SPIDERMAN: RENUEVA TUS VOTOS 15: LA HISTORIA SEGÚN ANNIE

El mes pasado te avanzamos nuestras sospechas de que Jody Houser podría estar calcando el esquema narrativo del primer arco argumental de la serie, aquello de que cada episodio estuviera contado desde el punto de vista de uno de los miembros de la familia Parker y fuera en el cuarto, ya a tres voces, donde se resolviera la trama. Este segundo capítulo de la andadura de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos en Marvel Legacy confirma tales sospechas, sólo que ahora, y al revés de lo que ocurriera entonces, la trama avanza en cada capítulo, quizás porque nuestra nueva guionista sabe que no va a tener muchos números disponibles para desarrollar sus planes. Hace treinta días nos metimos en la cabeza de Mary Jane y ahora nos toca hacerlo en la de Annie. Es quizás el caso más interesante, ya que podemos comparar con el segundo número de la colección y advertir las importantes diferencias, entre los procesos mentales que tiene una niña y los que tiene una adolescente. Fíjate además que, en la primera página, la del flashback a la vida de la chica araña, Nick Roche ha recreado algunas de las escenas más memorables de la etapa inicial de la cabecera, como fueron la batalla contra El Topo o la visita a la mansión de La Patrulla-X, al tiempo que nos obsequia con dos momentos nunca antes mostrados. No sabemos tú, pero nosotros nos hemos acordado mucho de Jack-Jack Parr, el bebé de Los Increíbles.

 

 

CON USTEDES, EL DISOLVENTE DE TELARAÑAS “Pero… ¿cómo es posible que no se le haya ocurrido nunca a nadie?”. Esa es la primera pregunta que nos ha venido a la cabeza cuando va el bueno de Spidey, se saca un pulverizador de su cinturón multiusos, lo aplica sobre su telaraña y… ¡ops, ya no tiene que pasar toda una hora hasta que se disuelve, sino que lo hace de manera inmediata! Durante décadas, hemos contemplado en los tebeos del trepamuros cómo éste se encogía de hombros cuando alguien que no suponía una amenaza se encontraba atrapado por el sorprendente compuesto. La única solución era esperar, esperar y esperar a que terminaran los sesenta minutos de rigor…. salvo si eras un villano, que ellos siempre daban con soluciones al problema. Por ejemplo, el true believer arácnido Santi Jurado nos recuerda una escena clásica, de la época Romita, en que el Doctor Octopus recurre a un disolvente para quitarse de sus gafas las telarañas. ¡Aquí al ladito tienes reproducida la imagen, perteneciente a The Amazing Spider-Man #113 USA (1972)! Además, como nos indica otro de nuestros fieles arácnidos, Xavi Sanz Serrano, Octopus volvió a usar ese mismo compuesto cuando estaba en el cuerpo de Peter, en la época de Spiderman Superior. El superhéroe de Nueva York nunca se había preocupado demasiado del problema, pero durante sus años como padre parece que ha encontrado un ratito para buscar una solución, y ahí la tenemos.

 

PRIMER ROUND

Spidey y La Patrulla-X vs. Siniestro

 

EL VILLANO INESPERADO El misterio de El Lagarto se ha resuelto en una clave no arácnida. Mister Siniestro es un villano adscrito habitualmente al mundo de los mutantes, pero al que ya se ha enfrentado anteriormente Spiderman, en concreto en la miniserie que compartió con La Patrulla-X en 2009, a cargo de Christos Gage y Mario Alberti, que aquí recopilamos en un tomo 100 % Marvel. En cuanto al portal que utiliza Siniestro para huir, se trata en realidad de un inhumano, y de ahí los comentarios que hace Spidey. Eldrac fue una creación de Jonathan Hickman y Dale Eaglesham que se presentó en Fantastic Four #577 USA (2010).

 

PIONERO DEL DISOLVENTE

Octopus fue el primero en hacerlo

 

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 15

EL ASOMBROSO SPIDERMAN: RENUEVA TUS VOTOS 14: LA HISTORIA SEGÚN MARY JANE

 

Sensación de déjà vu después de leer este número y atar cabos con el anterior. Si recuerdas el comienzo de la serie, cada episodio estaba narrado desde el punto de vista de cada uno de los Parker, para confluir la trama en el cuarto. Pues parece que Jody Houser ha clonado la estructura. En el primer número de su etapa teníamos la narración en primera persona de Peter Parker, aquí nos hemos encontrado con la de Mary Jane y nuestro sentido arácnido nos alerta de que el próximo mes será Annie quien tome el micrófono.

 

SIMPATÍA POR EL LAGARTO  En los últimos años, probablemente debido a que se tratara del villano de The Amazing Spider-Man, El Lagarto ha vivido un cierto resurgir dentro del Universo Marvel. Houser decidió convertirlo en el antagonista con el que abrir fuego por su condición icónica, pero también porque se trata de un personaje que inspira la empatía tanto del trepamuros como del lector, y de ahí esa sorpresa que nos ha dejado en la última página. “De verdad que queremos hacer una historia divertida que tuviera un toque de superhéroe clásico, con una buena dosis de interacción y drama interpersonal. Básicamente, una historia que parecía tener sentido bajo el paraguas de Marvel Legacy”, explica la guionista al respecto.

 

UN PASEO POR EL PARQUE Cuando tienes un héroe tan intrínsecamente neoyorquino como Spiderman, tarde o temprano acabas encontrándotelo en Coney Island, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Si nos ponemos a contarte las veces que hemos visto la celebérrima noria en el Universo Marvel no acabamos nunca, pero si nos concentráramos sólo en las apariciones relacionadas con Spidey, tampoco lo íbamos a tener mucho más fácil, así que hemos escogido las más interesantes. Con su toque decadente a la par que auténtico, Coney Island ya estaba ahí en The Amazing Spider-Man #12 USA (1964. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 1), para servir de escenario a una de las primeras batallas entre el Hombre Araña y el Doctor Octopus; en Marvel Team-Up #25 USA (1974) Spidey y Daredevil combatían a Los Tres Impíos saltando de atracción en atracción; en Peter Parker, The Spectacular Spider-Man #11 USA (1977), la montaña rusa servía como muy emocionante campo de batalla a Spidey y Medusa… pero si hay un cómic de Spiderman en el que el lugar llega a convertirse en algo de verdad especial, ése es Peter Parker, The Spectacular Spider-Man Annual #4 USA (1984. Marvel Héroes. Peter Parker, El Espectacular Spiderman: Punto de ruptura), un tebeo en que Bill Mantlo y Kerry Gammill narraban la juventud de Tía May, y cómo allí había vivido un episodio de su época dorada que nunca antes habíamos conocido. De sus páginas, sale una descripción perfecta: “Antaño fue el centro brillante del barrio conocido como Brooklyn, pero hoy es una escabrosa sombra de su antiguo yo, rodeado de viviendas baratas y edificios ruinosos. Si uno se esfuerza, todavía puede percibir algo de la emoción que antaño recorría aquel lugar como una corriente eléctrica, hace mucho, mucho tiempo”. En los tiempos relativamente recientes, nos encontramos con un cómic que incluso se titulaba “Crisis en Coney Island”. En The Amazing Spider-Man #563 USA (Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 16) el parque se convertía de nuevo en escenario de lucha para Spidey, en este caso frente a Los Forzadores.

 

COSAS QUE HACER EN CONEY ISLAND

Liarla en la montaña rusa, por ejemplo

 

PORQUE TÍA MAY FUE JOVEN

¡Cuando Coney Island también lo era!

 

Spot On originalmente aparecido en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 14

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 15: CUANDO TODAS LAS FRASES DEBÍAN TERMINAR CON !

Así manifestó The Man su manera de proceder, en las páginas del correo de los lectores del Amazing #59 (abril de 1968): “Los representamos porque son personas. Para nosotros no existe algo así como ‘el negro característico’. Cada persona es un individuo. Y no sentimos que ninguna raza particular deba ser englobada en un determinado grupo para decir que todos son lo mismo” (p 98).

Romita diseñó al Capitán George Stacy tomando como referencia a su actor favorito de todos los tiempos, Charles Bickford, que en su madurez lucía un cabello plateado similar al del capitán: “No creo que hubiera durado tanto si yo me hubiera preocupado por él. Añadí muchos detalles de personalidad en los que Stan no podía ayudar. A veces, ponía tanta personalidad en los personajes secundarios que Stan tenía que hacerlos principales” (p 98).

 

“Pensé que parecía el traje de Halloween de un chaval y me sentí avergonzado”, dice Romita, quien por un momento estuvo tentado de desechar el boceto y tirarlo a la basura. Antes de que eso ocurriera, Marie Severin, que también formaba parte del Bullpen y había sido una de las pocas personas en tratar más en profundidad con Ditko, hizo un rapidísimo boceto de cómo sería el personaje en acción: estaba cargando a toda velocidad contra un objetivo (p 99).

 

John Jameson se alzó como contrincante del lanzarredes, después de que unas esporas espaciales le dotaran de superfuerza. Romita optaba por vestirle con un traje que recordaba al de astronauta y enfrentarlo a Spidey a cuenta de un malentendido, hasta que la transformación le volvía mentalmente inestable (p 99).

 

Romita diseñó su traje acolchado, a partir de la representación gráfica de ondas de choque y absorción: “La gente no tenía idea de por qué lo hice así. ¡De hecho, la gente creía que el nombre original de El Conmocionador era El Vibrador! Yo explicaba que no, que esa forma de V no tenía nada que ver con el nombre. Nunca me creyeron” (p 100).

 

“Sentíamos que necesitábamos hacer más joven a El Buitre”, sostuvo Romita. “Parecía más realista que un hombre joven fuera ese tipo de villano, en lugar de quedarnos con alguien tan mayor como había imaginado Ditko. A pesar de ello, su versión también era llamativa”. Pese a las impresiones del dibujante, El Buitre perdía gran parte de su atractivo con el cambio (p 100).

 

En un principio, el dibujo que debía haber figurado en cubierta consistía en un primer plano de un cubo de basura en la calle, con el traje del trepamuros sobresaliendo de él y un Peter Parker cabizbajo dándole la espalda bajo la lluvia. A Stan Lee le gustó tanto que, después de pensárselo un tiempo, decidió que prefería utilizar la ilustración, a página completa, dentro del cómic (p 101).

 

Romita se vio obligado a crear una nueva portada. “Tuve que inventármela en el último momento”, rememora. “Y fue esa con Peter caminando y Spider-Man mirando por encima del hombro. Hice el nuevo boceto en cosa de un cuarto de hora, se lo llevé y dijo que estaba bien. Fue como una tortura, pero conseguí acabarlo” (p 101).

 

La deficiente reproducción obligaba a que todas las frases que se escribieran en un cómic, ya fueran diálogos o textos de apoyo, terminaran en admiración o interrogante. No podía haber puntos finales, ya que se corría el peligro de que no quedaran bien impresos y por lo tanto se perdieran por el camino. Para la ocasión, Lee sorteó el problema mediante el uso de puntos suspensivos, lo que dio lugar a uno de los pocos monólogos de Marvel en que quien lo pronunciaba no era preso de la excitación o la duda (p 101).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

RENUEVA TUS VOTOS 13: LA ABSURDA IDEA DE HACERSE ADULTO

 

La serie que tienes en tus manos se ha convertido en el cómic de las sorpresas agradables. No dábamos un duro por el concepto de un Spiderman casado y con hija superheroica, y resultó ser una de las iniciativas más frescas, divertidas y sólidas del pasado año; se nos hacía cuesta arriba que Gerry Conway dejara el proyecto en manos de Ryan Stegman y descubrimos un autor capaz de mantener el nivel; por último, no nos apetecía que éste también se despidiera, para dar paso a un nuevo equipo creativo con un planteamiento que daba un salto al vacío, y este número ha vuelto a enterrar nuestro escepticismo. Renueva tus votos ha cambiado parte de su planteamiento, pero sigue siendo un imprescindible, que se lee con una sonrisa, que profundiza en ese Peter Parker que se niega a convertirse en un adulto aburrido pese a tener ya una hija a punto de ir a la universidad y que nos gustaría que se mantuviera en activo durante mucho tiempo. Tememos que tal cosa no pueda ser posible, así que disfrutemos mientras dure.

 

LOS NUEVOS AUTORES

La editora Heather Antos se caracteriza por traer talento externo a Marvel y en esta serie lo ha vuelto a hacer. Jody Houser es una guionista que, tras figurar en varios proyectos antológicos y publicar su propio webcomic, se dio a conocer ante el gran público por la adaptación de la teleserie Orphan Black (IDW) y alcanzó luego la fama gracias a la maravillosa y muy recomendable Faith, publicada por Valiant. En DC Comics ha escrito Mother Panic y Supergirl. También ha firmado, para IDW, las aventuras del joven Fox Mulder, en The X-Files: Origins. En Marvel, la conocimos con un especial dedicado a la Agente May, que fue publicado en nuestro país dentro de Agentes de SHIELD nº 15. Se define a sí misma como “una geek de tercera generación y una fan de los superhéroes de toda la vida”. El dibujante que la acompaña, el irlandés Nick Roche, nació el 5 de septiembre de 1979 y reside actualmente en Dublín. Lo suyo desde crío fueron los Transformers, de manera que solía hacer dibujos para los fan fictions de un grupo de fans. Consiguió su sueño de dibujar, y también escribir, a estos robots en diversos proyectos para IDW. En esa misma editorial también firmó Monster Motors. En Marvel no es un desconocido, ya que dibujó algunos números de la serie de Los Nuevos Guerreros aparecida en tiempos de Marvel Now!

 

UNA FANGIRL TOTAL

Te presentamos a Jody Houser

 

 

AQUÍ TIENES A NICK ROCHE

A veces habla como Optimus Prime

EL PLANTEAMIENTO

“Annie es una buena chica, criada por buenos padres, pero eso no quiere decir que la vida vaya siempre a ser fácil para ella”, dice Houser. “Está en una edad en la que piensa que sus padres no la entienden. Y además sucede que su padre es Spiderman, sólo que ya no mola tanto como cuando era pequeña. Todavía quiere ser una superheroína, pero ahora quiere hacerlo en sus propios términos. Peter y MJ cada vez tendrán más complicada su vida civil y tendrán que lidiar con el temperamento de una adolescente”. A esto añadimos dos anécdotas sobre este cómic. La primera: la variant cover de homenaje recuerda a The Amazing Spider-Man #252 USA, que introdujo el traje negro. La segunda: en la página cuatro tienes un guiño a “Annie Are You Ok”, del álbum Bad de Michael Jackson. Se pierde parcialmente en la traducción, así que te lo contamos aquí. Y lo último: sí, ahora este cómic está más cerca que nunca de parecerse a Spidergirl, la mítica creación de Tom DeFalco y Ron Frenz, sólo que Annie tiene un carácter y una personalidad distinta de la de Mayday Parker, y lo mismo podría decirse de la evolución que han tenido sus padres.

 

Spot On originalmente aparecido en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 13

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 137: UN FINAL POSTERGADO

¡Casi nos habíamos olvidado de esto! Pero sí: Joe Kelly y Ed McGuinness nos dejaron su último arco argumental a medias hace un montón de meses, en concreto en El Asombroso Spiderman nº 131. Después, Masacre se metió en el lío aquel con su esposa, que también involucró a Spidey, y el trepamuros estuvo bastante ocupado con Norman Osborn, con Otto Octavius y con el lanzamiento de la nueva encarnación de Spectacular. A lo tonto, han pasado seis meses, y por fin hemos podido disfrutar de ese ansiado final. ¡Qué nos ha ofrecido? Un montón de cosas: un nuevo uniforme arácnido, que parece tomar elementos del clásico y de la versión “Superior” para remezclarlos al gusto de McGuinness; la batalla entre el trepamuros y Wade que llevábamos esperando desde que ambos recibieran título conjunto; una nueva aparición de Mefisto que deja con ganas de que tengamos esa revancha del Hombre de Araña contra la criatura que se quedó con su matrimonio; una batalla muy chula, y un tanto asquerosa, con una villana igualmente asquerosa; un debate filosófico sobre las diferentes personalidades de nuestros protagonistas; un abrazo que no vimos venir y una promesa de que quizás Witsi Witsi podría volver, pero que primero necesita recuperar tamaño al más puro estilo Demogorgon en la segunda temporada de Stranger Things. Todo esto ha dado de sí la reunión de Kelly y McGuinness, los autores que nos alucinaron hace un montón de años, con aquel brillante comienzo de la colección mensual de Masacre y que nos dejan ahora con ganas de más y con ganas de que sea mejor. En concreto, nos gustaría verlos haciendo una nueva historia de Spiderman y sólo de Spiderman. ¿Qué quieres que te digamos? Tenemos nuestras preferencias, y ésta es además la serie española del Hombre Araña.

 

LA GRAN AVENTURA DE SLAPSTICK

El slapstick es el género donde abunda el humor físico, lo más exagerado posible, con golpes, caídas y bufonadas varias, que suele sumarse a un argumento simplificado al máximo. Era un tipo de comedia muy habitual en los tiempos del cine mudo, y al que acudieron grandes estrellas como Chaplin o Keaton, y también lo encontramos habitualmente en los dibujos animados de la Warner, los populares Looney Tunes, o en Tom y Jerry, por poner algunos ejemplos. Slapstick es también el nombre que adoptó este personaje que hoy nos visita y cuyo debut se produjo en 1992 con su propia miniserie, a cargo de Len Kaminski y James Fry. “El héroe que se ríe del peligro”, así lo definían en la portada del primer número. El concepto es tan sencillo y atrevido como llevar las reglas de los Looney Tunes a los cómics de superhéroes, de manera que tenemos un superhéroe al que le puede caer encima literalmente de todo, que estará recuperado para la siguiente viñeta. En este cuarto de siglo de existencia, no se puede decir que Slapstick haya alcanzado el éxito: estuvo mucho tiempo desaparecido, formó parte habitual del reparto de Los Vengadores: La Inicitativa y recientemente Cullen Bunn lo rescató para formar parte de Los Mercenarios Por Dinero de Masacre, lo que dio pie a que pudiera gozar de una segunda miniserie. Mucho nos tememos que va a quedarse tan inédita en España como la primera.

 

PRIMER CHISTE

El debut de Slapstick

 

UNA BROMA MÁS

La que nos reserva la portada original del Spider-Man / Deadpool #19 USA. Se trata de un homenaje a la ilustración promocional que utilizó Marvel para “Un día más”, sólo que en lugar de Mary Jane ahora vemos a Masacre. El detalle más curioso de todos es que, aunque el dibujante es diferente (tenemos a Will Robson en lugar de a Joe Quesada), el colorista sí es el mismo, Richard Isanove.

 

EL PESO DE UNA SAGA

Ilustración promocional de “OMD”

 

Spot On originalmente publicado en El Asombroso Spiderman 137

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 14: LA TRANSFORMACIÓN DE GWEN STACY, DE MUJER FATAL A NOVIA FORMAL

En el episodio posterior al de la famosa viñeta, con Mary Jane ya interactuando en la vida de Peter Parker, Romita abordó los primeros cambios gráficos en la compañera de Universidad del trepamuros. Seguía dibujándola tan fría como la había diseñado Ditko, pero cambió las dos espantosas pinzas para el pelo por su, desde ese momento, característica diadema negra.

 

“Traté con todas mis fuerzas de complacer a Stan”, recuerda. “Él quería que Gwen pareciera una chica tan fiestera como Mary Jane. La dibujé así durante tres o cuatro números y, simplemente, no funcionaba. Me parecía falsa” (p. 95).

 

El parecido en el peinado también motivó las quejas de Stan, una vez comprobado que nada de lo anterior funcionaba para que la rubia venciera en popularidad a la pelirroja. En consecuencia, pidió a Romita que cambiara el de Mary Jane. En el Amazing #64 (septiembre de 1968) ella se presentó con una permanente que recordaba a la de Betty Brant en sus inicios (p 95).

 

“Siempre pensé que Peter se casaría con Gwen”, comenta The Man al respecto. “Era el tipo de chica dulce, guapa y con sentido común que podía ser tu vecina. Pero por la manera en que Jazzy dibujaba a Mary Jane, ella parecía mucho más fresca y divertida. Gwen era sólo una chica. Mary Jane era una bomba” (p 95).

 

Puede decirse que en el Amazing #47 fue donde nació “la pandilla de Peter”, un concepto que no existía hasta entonces y que contrastaba con la burbuja de aislamiento en que estaba el protagonista en su primera aparición (p 96).

 

Incluso la Tía May pareció florecer: “Quité treinta años a Tía May porque cuando empecé parecía que tuviera noventa”, confiesa Jazzy. “Parecería que fuera la tía abuela de Peter, era demasiado mayor. Yo quería hacerla más vital, así que la dibujé un poco más joven, aunque no dejé de ponerle arrugas” (p 97).

 

El dibujante no recuerda el motivo por el que decidió hacer que su bigote fuera mínimo, casi insignificante. Ditko ya lo había dibujado así, aunque también con un corte mayor, pero Romita optó por quedarse con la primera opción, de manera que Jameson se parecía a Hitler más que nunca. Nadie se quejó al respecto (p 97).

 

“Para Robertson, pensé que se trataba de un antiguo luchador que se había convertido en periodista”, explica el dibujante. “Le puse una nariz rota y, en el diseño original, tenía la oreja como una coliflor, deformada por los golpes. Quería que fuera un antiguo campeón de boxeo que había luchado duro para salir del arroyo y llegar al Bugle, aunque eso nunca llegó a utilizarse” (p 97).

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 13: ANN-MARGRET, LA INSPIRACIÓN PARA MARY JANE

“Un día, llevó a su hija al estudio donde trabajaba con Ross Andru en Wonder Woman, y allí ella cogió un número de Amazing de la época de Ditko y se lo puso a leer. “¿Te gusta?”, le preguntó Esposito. “Sí, me gusta, papi”, respondió ella. “Pero las cabezas son muy grandes y los dibujos están desproporcionados”, objetaba el artista, a lo que ella respondió: “Me gusta, papi. Está preocupado por sus tareas domésticas. Le preocupa que su Tía May se enfade y le esconda su traje de superhéroe”. Fue entonces cuando Esposito entendió que DC había perdido la batalla” (pp. 87).

 

Stan solía poner en el despacho de Romita un cartel de “No molestar”, y le decía que ese día se concentrara única y exclusivamente en Spidey, pero el primero que se saltaba la prohibición era él mismo, que aparecía a todas horas, diciendo que sólo le molestaría durante un minuto con algo sin importancia. Lo hacía con tanto entusiasmo, que Romita era incapaz de decirle que no” (pp. 88).

 

En los dos primeros años desde su vuelta a La Casa de las Ideas, echó tripa, le salieron canas y envejeció el equivalente a una década. Todo por el sueldo fijo de 275 dólares semanales y la seguridad que le ofrecía estar en nómina. Había vivido la vida del freelance, sabía que era muy dura y no quería volver a ella. En quince años como freelance, jamás había tenido una semana de vacaciones. Ahora, por fin pudo llegar a disfrutarla, sin dejar de cobrar su sueldo” (pp. 88).

 

Para la elaboración de las cubiertas, Romita hacía varios bocetos, a partir de los cuales Stan elegía uno. Las favoritas del artista eran las que él denominaba “portadas truco”, como la del Amazing #55 (diciembre de 1967), con Spidey reflejado en las gafas de Doc Ock. “Stan hizo que las portadas fueran muy importantes”, dijo. “Su actitud era que si el cómic no tenía una buena portada, nadie se daría cuenta de él” (pp. 90).

 

Situar a Peter sobre una motocicleta resquebrajaba la imagen de empollón de los tiempos de Ditko, y que se mudara a un bonito piso en el centro de Manhattan la rompía en mil pedazos. La araña había abrazado la independencia. (pp. 93).

 

“Una de las buenas cosas de que te hayas hecho cargo de la colección es que ahora podré introducir a Mary Jane en la historia”, le dijo The Man. El guionista quería que la vecinita de Peter Parker fuera preciosa, pero tenía la impresión de que su primer compañero en Amazing no era la persona más indicada para ofrecerle eso (pp. 93).

 

“Como guía, usó fotos de la actriz Ann-Margret, una sueca escultural que bailaba, cantaba, actuaba y se estaba haciendo una carrera en Hollywood, con películas como Bye Bye Birdie (1963). De ésta, se había hecho especialmente popular su tema, que cantaba Margret tras un fondo azul chillón mientras la cámara se acercaba y alejaba espasmódicamente, en el comienzo del filme. Tenía una impresionante melena pelirroja, una sonrisa seductora y unos ojos hambrientos, que devoraban la cámara (pp. 94).

 

Pese a que los aficionados señalaron la viñeta como una de sus favoritas, Romita no estaba del todo contento. De hecho, manifestó en varias ocasiones que, de poder dibujarla de nuevo, la cuidaría todavía más, para que fuera una imagen que golpeara al lector sólo con verla. ¡Como si no fuera exactamente eso lo que provocaba! (pp. 94).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 12: CUANDO PETER PARKER SE VOLVIÓ GUAPO

“En Amazing, me sentía obligado a copiar a Steve Ditko, porque, y esto puede parecer ingenuo, yo estaba convencido de que volvería al cabo de dos o tres números”, dijo John Romita. “No sabía que Stan y él llevaban meses sin hablarse. Me dije a mí mismo que no estaría demasiado tiempo fuera. Yo no conocía a Ditko. Asumí que él haría lo mismo que hubiera hecho yo de estar en su situación: pensaría acerca de la manera en que había dejado a un personaje tan importante y volvería. Empecé a contar los días hasta mi regreso a Daredevil” (pp. 83).

 

“El mayor problema que tuve con Amazing fue que estaba haciendo a Peter Parker demasiado autosuficiente”, dijo Jazzy. “Cuando hago un héroe, trato de hacerlo tan guapo como puedo. Yo no veía al personaje como un chico delgaducho y encorvado. Le veía de otra forma. Durante semanas y durante meses, Stan me decía que lo hacía demasiado musculoso, demasiado ancho de espaldas y que su ropa estaba demasiado pulcra, que debía hacerlo más parecido a un adolescente” (pp. 84).

 

A juicio de John Romita, la diferencia fundamental que existía entre él y Ditko es que Ditko había creado su propio mundo, con sus propios edificios, su propia ropa y sus propios coches, mientras que él trataba de llevar el mundo real al papel: que los edificios que aparecieran en las aventuras, la ropa que vistieran sus protagonistas y los coches que circularan por las calles fueran lo más parecidos posibles a la realidad (pp. 85).

 

Para la realización de cada nuevo número, Stan Lee y John Romita mantenían una conversación en las oficinas de Marvel, que podía durar entre quince minutos y una hora. Esas reuniones solían tener lugar en el momento en que el artista entregaba los lápices de la historia anterior. Era habitual que, para terminarlos, hubiera pasado toda la noche en vela. Ante cualquier otro interlocutor, Romita se hubiera dormido, presa del cansancio, pero con Stan era diferente (pp. 85).

 

A partir del Amazing #45 (febrero de 1967), ambos autores dejaron de figurar en los títulos de crédito por separado, para pasar a hacerlo de manera conjunta, dando a entender que se trataba de un equipo, no solamente de alguien que escribía y alguien que dibujaba. “¡Una aventura de agonizante acción por Stan (The Man) Lee y John (Ring-A-Ding) Romita!”, se leía en aquel número (pp. 86).

 

“Es imposible saber qué hubiera pasado si Ditko se hubiera quedado en la serie”, dijo Jazzy, al echar la vista atrás. “Pero, pasado el tiempo, la apariencia que le di a Spider-Man se convirtió en LA apariencia de Spider-Man. Estoy muy orgulloso de eso” (pp. 86).

 

Romita estaba cuidando detalles que hasta entonces no habían sido tenidos en cuenta. Spider-Man empezó a llevar en la espalda una pequeña mochila de telaraña. Stan Lee se sorprendió de encontrarse algo así y no tardó en preguntarle cuál era la razón de ser de aquella mochila. El dibujante lo tenía claro: el héroe tenía que llevar la ropa en algún sitio (pp. 86).

 

“Peter Parker tenía que sacarse los zapatos para trepar por una pared porque los lectores escribían y preguntaban por qué sus suelas se pegaban a las paredes. Así que, lo creas o no, durante un tiempo hice que Peter se atara los zapatos al cuello, sobre todo porque Stan me dijo: ‘Ya que te has puesto técnico con lo de la ropa, ahora me lo has contagiado a mí’. De modo que sí, era algo fanático” (pp. 87).

 

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

RENUEVA TUS VOTOS 12: EL FIN DE UNA ERA

Cierre feliz para el primer año de la serie y despedida de los autores que han contribuido a su puesta en marcha. Con Marvel Legacy, todo cambiará radicalmente, hasta el punto que vamos a dar un auténtico salto al vacío de nada menos que ocho años. Nos encontraremos a Peter y Mary Jane todavía más mayores y a Annie ya convertida en una adolescente, con todo lo que ello implica.

 

DEL TABLERO AL PROCESADOR La mayor sorpresa que nos han dejado estos últimos números la encontramos en el aspecto autoral. Ryan Stegman, después de contribuir con sus ideas a muchos de los elementos que ofrecía la serie, daba el gran salto y pasaba de dibujarla a escribirla. Sin que ninguno de nosotros tuviéramos noticia al respecto, Stegman hacía tiempo que llevaba solicitando a sus editores en el Bullpen que le dejaran guionizar alguna pequeña historia, aunque fueran relatos autoconclusivos que complementaran a algún número especial. El editor Nick Lowe le había apoyado en tales pretensiones, de manera que le cedió un relato de cinco páginas, aparecido originalmente en Uncanny Inhumans #0 USA (2015. Inhumano nº 0), pero desde luego no se trataba de los guiones de una colección abierta. “Cuando por fin me lo ofrecieron, tuve un momento en que me paré a pensar si de verdad podía hacerlo”, recuerda el autor. “Siempre he escrito para mí mismo. Cuando era un niño, quería ser escritor y dibujante, y quizás más escritor que dibujante. Así que tuve que pararme a pensar que no estaba seguro si podía hacerlo bien, porque nunca había escrito algo de una escala tan grande. Tuve que superar la ansiedad inicial y simplemente hacerlo. Y ha sido realmente divertido. Me ha dado un mayor respeto por los editores. No es que no los respetara antes, pero ahora entiendo mejor las cosas. He sido dibujante desde hace tiempo y normalmente cuando mando algo al editor simplemente me dice que adelante, y ya está. Pero ahora que he estado trabajando en esto y he pasado tanto el tiempo al teléfono con mi editor Darren Shan, comprendo la envergadura de su trabajo. Hemos estado mejorando detalles de la historia y Darren siempre se ha preocupado de llevarme en la buena dirección. Me ha dado una oportunidad y me ha ayudado mucho”. De cara al futuro, Stegman volverá a los lápices, pero también le gustaría hacer guiones. Su siguiente destino, en el momento de cerrar esta edición, todavía no lo conocemos, pero en cualquier caso será dentro de Marvel.

 

UN DEBUT OLVIDADO

Así empezó el primer guión de Stegman

 

LA OTRA FAMILIA En estos meses, mientras nos concentrábamos en la dinámica de los Parker, también hemos tenido ocasión de observar a Normie Osborn, sólo para descubrir un evidente contraste entre ambos clanes. “Es algo con lo que estaba muy interesado en jugar”, continúa Stegman. “Quería enseñar que la vida de Annie está cerca de considerarse ideal, pero no todo el mundo ha sido bendecido con el mismo tipo de vida y no todos los niños se sienten queridos de la manera en que deberían. Así que es una yuxtaposición interesante, porque tenemos a alguien que ha perdido a su padre y, en la otra punta, a Annie. El interés que él siente por ella es algo que se basa en la atracción, lo cual es un poco horripilante. Creo que él también se podría sentir atraído por la manera en que ella disfruta de la vida. Quería dar cierta profundidad al personaje de Normie, que tuviera un buen motivo para toda esa oscuridad que le rodea”.

 

LA INSPIRACIÓN

Stegman repasó este cómic a fondo

 

Spot On perteneciente El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 12

LA DIFÍCIL VUELTA A LAS ESENCIAS: DETRÁS DE “UN DÍA MÁS”

¿Cuántos cambios resiste un superhéroe antes de alejarse de su imagen icónica? Tantos como sean necesarios o quieran llevar a cabo los autores, porque al final del camino siempre queda el recurso a la vuelta atrás, al truco argumental que permita desdecirse de lo hecho hasta ese momento. El mecanismo es conocido por los lectores del género, que a poco que perseveren un poco en su afición terminan por encontrárselo. Ha ocurrido con cualquier personaje que pueda mentarse, incluido Spiderman. Sin embargo, el trepamuros es especial: sus seguidores se identifican con Peter Parker hasta tal punto que sienten como propia cualquier operación que pueda sufrir… sobre todo las operaciones a corazón abierto.

La revelación de la identidad secreta de Spiderman, ocurrida en el curso de “Civil War”, fue un gran golpe de efecto, pero no podía durar para siempre. Una vez que los guionistas sacaron toda la punta posible a la situación, tenía que corregirse. Lo que nadie esperaba es que el método para hacerlo sirviera también para resolver lo que el Director Editorial Joe Quesada consideraba como el mayor problema del trepamuros: su matrimonio con Mary Jane. “Déjame decirlo claro: Spiderman es uno de los más grandes, o acaso el mayor de los superhéroes adolescentes”, había dicho antes incluso del desenmascaramiento. “Se supone que debería ser un personaje joven, viable y soltero. Y a lo largo de sus cuarenta años de existencia, según los escritores se hacían mayores y se casaban, se llevaron a Peter Parker con ellos, olvidando el hecho de que siempre va a haber ahí fuera niños de nueve años que quieran conocer a Peter de la misma manera que todos nosotros lo hicimos, que fue como un tipo joven. Peter se hizo mayor y se casó con una supermodelo. Peter se convirtió en Billy Joel. Sus secundarios han desaparecido. Harry, Flash, Gwen. Me gustaría que volviera a tener un buen elenco de secundarios, como en los viejos tiempos”.

 

Después de haber reducido el número de mutantes a una cifra razonable con “Dinastía de M”, el Director Editorial tenía decidido que el matrimonio arácnido iba a ser “el siguiente genio en devolver a su correspondiente botella”, según sus palabras. Quería que el personaje recuperara sus esencias, que estuviera fresco para cualquier lector que quisiera sumarse al fandom, y no sólo para los veteranos con los que Peter había crecido, se había casado y se había estancado. Cuando supo de la intención de Joe Michael Straczynski de abandonar los guiones de The Amazing Spider-Man, pensó que su última saga era el lugar perfecto para hacerlo. En este artículo, se desmenuzan las circunstancias que rodean a esta aventura, la contenida en el presente tomo, por lo que se aconseja postergar la lectura de las siguientes líneas a quien no la conociera previamente.

 

En una reunión editorial con un grupo de trabajo compuesto por Brian Michael Bendis, Mark Millar, Jeph Loeb, Tom Brevoort y Axel Alonso, Quesada anunció sus intenciones y algunas ideas de cómo materializarlas. JMS, que había permanecido muy callado durante todo el encuentro, aceptó desarrollar la historia, para la que ofreció una solución que a Joe Q le pareció imaginativa. En síntesis, consistía en recurrir al planteamiento de la película Dos vidas en un instante (1998), que mostraba en paralelo los dos rumbos que podía tomar la vida de la protagonista, encarnada por Gwyneth Paltrow, en caso de tomar una decisión tan pequeña como subirse a un tren o no hacerlo. Para Peter y Mary Jane, el equivalente consistía en una pequeñez en el día de su boda que impedía que se casaran. Quesada había repasado a conciencia el cómic de la boda, The Amazing Spider-Man Annual #21 USA (1987. Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La identidad del Duende), para llegar a la conclusión de que estaba muy improvisado y lleno de sinsentidos. La mejor prueba de que el matrimonio no había sido más que un truco publicitario. “No sé tú, pero si yo me entero de que mi futura mujer se ha pasado la noche antes de la boda con su ex, pensaría que eso es una especie de engaño”, señaló al respecto del contenido de aquella historia. “Y no nos olvidemos de Peter. Todavía sufría por su antigua novia, que ni siquiera está viva. En la misma víspera de la boda, va al puente de Brooklyn con una foto de ella para pedirle permiso para casarse con MJ. No tengo ningún problema con este tipo de historias, que consiguen un gran drama y tensión. Pero es gracioso cómo, después de todo el tiempo que ha pasado, se olvida el comportamiento de los personajes”.

 

Después de la saga que estaban planificando, no habría habido matrimonio, pero todo lo demás podría haber transcurrido exactamente igual, con lo que los cambios en la continuidad serían mínimos. Por ejemplo, aducía Quesada, Jonathon Caesar habría acosado a Mary Jane, tal y como ocurrió en los cómics de Michelinie y McFarlane, sólo que ahora estaría emparejada y no casada con Peter. Era un escenario en el que el comité al completo se sentía cómodo. En cualquier caso, la historia debía estar atada hasta el más mínimo detalle, porque, mientras tuviera lugar la ejecución de la trama, Stephen Wacker, el nuevo editor asignado a la Oficina Arácnida que sustituiría a Axel Alonso, ya había fichado a sus equipos y estos estaban desarrollando las historias que se publicarían después.

 

Joe Q estaba convencido de que todos los lectores llorarían y se emocionarían como no lo habían hecho nunca. Él mismo iba a dibujar la historia, en su vuelta al tablero después de años, porque después de haberse implicado tanto en la elaboración, sentía que debía hacerlo. Era también su oportunidad para dibujar a uno de los personajes más comerciales de la compañía, algo que no había podido hacer en toda su carrera. Jugando con los sentimientos de los aficionados, Marvel lanzó una publicidad en la que planteaba: “Sólo una persona del Universo Marvel puede salvar a Spider-Man. ¿Pero a qué precio?”. Las imágenes que podían verse eran las de Ezequiel, Iron Man, el Superskrull, Loki, Daredevil, La Valquiria, Veneno, La Bruja Escarlata y Gwen. Alguno de ellos, como era el caso de Loki, con el que había trabajado Straczynski, bien podía encajar, pero la inclusión de otros parecía más fruto de la aleatoriedad que de otra cosa. La solución ni siquiera formaba parte de los ejemplos.

 

“Un Día Más” fue el último evento trasversal en publicarse a través de los títulos arácnidos. La acción empezaba y terminaba en The Amazing Spider-Man, mientras que los capítulos intermedios servían también para clausurar el resto de series arácnidas que existían en ese momento: Friendly Neighborhood Spider-Man y The Sensational Spider-Man. La historia recuperaba la Opción Mefisto, que había surgido en los años noventa, como posible clave a la también controvertida saga del regreso del clon, para cerrar con otra posibilidad también desechada: la Solución Dallas propuesta por John Byrne a finales de los noventa, por la cual varios lustros de cómics arácnidos no hubieran sido más que un sueño. Parecía como si la única manera de romper aquello que había perturbado la buena marcha de la franquicia durante las dos décadas anteriores consistiera en recurrir a las peores ocurrencias de esos años. Quesada se esforzó al máximo para que los tres primeros capítulos y la mitad del cuarto tuvieran un dibujo oscuro, casi deprimente, y que los protagonistas reflejaran la edad con la que a algunos lectores les gustaba imaginárselos, metidos ya de fondo en la treintena, mientras que en las últimas páginas, donde ya se mostraba el nuevo statu quo, recurrió a la luminosidad, al buen humor y a un héroe que parecía haberse quitado diez años de encima. Introdujo gran cantidad de guiños, como por ejemplo que Mary Jane vistiera la misma ropa que había llevado en su primera aparición. Pero sus obligaciones editoriales pesaron demasiado durante la fase de realización, con lo que los planes iniciales de que las cuatro entregas se pusieran a la venta semanalmente durante agosto tuvieron que cambiar. Hasta finales de 2007 no llegó a las tiendas el último número.

 

Las discrepancias entre Straczynski y Quesada sumaron problemas a la ya de por sí problemática historia. Ocurrió a la altura del cuarto episodio. Cuando Axel Alonso y Tom Brevoort recibieron el texto de JMS, llamaron alarmados a Joe Q. El guionista había cambiado importantes aspectos de la trama decidida por el grupo de trabajo. En lugar de volver al día de la boda para explicar por qué ésta no se había celebrado, la historia lo que hacía era borrar la continuidad desde nada menos que “La saga de las drogas”. Lo que ahora cambiaba, en lugar de la boda, era que Peter convencía a Harry de que acudiera a rehabilitación. Como consecuencia de ello, Harry y Mary Jane no rompían su noviazgo, Norman Osborn no volvía a convertirse de nuevo en El Duende Verde y Gwen Stacy seguía con vida, además de no pasar por la cama de Norman. JMS todavía tenía clavada la espina de “Pecados del pasado”, donde se había visto obligado a cambiar la trama y adjudicarle a Norman la paternidad de los hijos de Gwen. En las reuniones del grupo de trabajo se había puesto encima de la mesa que aquello fuera el camino a seguir, puesto que también se barajó la posibilidad de la vuelta de Gwen, pero los participantes optaron por desechar la idea. No sólo hubiera afectado a Spidey, sino a buena parte del Universo Marvel. Si ahora Straczynski introducía en su libreto ese proceder no era con ninguna intención aviesa hacia la editorial, sino para que, a su juicio, la saga cobrara sentido. Había lanzado al aire preguntas incómodas, provocadas en su mayor parte por el epílogo, aquél que mostraba la nueva vida a la que despertaba Peter Parker. ¿Por qué la casa estaba de nuevo en pie? ¿Qué pasaba con los periódicos o las grabaciones con Spiderman desenmascarado? ¿Cómo había vuelto Harry? ¿Recordaba haber muerto? Para todas esas preguntas, Joe Q sólo tenía una respuesta: “Es magia. No necesitamos explicarlo”.

 

Ése era el auténtico problema que tenía JMS: el que la magia fuera la excusa para arreglar o justificarlo todo. No le parecía un argumento válido, puesto que la magia también tiene sus reglas. Mefisto no sólo hacía aquello que se había planteado, sino muchas más cosas: resucitaba a gente, reconstruía casas, restituía poderes perdidos, etc. El guionista trabajó para que todo eso estuviera debidamente explicado. “Lo que yo quería hacer era un pequeño cambio en la historia, una cosa pequeña, que alterara sólo aquello que la editorial quería tocar, haciendo que los cambios pudieran explicarse de manera lógica”, dijo. “Fue algo riguroso. Tan lógico como podía hacerlo. En el final de ‘Un día más’, Harry está vivo y siempre ha sido así, o al menos así lo piensan los personajes… ¿cuál es la diferencia entre eso y que hubiera estado vivo todo el tiempo? No tenía sentido para mí. Todavía no lo tiene. Es algo descuidado. Viola todas las reglas de la escritura de ficción que yo o cualquier otro escritor de ciencia ficción o fantasía sabe que no puede violar. Son reglas de Primero de Fantasía”. Con la prioridad absoluta de no contradecir los episodios posteriores, el guión de Straczynski para el cuarto capítulo fue reescrito a contrarreloj por Quesada, Axel Alonso, el editor saliente, y Stephen Wacker, el entrante. Mientras lo hacían, durante varias noches seguidas que no parecían tener fin, se hizo patente que al llegar a la última página muchas preguntas quedaban sin respuesta, lo que dejaba abierta la puerta a una secuela.

 

Cuando tuvieron en las manos aquel último episodio, los aficionados lloraron, sí, pero no de tristeza, sino de furia. Era una furia como no se recordaba en el Bullpen desde los tiempos de Ben Reilly, que dejaba en ridículo a la de “Pecados del pasado” y que sólo podía equipararse a la de la muerte de Gwen. Los foros de discusión, las webs de información especializada e incluso las páginas de vídeos se llenaron de insultos y descalificativos hacia Quesada y su equipo. Muchos lectores manifestaron que no iban a volver a leer las aventuras de Spiderman mientras no anularan la intervención de Mefisto. Los había que, pese a estar en desacuerdo, siguieron comprando las aventuras arácnidas, porque apreciaban demasiado al personaje. Y un pequeño sector se manifestaba a favor de deshacerse del matrimonio, pero aun así rechazaba la manera en que se había hecho. Costaba encontrar alguien favorable a la manera de actuar de Marvel en todos los aspectos. Y todavía era más difícil que algún aficionado fuera capaz de acercarse al asunto desprovisto de pasión incendiaria.

 

“Un día más” consiguió alzarse, por derecho propio, como la aventura más polémica de la historia de Spiderman. Incluso una década después seguía motivando airadas respuestas. Pese a todo, sirvió al propósito para el que había nacido: que el personaje soltara el lastre de su matrimonio y recibiera el impulso necesario para afrontar las décadas venideras.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 13

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