Sucinto y vívido relato del acontecer matinal sabatino dedicado a su amistoso vecino Spiderman en un comiquero salón madrileño

la mesa salonera

Seré breve…

La mesa dedicada a Spideman en Expocómic estuvo un poco divertida gracias al moderador, que se lo curró mucho y puso el toque simpático entre los participantes, que no hacían más que pisarse el turno y hablar de cosas de las que no estaba permitido hablar. Como el libro de Francesc Martínez, cosas que no se han publicado aquí como One More Day y similares. Los que traían algo preparado (como Julián), no lo dijeron. Los que traían algo escrito (como Francesc; su libro, digo) se aturullaron por la hora y la emoción. Los que venían de más lejos, como Agustín, se trajeron un constipado espectacular que apenas les dejaba respirar. Los que son tímidos de natural, como Eduardo de Salazar, pues siguieron siéndolo. El único que hablaba más era Lorenzo Díaz.

Eso sí, suerte que había moderador, que no se quitaba el micro de la boca, no dejaba de preguntar y de sacar temas interesantes, pese a lo cual nadie entraba al trapo y tuvo que cerrar la charla antes de hora porque no había manera de que los miembros de la mesa respetaran sus turnos, ya que no hacían más que hablar sin el micro sin darse cuenta que el público asistente (12 personas al comienzo de la mesa, como se aprecia en la imagen) no les escuchaba…

Por cierto, el moderador era yo. Ejem.

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