DENTRO DE HIJO DE AMÉRICA: MIRANDO DE FRENTE A NORMAN OSBORN

Empezó con El Duende Verde original. Al contrario de lo que había ocurrido con el resto de los villanos creados por Stan Lee y Steve Ditko, la identidad de este criminal se alzó como uno de los grandes misterios de The Amazing Spider-Man. El patriarca del Universo Marvel quiso dar un golpe de efecto con su revelación, y decidió que detrás de la capucha estuviera Norman Osborn, el padre del mejor amigo de Peter Parker. A partir de ese momento, cambió la naturaleza de la relación entre Spiderman y El Duende Verde. Como esas cuentas pendientes entre familias que se heredan de padres a hijos, el conflicto se extendió más tarde a Harry, lo que condujo a su muerte. El regreso de éste, en el arranque de “Un nuevo día”, planteó una pregunta fundamental: ¿reincidiría en los errores del pasado? “Hijo de América” se propone averiguarlo.

 

Desde que se unió a las filas de Los Nuevos Vengadores y hasta el comienzo de “Un nuevo día”, Spiderman participó en todas las grandes sagas del Universo Marvel. Que fuera tan necesario a la hora de narrar esos acontecimientos tenía un impacto inmediato dentro de su propia franquicia. Los guionistas se veían obligados a dejar de lado las historias que quisieran contar para amoldarse a la macroaventura del momento. La llegada del nuevo statu quo de “Un nuevo día” significó, además de la consabida vuelta a los orígenes, un alejamiento de esa posición central. Stephen Wacker y su equipo de autores tendrían así una cierta autonomía que propició el florecimiento de The Amazing Spider-Man.

 

No podía ser de otra manera, ya que la endiablada periodicidad de la serie, con tres lanzamientos cada mes, dificultaba establecer cruces directos con cualquier otro proyecto en paralelo. Esto no significaba que en el Universo Marvel no pudieran darse situaciones que afectaran de alguna manera al trepamuros: sólo que éste no podría afrontarlas con la inmediatez de la que disponían sus colegas. La más llamativa de ellas afectaba al que había sido un personaje fundamental dentro de la franquicia arácnida. Norman Osborn, también conocido como El Duende Verde, tuvo en esos años un desarrollo apasionante, que rompía con la inercia maldita que venía arrastrando desde que fuera resucitado a finales de los noventa, y que obligaba a periódicos choques con Spiderman demasiado parecidos entre ellos. El visionario guionista Warren Ellis adoptó al viejo villano, para reinventarlo como la implacable cabeza pensante de los Thunderbolts. El tratamiento fue tan impactante que Brian Michael Bendis quiso amplificar la posición adquirida por Norman. En el desenlace de “Invasión Secreta”, apretaba el gatillo del arma que traía la victoria para la Tierra. El premio de una América todavía entonces presidida por George W. Bush era el de señalarlo como hombre fuerte del país. Empezaba así “Reinado oscuro”, al que Bendis definió como un escenario en que todos sabrían lo que significaba ser Spiderman: perder aunque hubieran ganado.

 

Norman estableció un gobierno en la sombra, bajo el nombre de El Cónclave y formado por criminales en su mayor parte; sustituyó SHIELD por HAMMER, una agencia sin cortapisas para imponer las leyes sin importar los medios; desató una persecución sin tregua contra todos los que no se sometieran al Acta de Registro de Superhumanos, y creó su propia formación de Los Vengadores, compuesta en gran parte por antiguos integrantes de Thunderbolts, que ahora se hacían pasar por superhéroes. Bullseye tomó la identidad de Ojo de Halcón, Piedra Lunar se convirtió en Ms. Marvel, Marvel Boy lo hizo en Capitán Marvel y, lo impensable, Mac Gargan, que disponía del simbionte alienígena desde los tiempos de Marvel Knights: Spider-Man y que lo había utilizado a sangriento placer en la época de Thunderbolts, alteró ligeramente su aspecto para mimetizarse con el trepamuros cuando éste vestía su traje negro. La opinión pública no imaginaba que bajo la máscara se ocultaba un impostor.

 

El trepamuros, que ya se había enfrentado a Norman cuando dirigía los Thunderbolts, tardaría un tiempo en afrontar la nueva situación, motivado por todos los condicionantes que comentábamos antes. Por fin el, equipo de Stephen Wacker encontró el momento propicio, en una historia de seis partes de la que se encargaría Joe Kelly, al guión, y Phil Jimenez, al dibujo del primer episodio, dejando paso luego a Paulo Siqueira y Marco Checchetto, entre otros artistas de segunda fila que estaban haciéndose un nombre en Amazing. La relevancia de los autores sirvió para rodear al proyecto de un halo de gran saga. El hecho de que ya hubiera alguien haciéndose pasar por Spiderman en las filas de Los Vengadores Oscuros permitía plantear la trama de una manera diferente a “Nuevas formas de morir”, puesto que Spidey se infiltraría en las filas de sus enemigos tomando el lugar de Gargan. Pero el verdadero corazón de la historia no sería ése. Había otro importante motor: el dilema moral que se planteaba Harry cuando su padre llamaba a la puerta. Después de tantos años viviendo a la sombra de Norman, después de haberlo perdido literalmente todo por su herencia de odio, ¿cómo se iba a sentir cuando él le reclamara a su lado? “Por muy loco que esté Norman, sigue siendo un tipo carismático”, explicaba Joe Kelly. “Y Harry, por mucho que diga o haga, sigue buscando el afecto de su padre, aunque sea a nivel primario. Esta historia obliga al amigo de Peter a mirar de frente a su padre y a decidir si quedarse a su lado o alejarse para siempre”.

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 22

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 137: UN FINAL POSTERGADO

¡Casi nos habíamos olvidado de esto! Pero sí: Joe Kelly y Ed McGuinness nos dejaron su último arco argumental a medias hace un montón de meses, en concreto en El Asombroso Spiderman nº 131. Después, Masacre se metió en el lío aquel con su esposa, que también involucró a Spidey, y el trepamuros estuvo bastante ocupado con Norman Osborn, con Otto Octavius y con el lanzamiento de la nueva encarnación de Spectacular. A lo tonto, han pasado seis meses, y por fin hemos podido disfrutar de ese ansiado final. ¡Qué nos ha ofrecido? Un montón de cosas: un nuevo uniforme arácnido, que parece tomar elementos del clásico y de la versión “Superior” para remezclarlos al gusto de McGuinness; la batalla entre el trepamuros y Wade que llevábamos esperando desde que ambos recibieran título conjunto; una nueva aparición de Mefisto que deja con ganas de que tengamos esa revancha del Hombre de Araña contra la criatura que se quedó con su matrimonio; una batalla muy chula, y un tanto asquerosa, con una villana igualmente asquerosa; un debate filosófico sobre las diferentes personalidades de nuestros protagonistas; un abrazo que no vimos venir y una promesa de que quizás Witsi Witsi podría volver, pero que primero necesita recuperar tamaño al más puro estilo Demogorgon en la segunda temporada de Stranger Things. Todo esto ha dado de sí la reunión de Kelly y McGuinness, los autores que nos alucinaron hace un montón de años, con aquel brillante comienzo de la colección mensual de Masacre y que nos dejan ahora con ganas de más y con ganas de que sea mejor. En concreto, nos gustaría verlos haciendo una nueva historia de Spiderman y sólo de Spiderman. ¿Qué quieres que te digamos? Tenemos nuestras preferencias, y ésta es además la serie española del Hombre Araña.

 

LA GRAN AVENTURA DE SLAPSTICK

El slapstick es el género donde abunda el humor físico, lo más exagerado posible, con golpes, caídas y bufonadas varias, que suele sumarse a un argumento simplificado al máximo. Era un tipo de comedia muy habitual en los tiempos del cine mudo, y al que acudieron grandes estrellas como Chaplin o Keaton, y también lo encontramos habitualmente en los dibujos animados de la Warner, los populares Looney Tunes, o en Tom y Jerry, por poner algunos ejemplos. Slapstick es también el nombre que adoptó este personaje que hoy nos visita y cuyo debut se produjo en 1992 con su propia miniserie, a cargo de Len Kaminski y James Fry. “El héroe que se ríe del peligro”, así lo definían en la portada del primer número. El concepto es tan sencillo y atrevido como llevar las reglas de los Looney Tunes a los cómics de superhéroes, de manera que tenemos un superhéroe al que le puede caer encima literalmente de todo, que estará recuperado para la siguiente viñeta. En este cuarto de siglo de existencia, no se puede decir que Slapstick haya alcanzado el éxito: estuvo mucho tiempo desaparecido, formó parte habitual del reparto de Los Vengadores: La Inicitativa y recientemente Cullen Bunn lo rescató para formar parte de Los Mercenarios Por Dinero de Masacre, lo que dio pie a que pudiera gozar de una segunda miniserie. Mucho nos tememos que va a quedarse tan inédita en España como la primera.

 

PRIMER CHISTE

El debut de Slapstick

 

UNA BROMA MÁS

La que nos reserva la portada original del Spider-Man / Deadpool #19 USA. Se trata de un homenaje a la ilustración promocional que utilizó Marvel para “Un día más”, sólo que en lugar de Mary Jane ahora vemos a Masacre. El detalle más curioso de todos es que, aunque el dibujante es diferente (tenemos a Will Robson en lugar de a Joe Quesada), el colorista sí es el mismo, Richard Isanove.

 

EL PESO DE UNA SAGA

Ilustración promocional de “OMD”

 

Spot On originalmente publicado en El Asombroso Spiderman 137

LA OBAMANÍA ARÁCNIDA: EL ÉXITO INESPERADO DE THE AMAZING SPIDER-MAN #583

En las bases sobre las que se asentó “Un nuevo día” estaba la recuperación de las señas de identidad del personaje, el retorno a una era dorada que muchos identificaban con el arranque de los años ochenta, cuando Tom DeFalco coordinaba las tres colecciones arácnidas con exquisita perfección y autores como Roger Stern o Bill Mantlo contribuyeron a dar riqueza a la vida de Peter Parker y a las aventuras de Spiderman. Puesto a revivir esa exuberancia y dar mayor legitimidad a su proyecto, el editor Stephen Wacker se dispuso a traer a alguno de aquellos escritores que había hecho grande al trepamuros.

 

 

BAJO TIERRA

La llegada de Joe Kelly a la mesa de guionistas de Amazing aportó creatividad, pero no sería el último de los autores que Wacker ficharía en aquella fase expansiva de “Un nuevo día”. Durante sus tiempos como coordinador de 52, aclamada serie semanal publicada por DC Comics, había tenido la oportunidad de trabajar con Mark Waid, el que fuera el guionista de Kingdom Come o de Capitán América en tiempos de Heroes Return, y una auténtica leyenda del cómic estadounidense. Frente a los autores que atribuían a los justicieros enmascarados comportamientos tan violentos como los de sus enemigos o que se recreaban en las situaciones sádicas, Waid hizo en los noventa algo tan revolucionario como que los superhéroes volvieran a comportarse como tales. Su primera historia para el Amazing de “Un nuevo día” nació de una conversación con Wacker, en la que ambos trataban de encontrar el peor lugar en el que pudiera tener lugar una batalla arácnida. “Spiderman se maneja mejor en espacios abiertos, así que colocarle en un sitio en el que moverse entrañe dificultades, las acrobacias resulten imposibles y la fuerza bruta pueda ser un laste me pareció muy interesante. Ése era el camino que debíamos seguir”, afirmaba. Para el guionista, el poder más importante que tiene el Hombre Araña consiste en que nunca se rinde. A la hora de buscar el adversario apropiado en semejante contexto, Waid escogió a El Conmocionador: “Siempre me ha gustado, por las razones más equivocadas que puedas imaginar”, cuenta. “Me gusta su traje hortera, esa extraña combinación de colores, sus poderes y el hecho de que puedas introducirlo en una historia sin necesidad de explicar un montón de cosas de su pasado”.

 

La trama, de apenas dos entregas, se vio extraordinariamente reforzada por la aportación gráfica de Marcos Martín, que ya había destacado como uno de los mejores artistas de la etapa arácnida, por su sencillez de línea, elegancia conceptual y un diseño de página casi hipnótico, El costumbrismo y la viveza de las escenas de Peter moviéndose por el metro, la claustrofobia de los túneles subterráneos, o el toque melancólico de ese Nueva York bajo la lluvia demostraba la versatilidad del dibujante para moverse con soltura en cualquier territorio narrativo. Martín ya estaba entonces llamado a convertirse en una estrella del cómic y sólo faltaba que los aficionados se dieran cuenta, pero cada una de las historias que firmó para el trepamuros lo demostraba sobradamente. Otro elemento de importancia fue la incorporación de un nuevo personaje secundario llamado a quedarse y a remover el entorno de Peter Parker como hacía tiempo que no ocurría. La idea de introducir a ese personaje vino de Tom Peyer, un viejo colega de Waid, y el autor la incluyó en su primera reunión con Wacker y con el resto de guionistas. Volveremos a hablar de ello en próximos volúmenes.

 

EL REGRESO DE UN CLÁSICO

El fichaje legitimador que llevó a cabo Wacker por esta época fue nada menos que el de Roger Stern, el más significativo guionista de Spiderman en los años ochenta, y cabeza pensante detrás de la creación de El Duende, impulsor del romance entre Spidey y La Gata Negra o autor de historias como “Nada puede detener a Juggernaut” o “El chico que colecciona Spiderman”. Stern había tenido anteriormente ofertas de regresar a la serie, pero se negó a aceptarlas en tanto que durase el matrimonio entre Peter Parker y Mary Jane, de manera que durante décadas su acercamiento al personaje se limitó a la miniserie en la que desvelaba el verdadero rostro de El Duende y a algunas historias que sirvieron como secuela a ésta. Dentro del contexto de “Un nuevo día”, Stern irrumpió con un relato autoconclusivo para el que, siguiendo su tradición de los tiempos al frente de Amazing, hizo que Spidey se enfrentara contra un villano próximo a otros héroes con el que nunca antes se hubiera cruzado. En este caso, se trataba de La Nada, al que el propio Stern, junto a Bob Hall, hubiera presentado en West Coast Avengers #2 USA (1984. Marvel Gold. Los Vengadores Costa Oeste: Reunión) y que desde entonces apenas sí había vuelto a aparecer en algún otro cómic. El relato contaba con el talento gráfico de Lee Weeks, cuyo estilo recordaba bastante al de John Romita Jr. en los tiempos en que acompañara al guionista en Amazing. Weeks hacía un guiño hacia Stern, mediante la figura del Agente Ray Donovan, cuyo rostro recordaba al del escritor. Para más adelante, Stern preparaba ya una secuela de su mítica saga con Juggernaut.

 

PERO… ¿CÓMO VOLVIÓ HARRY?

Era una de las preguntas que muchos habían lanzado cuando se reencontraron con el viejo amigo de Peter en las páginas finales de “Un día más”, y el encargado de responderla sería Dan Slott, el más erudito de los guionistas arácnidos. En el planteamiento inicial de Joe Quesada para “Un día más”, no había realmente nada que explicar, pues todo era el resultado de la magia. Sin embargo, el equipo de guionistas de Wacker, siguiendo tanto las inconsistencias de ese planteamiento como los requerimientos del fandom, optó por acotar lo máximo posible la actuación de Mefisto, de tal manera que lo único que habría hecho éste sería el borrado del estado civil de Peter Parker y Mary Jane. Dentro de la continuidad, el resto se mantenía inalterable, mientras que cambios introducidos, como el regreso de Harry o que la identidad de Spiderman volviera a ser secreta, debían encontrar explicaciones exógenas a Mefisto. En el caso que nos ocupa, Slott tiró de continuidad, tomando como base tanto la muerte de Harry Osborn en The Spectacular Spider-Man #200 USA (1993) como el regreso de su padre, Norman Osborn, en Peter Parker: Spider-Man #75 USA (1997). Pese a todo, el guionista era consciente que en la intención de los autores de las historias originales nunca estaba el que nadie las desdijera luego. “Nunca vas a tener explicaciones de continuidad a prueba de bomba”, dijo al respecto. “Son necesarias muchas mentiras y mucha suspensión de la realidad. Si la gente no está dispuesta a aceptarlo y rellenar los huecos, no puedes hacer nada”.

 

 

UN FAN DE SPIDEY

Ningún detalle hacía imaginar que The Amazing Spider-Man #583 USA fuera a convertirse en un best-seller, por más que Marvel lo hubiera promocionado como la vuelta de Peter al ruedo sentimental, que el legendario John Romita se hubiera encargado de la portada o que el equipo creativo compuesto por Mark Waid y Barry Kitson, que anteriormente se hubiera encargado de narrar el origen de la Liga de la Justicia de América o de acometer proyectos en común como Empire, se descolgaran con una tierna historia que en realidad hablaba sobre la particular relación de Peter con su amiga y primer amor, Betty Brant. Pero aquel número del Hombre Araña también contenía una modesta historia de complemento, que Stephen Wacker orquestó sin imaginar la repercusión que luego tendría, porque en caso contrario hubiera sido mucho más ambiciosa. En ella, Spidey asistía a la toma de posesión de Barack Obama, que coincidió con el lanzamiento del cómic, en enero de 2008. El cuadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos había comentado su afición por los cómics y que el trepamuros se encontraba entre sus personajes favoritos, así que… ¿por qué no? El movimiento se integraba en otras iniciativas que hubiera hecho Marvel en el pasado, por las que siempre se hacía eco de quién fuera el Comandante en Jefe de Estados Unidos en cada momento. Franklin Roosevelt había entregado su escudo al Capitán América; Richard Nixon se había descubierto como el Número Uno de una organización secreta destinada a hacerse con el poder del país; Jimmy Carter había sido salvado de sendos intentos de asesinato por Spiderman y Los 4 Fantásticos, respectivamente; Ronald Reagan entregó un perdón presidencial a Hulk; Bill Clinton fue uno de los que portó el ataúd del Capitán América cuando se dio a éste por muerto; y George Bush había saludado el regreso del Centinela de la Libertad en The Ultimates. Desde los años cuarenta, ningún presidente había faltado a su cita en las viñetas, y Obama no iba a ser distinto. De hecho, debido a su inmensa popularidad, se convirtió en uno de los más ubicuos de la historia del cómic.

 

Lo que en principio no era más que una simpática historia, en la que el nuevo inquilino de la Casa Blanca se encontraba con el personaje cuyas aventuras había seguido desde niño, alcanzó el grado de superventas en cuanto se corrió la voz sobre su temática. En plena Obamanía, The Amazing Spider-Man #583, con una portada alternativa a cargo de Phil Jimenez en la que el presidente posaba para Spidey, agotó varias tiradas en pocos días, hasta convertirse en el tebeo más vendido del año, con un total de 350.000 ejemplares puestos en la calle, y sin duda el más comentado en los medios de comunicación. En opinión del editor Steven Wacker, “Marvel siempre ha luchado por representar el mundo al otro lado de tu ventana, por lo que en cada época tenemos que mostrar al presidente que corresponda. Spidey es sin duda el personaje más reconocible de Marvel, por lo que es un gran embajador para la gente que no lee nuestros cómics. Pero no puedo dejar de lado el hecho de que Obama sea un aficionado a Spidey. Si él no lo hubiera admitido, probablemente no hubiéramos hecho esta historia en concreto, de manera que me alegro de que comentara el tema”.

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 19

UN NUEVO DÍA: MODELO EN PERFECCIONAMIENTO

Los estertores de 2008 marcaron la conclusión del primer año de “Un nuevo día”, el landscape tanto editorial como argumental que había marcado el mayor cambio en la vida de Spiderman en décadas. Stephen Wacker afinaba al máximo los equipos creativos de los que disponía, introduciendo algunos pequeños cambios que iban en la buena dirección. La salida de Zeb Wells, uno de los cerebros que se sentaban cada mes en la mesa de redacción, fue inmejorablemente suplida con la incorporación de nada menos que Joe Kelly, guionista soñado por muchos aficionados arácnidos desde hacía años. Mientras, Marc Guggenheim demostraba que no había que perder de vista los trabajos que estaba realizando, como demostró con una conmovedora y dramática historia protagonizada por Flash, el viejo abusón de Peter Parker en el instituto.

 

 

LA SOLUCIÓN DEL MISTERIO

Jackpot fue una de las sorpresas que trajo “Un nuevo día” desde su comienzo, ya que fue introducida en el especial que dio paso a la iniciativa. ¿Una pelirroja escultural que se hacía llamar con el mismo término que había utilizado Mary Jane cuando conoció a Peter? De inmediato, una gran mayoría de los lectores, espoleados desde los mentideros online, dieron por hecho que la que acababa de dejar de ser la esposa del trepamuros seguía presente en la serie, de la manera más inesperada que cabía imaginar. Pero poco después, en el arco argumental de Muñeca de Papel, Dan Slott confirmaba lo contrario. Había sido él quien sugiriera la posibilidad de jugar con la identidad de la justiciera, pero el objetivo primordial de los guionistas no era otro que introducir una vigilante callejera en la línea de El Merodeador o de La Gata Negra. Fue Marc Guggenheim quien más partido sacó al personaje y, en buena lógica, tenía que ser Guggenheim el encargado de descubrir la verdad sobre Jackpot. El autor aprovechó además para recuperar a Walter Declun, el ejecutivo corrupto de Control de Daños que aparentemente muriera en los cruces de Lobezno con “Civil War”, pero también a la olvidadísima Commanda, una villana de la que no sabíamos nada desde los tiempos de Spiderman: Las historias jamás contadas. El relato de Jackpot, con el que se inicia este tomo, conformaba el Amazing Spider-Man Annual #1 USA, publicado en 2008. En realidad, aquel especial hacía la entrega treinta y cinco en los Annuals que había recibido la principal colección arácnida, un detalle que podía descubrirse mediante la doble numeración que Marvel incluyó en la cubierta.

 

LLAMADLE FLASH

Era el tipo sonriente, despreocupado y presuntuoso que estaba en primer plano y se burlaba del apocado Peter Parker en aquella viñeta del origen de Spiderman (Amazing Fantasy #15 USA. 1962. Marvel Gold. El Asombroso Spiderman nº 1). Desde entonces, Flash Thompson se había quedado en la memoria colectiva de los fans como la bestia parda de Pete en el instituto, a la par que el mayor fan de Spidey. Pero el Midtown High School había quedado atrás, antes incluso de que Steve Ditko dejara de dibujar la serie, y luego serían diversos los papeles que asumiera Eugene Thompson. Ya en la época dorada de John Romita, cuando se vistió de uniforme y viajó para luchar en la guerra del Vietnam (referencia histórica que, forzosamente habrá que dejar de lado), creció de caricatura a personaje con cara y ojos. En sus intermitentes apariciones en la serie, se convertiría en uno de los mejores amigos de Peter, al tiempo que quedaba al descubierto una infancia difícil, llena de abusos. Años más tarde, algunos guionistas reincidirían en el Flash abusón y descerebrado. ¿Y después? El viento, y el inicio de “Un Nuevo Día”, se llevaron a Flash de regreso al olvido, hasta que llegó la hora de saber de él. Ocurrió en un número autoconclusivo de Amazing, también escrito por Guggenheim, que lo situaba como combatiente en Irak y para el que el guionista se documentó con la ayuda de soldados que habían estado sobre el terreno. Era algo a lo que el comité de guionistas llevaba dando vueltas desde el comienzo, devolver a Flash al ejército y allí hacer algo radical con él. La historia, que cambió de manera radical la vida de Flash, llegaría a ser objeto de polémica dentro del correo de lectores de la edición americana. Hubo soldados que se identificaron con la historia y dieron las gracias por ella mientras que otros aficionados se escandalizaron por el tomo militarista de la misma o que se abordara exclusivamente desde el punto de vista de los estadounidenses. Guggenheim se defendió afirmando que él se había opuesto a la invasión de Irak y criticado la guerra de Afganistán, pero igual que no estaba de acuerdo con cada afirmación que hacían sus personajes, tampoco tenía por qué estarlo con las declaraciones políticas de éstos. Y añadía: “Para ese número, hice una meticulosa investigación que me permitiera mostrar las acciones de americanos e iraquíes de la manera más realista posible. Sin embargo, no hubo la oportunidad de contar la historia desde la perspectiva iraquí. Tampoco para expresar mi opinión de que, aunque apoyo a las tropas americanas, no creo que sus vidas deban desperdiciarse en una guerra más o menos bien planificada. Como escritor, a veces sólo puedes contar la historia que te han contado”. Wacker por su parte dijo al guionista que era el mejor número que había escrito.

 

NACIDO PARA ESCRIBIR SPIDERMAN

En la segunda parte del volumen, damos la bienvenida a un escritor que recordarán con inmenso cariño muchos fans. Se trata de Joe Kelly, excelente guionista de diálogos chispeantes y tramas densas y complejas que empezara su carrera profesional en Marvel durante la segunda mitad de los años noventa, en series como La Patrulla-X y Masacre, y que luego saltaría a DC para realizar, entre otras cosas una más que estimable etapa de Action Comics, una de las colecciones de Superman. Kelly volvió a La Casa de las Ideas de la mano de su antiguo editor en DC Stephen Wacker, para unirse al equipo de guionistas del Hombre Araña, personaje que parece fabricado a su medida, como ya demostrara en aquel inolvidable episodio de Masacre en el que Wade retrocedía en el tiempo para introducirse en la trama de un Amazing de la época Romita. En aquel entonces también desarrolló un pequeño arco de Webspinners, una serie compuesta por aventuras cerradas del trepamuros, pero no tuvo ocasión de abordar el personaje desde sus colecciones principales.

 

LA DESPEDIDA DE ZEB WELLS

La incorporación de Joe Kelly coincidió en el tiempo con la marcha de Zeb Wells, uno de los fundadores del concepto que latía detrás de “Un nuevo día”. Wells se marchaba con la que quizás fuera su mejor intervención: una aventura larga que Spiderman compartía con El Castigador y que destacó especialmente por la labor del dibujante Paolo Rivera, un extraordinario artista que también sería el encargado de revisar el origen del trepamuros, dentro de una iniciativa titulada Mithos. Rivera volvería más adelante a figurar en Amazing, con nada menos que la segunda parte de “Un día más”, pero eso es historia para otra ocasión.

 

EL CANDIDATO MARVEL

Todas estas historias se publicaban originalmente en 2008, coincidiendo con el enfrentamiento por La Casa Blanca entre Barack Obama y John McCain. En Marvel, tuvieron la ocurrencia de introducir un tercer candidato en liza: Stephen Colbert. Se trata de un humorista que cuenta con su propio programa de televisión en el canal Comedy Central, por el que ha ganado multitud de premios. La candidatura a la Presidencia de los Estados Unidos fue impulsada desde la pequeña pantalla en octubre de 2007. Aunque nunca pasó de ser una pequeña broma, en Marvel decidieron reflejarla dentro de su propio mundo de ficción, a través de carteles, pegatinas y anuncios que pudieron encontrarse en las viñetas a lo largo de varios meses. Incluso siguieron adelante con ella una vez que, en nuestra realidad, quedó certificado que Colbert nunca optaría a la Casa Blanca. El mayor acto de esta campaña imaginaria tendría lugar en la pequeña historia con la que se cierra este tomo, aparecida como complemento del Amazing Spider-Man #573 USA, que incluso contaría con una portada alternativa dibujada por Joe Quesada con Colbert como protagonista. Por fin, el 5 de noviembre, el Daily Bugle proclamó que, al menos en el Universo Marvel, Colbert había ganado en votos populares, mientras Obama había alcanzado el mayor número de votos electorales. Meses después, La Casa de las Ideas pondría corolario a tan divertida ocurrencia, con la asistencia de Spiderman a la toma de posesión de Obama, la cual también podremos leer en esta misma colección.

 

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 18

PLAN EDITORIAL 2018: LA ACTUALIDAD

Estrenamos año y estrenamos colección americana arácnida. En este número irrumpe Peter Parker, el Espectacular Spiderman, la cabecera con la que Chip Zdarsky y Adam Kubert buscan recuperar el sabor clásico del personaje, mientras Dan Slott sigue en paralelo con su particular epopeya. Hablaremos con más detalle al respecto de ello, pero ahora nos toca adelantar las claves del año que empezamos. Dado que Spidey es uno de los personajes con mayor número de lanzamientos, ¿qué te parece si repartimos el esfuerzo entre las dos colecciones protagonizadas por sendos Peter Parker? Aquí nos quedamos con la actualidad, mientras que en Renueva tus votos te contamos los clásicos.

 

EL ASOMBROSO SPIDERMAN Ya tenemos bastante cerrado el calendario para todo el año de la principal cabecera del trepamuros en España. En enero y febrero, el primer arco de la nueva Spectacular; en marzo y abril pasamos al final de la etapa de Kelly y McGuinness en Spiderman / Masacre, para ya en mayo meternos de lleno en Marvel Legacy. Durante los primeros tres meses, acogeremos una aventura completa en cada tomo, siguiendo el orden de Amazing, Spectacular y la colección compartida con Wade. Agosto y septiembre quedan reservados para “Veneno Inc”, el cruce entre Amazing y la nueva colección del Protector Letal. Y atención, porque si nada se tuerce nuestra previsión señala los tres últimos meses del año como un “todo Amazing”, que conduciría al #800 USA en diciembre.

EL PERSONAJE DEL AÑO

Veneno regresa a los orígenes

 

VENENO Una de nuestras grandes apuestas para el año. Veneno ha dado el campanazo como no ocurría desde los años noventa. El personaje ha vuelto a las raíces en su nueva cabecera, cortesía de Mike Costa, primero con Gerardo Sandoval a los lápices, luego nada menos que con Mark Bagley. Se trata de la primera colección de toda Marvel en recuperar la numeración clásica y además se situará en el centro de atención gracias a la película que protagonizará Veneno y que se estrenará a comienzos de octubre. Nuestro planteamiento para la grapa es el de ofrecerte entregas dobles, durante todo el año, de manera que nos permita sincronizarla con El Asombroso Spiderman y dejarlo todo listo para el cruce que acogeremos aquí durante el verano. Mientras tanto, el prólogo de “Universo Veneno” lo verás recogido en un 100 % Marvel de tapa blanda, idéntico formato en que lanzaremos la saga propiamente dicha. Las fechas de salida son febrero y abril, respectivamente. No obstante, y dada la importancia que tendrá el Protector Letal a lo largo del año, no descartamos otras publicaciones a su alrededor.

 

UNA HIJA ADOLESCENTE

Annie crecerá con Marvel Legacy

 

OTROS HOMBRES ARAÑA Tanto Renueva tus votos como Spider-Man saltarán a Marvel Legacy este marzo. La primera con un salto de nada menos que ocho años para sus protagonistas y un nuevo equipo creativo, el formado por Jody Houser y Nick Roche; la segunda con la presentación de unos nuevos Seis Siniestros. Apunta además que sigue adelante Spidermen II, hasta su final natural, en marzo. Y en el apartado de formatos recopilatorios, apunta detalles, todos en 100 % Marvel de tapa blanda: Spiderman 2099 termina en el sexto tomo (enero), para ser sustituida por Ben Reilly: Araña Escarlata en abril, con segundo tomo en julio. Se mantiene así la ración arácnida de Peter David. Y Spider-Gwen regresa además en mayo, con su tercer tomo.

 

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman nº 135

El Asombroso Spider-Man 118

Guión: Joe Kelly

Dibujo: Ed McGuiness

Color: Jason Keith

Contiene: Spider-Man/Deadpool 1-3 USA

Formato: Comic-book, 12×26, lomo, 80 páginas

Precio: 5,00€

Sinopsis:El trepamuros y el Mercenario Bocazas se unen en una serie compartida por ambos y realizada por el mejor equipo con el que haya contado jamás Masacre: Joe Kelly y Ed McGuinness regresan para narrarte la más explosiva buddy movie que hayas contemplado jamás.

Problemas con la edición americana han impedido que el final del arco de Don Divino llegue a las librerías españolas por ahora, así que en su lugar este mes tenemos otra cabecera secundaria del trepamuros. Hemos visto a Spider-Man en toda clase de team-ups, pero esta vez tendrá que hacer equipo con el otro cuentachistes de rojo: Masacre, el mercenario bocazas. ¿Sobrevivirá Spidey a la experiencia?

El equipo creativo con el que nos encontramos para la cabecera es muy especial. Puede que Rob Liefeld sea el creador de Masacre, pero sin duda fue la etapa de Joe Kelly con dibujos de Ed McGuiness la que le dio la personalidad jocosa que todos conocemos además de darle profundidad dramática. Así pues,es todo un honor volver a tener al mismo equipo a los mandos del Mercenario Bocazas, nada más y nada menos que compartiendo cabecera con Spider-Man (a quien Kelly ya demostró saber manejar durante la etapa El Desafío).

La trama, que empieza con Masacre intentando reconciliarse con el trepamuros tras provocar su marcha del Escuadrón Unidad de Steve Rogers, es una excusa para que los personajes interactuen en un festival de chistes. Aún así, es capaz de mantener el interés del lector por averiguar qué sucede.

El humor funciona en la mayoría de las ocasiones, aunque puede llegar a saturar hasta cierto punto. Por lo demás, el mayor acierto de Kelly se encuentra en una gran caracterización de ambos protagonistas. No solo mantiene sus características a nivel básico, sino que también es capaz de sacar jugo al status quo actual de ambos personajes.

Así pues, Industrias Parker juega un papel relevante en la historia, mientras que los Mercenarios a Sueldo de Masacre o su esposa Shiklah también hacen acto de aparición. Vemos a Peter en su papel de C.E.O mientras que Masacre trata de ser un héroe a su manera con su recién adquirida fortuna.

Respecto al dibujo de Ed McGuiness, es muy espectacular, ideal para las escenas de acción y para que el ritmo del tebeo no decaiga en ningún momento. Sin embargo, en escenas de personajes sin máscara flojea en ciertas expresiones faciales (y es curiosa su decisión de no emplear el traje “tecnológico” de Spider-Man que lleva usando desde el inicio de la nueva etapa.

En definitiva, nos encontramos con un tebeo la mar de divertido divertido que se las apaña para aportar un extra más mediante una caracterización de personajes muy acertada. Fans tanto del trepamuros como del Mercenário Bocazas, a por él

NOTA:8,5/10