eso de “Pecados del pasado” ni hablar, probablemente porque nunca ocurrió.

Tía May se echó novio, se casó, enviudó de nuevo y jugó un papel destacado en Industrias Parker.

Mary Jane, tras barajarse la posibilidad de volver con Peter, y descartarse, emprendió de nuevo su propio camino, y pasó a ser una secundaria… ¡del entorno de Iron Man! Sabemos que eso cambiará a lo largo de este 2018. Lo dicho: SIEMPRE vuelve

Y además, en todo este tiempo, han aparecido nuevas mujeres con una importancia decisiva dentro de la vida de Spidey. De entre todas ellas, nos quedamos con estas:

 

8. Annie Parker

La hija de Peter y Mary Jane en el mundo de Renueva tus votos. La conocimos en la miniserie del mismo nombre relacionada con Secret Wars y volvió en la colección abierta posterior. Una más de la familia arácnida con sus propios poderes, tras verla como una niña, el salto de ocho años que ha propiciado Marvel Legacy nos ha permitido verla ya adolescente, y nos sigue cayendo genial.

 

7. Michele Gonzales

La hermana del policía corrupto Vince Gonzales, que acabó viviendo con Peter y enrollándose con él, alcohol de por medio, en la boda de Tía May con Jay Jameson. Las cosas se complicaron todavía más cuando El Camaleón, haciéndose pasar por Peter, aprovechó la situación para intimar con Michele. En definitiva, ella acabó odiando a Peter, y saldría de la serie coincidiendo con el inicio de “A lo grande”.

 

6. Sajani Jaffrey

Compi de curro de Pete en Horizon Labs, pasó luego a trabajar también en Industrias Parker, donde trató de sabotear a su jefe una y otra vez. Era la jefa de IP en Europa, pero fue finalmente despedida por Peter. Desde entonces, no hemos vuelto a saber de ella.

 

5. Cindy Moon

También conocida como Seda. La chica a la que también picó la araña radiactiva que dio sus poderes a Peter, pero estuvo todo este tiempo encerrada en un búnker para escapar de Morlum. ¿Qué fue lo primero que hizo cuando salió? Llevarse a la cama al primer tío que tuvo cerca, que dio la casualidad que era Peter. Su relación, de lo más apasionada, duró poco, y ella se independizó para tener serie propia, bajo la identidad de Seda, y ponerse a buscar a su familia, a la que encontró antes de sufrir la cancelación.

 

4. Spider-Gwen

¿Y si Gwen Stacy hubiera conseguido poderes arácnidos y Peter hubiera muerto? Es lo que ocurrió en uno de los mundos alternativos que vimos en “Universo Spider-Man”. Spider-Gwen fue un personaje creado para la ocasión por Dan Slott, pero que impactó de tal manera entre los fans que no tardó en conseguir serie propia. Entre la chavalería cosplayera, es un verdadero fenómeno.

 

3. Anna María Marconi

Sin duda, el personaje femenino más importante de la era escrita por Dan Slott. Inteligente, novia del Doctor Octopus cuando ocupaba la mente de Peter durante la época de Spider-Man Superior, la mano derecha del trepamuros en Industrias Parker y un ejemplo de inclusión en el Universo Marvel. Su mejor momento, durante “La conspiración del clon”, cuando se le ofreció la posibilidad de cambiar su cuerpo por otro perfecto, y ella respondió airada: “¡Yo ya soy perfecta!”. Y tanto que sí.

 

2. Carlie Cooper

El interés amoroso de Peter durante “Un nuevo día” y novia finalmente en “A lo grande”… hasta que supo la identidad secreta de éste y decidió romper. Durante un tiempo, estuvo entre los secundarios de la serie, por su papel como policía forense. Durante la época de Spider-Man Superior, fue quien averiguó la verdad sobre el trepamuros y Octopus. Al negarse a revelar la identidad secreta de Spidey, El Duende Verde la transformó en una criatura a sus órdenes. Consiguió recuperarse luego, pero la experiencia le dejó claro que no debía quedarse cerca de Nueva York. Hace mucho que no sabemos de ella, y es una lástima, porque nos caía realmente bien. 

 

1. Pájaro Burlón

En la etapa posterior a Secret Wars, se convirtió en habitual colaboradora de Spidey en sus misiones internacionales de altos vuelos a lo James Bond. Tía May la ve con buenos ojos como posible novia de Peter. Su importancia crecerá con Marvel Legacy.

 

SPIDER-MAN EN NUEVOS VENGADORES: EL FIN DEL TREPAMUROS SOLITARIO

Desde siempre, se nos ha transmitido la idea de que Spiderman actúa en solitario, que nunca se unirá a ningún grupo de superhéroes. En los años fundacionales del Hombre Araña, Stan Lee escribió unas cuantas historias en las que éste trataba de incorporarse a las filas de equipos como Los Vengadores o Los 4 Fantásticos y nunca llegaba a hacerlo, casi siempre por razones un tanto absurdas, que venían a expresar una impresión que estaba en el aire: que Spidey era demasiado distinto a los demás, demasiado independiente a la hora de hacer las cosas, demasiado mal visto por las autoridades, demasiado informal para pertenecer a cualquier club. Pero como todos los grandes tabúes del cómic, ese también terminó por romperse, y lo hizo a finales de 2004, cuando el trepamuros ingresó en la última alineación de Los Vengadores.

 

Aquélla era otra de las consecuencias de que los chicos que habían dado la campanada con la creación del Universo Ultimate, Mark Millar y Brian Michael Bendis, llevaran algún tiempo construyendo también sus historias dentro del Universo Marvel clásico. Empezó en un retiro editorial multitudinario, con más de cincuenta autores y editores en la sala. Bill Jemas, el entonces presidente de la compañía, planteó un tema para que su gente profundizara: ¿Cuáles eran las raíces de cada título? ¿Cuál era la esencia, la naturaleza verdadera de cada serie? Bendis estaba sentado al lado de Millar, y hablaban entre ellos con la inconsciente convicción de los que creen saberlo todo. Entonces, la disquisición editorial llegó hasta Los Vengadores. En la formación del momento, militaban personajes secundarios como Hulka y La Sota de Corazones y la serie no arrojaba ventas destacables. “¿Son de verdad esos Los Héroes Más Grandes de la Tierra?”, planteó Bendis, inquisitivo. “¿Por qué no están ahí gente como Spiderman, Lobezno y el Capitán América?”. Y la habitación estalló en una discusión a gritos, con la gente proclamando, como la verdad absoluta que había sido siempre, que “¡Spider-Man no es un vengador!”.

 

Tom Brevoort, el editor de la Oficina Vengadora y una de las personas más implicadas en la coordinación del Universo Marvel, miró a Bendis como si fuera a asesinarle. Ni él ni Millar se habían llegado a plantear escribir la colección de Los Vengadores. Aquello no era más que un hablar por hablar. Pero Joe Quesada, el Director Editorial de la compañía, se dirigió entonces hacia los chicos Ultimate y les dijo: “Muy bien, pues uno de vosotros va a escribir eso. ¿Quién va a ser?”. BMB trató de escabullirse. Se había retirado de Ultimate X-Men antes de terminar ni un número porque no se le daba bien escribir grupos, le asustaban. Millar alegó que ya estaba haciendo, de hecho, Los Vengadores, sólo que en el Universo Ultimate se llamaban The Ultimates. “Entonces, comprendí que había dicho, literalmente, que me asustaba algo”, rememoraría luego Bendis, “y eso es malo para un escritor. Si algo te asusta, inmediatamente tienes que decir que vas a escribirlo. Así que me acerqué a Joe esa misma noche, cuando estábamos de copas, y le dije que quería hacerlo, si no era demasiado tarde. Me dijo que el trabajo era mío”.

 

Antes de que la nueva colección de Vengadores de Bendis, editada por Tom Brevoort, estuviera en marcha, se produjo el relevo en la Presidencia de Marvel. El polémico Jemas salió por la puerta de atrás, después de acumular diversos conflictos con autores, editores y ejecutivos, y en su lugar entro el pacífico e integrador Dan Buckley, el ejecutivo con el que Marvel iba a recuperar muchas de sus señas de identidad y el que enterró definitivamente los experimentos de la época que se había dado en llamar Neomarvel. Buckley dio carta libre a Bendis para sus Héroes Más Poderosos de la Tierra, con la condición de que en el equipo estuvieran Spiderman, Lobezno, Capitán América y Iron Man. Podía completar con quien quisiera, así que BMB optó por Luke Cage, que era otra manera de traerse también a Jessica Jones; por Spiderwoman y quizás por Daredevil. Junto a David Finch, un tipo de Top Cow con un estilo muy derivado de los de Jim Lee y Marc Silvestri, entró en la serie en Avengers #500 (septiembre de 2004) y lo primero que hizo fue dinamitar la mansión. En el curso de una saga apropiadamente titulada “Vengadores Desunidos”, murieron El Hombre Hormiga, La Sota de Corazones y La Visión. La responsable era La Bruja Escarlata, que se había vuelto loca a causa de la pérdida de sus hijos, un acontecimiento que había tenido lugar hacía tantos lustros que pocos lo recordaban. Bendis tocaba de oídas en cuanto a continuidad, con pequeños errores que exageró el fandom veterano, pero la saga fue un éxito absoluto de ventas. Al cabo de cuatro entregas, la colección llegaba a su final. Y un mes más tarde, The New Avengers #1 (enero de 2005), irrumpió en las librerías.

 

Spiderman no podía ser vengador, decían algunos, apoyados en la tradición, en que siempre había sido un solitario y que todos sus intentos de unirse a cualquier grupo habían salido mal. Pero allí estaba Spiderman. Vendió por encima de cualquier previsión optimista, hasta desbancar a los mutantes o la línea Ultimate, algo insólito que nunca había pasado con Los Vengadores. Desde ese momento, tal vez porque los personajes pertenecían a cada franquicia destacable, se situaron en el centro del Universo Marvel, y éste recuperó la interconexión previa a la Administración Quesada.

 

Spidey, como pronto se puso de manifiesto, era el alivio cómico de Los Nuevos Vengadores. Junto a Luke Cage parecía protagonizar una buddy movie sin fin. Bendis, que hasta entonces había escrito el Peter Parker adolescente de Ultimate Spider-Man, tuvo que meterse en la piel de uno que tenía treinta y tantos, casado y superhéroe con experiencia, que había vivido casi todas las situaciones imaginables y que se reía de ellas. De las muchas cosas que los tradicionalistas detestaron de The New Avengers, la caracterización del Hombre Araña estuvo entre las primeras.

 

Un acontecimiento de semejantes características tenía que tener, por fuerza, impacto en las colecciones protagonizadas por el personaje, y la que lideró el cambio fue, precisamente, The Amazing Spider-Man, el título principal de la franquicia. Joe Michael Straczynski aprovechó la trama de “A flor de piel” para, al final de dicha historia, prender fuego a la casa de Tía May. Ya tenía la excusa perfecta para que tanto ella, como Peter y Mary Jane se mudaran a vivir a la Torre Stark. El truco de JMS para integrar sus historias en el nuevo statu quo estaba en la comedia, en sacar punta a la inclusión de una familia convencional, como la de los Parker, en un entorno que les resultaba alienígena, como el de Los Vengadores. El resultado fue una trepidante saga, la incluida en este tomo, en la que el cabeza de red se enfrentaba contra la clase de enemigo con la que no solía encontrarse de manera habitual, a la vez que trataba de aclimatarse a su nuevo mundo. Esta vez, aquello de que “nada volvería a ser igual”, sería completamente cierto.

 

Artículo aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 8: Nuevos Vengadores

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 4: LA CREACIÓN DEL SENTIDO ARÁCNIDO

Ese recuadro recibió el nombre de logoforma y facilitó la identificación de cada serie en aquellas tiendas donde se expusieran los cómics dejando únicamente esa zona a la vista. En el correo de los lectores de Fantastic Four #18 (septiembre de 1963), Lee afirmó que la idea de la logoforma había sido de Ditko (pp. 40).

 

Ese resumen escatimaba un importante dato al respecto: el hecho de que Peter hubiera dejado escapar al ladrón que luego asesinó a Tío Ben. ¿Quizás Stan Lee edulcoraba la situación para evitar el posible rechazo de los aficionados que se encontraran por primera vez con el personaje? La integridad del origen de Spider-Man no fue restituida hasta dos años después, cuando se reeditó el Amazing Fantasy #15 en Marvel Tales Annual #1 (1964) (pp. 40).

 

“Muy a menudo recibíamos cartas que nos querían mostrar lo tonto que les parecía que la vida de un superhéroe se complicara a causa de una anciana que debería estar haciendo calceta”, explicaba Lee. “Al mismo tiempo, nos llegaba una cantidad de correo similar en la que aplaudían el hecho de que hubiéramos incluido una persona mayor en el cómic, porque añadía un gran realismo” (pp. 41).

 

“Lo más importante de todos nuestros superhéroes”, dijo The Man al respecto, “era que todos vivían en la misma zona. Todos estaban instalados en la ciudad de Nueva York. Y para mantener la sensación de que eran personajes reales, gente real, me encantaba que se encontraran en diferentes historias, que uno fuera el invitado en la serie del otro, y viceversa” (pp. 43).

 

“También hice de manera deliberada que Spider-Man y La Antorcha Humana fueran ineficientes como equipo a la hora de capturar a El Escarabajo”, explicaba Ditjo. “Ningún héroe de cómic necesita a otro héroe de cómic para derrotar a un villano. No hay propósito alguno en esas apariciones. Son trucos baratos que prostituyen la integridad de Spider-Man y su mundo, la integridad de cualquier héroe” (pp. 44).

 

En un momento dado, Spidey acababa en una habitación a oscuras, buscando a su enemigo. Stan Lee lanzó a Ditko el reto de justificar que el héroe pudiera lograrlo. “Cogí el lápiz y dibujé unas líneas onduladas que salían de la cabeza de Spider-Man y dije: ‘Spider-Man tiene sentidos arácnidos, igual que los murciélagos tienen un radar que les permiten detectar objetos en la oscuridad’ (pp. 44).

 

“Yo había utilizado anteriormente algo parecido al sentido arácnido, en una historia para Charlton, de Space Adventures vol. 3, #36 (octubre de 1960). Dividí la cara y parte del pecho del personaje. La mitad era Allen Allan, con su uniforme de oficial de las fuerzas aéreas y la otra mitad era el Capitán Atom, su identidad superheroica. En esta zona, añadí un efecto de brillos de estrellas y de electrones que rodeaban al personaje” (pp. 44).

 

Cuando el sentido arácnido se activaba con Peter vestido de calle, también aparecía sobre la mitad de su cara el dibujo de la máscara arácnida. Recurriendo al rostro partido, Ditko conseguía además cumplir los deseos del guionista. “Stan quería y le gustaba ver a Spider-Man en acción en cada página o tan pronto como fuera posible y tan a menudo como fuera posible”, explicaba Ditko (pp. 45).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

EL CHICO QUE (A VECES) CUMPLÍA AÑOS

Hasta que llegó el Universo Marvel, y con él una de las mayores revoluciones de la historia del medio, los superhéroes vivían suspendidos en el tiempo, como moscas en ámbar, sin un antes ni un después en sus vidas, más allá de la mera numeración de sus historietas. Las aventuras ocurrían sin que tuvieran impacto unas en otras y sin alterar lo más mínimo a los protagonistas, que se mantenían siempre intocables. Carecían del elemento que se ha dado en llamar “continuidad”, y que viene a significar que todo personaje acumula un pasado y una trayectoria, en la que cada cómic es una pieza que forma parte de una compleja biografía.

 

Con Marvel y con Stan Lee llegó el tiempo como unidad de medida. En el amanecer de La Casa de las Ideas, Spiderman era uno de los personajes más indicados para percibirlo, ya que avanzaba cursos, o pasaba a hacer una carrera, algo que ocurrió a petición de lectores que se preguntaban cómo era posible que un chico tan listo como Peter Parker necesitara tantos años para terminar la educación secundaria. ¡Poco imaginarían que el héroe iba a precisar de más de una década para graduarse como bioquímico! Este detalle ya da una pista acerca de que, por mucho que el tiempo transcurra en el contexto del Universo Marvel, lo hace de manera ralentizada y en absoluto real, a veces incluso con retrocesos que se justifican por la necesidad de mantener frescos a los protagonistas.

 

Los Cuatro Fantásticos, Los Vengadores, La Patrulla-X o Spiderman deben permanecer accesibles para todas las generaciones de lectores, de manera que el envejecimiento nunca debe hacer mella en ellos. Cuando por ejemplo Los Cuatro Fantásticos recuerdan en la actualidad el momento en que consiguieron sus poderes, suelen referirse a que tal cosa ocurrió hace algo más de diez años, cuando la historia se publicó en 1961. De hecho, Reed Richards parece mantenerse siempre en la misma edad, e incluso hay quien diría que ha rejuvenecido con respecto a su debut. Stan Lee hablaba de ” ilusión del cambio”, en lugar de cambio real, porque descubrió que los lectores aplaudían el que sus personajes experimentaran circunstancias que parecieran definitivas o rupturistas, pero se sentían reacios a que esas mismas vicisitudes acabaran arrastrando al héroe hasta un punto en que se alejara demasiado de la imagen que tenían del mismo.

 

The Man aplicó este procedimiento con especial sabiduría durante el centenar de episodios que escribió para Spiderman, uno de sus personajes favoritos. El que Peter Parker fuera un adolescente cuando comenzó su andadura facilitó aún más las cosas: en un momento determinado, Peter terminó el instituto para acudir a la universidad; más adelante finalizó la carrera y comenzó sus estudios de posgrado. En todo ese tiempo, podían cambiar los personajes secundarios, podía cambiar el entorno académico… Pero siempre nos encontrábamos con un Peter Parker estudiante (sin importar qué estudiara), dividido entre dos chicas (primero Liz Allan y Betty Brant; luego Mary Jane y Gwen Stacy, etc) y con los eternos problemas para compatibilizar su vida cotidiana con su actividad de superhéroe. En esencia, era el mismo personaje en que todos sus lectores podían reconocerse.

 

Algunos guionistas, como fue el caso de Marv Wolfman o Len Wein, que escribieron las historias de Spidey a mediados de los setenta, pretendían que el avance se detuviera en los años de doctorado, mientras que Roger Stern, que llegaría poco después, optó por sacarle de ahí, precisamente para que la situación no se eternizara. Fue entonces cuando el trepamuros entró en el periodo en que la indefinición acerca de su edad fue la norma adoptada. Una cláusula de los postulados de Stan Lee consiste en que los adolescentes en el Universo Marvel siguen una maduración más o menos evidente hasta que superan la veintena. En ese punto, al igual que ocurre con personajes más maduros, ellos también acaban perdidos en una nebulosa que se mueve entre los veintitantos y, en pocas ocasiones, los treintaytantos. No sólo puede decirse de Spiderman, sino también de La Patrulla-X, cuyos integrantes originales tenían una edad similar a la de Peter cuando se formó el grupo. Como él, alcanzaron la graduación sin problemas… Y ahí se quedaron.

 

Resulta llamativo que, después de que se prescindiera del recurso que nos permitía determinar la edad del trepamruos (los cursos académicos) sólo hayan existido dos ocasiones en que los autores se atrevieran a celebrar su cumpleaños. La primera de ellas, tuvo lugar en Spider-Man #23 USA, un cómic escrito y dibujado por Erik Larsen en 1992 y al final del cual Peter soplaba 25 velitas. La segunda se daría con motivo del Amazing Spider-Man #500 USA, aparecido en 2003 e incluido en este volumen. En este caso, aunque no llega a indicarse en ningún momento el cumpleaños que celebra el trepamuros, no sería atrevido aventurar que se trata de la treintena, por múltiples motivos.

 

 

Nos encontramos en el epicentro de la etapa escrita por Joe M. Straczynski y dibujada por John Romita Jr. La idea central de JMS a la hora de abordar al personaje se encontraba en la necesidad de maduración del mismo, deseo explicitado en su nuevo trabajo como profesor, en la confesión a tía May de su doble vida o en el cambio de su relación con Mary Jane, que pasaba a estar sostenida por la sinceridad y la complicidad. Peter, a fin de cuentas y aunque fuera de manera implícita, estaba aceptando que ya no era un crío, sino un adulto responsable y coherente con la edad que había alcanzado. Su siguiente cumpleaños, por tanto, no podía ser más especial y significado… Lo que se tradujo en una espectacular aventura, en la que se veía obligado a revivir los combates contra todos y cada uno de los enemigos con los que se haya enfrentado alguna vez… Sólo para encontrarse con un espectacular regalo al final del camino.

 

Y si Peter recibía ese obsequio maravilloso, no era de menor importancia el que llegaba hasta los lectores. Marvel quiso que para ellos también la ocasión fuera única, no sólo por la mayor longitud de la historia, por la participación del Doctor Extraño o porque se recuperara la numeración histórica de la serie, sino porque pidió a uno de los más significados autores que han pasado por ella que regresara durante unas pocas páginas. Se trataba del mismísimo John Romita, quien dibujara a Spidey durante sus años dorados en la década de los sesenta y que aquí compartía cartel con su propio hijo, John Romita Jr.

 

El resultado final es el que quizás sea el mejor número “redondo” con el que jamás haya contado Spiderman. Un glorioso recordatorio del camino recorrido, pero también una cima desde la que contemplar un prometedor futuro. Este es quizás también el cómic que marcço a fuego el límite al que se atreve a llegar Marvel con respecto a la madurez de su personaje insignia. Y, aunque hay quien le gustaría conocer a un Peter Parker cincuentón o jubilado, otros preferimos que siga en la brecha durante mucho, mucho tiempo, por más que nosotros envejezcamos mientras él continúa tan joven como siempre.

 

Texto aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 4: Feliz cumpleaños

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 1: PETER PARKER ANTES DE PETER PARKER

En 1961, próximo a cumplir los cuarenta, Stan Lee ejercía como guionista, editor y motor de la compañía, que por entonces utilizaba el nombre de Atlas, y a cuyas pequeñas oficinas en el 655 de Madison Avenue viajaba cada día desde su casa en Long Island. (pp. 9)

 

Tad Carter, el primer mutante de Marvel, se parecía extraordinariamente a Peter Parker, tanto en su aspecto físico como en su manera de vestir y comportarse. (pp. 13)

 

“Adiós a Linda Brown” contaba la historia de una joven en silla de ruedas que vivía junto a su Tío Ben y su Tía May en una casa al borde de la playa. Los rasgos y personalidad de la pareja eran equivalentes a los de los tíos de Peter (pp. 13)

 

Con un nombre muy similar en lo fonético al de Peter Parker aunque sin la aliteración típica de muchos superhéroes, Carter era un científico que introducía en una cámara atómica una araña. Ésta crecía hasta el tamaño de un ser humano y adquiría inteligencia y unos sorprendentes poderes (pp. 13)

 

Stephen J. Ditko, el artista detrás tanto de la historia de Tad Carter como de la de Linda Brown, era, después de Jack Kirby, el dibujante más destacado de la factoría. Había nacido el 2 de noviembre de 1927 en el seno de una familia trabajadora de inmigrantes eslavos, en Johnstown (Pensilvania). (pp 13).

 

La inclusión de la palabra “Adult” en el título representaba poco menos que un desafío. “El magazine que respeta tu inteligencia”, decía una frase destacada en el índice, junto a otro aviso que advertía de que todas las historias y el dibujo eran de Stan Lee y Steve Ditko. (pp. 15)

 

El cómic se publicó, la colección se canceló tal y como estaba previsto y, hasta pasados unos meses, no llegaron los datos de ventas, que certificaban el éxito y que el trepamuros, por tanto, era merecedor de su propia serie. (pp. 17)

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

Spider-Man: Bajo la Máscara 111. Capitán América: Civil War (2016).

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Estamos de enhorabuena. Y digo esto porque normalmente, mea culpa, suelen tardar más días los Podcast que tienen relación con películas Marvel que están calentitas en los cines. Pero no ha sido el caso.

Capitán América: Civil War lleva en el cine desde el pasado Viernes (29 de Abril), así que nos hemos dado prisa en verla, grabar y tener nuestras opiniones disponibles para vosotros.

Ni que decir tiene que hay que avisar, aunque lo hacemos en durante el Podcast de que hay SPOILERS de principio a fin, y es que aquí el “iluminado” que escribe estas líneas se le ocurrió la “magnífica” idea de plantear la idea de hacer un recorrido lineal de la película escena por escena. Creo que eso tan solo lo hemos hecho con la saga de “Matanza Máxima” (cómic a cómic), ya que normalmente solemos hacer una reseña más global y no tan concienzuda. De todas formas espero que eso no sea -no tendría que serlo si ya habéis visto la película- un obstáculo para disfrutar de Spider-Man: Bajo la Máscara 111.

¿Es un peliculón? ¿Una película más de Marvel? ¿Consiguió dejaros con la boca abierta de principio a fin? ¿Spider-Man os encandiló? ¿Desearíamos que tía May fuese nuestra tía? ¿Alguien tomó notas en el cine y le llamó la atención el acomodador?.

En fin, que tenéis la tarea de escuchar un Podcast de más de tres horas, ni más ni menos.

 

Casting: Néstor Gascón, Fran Gómez, Leo, Xavi, Íñigo de Prada y Luigi.

 

*Para escuchar/ descargar este Podcast basta con pinchar en la imagen que abre este artículo.

**También disponible en ITUNES.

MARISA TOMEI SERÁ TÍA MAY EN EL REINICIO DE SPIDER-MAN DE MARVEL / SONY

Marisa-Tomei-to-portray-Gloria-Steinem-in-HBO-miniseriesSi hace unas semanas recibimos la noticia de que Marvel y Sony habían dado con su Peter Parker/Spider-Man en Tom Holland, ahora han encontrado a su May Parker. El diario Variety anuncia que Marisa Tomei, ganadora de un premio Oscar, dará vida a la sufrida tía del trepamuros.

Sorprende la elección de una actriz joven para el papel, sobre todo fijándonos en anteriores encarnaciones de tía May. Rosemary Harris tenía 74 años y Sally Field unos 65 frente a las 51 primaveras muy bien llevadas por Tomei. Podemos imaginar que veremos una versión Ultimate de May en pantalla, dejando de lado la vejez y los achaques por una versión más activa y moderna.

Por lo visto ambos estudios están atando al casting mediante contratos para varios films antes de dar con un guionista para la cinta que dirigirá Jon Watts, prevista para su estrenos en 2017. Sin embargo el portal THR apunta a que la primera vez que veremos a Marisa Tomei como May será en Capitán América: Civil War junto a Holland, este último con las mallas de Spidey.