EL ASOMBROSO SPIDERMAN 139: EN MARVEL LEGACY, MÁS DURA SERÁ LA CAÍDA DE PARKER

¡Por fin llegó Marvel Legacy al tomo mensual! Vamos con una ronda de las tres series arácnidas, empezando por la fundamental, un Amazing que sigue adelante con las tramas que ya tenía encauzadas en números anteriores y que, lo que son las cosas, nos han colocado en esa situación más o menos icónica que reivindica Legacy. Peter está sin un duro, como debe ser; vuelve a trabajar en el Bugle, como debe ser, aunque en una posición tan inédita como consecuente con la trayectoria del personaje, y tiene una nueva novieta, que no podría molar más y que pone a prueba continuamente a Peter, al tiempo que mantiene una química especial con él. Ah, y Amazing sigue contando con un dibujante superlativo, grandioso, capaz de hacer cualquier cosa y hacerla bien. ¡También como debe ser!

 

“Éste es un Peter que lo tenía todo, que lo ha perdido todo y que ahora tiene que encontrar de nuevo su lugar en el mundo”, explicaba Dan Slott en Entertainment Weekly. “Es la vuelta al estado de desamparo en Peter que todos conocemos y amamos. Todo ha conducido a esta situación: desde “A lo grande”, pasando por Superior y “Universo Spiderman” y Industrias Parker. Ha sido una locura de carrera, pero ahora estamos aquí, más cerca del núcleo de Spidey que en los últimos años. Todo cuenta. Ha llegado la recompensa para los lectores de siempre, pero Marvel Legacy también es un punto de enganche para nuevos fans”.

 

 

EL HOMENAJE AL PASADO

Nuestra variant rinde tributo a este… ¡elepé!

 

LAS MATEMÁTICAS DEL LEGADO ¡Sí, señor! ¡The Amazing Spider-Man vuelve a reflejar su auténtica numeración, en lugar de esas paupérrimas cifras ridículas con las que hemos cargado en los últimos años. El método seguido para desempolvar el verdadero número que debe lucir la serie en portada ha consistido en sumar los diversos volúmenes de la principal serie arácnida en cada momento, fuera cual fuera su título. Es así como se han añadido Superior Spider-Man o la primera miniserie de Renew Your Vows, que sustituyó a Amazing, pero no así el título actual que sirviera de secuela a la misma, puesto que, al revés de aquélla, ésta transcurre en paralelo a la colección de bandera. Hay un par de excepciones a esta regla. La primera, The Amazing Scarlet Spider. Esta corta serie, de apenas dos números, sustituyó a Amazing en 1995, en tiempos de Ben Reilly a punto de adoptar la identidad de Spidey. A continuación de ella, se retomó la numeración de Amazing sin sumar nada, y en la oficina de Nick Lowe han preferido mantener las cosas como estaban y no tenerla en cuenta, lo que habría obligado a alterar la numeración desde el Amazing #407 USA (2996) a esta parte… y esos son remiendos que Marvel sólo ha querido hacer con las cuentas de Bendis. La segunda excepción la encontramos en los Superior Spider-Man #32 y 33 USA (2014), que se añadieron ya en tiempos en los que Peter había recuperado su cuerpo, de manera que se incorporaban al prólogo de “Universo Spiderman”. Por último, se han excluido Annuals, especiales y Point Ones. Y así es como, chicos, conocí a vuestra madre… digo, como llegamos a ponernos a las puertas de un flamante Amazing #800 USA.

 

#1-441 – The Amazing Spider-Man #1-441 USA

#442-499 – The Amazing Spider-Man vol. 2, #1-58 USA

#500-700 – The Amazing Spider-Man #500-700 USA

#701-733 – The Superior Spider-Man #1-33 USA

#734-751 – The Amazing Spider-Man vol. 3, #1-18 USA

#752-756 – The Amazing Spider-Man: Renew Your Vows #1-5 USA

#757-788 – The Amazing Spider-Man vol. 4, #1-32 USA

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The Amazing Spider-Man #789 USA

ESTA SERIE ESTÁ EN EL RECUERDO

¡Pero no en la numeración!

CERRADO POR INUNDACIÓN: DE CÓMO “ULTIMATUM” CAMBIÓ EL DESTINO DE ULTIMATE SPIDER-MAN

La leyenda habla de un malvado líder con el que el hogar de los prodigios había llegado a lo más alto. Pero como su ambición no conocía límites, decidió hacer una gran epopeya en la que todo cambiaría y que él mismo iba a narrar. Planes delicadamente trazados por otros durante años tuvieron que ser alterados, para así hacer posible el juguete que tanto deseaba. Hubo quienes aceptaron de buena manera esos cambios, como un método de atraer nuevas miradas hacia sus propias historias. Hubo quienes se enfadaron, por tener que tirar a la basura sus cálculos. Y hubo aquéllos que, aunque tuvieran que hacer borrón y cuenta nueva, se las arreglaron para que el nuevo escenario generara a su vez interesantes situaciones y excitantes aventuras.

 

Aquel malvado líder fue Jim Shooter, Director Editorial de Marvel que hizo y deshizo cuanto quiso durante su mandato, entre 1978 y 1987. Su juguete favorito fue un evento titulado “Secret Wars” y, en los tranquilos años ochenta, su realización puso patas arriba Marvel, si bien es cierto que inteligentes autores como Chris Claremont o John Byrne supieron aprovecharse de las injerencias que les obligaron a cambiar el rumbo de sus series. La historia tiende a repetirse cada cierto tiempo, con protagonistas y entornos diferentes, pero con el suficiente cúmulo de paralelismos como para preguntarnos si las siguientes generaciones no están sino obligadas a alcanzar los mismos éxitos y caer en los mismos errores que las precedentes.

 

Si saltamos hasta los estertores de la primera década del siglo XXI, nos encontramos un caso similar, dentro del Universo Ultimate. Jeph Loeb, el guionista que había recibido el encargo de dar un golpe encima de la mesa de la Línea Definitiva, planificó para ello un evento cataclísmico, titulado “Ultimatum”, que aunque se narrara en una serie principal (recopilada en su propio tomo de este coleccionable) tendría impacto en todas las demás cabeceras del sello… ¡Hasta el punto de que serían canceladas! Ultimate X-Men y Ultimate Fantastic Four habían perdido fuelle tiempo atrás, por lo que pocos las echarían de menos al llegar a su último número. Sin embargo, Ultimate Spider-Man mantenía toda su fuerza y todo su brillo. Los motivos eran muy sencillos: Brian Michael Bendis, el creador del concepto, nunca lo había abandonado a su suerte, de manera que seguía al frente del mismo casi una década después, conduciendo siempre al joven trepamuros por los lugares más sorprendentes e imprevistos. En el apartado gráfico, mientras los otros títulos habían padecido una inestabilidad constante a lo largo de los últimos años, con un descenso en picado de la categoría de los autores elegidos, Ultimate Spider-Man permanecía como uno de los más cuidados de toda La Casa de las Ideas. Mark Bagley había superado todas las marcas con sus 111 entregas consecutivas. Su sustituto, Stuart Immonen, no sólo le igualaba, sino que le superaba en todos los aspectos imaginables, y tampoco se había ausentado ni en una sola ocasión desde su llegada. La que en su día podría haberse considerado como la serie más emblemático de una línea en la que también había otras interesantes, se alzaba ahora como la única que todavía merecía la pena. Por eso, muchos lectores abrigaron la esperanza de que “Ultimatum” no afectara al Hombre Araña en lo más mínimo, sin embargo…

 

Sin embargo, para que “Ultimatum” fuera creíble, necesitaba forzosamente de la intervención de Spidey. Simultáneamente al anuncio de que su cabecera participaría en el evento, Marvel adelantó también que la serie concluiría poco después, en Ultimate Spider-Man #133 USA. Los aficionados enseguida se preocuparon, de forma que tuvo que ser Bendis quien les apaciguara, con esta solemne declaración pública: “No nos vamos a ir a ninguna parte. Sólo puedo decir que ‘Ultimatum’ alterará el curso de los acontecimientos y alterará el elenco de personajes secundarios de una manera dramática. Lo que ha ocurrido, fundamentalmente, es que Jeph Loeb ha desatado una inundación sobre nosotros. Gracias a eso, tenemos una gran oportunidad para saltar un poquito hacia delante. No demasiado, sólo un poquito. Cuando Ultimatum acabe, daremos un pequeño salto, y cuando aterricemos, tendremos un Ultimate Spider-Man totalmente nuevo”.

 

¿Qué es lo que realmente había pasado detrás de las cámaras? En el momento en que Bendis supo de “Ultimatum”, su primer impulso fue el de tirar la toalla. Después de tantos y tantos episodios, después de haber batido récords, quizás era el momento propicio para marcharse. Pero entonces se puso a repasar el cuaderno de notas en que apuntaba todas las ideas que tenía para futuros argumentos. ¡Todavía conservaba un montón de cosas importantes que contar y de aventuras que desarrollar! “Ultimatum” serviría como excusa para dar un vuelco y establecer un statu quo que no tuviera que ver con nada de los que se hubiera visto antes en ninguna colección de Spiderman, en el universo de ficción que fuera. Llegó incluso a plantearse una posibilidad: ¿Y si bajo la máscara no estuviera Peter Parker? ¿Y si Peter muriera al final de “Ultimatum”? En el curso de la saga, muchísimos personajes serían asesinados, y no sólo secundarios que nadie echaría de menos, sino auténticos iconos: Charles Xavier, Magneto, Cíclope, Daredevil, El Hombre Gigante, La Avispa, el Doctor Extraño… ¡Incluso Lobezno iba a morir! Con semejante perspectiva, nadie se sorprendería si el amistoso vecino arácnido también figuraba entre las víctimas. La incógnita no se despejaría hasta la última entrega, no ya de Ultimate Spiderman, sino de “Réquiem”, el epílogo en dos partes que se publicaría después del evento.

 

Allí se dilucidaría si Peter estaba vivo o no. Y en su interior, con el trepamuros ausente, todo el protagonismo recaería en los personajes secundarios, siempre tan bien cuidados y desarrollados por parte de Bendis. Pero además en la editorial juzgaron que era el momento perfecto para recuperar dos historias nada menos que dibujadas por Mark Bagley en los primeros años que nunca antes habían visto la luz y que podrían integrarse fácilmente en forma de flashbacks. El motivo de que estuvieran inéditas no está del todo claro, pero no cuesta imaginarlo. En el caso de la primera historia, donde el trepamuros se cruzaba con Iron Man, probablemente se dejó aparcada porque entraba en contradicción con ese proyecto que Mark Millar y Bryan Hitch se traían entre manos y que, a comienzos de 2002, cristalizaría con el título de The Ultimates. El segundo relato, en el que aparecía Hulk, venía a ser una versión de la segunda aventura publicada, allá por 2001, en Ultimate Marvel Team-Up. Probablemente Bagley dibujó las planchas, pero luego en Marvel cambiaron de idea y pasaron el guión completo a Phil Hester, que fue quien desarrolló la aventura completa. En todo caso, alguien se dio cuenta que tenían aquella pequeña joya cogiendo polvo. Su rescate era una cuestión de “ahora o nunca”.

 

Y hasta aquí llegó la primera fase del Universo Ultimate. Con la perspectiva del tiempo pasado, puede afirmarse con rotundidad que, tal y como prometía la publicidad, “Ultimatum” marcó un antes y un después. A partir de ese momento, la que había sido la línea más destacada de La Casa de las Ideas se desmarcaría del camino seguido hasta entonces, con apuestas cada vez más arriesgadas, que la llevarían a sucesivos relanzamientos periódicos. En lo que a Spiderman se refiere, los cambios también fueron tan radicales como se aseguraba, aunque Bendis seguiría siempre adelante. A principios de 2014, estaba preparando ya el equivalente al #200 USA y podía asegurar, con toda propiedad, que su Spiderman era, por encima de cualquier otro que se publicara entonces, el definitivo.

 

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 24

GUERRA DE SIMBIONES: DE CÓMO UNA AVENTURA SE CONTÓ PRIMERO EN FORMA DE VIDEOJUEGO

La aventura de la que vamos a hablar incorpora toda una trama de Ultimate Spider-Man de la que hasta ese momento no habían tenido noticia los aficionados que únicamente seguían la serie mensual del personaje. Como si se tratara de una versión oscura de Forrest Gump, que cuenta sus historias a quien quiera sentarse a su lado a  escucharlas, Eddie Brock nos narra un acontecimiento del pasado que le implica a él, al Hombre Araña, al Rino, a Marta Plateada… ¿Cuándo había ocurrido tal cosa? Podrían preguntarse esos lectores. Y por más que repasaran números atrasados, no encontrarían la respuesta… Porque estaban buscando en el lugar equivocado.

 

“Guerra de simbiontes” ofrece un ejercicio tan excepcional como el de integrar un videojuego dentro del discurrir de un cómic. Y es un videojuego como pocos de los que llegan a hacerse, no por su calidad, que la tiene, sino porque sus desarrolladores buscaron la ayuda de los creadores del personaje original. Ultimate Spider-Man es un proyecto pensado no sólo para los jugones, sino también para los aficionados al cómic, que nació al amparo de un momento muy dulce dentro de la historia del trepamuros en otros medios. Corría 2005. Treyart, un estudio de desarrollo perteneciente a Activision, había estado ya detrás de los dos títulos lanzados con motivo del estreno en cines de Spider-Man y Spider-Man 2. Ambos conservaban el nombre de la película, ambos ampliaban el argumento de la misma y ambos habían supuesto un enorme éxito a todos los niveles.  Unánimemente, se consideraban los mejores videojuegos que había protagonizado jamás el personaje, que por otra parte nunca había tenido demasiada suerte en ese campo hasta entonces, y en especial destacaba el segundo, de escenario abierto, algo que había popularizado la franquicia superventas Grand Theft Auto.

 

Conscientes de que tenían en las manos una de sus más importantes licencias y había que explotarla al máximo, Activision encargó a Treyart nuevos títulos que no estuvieran directamente vinculados con las películas, sino que se acercaran más al Spider-Man de las viñetas. En un momento dado, llegó incluso a hablarse de un Spider-Man Classics, ambientado en los primeros tiempos del trepamuros, pero nunca llegaría a hacerse. Sí llegó a buen término el primero de esos títulos al margen del cine, que no fue otro que Ultimate Spider-Man. En buena lógica, se trataba de la versión comiquera del héroe más accesible por todo tipo de aficionados, y con la que existían más coincidencias con respecto al cine. En la desarrolladora no sólo miraron de cerca al cómic, sino que además recurrieron a la técnica del cel shading, que permitía dar a los gráficos un aspecto de cómic en movimiento. Anteriores experiencias, como el videojuego basado en el cómic europeo XIII, habían señalado el camino a seguir, pero quizás en ninguna ocasión el resultado tendría tan buen aspecto como el logrado en Ultimate Spider-Man, que por lo demás seguía siendo un sandbox como Spider-Man 2, quizás menos largo y profundo, aunque más divertido, plagado de guiños a las viñetas y elementos “robados” al medio. Los desarrolladores partieron directamente de los diseños de Mark Bagley, a la par que embarcaron a Brian Michael Bendis en la escritura del guión. Contaría con la ayuda de Brian Reed, diseñador del proyecto, quien le acompañaría más tarde en varios cómics dentro de Marvel, antes de saltar en solitario a Ms. Marvel.

 

El que Bendis y Bagley aparecieran en lugar destacado en la contraportada dejaba entrever el objetivo de hacer partícipes del producto a los fans del tebeo. La publicidad de Ultimate Spider-Man prometió además una historia que formaba parte del Universo Ultimate, de manera que el jugador que hubiera seguido la serie podría constatar que se trataba de una secuela del primer encuentro del trepamuros con Veneno. De hecho, una de las principales atracciones consistía en la opción de elegir entre jugar como Spiderman o jugar en el papel del villano. En el curso de la aventura participaban otros muchos personajes. Algunos, como El Conmocionador, Electro o el Duende Verde, ya habían aparecido en el cómic, pero hubo otros, en especial Marta Plateada o El Escarabajo, que todavía no lo habían hecho. Una vez colocado el videojuego en las tiendas, quedó más o menos establecido que la trama transcurría a continuación de Ultimate Spiderman nº 14: Superestrellas y antes de Ultimate Spiderman nº 15: El Duende. Más tarde, o a la hora de promocionar la saga en la que Spidey se enfrentaría a Marta Plateada, los textos afirmaban que aquella historia era directa continuación del videojuego. Sin embargo, en dicho cómic tanto el héroe como la mercenaria actuaban como si nunca antes se hubieran encontrado. Otros pequeños detalles que se vendrían sumando con el paso del tiempo también entraron en contradicción con el videojuego. No importaba realmente: al cabo de tres años de su publicación, casi nadie se acordaba de aquello… Excepto Brian Michael Bendis, que decidió volver sobre el asunto, aprovechando como excusa que Veneno, o algo que se estaba pasando por Veneno, se enfrentaba a los Ultimates en el comienzo de la miniserie de Jeph Loeb y Joe Madureira (2008. The Ultimates nº 5: Sexo, mentiras y DVDs).

 

Y es así como llegamos a ese Eddie Brock sentado en un banco y que recuerda un incidente en el que participaron Rino, Marta Plateada, El Escarabajo, Roxxon, los Ultimates y, por supuesto, Spidey. ¿Que el lector no había jugado a Ultimate Spider-Man? Perfecto, porque todo sería nuevo para él. ¿Que lo había hecho? También perfecto, porque además de echar un vistazo a la interpretación que de la aventura haría Stuart Immonen, con el Veneno más espectacular que se hubiera visto nunca, también descubriría cambios en la trama del videojuego que servirían para hacerlo coherente con los tebeos y eliminar todas esas molestas contradicciones que habían surgido a lo largo del tiempo. Pero además el nuevo arco argumental no sólo miraba hacia el pasado, sino que señalaría el futuro. En lo que a los Ultimates se refiere, al justificar la manera en la que Veneno acabaría enfrentándose con ellos, y en cuanto al trepamuros, con el regreso de un personaje que había sido muy importante en el pasado y que lo volvería a ser más adelante. “Guerra de simbiontes” se demostraría como algo más que un instrumento para integrar una atípica saga dentro de la continuidad. Era también el último escalón que faltaba por subir antes del salto al vacío.

 

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 23

LAS INFLUENCIAS INCONFESABLES: LOS AMAZING FRIENDS DEL UNIVERSO ULTIMATE

La inmensa popularidad de Spiderman le ha llevado a ser un personaje que sobrepasa a los cómics y cuya vida se extiende hasta los más insospechados lugares: juguetes, libros infantiles, videojuegos, películas, series de animación… Cualquiera de estos productos puede ser la puerta de entrada de nuevos fans en el Universo Arácnido. Y cuando uno de esos aficionados casuales se convierte en permanente, suele recordar su entrada a este mágico mundo con especial cariño, aunque se trata a través de un programa de televisión demencial. Porque hay lectores que conocieron a Spiderman por las obras maestras de Steve Ditko o John Romita, pero también los hay que lo descubrieron gracias a un cartel de circo en el que aparecía un equilibrista disfrazado del trepamuros, por unos cromos de bollería en que ni siquiera los colores del traje eran los correctos… o por Spiderman y sus asombrosos amigos.

 

El canal estadounidense NBC puso en marcha Spider-Man And His Amazing Friends como respuesta a Super Friends, el programa que reunía a la Liga de la Justicia de DC Comics, que estaba logrando excelentes audiencias en la competidora ABC. La visión de los superhéroes que existía fuera de la industria, unida a los tópicos que eran comunes en el terreno de la animación, daría pie a una singular propuesta, en la que Peter Parker estaba conviviendo, además de con su tía May, junto a Bobby Drake, el miembro más joven de La Patrulla-X, y con una pelirroja que recordaba lejanamente a Mary Jane, pero que en realidad era una superheroina llamada Estrella de Fuego. En otras series era habitual que hubiera mascotas por medio, así que los asombrosos amigos también tenían una, Ms. Lion, una perrita con trenzas. Y como la alta tecnología fascinaba a los niños, el salón de tía May se transformaba en una base de superhéroes llena de todo tipo de trastos, con solo mover una figura de adorno.

 

Bajo un concepto tan inclasificable, Spider-Man And His Amazing Friends, que permaneció en antena durante tres temporadas, de 1981 a 1983, sirvió para que una nueva generación de chavales descubriera al trepamuros, y con él a muchos de los superhéroes y supervillanos Marvel. Por allí pasaron, entre los primeros, el Capitán América, Hulk, Iron Man, Thor, Daredevil, el Doctor Extraño o La Patrulla-X de la segunda génesis (en su primera aparición audiovisual), mientras que entre los segundos se dejaron caer El Camaleón, Electro, el Duende Verde, Kingpin, Kraven, El Hombre de Arena, El Conmocionador, Mysterio e incluso gran número de villanos del resto de la editorial, como Loki, Cráneo Rojo, Magneto y el Doctor Muerte. La popularidad de la serie impactó en los cómics, de forma que en 1981 apareció una adaptación del episodio piloto, que contaba con una estupenda portada de John Romita Jr., seguido de otro especial, que se vendió como suplemento del Denver Post. Además, Estrella de Fuego saltaría a las viñetas para convertirse en personaje habitual del Universo Marvel, con debut en The Uncanny X-Men #193 USA (1985), y meses más tarde con una miniserie que narraba su origen y que se derivaba en cierta manera de la aventura de La Patrulla-X. Al cabo del tiempo, formaría parte de Los Nuevos Guerreros, el grupo adolescente por antonomasia de los noventa, e incluso de Los Vengadores.

 

El recuerdo de Spiderman And His Amazing Friends se mantendría latente a través de las décadas. En 2006, como celebración del cuarto de siglo de su estreno, la editorial ofreció un especial en el que reunía a los tres amigos. Quizás fue ese repentino arranque nostálgico el que animó a Brian Michael Bendis a llevar el concepto hasta el Universo Ultimate. Como tantos otros chavales de principios de los ochenta, había disfrutado con la teleserie pese a ser consciente que era bastante estúpida y escasamente próxima al espíritu del Hombre Araña. “Pero había algo alrededor de la camarería que Peter Parker tenía con su pequeño grupo de colegas que molaba mucho”, declararía al respecto. “Y creo que a todo el mundo le gustaba eso de la serie, porque el resto era lamentable. Lo que ha quedado es la camarería entre los tres, la imagen chula del grupo”.

 

La intención de Bendis venía de largo. En concreto, de la época inicial de Ultimate Spider-Man, cuando una vez publicado el primer número pasó de ser un experimento en forma de miniserie a una colección abierta. En ese momento, el guionista escribió una lista de las cosas que le gustaría hacer si se conseguía mantener al frente del proyecto, y allí estaban ya El Hombre de Hielo y Estrella de Fuego. La gran duda consistía en cómo podría llegar a introducir a Bobby Drake. Por aquel entonces, ni siquiera había comenzado a publicarse Ultimate X-Men, así que la cuestión no era irrelevante. Bendis deseaba que, cuando tuviera lugar aquello, fuera el resultado natural de la evolución de los personajes, y no la mera reunión de un equipo absurdo. Pasó el tiempo, sin que volviera a surgir el tema… hasta que Kitty Pryde se incorporó al elenco de secundarios y abrió la posibilidad a aquel pequeño sueño inconfesable. Y en cuanto a Estrella de Fuego… Bendis quería que fuera, como la original, una mutante, pero también tenía que estar relacionada de alguna manera con el mundo de Peter Parker. Su verdadera identidad quedaría en la incógnita hasta que se revelara en las páginas del cómic, y supondría una sorpresa para muchos. La nueva mutante serviría además para atraer a Magneto, un villano de altura con el que el Spidey adolescente no se había encontrado hasta entonces, y por supuesto para una nueva visita de La Patrulla-X. Con la cercanía de “Ultimatum” en el horizonte, Bendis estaba plantando algunas de las semillas que luego germinarían en la etapa posterior a este evento.

 

Además del ciclo de los asombrosos amigos, este tomo contiene dos historias más. La primera es un episodio autoconclusivo que puede calificarse de prodigio de la narración secuencial. Bendis e Immonen transforman al Conmocionador, un villano ocasional que servía para liberar tensiones, en la causa de la peor pesadilla que pudiera tener Peter Parker. ¿Qué sucede cuando uno de sus enemigos consigue capturarle, mantenerle indefenso y torturarle durante horas, sin otro final previsible más que una muerte segura? Bajo esa premisa asfixiante, el relato trasmite que Peter Parker vive cada día al límite, enfrentado a la opción cierta de que podría ser el último.

 

Y para cerrar al volumen asistimos al tercer Annual, centrado en la relación de Peter con Mary Jane y en un tema pocas veces tratado en un cómic de superhéroes: el sexo entre adolescentes. Bendis había llegado a insinuar alguna historia en esa dirección, pero nunca de manera tan abierta, fresca y natural como en esta pequeña joya, inspirada en parte por sus vivencias juveniles. Para ella, contó con el ilustrador español David Lafuente, cuyo estilo decididamente influido por el cómic independiente y costumbrista estadounidense, se adaptaba a la perfección a los propósitos de la historia. El Annual servía como test para averiguar si David estaría preparado para hacerse cargo del apartado gráfico de la cabecera en caso de que ésta diera un giro radical en sus planteamiento. Por supuesto, el dibujante pasó la prueba con nota.

 

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 22

LA MUERTE DEL DUENDE: HISTORIA DE UNA TRAGEDIA DEL UNIVERSO ULTIMATE

Con “Muerte de un Duende” se materializaba el cambio creativo que había tenido lugar en Ultimate Spider-Man después de los 111 episodios dibujados por Mark Bagley. Su sustituto, Stuart Immonen, había tenido oportunidad de compartir las labores artísticas de dicho número, pero sería a partir del capítulo siguiente cuando tendría que ganarse a una afición que, hasta ese momento, no concebía al Hombre Araña Definitivo sin el estilo característico de Bagley. Para Brian Michael Bendis, el director de orquesta de la serie, llegaba también el momento de poner en marcha el mundo de Peter Parker tal y como quedó tras los cambios demoledores que habían tenido lugar en los pasados meses.

 

En números anteriores, Peter Parker había arreglado las cosas con su tía, que ahora comprendía su actividad superheroica; había rehecho su relación con Mary Jane, con la que volvía a salir; tenía una exnovia, llamada Kitty Pryde, que también era la nueva heroína del barrio; había mandado un montón de criminales a la cárcel… Muchos elementos con los que jugar y todo un statu quo que poner a prueba. Pero, ¿cuál podría ser el elemento desestabilizador por excelencia, después de haberse quedado atrás crisis como la de la muerte de Gwen, los clones o el ataque de Kingpin? Para Bendis, pasaba por recuperar la gran amenaza a la que estaba ligada la existencia de Spiderman desde el minuto uno: la amenaza del Duende Verde. El guionista consideraba que la trama de este villano, junto con la que había venido desarrollando alrededor del amo del crimen de Nueva York, era la más relevante construida desde el lanzamiento del personaje. Mucho había cambiado en aquellos más de cien números, pero Kingpin y Norman Osborn estaban allí desde el principio, volviéndose cada vez más peligrosos.

 

A lo largo de la serie, y mirando de lejos las circunstancias que habían acompañado a la historia del Duende Verde en la continuidad tradicional, pero evitando caer en las inconsistencia que décadas de historia dejaron en ésta, Bendis había establecido a Norman Osborn como el enemigo por antonomasia del Hombre Araña. Fue él quien cambió su vida para siempre, cuando creo la araña genéticamente modificada que transformaría a Peter en Spiderman; fue él, ya como Duende Verde, el primer villano al que se enfrentó (Ultimate Spiderman nº 1: Poder y responsabilidad). Fue él, una vez reapareció en escena, el que a punto estuvo de asesinar a Mary Jane, lo que acabaría por desencadenar, al cabo de un tiempo, la ruptura de la pareja (Ultimate Spiderman nº 5: Legado). Fue él el que puso en jaque al gobierno de Estados Unidos, con Peter como rehén (Ultimate Spiderman nº 10: Los Seis Siniestros). Y Fue él el que arrastró a Harry, su propio hijo y amigo de Peter, a la locura que le hizo convertirse en el segundo Duende (Ultimate Spiderman nº 15: El Duende). Conclusión: En los momentos más dramáticos de la historia de Spiderman, en esos instantes decisivos que actuarían como mecanismo de resorte para lo que habría de venir a continuación, siempre estaba la presencia de Norman Osborn.

 

Mientras que en el Universo Marvel tradicional Norman murió tras asesinar a Gwen, Harry siguió con su legado de Duende Verde, para luego curarse, y a partir de ahí terceras personas retomaron la identidad del villano, en el Universo Ultimate Bendis había optado por mantener el terreno acotado a la familia Osborn y al patriarca de la misma con vida. En el momento de iniciarse esta historia, nos encontramos a Norman pasó bajo custodia de SHIELD, igual que Harry, junto a otros muchos criminales puestos a buen recaudo en la prisión del Triskelion. ¿Era buena idea encerrarles a todos juntos? Pronto quedaría claro que no. Con este relato, Bendis aspiraba a narrar una gran epopeya dramática alrededor de la familia Osborn: una tragedia griega en toda regla, en la que Peter se ve implicado aunque no quiera y en la que una sensación preside cada viñeta, la de que “esto no puede acabar bien”. La oscuridad que rodea a la aventura queda puesta de manifiesto desde su título. Eso de “Muerte de un Duende” es una declaración de intenciones para un escritor que siempre se ha enorgullecido de no mentar en vano a la parca. Sin embargo, hasta las últimas páginas de la historia no adquiere naturaleza plena y no puede ser comprendida por los lectores.

 

En menor medida, el escritor preparaba el terreno de cara a “Ultimatum”, un acontecimiento que uniría todas las series del Universo Ultimate y en el que inicialmente pensaba dejar al margen al trepamuros, hasta que comprendió que tal posibilidad no era asumible. A ese respecto, los efectos colaterales que tienen lugar en el segundo capítulo, durante la escena del Triskelion, así como cuanto sucede con la base de operaciones de los Ultimates propiamente dicha, serían los sucesos que mayor impacto tendrían en otras colecciones.

 

Y junto a todo ello destaca el impresionante trabajo de Stuart Immonen, al que Bendis le dedica una gran escena de acción en las primeras páginas, con la que lucirse y demostrar a los lectores que nada habían perdido con el cambio. El recurrente enfrentamiento con El Conmocionador, un villano de segunda contra el que Spidey había luchado muchas veces en el pasado, siempre en pequeñas escenas de desahogo en las que librarse del criminal en pocas viñetas, sirve de excusa para realizar unas páginas trepidantes, verdadero catálogo de lo que Immonen es capaz de plasmar sobre el papel, con un homenaje a Spiderman 2 inclusive (ese coche cazado al vuelo en una telaraña). Esto supone apenas un aperitivo, en comparación con lo que aguarda en las páginas siguientes, pasando por una apoteósica batalla en Times Square, hasta el choque final sobre el Helitrasporte de SHIELD. El artista conserva idéntica fuerza en las viñetas de tratamiento de personajes, plenas de dramatismo, intensidad y urgencia. Hasta entonces, sólo los aficionados con gusto de gourmet percibían a Stuart Immonen como un grandísimo dibujante. A partir de ese momento, la plana mayor de los lectores le situarían, con todo merecimiento, entre las grandes estrellas del género.

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 21

EL ARRANQUE DE LA PATRULLA-X DE BRIAN MICHAEL BENDIS: EL PASADO QUE MIRABA AL FUTURO

En 2013, el lanzamiento de Marvel Now! representó el primer gran proyecto que Axel Alonso desarrolló en independencia plena, casi dos años después de haber accedido al cargo de Director Editorial de Marvel Comics. Alonso heredó la máquina que había engrasado Joe Quesada durante una década espléndida, con la mayoría de grandes estrellas del cómic estadounidense trabajando en su seno y con un formidable elenco de personajes que vivía un momento de popularidad extraordinariamente dulce. A esas alturas de siglo, Marvel parecía que no tenía ya nada que demostrar, sólo que conservar, así que, de cara al siguiente desafío de la compañía, Alonso dio un golpe de mano contra cualquier postura acomodaticia, que obligó a todos los autores a cambiar de puesto. Y el cambio más radical de todos fue el efectuado por Brian Michael Bendis.

 

 

La ascensión de este guionista había tenido lugar durante la década anterior, en paralelo con la evolución efectuada por Marvel en ese tiempo. La factoría había pasado de un pronóstico de enfermo terminal al de paraíso en el que todo el mundo quería estar, mientras que Bendis saltó de prestigioso indie desconocido por los fans a mayor estrella del medio. Muchas obras habían contribuido a tal posición, desde el nacimiento y desarrollo de Ultimate Spider-Man hasta la imperecedera etapa de Daredevil que orquestara en compañía de Alex Maleev, pero si una tarea del guionista de Cleveland había cambiado la faz del Universo Marvel esa era, sin dura, la desempeñada al frente de la franquicia de Los Vengadores. Cuando se hizo cargo de la misma, en 2006, los lectores lo veían como un cómic desgastado y sin interés. Bendis lo convirtió en el centro de cuanto ocurriría en el Universo Marvel durante los años venideros, ganándose el calificativo de Arquitecto de La Casa de las Ideas, así como las suspicacias de un sector del aficionado refractario a los grandes cambios introducidos en el concepto original. Muchos le reprochaban, sobre todo en los inicios, sus aparentes lagunas con respecto a la continuidad, pero lo cierto es que gracias a este autor Los Héroes Más Poderosos de la Tierra consolidaron una posición que no habían tenido en mucho tiempo, antes incluso de que esa realidad se abriera camino en la gran pantalla.

 

El ciclo creativo en Los Vengadores llevaba una temporada ya agotado cuando surgió la opción del cambio. Contra todo pronóstico, se anunció el salto del escritor a otro de los más importantes rincones de Marvel: La Patrulla-X. Hasta entonces, Bendis se había aproximado a los mutantes sólo de manera tangencial. Lobezno formó parte de sus Nuevos Vengadores, pero nunca dejó de ser mero reclamo comercial, mientras la atención estaba puesta en personajes menos llamativos, como Luke Cage o Jessica Jones. Sí era cierto que el mayor terremoto que había registrado el Homo superior en aquellos años derivaba de manera directa de una saga escrita por él, Dinastía de M, pero que aquella historia hubiera nacido de los acontecimientos que estaban teniendo lugar en Los Nuevos Vengadores venía a señalar de manera implícita la realidad que se abrió camino en aquellos años: que el grupo liderado por el Capitán América había sustituido a La Patrulla-X como mayor foco de atracción.

 

Sí, porque en los años ochenta y en los noventa, los mutantes estaban en una esfera de consideración al margen del resto de la editorial. Su franquicia había crecido mientras el resto menguaba, los mejores dibujantes se quedaban en sus series, mientras otros se conformaban con las sobras, el Homo superior lideraba todos los eventos y se colocaba a la cabeza de todas las listas de éxito. Imaginar entonces que Los Vengadores podrían llegar a cambiarse su puesto con los mutantes constituía un absurdo, y sin embargo fue lo que ocurrió unos pocos años después. Por eso, en 2011, dar el salto inverso constituía un auténtico desafío que concitó la atención y la curiosidad del fandom. ¿Cuál sería el punto de partida? ¿Los personajes de referencia? ¿Qué cambiaría? ¿Qué permanecería?

 

Lo que pocos tenían en cuenta es que el Bendis de 2011 ya no era el autor que en 2005 necesitaba destruirlo todo para luego construir de nuevo. Se había vuelto más sabio, más cuidadoso a la hora de jugar con los juguetes prestados. Continuaba siendo igual de trasgresor, pero utilizaba las herramientas de la transgresión de otra manera. Repasó con lupa los cincuenta años de historia de La Patrulla-X, abordó un completo estudio de los personajes con los que iba a trabajar y, sólo entonces, se puso a escribir.

 

Estábamos ante un Bendis en plenitud de facultades, consciente de que la base sobre la que se asientan los mutantes está en su intrincada trayectoria, en medio siglo de historias culebronescas que han de servir para construir la siguiente planta del edificio, en lugar de para perderse por ellas, como tantas veces ocurre. No había leído resúmenes de biografías de sus personajes ni se había limitado a hojear las series fundamentales de la franquicia: se empapó de las vidas de los héroes como si fueran auténticas, las asumió y las integró en el discurso de cada viñeta, sin despreciar ninguna.

 

Las constantes que se mantienen entre esta etapa de La Patrulla-X y anteriores trabajos del autor las encontramos en aspectos estéticos, estructurales y argumentales. Durante su periplo con Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, el escritor siempre consiguió estar acompañado de algunos de los mejores dibujantes de la industria, sacándoles en todo momento un provecho incalculable. Para los mutantes, contó con un amigo que le había acompañado ya con éxito tanto en Ultimate Spider-Man como en The New Avengers: Stuart Immonen, en el mejor momento de su carrera. Durante años, este artista había estado reinventando su estilo, afinando sus herramientas, hasta lograr en estas páginas la perfecta confluencia de limpieza, espectacularidad y caracterización. Nadie orquesta las batallas como Immonen, pero es que tampoco nadie estructura una conversación entre personajes como hace el canadiense, que una vez más contó con su entintador de cabecera, Wade Von Grawbadger. En lo estructural, Bendis acudió al mismo armazón que hubiera usado en Los Vengadores, con una segunda colección también escrita por él, que vendría a mostrar la otra cara de la historia hasta el punto de hacerse imprescindible. Ese segundo título fue Uncanny X-Men, retomando el nombre de la cabecera más veterana de la franquicia, y se integra en esta recopilación a partir del segundo tomo, tratando de buscar el orden cronológico, pero también y sobre todo la coherencia en la lectura.

 

Por último, experiencias pasadas del autor partieron de un catalizador narrativo a partir del que se construía toda la historia, y esta vez no iba a ser diferente: Bendis hizo algo tan imprevisible como recuperar a los a partir de entonces conocidos como Cinco Originales: los cinco miembros fundadores del equipo. ¿Cómo y en qué circunstancias? Ese fue el detalle que lo cambió todo. Bienvenidos al ayer. Bienvenidos al mañana.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Deluxe. La Patrulla-X de Brian Michael Bendis nº 1

MARVEL LEGACY: A MÍ DADME MARVEL

Menudo mapa nos han cartografiado Aaron, Ribić y todos los demás en Marvel Legacy Alfa. Nos detendríamos en destacar la grandiosidad de la historia… ¡pero no hay tiempo! Vamos mejor con las derivadas.

 

LOS VENGADORES PREHISTÓRICOS VUELVEN EN… Bueno, pues empezamos por la incógnita. ¡No sabemos dónde! Aunque no cuesta imaginar a Aaron como hipotético guionista de Vengadores, pero no es algo que esté decidido o tenga fecha de inicio.

 

EL DESTINO DE LOKI SE VERÁ EN… Sorpresa, sorpresa… ¡Doctor Extraño nº 26 (marzo)! El Señor de las Mentiras será el nuevo Hechicero Supremo, en la etapa que abren Donny Cates y Gabriel Hernández Walta, en el primer trabajo de éste después de La Visión.

 

EL CAMINO DE LOS VENGADORES SIGUE EN… Su propia serie, primero con un cruce con los alevines, que se desarrollará en Vengadores nos 89-91 y Campeones nos 13-15 (febrero-abril). Después, vendrá una macroaventura, por la que The Avengers pasa a ser semanal en Estados Unidos. Lo veremos a partir de Vengadores nº 92. Será ahí donde descubramos los motivos de por qué en la estatua de los fundadores del grupo ahora se ha añadido a una misteriosa mujer. ¡Y además será Pepe Larraz quien dibuje el arranque de la historia!

 

EL VIAJE DE STEVE ROGERS EMPIEZA EN… Capitán América nº 89, a partir de marzo, y con el superequipo de Mark Waid y Chris Samnee. No se nos ocurre otro mejor para devolver su esencia al Capi.

 

EL DESTINO DE JANE FOSTER LLEGARÁ EN… Thor: Diosa del Trueno nº 81 (febrero), donde empieza una historia que no podría ser más descriptiva: “La muerte de Thor”.

 

LA BÚSQUEDA DE TONY STARK EMPIEZA EN… El Invencible Iron Man nº 87 (febrero), en lo que Brian Michael Bendis califica como la mayor saga del Vengador Dorado en los últimos años.

 

LA LOCURA DE WADE WILSON CONTINÚA EN… Masacre nº 25 (marzo). “Imperio Secreto” y los sucesos de su propia serie nos han dejado muy tocado a Wade, que tiene una misión: asesinar a Cable.

 

LOS PLANES DE NORMAN OSBORN SE DESCUBRIRÁN EN… El tomo mensual del trepamuros, sin que esté demasiado claro en qué aventura concreta, aunque Peter Parker ingresa en Marvel Legacy a partir de El Asombroso Spiderman nº 139, a la venta en mayo.

 

LA BÚSQUEDA DE BEN Y JOHNNY SIGUE EN… Marvel 2 en Uno: La Cosa y La Antorcha Humana nº 1 (abril). Nueva y deseadísima serie mensual en la que Chip Zdarsky y Jim Cheung contarán la aventura que más deseamos leer: la búsqueda de Los 4 Fantásticos. Porque no puede haber regreso a la esencia de Marvel sin La Primera Familia.

 

CONOCEREMOS EL IMPERIO GALÁCTICO DE WAKANDA DESDE… Pantera Negra nº 20 (febrero). Vuelco radical para la serie de T’Challa.

 

LA SEÑAL DE AUXILIO DE SAKAAR SERÁ RESPONDIDA EN… El Increíble Hulk nº 69 (febrero). ¡Empieza “Regreso a Planeta Hulk”!

 

LOBEZNO Y LA GEMA DE LA MENTE VOLVERÁN EN… Llámalo X. La otra incógnita. Todavía no lo sabemos, pero sí nos olemos que aquí está el comienzo de una futura “Guerra del Infinito”. Lo que sí sabemos es que Marvel ha despertado. Y nada puede detenernos ahora. 

EL REGRESO DE MARTA PLATEADA

Dan Slott nos la quitó y ahora Dan Slott nos la devuelve. Marta Plateada está de nuevo en danza, después de que (no) la viéramos morir en el último capítulo de “Hasta el fin del mundo” (The Amazing Spider-Man #687 USA, 2012. El Asombroso Spiderman nº 74). En aquel entonces, fue una despedida de lo más dramática, toda vez que era la primera persona de relevancia que perdía el trepamuros después de su promesa de que nadie moriría mientras de él dependiera. Un lustro después, se resuelve aquella situación y se recupera a una de las heroínas secundarias con más solera dentro de la Franquicia Arácnida. “Nunca vimos realmente morir a Marta Plateada”, concuerda Slott con nosotros. “Ella ‘murió’ fuera de plano. Vimos la amenaza que iba a asesinarla, con Rino sujetándola bajo el agua. Spidey iba a volver para ayudarla, y ella no paraba de gritar que siguiera y salvara el mundo. Más tarde, la base del Doctor Octopus explotaba, así que fue algo así como “Ahhh, no más Rino. No más Marta Plateada”. Bueno, como sabes, ya trajimos de vuelta a Rino para ‘La conspiración del clon’. En el momento en que ponías a Rino encima de la mesa, todo el mundo podía decir, ‘¡Ey! ¿dónde está Marta?’. Así que tenía que ser la siguiente historia que contáramos, porque todo el mundo iba a seguir preguntándolo. En este número, por fin hemos podido ver cómo consiguió escapar y engañar a la muerte”.

UN NUEVO DESAFÍO

Eso es lo que quería conseguir nuestro guionista con el enésimo enfrentamiento entre Spidey y Norman: que no fuera igual que todas las veces anteriores. “Tenemos todos estos años de historias donde ha sido el tipo que lo ha tenido todo y lo ha perdido”, recuerda. “En un momento, casi estuvo gobernando el mundo a través de HAMMER y como líder de los Vengadores Oscuros y los Thunderbolts. Ha encontrado su lugar en el sol, y luego algo siempre lo destruye. Ha conseguido los mejores golpes contra Spiderman, lo ha herido de maneras que ningún otro enemigo ha logrado, pero al final del día, sigue siendo el perdedor. Al final del día, Spidey todavía lo derriba, no importa lo alto que haya conseguido levantarse. Así que esto es un poco en plan, ‘¿por qué siempre pasa esto?’. Esta versión de Norman ha conseguido eliminar de su cuerpo el suero del Duende Verde. Tiene ahora algo que nunca ha tenido: no está gobernado por la locura. Posee su astucia y puede atacar a Spiderman de maneras terribles. El trepamuros nunca ha luchado contra Norman de esta forma”. El resultado ha sido una de las mejores batallas que haya habido entre Spidey y Norman en la larga historia de sus choques, algo a lo que ha contribuido también el excelente dibujo de Stuart Immonen. En la recámara, Slott se reserva el regreso de Norman como Duende Verde… ¿será ya el año que viene, coincidiendo con The Amazing Spider-Man #800 USA, o nutrirá la primera saga del Legacy, titulada “La caída de Parker”?

HEMBECK A ESCENA

Este tomo se completa con la primera de las entregas de las tiras clásicas sobre Spiderman que hizo Fred Hembeck. Te las ofreceremos durante los próximos diez números, hasta completar todas las que existen. Hembeck es un caricaturista que ha colaborado con Marvel, dejando algunas piezas memorables, como aquel número con La Mosca y La Gata Negra para el llamado “Mes de los editores asistentes”. Muchos de los lectores de los años ochenta seguro que le recuerdan con inmenso cariño, así que espero que se hayan llevado una agradable sorpresa con este ejercicio de nostalgia que aquí iniciamos.

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman nº 133

UN VEINTICINCO GIGANTE

Número conmemorativo tan grande, tan grande, tan grande, que nos ha ocupado todo el tomo de este mes, lo cual, qué quieres que te contemos, nos ha venido la mar de bien para cuadrar nuestra planificación de aquí a final de año. Para los impacientes y pese a lo dicho anteriormente: en 2017 ya sólo tendremos Amazing, mientras que el arranque de la nueva Peter Parker lo dejamos ya para comienzos de 2018. Y ahora, algunos comentarios sobre el cómic que nos ocupa.

 

LA INSPIRACIÓN ARTÍSTICA El cómic en que se ha fijado Alex Ross

 

PASIÓN XXL

De la última flipada de Marvel te hablaremos un poco más adelante, vamos ahora con la penúltima: grapas enormes, de alrededor de 100 páginas, con varias historias en su interior, alguna con relevancia especial, que en Estados Unidos salen a la venta con un precio de 9,99 pavos y consiguen alzarse como superventas, no sólo porque es cierto que venden mucho, sino también porque cuestan también mucho más que un cómic convencional. La fiesta empezó con Masacre, de lo que ya hemos tenido alguna muestra en España, y lo que nos queda, y ahora sigue con Spidey. ¿Nuestra sospecha? Que este será el formato que nos encontremos en las grandes celebraciones de los próximos tiempos, cuando, por ejemplo, lleguemos al Amazing #800 USA, lo que nos lleva a…

 

CUANDO 25 TIENDE A INFINITO

Sí, porque nuestra siguiente frontera de festejo será el mencionado Amazing #800 USA y llegará antes de que nos demos cuenta. Marvel Legacy, el siguiente landscape de Marvel, consiste en la recuperación de los elementos clásicos, lo que significa también la vuelta de la numeración original de cada serie. Eso significa que, en realidad, el que tienes en tus manos es el Amazing #781 USA y no queda nada para un nuevo 00, escrito por Dan Slott al igual que los dos anteriores. En su momento, ya te contaremos cómo han hecho la suma con el trepamuros, porque, aunque tiene su miga, también ofrece bastante coherencia. ¿Que si nos gusta el planteamiento? Nos encanta. La mejor decisión que ha tomado Marvel en mucho tiempo. Y sólo lamentamos que durante estos últimos años se abandonara la auténtica numeración de las series para liarnos con un nuevo número uno cada poco tiempo.

LA INSPIRACIÓN LITERARIA La peli en la que se ha fijado Dan Slott

 

JUNTOS DE NUEVO POR PRIMERA VEZ

Pero quizás el mayor motivo de alegría que nos deja este cómic sea la incorporación del que muchos lectores y profesionales del cómic coinciden en calificar como el mejor dibujante de superhéroes que existe actualmente. Stuart Immonen es un genio con todas las letras, una bestia parda del lápiz, que anteriormente pasara por La Nueva Patrulla-X, Los Nuevos Vengadores, Ultimate X-Men, Ultimate Fantastic Four… o Ultimate Spider-Man, donde tuvo ocasión de dibujar al adolescente Peter Parker durante un montón de números. Al de toda la vida lo había dibujado en Los Nuevos Vengadores, pero nunca en su serie principal de manera continuada. En la Franquicia Ultimate también coincidió con Nick Lowe, el actual editor de Amazing, lo que ha facilitado su incorporación sin que hubiera necesidad de ningún nuevo número uno, aunque ahora han dejado de estar de moda, o de ningún evento de los que atraen los focos. ¡Stuart Immonen! ¡Spiderman! ¿Hace falta decir más para que un cómic sea imprescindible?

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman nº 132