DIEZ AÑOS DE UNIVERSO CINEMÁTICO MARVEL: DETRÁS DE LAS CÁMARAS

Fuente: Marvel Entertainment

EL ASALTO A LA MANSIÓN DE LOS VENGADORES: LA HORA DE LA VENGANZA

Uno de los lugares comunes más recurrentes dentro del género de los superhéroes es el de la némesis: aquel enemigo que, de entre toda la galería de villanos con la que pueda contar un personaje concreto, se alza no sólo como el más peligroso o el más difícil de vencer, sino también como su reverso oscuro.

 

Spiderman tiene al Duende Verde, Superman a Lex Luthor, Batman al Joker, Thor tiene a Loki, el Capitán América a Cráneo Rojo, Iron Man al Mandarín y Lobezno a Dientes de Sable. Pero, ¿qué ocurre con los grupos? Ellos también atesoran esa horna de su zapato. Dicta el destino que, si existen unos Cuatro Fantásticos, debe haber unos Cuatro Terribles; que si hay una Patrulla-X ha de haber una Hermandad de Mutantes Diabólicos, y que si un día los mayores héroes de la Tierra se unieron frente a una amenaza común para formar Los Vengadores, pocos días después unos cuantos villanos harían otro tanto para dar pie a Los Señores del Mal.

 

Sobre el papel y con los ejemplos por delante, esta tesis no tiene discusión… Pero la realidad es bien distinta. En la práctica, estos grupos de criminales nunca alcanzan a la altura de sus individualidades. Ni Los Cuatro Terribles han llegado a la majestuosidad del Doctor Muerte, ni la Hermandad de Mutantes Diabólicos se ha elevado por encima de la importancia de su primer líder, Magneto. Y tampoco Los Señores del Mal fueron la peor amenaza contra la que hayan luchado Los Vengadores, un puesto que se reservan pesos pesados como Ultrón o Kang El Conquistador. Aunque en este caso hay que citar una excepción, una mítica aventura en la que Los Señores del Mal se ganaron a pulso el calificativo de némesis perfecta de Los Vengadores. Y esa aventura es “El asalto a la mansión”. Aunque, antes de hablar de ella, retrocedamos a los orígenes…

 

El nacimiento de Los Señores del Mal fue una consecuencia directa de la llegada del Capitán América al mundo moderno, después de que fuera encontrado en animación suspendida por Los Vengadores, quienes de inmediato le invitaron a unirse, con lo que podía decirse que se completaba la formación inicial. La vuelta del gran héroe fue recibida como una mala noticia por el Barón Heinrich Zemo, el criminal nazi que creía haberle asesinado en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial. Zemo decidió que debía eliminarle de una vez por todas, y a tal fin reunió a toda una caterva de colaboradores con la que también podría hacer frente a Los Vengadores. Algunos de los que formaban parte del proyecto habían sido, a su vez, enemigos de los principales espadas del equipo. De esta manera, La Encantadora,  El Verdugo y El Hombre Radiactivo formaban parte del entorno de Thor, mientras que El Fundidor había luchado anteriormente con Iron Man. El núcleo del concepto residía en algo tan sencillo como aquello de que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. El deseo de venganza era, por tanto, la principal motivación para que estos villanos, que en principio no tenían nada en común, unieran sus manos y desataran su ira contra los héroes.

 

Por mucho que Los Señores del Mal originales mordieran el polvo, e incluso el Barón Zemo muriera víctima de sus propios planes, la idea básica se reproduciría a lo largo de los años, con hasta tres formaciones diferentes en las que iban sucediéndose los villanos y en las que apenas sí quedaba nada del equipo inicial.

 

Y así llegamos a 1986. El escritor Roger Stern llevaba ya tres largos y fructíferos años al frente de la colección de Los Vengadores, donde había redescubrió las esencias de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, a través de un conjunto de aventuras con enorme carga épica que se enlazaban con prodigiosa naturalidad y en las que un conjunto de personajes en apariencia poco importantes conseguían situarse entre los favoritos de los lectores. El guionista demostró una habilidad particular a la hora de destacar a las heroínas del equipo, como la Capitana Marvel, Hulka y, en especial, La Avispa, quien llevaba en Los Vengadores desde el inicio, pero que alcanzaría su época dorada con la llegada de Stern, quien la erigió como líder del equipo y resaltó una inteligencia que hasta entonces permanecía oculta bajo una imagen de superficialidad.

 

En aquella época, además, la serie había sido apuntalada a nivel gráfico, gracias al regreso a casa de John Buscema, el que fuera el dibujante que diera sus mayores días de gloria a Los Vengadores durante los años sesenta y que estaba considerado como uno de los grandes de la industria: “el Miguel Ángel de los cómics”, decían de él. El equipo creativo lo completaba el entintador Tom Palmer, otro veterano autor cuya carrera esta intrínsecamente ligada a la serie. Si aquél era ya uno de los títulos destacados de Marvel con la saga que comenzó en Avengers #273 USA alcanzaría gigantescas cotas de calidad, a través de un argumento que se atrevía a romper esquemas anteriormente inquebrantables.

 

Stern concibió una sólida trama en la que Helmut Zemo, el hijo del Barón Zemo original, refundaba Los Señores del Mal con una verdadera legión de villanos con los que acometería el más osado ataque que jamás hubieran sufrido Los Vengadores. Hasta entonces, nadie se había atrevido a llevar una lucha de semejante escala hasta su propio terreno, hasta la infranqueable mansión. Zemo y sus aliados no sólo convertirían aquel santuario en campo de batalla, sino que aprovecharían al máximo la situación para desatar una crisis de la que sus enemigos no pudieran escapar. El resultado fue una epopeya monumental impregnada por la épica, salpicada por la trascendencia y plagada de momentos para el recuerdo y el escalofrío.

 

“El asalto a la mansión” impresionó a los lectores de la época, aunque quizás no fueran conscientes entonces de su importancia. No en vano, no dejaba de ser un pináculo memorable dentro de una etapa que ya venía ofreciendo un buen puñado de excelentes aventuras. Con los años, sin embargo, su legado no ha hecho sino crecer, de tal manera que sería el germen de Thunderbolts, un sorprendente grupo ligado a Los Señores del Mal de la más inesperada de las maneras, que vería la luz en 1997. A día de hoy, “El asalto a la mansión” ha quedado como uno de los modelos insoslayables de lo que debe ser una gran saga protagonizada por Los Vengadores.

 

Artículo aparecido originalmente en Los Vengadores: Asalto a la mansión

SPIDER-MAN EN NUEVOS VENGADORES: EL FIN DEL TREPAMUROS SOLITARIO

Desde siempre, se nos ha transmitido la idea de que Spiderman actúa en solitario, que nunca se unirá a ningún grupo de superhéroes. En los años fundacionales del Hombre Araña, Stan Lee escribió unas cuantas historias en las que éste trataba de incorporarse a las filas de equipos como Los Vengadores o Los 4 Fantásticos y nunca llegaba a hacerlo, casi siempre por razones un tanto absurdas, que venían a expresar una impresión que estaba en el aire: que Spidey era demasiado distinto a los demás, demasiado independiente a la hora de hacer las cosas, demasiado mal visto por las autoridades, demasiado informal para pertenecer a cualquier club. Pero como todos los grandes tabúes del cómic, ese también terminó por romperse, y lo hizo a finales de 2004, cuando el trepamuros ingresó en la última alineación de Los Vengadores.

 

Aquélla era otra de las consecuencias de que los chicos que habían dado la campanada con la creación del Universo Ultimate, Mark Millar y Brian Michael Bendis, llevaran algún tiempo construyendo también sus historias dentro del Universo Marvel clásico. Empezó en un retiro editorial multitudinario, con más de cincuenta autores y editores en la sala. Bill Jemas, el entonces presidente de la compañía, planteó un tema para que su gente profundizara: ¿Cuáles eran las raíces de cada título? ¿Cuál era la esencia, la naturaleza verdadera de cada serie? Bendis estaba sentado al lado de Millar, y hablaban entre ellos con la inconsciente convicción de los que creen saberlo todo. Entonces, la disquisición editorial llegó hasta Los Vengadores. En la formación del momento, militaban personajes secundarios como Hulka y La Sota de Corazones y la serie no arrojaba ventas destacables. “¿Son de verdad esos Los Héroes Más Grandes de la Tierra?”, planteó Bendis, inquisitivo. “¿Por qué no están ahí gente como Spiderman, Lobezno y el Capitán América?”. Y la habitación estalló en una discusión a gritos, con la gente proclamando, como la verdad absoluta que había sido siempre, que “¡Spider-Man no es un vengador!”.

 

Tom Brevoort, el editor de la Oficina Vengadora y una de las personas más implicadas en la coordinación del Universo Marvel, miró a Bendis como si fuera a asesinarle. Ni él ni Millar se habían llegado a plantear escribir la colección de Los Vengadores. Aquello no era más que un hablar por hablar. Pero Joe Quesada, el Director Editorial de la compañía, se dirigió entonces hacia los chicos Ultimate y les dijo: “Muy bien, pues uno de vosotros va a escribir eso. ¿Quién va a ser?”. BMB trató de escabullirse. Se había retirado de Ultimate X-Men antes de terminar ni un número porque no se le daba bien escribir grupos, le asustaban. Millar alegó que ya estaba haciendo, de hecho, Los Vengadores, sólo que en el Universo Ultimate se llamaban The Ultimates. “Entonces, comprendí que había dicho, literalmente, que me asustaba algo”, rememoraría luego Bendis, “y eso es malo para un escritor. Si algo te asusta, inmediatamente tienes que decir que vas a escribirlo. Así que me acerqué a Joe esa misma noche, cuando estábamos de copas, y le dije que quería hacerlo, si no era demasiado tarde. Me dijo que el trabajo era mío”.

 

Antes de que la nueva colección de Vengadores de Bendis, editada por Tom Brevoort, estuviera en marcha, se produjo el relevo en la Presidencia de Marvel. El polémico Jemas salió por la puerta de atrás, después de acumular diversos conflictos con autores, editores y ejecutivos, y en su lugar entro el pacífico e integrador Dan Buckley, el ejecutivo con el que Marvel iba a recuperar muchas de sus señas de identidad y el que enterró definitivamente los experimentos de la época que se había dado en llamar Neomarvel. Buckley dio carta libre a Bendis para sus Héroes Más Poderosos de la Tierra, con la condición de que en el equipo estuvieran Spiderman, Lobezno, Capitán América y Iron Man. Podía completar con quien quisiera, así que BMB optó por Luke Cage, que era otra manera de traerse también a Jessica Jones; por Spiderwoman y quizás por Daredevil. Junto a David Finch, un tipo de Top Cow con un estilo muy derivado de los de Jim Lee y Marc Silvestri, entró en la serie en Avengers #500 (septiembre de 2004) y lo primero que hizo fue dinamitar la mansión. En el curso de una saga apropiadamente titulada “Vengadores Desunidos”, murieron El Hombre Hormiga, La Sota de Corazones y La Visión. La responsable era La Bruja Escarlata, que se había vuelto loca a causa de la pérdida de sus hijos, un acontecimiento que había tenido lugar hacía tantos lustros que pocos lo recordaban. Bendis tocaba de oídas en cuanto a continuidad, con pequeños errores que exageró el fandom veterano, pero la saga fue un éxito absoluto de ventas. Al cabo de cuatro entregas, la colección llegaba a su final. Y un mes más tarde, The New Avengers #1 (enero de 2005), irrumpió en las librerías.

 

Spiderman no podía ser vengador, decían algunos, apoyados en la tradición, en que siempre había sido un solitario y que todos sus intentos de unirse a cualquier grupo habían salido mal. Pero allí estaba Spiderman. Vendió por encima de cualquier previsión optimista, hasta desbancar a los mutantes o la línea Ultimate, algo insólito que nunca había pasado con Los Vengadores. Desde ese momento, tal vez porque los personajes pertenecían a cada franquicia destacable, se situaron en el centro del Universo Marvel, y éste recuperó la interconexión previa a la Administración Quesada.

 

Spidey, como pronto se puso de manifiesto, era el alivio cómico de Los Nuevos Vengadores. Junto a Luke Cage parecía protagonizar una buddy movie sin fin. Bendis, que hasta entonces había escrito el Peter Parker adolescente de Ultimate Spider-Man, tuvo que meterse en la piel de uno que tenía treinta y tantos, casado y superhéroe con experiencia, que había vivido casi todas las situaciones imaginables y que se reía de ellas. De las muchas cosas que los tradicionalistas detestaron de The New Avengers, la caracterización del Hombre Araña estuvo entre las primeras.

 

Un acontecimiento de semejantes características tenía que tener, por fuerza, impacto en las colecciones protagonizadas por el personaje, y la que lideró el cambio fue, precisamente, The Amazing Spider-Man, el título principal de la franquicia. Joe Michael Straczynski aprovechó la trama de “A flor de piel” para, al final de dicha historia, prender fuego a la casa de Tía May. Ya tenía la excusa perfecta para que tanto ella, como Peter y Mary Jane se mudaran a vivir a la Torre Stark. El truco de JMS para integrar sus historias en el nuevo statu quo estaba en la comedia, en sacar punta a la inclusión de una familia convencional, como la de los Parker, en un entorno que les resultaba alienígena, como el de Los Vengadores. El resultado fue una trepidante saga, la incluida en este tomo, en la que el cabeza de red se enfrentaba contra la clase de enemigo con la que no solía encontrarse de manera habitual, a la vez que trataba de aclimatarse a su nuevo mundo. Esta vez, aquello de que “nada volvería a ser igual”, sería completamente cierto.

 

Artículo aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 8: Nuevos Vengadores

LOS VENGADORES: CITA CON LA GRANDEZA

La aceptación popular alcanzada por los personajes de Marvel Comics ha servido para que nos acostumbremos a ellos, para que los veamos como parte del escenario y de lo cotidiano. No era así cuando dieron sus primeros pasos. No era así en absoluto.

Stan Lee se había aburrido tiempo atrás de los clásicos justicieros de mandíbula cuadrada que hablaban todos de la misma manera y se comportaban como auténticos camaradas con sus compañeros de gremio. Martin Goodman, el propietario de la editorial, había observado, a comienzos de la década de los sesenta, que la competencia tenía su Liga de la Justicia, un tebeo en el que Superman, Wonder Woman, Batman y otros iconos propiedad de DC Comics compartían espacio, misiones, sonrisas y complicidad. Goodman quería algo así, y eso fue lo que le encargó a Lee. Éste, sin embargo, le entregó a Los 4 Fantásticos, que se pasaban el día discutiendo entre ellos, cuando no peleando abiertamente.

 

La sorpresa de los lectores ante aquella revolucionaria propuesta fue tal que, tras el lanzamiento del heterodoxo cuarteto, el imaginativo guionista fue poniendo encima de la mesa nuevos héroes cortados por el mismo patrón: el de la diferencia, el de salirse de las normas y reinventar un género al que todos habían enterrado antes de tiempo. Así llegaron, con Jack Kirby a los dibujos, el Hombre-Hormiga y La Avispa, Thor, Iron Man o Hulk, mientras que Steve Ditko se encargó de poner sobre el papel otras dos ideas más de Lee: Spiderman y el Doctor Extraño.

 

En apenas dos años, Marvel ya tenía una pléyade de nuevos héroes con los que jugar. De manera espontánea, esos personajes empezaron a encontrarse, y de nuevo la discordia y el enfrentamiento centraron aquellos primeros cruces entre unos y otros. El caso es que Martin Goodman, un tipo bastante insistente, quería tener una Liga de la Justicia. Y fue entonces cuando, con fecha de portada de septiembre de 1963 (el mismo mes en que La Patrulla-X vio la luz), nacieron Los Vengadores, dispuestos a luchar contra peligros de enormes proporciones.

 

La nueva propuesta de Lee y Kirby aglutinaba las creaciones de esta pareja creativa, quedándose fuera las de Ditko. Ni la angustia adolescente de Spiderman ni la magia febril del Doctor Extraño encajaban en un proyecto que aspiraba a ser el buque insignia de La Casa de las Ideas: un cierto halo de institucionalidad rodeaban a Los Vengadores, que pronto contaron con una mansión como base de operaciones, con su mesa de reuniones y estatutos, así como con la complicidad, la confianza y el aprecio de las autoridades.

 

Y sin embargo, los bautizados como Héroes Más Poderosos de la Tierra no tardaron en reivindicar rasgos distintivos que enseguida les alejarían de las comparaciones odiosas. Su propia reunión había sido fruto de la lucha de todos ellos contra Hulk, a causa de un engaño tejido por el malvado Loki, hermanastro conspicuo de Thor. En el cuarto episodio, llegaría quien estaba llamado a convertirse en el líder del equipo, el Capitán América, mientras que el resto de los fundadores terminaría por tirar la toalla, dejando paso a villanos redimidos, como Ojo de Halcón, La Bruja Escarlata o Mercurio.

 

 

Aunque más tarde volverían, Iron Man y Thor no fueron los únicos en marcharse: también Lee y Kirby, que cedieron los trastos creativos a otros autores. Entre ellos, habría que destacar el trabajo de Roy Thomas y John Buscema, quienes potenciaron al máximo las virtudes de la serie, hasta cumplir ese propósito inicial de cabeza de cartel de la compañía. En Los Vengadores cabía toda clase de historias, nacidas de la variedad de una alineación en continuo cambio. En sus filas ingresarían un androide (La Visión); un aventurero medieval (el Caballero Negro); un monarca africano (Pantera Negra) o una espía rusa (Viuda Negra)… El único denominador común, aquello que nunca podía faltar, era la grandeza del planteamiento; el objetivo de narrar siempre epopeyas más grandes que la vida misma, que lo mismo podía llevar a Los Vengadores hasta las estrellas o hasta un mundo alternativo; a salvar el planeta de un tirano cibernético o a combatir seres más allá de toda comprensión.

 

Desde entonces, tales fuegos artificiales han atraído a cada nueva generación de lectores, mientras que la sal y la pimienta de la colección ha estado en las relaciones personales y amorosas entre los protagonistas, en sus idas y venidas, que han mantenido viva la cabecera a lo largo de los años y las décadas: puede decirse que el Capitán América, Iron Man y Thor forman la sagrada trinidad sobre la que se cimentan Los Vengadores. En los grandes momentos del equipo, siempre estará presente alguno de ellos, cuando no los tres, pero son los héroes secundarios, aquellos que nunca han alcanzado la suficiente popularidad como para tener comic propio, los que apuntalan cada página y sobre los que, de verdad, gira cuanto sucede.

 

El arco argumental que contiene este volumen ofrece todas y cada una de las características definitorias de las que están hechos los grandes relatos de Los Vengadores. Zona Roja se publicó originalmente en Estados Unidos a lo largo de buena parte de 2003. El guión corre a cargo de Geoff Johns, un escritor que destaca por sus profundos conocimientos del cosmos del superhéroe clásico, sobre el que lanza una mirada moderna y actualizadora. La mayor parte de su carrera se ha desarrollado en DC Comics, factoría a la que ha conseguido insuflar nueva vida en la primera década del siglo XXI. Durante una breve temporada, Johns también tuvo oportunidad de dejar su huella en Los Vengadores, en una etapa en la que estos episodios brillan con luz propia.

La aventura cuenta además con tres dibujantes excepcionales. El primero es Gary Frank, artista de trazo primoroso que se diera a conocer con una larga etapa en Hulk; a continuación llega Ivan Reis, autor primerizo en el momento de la realización de este cómic, pero que ya apuntaba las influencias de los más grandes del género. Ambos, curiosamente, acompañarían posteriormente a Johns en sus aclamadas etapas de Superman y Green Lantern, respectivamente. Frank y Reis se ocupan del prólogo de Zona Roja, mientras que es Olivier Coipel quien acomete la almendra central de la saga. En este caso, estamos ante un dibujante que realizó un camino inverso a los de sus compañeros. Destetado en La Legión de Superhéroes de DC, Coipel sería fichado luego por Marvel, donde desarrollaría una meteórica carrera que se inició, precisamente, en Los Vengadores. En su horizonte esperaban eventos como Dinastía de M y Asedio, así como una visionaria estancia en Thor. Todas esas obras se han servido de su elegancia y espectacularidad, que aquí ya se hacían evidentes.

 

Estos elementos unidos dan forma a una epopeya en la que las vivencias más personales de los héroes se dan la mano con su trabajo diario, que consiste en salvar al mundo de amenazas que ningún héroe en solitario podría afrontar: así de sencillo, y así de difícil.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Héroes. Los Vengadores: Zona roja

CLÁSICOS MARVEL GUÍA DE LECTURA 2017

Este es el orden recomendado de lectura para la línea de clásicos Marvel de Panini Comics, actualizado a diciembre de 2017.

Novedades Diciembre 2016

Llegamos al final de otro año, lleno de cómics. Podríamos decir que 2016 ha sido el año de los remakes, unas nuevas guerras secretas, una nueva guerra civil, pero Spider-Man ha tenido algunas novedades, sobretodo en lo que a su estatus respecta, ¿durará? Bueno, lo que duran todas las tramas en los cómics, habrá que estar atentos a lo que nos llega en este 2017, con una saga que va a resucitar a más de un personaje, o eso dicen los mentideros de internet.

Pero otras arañas han ganado en visibilidad y han cambiado su estatus, Miles vive ahora en el Universo Marvel principal, Jessica Jones ha tenido un bebé, Seda y Spider-Gwen siguen sus caminos, Veneno es todo un agente del espacio, y Matanza, bueno, sigue matando pero con un toque místico. En fin, que nos lo hemos pasado bien y esperemos que así siga. Que tengáis una muy buena entrada de año. Nos vemos en la red.

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Novedades Noviembre 2016

No adivinareis cual es el personaje de la familia arácnida con más apariciones este mes, y no vale adelantarse y mirar el resto de la entrada. Ni Peter, ni Miles, ni siquiera cualquiera de las nuevas heroínas arácnidas, el personaje que más presencia tiene este mes es Veneno,  eso sí, en diferentes variaciones, que ya sabéis que los simbiontes se sirven en todos los tamaños, formas y colores. Desde caballeros espaciales en misión intergaláctica, hasta entes viscosos capaces de tomar como huesped al hombre-x más despistado, pasando por la típica versión clásica dentada con lengua viperina.

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Novedades Octubre 2016

Vamos avanzando en las tramas y en la vida del Universo Marvel, y como está claro esto afecta a nuestros arácnidos. Sí, ahora debemos hablar de arácnidos en plural, como cambian las cosas.

Nos metemos de lleno en una nueva guerra civil superheroica, con unas motivaciones distintas a las que iniciaron la primera, pero con la constante de la formación de dos bandos. Está por ver si toda la familia arácnida se alineará en el mismo o, si por contra, tendremos arañas en ambos bandos, lo cual sería muy interesante, ¿no creéis? ¿Se pelearían Peter y Miles? ¿Intentaría uno convencer al otro de que su postura es equivocada? Todo está por ver, puesto que justo acabamos de empezar, vamos a disfrutarlo y ver en que afectará todo esto la vida de nuestros personajes favoritos.

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Novedades Septiembre 2016

Al preparar el listado de este mes, me he dado cuenta que estamos en época de colecciones de kiosko. ¿Por qué digo esto? Pues porque parece que en los cómics, Septiembre también marca un nuevo inicio de temporada, no solo por los incipientes eventos que ya se inician este mes, como Civil War II, si no también por la cantidad de novedades que llegan este mes a las estanterías.

Sí, se nos había quedado descolgado un número de la serie principal de Spider-Man, pero es que dejándolo a parte, tenemos 19 tebeos relacionados directa e indirectamente con el universo arácnido. Así que vamos a ello.

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Novedades Julio 2016

Creo que este mes nos encontramos con un suceso que nunca se había dado hasta la fecha, y es que no tenemos tomo de la serie regular del Asombroso Spider-Man. ¿Por qué? Pues por lo que sabemos, parece ser que el último número de la aventura que empezó el mes pasado, justo aparecía en USA la última semana de junio. Con lo que, como os podéis suponer, los materiales para su reproducción e inclusión en el tomo mensual han llegado a Panini más tarde de lo esperado. ¿Supone eso que solo habrá 11 números de la serie este año? Pues no, ya está anunciado en la web de Panini que en agosto tendremos ración doble de Asombroso Spider-Man, el número que debería haber salido este mes y el correspondiente de agosto.

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