Regreso al futuro

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Por Julián M. Clemente
éste es uno de esos textos que piensas que nunca vas a escribir, por mucho que lo desees. Spider-Girl vuelve a publicarse en castellano contra todo pronóstico. Lo hace en un formato que ha permitido tanto la continuidad de algunos de los más importantes títulos de la Marvel actual (Thor, Capitán Marvel, Thunderbolts…) como la aparición de series con pocas posibilidades comerciales, pero enorme calidad (es el caso de Los Exiliados). La Hija de Spider-Man vive ambas situaciones, con una característica que la convierte en el personaje más afortunado de la historia del cómic: haber sobrevivido a incontables anuncios de cancelación.


May Mayday Parker estaba condenada antes incluso de nacer. Para hablar de sus orígenes, es necesario retroceder hasta la denostada Saga de Ben Reilly, que se publicó en las colecciones arácnidas entre octubre de 1994 y diciembre de 1996. Durante la primera parte de la aventura, los guionistas y editores de Marvel decidieron retirar a Peter Parker y dejar que Ben Reilly asumiera su papel como Spider-Man. Pero no resultaba sencillo hacerlo. Hacía falta un motivo verdaderamente importante para que Peter colgara las telarañas. El guionista Tom DeFalco sugirió entonces que lo mejor era convertirlo en padre. De esta forma, en Spectacular Spider-Man 220, Mary Jane anunciaba a su maridito y a todo el respetable que estaba en estado de buena esperanza. Poco después, una vez cedidos los lanzarredes a Ben Reilly, el matrimonio Parker abandonaba Nueva York con la intención de comenzar una nueva vida.
La historia continuaba en una miniserie titulada The Final Adventure, que en principio supondría la despedida definitiva de Peter y Mary. Según estaba previsto por la editorial, en el cuarto número nacería la niña, se llamaría May y todos vivirían felices para siempre. A última hora, en Marvel cambiaron de idea. Querían quitarse de encima a Ben Reilly y traer de vuelta a Peter Parker. De repente, la niña se había convertido en todo un problema. Según la doctrina de la editorial, Peter no podía ser padre mientras fuera Spider-Man. El bebé nacería finalmente en Amazing Spider-Man #418, pero sería inmediatamente secuestrado por Norman Osborn, quien hizo creer a los padres que había nacido muerto.
Fue entonces cuando Tom DeFalco se puso en marcha. Puede que Marvel no quisiera saber nada de la niña pero, ¿qué pasaría si realmente los Parker la recuperaran? El guionista se encargaría por sí mismo de responder a la pregunta en el What If? #115. Con un tono muy similar a las aventuras clásicas de Spider-Man, se presentaba un futuro cercano con la niña ya crecida, metida en el Instituto Midtown y feliz junto a Peter y Mary, heredando el traje de su “tío” Ben Reilly y los poderes de su padre. Las ventas de ese número fueron tan rotundas que Marvel enseguida se apresuró a aprobar un proyecto personal de DeFalco: El Universo Marvel 2. Esto es, un universo alternativo en el que se continuaba con el espíritu clásico de la Casa de las Ideas, proyectándolo quince años en el tiempo.
La idea de DeFalco podría ser muy buena, pero de todas las colecciones con las que contó el MC2 sólo la primera de ellas conseguiría sobrevivir más allá del primer año. Spider-Girl no sólo reunió una cantidad aceptable de lectores que sostuvieran la serie mes a mes, también un entusiasmo desconocido hacia el personaje que provocaría la movilización inmediata cada vez que la editorial anunciara el inminente cierre de la cabecera. Desde entonces, la joven arácnida ha aguantado contra viento y marea, siendo en muchas ocasiones el único personaje femenino de Marvel con colección en activo, y aquél cuya serie regular ha llegado más lejos, hasta superar la marca de los sesenta números, en poder de Sensational She-Hulk.
En nuestro país ha ocurrido otro tanto. La colección comenzó sus días con formato bimestral de 48 páginas y coeditada con Marvel Italia; luego pasó a las tradicionales 24 páginas mensuales, para cerrar en el #14. Los lectores españoles reclamaron entonces el regreso del personaje, que contaría con un tomo recopilatorio poco después, dejando el argumento en un punto interesantísimo, después de que la protagonista hubiera perdido sus poderes. De eso hace ya dos años, y los seguidores de Mayday, incluido un servidor, dábamos por perdida la batalla de la edición española. A veces, da gusto equivocarse. Pero, ¿Qué tiene May para levantar tal cantidad de lealtades inquebrantables? Eso, querido amigo, lo descubrirás en cuanto pases la página…

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