UNIVERSO VENENO: EL NOMBRE QUE ENVENENA NUESTROS SUEÑOS

En el principio, Spiderman era algo único. ¿Un adolescente superhéroe, preocupado por problemas económicos y sentimentales, que solía ser derrotado muy a menudo? No se le había ocurrido a nadie, hasta que llegaron Stan Lee y Steve Ditko. Y a la gente le apasionó. Tanto, que no tardaron en surgir versiones del concepto, ya fuera libres o literales. Se dice que el fracaso es huérfano, pero que el éxito tiene muchos padres, pero lo cierto es que, en el mundo del cómic, lo que el éxito suele tener es muchos hijos. O, lo que es lo mismo, muchos personajes derivados. El Hombre Araña cuenta con tantos que, en 2015, en Marvel montaron “Universo Spiderman”, una saga en la que aparecían todos ellos… ¡y salieron más de cuarenta, sólo con los personajes protagonistas y sin tener en cuenta todos los que estaban de fondo!

Hubo un tiempo en que Veneno también era único. Los que estábamos allí podemos dar testimonio de ello. La década de los ochenta agonizaba y en el horizonte imaginábamos algo diferente en los cómics. Spiderman se acababa de casar con Mary Jane y había un nuevo dibujante en Amazing, Todd McFarlane, que nos dejó clavados al asiento nada más contemplábamos sus páginas. Hacía un Spidey alucinante, retorcido y muy detallista, pero no era lo único: rompía las viñetas, buscaba perspectivas que te dejaban con la boca abierta, dedicaba páginas enteras a enseñar al trepamuros saltando por los tejados de Nueva York, y además su Mary Jane estaba tremenda, lo cual tiene su importancia cuando apenas sumas catorce años y te dicen que lees demasiados tebeos.

 

Y entonces… llegó el villano que anunciaba esa ansiada modernidad. Llegó Veneno. Era el malo de The Amazing Spider-Man #300 USA (1988), uno que no habíamos visto antes, lo cual ya era de por sí bastante llamativo. Un número tan redondo de la principal serie arácnida hubiera merecido de un Doctor Octopus, de un Duende (El Duende Verde estaba muerto en aquel tiempo y era una época en que en Marvel todavía se tomaban la muerte casi en serio), quizás de un Lagarto, de un Buitre o incluso de un Camaleón, por aquello de tratarse de un número conmemorativo y que El Camaleón fuera el primer villano al que hiciera frente el trepamuros, pero… ¿alguien nuevo?

 

Sólo que Veneno no era del todo nuevo. Su traje ya lo conocíamos. Era el simbionte alienígena que se trajera Spidey de las Secret Wars, y que ahora se había asociado con una mala bestia hipermusculada con buenos motivos para odiar al trepamuros, ya que le había desacreditado al desenmascarar al Comepecados. ¿Sabes? Habíamos leído todas esas historias de las que partía el personaje de Veneno, pero sin embargo seguimos viéndolo como algo distinto. ¿Por qué? Pues porque nunca antes se habían combinado tantas circunstancias inéditas a la hora de presentar una amenaza para Spidey. Apunta: sabía quién se encontraba bajo la máscara del trepamuros, recordaba a él y disponía de la mayoría de sus poderes, pero era mucho más corpulento, y paseaba la actitud de un auténtico hijo de perra. Octopus tenía sus planes de dominación, El Buitre robaba bancos y El Lagarto quería repoblar la Tierra con lagartitos, pero Veneno… sólo quería aplastar a esa maldita araña, y entonces sería feliz. ¿Hay algo que dé más miedo?

 

No, no había nada comparable a Veneno, sólo detalles que habíamos visto aquí y allá, en otros personajes. El simbionte con unas gotitas del propio Spidey, un puñadito de Juggernaut, un poco de Hulk… Nos atrapó desde aquel Amazing 300 USA, y atrapó a tantos aficionados que, a partir de ese momento, sus apariciones eran las más celebradas de todas. Sólo que más pronto que tarde… se empezaron a hacer repetitivas. Cada regreso del personaje seguía el mismo esquema, y a Michelinie y Todd McFarlane primero y Erik Larsen después se les agotaron las maneras de sacar a Veneno y que pareciera algo distinto a la anterior ocasión. Para entonces, el personaje era tan popular que en Marvel decidieron darle miniseries, en las que estaba un poco descafeinado, porque ya no le dejaban ser tan hijo de perra como en sus batallas contra el trepamuros.

 

¿Sabes lo que hicieron en ese momento? Se sacaron a “otro” Veneno de la manga, uno todavía más bestia, asesino y brutal que Eddie Brock. Se llamaba Matanza, estaba inspirado por el Anibal Lecter de El silencio de los corderos y volvió a flipar a la peña. Hasta hicieron una macroaventura con él, y después un videojuego. Pero Matanza no era suficiente, así que detrás llegó todo un planeta de simbiontes, y más tarde Toxina, y más tarde el simbionte estuvo sin huésped y más tarde empezó a pasar de mano en mano. En algún momento u otro, estuvo ligado a Angelo Fortunato, Mac Gargan, Flash Thompson y Lee Price, antes de regresar con Eddie Brock.

 

Treinta años después del nacimiento de Veneno la obviedad salta a la vista: nos hemos hecho viejos. Pero el Protector Letal está en plena forma. Marvel ha reivindicado la vigencia y la fortaleza del personaje de la mejor manera que podía haber hecho, devolviéndonos al Veneno original que tan buenos momentos nos diera tres décadas en el pasado, y que todavía hoy en día nos recuerda ese escalofrío que tuvimos la primera vez que lo contemplamos con nuestros ojos. ¿Sabes qué? La memoria también hace que el tedio progresivo posterior sea un recuerdo vago. Nos quedamos con la parte buena y menospreciamos la mala. Queremos volver a disfrutar de Eddie como Veneno. No hay otro como él.

 

Esta aventura, con la que se celebran esos treinta años en los que vivimos cubiertos por la brea negrísima de Veneno, nos recuerda la exclusividad de Eddie Brock de una manera un tanto paradójica: mostrando lo que ocurre cuando éste viaja a un mundo donde se han reunido un montón de Venenos para luchar contra una amenaza común. Ahí están, claro, todos esos Venenos que hemos conocido a lo largo de este tiempo, pero también otros que nunca antes se habían presentado. Y es entre sus iguales donde Eddie se alza como el primero y mejor de todos. Nos recuerda por qué nos quedamos con él antes que con cualquier otra versión, por más que Gargan fuera un serial killer de pesadilla, o por más que empatizáramos con Flash Thompson, o por más que nos cause tanto desasosiego un Peter Parker que nunca logró desembarazarse del simbionte. Ay, Eddie es como el primer amor, y aunque podamos tener una cita como ésta, en la que quedamos con todas las otras chicas con la que alguna vez estuvimos, el primer amor envenena nuestros sueños más que ningún otro.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Universo Veneno

EL PRÓLOGO DE UNIVERSO VENENO: UN SIMBIONTE COMBINA CON TODO

Las digresiones en el Universo Marvel no suelen durar mucho tiempo. Sabemos que Steve Rogers siempre volverá a ser el Capitán América, que Los 4 Fantásticos son los inquilinos naturales del Edificio Baxter, que Daredevil patrulla las calles de La Cocina del Infierno o que Lobezno es el mejor en lo que hace. Puede que durante una temporada esas circunstancias cambien, a favor de situaciones nunca antes vistas, que sirvan para alentar el interés de los lectores y animar el escenario, pero en La Casa de las Ideas rigen las leyes de la química por las que los elementos tienden recuperar su estructura natural, por mucho que se vean alterados durante un espacio acotado de tiempo.

 

¿Cuál es el estado natural de cada uno de los iconos que conforman el Universo Marvel? El que esté aceptado por la inmensa mayoría de público. No se puede luchar contra eso, así que no debería sorprenderte que Peter Parker vuelva a estar sin blanca, después de una temporada al frente de una multinacional tecnológica, que Tony Stark se prepara para volver a calzarse su armadura o que los mutantes vuelvan a ser perseguidos y odiados por el mundo al que prometieron proteger. Mientras tanto, todos ellos han pasado por momentos interesantes en sus vidas, como esa vez que hiciste aquello tan loco… que no podía durar demasiado.

 

El caso de Veneno no es diferente al de los demás. Porque nos dicen Veneno y nos viene, como un resorte, la imagen arquetípica que construyeran David Michelinie y Todd McFarlane para aliñar el The Amazing Spider-Man #300 USA (1988. Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo). El impacto que tuvo el personaje en aquel momento fue tan enorme que los fans siempre desean recuperar el escalofrío que supuso darse de bruces con aquel enemigo imponente y aterrador. Por eso, y pese a que Veneno sea en su planteamiento una creación muy limitada, con una enorme descompensación entre lo carismático de la imagen y la simpleza de Eddie Brock, todo fanboy quiere recuperar aquella electrizante primera impresión que sintió al leer su debut. Los guionistas han intentado evolucionar sobre el punto de partida, y ahí están ante un concepto muy sencillo de alterar: basta que el simbionte alienígena pase a otras manos para encontrarnos a un Veneno diferente. Es así como hemos tenido desde versiones extremas del original, como es el Veneno que encarnara Mac Gargan, hasta interpretaciones benévolas, como fue la del Agente Veneno, pero una vez que el público lo ha probado todo, Marvel acaba volviendo a la casilla de salida: al Protector Letal.

 

En el trigésimo aniversario del nacimiento de Veneno, y después de tantas variaciones como las que hemos conocido en lo que va de siglo, en el Bullpen han pulsado ya la tecla que conduce a los fundamentos. Ahora hay una nueva colección abierta con intenciones de evocar al Veneno de los tiempos de Michelinie y McFarlane, al tiempo que se preparan diversos encuentros con populares superhéroes. Toda esa efervescencia tiene lugar en el año en que se estrenará la primera película del personaje, un hito con el que ojalá se olvide el mal sabor de boca que dejó su encarnación en Spider-Man 3. Ante la cercanía del blockbuster, Marvel Comics ha propiciado un conjunto de celebraciones, y “Universo Veneno” representa la siguiente de ellas.

 

Esta saga, como ya se avanza en el título, busca representar para el Protector Letal lo mismo que significara “Universo Spiderman” para el trepamuros: una gran aventura con la que volver a colocar el foco sobre el personaje. El entusiasmo del editor Devin Lewis llega al punto de calificarla como “¡La aventura de Veneno más grande de todos los tiempos!”, y a establecer una curiosa analogía: “Si ‘Universo Spiderman’ era el Salvad al soldado Ryan de Spidey, ‘Universo Veneno’ será La jungla de cristal de Veneno”. Como en la saga arácnida previa, este microevento juega a la ópera coral y a poner sobre el papel las que bien podrían ser las ocurrencias delirantes de un apasionado fanboy. Después de todo, “Universo Spiderman” ya representaba el sueño de infancia de un true believer de pura cepa llamado Dan Slott. Allí el tema recurrente era el de las versiones del Hombre Araña y aquí la diversidad de individuos a los que se puede ver ligado el simbionte alienígena. En el fondo, el concepto es el mismo: montar una fiesta alrededor de un montón de variantes del mismo personaje famoso.

 

Como es evidente, el destino del Veneno original es el de encontrarse en el camino de ese infinito número de contrapartidas y que todos se unan para hacer frente a un enemigo común. Los Herederos ya no están disponibles, pero en su lugar tenemos a una nueva y misteriosa especie cuya ferocidad haría palidecer al clan de Morlum. Como ocurriera en “Universo Spiderman”, el prólogo de la aventura consiste en un puñado de especiales en los que se nos presenta a algunas de las más representativas encarnaciones. Como ya avanzábamos al comienzo de este artículo, la filosofía de la historia viene a decirnos que los simbiontes son la mejor prenda con la que vestir, porque todo el mundo consigue que le combinen bien, aunque los responsables de “Universo Veneno” han elegido fundamentalmente a personajes caracterizados por su amor por la violencia. Lobezna, Masacre-Gwen, el Piloto Fantasma, El Viejo Logan, Masacre… Los distintos especiales se lo reparten entre autores consagrados, tan interesantes como Matthew Rosenberg, Roland Boschi o Simon Spurrier, y algunos de los que no teníamos noticia hasta este proyecto. Todos ellos nos ayudan a calentar motores para el espectáculo que nos aguarda en la saga propiamente dicha. Ey, ¿te has fijado en ese pringue negro que ha empezado a salir por todas partes? No, no son hilillos de plastilina.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Universo Veneno. Prólogo

VENENO 1: EL AÑO DE VENENO

Veneno vive un momento especialmente dulce, que nos ha llevado a atrevernos con este lanzamiento en grapa. ¿Los motivos? Esta nueva serie se ha posicionado entre los mayores éxitos de la temporada en Estados Unidos, sirviendo de avanzadilla a Marvel Legacy, el landscape en el que entra La Casa de las Ideas en España este mismo mes. A finales de 2018 se estrenará la película del personaje, razón por la que dentro de los cómics dispondrá de eventos, crossovers y gran número de apariciones en otros cómics. ¡Es el mejor momento para que también tenga una cita con los lectores españoles cada treinta días! ¡Deja que te comentemos a continuación todos los detalles!

 

 

CADA MES EN TU LIBRERÍA Una confesión, antes que nada: Veneno llega con un cierto retraso y descoordinación con respecto al resto de series que se publican en grapa en nuestro país. El proyecto ha desbordado todas nuestras expectativas, de manera que inicialmente no pensábamos recurrir a este formato, reservado para los lanzamientos core, lo que nos ha llevado a iniciar un poco más tarde de lo que hubiera sido deseable. En consecuencia, y al menos durante el presente año, todas las entregas de la cabecera serán dobles. A partir de aquí, nos vamos a encontrar con varios hitos a tener en cuenta. El primer arco argumental viene a ser una especie de prólogo, por lo que hasta nuestro tercer número no se habrá completado el planteamiento inicial del guionista Mike Costa. Mientras tanto, estamos sumergidos en un proceso que conducirá a ese auténtico punto de partida, sobre el que preferimos no darte más detalles para no chafarte la sorpresa. En Veneno nº 4, la serie americana asume la numeración histórica, para situarse en Venom #150 USA, y en Veneno nº 7 habremos llegado ya a Venom #155 USA, con el que la serie ingresa en Marvel Legacy. De cara a apuntalar todavía más la solidez de la cabecera, irrumpirá como dibujante habitual Mark Bagley. Éste fue el artista que plasmó al personaje en su época de esplendor y se encargara del inicio de su primera miniserie. Más allá de ese punto, las entregas dobles nos permitirán dejarlo todo listo para que, este agosto, nuestro Veneno nº 8 continúe en El Asombroso Spiderman nºs 142 y 143, donde publicaremos de manera íntegra el cruce con esta serie, para ya en septiembre seguir adelante con el camino posterior.

 

EL MÁS DURO DE TODOS

Bagley y Veneno, apuesta ganadora

 

EN PARALELO Prometíamos eventos y tendremos eventos. “Universo Veneno”, la saga que viene a ser un reflejo distorsionado de lo que significó “Universo Spiderman”, se publicará en formato 100 % Marvel de tapa blanda. Nos hubiera gustado incluirla también en esta serie, pero eso hubiera imposibilitado alinearla cronológicamente de manera correcta. El prólogo llegará en febrero, mientras que la historia propiamente dicha la ofreceremos en abril, con Cullen Bunn e Ibán Coello como equipo creativo. “Universo Veneno” tendrá además derivadas, que se traducirán en otro cruce más, en este caso con Patrulla-X Azul. Por último, recuperamos el debut de nuestro villano, en Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo, con lanzamiento programado para julio.

 

SE ABRE LA VEDA DEL SIMBIONTE

La premisa de “Universo Veneno”

 

 

Spot On originalmente publicado en Veneno 1