SOMBRAS DEL PASADO: DE LA GATA NEGRA A NORMAN OSBORN EN “UN NUEVO DÍA”

En los años ochenta, mucho antes de que decidiera asentar la cabeza y casarse, el trepamuros vivió el más ardiente romance de su historia. Decimos el trepamuros y decimos bien, porque La Gata Negra, la espectacular ladrona de buen corazón con la que Spidey compartió cama y hazañas superheroicas durante una buena temporada, no quería saber nada del hombre detrás de la máscara. Felicia Hardy fue una de las grandes atracciones de la época, y su impronta quedó marcada en el Hombre Araña de tal manera que el personaje regresó de forma intermitente a lo largo de los años del matrimonio. La gran diferencia que encontraron los guionistas arácnidos en 2010 es que ese matrimonio había dejado de existir. ¡Miau!

 

La Gata Negra fue una creación de Marv Wolfman y Keith Pollard que había debutado en The Amazing Spider-Man #194 USA (1979). Desde el principio entabló una química muy especial con el protagonista de la serie, que tenía que dar caza y captura a una delincuente por la que se sentía extraordinariamente atraído. Felicia Hardy y Spidey estuvieron varios años jugando, nunca mejor dicho, el juego del gato y el ratón, hasta que ella se alzó como la gran novia arácnida de los años ochenta, en un romance auspiciado por la etapa que estaba escribiendo Roger Stern en The Amazing Spider-Man, pero que desarrolló fundamentalmente Bill Mantlo en la colección hermana, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man. Ambos formaban pareja tanto en la vida privada como en las aventuras que vivían en las calles de Nueva York, y ocurrieron circunstancias tan peculiares como que, durante una temporada, las fotos que vendía Peter al Daily Bugle eran las que hacía Felicia. Pero la relación tenía un indudable problema de confianza: cuando el trepamuros se desenmascaró ante su nuevo amor, ella rechazó de plano a Peter Parker, puesto que quien de verdad le resultaba atractivo era el Hombre Araña, no un individuo convencional y sin el menor atractivo. Felicia además no se sentía a la altura de Spidey frente a villanos temibles, como El Duende, así que pactó con Kingpin que le concediera poderes “de mala suerte”. El secreto fue, en último término, lo que dio al traste con la relación, dejando poco después la vía abierta para que Mary Jane entrara en escena y se encadenara a Peter en matrimonio.

 

En los años siguiente, La Gata Negra siguió formando parte de la vida de Spiderman, pero de manera intermitente y girando alrededor de otros personajes secundarios, como Flash Thompson, con el que estuvo saliendo una temporada. En 2002, una miniserie compartida entre Spidey y Felicia la colocó de nuevo en el disparadero. La historia de Kevin Smith, con dibujo de Terry y Rachel Dodson, descubrió al personaje a nuevas generaciones y lo redefinió para el siglo XXI. La Gata Negra repitió durante la etapa de Mark Millar y también de los Dodson, en Marvel Knights: Spider-Man, pero se perdió de vista con la locura en que se convirtió la vida de Spidey a partir del momento en que se unió a Los Nuevos Vengadores. Es así como llegamos al momento actual, en que Mary Jane vuelve a formar parte de la vida de Peter, después de una larga ausencia, pero hay un hecho diferencial evidente, y es que ya no es su esposa. El editor Stephen Wacker encargó en este punto a Joe Kelly que tejiera una historia de enredo, en que La Gata Negra recupera su actitud de los años ochenta, con su interés delimitado al Hombre Araña, y no a quien quiera que sea cuando se quite la máscara, y con muchas otras mujeres revoloteando alrededor de su figura: Carlie, Michelle, Norah y, por supuesto, Mary Jane.

 

“No veía la hora de recuperar a la Gata Negra”, confesó Kelly en aquel momento. “Es muy divertida, y consigue meter siempre a Spiderman en enormes líos. Es una fuerza irresistible de la que Peter no puede apartar sus ojos. Con ella alrededor, sabes que las cosas saldrán mal, pero no puedes evitarlo”. El relato inicial dedicado al personaje se ve complementado con una segunda historia, también escrita por Kelly, con dibujos del madrileño Ken Nimura. En Estados Unidos, se publicó en un número posterior de Amazing, pero en esta edición se adelante unos pocos números, para así mantener la unidad literaria, cronológica y temática.

 

El segundo bloque de este tomo lo ocupa la última saga escrita por Marc Guggenheim para Spiderman antes de marcharse de Marvel para concentrar sus esfuerzos en la televisión. En ella, se volvía sobre otra figura que había sido de enorme relevancia en el pasado del personaje, para luego desaparecer. Se trataba de Ben Reilly, el clon de Peter Parker que fuera creado por Miles Warren en una sobrecogedora historia a mediados de los años setenta y que a mediados de los noventa protagonizó la más larga y convulsa saga de la Franquicia Arácnida. Ben Reilly alcanzó tal importancia que llegó a sustituir al propio Peter en su papel de Spiderman durante una pequeña temporada, que finalizó ante las protestas generalizadas de los lectores. En aquel momento, y para acallar el vendaval de críticas, los editores y guionistas decidieron eliminar a Ben Reilly y certificar que se trataba del clon de Spidey. A partir de ese momento, se extendió una sombra de silencio sobre su figura, quedando vetada la posibilidad de su regreso. Guggenheim, no obstante, encontró una falla en ese edicto. Ben Reilly debía permanecer desaparecido, pero nadie había dicho nada sobre Kaine, el primer e imperfecto clon de Peter Parker, que en los noventa amagó con alzarse como uno de sus villanos más interesantes y cuyo potencial estaba todavía por desarrollar. El regreso de Kaine en estas páginas supuso el comienzo de un largo camino, que habría de desarrollarse a lo largo de los años posteriores.

 

Kaine fue elegido para inaugurar una nueva serie arácnida, Web of Spider-Man, consagrada a sustituir a los Amazing Spider-Man Extra y Amazing Spider-Man Family que se venían alternando hasta ese momento. Stephen Wacker volvió así sobre una cabecera histórica de los ochenta y los noventa, aquella en la que, precisamente, tuvo lugar el regreso de Ben Reilly. El propósito de esta nueva iteración era mucho más claro que el de los títulos que sustituía. Web of estaba consagrada a servir de background para Amazing. En la edición española, cada historia se ofrece intercalada en el momento argumental oportuno, de manera que el relato de Kaine con el que se inaugura la iniciativa antecede a la saga de Guggenheim. Su guionista es nada menos que J. M. DeMatteis, escritor de “La última cacería de Kraven” y que fuera el creador de Kaine en la miniserie: Spider-Man: The Lost Years (1995).

 

El tomo continúa de nuevo con Joe Kelly, que viene acompañado del que fuera su personaje fetiche, Masacre. En 1997, este guionista se dio a conocer a través de la primera y muy divertida serie abierta del Mercenario Bocazas, que encontró uno de sus momentos más destacados en un episodio donde Wade Wilson viajaba hasta el pasado y se integraba en un cómic mítico del Amazing Spider-Man de Stan Lee y John Romita… ¡haciéndose pasar por Spidey! Masacre gozaba de una renovada popularidad en el momento de publicarse la historia que aquí ofrecemos, de forma que era cuestión de tiempo que se cruzara en el camino del trepamuros, y qué mejor que hacerlo de la mano de Kelly. No sería sino el prólogo de una futura reunión mucho más ambiciosa.

 

Y para el cierre, una guinda muy especial: el episodio de Spiderman relacionado con “Reinado Oscuro: La lista”, en el que Dan Slott y Adam Kubert retomaban el argumento de “Hijo de América”. En “La Lista”, el jefe de HAMMER se proponía cumplir sus objetivos más ambiciosos, y entre ellos se encontraba la aniquilación de Spiderman. Poco imaginaba que el final de su Reinado Oscuro estaba cada vez más cerca, y que Peter Parker jugaría un papel fundamental en el mismo.

 

 

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 24

DENTRO DE HIJO DE AMÉRICA: MIRANDO DE FRENTE A NORMAN OSBORN

Empezó con El Duende Verde original. Al contrario de lo que había ocurrido con el resto de los villanos creados por Stan Lee y Steve Ditko, la identidad de este criminal se alzó como uno de los grandes misterios de The Amazing Spider-Man. El patriarca del Universo Marvel quiso dar un golpe de efecto con su revelación, y decidió que detrás de la capucha estuviera Norman Osborn, el padre del mejor amigo de Peter Parker. A partir de ese momento, cambió la naturaleza de la relación entre Spiderman y El Duende Verde. Como esas cuentas pendientes entre familias que se heredan de padres a hijos, el conflicto se extendió más tarde a Harry, lo que condujo a su muerte. El regreso de éste, en el arranque de “Un nuevo día”, planteó una pregunta fundamental: ¿reincidiría en los errores del pasado? “Hijo de América” se propone averiguarlo.

 

Desde que se unió a las filas de Los Nuevos Vengadores y hasta el comienzo de “Un nuevo día”, Spiderman participó en todas las grandes sagas del Universo Marvel. Que fuera tan necesario a la hora de narrar esos acontecimientos tenía un impacto inmediato dentro de su propia franquicia. Los guionistas se veían obligados a dejar de lado las historias que quisieran contar para amoldarse a la macroaventura del momento. La llegada del nuevo statu quo de “Un nuevo día” significó, además de la consabida vuelta a los orígenes, un alejamiento de esa posición central. Stephen Wacker y su equipo de autores tendrían así una cierta autonomía que propició el florecimiento de The Amazing Spider-Man.

 

No podía ser de otra manera, ya que la endiablada periodicidad de la serie, con tres lanzamientos cada mes, dificultaba establecer cruces directos con cualquier otro proyecto en paralelo. Esto no significaba que en el Universo Marvel no pudieran darse situaciones que afectaran de alguna manera al trepamuros: sólo que éste no podría afrontarlas con la inmediatez de la que disponían sus colegas. La más llamativa de ellas afectaba al que había sido un personaje fundamental dentro de la franquicia arácnida. Norman Osborn, también conocido como El Duende Verde, tuvo en esos años un desarrollo apasionante, que rompía con la inercia maldita que venía arrastrando desde que fuera resucitado a finales de los noventa, y que obligaba a periódicos choques con Spiderman demasiado parecidos entre ellos. El visionario guionista Warren Ellis adoptó al viejo villano, para reinventarlo como la implacable cabeza pensante de los Thunderbolts. El tratamiento fue tan impactante que Brian Michael Bendis quiso amplificar la posición adquirida por Norman. En el desenlace de “Invasión Secreta”, apretaba el gatillo del arma que traía la victoria para la Tierra. El premio de una América todavía entonces presidida por George W. Bush era el de señalarlo como hombre fuerte del país. Empezaba así “Reinado oscuro”, al que Bendis definió como un escenario en que todos sabrían lo que significaba ser Spiderman: perder aunque hubieran ganado.

 

Norman estableció un gobierno en la sombra, bajo el nombre de El Cónclave y formado por criminales en su mayor parte; sustituyó SHIELD por HAMMER, una agencia sin cortapisas para imponer las leyes sin importar los medios; desató una persecución sin tregua contra todos los que no se sometieran al Acta de Registro de Superhumanos, y creó su propia formación de Los Vengadores, compuesta en gran parte por antiguos integrantes de Thunderbolts, que ahora se hacían pasar por superhéroes. Bullseye tomó la identidad de Ojo de Halcón, Piedra Lunar se convirtió en Ms. Marvel, Marvel Boy lo hizo en Capitán Marvel y, lo impensable, Mac Gargan, que disponía del simbionte alienígena desde los tiempos de Marvel Knights: Spider-Man y que lo había utilizado a sangriento placer en la época de Thunderbolts, alteró ligeramente su aspecto para mimetizarse con el trepamuros cuando éste vestía su traje negro. La opinión pública no imaginaba que bajo la máscara se ocultaba un impostor.

 

El trepamuros, que ya se había enfrentado a Norman cuando dirigía los Thunderbolts, tardaría un tiempo en afrontar la nueva situación, motivado por todos los condicionantes que comentábamos antes. Por fin el, equipo de Stephen Wacker encontró el momento propicio, en una historia de seis partes de la que se encargaría Joe Kelly, al guión, y Phil Jimenez, al dibujo del primer episodio, dejando paso luego a Paulo Siqueira y Marco Checchetto, entre otros artistas de segunda fila que estaban haciéndose un nombre en Amazing. La relevancia de los autores sirvió para rodear al proyecto de un halo de gran saga. El hecho de que ya hubiera alguien haciéndose pasar por Spiderman en las filas de Los Vengadores Oscuros permitía plantear la trama de una manera diferente a “Nuevas formas de morir”, puesto que Spidey se infiltraría en las filas de sus enemigos tomando el lugar de Gargan. Pero el verdadero corazón de la historia no sería ése. Había otro importante motor: el dilema moral que se planteaba Harry cuando su padre llamaba a la puerta. Después de tantos años viviendo a la sombra de Norman, después de haberlo perdido literalmente todo por su herencia de odio, ¿cómo se iba a sentir cuando él le reclamara a su lado? “Por muy loco que esté Norman, sigue siendo un tipo carismático”, explicaba Joe Kelly. “Y Harry, por mucho que diga o haga, sigue buscando el afecto de su padre, aunque sea a nivel primario. Esta historia obliga al amigo de Peter a mirar de frente a su padre y a decidir si quedarse a su lado o alejarse para siempre”.

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 22

MARVEL LEGACY: A MÍ DADME MARVEL

Menudo mapa nos han cartografiado Aaron, Ribić y todos los demás en Marvel Legacy Alfa. Nos detendríamos en destacar la grandiosidad de la historia… ¡pero no hay tiempo! Vamos mejor con las derivadas.

 

LOS VENGADORES PREHISTÓRICOS VUELVEN EN… Bueno, pues empezamos por la incógnita. ¡No sabemos dónde! Aunque no cuesta imaginar a Aaron como hipotético guionista de Vengadores, pero no es algo que esté decidido o tenga fecha de inicio.

 

EL DESTINO DE LOKI SE VERÁ EN… Sorpresa, sorpresa… ¡Doctor Extraño nº 26 (marzo)! El Señor de las Mentiras será el nuevo Hechicero Supremo, en la etapa que abren Donny Cates y Gabriel Hernández Walta, en el primer trabajo de éste después de La Visión.

 

EL CAMINO DE LOS VENGADORES SIGUE EN… Su propia serie, primero con un cruce con los alevines, que se desarrollará en Vengadores nos 89-91 y Campeones nos 13-15 (febrero-abril). Después, vendrá una macroaventura, por la que The Avengers pasa a ser semanal en Estados Unidos. Lo veremos a partir de Vengadores nº 92. Será ahí donde descubramos los motivos de por qué en la estatua de los fundadores del grupo ahora se ha añadido a una misteriosa mujer. ¡Y además será Pepe Larraz quien dibuje el arranque de la historia!

 

EL VIAJE DE STEVE ROGERS EMPIEZA EN… Capitán América nº 89, a partir de marzo, y con el superequipo de Mark Waid y Chris Samnee. No se nos ocurre otro mejor para devolver su esencia al Capi.

 

EL DESTINO DE JANE FOSTER LLEGARÁ EN… Thor: Diosa del Trueno nº 81 (febrero), donde empieza una historia que no podría ser más descriptiva: “La muerte de Thor”.

 

LA BÚSQUEDA DE TONY STARK EMPIEZA EN… El Invencible Iron Man nº 87 (febrero), en lo que Brian Michael Bendis califica como la mayor saga del Vengador Dorado en los últimos años.

 

LA LOCURA DE WADE WILSON CONTINÚA EN… Masacre nº 25 (marzo). “Imperio Secreto” y los sucesos de su propia serie nos han dejado muy tocado a Wade, que tiene una misión: asesinar a Cable.

 

LOS PLANES DE NORMAN OSBORN SE DESCUBRIRÁN EN… El tomo mensual del trepamuros, sin que esté demasiado claro en qué aventura concreta, aunque Peter Parker ingresa en Marvel Legacy a partir de El Asombroso Spiderman nº 139, a la venta en mayo.

 

LA BÚSQUEDA DE BEN Y JOHNNY SIGUE EN… Marvel 2 en Uno: La Cosa y La Antorcha Humana nº 1 (abril). Nueva y deseadísima serie mensual en la que Chip Zdarsky y Jim Cheung contarán la aventura que más deseamos leer: la búsqueda de Los 4 Fantásticos. Porque no puede haber regreso a la esencia de Marvel sin La Primera Familia.

 

CONOCEREMOS EL IMPERIO GALÁCTICO DE WAKANDA DESDE… Pantera Negra nº 20 (febrero). Vuelco radical para la serie de T’Challa.

 

LA SEÑAL DE AUXILIO DE SAKAAR SERÁ RESPONDIDA EN… El Increíble Hulk nº 69 (febrero). ¡Empieza “Regreso a Planeta Hulk”!

 

LOBEZNO Y LA GEMA DE LA MENTE VOLVERÁN EN… Llámalo X. La otra incógnita. Todavía no lo sabemos, pero sí nos olemos que aquí está el comienzo de una futura “Guerra del Infinito”. Lo que sí sabemos es que Marvel ha despertado. Y nada puede detenernos ahora. 

LA SAGA DEL CLON: EL MONTAJE DEL DIRECTOR

EL ORIGEN DE LAS ESPECIES

La más polémica aventura de la dilatada trayectoria de Spiderman se publicó entre 1994 y 1996, a lo largo de unos doscientos tebeos. Sin embargo, para entender todas sus implicaciones, hay que retrotraerse hasta mucho tiempo atrás. En concreto, a los años setenta, y es ahí donde ha de empezar nuestra historia. Por aquel entonces, el Hombre Araña ya tenía a sus espaldas una larga trayectoria compuesta por diversas etapas. Estaban los años fundacionales, con Stan Lee y Steve Ditko a los guiones, en los que Peter Parker era un adolescente apocado que aprendía el oficio de superhéroe; y estaba la época dorada, con John Romita a los dibujos, durante la que la serie había añadido un importante componente romántico, gracias a la llegada de las dos chicas entre las que se dividía el corazón del protagonista, la carnal y excitante Mary Jane Watson frente a la dulce e inocente Gwen Stacy. Sería esta última la elegida por Peter Parker, pero también la que encontraría un destino fatal a manos del peor enemigo del héroe, en una aventura publicada en 1972 y escrita por Gerry Conway, un guionista de apenas diecinueve años que acababa de recibir la serie de las manos del mismísimo Stan Lee.

 

La muerte de la novia del héroe, lo que hoy en día ha llegado a convertirse casi en un tópico, era por aquel entonces un imposible. El impacto que causó en los lectores fue incomparable, hasta el punto de que muchos sintieron la pérdida como propia. La conmoción llegó a tal nivel que, dos años después, todavía eran muchos los que reclamaban el regreso de Gwen Stacy mediante cualquiera de los muchos trucos que se utilizan en los cómics de superhéroes para recuperar a los personajes populares. Sólo que Marvel en general, y Gerry Conway en particular, se negaban a ofrecerles eso. En su lugar, el escritor tejió una saga que puso a prueba la cordura de los aficionados arácnidos.

 

Un buen día, en la puerta de Peter Parker, apareció Gwen. ¡Estaba viva! Sólo que no era la Gwen de siempre, que, como muy pronto se comprobó, seguía muerta y enterrada. Esta otra Gwen era un clon creado por Miles Warren, un profesor que se había obsesionado con la joven y que, como no podía ser de otra forma, se había convertido en un villano deseoso de acabar con Spiderman, que respondía por el nombre del Chacal. En el climax de la aventura, Spiderman descubría que el de Gwen no era el único clon que el Chacal había concebido: también realizo un clon del propio Spiderman: el arma perfecta para acabar con el trepamuros. La saga se resolvería en Amazing Spider-Man #149 USA (1975. Spiderman: Los imprescindibles nº 7). En sus páginas, tanto el Chacal como el clon del lanzarredes encontraban la muerte, mientras que la doble de Gwen decidía buscar su propio camino, lejos de la sombra de su doble genético, y Peter entregaba al fin su corazón a Mary Jane, cumpliéndose así el verdadero objetivo de Conway a la hora de desarrollar este argumento.

 

 

EL REGRESO DEL CLON

Salvo por menciones ocasionales, y la aparición puntual del clon de Gwen en un Anual, no se volvió a profundizar en el asunto del clon durante los siguientes veinte años, Muchos guionistas preferían no tocar ese argumento. A principios de los ochenta, Roger Stern llegó a planificar una historia en la que el clon de Gwen había envejecido aceleradamente, para morir finalmente en la paz de un monasterio, pero decidió abandonar la trama antes siquiera de sentarse a escribirla. A lo largo de ese tiempo, Peter Parker contrajo finalmente matrimonio con Mary Jane, a la vez que el Hombre Araña alcanzaba nuevas cotas de popularidad, que llevaron a Marvel a multiplicar exponencialmente el número de sus series. A mediados de los años noventa, la sensación de que Spiderman ya no resultaba tan atractivo para los lectores se había hecho fuerte, y con ella, llegaría también la intención de buscar la manera de arreglar las cosas. Los autores y editores, con toda la buena intención del mundo, querían quitar lastre al héroe, hacerlo de nuevo divertido y romántico, devolverle su soltería, su espontaneidad y su infelicidad crónica.

 

En ese contexto, Terry Kavanagh, uno de los escritores de las diversas colecciones arácnidas, propuso en una reunión de trabajo celebrada en 1993 que trajeran de vuelta al clon: no al de Gwen, sino al del propio Spidey, un regreso que provocaría todo un cataclismo a todos los niveles. Conscientes de las posibilidades que dicho argumento ofrecía, toda la oficina arácnida decidió apoyarlo decididamente. Tom DeFalco, Director Editorial de Marvel en aquel entonces, no sólo daría luz verde a la saga, sino que se sentiría tan entusiasmado con ella que incluso decidiría sumarse a los autores de la misma.

 

Inicialmente, el arco argumental se desarrollaría a través de las cuatro colecciones que el lanzarredes protagonizaba. Dicho y hecho: en Web of Spider-Man #117 USA (1994. Spìderman vol. 2, nº 6 de Forum), el clon entraba en escena, bajo el nombre de Ben Reilly. Había logrado sobrevivir a los acontecimientos del Amazing Spider-Man #149 USA, llevaba cinco años “recorriendo América”, y tomaba la decisión de regresar al descubrir que tía May estaba grave. En los meses siguientes, Ben se alzó como la gran estrella de las series arácnidas: convertido en un nuevo superhéroe, la Araña Escarlata, luchó contra los peores enemigos del lanzarredes y se ganó la confianza de los aficionados, que veían en él a un Peter Parker que no había gozado de la buena suerte del que conocían, pero había sabido construirse a sí mismo y sobreponerse a sus desgracias. A su vez, el verdadero Peter era arrastrado por la oscuridad y la depresión, apareciendo cada vez más antipático ante los lectores.

 

 

El plan de guionistas y editores consistía en que la saga concluyera después de seis meses (unos veinticinco tebeos, teniendo en cuenta la gran cantidad de colecciones arácnidas)… Pero las cosas no salieron como tenían pensadas. Las ventas enseguida comenzaron a aumentar. Los autores se divertían con su trabajo como nunca habían hecho, y ese entusiasmo se transmitía en una gran historia-río plagada de sorpresas y conspiración, que dejaba siempre con el deseo de que llegara el próximo número. En la editorial también se entusiasmaron, a su manera. Amaban al clon, y lo querían presente tanto tiempo como fuera posible. Fue en ese punto donde empezaron los problemas. Ante la petición de retrasar la conclusión de la saga, se tuvo que improvisar, alterar decisiones ya tomadas, incorporar nuevos autores poco experimentados y estirar los argumentos deprisa y corriendo, con la consiguiente multiplicación de incoherencias y el bajón en la calidad de la saga, que fue perceptible después del Amazing Spider-Man #400 USA (1995. Spiderman vol. 2, nº 12), un emocionante episodio en el que se narraba la muerte de tía May y tras el que los guionistas se quedaron sin nada interesante que contar, pero muchas páginas que rellenar.

 

La puntilla llegó cuando se hizo necesario poner fin a “La saga de Ben Reilly”. En el ánimo del equipo creativo estaba que Peter se retirara a causa de su próxima paternidad y Ben tomara su lugar, aunque sólo de forma momentánea. Sin embargo, los convulsos tiempos que vivía Marvel influyeron en contra de la ejecución de esas intenciones. La dirección de la compañía cambió, y el nuevo director no tenía claro a qué carta jugar con Spiderman. Decidió, sin demasiados elementos de juicio, que Ben sustituyera a Peter de manera permanente, estableciendo incluso que el que había sido Peter durante veinte años era en realidad el clon, mientras que Ben se alzaba como el auténtico.

 

La respuesta de los aficionados fue rápida y unánime. No querían a Ben Reilly como Spiderman, ni mucho menos querían que el Peter Parker al que habían seguido durante dos décadas fuera calificado de impostor. La saga, cerrada en falso, todavía tendría que continuar durante unos meses más, hasta que, finalmente, en Peter Parker: Spider-Man #75 USA (1996. Nuevo Spiderman nº 12 de Forum), se llevó a cabo la corrección. El catalizador fue un inverosímil regreso de la muerte por parte de Norman Osborn, que se descubría como la mente maestra detrás de cuantas desgracias le habían ocurrido al Hombre Araña en los años anteriores. Peter volvía a vestir las telarañas, Ben Reilly moría heroicamente, a la vez que se aclaraba su condición de copia, y el embarazo de Mary Jane terminaba en tragedia: no habría bebé que cuidar y que obligara a dejar aparcado el uniforme arácnido. Y por si fuera poco, al cabo de unos meses, tía May también estaría de nuevo en danza.

 

 

En definitiva: Las cosas volverían a estar en su sitio, pese a que el daño padecido fue demasiado grande. Durante la etapa de Ben Reilly como Spiderman, las ventas descendieron de manera preocupante, en un contexto general ya de por sí átono. Muchos eran los aficionados que habían retirado su apoyo al nuevo Hombre Araña, furiosos por lo ocurrido. En la Casa de las Ideas decidieron que nunca más se volvería a hablar de clones ni a poner en duda que Peter Parker sea Spiderman. Y pese a todo, el icono tardaría todavía varios años más en recuperar el pulso, mientras que algunas de las consecuencias de lo ocurrido permanecerían activas, hasta el punto que Norman Osborn es, a día de hoy, una pieza fundamental del Universo Marvel.

 

EL MONTAJE DEL DIRECTOR

Tres lustros después de la publicación de “La saga de Ben Reilly” los ánimos se han calmado, en gran parte porque una gran cantidad de nuevos lectores siguen ahora las aventuras de Spiderman, y muchos de ellos se preguntan en qué consistió aquello tan polémico. Mark Millar, en una viñeta de su excepcional Marvel Knights: Spiderman (2004), fue el primero en el siglo XXI en atreverse a escribir, negro sobre blanco y con todas las letras, el nombre maldito: Ben Reilly. Las bromas, los chistes privados, las alusiones a los clones introducidas por lo bajini en los diálogos de Spiderman se fueron haciendo cada vez más ocasionales, sobre todo por parte de Brian Michael Bendis, en Nuevos Vengadores. Fue éste el guionista que se atrevió a ofrecer su propia versión de la “maldita” saga, en Ultimate Spiderman, y con resultados más que satisfactorios, prueba de que la idea no era mala por sí misma, y que su ejecución mejoraba en extremo cuando se dejaba a los autores hacer su trabajo.

Pero el detonante del proyecto que tienes en tus manos vino, curiosamente, a causa de las excelentes ventas logradas por el primer volumen recopilatorio de “La saga de Ben Reilly”, un tochazo de más de 400 páginas publicado por Marvel en Estados Unidos que apenas sería el primero de los muchos volúmenes necesarios el evento completo. Si había tanta gente dispuesta a hacerse con la más denostada aventura de Spiderman, quizás habría un puñado de lectores deseosos de conocer algo muy especial…

 

Y así es como llegamos a este volumen. Tom DeFalco fue el Director Editorial de Marvel que aprobó la elaboración de la historia, allá por 1994. Howard Mackie fue el guionista que tuvo que concluirla, dos años después. El dibujante Todd Nauck todavía no había entrado en la industria cuando todo esto ocurrió, pero ha dibujado a Spiderman durante algún tiempo, y su estilo recuerda en cierta forma a algunos de los autores de la aventura primigenia, como el ya olvidado Steven Butler, o el ahora inaccesible Mark Bagley. Entre todos ellos han compuesto un producto verdaderamente inusual, una “versión del director” de la saga original o, como prefiere definirlo DeFalco, “una oportunidad para dos viejos escritores de Spiderman para demostrar que todavía pueden lanzar algunas interesantes telarañas”.

 

 

¿Contiene este tomo “La saga de Ben Reilly” que le hubiera gustado escribir a los guionistas originales? Es probable que no. Para empezar, porque han pasado quince años, la memoria es débil y muchas notas de las reuniones de entonces se han perdido para siempre. Para continuar, porque faltan piezas fundamentales de aquel equipo, como J. M. DeMatteis, el guionista que mejor definiera a Ben Reilly, o Terry Kavanagh, el tipo que, pese a sus escasas habilidades como escritor, debe llevarse el mérito de haber tenido la idea original. Y para finalizar, porque aquellos elementos que configuraron los cómics que vieron la luz durante esos dos años han determinado mucho de lo que aquí se cuenta. Sorprende, por ejemplo, que DeFalco y Mackie recurran aquí a Norman Osborn, puesto que la única figura en la sombra que se les pasó por la cabeza en un principio fue la de Miles Warren, y la opción de resucitar a Norman no llegara hasta mucho tiempo después.

 

Por el contrario, estos seis números que condensan, redefinen y alteran aquel caudal infinito de tebeos sí se acerca, en espíritu, a lo que podía haber sido pero no fue “La saga de Ben Reilly”: una trascendental aventura de Spiderman con un principio, un nudo y un desenlace planificados con coherencia. Las cosas son como son, y no como nos hubieran gustado que fueran, pero hay que alabar este sorprendente experimento que se lee como un desquite por parte de sus autores: otra una manera de decirnos que las cosas se podrían haber hecho mucho mejor. Quién sabe si este proyecto será el germen que lleve, algún día, a reposicionar en el escenario a Ben Reilly. Tantos años después, con la perspectiva que da el paso del tiempo, va a ser verdad eso de que algunos le echamos de menos.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Spiderman: La saga del clon

DIBUJANTE AL MANDO

Ya lo adelantábamos el mes pasado y lo puedes comprobar en este número. Ryan Stegman se ha puesto delante del procesador de textos y es, a partir de este momento, guionista de la serie… ¡todavía con Conway al lado! ¿Qué cabe esperar del futuro? Francamente, no lo sabemos con certeza. Los dos siguientes números está anunciados por Marvel con guión de Conway, mientras que los dos siguientes llevan la firma de Stegman… lo que todavía no tenemos nada claro es si será como en este mismo episodio, con apoyo del mítico escritor, o volando libre, y tampoco sabemos si será algo definitivo o sólo circunstancial. Conway acaba de cumplir 65 años, edad en que algunos se jubilan, pero ha demostrado estar en una forma excelente, así que dudamos mucho que vaya a hacerlo. Por cierto, Stegman aparece como guionista, pero no como dibujante, salvo por las portadas. De esta manera, además de Juan Frigeri, que nos acompaña este mes, en sucesivas entregas veremos por aquí a Nathan Stockman (Spidey) y a Brian Level (Masacre, Inhumanos). Frigeri de momento nos ha molado bastante, así que no seremos nosotros los que nos quejemos, ya que la serie continúa manteniendo un excelente nivel. Artista argentino nacido en 1983, era conocido hasta ahora en el mercado estadounidense por una miniserie dedicada a Darth Maul, que publicó Dark Horse cuando tenía los derechos de La Guerra de las Galaxias, y por su participación en God Is Dead, la serie creada por Jonathan Hickman y Mike Costa para Avatar Press.

EL VENENO EN CASA Así empezó la última batalla…

MUERTE PARA UN SIMBIONTE …Y así terminó

 

EL DESTINO DE EDDIE BROCK

Sí, ya sabemos que en el Universo Marvel convencional, o en la Tierra Primordial Marvel, como la bautizó Jonathan Hickman tras las Guerras Secretas, Eddie Brock no sólo está a salvo, sino que se dispone a unirse de nuevo con cierto simbionte, para así dar lugar a una nueva serie de Veneno que ha sido todo un campanazo en Estados Unidos y que muy pronto te ofreceremos en España… pero hay que recordar que el Spidey casado y con hija vive en otro mundo, y allí las cosas fueron un poco diferentes. Conway y Stegman han tenido esto en cuenta a la hora de construir su historia. Para ello, se han apoyado en la miniserie original que tuviera el personaje, la que formaba parte de “Secret Wars” y que en España conformó El Asombroso Spiderman nº 110… ¡todavía disponible en tu librería favorita o en la Tienda Panini! Pues bien, en caso de que no la hayas leído, o en caso de que la hayas olvidado, te refrescamos la memoria, o te ponemos al tanto de lo que pasaba en las páginas del primer episodio: Veneno se presentaba en casa y tomaba como rehenes tanto a Mary Jane como a Annie, para iniciarse una encarnizada pelea con Peter, que finalizaba con la muerte de Eddie y del simbionte, atrapados en un incendio después de que nuestro trepamuros hubiera decidido que aquella era la única manera de proteger a su familia. La escena era bastante sorprendente, porque en ella Spiderman no asesinaba al villano de forma directa, pero sí provocaba las circunstancias que llevaban a su muerte, una decisión que, por mucha familia que hubiera por medio, parecía fuera de lo que cabía esperar del Hombre Araña. Del monólogo interior de este número, cabe inferir que Peter ha asimilado lo que hizo: que realmente asesinó a un hombre, aunque fuera un tipo tan peligroso como Eddie Brock. Y el caso es que, cuando ha ocurrido una situación tan extrema en la vida del trepamuros, siempre, siempre, siempre ha habido luego consecuencias negativas para él. Esta aventura trata precisamente acerca de eso. En cuanto a Liz Allan… uhm, el mes que viene tendremos que hablar sobre ella. Y también sobre Normie.

Spot On de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 9

EL REGRESO DE MARTA PLATEADA

Dan Slott nos la quitó y ahora Dan Slott nos la devuelve. Marta Plateada está de nuevo en danza, después de que (no) la viéramos morir en el último capítulo de “Hasta el fin del mundo” (The Amazing Spider-Man #687 USA, 2012. El Asombroso Spiderman nº 74). En aquel entonces, fue una despedida de lo más dramática, toda vez que era la primera persona de relevancia que perdía el trepamuros después de su promesa de que nadie moriría mientras de él dependiera. Un lustro después, se resuelve aquella situación y se recupera a una de las heroínas secundarias con más solera dentro de la Franquicia Arácnida. “Nunca vimos realmente morir a Marta Plateada”, concuerda Slott con nosotros. “Ella ‘murió’ fuera de plano. Vimos la amenaza que iba a asesinarla, con Rino sujetándola bajo el agua. Spidey iba a volver para ayudarla, y ella no paraba de gritar que siguiera y salvara el mundo. Más tarde, la base del Doctor Octopus explotaba, así que fue algo así como “Ahhh, no más Rino. No más Marta Plateada”. Bueno, como sabes, ya trajimos de vuelta a Rino para ‘La conspiración del clon’. En el momento en que ponías a Rino encima de la mesa, todo el mundo podía decir, ‘¡Ey! ¿dónde está Marta?’. Así que tenía que ser la siguiente historia que contáramos, porque todo el mundo iba a seguir preguntándolo. En este número, por fin hemos podido ver cómo consiguió escapar y engañar a la muerte”.

UN NUEVO DESAFÍO

Eso es lo que quería conseguir nuestro guionista con el enésimo enfrentamiento entre Spidey y Norman: que no fuera igual que todas las veces anteriores. “Tenemos todos estos años de historias donde ha sido el tipo que lo ha tenido todo y lo ha perdido”, recuerda. “En un momento, casi estuvo gobernando el mundo a través de HAMMER y como líder de los Vengadores Oscuros y los Thunderbolts. Ha encontrado su lugar en el sol, y luego algo siempre lo destruye. Ha conseguido los mejores golpes contra Spiderman, lo ha herido de maneras que ningún otro enemigo ha logrado, pero al final del día, sigue siendo el perdedor. Al final del día, Spidey todavía lo derriba, no importa lo alto que haya conseguido levantarse. Así que esto es un poco en plan, ‘¿por qué siempre pasa esto?’. Esta versión de Norman ha conseguido eliminar de su cuerpo el suero del Duende Verde. Tiene ahora algo que nunca ha tenido: no está gobernado por la locura. Posee su astucia y puede atacar a Spiderman de maneras terribles. El trepamuros nunca ha luchado contra Norman de esta forma”. El resultado ha sido una de las mejores batallas que haya habido entre Spidey y Norman en la larga historia de sus choques, algo a lo que ha contribuido también el excelente dibujo de Stuart Immonen. En la recámara, Slott se reserva el regreso de Norman como Duende Verde… ¿será ya el año que viene, coincidiendo con The Amazing Spider-Man #800 USA, o nutrirá la primera saga del Legacy, titulada “La caída de Parker”?

HEMBECK A ESCENA

Este tomo se completa con la primera de las entregas de las tiras clásicas sobre Spiderman que hizo Fred Hembeck. Te las ofreceremos durante los próximos diez números, hasta completar todas las que existen. Hembeck es un caricaturista que ha colaborado con Marvel, dejando algunas piezas memorables, como aquel número con La Mosca y La Gata Negra para el llamado “Mes de los editores asistentes”. Muchos de los lectores de los años ochenta seguro que le recuerdan con inmenso cariño, así que espero que se hayan llevado una agradable sorpresa con este ejercicio de nostalgia que aquí iniciamos.

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman nº 133

UN VEINTICINCO GIGANTE

Número conmemorativo tan grande, tan grande, tan grande, que nos ha ocupado todo el tomo de este mes, lo cual, qué quieres que te contemos, nos ha venido la mar de bien para cuadrar nuestra planificación de aquí a final de año. Para los impacientes y pese a lo dicho anteriormente: en 2017 ya sólo tendremos Amazing, mientras que el arranque de la nueva Peter Parker lo dejamos ya para comienzos de 2018. Y ahora, algunos comentarios sobre el cómic que nos ocupa.

 

LA INSPIRACIÓN ARTÍSTICA El cómic en que se ha fijado Alex Ross

 

PASIÓN XXL

De la última flipada de Marvel te hablaremos un poco más adelante, vamos ahora con la penúltima: grapas enormes, de alrededor de 100 páginas, con varias historias en su interior, alguna con relevancia especial, que en Estados Unidos salen a la venta con un precio de 9,99 pavos y consiguen alzarse como superventas, no sólo porque es cierto que venden mucho, sino también porque cuestan también mucho más que un cómic convencional. La fiesta empezó con Masacre, de lo que ya hemos tenido alguna muestra en España, y lo que nos queda, y ahora sigue con Spidey. ¿Nuestra sospecha? Que este será el formato que nos encontremos en las grandes celebraciones de los próximos tiempos, cuando, por ejemplo, lleguemos al Amazing #800 USA, lo que nos lleva a…

 

CUANDO 25 TIENDE A INFINITO

Sí, porque nuestra siguiente frontera de festejo será el mencionado Amazing #800 USA y llegará antes de que nos demos cuenta. Marvel Legacy, el siguiente landscape de Marvel, consiste en la recuperación de los elementos clásicos, lo que significa también la vuelta de la numeración original de cada serie. Eso significa que, en realidad, el que tienes en tus manos es el Amazing #781 USA y no queda nada para un nuevo 00, escrito por Dan Slott al igual que los dos anteriores. En su momento, ya te contaremos cómo han hecho la suma con el trepamuros, porque, aunque tiene su miga, también ofrece bastante coherencia. ¿Que si nos gusta el planteamiento? Nos encanta. La mejor decisión que ha tomado Marvel en mucho tiempo. Y sólo lamentamos que durante estos últimos años se abandonara la auténtica numeración de las series para liarnos con un nuevo número uno cada poco tiempo.

LA INSPIRACIÓN LITERARIA La peli en la que se ha fijado Dan Slott

 

JUNTOS DE NUEVO POR PRIMERA VEZ

Pero quizás el mayor motivo de alegría que nos deja este cómic sea la incorporación del que muchos lectores y profesionales del cómic coinciden en calificar como el mejor dibujante de superhéroes que existe actualmente. Stuart Immonen es un genio con todas las letras, una bestia parda del lápiz, que anteriormente pasara por La Nueva Patrulla-X, Los Nuevos Vengadores, Ultimate X-Men, Ultimate Fantastic Four… o Ultimate Spider-Man, donde tuvo ocasión de dibujar al adolescente Peter Parker durante un montón de números. Al de toda la vida lo había dibujado en Los Nuevos Vengadores, pero nunca en su serie principal de manera continuada. En la Franquicia Ultimate también coincidió con Nick Lowe, el actual editor de Amazing, lo que ha facilitado su incorporación sin que hubiera necesidad de ningún nuevo número uno, aunque ahora han dejado de estar de moda, o de ningún evento de los que atraen los focos. ¡Stuart Immonen! ¡Spiderman! ¿Hace falta decir más para que un cómic sea imprescindible?

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman nº 132

Spider-Man Bajo la Máscara: 70. Noticias de cine, tomo de Spider-Man 2099 y La Trilogía de las Drogas.

banner 70

Numero redondo del Podcast de Bajo la Máscara, donde hablamos de la elección del director y el actor que encarnará a Spider-Man en la nueva entrega cinematográfica.

Reseñamos el tomo de Spider-Man 2099 de reciente aparición.

Y para finalizar una Gran Saga del trepamuros. La denominada “Trilogía de las Drogas“.

*Para escuchar/ descargar este Podcast basta con pinchar en la imagen que abre este artículo.

**También disponible en ITUNES.

Carta para Norman Osborn

Norman, no te van a gustar estas palabras, pero te escribo porque quiero saber.  Quiero saber ¿por qué? ¿Por qué has convertido tu vida en un torbellino de locura? ¿por qué has convertido la vida de los demás en un desierto de pena y soledad ? Como todos,  te tengo miedo, pero eso no me impide enviarte esta carta…

Leer más