Spectacular Spider-Man Vol. 4: Dissasemble

Marvel Comics
Guion:Paul Jenkins
Dibujo:Michael Ryan, Humberto Ramos y Paco Medina
Tinta: Wayne Faucher y Juan Vlasco
Portada: Steve Epting
140 págs. $14.95
Por David Hernando
spec_spiderman_4.jpg
El cuarto arco argumental de Spectacular Spider-Man se desmarca de los tres anteriores por imposiciones editoriales. La historia “Avengers Disassembled” (Vengadores desunidos) estaba destinada a marcar un antes y un después en la historia del grupo de héroes más fuerte del mundo. No es momento éste de decidir si el resultado de dicha historia es bueno o malo, pero desde luego sus repercusiones en el Universo Marvel han sido bastante significativas. Una de ellas afecta a nuestro arácnido favorito de una manera que muchos seguidores no se creerán: a partir de ahora, Spider-Man forma parte central de los nuevos Vengadores. La saga afectó en su momento a casi todas las series Marvel y, en el caso de Spidey, la elegida fue Spectacular. De entrada uno puede pensar que Spectacular Spider-Man: Disassembled explicará cómo es que Peter acabará formando parte de los Vengadores… pero no es así.


Jenkins se desmarca de todo lo hecho con anterioridad y presenta un crossover en toda regla con el Capitán América y una nueva villana que tiene lazos con el bueno del Capi. Los seis números podrían resumirse de una forma muy sencilla: alargados. La historia se extiende durante seis largos números en los que, al final, no se aporta nada salvo el cambio de rigor que llevaba retrasándose desde hacía un par de años: un cambio que tiene que ver con las telarañas de Spider-Man que ya descubriréis por vosotros mismos los que no lo sepáis ya. Es decir, seis números para explicar sólo eso, con metamorfosis de Peter incluida que deja a la de Gregorio Samsa en paños menores. Se nota cuando Jenkins escribe por encargo y esta historia lo es y mucho. No hay emotividad, no hay identificación con el villano, no hay… no hay esa sustancia que había impregnado Spectacular desde su inicio y que la había hecho única dentro del conjunto de series arácnidas. Hubiera sido mejor seguir con el regreso a los viejos tiempos, con la presentación de villanos clásicos cada dos por tres desde un enfoque más intimista. Esto es un crossover más y no muy bien llevado porque, en realidad… no tiene nada que ver con “Avengers Disassembled” y, es más, no se hace casi ni una mísera mención a la saga de marras. Seis números que podrían haber sido uno. Y para lo que se cuenta, hasta se lo podrían haber ahorrado.
En cuanto al dibujo, Michael Ryan hace un trabajo muy vistoso y atractivo, aunque su narrativa sea muy estática. Humberto Ramos es todo lo contrario: muy dinámico pero cada vez menos vistoso, con diseños algo feístas y un acabado en general inferior al de sus primeros números de esta colección. Paco Medina también aporta su granito de arena con un estilo muy cercano al de Ramos, con lo que el cambio no es tan brusco como el de Michael Ryan. Eso sí, la portada del tomo brilla con luz propia con un Steve Epting desatado que cada vez dibuja mejor. Y para prueba sus dibujos en la nueva serie del Capitán América de Ed Brubaker, una auténtica gozada de serie.
Después de “Disassembled”, Jenkins escribe sus dos últimas historias de Spider-Man. En el Spectacular #21, la historia gira en torno a una reunión de amigotes, con el Dr. Extraño, los 4 Fantásticos, la Gata Negra y Spider-Man, más una visita inesperada de un villano clásico de Peter que Daredevil ha hecho suyo durante las últimas décadas. En resumen: un número delicioso, divertido, bien dibujado por Talent Caldwell en el que se suceden mil y una escenas la mar de divertidas, con una página final gloriosa por sí misma. éste el Jenkins que recordaba.
Su último número, el #22, de nuevo con Caldwell a los lápices, supone un pequeño epílogo a lo que Spectacular había sido desde su número uno: la revisión de un villano clásico. En este caso le toca el turno a uno de los olvidados por todos, Gusano de la Mente, retratado como un ‘sin techo’ que aspira a una mísera limosna para salir adelante. Desde luego, la última historia de Jenkins es para quitarse el sombrero. La condición de vagabundo de Gusano de la Mente representa con toda exactitud lo que le sucede a los personajes de ficción que son olvidados por el público. Permanecen en una especie de “Tierra de Nadie” en la que nadie se acuerda de ellos. Son ‘sin techos’ en toda regla, sin una colección en la que resguardarse. Aparte de la lectura metaling

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *