PLAN EDITORIAL MARVEL 2018: EL DESGLOSE

Información aparecida originalmente en Marvel Age nº 25.

PLAN EDITORIAL 2018: LA ACTUALIDAD

Estrenamos año y estrenamos colección americana arácnida. En este número irrumpe Peter Parker, el Espectacular Spiderman, la cabecera con la que Chip Zdarsky y Adam Kubert buscan recuperar el sabor clásico del personaje, mientras Dan Slott sigue en paralelo con su particular epopeya. Hablaremos con más detalle al respecto de ello, pero ahora nos toca adelantar las claves del año que empezamos. Dado que Spidey es uno de los personajes con mayor número de lanzamientos, ¿qué te parece si repartimos el esfuerzo entre las dos colecciones protagonizadas por sendos Peter Parker? Aquí nos quedamos con la actualidad, mientras que en Renueva tus votos te contamos los clásicos.

 

EL ASOMBROSO SPIDERMAN Ya tenemos bastante cerrado el calendario para todo el año de la principal cabecera del trepamuros en España. En enero y febrero, el primer arco de la nueva Spectacular; en marzo y abril pasamos al final de la etapa de Kelly y McGuinness en Spiderman / Masacre, para ya en mayo meternos de lleno en Marvel Legacy. Durante los primeros tres meses, acogeremos una aventura completa en cada tomo, siguiendo el orden de Amazing, Spectacular y la colección compartida con Wade. Agosto y septiembre quedan reservados para “Veneno Inc”, el cruce entre Amazing y la nueva colección del Protector Letal. Y atención, porque si nada se tuerce nuestra previsión señala los tres últimos meses del año como un “todo Amazing”, que conduciría al #800 USA en diciembre.

EL PERSONAJE DEL AÑO

Veneno regresa a los orígenes

 

VENENO Una de nuestras grandes apuestas para el año. Veneno ha dado el campanazo como no ocurría desde los años noventa. El personaje ha vuelto a las raíces en su nueva cabecera, cortesía de Mike Costa, primero con Gerardo Sandoval a los lápices, luego nada menos que con Mark Bagley. Se trata de la primera colección de toda Marvel en recuperar la numeración clásica y además se situará en el centro de atención gracias a la película que protagonizará Veneno y que se estrenará a comienzos de octubre. Nuestro planteamiento para la grapa es el de ofrecerte entregas dobles, durante todo el año, de manera que nos permita sincronizarla con El Asombroso Spiderman y dejarlo todo listo para el cruce que acogeremos aquí durante el verano. Mientras tanto, el prólogo de “Universo Veneno” lo verás recogido en un 100 % Marvel de tapa blanda, idéntico formato en que lanzaremos la saga propiamente dicha. Las fechas de salida son febrero y abril, respectivamente. No obstante, y dada la importancia que tendrá el Protector Letal a lo largo del año, no descartamos otras publicaciones a su alrededor.

 

UNA HIJA ADOLESCENTE

Annie crecerá con Marvel Legacy

 

OTROS HOMBRES ARAÑA Tanto Renueva tus votos como Spider-Man saltarán a Marvel Legacy este marzo. La primera con un salto de nada menos que ocho años para sus protagonistas y un nuevo equipo creativo, el formado por Jody Houser y Nick Roche; la segunda con la presentación de unos nuevos Seis Siniestros. Apunta además que sigue adelante Spidermen II, hasta su final natural, en marzo. Y en el apartado de formatos recopilatorios, apunta detalles, todos en 100 % Marvel de tapa blanda: Spiderman 2099 termina en el sexto tomo (enero), para ser sustituida por Ben Reilly: Araña Escarlata en abril, con segundo tomo en julio. Se mantiene así la ración arácnida de Peter David. Y Spider-Gwen regresa además en mayo, con su tercer tomo.

 

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman nº 135

LOS SEIS SINIESTROS DEL UNIVERSO ULTIMATE: ESPECTÁCULO SIN IGUAL

Cada aventura de la línea Ultimate se construye sobre la premisa de que se trata de una gran superproducción en la que todo ha de ser espectacular y grandilocuente. Sin embargo, no se trata de un concepto desconocido en La Casa de las Ideas: todo lo contrario. Cuarenta años antes, en el amanecer del Universo Marvel, Stan Lee decidió lanzar una serie de especiales con idénticas pretensiones. Se trataba de los Annuals, números al margen de las colecciones mensuales que ofrecían el doble de páginas y estaban destinados a relatar acontecimientos tan destacados que debían rodearse de un halo de excepcionalidad.

Con el paso del tiempo, los Annuals acabarían desvirtuándose, conforme la inercia llevó a hacer la fórmula reiterativa… Pero, en estos primeros años de la Era Marvel de los Cómics, aquellos mágicos sesenta, los Annuals constituían una cita ineludible. En Fantastic Four Annual #1 USA (1963) se narró la invasión del mundo de la superficie por parte de la Atlantis de Namor; en Avengers Annual #1 USA (1967) los fundadores del grupo se unían a los miembros modernos frente a una coalición de sus peores enemigos… y en Amazing Spider-Man Annual #1 USA (1964) el trepamuros trataba de encontrar a su tía May y a su novia de entonces, Betty Brant, secuestradas por una coalición de sus principales villanos: Los Seis Siniestros. Bajo el liderazgo del Doctor Octopus, se agrupaban Electro, Mysterio, El Buitre, El Hombre de Arena y Kraven El Cazador.

 

Entre todos los contrincantes de importancia a los que se había enfrentado Spidey, sólo faltaban El Duende Verde, a quien Stan Lee y Steve Ditko reservaban empresas mayores, y El Lagarto, que estaba curado y en la distante Florida, lo que habría dificultado su inclusión en la trama. Ditko reservó a cada uno de Los Seis Siniestros un combate singular con el trepamuros, durante el cual insertaba una viñeta a toda página, algo verdaderamente único en la época. Stan Lee, por su parte, procuró que no faltara ninguno de los héroes de la ciudad durante la búsqueda que lleva a cabo Spiderman. Las 41 páginas de las que constaba la historia principal se complementaban con otras 31 planchas, con fichas de los villanos (incluso de aquellos que no formaban parte de Los Seis Siniestros), los secretos de Spiderman, los personajes secundarios y una historieta humorística en la que se describía la manera en la que Lee y Ditko concebían cada aventura. En definitiva, aquel número extraordinario obedecía, por encima de cualquier otra consideración, a aquel adjetivo.

 

Saltamos ahora al siglo XXI, para encontrarnos con una situación que arrastraba paralelismos con aquélla. Estamos en 2003. Unos meses antes, Ultimate War, el choque entre los Ultimates y La Patrulla-X que en realidad formaba parte del hilo narrativo de la serie de estos, había constituido un campanazo comercial. Para que siguiera en marcha la rueda, el Director Editorial de Marvel, Joe Quesada, y el editor de las series Ultimate, Ralph Macchio, buscaban un producto equivalente, esta vez con Spidey y los Ultimates como protagonistas. Esto permitía que, pese a los muchos retrasos que acumulaba la realización de la cabecera de estos, a causa de la lentitud de Bryan Hitch, nunca dejaran de estar presentes en las librerías. Para Brian Michael Bendis, la idea encajaba con algunas tramas que venía desarrollando en Ultimate Spider-Man, con una presencia cada vez mayor de SHIELD y de Nick Furia en la vida del trepamuros, y con un creciente número de enemigos a los que el joven héroe había enviado a las celdas del Triskelion. Allí estaban ya el Doctor Octopus, el Hombre de Arena, Electro, el Duende Verde y Kraven. ¡Parecía como si el destino hubiera colocado en el mismo lugar y a la misma hora a una posible versión definitiva de Los Seis Siniestros! Aunque había algunas diferencias sustanciales con respecto a la situación original: en aquel caso, los villanos se unían bajo el liderazgo de Octopus, pero en el Universo Ultimate, su consideración de mayor enemigo de Spidey se había trasladado hasta el Duende Verde, que por lo tanto pasaba de no estar en el grupo en el Amazing Spider-Man Annual #1 USA a liderarlo en la versión definitiva. También faltaba el Buitre y Mysterio en la formación moderna, pero había un importante motivo para esas ausencias concretas: Bendis todavía no había encontrado la manera de adaptarlos, y tardaría en hacerlo. Tampoco estaba Veneno en la alineación, pero, al igual que les ocurrió a Stan Lee y Steve Ditko en los años sesenta con el Duende Verde, el guionista de Ultimate Spider-Man prefería dejarlo al margen.

 

Con todos esos condicionantes, el número de villanos que quedaban en sus manos era cinco, y aunque en ningún momento se mentaría a “Los Seis Siniestros”, el título de la miniserie ya estaba decidido: Ultimate Six. Pero, ¿quién sería el sexto miembro? Esa incógnita permanecería oculta hasta bien avanzada la historia. Desde el aparato publicitario de Marvel, coquetearían con la respuesta, que supondría toda una sorpresa para los lectores, ya que el misterioso sexto integrante de Los Seis Siniestros Definitivos sería quien menos se esperaban.

La semilla de la aventura fue plantada en Ultimate Spider-Man #46 USA, con Mark Bagley a las viñetas, pero, dado que esta colección seguiría publicándose durante los meses en que Ultimate Six viera la luz, surgió la necesidad de que fuera otro dibujante quien encarara el proyecto. En aquellos momentos, el británico Trevor Hairsine había destacado por el gran parecido de su estilo con el de Bryan Hitch, por lo que se antojaba como la elección correcta para una aventura en que la participación de los Ultimates sería crucial. También en esos meses la revista Wizard preparaba un “número cero”, con el que renovaban su diseño y buscaban atraer nuevos lectores. Joe Quesada, que sabía que la rival DC Comics haría lo mismo con el Batman de Jim Lee, les ofreció la posibilidad de publicar un prólogo de Ultimate Six en su interior, con el valor añadido de que él mismo se ocuparía de ilustrarlo, lo que suponía su regreso al tablero de dibujo,  del que había permanecido alejado en los tres años anteriores, desde que asumiera la posición de cabeza visible de la compañía.

 

El proyecto, más allá de lograr su objetivo de emular aquel lejano, pero inolvidable Annual, acabó por convertirse en uno de los capítulos más valiosos dentro de la cronología del Spiderman Definitivo, e incluso sería determinante en el destino del personaje, pero para eso faltaban todavía muchos años y muchas aventuras.

Artículo originalmente aparecido en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spider-Man nº 10

LA METAMORFOSIS DE LAS ARAÑAS: UN SPIDERMAN PARA DESPUÉS DE “EL OTRO”

“Nada volverá a ser igual”. Esa frase, augurio del fin de una época que nunca volverá, ha sido utilizada por Marvel hasta la saciedad a lo largo de su historia, hasta convertirla en tópico recurrente, aunque la realidad constata que, en demasiadas ocasiones, los cambios que anuncia suelen verse diluidos hasta desaparecer al cabo de un tiempo. Con “El Otro”, el primer gran crossover arácnido del siglo XXI, se proclamaban alteraciones de amplio espectro para el trepamuros. En el transcurso de la historia, Peter Parker había muerto, y era entonces cuando las cosas se ponían interesantes…

Las últimas páginas del anterior volumen nos dejaban una sorpresa mayúscula: mientras Mary Jane y Tía May iniciaban los trámites funerarios, del cadáver de Peter emergía… algo… que dejaba atrás una ventana rota en la Torre de Los Vengadores y un cascarón vacío donde antes estaba el cuerpo del héroe. Aquello que había escapado formaba entonces una crisálida y se preparaba para el siguiente paso en la evolución del Hombre Araña. A lo largo de este tomo descubriremos las circunstancias de esa evolución, así como la aventura que sirvió de prólogo a la participación de Spiderman en la Guerra Civil Superheroica que estallaría a lo largo de 2006. En las próximas líneas entraremos en detalles al respecto, pero antes de hacerlo es conveniente avisar al respecto, puesto que ahondaremos en detalles argumentales de lo que ocurre en este volumen, por lo que aconsejamos postergar la lectura del mismo a todos los que no conozcan los hechos aquí descritos.

 

El Peter Parker que surgía de la crisálida no era muy distinto al que hasta entonces recordaban los lectores, salvo que añadía nuevas habilidades a los poderes arácnidos, en consonancia con el discurso totémico que había venido manteniendo Joe Michael Straczynski durante los años anteriores. Estas habilidades se sumaban además al cambio de los tradicionales lanzarredes mecánicos por los cinematográficos lanzarredes orgánicos que había puesto de moda la saga cinematográfica dirigida por Sam Raimi. La alteración de los lanzarredes había tenido lugar un par de años atrás, en las páginas de Spectacular Spider-Man vol. 2, #15-20 USA (2004), con Paul Jenkins como guionista, mientras que la que ahora tenía lugar había sido planificada por el propio Straczynski, con ayuda del comité de editores y guionistas que elaboraron “El Otro”. Durante los últimos capítulos de saga, las nuevas habilidades arácnidas eran presentadas en todo detalle, con la promesa de que formarían parte integral del personaje a partir de entonces. Sin embargo, en los meses siguientes, apenas iban a ser utilizadas. De entre todos los guionistas, curiosamente fue Peter David quien mejor las integró en sus historias, las consideró más interesantes y las defendió a capa y espada en cuanta discusión pública tuvo lugar al respecto. David escribía Friendly Neighborhood Spider-Man, la nueva cabecera lanzada junto con “El Otro” y que, una vez concluída la historia, seguiría adelante en paralelo con The Amazing Spider-Man, centrándose en las historias relacionadas con el instituto en el que trabajaba Peter, y donde se reencontraba nada menos que con Flash Thompson. La tercera serie en liza, Marvel Knights: Spider-Man, fue retitulada The Sensational Spider-Man tras el crossover. A tal efecto, cambió de equipo creativo y de orientación. El prestigioso dramaturgo Roberto Aguirre-Sacasa y el dibujante Ángel Medina la enfocaron como un revival de los tiempos en que Todd McFarlane escribía y dibujaba al trepamuros, con una preponderancia marcada de los villanos monstruosos.

 

Marvel Saga se concentra, no obstante, en la recuperación de The Amazing Spider-Man, como título central del trepamuros. Allí también hubo cambios: sus páginas acogieron un cambio creativo, de forma que Mike Deodato fue sustituido por Ron Garney, un valor sólido cuya llegada fue interrumpida por dos números en los que quien se encargó de los lápices fue Tyler Kirkham. Este autor pertenecía a la escudería de Top Cow, estudo de Marc Silvestri que en aquel entonces tenía un acuerdo firmado con Marvel por el que sus artistas desfilaban por algunas series de La Casa de las Ideas. La presencia de Kirkham vino a deslucir un tanto unos episodios en los que Stracyznki fue preparando el terreno para la Guerra Civil Superheroica que en aquellos momentos cocinaba Marvel. No hubo ni siquiera un respiro tras la conclusión de “El Otro”, de manera que, en la última página del evento, los lectores podían contemplar cómo Tony Stark preparaba a espaldas de Peter un nuevo uniforme arácnido con los colores de la armadura de Iron Man.

 

JMS veía la relación entre Tony y Peter similar a la que pudiera darse entre un mentor y su discípulo. Tony Stark era un triunfador, el genio hecho a su medida en que podría haberse convertido Peter Parker de no haberse interpuesto el destino en forma de araña radiactiva. El guionista daba a entender que en el joven trepamuros había potencial para que algún día se alzara como un científico brillante que construyera artefactos con los que cambiar el mundo. La idea de profesor de instituto, de superhéroe ceñido a un mundo asequible y abarcable para el lector medio comenzaba a desdibujarse. En cuanto al nuevo traje de Spidey, Chris Bachalo presentó varias propuestas, con diferentes variaciones de los colores clásicos. Entre todas ellas, al Director Editorial Joe Quesada le llamó la atención un diseño en el que Spider-Man disponía de unos tentáculos similares a los del Doctor Octopus. Le pareció una gran idea, como si el héroe estuviera buscando nuevas maneras de luchar contra sus enemigos. Encajaba en la manera de pensar de Tony Stark, propenso a combatir el fuego con el fuego. El traje que finalmente delimitó el propio Quesada recordaba explícitamente a la armadura de Iron Man, al partir del rojo y el dorado como colores básicos; contaba con unas patas mecánicas que simulaban la forma de una araña y podían usarse como armas; permitía además que el trepamuros hiciera algo tan ajeno a él como volar y desde el comienzo tuvo fecha de caducidad, aunque no se anunciara tal cosa. Los lectores se dividieron nada más verlo. Les encantaba o lo odiaban en porcentajes equiparables, que era la clase de reacción que esperaba Joe Q. El nuevo traje estaba allí para un propósito argumental, no para vender muñecos, aunque desde luego que los acabó vendiendo.

 

Y así, de rojo y oro, el Hombre Araña emprendió, sin saberlo, el camino que le conduciría, a él y a todo el Universo Marvel, a la más ambiciosa saga superheroica jamás publicada.

Prólogo aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 10

LAS 15 (MÁS 8) MUJERES MÁS IMPORTANTES DE LA VIDA DE SPIDERMAN

“Enamorarse, el odio al trabajo y otros éxitos del pop”. Así se presenta una de las novelas capitales de la década de los noventa, Alta fidelidad, firmada por el genial Nick Hornby, con una adaptación cinematográfica a la altura del original. En ella, un loco por la música con el que podría identificarse cualquiera de nosotros, utiliza las típicas listas de los más vendidos para ordenar sus prioridades en la vida, ya sean trabajos, amigos o incluso mujeres. Al fin y al cabo, ¿quién no ha entrado alguna vez en el juego de elegir los mejores libros, o los mejores momentos, o las mejores novias/os? Es un juego que, en el caso de Peter Parker y en el caso de una miniserie centrada en su relación con la más explosiva de sus ex, no nos resistimos a poner en marcha y hacemos extensible a todas las mujeres de su vida. No en vano, las aventuras de Spiderman siempre han podido calificarse de gran comedia romántica. Allá van quince buenos motivos.

 

15 Debra Withman

Corrían los felices ochenta, y Peter frecuentaba las aulas universitarias, aunque lo hacía ya licenciado, en calidad de alumno de postgrado. Tanto se pasaba por el departamento, que la secretaria del profesor Sloan, una rubita tímida, muy mona y con gafitas, acabó colgada de sus encantos. Ella se llamaba Debra Withman, y aunque a nuestro protagonista no acababa de disgustarle, faltaba química entre ambos. Salieron unas cuantas veces, hasta que Debbie llegó a la peregrina conclusión de que las repetidas ausencias de su medio novio eran debidas a que era en realidad Spiderman. No iba desencaminada la pobre, pero Peter acabaría convenciéndola de lo contrario de la manera más extraña: plantándose en su piso con el traje arácnido, lo que hizo ver a Debbie lo absurdo de sus ideas (para alivio del lanzarredes). Dispuesta a dejar atrás sus fantasías y madurar de una vez por todas, Debra abandonó Nueva York para atar cuentas con su pasado. Nunca más se supo, pero siempre cabe la esperanza de que algún guionista se acuerde de ella.

 

14. La Viuda Negra (O Nancy Rushman)

¿Qué mejor novia para un Hombre Araña que una Viuda Negra? De hecho, la espía más sexy de todos los tiempos había abandonado un horroroso traje sesentero para cambiarlo por su cenidísimo y característico uniforme de cuero negro después de contemplar al trepamuros e inspirarse en él, en plena etapa de John Romita, a la postre diseñador de tan suculento trapo. Pero la Viuda ocupa este puesto de honor entre las mujeres del trepamuros debido a una aventura muy posterior, la que les unió durante una época en la que ella perdió la memoria, creyendo que su verdadero nombre era el de Nancy Rushman (curiosamente, el primer nombre que utilizó en Estados Unidos). Spidey la ayudó en la búsqueda de su pasado, y Nancy no tardó en caer enamorada de su bienhechor, sentimiento ratificado en el más equilibrista de los besos: nada más y nada menos que con ambos colgados del Helitransporte de SHIELD. El romance acabó en cuanto ella recuperó la memoria… y perdió el interés.

 

13. Cissy Ironwood

Algo menos fugaz fue el escarceo de nuestro rompecorazones con esta linda muchachita estudiante de matemáticas que demuestra como pocos personajes lo peligroso que es acercarse al señor Parker. Era el primer verano de Pete después de acabar la carrera, y ya se sabe: todo euforia y alegría ante un horizonte despejado sin exámenes a la vista. Cissy se puso a salir con tan amable caballero sin sospechar que, en las semanas posteriores, acabaría siendo ¡mordida! por el Doctor Extraño (convertido en hombre lobo, mejor que no preguntéis los detalles), mientras que su padre sería víctima de un asesinato a manos de un agente del KGB. No es de extrañar que tardáramos unos cuantos años en descubrir que había sido de ella: desde una ilustración perdida en un especial, nos revelaba que se había ido a vivir al oeste. ¿La echará alguien de menos?

12. Glory Grant

Nunca fue novia de Peter, pero a algunos lectores nos hubiera hecho mucha ilusión. En tiempos en los que el fantasma de Gwen Stacy parecía diluirse y Mary Jane no alcanzaba todavía la categoría lograda con posterioridad, Glory vino a alegrar el cochambroso vecindario de Chelsea al que se había ido a vivir Peter. Muchas noches quedaban en el apartamento de él para disfrutar de una pizza y lo que viniera después, que con el Comics Code de por medio quedaba a la imaginación del lector. Glory escalaría puestos en el universo arácnido, al sustituir a Betty Brant como secretaria de J. Jonah Jameson. Para su desgracia, años después se echaría un novio mafiosillo y hombre lobo que moriría a consecuencia de un disparo de ella dirigido a Spiderman. Pasado el mal trago, reaparecería en la última época escrita por Howard Mackie a finales de los novneta, para alegrar la vida de Randy Robertson.

 

 

11. Marta Plateada

No es que robara el corazón de Spiderman, ni estuviera siquiera interesada en ello, pero se hizo con el de los aficionados, que vieron en ella a una de las chicas más duras e interesantes de la Marvel de los noventa. Marta Plateada comanda la Banda Salvaje, al tiempo que es propietaria de una multinacional dedicada a deshacer entuertos allá donde sea requerida, siempre que el demandante pueda pagar la abultada factura. Así es como esta ciudadana modelo del país centroeuropeo de Symkaria nutre las arcas públicas y mantiene ocupado al equipo creado por su padre para luchar contra los nazis. Su actividad le ha llevado en unas cuantas ocasiones a luchar contra Spider-Man, y en otras tantas a aliarse con él. Nunca se fijará en lo bien que le quedan las mallas al lanzarredes, tan ocupada como está contando los billetes.

 

10 Marcy Kane

¿Tú crees que has tenido novias raras? Eso es porque no conoces a Marcy. Ya que estamos elaborando una lista de grandes éxitos, la señorita Kane debería cantar la banda sonora de Mi novia es una extraterrestre. Cosas del guionista Bill Mantlo, que introdujo a Marcy allá por los primeros ochenta como una revisión de la Gwen Stacy severa y protestota de los tiempos de Ditko, y que acabaría reutilizándola con otro de sus personajes, con Jack, la Sota de Corazones, en una estupenda (y olvidada) miniserie en la que este fascinante héroe descubría su herencia alienígena y regresaba al planeta natal de su madre junto a Marcy, a la postre toda una princesa. Quien lo hubiera dicho, con esos vestidos de tipa tiesa que se ponía.

 

9. Jean DeWolff

Ah, otro de los personajes femeninos de Mantlo, probablemente el mejor, junto a Puñal. Jean venía a cubrir el puesto dejado largo tiempo atrás vacante con la trágica desaparición de George Stacy. La capitana era la cara amiga de Spiderman dentro de la policía, esa tipa dura con un corazón de oro a la que recurrir, porque sabes que siempre te va a sacar del apuro. Incluso logró el indulto para nuestra Gata Negra, y eso que le reventaba que Felicia estuviera liada con Spidey. Y es que Jean andaba secretamente enamorada del trepamuros, algo que nunca podría confesarle, ya que moriría asesinada por el Comepecados, en una de las más impactantes sagas firmadas por Peter David.

 

8. Liz Allan

Toda una clásica de los primerísimos tiempos arácnidos. Durante el instituto fue la novia más o menos oficial de Flash Thompson, al tiempo que lanzaba ardientes señales a un Peter Parker que, si vio alguna, nunca pareció sentirse interesado. No sería hasta la ceremonia de graduación del instituto cuando ella le confesaría su amor. Un poco tarde, ya que abandonaría la serie durante ¡más de cien números! Con su vuelta, averiguaríamos que era la hermanastra del Hombre Ígneo. Ahí empezaron los problemas, porque luego vendría un accidentado matrimonio con Harry Osborn (la cosa acabó con él convertido en segundo Duende Verde) y su viudez como rica heredera junto a su hijo Normie, sólo para vivir el regreso del abuelo Norman. Y es que, a veces, conviene quedarse en el olvido.

 

7. Mary Parker

Poco sabemos de la madre de Peter Parker, y tal vez por eso ocupa tan discreto lugar en este Top 15. Los lectores veteranos nos pasamos unos cuantos añitos suponiendo que nuestro trepamuros había sido, antes de la picadura de la araña radiactiva, un tipo de lo más ordinario, sólo para descubrir asombrados la naturaleza de espías de sus padres, fallecidos en accidente aéreo provocado por Cráneo Rojo. Todo ello, aparte de una de las más comentadas meteduras de pata de Stan Lee (El Hombre es grande, pero no perfecto), también volvía a recordarnos lo pequeño que es, en el fondo, el Universo Marvel. Y ya que hablamos de malas ideas, en los noventa alguien tendría la de resucitar a los padres de Peter, pero al final no sería más que un nuevo engaño de un villano, en este caso el Camaleón, siguiendo órdenes de Harry Osborn, que trataba de volver loco al trepamuros desde la tumba. Estas cosas sólo le pasan a Spider-Man.

 

6.Betty Brant

El tierno primer amor de Peter, que demostraba su interés por las mujeres mayores que él. (Kurt Busiek explicaría muchos años después que Betty en realidad no era tan mayor, pero a nosotros siempre nos lo pareció, con ese peinado y esa actitud digna de la Hermana San Sulpicio). A Betty le han pasado tantas cosas en la vida y algunas tan malas que no le tendremos en cuenta su dedicación periodística de los últimos años sin haber pasado previamente por la facultad. Empezó como secretaria pacientísima de Jameson; siguió como señora esposa de Ned Leeds, un chico tranquilo, no como el zarandajas ese de Peter Parker, pero que acabaría dándole muchos disgustos, ya que no sólo moriría, sino que sería acusado de ser el Duende. Fue la misma Betty quien, años después, limpiaría el nombre de Ned. Hace tiempo que no la vemos, pero siempre vuelve. En fin…

 

5. May Mayday Parker

O los caprichos editoriales del destino. May es la hija de Peter y Mary Jane, arrebatada por Norman Osborn a sus padres en la misma mesa de partos del hospital y dada por muerta. Querían los guionistas traerla de vuelta y que así aprendieran los Parker a limpiar biberones, pero desde lo más alto de la editorial llegó la orden de que quien debía volver no era otra que la tía May, fallecida años atrás. Por suerte, Tom DeFalco, impulsor del embarazo de M. J., decidiría recuperar a la hija de Spider-Man en una colección ambientada en un futuro alternativo, donde ella tomaría el manto de su padre y el traje de su tío Ben (Reilly. No queráis que os explique quién es si no tenéis aspirinas a mano). Spider-Girl no sólo es una digna sucesora arácnida, sino que además ha logrado sostener la que ya es la más larga colección Marvel protagonizada por una chica. Su padre debe estar orgulloso.

4. La Gata Negra

¡Cuánto echábamos de menos a Felicia Hardy, la Catwoman particular de Spider-Man, mucho más interesante que la original, y también mucho más guapa! La queríamos de vuelta, como queremos de vuelta a esa novia que tuvimos hace tanto tiempo y que nos volvía locos, pero a la que no aguantábamos ni un minuto más. Ya sabemos que los años lo curan todo, y cualquiera se olvida de los malos momentos ante la más escultural y divertida mujer que haya conocido el Universo Marvel. Si tú tampoco sabes con quién quedarte de entre las novias clásicas de Spider-Man, si con Mary Jane o con Gwen, haz como nosotros. ¡Opta por Felicia! No te arrepentirás.

 

3. Gwen Stacy

Es ella. Es incomparable. Es insuperable. Es la chica del héroe por excelencia, y probablemente nunca lo hubiera sido si una buena mañana no hubiera decidido el Duende Verde acabar con su vida. Reconozcámoslo: Gwen es mítica porque está muerta, porque si no probablemente no la aguantaría ni su querido Peter, a quien le habría subido el colesterol una barbaridad, con tanta dulzura que tenía la niña. Nos gusta enamorarnos de mitos, y hoy en día Gwen lo es, tanto como Kennedy, Marilyn o John Lennon. Extrañas maneras de alcanzar la inmortalidad.

2. Tía May

Llegamos a los primeros puestos de nuestra lista, a los más discutidos, a los más apretados. Tía May probablemente sea más importante que Gwen, porque mientras ésta necesitó morir para convertirse en un símbolo, nuestra anciana favorita tan sólo ha necesitado persistir, sobrevivir contra viento y marea, contra infartos, ataques al corazón, novios ludópatas, sustos de supervillanos, planes del Duende Verde, viajes a Florida, e incluso al hecho de conocer la verdad sobre su querido sobrino. Han pasado cuatro décadas y ahí sigue, fuerte como un roble, dispuesta a enterrarnos a todos. Qué mujer, de verdad.

1. Mary Jane Watson-Parker

Y el premio gordo es… para la señora de Parker, la única capaz de arrastrar a Spider-Man ante el altar y mantenerle casado durante dos décadas, con sus más y sus menos, sus peleas y sus reconciliaciones, e incluso con sus tratos con el diablo. Mary Jane lo ha sido todo para Peter. Ha sido amiga, amante, novia, ex–novia, esposa y, en los últimos tiempos, no-esposa. Probablemente no acaben sus días juntos (o tal vez sí), pero a fuerza de volver, una y otra vez, ha demostrado, además de una paciencia infinita, merecer el primer puesto de la lista de las mujeres de Spiderman. ¿Cómo? ¿Qué el primer puesto no es para la Gata Negra? ¡Pero sí es la protagonista de esta obra! Bueno, para Peter es más importante Mary Jane, eso ya no tiene remedio. Pero que nos pregunten a nosotros….

 

 

ANOTACIONES DEL AÑO 2018: Este artículo apareció originalmente en 100 % Marvel. Spiderman y La Gata Negra: El mal que hacen los hombres, publicado en 2006. Desde entonces, hay diversas circunstancias que han cambiado en la vida de Peter Parker y en la de los personajes secundarios aquí mencionados. De esta manera…

Debra Withman reapareció durante la época de “Civil War”, cuando Peter se desenmascaró, con un libro sobre su relación lleno de reproches, cortesía de Peter David en su serie Friendly Neighborhood Spider-Man

Glory Grant volvió a estar activa en la época en que J. Jonah Jameson fue alcalde de Nueva York. En aquel entonces, fue una de las asistentes de éste, pero renunció cuando comprendió que Jameson estaba utilizando el cargo para continuar con su cruzada contra Spider-Man.

A Marta Plateada la hemos visto morir, en “Hasta el fin del mundo”, y regresar, en “El caso Osborn”.

Liz Allan fundó su propia empresa, que luego unida a Horizon Labs y Oscorp se ha convertido en Alchemax. También tiene un papelito en Renueva tus votos y en Spider-Man 2099.

Efectivamente, Betty volvió a escena, ascendida a reportera del Daily Bugle, entonces DB, cuando era propiedad de Dexter Bennett, lo que causó el enfado de los más cercanos.

La colección de May Mayday Parker terminó tras una larga trayectoria, y el personaje regresó en “Universo Spider-Man”. Ya adulta, ha asumido la identidad de Spider-Woman y la hemos visto en Guerreros Secretos.

La Gata Negra se pasó al bando de los malos, y desde entonces ha perseverado ahí. Está por ver que la volvamos a ver en una posición más tradicional con lo que fue el personaje durante su trayectoria clásica.

Gwen resucitó brevemente, durante “La conspiración del clon”, donde se enfrentó a varios Duendes de golpe. De eso de “Pecados del pasado” ni hablar, probablemente porque nunca ocurrió.

Tía May se echó novio, se casó, enviudó de nuevo y jugó un papel destacado en Industrias Parker.

Mary Jane, tras barajarse la posibilidad de volver con Peter, y descartarse, emprendió de nuevo su propio camino, y pasó a ser una secundaria… ¡del entorno de Iron Man! Sabemos que eso cambiará a lo largo de este 2018. Lo dicho: SIEMPRE vuelve

Y además, en todo este tiempo, han aparecido nuevas mujeres con una importancia decisiva dentro de la vida de Spidey. De entre todas ellas, nos quedamos con estas:

 

8. Annie Parker

La hija de Peter y Mary Jane en el mundo de Renueva tus votos. La conocimos en la miniserie del mismo nombre relacionada con Secret Wars y volvió en la colección abierta posterior. Una más de la familia arácnida con sus propios poderes, tras verla como una niña, el salto de ocho años que ha propiciado Marvel Legacy nos ha permitido verla ya adolescente, y nos sigue cayendo genial.

 

7. Michele Gonzales

La hermana del policía corrupto Vince Gonzales, que acabó viviendo con Peter y enrollándose con él, alcohol de por medio, en la boda de Tía May con Jay Jameson. Las cosas se complicaron todavía más cuando El Camaleón, haciéndose pasar por Peter, aprovechó la situación para intimar con Michele. En definitiva, ella acabó odiando a Peter, y saldría de la serie coincidiendo con el inicio de “A lo grande”.

 

6. Sajani Jaffrey

Compi de curro de Pete en Horizon Labs, pasó luego a trabajar también en Industrias Parker, donde trató de sabotear a su jefe una y otra vez. Era la jefa de IP en Europa, pero fue finalmente despedida por Peter. Desde entonces, no hemos vuelto a saber de ella.

 

5. Cindy Moon

También conocida como Seda. La chica a la que también picó la araña radiactiva que dio sus poderes a Peter, pero estuvo todo este tiempo encerrada en un búnker para escapar de Morlum. ¿Qué fue lo primero que hizo cuando salió? Llevarse a la cama al primer tío que tuvo cerca, que dio la casualidad que era Peter. Su relación, de lo más apasionada, duró poco, y ella se independizó para tener serie propia, bajo la identidad de Seda, y ponerse a buscar a su familia, a la que encontró antes de sufrir la cancelación.

 

4. Spider-Gwen

¿Y si Gwen Stacy hubiera conseguido poderes arácnidos y Peter hubiera muerto? Es lo que ocurrió en uno de los mundos alternativos que vimos en “Universo Spider-Man”. Spider-Gwen fue un personaje creado para la ocasión por Dan Slott, pero que impactó de tal manera entre los fans que no tardó en conseguir serie propia. Entre la chavalería cosplayera, es un verdadero fenómeno.

 

3. Anna María Marconi

Sin duda, el personaje femenino más importante de la era escrita por Dan Slott. Inteligente, novia del Doctor Octopus cuando ocupaba la mente de Peter durante la época de Spider-Man Superior, la mano derecha del trepamuros en Industrias Parker y un ejemplo de inclusión en el Universo Marvel. Su mejor momento, durante “La conspiración del clon”, cuando se le ofreció la posibilidad de cambiar su cuerpo por otro perfecto, y ella respondió airada: “¡Yo ya soy perfecta!”. Y tanto que sí.

 

2. Carlie Cooper

El interés amoroso de Peter durante “Un nuevo día” y novia finalmente en “A lo grande”… hasta que supo la identidad secreta de éste y decidió romper. Durante un tiempo, estuvo entre los secundarios de la serie, por su papel como policía forense. Durante la época de Spider-Man Superior, fue quien averiguó la verdad sobre el trepamuros y Octopus. Al negarse a revelar la identidad secreta de Spidey, El Duende Verde la transformó en una criatura a sus órdenes. Consiguió recuperarse luego, pero la experiencia le dejó claro que no debía quedarse cerca de Nueva York. Hace mucho que no sabemos de ella, y es una lástima, porque nos caía realmente bien. 

 

1. Pájaro Burlón

En la etapa posterior a Secret Wars, se convirtió en habitual colaboradora de Spidey en sus misiones internacionales de altos vuelos a lo James Bond. Tía May la ve con buenos ojos como posible novia de Peter. Su importancia crecerá con Marvel Legacy.

 

CHECKLIST DE MARVEL LEGACY EN ESPAÑA

Publicado originalmente en Marvel Legacy: Alfa

EL VALOR DE LA EXCEPCIÓN: CREANDO UN NUEVO VILLANO PARA ULTIMATE SPIDERMAN

Tres años después del nacimiento de Ultimate Spider-Man, Brian Michael Bendis y Mark Bagley ya habían reciclado a la inmensa mayoría de los villanos clásicos del trepamuros, hasta el punto de que no se habían detenido en los años fundacionales de Stan Lee y Steve Ditko, sino que habían llegado hasta los tiempos modernos, al presentar la versión definitiva de Veneno. Mientras calentaba motores para la reunión de todos esos villanos en una única historia, Bendis decidió tomarse un respiro, mediante el arco argumental incluido en este tomo, donde haría algo inédito hasta el momento en el Universo Ultimate: ¡presentar un villano de nueva creación!

 

Si algo había aprendido Bendis después de escribir cuatro docenas de episodios de Ultimate Spider-Man, más los dieciséis de los que constó Ultimate Marvel Team-Up, es que la importancia de la serie no residía en los villanos a los que se enfrentaba el héroe, sino en los conflictos que tenía que afrontar en las relaciones con su entorno y la manera en que la actividad justiciera de Peter Parker las dificultaba. Para entonces, de una forma u otra Spiderman le había traído problemas en casa y fuera de ella. Tía May no dejaba de sospechar del comportamiento de su sobrino y de sus cada vez más inconsistentes excusas para estar llegar tarde o incluso desaparecer. Mary Jane sabía la verdad, casi desde el principio, pero eso no servía para mejorar las cosas, más bien al contrario: la novia de Peter no sólo tenía que contemplar cómo su chico quedaba cada vez más magullado por los encuentros con sus enemigos, sino que ya se había visto envuelta en alguno de ellos, con peligro incluso de morir, un miedo que le había llevado a romper la relación… Lo que por otra parte dejaba vía libre a Peter por primera vez desde que comenzara la serie. ¡Y por allí pululaba Gwen Stacy!

 

Ahí había suficiente material para toda una saga, pero la clave de la misma no surgiría hasta que Bendis dio con el villano apropiado sobre el que construir su discurso. Ése sería el enemigo que crearía expresamente para Ultimate Spider-Man: ¡Un personaje que construiría desde la nada, sin apoyarse en un modelo propuesto previamente en el Universo Marvel convencional! La idea permanecía intocable hasta ese momento. Manteniéndose cercanos o distanciándose de los clásicos, cada héroes y villano de la línea Ultimate había tenido una vida previa en los cómics clásicos. Lo más parecido era Ultimate Adventures, una miniserie de seis números que había aparecido al margen de las colecciones principales del sello y que estaba protagonizada por Búho-Halcón y Woody, dos personajes que parodiaban a Batman y Robin. El proyecto pasó casi inadvertido, hasta el punto de que puede considerarse apócrifo, pero lo cierto es que abrió una puerta que en muy pocas ocasiones se atravesaría. El caso de Bendis en Ultimate Spider-Man sería, por lo tanto, muy excepcional, por motivos que luego abordaremos.

 

El guionista construiría su tesis alrededor del gran tema central de Spiderman: “Un gran poder conlleva una responsabilidad”. El trepamuros lo había aprendido por las malas, a consecuencia de la muerte del tío Ben a manos del ladrón que hubiera podido detener. Pero, ¿y si alguien que gozara de todo ese poder desconociera la lección moral de la responsabilidad? La idea era buena, sin duda. Si además Bendis llevaba a ese alguien al terreno del Instituto Midtown, podía jugar con todo eso en el mundo de Peter, antes de saltar al de Spiderman. Porque, ¿qué puede ser peor cuando tu novia te ha dejado que aparezca un tipo carismático que parece capaz de ligar con ella y con cualquier otra chica que te pueda interesar? Fue así como surgió Geldoff, el tipo en el que podría haberse convertido Peter Parker de no haberle agarrado el destino por el cuello.

 

La experiencia, sin embargo, no sedujo a algunos lectores, que escribieron a Marvel para mostrar su desagrado, mientras que las reseñas en prensa especializada tampoco acompañaron. Años más tarde, incluso el propio Bendis reconocería que ni siquiera a él le convencieron los resultados, de manera que en lo sucesivo acotaría los nuevos enemigos del trepamuros a la fórmula de versionear a los más viejos del lugar.

 

Y sin embargo… El arco argumental en el que se presenta a Geldoff tiene un buen número de elementos que destacan con luz propia: el humor es tan sobresaliente como en el resto de la serie, hay situaciones extraordinariamente divertidas, como la que rodea al traje de repuesto de Spidey, inspirada en algunos memorables momentos pertenecientes a las mejores etapas del trepamuros clásico. Y por supuesto, tenemos a La Patrulla-X. Antes, Spidey se había cruzado en el camino de Lobezno o se había encontrado en el centro comercial con algunos de sus compañeros de la escuela de mutantes del Profesor Charles Xavier, pero aquí está la primera aventura compartida entre las versiones Ultimate de Spidey y La Patrulla.-X, en la que se sembrarían semillas que tiempo después germinarían, para dar lugar a sorprendentes historias que nadie hubiera imaginado.

 

Con el tiempo, Bendis acabó por coger cariño a Geldoff, ese personaje que tanto le criticaron, hasta el punto que en el videojuego de Ultimate Spider-Man, también escrito por él, puede leerse una pintada en una pared del Instituto Midtown en la que proclama “Geldoff Rules!!”: ¡Geldoff mola! Lo mismo debieron pensar los guionistas Dan Slott y Christos Gage, quienes le trasladaron al Universo Marvel convencional, dentro de la serie Los Vengadores: La Iniciativa, lo que convierte a Geldoff en el primer personaje en llevar a cabo el viaje en el sentido contrario: de la línea Ultimate a la Marvel clásica, en lugar de al revés.

 

Mucho tiempo después de la primera edición de esta historia, quizás haya llegado la hora de valorarla en su medida. Puede que Geldoff no estuviera hecho para situarse entre el Doctor Octopus y el Duende Verde, pero las circunstancias han permitido que se le recuerde como una rara avis: un personaje verdaderamente excepcional.

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 9: Irresponsable

LA GRADUACIÓN DE LA PATRULLA-X: UN PRESAGIO DE GRANDEZA

El éxito alcanzado por Marvel a lo largo de sus décadas de existencia puede llegar a confundir a algunos aficionados, que desconocen cuán precarios fueron sus inicios. En aquel entonces, a comienzos de los años sesenta y bajo el empuje de Stan Lee y su equipo de dibujantes, la estructura de la editorial era precaria. Con dificultad se había mantenido activa y presente durante el periodo inmediatamente anterior. En aquel difícil renacimiento, sus acuerdos de distribución le permitían lanzar apenas ocho cabeceras cada mes, por lo que personajes como Thor o Iron Man tuvieron que arrancar en series ya establecidas. Y no todos los héroes lograron consolidarse. Algunos, como el caso de Hulk, incluso pasaron por un periodo de cancelación. Otros, como el caso que nos ocupa, entraron en un lento declinar.

Con fecha de septiembre de 1963, dos nuevos títulos de Marvel vieron la luz: Los Vengadores y La Patrulla-X. Ambos estaban realizados por Stan Lee y Jack Kirby y contaban con todo el potencial posible para alcanzar la aclamación de los aficionados. Sin embargo, su fortuna fue diametralmente dispar. Mientras Los Vengadores terminarían por convertirse en el título central del Universo Marvel, La Patrulla-X nunca vivió un ímpetu equiparable en aquellos primeros años. La idea original consistía en un grupo de jóvenes que pertenecen a la raza emergente de los mutantes, reunidos por el Profesor Charles Xavier para luchar por la coexistencia con la humanidad y combatir a aquellos que supongan un peligro para la misma. Bajo esos presupuestos, Stan y Jack marcaron la pauta de la colección durante sus primeros tiempos, en los que presentaron conceptos tan sugestivos como Magneto, la Hermandad de Mutantes Diabólicos, el Juggernaut, la Tierra Salvaje o Los Centinelas. Sin embargo, tras la marcha del equipo creador de la cabecera, ésta perdió en gran medida el interés de los lectores. Aquel puñado de chavales de aspecto un tanto extravagante no acababa de engancharles. El guionista Roy Thomas tomó algunas llamativas decisiones, como dotar a los miembros del equipo de uniformes diferenciados, lo que certificaba su entrada en la mayoría de edad. Insistiendo en este aspecto, el Profesor Xavier murió, dejando a sus alumnos huérfanos, pero obligándoles así a madurar. Sin embargo, tales esfuerzos no lograron los resultados previstos. A finales de los años sesenta, si La Patrulla-X quería seguir adelante, necesitaba un revulsivo.

Y lo encontró, gracias a un dibujante que, por aquel entonces, ya se había convertido en una leyenda del cómic, y respondía por el nombre de Neal Adams. Neoyorquino nacido en 1941, Adams se había ya labrado toda un nombre en la industria, fundamentalmente gracias a su espectacular labor en DC Comics, donde había reinventado a Batman, transformándole en la criatura de las sombras que ha llegado hasta nuestros días. Dibujante de estilo espectacular y realista, Adams destacaba también por sus atrevidas composición de página, en la que se evitaba la tradicional estructura en viñetas rectangulares para concebir la plancha como un todo narrativo.

 

Cuando surgió la posibilidad de que trabajara para Marvel, un entusiasmado Stan Lee le ofreció algo que no concedía a cualquier dibujante: le daría la colección que pidiera. Cualquiera. Lejos de solicitar ocuparse del mayor éxito de la editorial, Adams preguntó cuál era el título que menos ventas tenía. Se trataba de The X-Men, y ésa fue la serie que Adams eligió.

 

En ese punto, La Patrulla-X estaba inmersa en medio de una aventura en la que Alex, el hermano de Cíclope, había sido secuestrado por un egipcio que se hacía llamar el Faraón Viviente. ¿Cuáles eran los motivos para hacerlo? En The X-Men #56 USA (1969), los lectores no sólo encontrarían la respuesta, sino también a Neal Adams, cuyo arte suponía una ruptura absoluta con la estética anterior, convirtiéndose en un cómic único. Cada protagonista adquiría, de verdad, individualidad propia, tanto en sus rasgos físicos como en su manera de moverse. Las alas del ángel parecían estar hechas de plumas de ave o La Bestia se movían como un simio. Las expresiones de todos ellos, faciales y también corporales, reflejaban emociones creíbles y humanas: rabia, miedo, excitación. Como un consumado cineasta, Adams colocaba su punto de vista allá donde el lector pudiera sentirse partícipe de lo que está ocurriendo, adaptándose a los movimientos de los personajes.

 

La llegada de aquel dibujante a La Patrulla-X fue una revolución en toda regla, que influyó en gran medida al guionista Roy Thomas, más inspirado que nunca. Durante los meses siguientes, colocó a los mutantes en un ciclo de aventuras encadenadas, a cual más espectacular. Los pilares básicos sobre los que Stan y Jack construyeran la colección fueron reexaminados, reconstruidos, reinventados, y uno a uno desfilaron como si nunca antes hubieran existido, a la par que se añadían nuevos hallazgos, como el villano Saurón, cuyo nombre era un homenaje de Thomas a El señor de los anillos, aunque nada tuviera que ver con éste, más allá de su extremada maldad. La labor de Adams impresionó a todos. Incluso el dibujante Don Heck imitó su estilo, cuando tuvo que sustituirle en un episodio.

 

Sin embargo, todo ese caudal de imaginación y épica fue insuficiente. En una época en la que cualquier cambio en las cifras de ventas tardaba mucho tiempo en conocerse, y era aún más complicado reaccionar, la editorial decidió cancelar The X-Men, basándose en cifras por actualizar que no reflejaban la hipotética mejora que habría traído la presencia de Adams. “La operación fue un éxito, pero el paciente murió”, ironizaba Thomas al respecto, quien al menos tuvo la oportunidad de seguir colaborando con el dibujante en otra colección en la que también harían historia: Los Vengadores.

 

The X-Men #66 USA (1970) fue el último número en presentar aventuras inéditas. A partir de entonces, durante cinco años y veintiocho entregas, la cabecera acogería reediciones de viejas historias. Hasta 1975, no se produciría la conocida como “Segunda Génesis”. La Patrulla-X renacería entonces de sus cenizas, y con Chris Claremont y John Byrne al frente, llegarían a convertirse en el mayor éxito de la Casa de las Ideas. Fue entonces cuando Marvel se animó a reeditar la etapa Thomas/Adams, y muchos aficionados pudieron verla por primera vez. Descubrieron entonces que el tono de epopeya sin fin, de drama más grande que la vida que impregnaban las aventuras de Claremont y Byrne, e incluso los personajes y escenarios adoptados, ya estaban presentes, de una forma embrionaria, en aquellos pocos cómics de los que nunca habían oído hablar y que ahora se editan por primera vez en castellano, a color y en su formato original, incluyendo también el episodio realizado por Heck, así como el que sirvió para cerrar la primera época de los mutantes, que tampoco llegó a dibujar Adams.

La Patrulla-X de Neal Adams y Roy Thomas fue el más impresionante canto de cisne que haya conocido jamás la industria del cómic, pero también un presagio del esplendor que habría de venir.

 

Artículo aparecido originalmente en Marvel Héroes. La Patrulla-X: Graduación

EL OTRO: UN CROSSOVER PARA EL SIGLO XXI

Durante buena parte de los años noventa, las diferentes series mensuales protagonizadas por Spiderman fueron escenario de diversos cruces de estructura monumental, como “Matanza Máxima” o “El regreso del clon”. Las tramas se seguían de una serie a otra, lo que obligaba al lector a comprarlas todas para poder comprender lo que estaba ocurriendo, y a la editorial a establecer rigurosos sistemas de coordinación entre los autores y los editores. El abuso del recurso ocasionó que fuera abandonado a comienzos del siglo XXI, cuando ya arrastraba una sistemática mala fama entre los aficionados. Sin embargo, en 2005, y después de cinco años sin crossovers, el Director Editorial Joe Quesada, estimó que había llegado el momento de orquestar una gran historia que aglutinara a las tres cabeceras arácnidas. Así fue como nació “El Otro: Evoluciona o muere”.

 

El trepamuros de Marvel atravesaba, en 2005, uno de sus momentos más dulces, con Joe Michael Straczynski al frente de la principal de sus colecciones, The Amazing Spider-Man. Hasta ese momento y como se ha podido ver en anteriores volúmenes de Marvel Saga, JMS venía desarrollando una compleja subtrama, por la cual reexaminaba el origen de los poderes del héroe, planteando la posibilidad de que se debieran a una herencia de naturaleza totémica. Transcurridos varios años de permanencia en la serie, durante los que pudo trabajar sus argumentos sin verse envuelto en otros sucesos que tuvieran lugar en el Universo Marvel, Straczynski se veía obligado en ese punto a cambiar su forma de proceder. En unos pocos meses, Spidey sería una de las piezas fundamentales de un evento de naturaleza global en el que estaba trabajando Marvel. En ese contexto, quedaba poco espacio para dar cancha al hilo argumental de los poderes totémicos. La solución consistió en transformar su resolución en una aventura de doce capítulos que no sólo abarcara The Amazing Spider-Man, sino también los otros dos títulos del trepamuros.

 

Y es que, además del título escrito por JMS, en aquel momento estaba publicándose cada mes Marvel Knights: Spider-Man, una colección que había nacido algo más de un año atrás, con el objetivo de acoger un equipo creativo de gran empaque, el formado por Mark Millar, Terry Dodson y Frank Cho. Estos autores desarrollaron, en los doce primeros números, una gigantesca epopeya por la que Spidey se enfrentaba a la plana mayor de sus enemigos. El proyecto representó uno de los mayores éxitos de la historia reciente de la editorial, de tal manera que, una vez terminó, en el Bullpen se resistieron a poner punto y final. Muy al contrario: para seguir adelante recurrieron a Reginald Hudlin, otro guionista de menor empaque, pero que también había alcanzado interesantes logros con el relanzamiento de Pantera Negra, el héroe negro por excelencia de La Casa de las Ideas. Dado que el Marvel Knights de Hudlin no contaba con un dibujante fijo, de cara a los episodios de “El Otro”, el editor Axel Alonso se hizo con los servicios de Pat Lee, un canadiense con un estilo de intensa influencia oriental que había cosechado cierto éxito en Image o en franquicias como Transformers.

 

Para la ocasión, Marvel decidió lanzar una nueva cabecera arácnida, que sustituía a The Spectacular Spider-Man, de la que se había encargado Paul Jenkins durante los últimos años. En Friendly Neighborhood Spider-Man se recuperaba a dos autores que ya estaban familiarizados con el personaje. El guionista Peter David había debutado en la industria con diversas aventuras arácnidas publicadas en los años ochenta, entre las que figuraba un verdadero clásico: “La muerte de Jean DeWolf”. También era la mente visionaria que se había adelantado a los lanzarredes orgánicos del cine, con la creación de Spider-Man 2099. David era uno de esos nombres que siempre salían en las conversaciones de los lectores cuando se pensaba en buenos autores que podrían encargarse de las aventuras de Peter Parker. A su lado iba a estar Mike Wieringo, artista de estilo cartoon que hubiera dibujado al personaje durante una temporada de los años noventa, en la serie The Sensational Spider-Man. Entre sus mayores éxitos, estaba una simpática y divertida aventura, ocurrida en la Tierra Salvaje, que fue recopilada en tomo en Estados Unidos en una época en que tal cosa sólo ocurría en contadas ocasiones. La incorporación tanto de Pat Lee, en Marvel Knights, como de Mike Wieringo, en Friendly, unida al hecho de que Mike Deodato siguiera a los lápices de Amazing, confirmaba la idea base de la editorial de que el dibujo del crossover cambiara radicalmente en cada capítulo: de lo realista a lo desenfadado para luego saltar al amerimanga.

 

“El Otro” presentó además una sustancial diferencia con respecto a anteriores eventos de estas características. Se mantenía una estructura por la cual la historia saltaba de una serie a otra, lo que permitía a los lectores leer un nuevo episodio cada semana, pero en lugar de alternarse también los guionistas, estos escribieron tres episodios seguidos, para luego ceder el testigo al siguiente. Arrancaba Peter David, continuaba Hudlin y remataba Straczynski. Para los tres últimos episodios, cada uno de ellos regresaba a sus respectivas series, de cara a escribir otros tantos epílogos.

 

La editorial buscó muchos motivos para hacer atractiva la aventura. En primer lugar, iba a significar la vuelta de Morlun, el implacable villano creado por Straczynski al que se hubiera enfrentado Spidey en “Vuelta a casa”, en una batalla que se situaba ya entre las favoritas de todos los tiempos. A continuación, desde la editorial se mandó un mensaje que impactó de lleno en el ánimo del aficionado: en las primeras páginas, se descubriría que Peter Parker padecía una enfermedad incurable que le condenaba a muerte… y no habría escapatoria posible. Por último, Wieringo preparó doce portadas alternativas, en las que se repasaban los diversos trajes y personalidades que había tenido el Hombre Araña a lo largo de las décadas. Desde el traje negro de Secret Wars al “Hombre Bolsa” de unas pocas, pero muy recordadas viñetas; de Ben Reilly, el clon de Peter, a su versión del futuro. Todo tenía cabida en las variants de “El Otro”, y en algunos casos se trataba de personificaciones que llevaban décadas sin aparecer, por lo que para muchos lectores fue un verdadero descubrimiento. A poner la guinda vino el diseñador Rian Hughes, que además de producir el logotipo que acompañaba a los doce episodios, dibujó una figura en la que Spiderman tomaba el lugar de “El Hombre de Vitruvio”, el famoso dibujo de Leonardo Da Vinci, reconvertido en la representación icónica del trepamuros. Desde el título, Marvel mandaba el mensaje de que, muy pronto, aquel icono evolucionaría hasta transformarse en algo distinto. Pero, ¿en qué?

 

Artículo aparecido en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 9: El Otro, Primera Parte

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 6

Aunque siguió adscrito a las aventuras de Spider-Man, pronto se dejó ver también en las historias de La Antorcha Humana, Los Cuatro Fantásticos y Hulk, lo que hace pensar que tal vez estuviera inicialmente destinado a cualquiera de estos personajes, pero que Stan Lee optara por presentarlo en la serie del trepamuros. Ditko lo había hecho suyo dotándole de una particularísima peculiaridad: que su traje no era sino la ropa de calle que llevaba puesta en el momento de su transformación (pp. 51).

 

El Cerebro Viviente seguía siendo ridículo en una época en la que los robots de la ciencia ficción empezaban a abrazar la estilización y el aspecto humanoide, pero se asemejaba de manera realista a los primeros ordenadores que llegaron a comercializarse en aquel entonces (pp. 52).

 

La página inicial simbolizaba la soledad del protagonista y su mundo dual, el de Peter Parker, dividido entre su tía enferma, su trabajo en el Daily Bugle y su difícil relación con sus compañeros, y el de Spider-Man, que lidiaba con los insultos de Jameson, el temor de Betty, la desconfianza de la ciudadanía y la animadversión de los criminales comunes (pp. 53)

 

A esa época pertenece la portada del Amazing #10 (marzo de 1964), sumida en peculiares circunstancias. Stan Lee rechazó el primer dibujo de Ditko y ordenó a Kirby que redibujara la figura del trepamuros en el segundo. Como de costumbre, la dirección de las redes era incorrecta (pp. 28).

 

Ditko planteó a The Man la posibilidad de que Betty muriera de manera accidental, sin que ningún villano estuviera implicado. Aplacaron así las demandas de los lectores que desaprobaban el romance de Peter con la secretaria, a la que consideraban excesivamente mayor para él. Lee se negó, porque hubiera sepultado a Peter bajo un pesimismo todavía mayor (pp. 55).

 

Con el Amazing #18 (noviembre de 1964), los autores decidieron introducir al periodista del Bugle Ned Leeds, retratado como un adulto responsable y capaz de complacer los deseos de una mujer también adulta (pp. 56).

 

Según Ditko, “la sinopsis original de Stan empezaba con el equipo de la película encontrando una especie de sarcófago egipcio. Dentro estaba un demonio viejo y mitológico que, naturalmente, cobraba vida”. El dibujante rechazó la idea de su colega por la misma razón por la que había rechazado otras: “La criatura mitológica estaba demasiado alejada de Spider-Man” (pp. 56).

 

El anonimato diferenciaba a este nuevo villano del resto de los que habían pasado por el cómic. Poco habían importado los rostros tras las máscaras de los contrincantes arácnidos. Una importante mayoría de ellos, como El Buitre, el Doctor Octopus o El Hombre de Arena, se presentaba a rostro descubierto (pp. 57).

 

Según Roy Thomas, el ayudante que contrató Lee y que pronto se convirtió en guionista, “Stan no estaba feliz con la resolución de la identidad de El Señor del Crimen, pero lo dejó pasar. Decía que había luchado demasiado sobre aquella historia y que las cosas estaban funcionando bien. Las ventas del cómic eran buenas. Así que ¿por qué buscar problemas? La alternativa de la que no se hablaba era echar a Ditko, y él no quería hacer eso” (pp. 58).

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

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