SPIDER-MAN EN AVENGERS: INFINITY WAR BIG GAME SPORT

RENUEVA TUS VOTOS 12: EL FIN DE UNA ERA

Cierre feliz para el primer año de la serie y despedida de los autores que han contribuido a su puesta en marcha. Con Marvel Legacy, todo cambiará radicalmente, hasta el punto que vamos a dar un auténtico salto al vacío de nada menos que ocho años. Nos encontraremos a Peter y Mary Jane todavía más mayores y a Annie ya convertida en una adolescente, con todo lo que ello implica.

 

DEL TABLERO AL PROCESADOR La mayor sorpresa que nos han dejado estos últimos números la encontramos en el aspecto autoral. Ryan Stegman, después de contribuir con sus ideas a muchos de los elementos que ofrecía la serie, daba el gran salto y pasaba de dibujarla a escribirla. Sin que ninguno de nosotros tuviéramos noticia al respecto, Stegman hacía tiempo que llevaba solicitando a sus editores en el Bullpen que le dejaran guionizar alguna pequeña historia, aunque fueran relatos autoconclusivos que complementaran a algún número especial. El editor Nick Lowe le había apoyado en tales pretensiones, de manera que le cedió un relato de cinco páginas, aparecido originalmente en Uncanny Inhumans #0 USA (2015. Inhumano nº 0), pero desde luego no se trataba de los guiones de una colección abierta. “Cuando por fin me lo ofrecieron, tuve un momento en que me paré a pensar si de verdad podía hacerlo”, recuerda el autor. “Siempre he escrito para mí mismo. Cuando era un niño, quería ser escritor y dibujante, y quizás más escritor que dibujante. Así que tuve que pararme a pensar que no estaba seguro si podía hacerlo bien, porque nunca había escrito algo de una escala tan grande. Tuve que superar la ansiedad inicial y simplemente hacerlo. Y ha sido realmente divertido. Me ha dado un mayor respeto por los editores. No es que no los respetara antes, pero ahora entiendo mejor las cosas. He sido dibujante desde hace tiempo y normalmente cuando mando algo al editor simplemente me dice que adelante, y ya está. Pero ahora que he estado trabajando en esto y he pasado tanto el tiempo al teléfono con mi editor Darren Shan, comprendo la envergadura de su trabajo. Hemos estado mejorando detalles de la historia y Darren siempre se ha preocupado de llevarme en la buena dirección. Me ha dado una oportunidad y me ha ayudado mucho”. De cara al futuro, Stegman volverá a los lápices, pero también le gustaría hacer guiones. Su siguiente destino, en el momento de cerrar esta edición, todavía no lo conocemos, pero en cualquier caso será dentro de Marvel.

 

UN DEBUT OLVIDADO

Así empezó el primer guión de Stegman

 

LA OTRA FAMILIA En estos meses, mientras nos concentrábamos en la dinámica de los Parker, también hemos tenido ocasión de observar a Normie Osborn, sólo para descubrir un evidente contraste entre ambos clanes. “Es algo con lo que estaba muy interesado en jugar”, continúa Stegman. “Quería enseñar que la vida de Annie está cerca de considerarse ideal, pero no todo el mundo ha sido bendecido con el mismo tipo de vida y no todos los niños se sienten queridos de la manera en que deberían. Así que es una yuxtaposición interesante, porque tenemos a alguien que ha perdido a su padre y, en la otra punta, a Annie. El interés que él siente por ella es algo que se basa en la atracción, lo cual es un poco horripilante. Creo que él también se podría sentir atraído por la manera en que ella disfruta de la vida. Quería dar cierta profundidad al personaje de Normie, que tuviera un buen motivo para toda esa oscuridad que le rodea”.

 

LA INSPIRACIÓN

Stegman repasó este cómic a fondo

 

Spot On perteneciente El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 12

SPIDER-MAN 21: EL DESCANSO

Poco han durado las vacaciones en el lejano Japón. Miles vuelve a casa con las pilas cargadas, aunque con importantes decisiones que tomar acerca de su futuro. “Como ocurre con cualquier adolescente en Estados Unidos, tiene una vida muy complicada, llena de responsabilidades con las que no contaba hace apenas unos meses”, explica Bendis en una entrevista con nuestro compañero Josh Weiss, de Marvel.com. “La parte de su vida como Spider-Man, que podría ser el equivalente de los deportes, el arte o las responsabilidades sociales en cualquier otro chaval, le ocupa tanto tiempo que consume toda su energía y no le queda para nada más. Sus experiencias de los últimos tiempos le han servido para comprender que hay algo que definitivamente no está enfocando bien”. El autor considera que esta aventura se complementa perfectamente tanto con el episodio perteneciente a “Generaciones”, que se pone a la venta este mismo mes, como con Spidermen II, actualmente en curso. A la vuelta de la esquina aguarda Marvel Legacy, con una nueva formación de Los Seis Siniestros que te dejará a cuadros. Como puedes ver en el avance del próximo número, hay una nueva Araña de Hierro en la ciudad… ¡y cuando sepas de quién se trata, te vas a quedar a cuadros!

 

LA NOTICIA QUE NO QUERÍAMOS DAR

A cuadros no, lo siguiente a lo siguiente. Así nos quedamos nosotros cuando nos amanecimos con el comunicado de que Brian Michael Bendis había tomado la decisión de abandonar La Casa de las Ideas. Hay que tener en cuenta que Bendis lleva con nosotros desde el arranque del siglo; que fue una de las figuras que más contribuyó, en aquellos primeros y apasionantes años de Joe Quesada, a que la editorial volviera a molar; que ha sido quien ha articulado, a lo largo de todo este tiempo, buena parte del Universo Marvel, y que a día de hoy era el último vestigio de aquella época brillante y que tanto echamos de menos, en la que también estaban gigantes como Mark Millar, Grant Morrison y Joe Michael Straczynski. En estos diecisiete años, Bendis ha tocado techo en Marvel: Reinventó a Spiderman y consiguió no sólo que funcionara, sino que fuera apasionante; nos dejó una inmejorable etapa de Daredevil; volvió a hacer relevantes a Los Vengadores cuando a nadie les importaban ya; creó a Jessica Jones, Maria Hill, Miles Morales; llamó la atención sobre Luke Cage o Spiderwoman cuando nadie daba un duro por ellos; escribió buena parte de los eventos que han conformado La Casa de las Ideas en la última década y se convirtió, en definitiva, en un hombre asociado a la editorial como lo fueran en otro tiempo Jack Kirby, John Byrne o Chris Claremont. Su pérdida es incuantificable y el hueco que deja será muy difícil de llenar, aunque confiamos en que no imposible. A día de hoy, todavía no sabemos qué sucederá con las cuatro colecciones que venía escribiendo, aunque él mismo ha asegurado que Marvel está comprometida a seguir adelante tanto con Miles como con Riri. ¿Bajo qué parámetros? En cuanto lo sepamos, daremos los detalles. Pero hasta hace unas semanas era inconcebible que ningún otro autor se acercara al Hombre Araña Definitivo, igual que era inconcebible, en 1991, que otra persona que no fuera Chris Claremont guiara el destino de La Patrulla-X. Primero con 160 entregas de Ultimate Spiderman, luego con este reinventado Hombre Araña, Bendis ha estado ahí desde el principio y tardaremos mucho en creer que no es él quien continúa con la saga.

 

BENDIS TIRA EL MICRÓFONO

Esta portada tiene ahora un nuevo significado

 

NUESTRA REACCIÓN

No, no lo acabamos de llevar bien

 

Spot On aparecido originalmente en Spider-Man 21

VÍDEO DE PRESENTACIÓN DE SPIDER-MAN PREMIUM FORMAT COLLECTION, DE SIDESHOW

EL ASOMBROSO SPIDERMAN 136: ¿POR QUÉ TANTA SERIEDAD?

Con todo el lío del Plan Editorial, el mes pasado apenas nos dio tiempo a contar nada sobre nuestra recién estrenada serie arácnida. ¡Ha vuelto un clásico! Peter Parker, The Spectacular Spider-Man fue la segunda colección abierta mensual que lanzó Marvel con el trepamuros como protagonista, allá por 1976. Más de cuarenta años han pasado, mira que somos viejos. Este nuevo volumen viene a ser continuador de aquella cabecera, algo que ha reconocido la propia editorial con el salto a Marvel Legacy, puesto que asumirá la numeración histórica de la misma. Concentrados en el presente, algunos detalles a tener en cuenta.

 

LOS AUTORES Escribe Chip Zdarsky, cuyo verdadero nombre es Steve Murray. Periodista canadiense de 41 años, Zadarsky se ha hecho muy popular como artista de la estupenda serie Sex Criminals. En Marvel, aunque ha dibujado alguna cosita puntual, se ha concentrado en su talento literario. Ha escrito las últimas series de Howard El Pato y Starlord, ambas muy frescas y divertidas. Adam Kubert por su parte es un veterano artista que, al igual que su hermano, se dio a conocer en Marvel en los años noventa, donde realizó portentosas etapas en Wolverine, The Uncanny X-Men o The Incredible Hulk. Tras un tiempo en DC, regresó a casa para encargarse, entre otras cosas, de la miniserie principal del trepamuros durante las Guerras Secretas. Con este nuevo proyecto ha renovado su atención hacia Spidey.

 

ESTE TÍO ES NUESTRO GUIONISTA

Está claro que es muy de Spidey

 

LA ORIENTACIÓN No ha cambiado nada: The Amazing Spider-Man sigue siendo la serie principal del Hombre Araña y el destino de éste lo continuará guiando Dan Slott, pero en Spectacular nos encontraremos con una vertiente más clasicista de sus aventuras. Olvídate aquí de los líos empresariales del lanzarredes o de las aventuras internacionales a lo James Bond. Nuestro foco estará sobre el día a día de Peter Parker en Nueva York y de cómo afecta eso a su identidad secreta. Hay mucho humor, mucha nostalgia por el pasado y mucha ligereza. Es una serie luminosa y clasicista, pensada en consonancia con el giro que está dando Marvel en estos momentos. “Quiero crear un cómic divertido al que cualquiera que le guste el personaje entre sin problemas, pero también un cómic en que las cosas se van enseguida de madre”, asegura el guionista. Se enganchó al personaje en los tiempos gloriosos de los ochenta y eso se nota en cada viñeta.

 

LAS SORPRESAS La primera en la frente fue el regreso de Teresa, la mujer que en Spiderman: Negocios familiares afirmaba ser la hermana perdida de Peter Parker. Dado que esa Original Graphic Novel se publicó hace unos tres años y que su trama no había tenido impacto posterior, casi nos habíamos olvidado por completo de ella. La otra gran sorpresa la tenemos en el último episodio de este mes. J. Jonah Jameson ahora sabe que Peter es Spiderman y las consecuencias se harán sentir por todo lo alto. Basta repasar lo que ocurrió con el bueno de Jameson después de que Peter saliera del armario durante “Civil War” para imaginarse lo que nos espera. Este episodio en concreto corre a cargo del también canadiense Michael Walsh (Vengadores Secretos), pero Kubert estará listo para volver en el siguiente. Será ya en junio, dentro de Marvel Legacy y por lo tanto con la numeración clásica reactivada. ¡Y eso quiere decir que nos lanzaremos a por el #300 USA en ese mismo tomo!

 

¿RECORDABAS A TERESA?

Así fue su espectacular debut

 

Spot On aparecido originalmente en El Asombroso Spiderman nº 136

MARVEL LEGACY: A MÍ DADME MARVEL

Menudo mapa nos han cartografiado Aaron, Ribić y todos los demás en Marvel Legacy Alfa. Nos detendríamos en destacar la grandiosidad de la historia… ¡pero no hay tiempo! Vamos mejor con las derivadas.

 

LOS VENGADORES PREHISTÓRICOS VUELVEN EN… Bueno, pues empezamos por la incógnita. ¡No sabemos dónde! Aunque no cuesta imaginar a Aaron como hipotético guionista de Vengadores, pero no es algo que esté decidido o tenga fecha de inicio.

 

EL DESTINO DE LOKI SE VERÁ EN… Sorpresa, sorpresa… ¡Doctor Extraño nº 26 (marzo)! El Señor de las Mentiras será el nuevo Hechicero Supremo, en la etapa que abren Donny Cates y Gabriel Hernández Walta, en el primer trabajo de éste después de La Visión.

 

EL CAMINO DE LOS VENGADORES SIGUE EN… Su propia serie, primero con un cruce con los alevines, que se desarrollará en Vengadores nos 89-91 y Campeones nos 13-15 (febrero-abril). Después, vendrá una macroaventura, por la que The Avengers pasa a ser semanal en Estados Unidos. Lo veremos a partir de Vengadores nº 92. Será ahí donde descubramos los motivos de por qué en la estatua de los fundadores del grupo ahora se ha añadido a una misteriosa mujer. ¡Y además será Pepe Larraz quien dibuje el arranque de la historia!

 

EL VIAJE DE STEVE ROGERS EMPIEZA EN… Capitán América nº 89, a partir de marzo, y con el superequipo de Mark Waid y Chris Samnee. No se nos ocurre otro mejor para devolver su esencia al Capi.

 

EL DESTINO DE JANE FOSTER LLEGARÁ EN… Thor: Diosa del Trueno nº 81 (febrero), donde empieza una historia que no podría ser más descriptiva: “La muerte de Thor”.

 

LA BÚSQUEDA DE TONY STARK EMPIEZA EN… El Invencible Iron Man nº 87 (febrero), en lo que Brian Michael Bendis califica como la mayor saga del Vengador Dorado en los últimos años.

 

LA LOCURA DE WADE WILSON CONTINÚA EN… Masacre nº 25 (marzo). “Imperio Secreto” y los sucesos de su propia serie nos han dejado muy tocado a Wade, que tiene una misión: asesinar a Cable.

 

LOS PLANES DE NORMAN OSBORN SE DESCUBRIRÁN EN… El tomo mensual del trepamuros, sin que esté demasiado claro en qué aventura concreta, aunque Peter Parker ingresa en Marvel Legacy a partir de El Asombroso Spiderman nº 139, a la venta en mayo.

 

LA BÚSQUEDA DE BEN Y JOHNNY SIGUE EN… Marvel 2 en Uno: La Cosa y La Antorcha Humana nº 1 (abril). Nueva y deseadísima serie mensual en la que Chip Zdarsky y Jim Cheung contarán la aventura que más deseamos leer: la búsqueda de Los 4 Fantásticos. Porque no puede haber regreso a la esencia de Marvel sin La Primera Familia.

 

CONOCEREMOS EL IMPERIO GALÁCTICO DE WAKANDA DESDE… Pantera Negra nº 20 (febrero). Vuelco radical para la serie de T’Challa.

 

LA SEÑAL DE AUXILIO DE SAKAAR SERÁ RESPONDIDA EN… El Increíble Hulk nº 69 (febrero). ¡Empieza “Regreso a Planeta Hulk”!

 

LOBEZNO Y LA GEMA DE LA MENTE VOLVERÁN EN… Llámalo X. La otra incógnita. Todavía no lo sabemos, pero sí nos olemos que aquí está el comienzo de una futura “Guerra del Infinito”. Lo que sí sabemos es que Marvel ha despertado. Y nada puede detenernos ahora. 

VENENO 1: EL AÑO DE VENENO

Veneno vive un momento especialmente dulce, que nos ha llevado a atrevernos con este lanzamiento en grapa. ¿Los motivos? Esta nueva serie se ha posicionado entre los mayores éxitos de la temporada en Estados Unidos, sirviendo de avanzadilla a Marvel Legacy, el landscape en el que entra La Casa de las Ideas en España este mismo mes. A finales de 2018 se estrenará la película del personaje, razón por la que dentro de los cómics dispondrá de eventos, crossovers y gran número de apariciones en otros cómics. ¡Es el mejor momento para que también tenga una cita con los lectores españoles cada treinta días! ¡Deja que te comentemos a continuación todos los detalles!

 

 

CADA MES EN TU LIBRERÍA Una confesión, antes que nada: Veneno llega con un cierto retraso y descoordinación con respecto al resto de series que se publican en grapa en nuestro país. El proyecto ha desbordado todas nuestras expectativas, de manera que inicialmente no pensábamos recurrir a este formato, reservado para los lanzamientos core, lo que nos ha llevado a iniciar un poco más tarde de lo que hubiera sido deseable. En consecuencia, y al menos durante el presente año, todas las entregas de la cabecera serán dobles. A partir de aquí, nos vamos a encontrar con varios hitos a tener en cuenta. El primer arco argumental viene a ser una especie de prólogo, por lo que hasta nuestro tercer número no se habrá completado el planteamiento inicial del guionista Mike Costa. Mientras tanto, estamos sumergidos en un proceso que conducirá a ese auténtico punto de partida, sobre el que preferimos no darte más detalles para no chafarte la sorpresa. En Veneno nº 4, la serie americana asume la numeración histórica, para situarse en Venom #150 USA, y en Veneno nº 7 habremos llegado ya a Venom #155 USA, con el que la serie ingresa en Marvel Legacy. De cara a apuntalar todavía más la solidez de la cabecera, irrumpirá como dibujante habitual Mark Bagley. Éste fue el artista que plasmó al personaje en su época de esplendor y se encargara del inicio de su primera miniserie. Más allá de ese punto, las entregas dobles nos permitirán dejarlo todo listo para que, este agosto, nuestro Veneno nº 8 continúe en El Asombroso Spiderman nºs 142 y 143, donde publicaremos de manera íntegra el cruce con esta serie, para ya en septiembre seguir adelante con el camino posterior.

 

EL MÁS DURO DE TODOS

Bagley y Veneno, apuesta ganadora

 

EN PARALELO Prometíamos eventos y tendremos eventos. “Universo Veneno”, la saga que viene a ser un reflejo distorsionado de lo que significó “Universo Spiderman”, se publicará en formato 100 % Marvel de tapa blanda. Nos hubiera gustado incluirla también en esta serie, pero eso hubiera imposibilitado alinearla cronológicamente de manera correcta. El prólogo llegará en febrero, mientras que la historia propiamente dicha la ofreceremos en abril, con Cullen Bunn e Ibán Coello como equipo creativo. “Universo Veneno” tendrá además derivadas, que se traducirán en otro cruce más, en este caso con Patrulla-X Azul. Por último, recuperamos el debut de nuestro villano, en Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo, con lanzamiento programado para julio.

 

SE ABRE LA VEDA DEL SIMBIONTE

La premisa de “Universo Veneno”

 

 

Spot On originalmente publicado en Veneno 1

 

LA RECONSTRUCCIÓN DE LA TELARAÑA: LOS PRIMEROS PASOS DE “UN NUEVO DÍA”

Dejando al margen todas la polémica generada alrededor de la manera en la que Marvel puso abrupto fin al matrimonio de Spiderman, las diferencias entre la etapa de Joe Michael Straczynski al frente del destino del trepamuros de Marvel y la era de “Un nuevo día” son tan grandes y profundas que la mayoría de los lectores, incluso aquellos desprovistos de suspicacias e ideas preconcebidas, tuvieron que aclimatarse de la noche al día a una manera de concebir al personaje que, siendo tan legítima como canónica, en nada se parecía a la que estaban acostumbrados desde hacía años.

La época de Joe M. Straczynski en The Amazing Spider-Man había estado caracterizada por la supeditación del resto de títulos a la que estaba considerada, indiscutiblemente, como la principal cabecera arácnida. Cuando JMS aterrizó en la serie, Spidey venía de una época en la que buena parte de las señas de identidad del héroe, entre ellas su rica tradición de villanos y personajes secundarios, se encontraba terriblemente devaluada. El autor de Babylon 5 optó por simplificar el terreno de juego. Durante sus años en la serie, y aunque hubiera tímidos amagos en el sentido contrario, el elenco de personajes fue reducido a la mínima expresión, de manera que se concentraba en las figuras de Peter, Mary Jane y Tía May. Las tramas, aunque mantuvieran un hilo conductor entre ellas, quedaban acotadas a arcos argumentales que permitieran la fácil recopilación posterior. En el apartado de villanos, JMS concibió nuevos enemigos a los que enfrentar a Spidey, mientras que los clásicos se atrincheraron, fundamentalmente, en las colecciones subsidiarias. Por último, el guionista dio preponderancia a temas complejos y adultos, como la naturaleza de los poderes arácnidos, el verdadero significado del heroísmo o los sacrificios que hay que hacer para mantenerse fiel a las creencias propias. Había mucho humor, y además muy inteligente, pero el componente culebronesco de los cómics clásicos de Spiderman, la ligereza que en muchas ocasiones solían tener sus aventuras, fue dejado de lado en beneficio de una intensidad y un dramatismo elevados.

 

A la hora de poner en marcha “Un día más”, el comité de guionistas dirigido por Stephen Wacker desechó muchas de las herramientas de la época Straczynski. Para sustituirlas, tiraron de manual clásico. El cambio más relevante consistía en que, por primera vez en décadas, se había roto la estructura de Amazing como serie core junto a otras dos de menor importancia: ahora todo era Amazing, con tres salidas cada mes y equipos creativos alternándose y coordinándose mediante un engrasado armazón editorial. En consecuencia, tampoco había ningún autor que pudiera calificarse como más destacado que el resto. Con el tiempo, como era natural, los lectores se decantarían hacia sus favoritos, pero todos empezaron la carrera en igualdad de condiciones.

 

Con respecto al elenco, el péndulo basculó hacia el extremo opuesto. Peter ya no estaba casado y, de repente, su vida se llenó de viejos y nuevos amigos, novias y compañeros de trabajo, cada uno con su propio ciclo argumental que se extendería a lo largo de muchas entregas y cada uno susceptible de trasladarse, en cualquier momento, desde el mundo de Peter Parker al de Spiderman. La facilidad para que uno se viera contaminado por el otro, y viceversa, que instituyera Stan Lee cuando hizo que tras la máscara de El Duende Verde estuviera el padre del mejor amigo de Peter, funcionaba de nuevo a plena potencia. Wacker decretó además que los villanos habituales merecían un descanso que permitiera la incorporación de otros de nuevo cuño, cada uno con su idiosincrasia particular, pero todos siguiendo los cánones tradicionales, de tal manera que recordasen a los veteranos sin necesidad de que fueran ellos. Y por supuesto habría misterios destinados a resolverse al cabo de un gran número de entregas. Por más que luego se reuniera en tomos, “Un nuevo día” respondía al andamiaje de una novela-río formada por capítulos de longitud desigual. En el lanzamiento, cada equipo produjo una aventura de tres entregas, pero a partir de ahí la extensión sería variable, e iría del episodio autoconclusivo a la saga de seis números. No es extraño que Wacker fuera el último en salir de las oficinas de Marvel a partir de entonces.

 

Puestos a buscar una época similar en la historia de Spiderman, la que más se parecía a aquello era la de comienzos de los ochenta, cuando Tom DeFalco era el editor de las series del trepamuros. Durante su mandato, las tres colecciones que componían la franquicia alcanzaron una consistencia equivalente y, aunque cada una presentaba historias independientes, estaban coordinadas con tal solidez que podían leerse como piezas de un único puzzle: los secundarios se movían de una cabecera a otra perfectamente sincronizados; lo que ocurría en una afectaba con sutil elegancia al resto y todo se desarrollaba sin necesidad de trucos de artificio, con absoluta naturalidad.

 

En este tomo de Marvel Saga. El Asombroso Spiderman se completa la presentación de los cuatro equipos con los que abrió fuego “Un nuevo día”. Bob Gale, leyenda de la narrativa cuyos guiones para la trilogía Regreso al futuro se estudian en las escuelas de cine, se unía al detallista Phil Jimenez en la presentación de Freak, para cuya creación seguía, quizás inconscientemente, un esquema muy similar al que hubiera aplicado Roger Stern en el nacimiento de El Duende. A continuación, Zeb Wells y Chris Bachalo sacan a Spidey de su elemento para enseñarnos cómo se las apaña en la peor nevada que haya sufrido Nueva York. Por último, regresa Gale, con Freak bajo el brazo, y avanza sobre el misterio de Amenaza, el remedo de El Duende Verde que fuera presentado por Marc Guggenheim y Salvador Larroca un par de meses antes. Y mientras tanto, la telaraña que forma Peter con Tía May, J. Jonah Jameson, Dexter Bennett, Carlie Cooper, Vin Gonzales y muchos más continúa enredándose y tejiéndose, igual que el propio héroe remienda su traje, una vieja escena anecdótica que llevaba mucho tiempo sin verse, pero que representaba toda una declaración de intenciones. Como muchos otros comienzos, el de “Un nuevo día” fue complejo, difícil y por ocasiones desconcertante, pero tenía potencial para la grandeza, y muy pronto la alcanzaría.

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 15

LA HORA DE MATANZA EN ULTIMATE SPIDERMAN

“¿Qué puedo hacer para machacar de una tacada a todos los protagonistas de Ultimate Spiderman?” La formulación de esa pregunta por parte de Brian Michael Bendis tuvo como respuesta el arco argumental en el que se presentaría a Matanza, un villano arácnido surgido en el Universo Marvel convencional en los años noventa como una extensión de Veneno. Después de que éste hubiera contado con su réplica definitiva, era cuestión de tiempo que el simbionte psicópata también irrumpiera en el mundo del adolescente Peter Parker. Lo que quizás nadie hubiera imaginado es que volvería su existencia del revés.

 

Para conocer los orígenes de Matanza debemos retroceder hasta los años noventa, durante la larga etapa de The Amazing Spider-Man escrita por David Michelinie, que se caracterizó por la espectacularidad de los dibujantes y la ligereza de los contenidos. Michelinie había creado, junto a Todd McFarlane, a Veneno, villano que se convirtió en un éxito rotundo e inesperado, cuyos periódicos regresos a la colección suponían grandes ventas inmediatas, aunque la fórmula del enemigo acosador que conoce todos los secretos del héroe pronto empezaría a agotarse. Con la intención de dar un paso más allá, Michelinie se planteó que el simbionte alienígena fuera pasando por otros individuos, además de Eddie Brock, ya que planeaba que éste moriría en The Amazing Spider-Man #400 USA, en celebración de los cien números que habrían transcurrido desde la primera gran aventura del villano. Estos últimos planes se vieron truncados, ya que Veneno estaba teniendo tal aceptación comercial que Marvel no sólo se negaba a acabar con su vida, sino que pronto empezaría a colocarlo como protagonista de una sucesión de miniseries que terminarían por devaluarle como rival arácnido.

 

Michelinie, sin embargo, decidió seguir adelante con la idea de que otro personaje contara con su propio simbionte. ¿Por qué no un engendro de la entidad original, tomando como excusa que la especie se reprodujera por fragmentación, como si de una estrella de mar se tratara? No obstante, la clave no estaba tanto en la criatura en sí misma, sino en el huésped humano que la acogería. Mientras que Eddie Brock contaba con un retorcido concepto de moralidad, el nuevo personaje carecería de ella: sería un psicópata y un asesino en serie. Hay que tener en cuenta que la gran película de aquel año, 1991, había sido El silencio de los corderos, con un Anibal Lecter idolatrado como la imagen del villano definitivo. Kletus Casady, el alter ego del nuevo enemigo arácnido, había sido condenado a once cadenas perpetuas por otros tantos asesinatos. Durante su estancia en prisión, compartiría celda con Eddie, lo que abría la puerta a que el vástago del simbionte original entrara en contacto con él… Y naciera Matanza (Carnage en inglés), para el que también se barajaron nombres como Caos (Chaos) o Depravación (Ravage). Mientras que el diseño de Kletus corrió a cargo de Erik Larsen, éste ya estaba fuera de la serie cuando llegó la hora de la primera gran saga con Matanza, en The Amazing Spider-Man #361-363 USA (1992), así que el artista que dio con su imagen no fue otro que… Mark Bagley, quien con el paso de los años acabaría siendo el ilustrador por antonomasia de Ultimate Spider-Man.

 

 

A día de hoy, Bagley todavía recuerda que el diseño del Matanza clásico fue un auténtico quebradero de cabeza. Su idea original, con una mancha de sangre que se extendía por el torso hasta las extremidades, no convenció al editor Danny Fingeroth, que le pidió que buscara otra fórmula, hasta dar con la definitiva. Además, para alguien tan conservador como Bagley, el personaje resultaba demasiado extremo. Pero cuando aquella primera aventura se convirtió en un inesperado éxito que obligó a su reimpresión inmediata, se dio cuenta que tendría que dibujar muchas veces a Matanza. En las convenciones, los aficionados empezaron a pedirle insistentemente que bocetos del villano lanzando un bebé por la ventana, una de las escenas más intensas del cómic. La popularidad de Matanza fue tal que acabó por ser el gran protagonista de “Matanza Máxima”, un crossover arácnido publicado en 1993 que llegaría a tener su propio videojuego, pese a que no convenció ni siquiera a los autores. Su pésima calidad llevaría al olvido del personaje: pese a que volvería a enfrentarse con Spiderman en diversas ocasiones, su tiempo había pasado.

 

Y entonces, más de diez años después, llegó el momento de implantarlo en el Universo Ultimate. Como en el caso de Veneno, Bendis no estaba demasiado conforme con el origen clásico, puesto que lo veía demasiado alejado del protagonista de la serie: no era una historia de Spiderman propiamente dicha, sino una historia en la que estaba Spiderman, pero podría haber estado cualquier otro héroe. Al igual que con el Protector Letal, lo que de verdad le gustaba de Matanza era su aspecto desasosegante y pesadillesco. En lugar de un asesino en serie, el guionista de Ultimate Spiderman se iría al extremo opuesto: el Matanza definitivo no sería malvado. Ni siquiera tendría conciencia de existir, y mucho menos de conceptos complejos como el bien o el mal. Y sí estaría ligado a Peter Parker, y de manera íntima, lo que supondría la peor situación posible en la que Bendis imaginaba que podía colocar al joven héroe, porque… Bueno, es una sorpresa que quizás merezca dejarse para la lectura de la historia.

 

La saga serviría también para recuperar a un personaje que había tenido cierta importancia en números anteriores, pero que todavía estaba esperando su gran oportunidad: Curt Conners, la cara humana del Lagarto, que llegó en Ultimate Marvel Team-Up #10 USA (2002. Ultimate Spiderman: Encuentros extraños), sería la punta de lanza para dar vida a Matanza… Pero también estaría presente otro secundario más, un técnico de laboratorio llamado Ben Reilly. Bendis sabía que la mera utilización de ese nombre pondría en alerta a los lectores, puesto que así se llamaba el clon de Peter Parker de la continuidad clásica. En realidad, era su manera de hacerles un guiño acerca de los planes de futuro que tenía, de cara a una adaptación de la celebérrima saga que a finales de los noventa casi dio al traste con el Hombre Araña. No obstante, cualquier insinuación quedaría enterrada por los trágicos acontecimientos que tendrían lugar alrededor de Matanza y que determinarían en grado máximo el desarrollo de la colección a partir de entonces.

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spider-Man nº 13

 

LA LLEGADA DE LA IMPOSIBLE PATRULLA-X. DE LAS CENIZAS DEL PASADO

Entre los grandes conceptos creados por Stan Lee a comienzos de los años sesenta y que conforman las piezas angulares del Universo Marvel, pocos tuvieron en aquel entonces un menor impacto comercial que La Patrulla-X. Sin embargo, aquel cómic viviría, más de una década después de su nacimiento, una profunda transformación que le llevó, primero, a ganarse la categoría de título de culto, luego, a alzarse como la más poderosa franquicia de la industria, y finalmente a significarse como un fenómeno capaz de saltar a la televisión y al cine, hasta instalarse en un lugar de honor dentro de la cultura popular. Con el primer volumen de La Imposible Patrulla-X, arranca la recopilación de esa larga y fructífera etapa de oro, quizás la más importante y determinante que haya tenido jamás un cómic de superhéroes, pero cuyos inicios fueron tan modestos y fortuitos que hubiera sido imposible aventurar semejante futuro resplandeciente.

 

Concebida en 1963 por Stan Lee junto al dibujante Jack Kirby, el otro gran hombre de los albores de la Casa de las Ideas, La Patrulla-X ahondaba en una idea común en la ciencia-ficción de la época, la de los mutantes, seres cuyos genes se diferenciaban del de los meros humanos, una alteración debida fundamentalmente a los efectos de la Era Nuclear. El propio Lee, en este caso junto a Steve Ditko, ya había producido un año antes un relato corto protagonizado por el que podría calificarse como el primer homo superior de Marvel: Tad Carter, el hijo de un científico atómico con asombrosos poderes que le granjearían el desprecio de sus semejantes.

 

La idea del aislamiento adolescente, que el guionista ya había explorado en Spiderman, volvía con fuerza en estos mutantes. De hecho, ése era el título, Los Mutantes, que le hubiera gustado poner a la nueva serie que llegaría a las tiendas con fecha de septiembre de 1963, pero Martin Goodman, el dueño de la compañía, no lo tenía tan claro. En cambio, encontró más atractiva la segunda propuesta de Lee: The X-Men, los hombres-X que, en su traducción española, se convertirían en La Patrulla-X: Cinco jóvenes con poderes (Cíclope, El Ángel, La Bestia, El Hombre de Hielo y La Chica Maravillosa) que habían sido reunidos por Charles Xavier, un hombre confinado en una silla de ruedas, pero capaz de leer mentes y proyectar sus pensamientos.

 

Las habilidades de los mutantes no se debían a ningún suceso o accidente extraordinario, sino a una alteración en el ADN. Nacían con ellas, aunque no se manifestaban hasta alcanzar la pubertad, y era entonces cuando se convertían en una bendición para los suyos… o en la peor de las amenazas. Charles Xavier, el mentor de La Patrulla-X, se situaba en el primer grupo, mientras que Magneto, el que enseguida se alzó como su peor enemigo, en el segundo. La dialéctica de ambos personajes discurría en paralelo a la que se producía, en el mundo real, entre Martin Luther King y Malcom X alrededor de la discriminación racial. Stan Lee buscaba plantear una metáfora del racismo: Mientras Xavier apostaba por la convivencia con los humanos, Magneto proclamaba que el homo superior debía subyugarlos. La Patrulla-X había jurado proteger a una humanidad que les temía y odiaba. Protegerla de los prejuicios, pero también de aquellos mutantes que representaran una amenaza.

 

Quizás fuera porque el planteamiento no cuajara entre los lectores. Tal vez porque se diluía en las aventuras más o menos ligeras que vivían los cinco héroes protagonistas y su figura paterna. O puede que los autores que sustituyeron a Lee y Kirby no siempre consiguieran desarrollar las mejores historias posibles. En todo caso, las ventas de La Patrulla-X fueron perdiendo fuelle, para entrar en un lento declive comercial, hasta que en, The X-Men #66 USA (1970), se presentó la última de sus historias. A partir del siguiente episodio, la colección pasaría a acoger reediciones de aventuras publicadas anteriormente.

 

Pero, casi desde el momento de su entrada en letargo, Roy Thomas, que sustituiría a Stan Lee como Director Editorial de Marvel en 1972, se propuso que los mutantes volvieran a la carga. El que había sido escritor de aquella última etapa, y había demostrado lo lejos que La Patrulla-X podía llegar, en un puñado de electrizantes episodios realizados junto al excepcional artista Neal Adams, concibió un plan para insuflar nueva vida a la serie. Consistía en renovar la alineación del equipo, mediante miembros de diferentes nacionalidades, lo que quizás facilitaría la venta de la serie fuera de Estados Unidos. La propuesta fue lanzada en varias ocasiones, hasta que al fin entró a trámite en 1974, cuatro años después de que los hijos del átomo fueran puestos en suspenso y restringieran su papel al de meros invitados en otros títulos de Marvel.

 

La Casa de las Ideas de mediados de los setenta había crecido más allá de cualquier previsión optimista. Con una mayor capacidad financiera que la que contaba en sus inicios y la independencia que eso traía consigo, Marvel aumentó su producción en cantidad y en variedad de títulos. Se dio entonces impulso al proyecto de una “nueva” Patrulla-X. Los responsables de materializarla serían el guionista Mike Friedrich, uno de los profesionales de la casa, y el dibujante Dave Cockrum, quien había alcanzado gran popularidad por su labor en La Legión de Superhéroes de DC Comics, donde destacaba por sus imaginativos personajes, entre los que destacaban las integrantes femeninas del grupo, dotadas de un inmenso atractivo y elegancia.

 

 

Era una época de efervescencia dentro de Marvel, pero la cantidad de trabajo sobrepasaba a los medios materiales para hacerle frente. Después de la salida de Stan Lee, fueron varios los responsables editoriales que accedieron al cargo de manera sucesiva, tirando la toalla al cabo de un tiempo, por puro agotamiento. El cargo no sólo implicaba la supervisión de todas las colecciones, sino también ocuparse de los guiones de algunas de ellas. Tras dos años al mando, Roy Thomas renunció al puesto de cabeza visible de la editorial, que recayó en el también guionista Len Wein. Éste agregó el relanzamiento de La Patrulla-X a un paquete de proyectos en el que estaban incluidos otros grupos. Los mutantes no eran, por tanto, una prioridad esencial para la maquinaria de la Casa de las Ideas: simplemente una de las muchas novedades en la que trabajaban en aquel momento, un bosquejo que todavía debería pasar por modificaciones antes de fructificar, porque, antes de colocarse ante la máquina de escribir, Mike Friedrich decidió a su vez abandonar Marvel. Con la patata caliente en las manos, Wein asumió las tareas de guionista, al tiempo que asignaba al relanzamiento mutante un nuevo formato que estaba ensayando en aquel entonces con diversas series, el Giant-Size o, lo que es lo mismo, episodios trimestrales con un mayor número de páginas que un cómic convencional. Cockrum seguía como dibujante, e incluso llevaba meses preparando diseños.

 

 

El Giant-Size X-Men #1 USA estaría encabezado con una espectacular portada del maestro Gil Kane, en la que los nuevos integrantes del equipo rasgaban el papel. El toque que la convertiría en obra maestra vino de la mano de Cockrum, que completó la ilustración con una panorámica de la formación original, mirando con ojos asombrados a sus sustitutos. Tan sólo uno de aquélla, Cíclope, se colocaba al lado de los recién llegados, aunque en una posición secundaria. Su función sería la de enlace entre el pasado y el futuro, último vestigio de la inocente Patrulla-X original que, en todas las propuestas de recuperación del título, siempre surgía como elemento a mantener intacto. No en vano, había sido el líder natural del equipo hasta ese momento, y quizás el miembro más carismático. De cara a actualizar su imagen, Cockrum rediseñó su visor, lo que añadiría un mayor dramatismo al semblante. Cíclope tendría que lidiar con personajes de los que nadie había oído hablar hasta entonces, o que apenas sí habían aparecido en algún otro cómic.

 

¿De dónde habían salido? En gran medida, del cuaderno de dibujo de Dave Cockrum, con las convenientes matizaciones llevadas a cabo por Wein. Además, había viejos conocidos o recientes incorporaciones al Universo Marvel a la búsqueda de un hueco donde cobijarse. Mejor será seguir su orden de aparición en el cómic para señalar su procedencia. El primero de los nuevos integrantes de La Patrulla-X era también el preferido del dibujante, el germano Rondador Nocturno. Cockrum lo había inventado muchos años atrás, cuando estaba sirviendo en la Marina, destinado en Guam junto a su primera esposa. Una noche de tormenta, no encontraron mejor manera de matar el tiempo que crear personajes de cómic. Entre ellos, estaba Intruder, una mezcla entre Batman y Punisher que iba acompañado de un demonio que escalaba muros. Éste era la semilla de lo que luego se convertiría en Rondador Nocturno, aunque todavía habría de pasar por serias alteraciones. El concepto fue sido rechazado por el editor de La Legión de Superhéroes, que lo consideraba demasiado extraño, pero a Wein le resultó perfecto para el tipo de grupo heterodoxo que quería componer. Cockrum también aportaría los poderes de teleportación, el uniforme y el nombre real del simpático elfo, Kurt Wagner, resultado de fusionar el del canciller Kurt Waldheim con el del músico Richard Wagner. En cambio, se desecharía la idea de que Rondador fuera un auténtico demonio confinado en la Tierra después de fracasar en una de sus misiones, así como que se le caracterizara como “el gran hijo de perra” del equipo.

 

 

Tal calificativo recaería, en realidad, sobre Lobezno, el siguiente recluta de Xavier. Este violento agente del servicio secreto canadiense debutó meses antes, en una aventura también escrita por Wein en la que se enfrentaba contra Hulk. Su origen editorial puede que se remontase a los primeros intentos de Roy Thomas por relanzar La Patrulla-X. En las reuniones con Cockrum, éste le había enseñado a una pareja de hermanos vampiros, y uno de ellos respondía a la denominación de Wolverine (cuya traducción exacta al castellano sería la de carcayú, una pequeña y brutal criatura de los bosques canadienses). El guionista se olvidó por completo de aquello, pero meses después le sugirió a Len Wein que introdujera en Increíble Hulk a un personaje canadiense, que se llamara Wolverine, y que como dicho animal fuera de escaso tamaño pero muy feroz. Esa misma descripción llegó a manos de John Romita, el director artístico de Marvel, que realizó el diseño a partir de la foto de un auténtico Wolverine, con una máscara de aspecto felino, unas manchas atigradas y unas garras metálicas que surgían del dorso de la mano, después de descartar la opción de que formaran parte de los dedos. En aquel entonces, Wein no tenía demasiado claro los orígenes de Lobezno, aunque se le pasaba por la cabeza que, de hecho, fuera un animal evolucionado. El guionista lo veía además como un veinteañero desairado, probablemente un nacionalista quebequés. Tampoco llegó a contemplar jamás que las garras no fueran otra cosa que un artilugio que formaba parte de los guantes, o que el metal del que estaban hechas recubriera el esqueleto del portador o fuera adamántium. En aquel entonces, Lobezno no era más que un canadiense ágil, con sentidos agudizados, agresivo y malhablado. Cockrum, que no tenía demasiadas simpatías por él, cambió mínimamente la máscara que dibujara Romita, pero mantuvo intacto el resto.

 

El siguiente miembro de la nueva Patrulla-X fue Banshee, un viejo conocido del equipo original. De hecho, se habían enfrentado contra él, en The X-Men #28 USA (1967), aunque en aquel entonces se encontraba bajo el control mental de una malvada organización. El ingreso en el equipo del irlandés Sean Cassidy, sobre el papel el más veterano de los nuevos integrantes, se saldaba en apenas unas pocas viñetas, para dar espacio al único fichaje femenino: Tormenta, una voluptuosa africana capaz de controlar los elementos, que había alcanzado la consideración de diosa entre los habitantes de una tribu. Con Tormenta, de nuevo nos hallamos ante una idea de Cockrum, que en este caso fusionaba aspectos de varios personajes: Tifón, un tipo al que obedece el trueno y la lluvia; Quetzal, una joven con alas en los brazos, y la Gata Negra, una adolescente capaz de adoptar la forma de un gato. Los poderes del primero, el color de piel de la segunda y los ojos felinos de la última dieron como resultado a Tormenta.

 

 

Tras su presentación, quedarían una pocas viñetas más para la llegada de Fuego Solar, cuya entrada en escena hay que buscarla en uno de los últimos episodios de la etapa original de La Patrulla-X, cortesía de Roy Thomas y Don Heck, quienes pergeñaron al primer mutante japonés, hijo de una víctima de la bomba de Hiroshima. Enseguida saltamos de Japón a Rusia, donde espera Coloso, el héroe que ocupaba el mayor espacio de portada y al que se le auguraba una posición destacada dentro del equipo, similar a la que desempeña La Cosa en Los 4 Fantásticos o Thor en Los Vengadores. De nuevo, procede de las propuestas de Cockrum para La Legión de Superhéroes que nunca culminaron tal propósito. Coloso es una buena persona, vestida con colores primarios, cuyo nombre, Peter Rasputín, homenajeaba a dos iconos rusos, Pedro el grande y el consejero zarista Rasputín.

 

Ave de Trueno, el último en sumarse a la fiesta, también salió de los descartes del dibujante para la Legión. En este caso, un indio nativo con elevada fuerza y rapidez, al que Cockrum modificó ligeramente el traje previsto y por el que se decidieron después de rechazar la opción de incluir a Vampyre, un supervelocista de fuerte carácter que resultaba un tanto reiterativo ante la presencia de Lobezno y Ave de Trueno.

 

Establecidos los protagonistas, el argumento de aquel relato iniciático seguía una estructura más o menos tradicional, en cuanto a lo que cabía esperar de una historia de origen. Durante la primera parte, Charles Xavier reunía al nuevo grupo de mutantes para llevar a cabo una misión desesperada. En el nudo de la trama, se presentaba la amenaza a la que deberían hacer frente, mientras que en la parte final tenía lugar el enfrentamiento. Hacía falta un enemigo de altura, que hubiera derrotado fácilmente a la formación original y supusiera todo un reto para la improvisada formación convocada por Xavier. La previsión inicial de Len Wein consistía en recurrir a Sudamérica como escenario, y a un grupo de dioses aztecas como villanos, pero Cockrum, convencido de que tal opción resultaba horrible, ofreció la alternativa que acabaría triunfando. Lo cierto es que el dibujante concibió un peligro tan formidable que costaba imaginar la forma de vencerlo. La solución llegó de manos de Chris Claremont, el ayudante de Wein, un joven inglés de veinticinco años con muy buenas ideas y una especial sensibilidad literaria, en quien ya habían recaído algunos encargos literarios puntuales. El final de la aventura dejaría además abierta la incógnita sobre quién se quedaría y quién se marcharía de la ahora superpoblada Patrulla-X, duda pendiente de resolverse en el siguiente número de la recién inaugurada etapa.

 

A comienzos de 1975, el Giant-Size X-Men #1 saldría al mundo a la búsqueda de lectores. La propuesta se encuadraba junto a otros lanzamientos protagonizados por grupos de la más diversa índole, que estaba ofreciendo la Casa de las Ideas en aquel preciso momento, y sus resultados eran toda una incógnita, pero cualquiera hubiera aventurado un destino similar al que pudieran correr Los Campeones, Los Inhumanos, Los Invasores o Los Guardianes de la Galaxia. Fuera como fuera, lo cierto es que, después de cinco años sin publicarse una nueva aventura de La Patrulla-X, ésta se disponía a renacer, muy distinta a como nadie la había conocido.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X nº 1

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