Spider-Man 2, el videojuego

Por Pau González
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Casi desde que tengo uso de memoria, siempre me han gustado Spider-Man y los videojuegos. Por separado. Y es que recuerdo algunos juegos para Super Nintendo y Game Boy que asustaban. Pero en un momento dado, durante el año 2000, llegó a mis manos el juego que hicieron para Playstation sobre el arácnido (Spider-Man, sin más) los chicos de Neversoft (los de Tony Hawk). Aquél juego era una maravilla: adictivo, largo, completito y con muchísimos guiños y extras para el comicfilo. Neversoft dejó una excelente franquicia en las manos de otros desarrolladores, Vicarious Visions, que publicaron Spider-Man 2: Enter Electro, un juego que sencillamente cambiaba personajes y escenarios para vendernos un producto que ni siquiera igualaba al primero a pesar del calco. Con la película, Activision, dueños de la franquicia, decidieron adaptar la saga al film y se lo encargaron a Treyarch. Estos chicos hicieron un buen juego con Spider-Man: The Movie, pero que seguía siendo una copia de aquella idea de Neversoft con un lavado de cara. Pero las cosas cambian. Este 2004, con el estreno del nuevo film, los chicos de Treyarch lanzan Spider-Man 2 para videoconsolas (no confundir con el de PC, totalmente distinto, ya hablaré de él otro día). Y yo, que sufro el síndrome del coleccionista, lo compro.


Llego a casa, quito el celofán, meto el DVD en mi Playstation 2 y me dispongo a jugar al mismo Spider-Man: The Movie con lavado de cara. Y ya empiezo a sorprenderme. Tras una breve carga (la única que hay en todo el juego), no hay menú, empiezas tu solito en la ciudad. Ni cargar, ni nueva partida, ni opciones, a saco, a empezar el juego. Empiezo el tutorial. Doblado al castellano, bien. Los gráficos son sencillos, bueno. Y poco a poco, la sorpresa crece hasta un punto insospechable.
No exagero cuando afirmo rotundamente que Spider-Man 2 es a la saga Spider-Man lo que fue en su época Final Fantasy VII a la saga Final Fantasy. Es una revolución. Mi primera crítica cuando un amigo me pide mi opinión: ¿Te imaginas un GTA en el que seas Spidey? Pues eso es. Spider-Man 2 es un juego en el que, ante todo, uno está más cerca que nunca de sentirse como nuestro amistoso amigo y vecino. Puedes recorrer toda, absolutamente toda la isla de Manhattan si te apetece (y Liberty Island, y Ellis Island y Roosevelt Island). No tienes que cumplir objetivos y punto, si quieres, puedes estar horas y horas sin cumplir los objetivos. Además, no hay ni una sola carga en el juego mas que una breve al inicio, lo que hace emocionante el balancearse a toda velocidad por toda la ciudad sin pausa alguna. ¿Buscas el Daily Bugle? Ahí está. ¿El Empire State? También, y subirse a lo alto para lanzarse en picado resulta de lo más emocionante (aunque si no lanzas tu red a tiempo… au revoir Spidey). ¿La señora Libertad? Pues, al igual que en el cómic, engánchate a un helicóptero con tu red y llegarás a ella. ¿Central Park? Pues sí, y cuando intentes pasar por encima sabrás por qué a Spidey le gusta engancharse a edificios y no a los árboles, y es que en este juego la red no se engancha en el cielo: si no hay edificios cerca… buena leche te vas a llevar. Incluso tienes la Zona Cero con los haces de luz conmemorativos (solo de noche) que ponen los once de septiembre en la ciudad auténtica. Quizás solo añoro visitar dos sitios: la casa de Tía May y el puente de Brooklyn (snap), aunque tenemos el de Queensboro. Además, se nota que los desarrolladores se han empollado la Enciclopedia Spider-Man, ya que las localizaciones ficticias coinciden con las del mapa de la guía en un 90 %.
Vale. ¿Solo mola porque me paseo por Manhattan? Pues no. Mientras te paseas, oirás gritos. Sí, gritos de ayuda. Y tú decides si les ayudas o no. ¿Quieres ser el samaritano Spidey o el pasota arácnido? Tú decides. Te pedirán que salves a los del barco que se hunde, que ayudes en aquel tiroteo, que salves a aquel tipo que se cae, que lleves al obrero herido al hospital, que detengas la persecución de coches, que le des a aquel niño el globo que se le ha escapado (!!!). Puedes bajar al suelo en cualquier momento y ayudar a ese ciudadano, o seguir balanceándote entre los rascacielos a toda velocidad. Y si bajas, chulea a los maleantes comunes: tendrás un sentido arácnido que combina de forma mágica el del cómic y el del film. Te saldrán rayos de la cabeza cuando estén a punto de azotarte, y podrás moverte a cámara lenta cuando tus habilidades te lo permitan. Y, gran detalle, podrás llegar a colgarles de los semáforos y hacer de ellos un saco de boxeo para que cuando llegue la poli tengan todo limpio y recogido.
Cuando te canses de los objetivos principales y de ayudar a ciudadanos, puedes irte a una cita con MJ, a la cual llegas tarde, para variar. O quizás prefieras buscar guaridas de delincuentes comunes. O hacer fotos para el Bugle. O repartir pizzas. O buscar objetos en los rascacielos. Hay mil posibilidades.
Pero, ¿y los objetivos principales? ¿Voy a revivir la peli? Mejor que eso. Como ya ocurriese en Spider-Man: The Movie, junto al villano de turno (Doc Ock) tenemos a gente del cómic pululando por ahí. Y una gran ovación se merece el hecho de que Treyarch nos haya traído a… ¡¡¡Felicia Hardy!!! Y es que ya que Raimi aún duda si usar a la Gata Negra o no, en el videojuego ya podemos gozar con su presencia, fiel al cómic. Una ladrona que ayudará a Spider-Man y le retará en un juego de egos en la línea del bien y del mal, un juego en el que Spider-Man no sabe si sentirse ayudado o utilizado.
Pero no acaban aquí los invitados. El Rino robará un banco (para variar). También veremos a Shocker que escapa ante nuestras narices. Y gran mención se le debe a Misterio, cuyo enfrentamiento definitivo es soberbio e inolvidable (los que hayáis llegado a él compartiréis mi opinión). Incluso aparece, aunque como extra escondido y discretamente, Calypso, la chica de Kraven (para los que no lo sepan, su maromo apareció en exclusiva en la versión XBox de la primera película).
Además, como novedad jugable, tendremos tiendas distribuidas por la Gran Manzana donde deberemos comprar, con los puntos que nos den por hacer casi cualquier cosa, nuevas habilidades como combos, mayor velocidad de balanceo y la chulada de colgar a los malos de las farolas y semáforos.
Pensaréis, ¿no se está dejando llevar por el fanatismo? Pues, me temo que de ser así, hay más fanáticos de Spidey de lo que creemos. Prácticamente todas las publicaciones especializadas han alabado este juego, entre ellas revistas muy prestigiosas.
Pero no, Spider-Man 2 no es un juego perfecto. Sus gráficos dejan bastante que desear, aunque, eso sí, a cambio, no sufrimos cargas durante el juego. Además, cuando nos balanceemos, Spidey se hará diminuto (perdemos vistosidad pero ganaremos en maniobrabilidad). Pero quizás el gran defecto de este juego es que la gran libertad que da el juego en las misiones, se queda corta. Cuando uno lleva ya quince horas de juego (que ya son muchas, pero puestos a pulirlo…) está harto de ver que casi todos los neoyorquinos son iguales y siempre les ocurre lo mismo. Además faltan más detalles y extras para el Spidermaniaco de toda la vida; no hay trajes extras, no hay galería de villanos ni de portadas, etc… No, Spider-Man 2 no es un juego perfecto. Pero es un juego que entusiasma, sobretodo en sus primeras horas en las que uno llega a quedarse enganchado al mando, y que gusta tanto al fan de Peter Parker de siempre, como a la nueva hornada peliculera como a los aficionados a los videojuegos sin más. Es un juego que no llega a obra maestra pero apunta muy buenas maneras, maneras que se deben perfeccionar en futuros títulos para dar un Cum Laude. Es un imprescindible para el fan de Spidey y para el fan de las aventuras. Esperemos que en los siguientes juegos (ya anunciados en Noticias) se continúe en esta línea y se pulan los aspectos flojos de éste (gráficos, mayor variedad dentro de lo que cabe, más complejidad y más extras para el comiquero).
La historia no importa. Los enemigos, poco más. Ni los gráficos. Lo que importa de este juego, lo realmente importante y motivo por el cual no le dejo salir de mi consola, es que este juego es único. Ningún juego te acercará más a las sensaciones que debe sentir Peter Parker. Con este juego, ya podemos decir que nos hemos sentido lo más cercano al auténtico Spider-Man que se puede llegar a sentir uno. De momento.

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