ATENCIÓN: Esta reseña puede contener spoilers. Si no has leído Watchmen, deja lo que estés haciendo, léetelo, y luego ve a ver la película.
¿De verdad alguien piensa que la película podría ser mejor de lo que es? En manos de otros estudios y otros directores, no es que nos habrían cambiado el Mcguffin del final es que, sencillamente, habrían cambiado el final por completo, no sólo en forma, también en fondo. Ozymandias no hubiera triunfado, porque los buenos tienen que ganar de manera absoluta, sin matices, y después de una gran escena de acción. A partir de ahí, nos hubiéramos olvidado de cualquier rastro de intencionalidad política, de estética retro y de cualquier elemento que pudiera haber molestado/aburrido/ahuyentado al público palomitero. Olvidaros de otra cosa que no hubieran sido muchas hostias y un metraje de dos horitas, que hay que poner la siguiente sesión.

Lo que nadie se está atreviendo a reconocer es que, si hubiéramos visto este Watchmen en 1990, nos parecería una obra maestra insuperable. También es verdad que, en 1990 no se podría haber hecho de la manera tan fiel en la que se ha hecho. ¿Alguien recuerda el tratamiento de guión de Sam Hamm? Se cargaba la mitad del tebeo y estaba cargado de las mismas estupideces que habían convertido al Joker en el asesino de los padres de Bruce Wayne. Y lo más cachondo es que a Moore, que no quiere saber nada de esta peli y ha renunciado a salir siquiera como autor en los créditos, se le hacía entonces el culo pepsi-cola hablando de los planes que tenía el Hamm. (Que sí: que el Moore de entonces no es el de ahora, pero...)
Watchmen es, de largo, la más respetuosa y más fiel película sobre una obra de Moore jamás filmada. Y también la mejor, que From Hell y La liga eran truños inmensos, y V de Vendetta se quedaba en anarquismo estilo Benneton.Y una película de superhéroes con atrevimiento, alma, política y emoción. Donde El caballero oscuro me dejó muy frío, Watchmen ha conseguido que tenga escalofríos y que no me la quite de la cabeza en todo el fin de semana. Esos créditos con Bob Dylan me atraparon, y ya no me escapé durante toda la cinta.
Ah, para aquellos que dicen que Zack Snyder se limita a copiar el cómic (cuando se es infiel es malo porque se es infiel. Cuando se es fiel, es malo porque se es fiel. A ver si nos aclaramos) sin establecer ningún mensaje, ahí queda muy claro uno de los discursos de Moore y Gibbons sobre la historia del género de superhéroes de cómic. Sólo que Snyder ha trasladado su tesis a las películas de superhéroes. ¿O por qué creéis que los Minutemen van vestidos como el Batman de Adam West mientras que Búho Noctuno y Ozymandias se quedan con el estilo del Batman de Burton?