RENUEVA TUS VOTOS: EL BALANCE DEL AÑO 2017

Décima entrega, y aunque todavía faltan dos para que la cabecera cumpla el año de vida, a día de hoy tenemos los suficientes elementos de juicio para hablar acerca de ella, ¿verdad? Por si fuera poco, estamos en diciembre, el mes en que tradicionalmente el Spot On mira hacia atrás. Por tanto… ¡echemos un vistazo a lo que nos hemos encontrado en Renueva tus votos desde el lanzamiento!

 

EL CONTEXTO Podría decirse que ésta ha sido la colección de la sorpresa. Para empezar, porque no contábamos con ella. En un primer momento, se nos dijo que el escenario posterior a “Secret Wars” se centraría en la Tierra Primordial Marvel, y después de haber recurrido a un evento mastodóntico para eliminar todas sus líneas alternativas, no parecía que en el Bullpen se fueran a atrever a lanzar una nueva serie ambientada precisamente en una de esas líneas. El éxito de la miniserie de Mundo de Batalla que presentó a los personajes allanó el camino, pero que Gerry Conway estuviera disponible y en plena forma literaria fue lo que hizo que Renueva tus votos fuera algo especial, que se leía como si estuviéramos ante las aventuras del Peter canónico, por más que se tratara de un What If.

 

DESAYUNOS FAMILIARES Como en tu casa, pero con superpoderes

 

LOS PUNTOS FUERTES La compenetración del equipo creativo. En los tiempos que corren, llega a ser muy complicado encontrarse con un guionista consagrado y un dibujante estrella a los que les separan varias generaciones que se entiendan tan bien como lo hicieron Conway y Stegman. Les unía que fueran padres y que hubieran pasado por todo lo que estaban pasando Peter y Mary Jane, y ambos supieron trasladarlo de manera deliciosa al cómic. Era un buen tebeo costumbrista, con escenas que ha vivido cualquiera que tenga críos en casa, pero también es un buen tebeo de superhéroes, con capacidad para mostrarnos un Universo Marvel Alternativo que se saborea como si fuera el auténtico, quizás porque los personajes se comportan de manera natural y han evolucionado de la manera en que lo hubieran hecho de no ser víctimas de interferencias editoriales. En ese aspecto, Renueva tus votos es un verdadero festival para el lector veterano.

 

EL EMPODERAMIENTO DE MJ Nuestro momento feminista favorito

 

EL PUNTO DÉBIL Sí, el punto débil, porque Renueva tus votos ha conquistado nuestro corazón de tal manera que sólo le podemos encontrar un punto débil. Cuando se lanzó esta serie en Estados Unidos, fue un verdadero bombazo: el primer número se aupó a lo más alto de la lista de ventas. Sin embargo, enseguida se desinfló, para colocarse en unas cifras que la abocan a la cancelación, si no hay un cambio radical de las circunstancias. ¿Ese cambio podría ser Marvel Legacy? En el nuevo landscape de La Casa de las Ideas, esta colección dará un salto de nada menos que ocho años, para mostrarnos a una Annie ya adolescente y a unos Peter y Mary Jane por los que también habrá pasado el tiempo. Tendremos además un nuevo equipo creativo, el de Jody Houser y Nick Roche, que a día de hoy es un verdadero misterio. Mucho nos tenemos que lo más probable es que sea cuestión de tiempo que el hacha caiga sobre la cabecera, y sería una verdadera lástima, porque estamos ante el que quizás sea el título arácnido más divertido del momento. Ah, por cierto: en España, las ventas tampoco van bien. Es algo que, después de todos los lectores que han clamado por la vuelta al matrimonio, no acabamos de entender, porque este título no sólo les da eso que tanto querían: les da además un cómic excelente.

 

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 10 (diciembre de 2017)

LA SAGA DEL CLON: EL MONTAJE DEL DIRECTOR

EL ORIGEN DE LAS ESPECIES

La más polémica aventura de la dilatada trayectoria de Spiderman se publicó entre 1994 y 1996, a lo largo de unos doscientos tebeos. Sin embargo, para entender todas sus implicaciones, hay que retrotraerse hasta mucho tiempo atrás. En concreto, a los años setenta, y es ahí donde ha de empezar nuestra historia. Por aquel entonces, el Hombre Araña ya tenía a sus espaldas una larga trayectoria compuesta por diversas etapas. Estaban los años fundacionales, con Stan Lee y Steve Ditko a los guiones, en los que Peter Parker era un adolescente apocado que aprendía el oficio de superhéroe; y estaba la época dorada, con John Romita a los dibujos, durante la que la serie había añadido un importante componente romántico, gracias a la llegada de las dos chicas entre las que se dividía el corazón del protagonista, la carnal y excitante Mary Jane Watson frente a la dulce e inocente Gwen Stacy. Sería esta última la elegida por Peter Parker, pero también la que encontraría un destino fatal a manos del peor enemigo del héroe, en una aventura publicada en 1972 y escrita por Gerry Conway, un guionista de apenas diecinueve años que acababa de recibir la serie de las manos del mismísimo Stan Lee.

 

La muerte de la novia del héroe, lo que hoy en día ha llegado a convertirse casi en un tópico, era por aquel entonces un imposible. El impacto que causó en los lectores fue incomparable, hasta el punto de que muchos sintieron la pérdida como propia. La conmoción llegó a tal nivel que, dos años después, todavía eran muchos los que reclamaban el regreso de Gwen Stacy mediante cualquiera de los muchos trucos que se utilizan en los cómics de superhéroes para recuperar a los personajes populares. Sólo que Marvel en general, y Gerry Conway en particular, se negaban a ofrecerles eso. En su lugar, el escritor tejió una saga que puso a prueba la cordura de los aficionados arácnidos.

 

Un buen día, en la puerta de Peter Parker, apareció Gwen. ¡Estaba viva! Sólo que no era la Gwen de siempre, que, como muy pronto se comprobó, seguía muerta y enterrada. Esta otra Gwen era un clon creado por Miles Warren, un profesor que se había obsesionado con la joven y que, como no podía ser de otra forma, se había convertido en un villano deseoso de acabar con Spiderman, que respondía por el nombre del Chacal. En el climax de la aventura, Spiderman descubría que el de Gwen no era el único clon que el Chacal había concebido: también realizo un clon del propio Spiderman: el arma perfecta para acabar con el trepamuros. La saga se resolvería en Amazing Spider-Man #149 USA (1975. Spiderman: Los imprescindibles nº 7). En sus páginas, tanto el Chacal como el clon del lanzarredes encontraban la muerte, mientras que la doble de Gwen decidía buscar su propio camino, lejos de la sombra de su doble genético, y Peter entregaba al fin su corazón a Mary Jane, cumpliéndose así el verdadero objetivo de Conway a la hora de desarrollar este argumento.

 

 

EL REGRESO DEL CLON

Salvo por menciones ocasionales, y la aparición puntual del clon de Gwen en un Anual, no se volvió a profundizar en el asunto del clon durante los siguientes veinte años, Muchos guionistas preferían no tocar ese argumento. A principios de los ochenta, Roger Stern llegó a planificar una historia en la que el clon de Gwen había envejecido aceleradamente, para morir finalmente en la paz de un monasterio, pero decidió abandonar la trama antes siquiera de sentarse a escribirla. A lo largo de ese tiempo, Peter Parker contrajo finalmente matrimonio con Mary Jane, a la vez que el Hombre Araña alcanzaba nuevas cotas de popularidad, que llevaron a Marvel a multiplicar exponencialmente el número de sus series. A mediados de los años noventa, la sensación de que Spiderman ya no resultaba tan atractivo para los lectores se había hecho fuerte, y con ella, llegaría también la intención de buscar la manera de arreglar las cosas. Los autores y editores, con toda la buena intención del mundo, querían quitar lastre al héroe, hacerlo de nuevo divertido y romántico, devolverle su soltería, su espontaneidad y su infelicidad crónica.

 

En ese contexto, Terry Kavanagh, uno de los escritores de las diversas colecciones arácnidas, propuso en una reunión de trabajo celebrada en 1993 que trajeran de vuelta al clon: no al de Gwen, sino al del propio Spidey, un regreso que provocaría todo un cataclismo a todos los niveles. Conscientes de las posibilidades que dicho argumento ofrecía, toda la oficina arácnida decidió apoyarlo decididamente. Tom DeFalco, Director Editorial de Marvel en aquel entonces, no sólo daría luz verde a la saga, sino que se sentiría tan entusiasmado con ella que incluso decidiría sumarse a los autores de la misma.

 

Inicialmente, el arco argumental se desarrollaría a través de las cuatro colecciones que el lanzarredes protagonizaba. Dicho y hecho: en Web of Spider-Man #117 USA (1994. Spìderman vol. 2, nº 6 de Forum), el clon entraba en escena, bajo el nombre de Ben Reilly. Había logrado sobrevivir a los acontecimientos del Amazing Spider-Man #149 USA, llevaba cinco años “recorriendo América”, y tomaba la decisión de regresar al descubrir que tía May estaba grave. En los meses siguientes, Ben se alzó como la gran estrella de las series arácnidas: convertido en un nuevo superhéroe, la Araña Escarlata, luchó contra los peores enemigos del lanzarredes y se ganó la confianza de los aficionados, que veían en él a un Peter Parker que no había gozado de la buena suerte del que conocían, pero había sabido construirse a sí mismo y sobreponerse a sus desgracias. A su vez, el verdadero Peter era arrastrado por la oscuridad y la depresión, apareciendo cada vez más antipático ante los lectores.

 

 

El plan de guionistas y editores consistía en que la saga concluyera después de seis meses (unos veinticinco tebeos, teniendo en cuenta la gran cantidad de colecciones arácnidas)… Pero las cosas no salieron como tenían pensadas. Las ventas enseguida comenzaron a aumentar. Los autores se divertían con su trabajo como nunca habían hecho, y ese entusiasmo se transmitía en una gran historia-río plagada de sorpresas y conspiración, que dejaba siempre con el deseo de que llegara el próximo número. En la editorial también se entusiasmaron, a su manera. Amaban al clon, y lo querían presente tanto tiempo como fuera posible. Fue en ese punto donde empezaron los problemas. Ante la petición de retrasar la conclusión de la saga, se tuvo que improvisar, alterar decisiones ya tomadas, incorporar nuevos autores poco experimentados y estirar los argumentos deprisa y corriendo, con la consiguiente multiplicación de incoherencias y el bajón en la calidad de la saga, que fue perceptible después del Amazing Spider-Man #400 USA (1995. Spiderman vol. 2, nº 12), un emocionante episodio en el que se narraba la muerte de tía May y tras el que los guionistas se quedaron sin nada interesante que contar, pero muchas páginas que rellenar.

 

La puntilla llegó cuando se hizo necesario poner fin a “La saga de Ben Reilly”. En el ánimo del equipo creativo estaba que Peter se retirara a causa de su próxima paternidad y Ben tomara su lugar, aunque sólo de forma momentánea. Sin embargo, los convulsos tiempos que vivía Marvel influyeron en contra de la ejecución de esas intenciones. La dirección de la compañía cambió, y el nuevo director no tenía claro a qué carta jugar con Spiderman. Decidió, sin demasiados elementos de juicio, que Ben sustituyera a Peter de manera permanente, estableciendo incluso que el que había sido Peter durante veinte años era en realidad el clon, mientras que Ben se alzaba como el auténtico.

 

La respuesta de los aficionados fue rápida y unánime. No querían a Ben Reilly como Spiderman, ni mucho menos querían que el Peter Parker al que habían seguido durante dos décadas fuera calificado de impostor. La saga, cerrada en falso, todavía tendría que continuar durante unos meses más, hasta que, finalmente, en Peter Parker: Spider-Man #75 USA (1996. Nuevo Spiderman nº 12 de Forum), se llevó a cabo la corrección. El catalizador fue un inverosímil regreso de la muerte por parte de Norman Osborn, que se descubría como la mente maestra detrás de cuantas desgracias le habían ocurrido al Hombre Araña en los años anteriores. Peter volvía a vestir las telarañas, Ben Reilly moría heroicamente, a la vez que se aclaraba su condición de copia, y el embarazo de Mary Jane terminaba en tragedia: no habría bebé que cuidar y que obligara a dejar aparcado el uniforme arácnido. Y por si fuera poco, al cabo de unos meses, tía May también estaría de nuevo en danza.

 

 

En definitiva: Las cosas volverían a estar en su sitio, pese a que el daño padecido fue demasiado grande. Durante la etapa de Ben Reilly como Spiderman, las ventas descendieron de manera preocupante, en un contexto general ya de por sí átono. Muchos eran los aficionados que habían retirado su apoyo al nuevo Hombre Araña, furiosos por lo ocurrido. En la Casa de las Ideas decidieron que nunca más se volvería a hablar de clones ni a poner en duda que Peter Parker sea Spiderman. Y pese a todo, el icono tardaría todavía varios años más en recuperar el pulso, mientras que algunas de las consecuencias de lo ocurrido permanecerían activas, hasta el punto que Norman Osborn es, a día de hoy, una pieza fundamental del Universo Marvel.

 

EL MONTAJE DEL DIRECTOR

Tres lustros después de la publicación de “La saga de Ben Reilly” los ánimos se han calmado, en gran parte porque una gran cantidad de nuevos lectores siguen ahora las aventuras de Spiderman, y muchos de ellos se preguntan en qué consistió aquello tan polémico. Mark Millar, en una viñeta de su excepcional Marvel Knights: Spiderman (2004), fue el primero en el siglo XXI en atreverse a escribir, negro sobre blanco y con todas las letras, el nombre maldito: Ben Reilly. Las bromas, los chistes privados, las alusiones a los clones introducidas por lo bajini en los diálogos de Spiderman se fueron haciendo cada vez más ocasionales, sobre todo por parte de Brian Michael Bendis, en Nuevos Vengadores. Fue éste el guionista que se atrevió a ofrecer su propia versión de la “maldita” saga, en Ultimate Spiderman, y con resultados más que satisfactorios, prueba de que la idea no era mala por sí misma, y que su ejecución mejoraba en extremo cuando se dejaba a los autores hacer su trabajo.

Pero el detonante del proyecto que tienes en tus manos vino, curiosamente, a causa de las excelentes ventas logradas por el primer volumen recopilatorio de “La saga de Ben Reilly”, un tochazo de más de 400 páginas publicado por Marvel en Estados Unidos que apenas sería el primero de los muchos volúmenes necesarios el evento completo. Si había tanta gente dispuesta a hacerse con la más denostada aventura de Spiderman, quizás habría un puñado de lectores deseosos de conocer algo muy especial…

 

Y así es como llegamos a este volumen. Tom DeFalco fue el Director Editorial de Marvel que aprobó la elaboración de la historia, allá por 1994. Howard Mackie fue el guionista que tuvo que concluirla, dos años después. El dibujante Todd Nauck todavía no había entrado en la industria cuando todo esto ocurrió, pero ha dibujado a Spiderman durante algún tiempo, y su estilo recuerda en cierta forma a algunos de los autores de la aventura primigenia, como el ya olvidado Steven Butler, o el ahora inaccesible Mark Bagley. Entre todos ellos han compuesto un producto verdaderamente inusual, una “versión del director” de la saga original o, como prefiere definirlo DeFalco, “una oportunidad para dos viejos escritores de Spiderman para demostrar que todavía pueden lanzar algunas interesantes telarañas”.

 

 

¿Contiene este tomo “La saga de Ben Reilly” que le hubiera gustado escribir a los guionistas originales? Es probable que no. Para empezar, porque han pasado quince años, la memoria es débil y muchas notas de las reuniones de entonces se han perdido para siempre. Para continuar, porque faltan piezas fundamentales de aquel equipo, como J. M. DeMatteis, el guionista que mejor definiera a Ben Reilly, o Terry Kavanagh, el tipo que, pese a sus escasas habilidades como escritor, debe llevarse el mérito de haber tenido la idea original. Y para finalizar, porque aquellos elementos que configuraron los cómics que vieron la luz durante esos dos años han determinado mucho de lo que aquí se cuenta. Sorprende, por ejemplo, que DeFalco y Mackie recurran aquí a Norman Osborn, puesto que la única figura en la sombra que se les pasó por la cabeza en un principio fue la de Miles Warren, y la opción de resucitar a Norman no llegara hasta mucho tiempo después.

 

Por el contrario, estos seis números que condensan, redefinen y alteran aquel caudal infinito de tebeos sí se acerca, en espíritu, a lo que podía haber sido pero no fue “La saga de Ben Reilly”: una trascendental aventura de Spiderman con un principio, un nudo y un desenlace planificados con coherencia. Las cosas son como son, y no como nos hubieran gustado que fueran, pero hay que alabar este sorprendente experimento que se lee como un desquite por parte de sus autores: otra una manera de decirnos que las cosas se podrían haber hecho mucho mejor. Quién sabe si este proyecto será el germen que lleve, algún día, a reposicionar en el escenario a Ben Reilly. Tantos años después, con la perspectiva que da el paso del tiempo, va a ser verdad eso de que algunos le echamos de menos.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Spiderman: La saga del clon

DIBUJANTE AL MANDO

Ya lo adelantábamos el mes pasado y lo puedes comprobar en este número. Ryan Stegman se ha puesto delante del procesador de textos y es, a partir de este momento, guionista de la serie… ¡todavía con Conway al lado! ¿Qué cabe esperar del futuro? Francamente, no lo sabemos con certeza. Los dos siguientes números está anunciados por Marvel con guión de Conway, mientras que los dos siguientes llevan la firma de Stegman… lo que todavía no tenemos nada claro es si será como en este mismo episodio, con apoyo del mítico escritor, o volando libre, y tampoco sabemos si será algo definitivo o sólo circunstancial. Conway acaba de cumplir 65 años, edad en que algunos se jubilan, pero ha demostrado estar en una forma excelente, así que dudamos mucho que vaya a hacerlo. Por cierto, Stegman aparece como guionista, pero no como dibujante, salvo por las portadas. De esta manera, además de Juan Frigeri, que nos acompaña este mes, en sucesivas entregas veremos por aquí a Nathan Stockman (Spidey) y a Brian Level (Masacre, Inhumanos). Frigeri de momento nos ha molado bastante, así que no seremos nosotros los que nos quejemos, ya que la serie continúa manteniendo un excelente nivel. Artista argentino nacido en 1983, era conocido hasta ahora en el mercado estadounidense por una miniserie dedicada a Darth Maul, que publicó Dark Horse cuando tenía los derechos de La Guerra de las Galaxias, y por su participación en God Is Dead, la serie creada por Jonathan Hickman y Mike Costa para Avatar Press.

EL VENENO EN CASA Así empezó la última batalla…

MUERTE PARA UN SIMBIONTE …Y así terminó

 

EL DESTINO DE EDDIE BROCK

Sí, ya sabemos que en el Universo Marvel convencional, o en la Tierra Primordial Marvel, como la bautizó Jonathan Hickman tras las Guerras Secretas, Eddie Brock no sólo está a salvo, sino que se dispone a unirse de nuevo con cierto simbionte, para así dar lugar a una nueva serie de Veneno que ha sido todo un campanazo en Estados Unidos y que muy pronto te ofreceremos en España… pero hay que recordar que el Spidey casado y con hija vive en otro mundo, y allí las cosas fueron un poco diferentes. Conway y Stegman han tenido esto en cuenta a la hora de construir su historia. Para ello, se han apoyado en la miniserie original que tuviera el personaje, la que formaba parte de “Secret Wars” y que en España conformó El Asombroso Spiderman nº 110… ¡todavía disponible en tu librería favorita o en la Tienda Panini! Pues bien, en caso de que no la hayas leído, o en caso de que la hayas olvidado, te refrescamos la memoria, o te ponemos al tanto de lo que pasaba en las páginas del primer episodio: Veneno se presentaba en casa y tomaba como rehenes tanto a Mary Jane como a Annie, para iniciarse una encarnizada pelea con Peter, que finalizaba con la muerte de Eddie y del simbionte, atrapados en un incendio después de que nuestro trepamuros hubiera decidido que aquella era la única manera de proteger a su familia. La escena era bastante sorprendente, porque en ella Spiderman no asesinaba al villano de forma directa, pero sí provocaba las circunstancias que llevaban a su muerte, una decisión que, por mucha familia que hubiera por medio, parecía fuera de lo que cabía esperar del Hombre Araña. Del monólogo interior de este número, cabe inferir que Peter ha asimilado lo que hizo: que realmente asesinó a un hombre, aunque fuera un tipo tan peligroso como Eddie Brock. Y el caso es que, cuando ha ocurrido una situación tan extrema en la vida del trepamuros, siempre, siempre, siempre ha habido luego consecuencias negativas para él. Esta aventura trata precisamente acerca de eso. En cuanto a Liz Allan… uhm, el mes que viene tendremos que hablar sobre ella. Y también sobre Normie.

Spot On de El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 9

Y AHORA, VENENO

Hay que reconocer a Gerry Conway que le tiene tomada la medida al concepto de comercialidad. Estrena una serie con un concepto tan potente como el que tiene Renueva tus votos y ya sólo con eso tiene asegurado el éxito del primer arco argumental. ¿Y luego? ¡Bumba! La Patrulla-X de Jim Lee. Consecuencia: se mantiene el efecto positivo. ¿Y a continuación? ¡Bumba! El Veneno que le mola a todos los chavales de los años noventa: el de toda la vida, el de McFarlane. Y además tiene sentido argumental. ¿Qué más se puede pedir? ¿Te hemos contado que esta serie nos tiene alucinados y que no hacemos más que recomendársela a todo el mundo? ¡No dejes de hacerlo tú!

 

¿DÓNDE HABÍAMOS VISTO ESTO? Ah, sí: en la saga original del traje negro

 

LOS PROBLEMAS CON MARY JANE

Conseguir que la esposa de Peter Parker se hiciera con poderes arácnidos era algo que se podía hacer de muchas maneras. Todo se pega, menos la belleza, y estar tanto tiempo en contacto con Spiderman alguna consecuencia tenía que tener. Conway y Stegman tiraron por el camino fácil, que no era otro que mantener aquello que ya le había ofrecido la miniserie original de “Secret Wars”: la tecnología de Regente para drenar los poderes de otros superhumanos allí tenía un componente negativo, pero ellos podían darle uno positivo. ¿Y si en vez de tomar todas las habilidades del trepamuros, sirvieran sólo para tomar un poquito y así conferírselo a su santa esposa? Check. Pero claro, reducir los poderes de Peter podía poner en peligro a éste, lo que da pie a buscar soluciones alternativas… y de ahí pasamos al simbionte. Nos reconocerás que la justificación no sólo es buena, sino que además se ha hecho de manera muy orgánica con respecto a la trama de la cabecera. El único punto flaco, del que esperamos pronta explicación, está en el hecho de que a Mary Jane le aterraba Veneno: Peter incluso tuvo que volver al traje clásico a causa del trauma que le dejó a su esposa su primer encuentro con Eddie Brock. ¿Lo ha superado hasta el punto de vestirse de negro, aunque no sepa todavía de qué va la cosa? Por cierto, la trama recuerda en cierta manera a aquella vez, en los años ochenta, en que La Gata Negra compartía aventuras con Spidey, pero su falta de superpoderes hacía que se metieran en problemas. Como consecuencia de ello, Felicia buscó desesperadamente la ayuda de Kingpin… y bueno, si no sabes cómo acabó la cosa, te recomiendo que le eches un vistazo al Marvel Héroes. Peter Parker, El Espectacular Spiderman: punto de ruptura, cuyo título es más que ilustrativo.

¿A QUIÉN YA LE HABÍA PASADO ESTO? Ah, sí: a la pobre Felicia

 

NARRADORES

Así se definen a partir de este momento Conway y Stegman en los créditos de la colección. Es algo que nos viene heredado de la edición americana, así que con toda seguridad lo habrán pedido ellos mismos. Se trata de una manera de glosar a los autores que suele usarse en muy pocas ocasiones, y siempre en casos en que la compenetración del guionista y del dibujante es tan profunda que el primero suele hacer recomendaciones y comentarios sobre la labor del segundo y el segundo se mete hasta la cocina a la hora de elaborar la historia. Por ejemplo, era algo que solían hacer Stan Lee y John Romita, y también es muy frecuente con los trabajos de Tom DeFalco y Ron Frenz, en ambos casos equipos clásicos de la franquicia arácnida. Atención, porque la cosa no se va a quedar ahí. Desde Marvel, los siguientes números que se anuncian de Renueva tus votos están escritos y dibujados, en su totalidad, por Ryan Stegman, sin que haya rastro alguno de Conway. ¿Acaso se acerca su salida de la colección, o se trata solamente de una medida provisional, de cara a una aventura aislada en la que su colega pudiera desplegar a fondo las habilidades literarias? No lo sabemos todavía, pero a buen seguro que nos enteraremos y te lo contaremos.

Spot On Aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 8

LA MARCA DEL DESTINO

Sorprende que la vida de uno de los personajes Marvel que más se prestan al humor esté tan salpicada por la tragedia. Es uno de los elementos que articulan la grandeza y complejidad de Spiderman, cuya existencia, desde su nacimiento, va de la mano, y encuentra sentido, en la muerte de un ser querido. El tío Ben fue asesinado por la inacción del imprudente Peter Parker, que pudo haber detenido al ladrón que luego perpetraría el crimen, pero no lo hizo. Lección moral, casualidad aparentemente simple, pero que encierra la fatalidad del destino: un destino al que el Hombre Araña, a partir de entonces, nunca ha conseguido escapar.

De manera periódica, la parca volvería a cebarse con diversos integrantes del elenco de personajes que aparecían en las aventuras de Spiderman, siempre envueltos tanto en las andanzas del trepamuros como en las de su alter ego. En Amazing Spider-Man #10 (1964), Bennet Brant, el hermano de Betty, la entonces novia del joven héroe, moría en el marco de una batalla entre el trepamuros y los delincuentes con quienes Bennet tenía cuentas por saldar. La ocasión se repetiría unos pocos años más tarde, con Frederick Foswell, periodista del Daily Bugle y criminal arrepentido, que fallecía en un fuego abierto contra Spidey por los subalternos de Kingpin, el Rey del Crimen de Nueva York (Amazing Spider-Man #52. 1967).

 

Pero las aventuras del lanzarredes están presididas por el contrapeso y el equilibrio de elementos. Las muchas meteduras de pata del protagonista, la mala suerte que le persigue allá donde se dirige, los conflictos, en definitiva, que inundan su vida privada al chocar con su vida de superhéroe, se contrarrestan gracias a otras circunstancias de cariz positivo y enriquecedor. El Peter Parker al que las chicas rechazaban en su adolescencia encuentra, llegada la edad adulta, al gran amor de su vida, una belleza cargada de dulzura y comprensión llamada Gwen Stacy. A su vez, el Peter Parker que había perdido a una figura paterna con la muerte de tío Ben haya un cierto equivalente en el veterano capitán de policía George Stacy, padre de Gwen y el único dentro de los adultos que aparecen en la serie que confía en la condición heroica de Spiderman.

 

Aunque Gwen ya había aparecido en la recta final de la etapa dibujada por Steve Ditko, el creador gráfico del personaje, sería tras su sustitución por John Romita cuando ella adquiriría un papel preponderante, momento en que su progenitor también se sumaría a los secundarios. De una época dominada por lo extraño y por una alegoría del aislamiento del adolescente, las aventuras de Spiderman pasarían a convertirse en una suerte de comedia romántica, en la que el peso recaía sobre las posibilidades amorosas que se presentaban ante un protagonista que debía elegir entre la ardiente y dispuesta Mary Jane, estupenda vecinita de al lado con la que cualquier mortal le hubiera gustado acostarse, y la encantadora y angelical Gwen, la novia que todos los jóvenes que leían las aventuras del lanzarredes hubieran querido tener, y por la que finalmente acabaría decidiéndose Peter.

 

¿Llegaba entonces la plenitud para el atormentado superhéroe? No, nunca llega, porque toda serie necesita de conflictos para seguir adelante, y la de Spiderman los concentra en cuanto sucede alrededor del hombre bajo la máscara. El noviazgo con Gwen estaría impregnado de ellos: de escapadas de Peter en momentos de peligro en que debía dar paso a Spiderman, pero que le dejaban como un cobarde ante su amada; de circunstancias comprometidas para las que no podía dar ninguna explicación sin revelar su identidad secreta. Y mientras tanto, ahí estaba el capitán Stacy, ya retirado, demasiado inteligente para estarse quieto, que llenaba su tiempo libre con deducciones acerca de quién era Spiderman y por qué se comportaba como lo hacía. Stacy era, junto con Robbie Robertson, el amable redactor jefe del Daily Bugle, un hombre bueno en un mundo lleno de oportunistas en quien no se puede confiar. Era un héroe esperando a mostrarse como tal, y esa oportunidad le llegaría, en la primera de las aventuras recogidas en este volumen, aquella que, una vez más, y con mayor intensidad que nunca antes, tiñó de negro la trayectoria de Spiderman.

 

La vida sigue en ausencia de los que no están, y los lazos establecidos entre los que han de continuar adelante se hacen más fuertes, si cabe. Fue lo que ocurrió entre Peter y Gwen, cuya relación se volvía más seria, más estable, más abocada a donde acababan todas las relaciones en una época en la que no había, al menos no en los cómics, alternativas. Ella se había convertido en la novia eterna del héroe, y de ahí al matrimonio sólo había un paso. Pero tal alteración en el escenario del Hombre Araña hubiera certificado, en cierta forma, su final. Sus aventuras tratan, en cierta forma, de un chaval al que el destino ha señalado con el dedo, que no puede llevar el tipo de vida que llevaría cualquier otra persona, porque cualquier intento de hacerlo siempre choca con la responsabilidad que supone ser Spiderman.

 

Stan Lee había cumplido las cien entregas publicadas como guionista del trepamuros, para ceder el testigo a un joven llamado Gerry Conway, que con apenas diecinueve años conectaba con el personaje mejor todavía de lo que lo hubiera hecho su creador. Conway comprendió que Peter Parker estaba en la encrucijada. Podría casarse con Gwen Stacy, pero tal opción le empujaba a un callejón sin salida. Había otra opción, a la que nadie se atrevía, pero que había sido propuesta por John Romita, que ya no dibujaba las aventuras arácnidas, ahora en manos del virtuoso Gil Kane, pero que seguía presente en la toma de decisiones, desde el cargo de Director Artístico de Marvel.

 

Y entonces, dieron un paso hacia delante, y decidieron romper las reglas del juego. La decisión fue tomada, a iniciativa de Romita, con la aquiescencia de Roy Thomas, segundo al mando de la editorial, y la aceptación de Stan Lee, al que se le presentó la idea con suficiente convicción. Conway y Kane serían los responsables de llevarla a cabo, en Amazing Spider-Man #122 y 123 (1973), y consiguieron producir un relato irrepetible, que señaló el fin de una época y marcó para siempre a cuantos la leyeron. Porque el héroe siempre está ahí para rescatar a su novia. Porque Superman nunca deja caer a Lois Lane… Pero Superman no es un personaje Marvel, y Marvel es el lugar donde ocurren las cosas que no suceden en ninguna otra parte.

 

Los ecos de aquella historia todavía resuenan en la actualidad, y muchos elementos se han venido a sumar a los hechos narrados entonces. También a los que supusieron la despedida del Capitán Stacy. De todos ellos destaca, en especial, una miniserie acometida por el guionista y dibujante Lee Weeks en el año 2000, en la que se profundizaba en las consecuencias de lo ocurrido, completando el relato, aumentando aún más si cabe el insondable pozo de oscuridad.

 

Ambos relatos originales, así como Muerte y destino, la mencionada historia posterior, componen este volumen de Marvel Héroes. Son las aventuras que terminaron de definir al Hombre Araña, aquellas sobre las que siempre se vuelve, porque, después de ellas, nada puede ser más demoledor ni terrible. Son también las historias que cerraron las ventanas de la inocencia y abrieron la puerta de la oscuridad en el cómic de superhéroes. Nada volvió a ser igual. Ni para Spiderman, ni para el mundo de las viñetas, pero tampoco sus seguidores.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Héroes. Spiderman: La muerte de los Stacy

El Asombroso Spider-Man 108

El Asombroso Spiderman 108

Guión: Gerry Conway, Tom DeFalco Robbie Thompson y Jason Latour

Dibujo: Carlo Barberi, Stan Goldberg, Stacey Lee y Robbi Rodriguez

Tinta: Juan Vlasco y Scott Hanna

Color: Israel Silva, Paul Mounts, Ian Herring y Rico Renzi

Contiene: The Amazing Spider-Man vol.3 19.1 y 20.1, Marvel 75th Anniversary Celebration one-shot, Silk 3 y Spider-Gwen 4 y 5 USA

Formato: Comic-book, 17×26, lomo, 120 páginas

Precio: 6,95 €

Sinopsis: «Con la conclusión de “Espiral”. La ola de crímenes que asuela Nueva York continúa imparable, mientras que Spiderman se ha visto atrapado entre un grupo de supercriminales y su aliada, El Espectro! Y además, continúan las aventuras de Seda y Spider-Gwen y el mítico Tom DeFalco vuelve a casa para una pequeña gran historia del trepamuros».

Tiempo de finales en el tomo de este mes, el de la Espiral y la guerra de bandas de Gerry Conway por un lado y el de la primera miniserie serie de Spider-Gwen por otro. Además, el tomo cuenta con una pequeña historia especial, a cargo ni más ni menos que de Tom DeFalco. Con todo ésto ¿que podría salir mal?… Leer más

El Asombroso Spider-Man 107

El Asombroso Spiderman 107

Guión: Gerry Conway, Robbie Thompson y Jason Latour

Dibujo: Carlo Barberi, Stacey Lee, Annapaola Martello y Robbie Rodriguez

Color: Israel Silva, Ian Herringy y Rico Renzi

Contiene: The Amazing Spider-Man vol.3 17.1 y 18.1, Silk 3 y 4 y Spider-Gwen 3 USA

Formato: Comic-book, 17×26, lomo, 120 páginas

Precio: 6,95 €

SinopsisCon las partes dos y tres de “Espiral”, la aventura que supone el regreso a casa de Gerry Conway. La mecha se ha encendido en el mundo criminal de Nueva York, mientras Spidey y El Espectro tratan de contener las llamas. Pero, ¿qué ocurre cuando Cabeza de Martillo entra en combate? Y además, siguen las aventuras de Seda y Spider-Gwen.

Continúa un mes más Espiral, el regreso de Gerry Conway a la franquicia arácnida y las aventuras de Seda y Spider-Gwen que están sirviendo de complemento al tomo últimamente. ¿Mantendrán el listón respecto al mes pasado?

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El Asombroso Spider-Man #106

El Asombroso Spiderman 106

Guión: Sean Ruan, Cale Atkinson, Jai Nitz, Gerry Conway, Robbie Thompson y Jason Latour.

Dibujo: Brandon Peterson, Cale Atkinson, Ron Salas, Carlo Barberi, Stacey Lee y Robbi Rodriguez

Contiene: The Amazing Spider-Man vol.3 Annual 1,The Amazing Spider-Man vol.3 16.1, Silk 2 y Spider-Gwen 2 USA

Formato: Comic-book, 17×26, lomo, 104 páginas

Precio: 5,95 €

SinopsisCon el comienzo de “Espiral”, la saga en la que el legendario Gerry Conway, el hombre que mató a Gwen Stacy, regresa a la Franquicia arácnida. El crimen organizado ha estado en tensión desde que Kingpin consiguió hacerse con Tierra de Sombras. Ahora la guerra está a punto de estallar y Spidey tendrá que hacer algo al respecto, pero no es el único… Ha llegado el momento de que regrese la Capitana Watanabe. ¡Es la hora de El Espectro!

Una vez terminado «Universo Spider-Man», nos encontramos con un tomo de contenido realmente heterogéneo, y no solo por las colecciones de Seda y Spider-Gwen que se acoplaron al tomo en el número anterior. Por si fuera poco, esta vez dicho tomo no incluye ningún número del Amazing Spider-Man de Dan Slott. ¿Que es lo que incluye el tomo entonces? Y lo más importante ¿valdrá la pena?

 

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Carta para Norman Osborn

Norman, no te van a gustar estas palabras, pero te escribo porque quiero saber.  Quiero saber ¿por qué? ¿Por qué has convertido tu vida en un torbellino de locura? ¿por qué has convertido la vida de los demás en un desierto de pena y soledad ? Como todos,  te tengo miedo, pero eso no me impide enviarte esta carta…

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Gerry Conway se alegra de haber matado a Gwen antes de la época de Twitter

Lo ha dicho el guionista de una de las más importantes historias de Spider-Man jamás contadas, al hilo de las amenazas que ha recibido Dan Slott por parte de algunos salvajes. Dice Conway: "Me siento agradecido de que tirásemos a Gwen por ese puente antes de Twitter". Y por si hubiera dudas, a continuación enlaza la noticia de las amenazas en Bleeding Cool.

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El mismo Rich Johnson comenta que ése es el mejor tweet del 2012!