Spider-Man de James Cameron. La pelí


Los rumores de una película sobre Spider-Man corrieron como la pólvora durante años. No fué a las primeras de cambio que Sam Raimi se hiciese con las riendas del personaje y demostrase que la calidad y la taquilla podían responder sobre el arácnido más reconocido de los cómics.
Si no que en su momento surgieron algunos que otros rumores al respecto. Recuerdo que incluso en algunas revistas sobre cine se hicieron eco de un cartel promocional. Mientras que en los cómics tambien pudimos ver otro de un director mundialmente conocido. Más concretamente el que tenéis arriba. Sí, la película que iba a dirigir James Cameron y que protagonizaría Leonardo Di Caprio (el cual es amigo de Tobey Maguire. La de vueltas que da la vida). Pero todo quedó en agua de borrajas, como se dice coloquialmente.

En seguida entraremos en materia sobre lo que James Cameron podría habernos ofrecido. Pero antes voy a comentar un poco por encima "la otra película" que nunca llegó a hacerse. Que tambien tiene tela.

 Probablemente no a todo el mundo le suene el nombre de Albert Pyun. Bueno, pues los que siguieron el cine de acción de serie B o de la productora Cannon Group, sabrán que dirigió películas como "Cromwell. El Rey de los Bárbaros" o "Cyborg" (con Jean Claude Van Damme como protagonista). A día de hoy sigue dirigiendo películas. Pero ni su carrera ha sido precisamente para recordar, ni sus películas pasarán a la historia. Pero en aquellos tiempos adrenalíticos donde los "Desaparecido en Combate" (el hermano pobre de Rambo) y los "Guerreros Americanos" abundaban, Pyun era uno de esos directores que estaban ahí.

Y se barajó su nombre para la adaptación en pantalla grande Spider-Man. Mmmmm, un momento. Si vemos el cartel que hay arriba os habreis dado cuenta de que pone Tobe Hooper (Poltergeist), y es que ese director tambien estuvo en el fregao. Se descartó y finalmente (aunque hubo otro que comentaremos más adelante) Albert Pyun tambien tuvo su nombre en un cartel similar al que vemos más arriba. En esa ocasión Spidey estaba en esa misma posición pero invertido y a la derecha. En un fondo azul con rascacielos en la parte de abajo. Desgraciadamente no lo he podido encontrar todavía por la web. Pero lo recuerdo como si lo tuviese aquí mismo.

La historia parte de la compra de los derechos de la productora Cannon Group (la cual ofrecía unas películas de criticable calidad pero innegable entretenimiento en aquellos años), en 1985, sobre el personaje. Y es que Marvel no tenía suerte (hasta que llegó Blade) en sus adaptaciones. Tan sólo Hulk (con Bixby y Ferrigno) aguantó en la parrilla televisiva e hizo mundialmente conocido al personaje. Quien haya visto la serie sabrá que tampoco era ni de lejos una maravilla. Y de la serie de Spider-Man mejor ni hablamos.  Así que cualquier intentona parecía válida. Fuese con el personaje (sin calavera en el pecho) de "The Punisher" interpretado por Dolph Lungdren o con cualquier otro.

225.000 fué la suma que pagaron por intentar llevar al trepamuros a los cines. Ridícula si la comparamos con la compra de derechos actuales. Hooper fué el primer nombre que salió a escena, pero se cayó del proyecto. Se nombró a otro director (que a Dios gracias tampoco salió adelante) llamado Joseph Zito. El cual firmó "Desaparecido en Combate" (sobra cualquier tipo de comentario). Y un año fué el tiempo que estuvo maquinando llevar a buen puerto dicha tarea. Pero nada de nada. El presupuesto tampoco era desdeñable (si son fiables las fuentes), entre quince y veinte millones de dólares. Ahí vino una serie de nombres que algunos suenan más a broma que otra cosa. No por el que podía ser el protagonista (del que podéis ver fotos más abajo), Scott Leva (de profesión especialista), si no por otros que habrían cantado demasiado en una producción de estas características. Y es que Katherine Hepburn o Lauren Bacall podían haber sido Tía May, por poner un ejemplo.

Finalmente hubo una serie de problemas, de índole financiero, que llevaron a rebajar drásticamente el presupuesto previsto. Con lo que Zito dijo "bye, bye", y entró Albert Pyun. El cual quería llevar a cabo dicha adaptación y al mismo tiempo la secuela de "Masters del Universo" (de la cual lo único que vale es el maquillaje de Frank Langella como "Skeletor"). Todo ello deprisa y corriendo antes de que expirasen los derechos de ambas franquicias. Entre unas cosas y otras, sobre todo por el enfoque de la historia y las reescrituras de guión, el plazo expiró y se quedaron como estaban. Tan sólo un cartel para saciar a los fans en espera de que su personaje favorito pudiese estrenarse en los cines (la película que se estrenó en su momento no era si no el episodio piloto de la serie americana). Aunque visto lo visto, habría que dar las gracias porque el barco no zarpase. Y es que Pyun acabó dirigiendo la primera película que hay -hasta el momento- de "El Capitán América". Quien la haya visto, si ha tenido el valor o si por el contrario se la ha tomado a cachondeo (que es como hay que tomársela), sabrá cómo podría haber sido la del trepamuros.

 

Ahora veamos la otra supuesta adaptación que no se llevó a cabo. Una que muchos habrían soñado ver antes de que Raimi cogiese la batuta de rigor y empezase a orquestar la saga que todos conocemos. Y es que James Cameron era una perita en dulce para los que querían ver una más que aceptable adaptación del personaje creado en 1962 por la editorial Marvel.

Según las fuentes fué el año 1992 cuando el director de "Terminator 2" completó la escritura de la que sería la película de Spider-Man. Las causas, por todos los fans conocidas, de que no se llevase a cabo, fueron la lucha de derechos. Y es que en aquellos tiempos Spider-Man iba de mano en mano y dificilmente una pr
oductora podía hacer una película sin entrar en una extenuante guerra. De la cual el resultado final era la cancelación del proyecto.  De ahí que Cameron se cansase de esperar y se olvidase de Peter Parker y su alter ego. Más tarde Sony Pictures fué la dueña absoluta de los derechos de Spider-Man (a la hora de llevarlo a la gran pantalla) y Sam Raimi el director elegido para tal tarea.

Pero la visión del director de "Avatar" quedó ahí. Una visión cercana a lo que Burton ofreció en su versión de "Batman". Por lo menos en cuanto a ese acercamiento a la vida ordinaria de la sociedad. Alejándose de trajes chillones y demás elementos que pudiesen dejar al espectador pensando que lo que estaban viendo rozaba el ridículo. Y es que tambien quería un traje "normal". Muy similar al que lucía Nicholas Hammond en la serie televisiva. De tal forma que entraría dentro de la lógica que un chaval adolescente pudiese comprar o modificar un traje de esas características.

La voz en off estaría presente durante practicamente toda la película. Siendo un elemento vital en la narración de la historia. De tal manera que explicaría los sentimientos de Peter desde su accidente hasta los enfrentamientos con los villanos de turno y su final.

Otro elemento que introdujo Cameron (en los cómics pudo verse en la serie "Spider-Man 2099") fué el de que Spider-Man tuviese lanzarredes orgánicos, y no construidos por él mismo. Algo que Raimi mantuvo en su película, para mí con acierto. Aunque se suprimía de un plumazo los problemas de que se quedase sin fluído en un momento clave. Algo recurrente en los cómics en no pocas ocasiones.

Y no escatimó en villanos. Tanto Electro, el Hombre de Arena y un hombre de negocios llamado Strand, harían acto de presencia. Aunque para una primera toma de contacto con el personaje, hablando cinematográficamente, se habría echado en falta un enemigo de entidad como El Duende Verde (es como si a los X-Men les quitas a Magneto o en Superman obvias a Lex Luthor. Por lo menos en la primera película).

Tambien estarían presentes los momentos y personajes clave del personaje. Tanto la muerte de tío Ben (donde el sentimiento de culpa y responsabilidad serían santo y seña de Spider-Man), como el cascarrabias de J.J. Jameson o Mary Jane.

Si vemos los storyborads y leemos el guión de Cameron (abajo hay enlaces para ello), nos encontramos con una visión donde la comicidad no hace acto de presencia en buena parte de la película. Teniendo un tono maduro y serio, dosificando convenientemente la acción (alejado de lo que podríamos haber visto a través de la productora Cannon). Por desgracia entramos en el terreno de la especulación, donde no podemos si no imaginar como habría sido esta película en imagen real. Al menos tenemos las "indicaciones" hechas por el propio James Cameron. Las cuales no las veo nada mal.

 

Storyboards del dibujante italiano Daniel Tomasi, sobre el guión de James Cameron. 

 

 

Enlace al guión original ilustrado por el dibujante anteriormente citado. Consta de 10 partes. AQUÍ

 

Fuente: Diario de un cineasta, Te pasmas

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