LA SAGA DEL CLON: EL MONTAJE DEL DIRECTOR

EL ORIGEN DE LAS ESPECIES

La más polémica aventura de la dilatada trayectoria de Spiderman se publicó entre 1994 y 1996, a lo largo de unos doscientos tebeos. Sin embargo, para entender todas sus implicaciones, hay que retrotraerse hasta mucho tiempo atrás. En concreto, a los años setenta, y es ahí donde ha de empezar nuestra historia. Por aquel entonces, el Hombre Araña ya tenía a sus espaldas una larga trayectoria compuesta por diversas etapas. Estaban los años fundacionales, con Stan Lee y Steve Ditko a los guiones, en los que Peter Parker era un adolescente apocado que aprendía el oficio de superhéroe; y estaba la época dorada, con John Romita a los dibujos, durante la que la serie había añadido un importante componente romántico, gracias a la llegada de las dos chicas entre las que se dividía el corazón del protagonista, la carnal y excitante Mary Jane Watson frente a la dulce e inocente Gwen Stacy. Sería esta última la elegida por Peter Parker, pero también la que encontraría un destino fatal a manos del peor enemigo del héroe, en una aventura publicada en 1972 y escrita por Gerry Conway, un guionista de apenas diecinueve años que acababa de recibir la serie de las manos del mismísimo Stan Lee.

 

La muerte de la novia del héroe, lo que hoy en día ha llegado a convertirse casi en un tópico, era por aquel entonces un imposible. El impacto que causó en los lectores fue incomparable, hasta el punto de que muchos sintieron la pérdida como propia. La conmoción llegó a tal nivel que, dos años después, todavía eran muchos los que reclamaban el regreso de Gwen Stacy mediante cualquiera de los muchos trucos que se utilizan en los cómics de superhéroes para recuperar a los personajes populares. Sólo que Marvel en general, y Gerry Conway en particular, se negaban a ofrecerles eso. En su lugar, el escritor tejió una saga que puso a prueba la cordura de los aficionados arácnidos.

 

Un buen día, en la puerta de Peter Parker, apareció Gwen. ¡Estaba viva! Sólo que no era la Gwen de siempre, que, como muy pronto se comprobó, seguía muerta y enterrada. Esta otra Gwen era un clon creado por Miles Warren, un profesor que se había obsesionado con la joven y que, como no podía ser de otra forma, se había convertido en un villano deseoso de acabar con Spiderman, que respondía por el nombre del Chacal. En el climax de la aventura, Spiderman descubría que el de Gwen no era el único clon que el Chacal había concebido: también realizo un clon del propio Spiderman: el arma perfecta para acabar con el trepamuros. La saga se resolvería en Amazing Spider-Man #149 USA (1975. Spiderman: Los imprescindibles nº 7). En sus páginas, tanto el Chacal como el clon del lanzarredes encontraban la muerte, mientras que la doble de Gwen decidía buscar su propio camino, lejos de la sombra de su doble genético, y Peter entregaba al fin su corazón a Mary Jane, cumpliéndose así el verdadero objetivo de Conway a la hora de desarrollar este argumento.

 

 

EL REGRESO DEL CLON

Salvo por menciones ocasionales, y la aparición puntual del clon de Gwen en un Anual, no se volvió a profundizar en el asunto del clon durante los siguientes veinte años, Muchos guionistas preferían no tocar ese argumento. A principios de los ochenta, Roger Stern llegó a planificar una historia en la que el clon de Gwen había envejecido aceleradamente, para morir finalmente en la paz de un monasterio, pero decidió abandonar la trama antes siquiera de sentarse a escribirla. A lo largo de ese tiempo, Peter Parker contrajo finalmente matrimonio con Mary Jane, a la vez que el Hombre Araña alcanzaba nuevas cotas de popularidad, que llevaron a Marvel a multiplicar exponencialmente el número de sus series. A mediados de los años noventa, la sensación de que Spiderman ya no resultaba tan atractivo para los lectores se había hecho fuerte, y con ella, llegaría también la intención de buscar la manera de arreglar las cosas. Los autores y editores, con toda la buena intención del mundo, querían quitar lastre al héroe, hacerlo de nuevo divertido y romántico, devolverle su soltería, su espontaneidad y su infelicidad crónica.

 

En ese contexto, Terry Kavanagh, uno de los escritores de las diversas colecciones arácnidas, propuso en una reunión de trabajo celebrada en 1993 que trajeran de vuelta al clon: no al de Gwen, sino al del propio Spidey, un regreso que provocaría todo un cataclismo a todos los niveles. Conscientes de las posibilidades que dicho argumento ofrecía, toda la oficina arácnida decidió apoyarlo decididamente. Tom DeFalco, Director Editorial de Marvel en aquel entonces, no sólo daría luz verde a la saga, sino que se sentiría tan entusiasmado con ella que incluso decidiría sumarse a los autores de la misma.

 

Inicialmente, el arco argumental se desarrollaría a través de las cuatro colecciones que el lanzarredes protagonizaba. Dicho y hecho: en Web of Spider-Man #117 USA (1994. Spìderman vol. 2, nº 6 de Forum), el clon entraba en escena, bajo el nombre de Ben Reilly. Había logrado sobrevivir a los acontecimientos del Amazing Spider-Man #149 USA, llevaba cinco años “recorriendo América”, y tomaba la decisión de regresar al descubrir que tía May estaba grave. En los meses siguientes, Ben se alzó como la gran estrella de las series arácnidas: convertido en un nuevo superhéroe, la Araña Escarlata, luchó contra los peores enemigos del lanzarredes y se ganó la confianza de los aficionados, que veían en él a un Peter Parker que no había gozado de la buena suerte del que conocían, pero había sabido construirse a sí mismo y sobreponerse a sus desgracias. A su vez, el verdadero Peter era arrastrado por la oscuridad y la depresión, apareciendo cada vez más antipático ante los lectores.

 

 

El plan de guionistas y editores consistía en que la saga concluyera después de seis meses (unos veinticinco tebeos, teniendo en cuenta la gran cantidad de colecciones arácnidas)… Pero las cosas no salieron como tenían pensadas. Las ventas enseguida comenzaron a aumentar. Los autores se divertían con su trabajo como nunca habían hecho, y ese entusiasmo se transmitía en una gran historia-río plagada de sorpresas y conspiración, que dejaba siempre con el deseo de que llegara el próximo número. En la editorial también se entusiasmaron, a su manera. Amaban al clon, y lo querían presente tanto tiempo como fuera posible. Fue en ese punto donde empezaron los problemas. Ante la petición de retrasar la conclusión de la saga, se tuvo que improvisar, alterar decisiones ya tomadas, incorporar nuevos autores poco experimentados y estirar los argumentos deprisa y corriendo, con la consiguiente multiplicación de incoherencias y el bajón en la calidad de la saga, que fue perceptible después del Amazing Spider-Man #400 USA (1995. Spiderman vol. 2, nº 12), un emocionante episodio en el que se narraba la muerte de tía May y tras el que los guionistas se quedaron sin nada interesante que contar, pero muchas páginas que rellenar.

 

La puntilla llegó cuando se hizo necesario poner fin a “La saga de Ben Reilly”. En el ánimo del equipo creativo estaba que Peter se retirara a causa de su próxima paternidad y Ben tomara su lugar, aunque sólo de forma momentánea. Sin embargo, los convulsos tiempos que vivía Marvel influyeron en contra de la ejecución de esas intenciones. La dirección de la compañía cambió, y el nuevo director no tenía claro a qué carta jugar con Spiderman. Decidió, sin demasiados elementos de juicio, que Ben sustituyera a Peter de manera permanente, estableciendo incluso que el que había sido Peter durante veinte años era en realidad el clon, mientras que Ben se alzaba como el auténtico.

 

La respuesta de los aficionados fue rápida y unánime. No querían a Ben Reilly como Spiderman, ni mucho menos querían que el Peter Parker al que habían seguido durante dos décadas fuera calificado de impostor. La saga, cerrada en falso, todavía tendría que continuar durante unos meses más, hasta que, finalmente, en Peter Parker: Spider-Man #75 USA (1996. Nuevo Spiderman nº 12 de Forum), se llevó a cabo la corrección. El catalizador fue un inverosímil regreso de la muerte por parte de Norman Osborn, que se descubría como la mente maestra detrás de cuantas desgracias le habían ocurrido al Hombre Araña en los años anteriores. Peter volvía a vestir las telarañas, Ben Reilly moría heroicamente, a la vez que se aclaraba su condición de copia, y el embarazo de Mary Jane terminaba en tragedia: no habría bebé que cuidar y que obligara a dejar aparcado el uniforme arácnido. Y por si fuera poco, al cabo de unos meses, tía May también estaría de nuevo en danza.

 

 

En definitiva: Las cosas volverían a estar en su sitio, pese a que el daño padecido fue demasiado grande. Durante la etapa de Ben Reilly como Spiderman, las ventas descendieron de manera preocupante, en un contexto general ya de por sí átono. Muchos eran los aficionados que habían retirado su apoyo al nuevo Hombre Araña, furiosos por lo ocurrido. En la Casa de las Ideas decidieron que nunca más se volvería a hablar de clones ni a poner en duda que Peter Parker sea Spiderman. Y pese a todo, el icono tardaría todavía varios años más en recuperar el pulso, mientras que algunas de las consecuencias de lo ocurrido permanecerían activas, hasta el punto que Norman Osborn es, a día de hoy, una pieza fundamental del Universo Marvel.

 

EL MONTAJE DEL DIRECTOR

Tres lustros después de la publicación de “La saga de Ben Reilly” los ánimos se han calmado, en gran parte porque una gran cantidad de nuevos lectores siguen ahora las aventuras de Spiderman, y muchos de ellos se preguntan en qué consistió aquello tan polémico. Mark Millar, en una viñeta de su excepcional Marvel Knights: Spiderman (2004), fue el primero en el siglo XXI en atreverse a escribir, negro sobre blanco y con todas las letras, el nombre maldito: Ben Reilly. Las bromas, los chistes privados, las alusiones a los clones introducidas por lo bajini en los diálogos de Spiderman se fueron haciendo cada vez más ocasionales, sobre todo por parte de Brian Michael Bendis, en Nuevos Vengadores. Fue éste el guionista que se atrevió a ofrecer su propia versión de la “maldita” saga, en Ultimate Spiderman, y con resultados más que satisfactorios, prueba de que la idea no era mala por sí misma, y que su ejecución mejoraba en extremo cuando se dejaba a los autores hacer su trabajo.

Pero el detonante del proyecto que tienes en tus manos vino, curiosamente, a causa de las excelentes ventas logradas por el primer volumen recopilatorio de “La saga de Ben Reilly”, un tochazo de más de 400 páginas publicado por Marvel en Estados Unidos que apenas sería el primero de los muchos volúmenes necesarios el evento completo. Si había tanta gente dispuesta a hacerse con la más denostada aventura de Spiderman, quizás habría un puñado de lectores deseosos de conocer algo muy especial…

 

Y así es como llegamos a este volumen. Tom DeFalco fue el Director Editorial de Marvel que aprobó la elaboración de la historia, allá por 1994. Howard Mackie fue el guionista que tuvo que concluirla, dos años después. El dibujante Todd Nauck todavía no había entrado en la industria cuando todo esto ocurrió, pero ha dibujado a Spiderman durante algún tiempo, y su estilo recuerda en cierta forma a algunos de los autores de la aventura primigenia, como el ya olvidado Steven Butler, o el ahora inaccesible Mark Bagley. Entre todos ellos han compuesto un producto verdaderamente inusual, una “versión del director” de la saga original o, como prefiere definirlo DeFalco, “una oportunidad para dos viejos escritores de Spiderman para demostrar que todavía pueden lanzar algunas interesantes telarañas”.

 

 

¿Contiene este tomo “La saga de Ben Reilly” que le hubiera gustado escribir a los guionistas originales? Es probable que no. Para empezar, porque han pasado quince años, la memoria es débil y muchas notas de las reuniones de entonces se han perdido para siempre. Para continuar, porque faltan piezas fundamentales de aquel equipo, como J. M. DeMatteis, el guionista que mejor definiera a Ben Reilly, o Terry Kavanagh, el tipo que, pese a sus escasas habilidades como escritor, debe llevarse el mérito de haber tenido la idea original. Y para finalizar, porque aquellos elementos que configuraron los cómics que vieron la luz durante esos dos años han determinado mucho de lo que aquí se cuenta. Sorprende, por ejemplo, que DeFalco y Mackie recurran aquí a Norman Osborn, puesto que la única figura en la sombra que se les pasó por la cabeza en un principio fue la de Miles Warren, y la opción de resucitar a Norman no llegara hasta mucho tiempo después.

 

Por el contrario, estos seis números que condensan, redefinen y alteran aquel caudal infinito de tebeos sí se acerca, en espíritu, a lo que podía haber sido pero no fue “La saga de Ben Reilly”: una trascendental aventura de Spiderman con un principio, un nudo y un desenlace planificados con coherencia. Las cosas son como son, y no como nos hubieran gustado que fueran, pero hay que alabar este sorprendente experimento que se lee como un desquite por parte de sus autores: otra una manera de decirnos que las cosas se podrían haber hecho mucho mejor. Quién sabe si este proyecto será el germen que lleve, algún día, a reposicionar en el escenario a Ben Reilly. Tantos años después, con la perspectiva que da el paso del tiempo, va a ser verdad eso de que algunos le echamos de menos.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Spiderman: La saga del clon

DIBUJANTE AL MANDO

Ya lo adelantábamos el mes pasado y lo puedes comprobar en este número. Ryan Stegman se ha puesto delante del procesador de textos y es, a partir de este momento, guionista de la serie… ¡todavía con Conway al lado! ¿Qué cabe esperar del futuro? Francamente, no lo sabemos con certeza. Los dos siguientes números está anunciados por Marvel con guión de Conway, mientras que los dos siguientes llevan la firma de Stegman… lo que todavía no tenemos nada claro es si será como en este mismo episodio, con apoyo del mítico escritor, o volando libre, y tampoco sabemos si será algo definitivo o sólo circunstancial. Conway acaba de cumplir 65 años, edad en que algunos se jubilan, pero ha demostrado estar en una forma excelente, así que dudamos mucho que vaya a hacerlo. Por cierto, Stegman aparece como guionista, pero no como dibujante, salvo por las portadas. De esta manera, además de Juan Frigeri, que nos acompaña este mes, en sucesivas entregas veremos por aquí a Nathan Stockman (Spidey) y a Brian Level (Masacre, Inhumanos). Frigeri de momento nos ha molado bastante, así que no seremos nosotros los que nos quejemos, ya que la serie continúa manteniendo un excelente nivel. Artista argentino nacido en 1983, era conocido hasta ahora en el mercado estadounidense por una miniserie dedicada a Darth Maul, que publicó Dark Horse cuando tenía los derechos de La Guerra de las Galaxias, y por su participación en God Is Dead, la serie creada por Jonathan Hickman y Mike Costa para Avatar Press.

EL VENENO EN CASA Así empezó la última batalla…

MUERTE PARA UN SIMBIONTE …Y así terminó

 

EL DESTINO DE EDDIE BROCK

Sí, ya sabemos que en el Universo Marvel convencional, o en la Tierra Primordial Marvel, como la bautizó Jonathan Hickman tras las Guerras Secretas, Eddie Brock no sólo está a salvo, sino que se dispone a unirse de nuevo con cierto simbionte, para así dar lugar a una nueva serie de Veneno que ha sido todo un campanazo en Estados Unidos y que muy pronto te ofreceremos en España… pero hay que recordar que el Spidey casado y con hija vive en otro mundo, y allí las cosas fueron un poco diferentes. Conway y Stegman han tenido esto en cuenta a la hora de construir su historia. Para ello, se han apoyado en la miniserie original que tuviera el personaje, la que formaba parte de “Secret Wars” y que en España conformó El Asombroso Spiderman nº 110… ¡todavía disponible en tu librería favorita o en la Tienda Panini! Pues bien, en caso de que no la hayas leído, o en caso de que la hayas olvidado, te refrescamos la memoria, o te ponemos al tanto de lo que pasaba en las páginas del primer episodio: Veneno se presentaba en casa y tomaba como rehenes tanto a Mary Jane como a Annie, para iniciarse una encarnizada pelea con Peter, que finalizaba con la muerte de Eddie y del simbionte, atrapados en un incendio después de que nuestro trepamuros hubiera decidido que aquella era la única manera de proteger a su familia. La escena era bastante sorprendente, porque en ella Spiderman no asesinaba al villano de forma directa, pero sí provocaba las circunstancias que llevaban a su muerte, una decisión que, por mucha familia que hubiera por medio, parecía fuera de lo que cabía esperar del Hombre Araña. Del monólogo interior de este número, cabe inferir que Peter ha asimilado lo que hizo: que realmente asesinó a un hombre, aunque fuera un tipo tan peligroso como Eddie Brock. Y el caso es que, cuando ha ocurrido una situación tan extrema en la vida del trepamuros, siempre, siempre, siempre ha habido luego consecuencias negativas para él. Esta aventura trata precisamente acerca de eso. En cuanto a Liz Allan… uhm, el mes que viene tendremos que hablar sobre ella. Y también sobre Normie.

Spot On de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 9

EL REGRESO DE MARTA PLATEADA

Dan Slott nos la quitó y ahora Dan Slott nos la devuelve. Marta Plateada está de nuevo en danza, después de que (no) la viéramos morir en el último capítulo de “Hasta el fin del mundo” (The Amazing Spider-Man #687 USA, 2012. El Asombroso Spiderman nº 74). En aquel entonces, fue una despedida de lo más dramática, toda vez que era la primera persona de relevancia que perdía el trepamuros después de su promesa de que nadie moriría mientras de él dependiera. Un lustro después, se resuelve aquella situación y se recupera a una de las heroínas secundarias con más solera dentro de la Franquicia Arácnida. “Nunca vimos realmente morir a Marta Plateada”, concuerda Slott con nosotros. “Ella ‘murió’ fuera de plano. Vimos la amenaza que iba a asesinarla, con Rino sujetándola bajo el agua. Spidey iba a volver para ayudarla, y ella no paraba de gritar que siguiera y salvara el mundo. Más tarde, la base del Doctor Octopus explotaba, así que fue algo así como “Ahhh, no más Rino. No más Marta Plateada”. Bueno, como sabes, ya trajimos de vuelta a Rino para ‘La conspiración del clon’. En el momento en que ponías a Rino encima de la mesa, todo el mundo podía decir, ‘¡Ey! ¿dónde está Marta?’. Así que tenía que ser la siguiente historia que contáramos, porque todo el mundo iba a seguir preguntándolo. En este número, por fin hemos podido ver cómo consiguió escapar y engañar a la muerte”.

UN NUEVO DESAFÍO

Eso es lo que quería conseguir nuestro guionista con el enésimo enfrentamiento entre Spidey y Norman: que no fuera igual que todas las veces anteriores. “Tenemos todos estos años de historias donde ha sido el tipo que lo ha tenido todo y lo ha perdido”, recuerda. “En un momento, casi estuvo gobernando el mundo a través de HAMMER y como líder de los Vengadores Oscuros y los Thunderbolts. Ha encontrado su lugar en el sol, y luego algo siempre lo destruye. Ha conseguido los mejores golpes contra Spiderman, lo ha herido de maneras que ningún otro enemigo ha logrado, pero al final del día, sigue siendo el perdedor. Al final del día, Spidey todavía lo derriba, no importa lo alto que haya conseguido levantarse. Así que esto es un poco en plan, ‘¿por qué siempre pasa esto?’. Esta versión de Norman ha conseguido eliminar de su cuerpo el suero del Duende Verde. Tiene ahora algo que nunca ha tenido: no está gobernado por la locura. Posee su astucia y puede atacar a Spiderman de maneras terribles. El trepamuros nunca ha luchado contra Norman de esta forma”. El resultado ha sido una de las mejores batallas que haya habido entre Spidey y Norman en la larga historia de sus choques, algo a lo que ha contribuido también el excelente dibujo de Stuart Immonen. En la recámara, Slott se reserva el regreso de Norman como Duende Verde… ¿será ya el año que viene, coincidiendo con The Amazing Spider-Man #800 USA, o nutrirá la primera saga del Legacy, titulada “La caída de Parker”?

HEMBECK A ESCENA

Este tomo se completa con la primera de las entregas de las tiras clásicas sobre Spiderman que hizo Fred Hembeck. Te las ofreceremos durante los próximos diez números, hasta completar todas las que existen. Hembeck es un caricaturista que ha colaborado con Marvel, dejando algunas piezas memorables, como aquel número con La Mosca y La Gata Negra para el llamado “Mes de los editores asistentes”. Muchos de los lectores de los años ochenta seguro que le recuerdan con inmenso cariño, así que espero que se hayan llevado una agradable sorpresa con este ejercicio de nostalgia que aquí iniciamos.

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman nº 133

UN VEINTICINCO GIGANTE

Número conmemorativo tan grande, tan grande, tan grande, que nos ha ocupado todo el tomo de este mes, lo cual, qué quieres que te contemos, nos ha venido la mar de bien para cuadrar nuestra planificación de aquí a final de año. Para los impacientes y pese a lo dicho anteriormente: en 2017 ya sólo tendremos Amazing, mientras que el arranque de la nueva Peter Parker lo dejamos ya para comienzos de 2018. Y ahora, algunos comentarios sobre el cómic que nos ocupa.

 

LA INSPIRACIÓN ARTÍSTICA El cómic en que se ha fijado Alex Ross

 

PASIÓN XXL

De la última flipada de Marvel te hablaremos un poco más adelante, vamos ahora con la penúltima: grapas enormes, de alrededor de 100 páginas, con varias historias en su interior, alguna con relevancia especial, que en Estados Unidos salen a la venta con un precio de 9,99 pavos y consiguen alzarse como superventas, no sólo porque es cierto que venden mucho, sino también porque cuestan también mucho más que un cómic convencional. La fiesta empezó con Masacre, de lo que ya hemos tenido alguna muestra en España, y lo que nos queda, y ahora sigue con Spidey. ¿Nuestra sospecha? Que este será el formato que nos encontremos en las grandes celebraciones de los próximos tiempos, cuando, por ejemplo, lleguemos al Amazing #800 USA, lo que nos lleva a…

 

CUANDO 25 TIENDE A INFINITO

Sí, porque nuestra siguiente frontera de festejo será el mencionado Amazing #800 USA y llegará antes de que nos demos cuenta. Marvel Legacy, el siguiente landscape de Marvel, consiste en la recuperación de los elementos clásicos, lo que significa también la vuelta de la numeración original de cada serie. Eso significa que, en realidad, el que tienes en tus manos es el Amazing #781 USA y no queda nada para un nuevo 00, escrito por Dan Slott al igual que los dos anteriores. En su momento, ya te contaremos cómo han hecho la suma con el trepamuros, porque, aunque tiene su miga, también ofrece bastante coherencia. ¿Que si nos gusta el planteamiento? Nos encanta. La mejor decisión que ha tomado Marvel en mucho tiempo. Y sólo lamentamos que durante estos últimos años se abandonara la auténtica numeración de las series para liarnos con un nuevo número uno cada poco tiempo.

LA INSPIRACIÓN LITERARIA La peli en la que se ha fijado Dan Slott

 

JUNTOS DE NUEVO POR PRIMERA VEZ

Pero quizás el mayor motivo de alegría que nos deja este cómic sea la incorporación del que muchos lectores y profesionales del cómic coinciden en calificar como el mejor dibujante de superhéroes que existe actualmente. Stuart Immonen es un genio con todas las letras, una bestia parda del lápiz, que anteriormente pasara por La Nueva Patrulla-X, Los Nuevos Vengadores, Ultimate X-Men, Ultimate Fantastic Four… o Ultimate Spider-Man, donde tuvo ocasión de dibujar al adolescente Peter Parker durante un montón de números. Al de toda la vida lo había dibujado en Los Nuevos Vengadores, pero nunca en su serie principal de manera continuada. En la Franquicia Ultimate también coincidió con Nick Lowe, el actual editor de Amazing, lo que ha facilitado su incorporación sin que hubiera necesidad de ningún nuevo número uno, aunque ahora han dejado de estar de moda, o de ningún evento de los que atraen los focos. ¡Stuart Immonen! ¡Spiderman! ¿Hace falta decir más para que un cómic sea imprescindible?

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman nº 132

Spider-Man Bajo la Máscara: 70. Noticias de cine, tomo de Spider-Man 2099 y La Trilogía de las Drogas.

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Numero redondo del Podcast de Bajo la Máscara, donde hablamos de la elección del director y el actor que encarnará a Spider-Man en la nueva entrega cinematográfica.

Reseñamos el tomo de Spider-Man 2099 de reciente aparición.

Y para finalizar una Gran Saga del trepamuros. La denominada “Trilogía de las Drogas“.

*Para escuchar/ descargar este Podcast basta con pinchar en la imagen que abre este artículo.

**También disponible en ITUNES.

Carta para Norman Osborn

Norman, no te van a gustar estas palabras, pero te escribo porque quiero saber.  Quiero saber ¿por qué? ¿Por qué has convertido tu vida en un torbellino de locura? ¿por qué has convertido la vida de los demás en un desierto de pena y soledad ? Como todos,  te tengo miedo, pero eso no me impide enviarte esta carta…

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