MARTA PLATEADA EN EL UNIVERSO ULTIMATE: LA EXTRAÑA ITINERANCIA DE UNA ANTI-HEROINA

El cómic siempre se ha dejado influir por las versiones que de sus iconos pudieran aportar otros medios. Los ejemplos más significativos podemos encontrarlos en la Distinguida Competencia. Así, la Kriptonita apareció primero en el serial radiofónico de Superman antes de saltar a las viñetas, y lo mismo ocurrió con Harley Quinn, en la excepcional serie animada de Batman que orquestara Bruce Timm. Marvel ofrece ejemplos similares en cuanto a la relación con sus adaptaciones audiovisuales. Como muestra, el caso que nos ocupa, aunque lo cierto es que con Marta Plateada nos encontramos ante un cúmulo de circunstancias extraordinarias, que lo hacen especialmente significativo y anecdótico.

 

Todo empezó donde menos podría imaginar nadie: en las tarjetas coleccionables de animales exóticos que se popularizaron durante los años setenta y ochenta y que se vendían por correspondencia junto con sus archivadores. Cada tarjeta mostraba por un lado una foto del animal en cuestión, junto a un mapa mundial que situaba su región de procedencia y algunos símbolos que informaban sobre ciertas características, mientras que por el otro lado había un largo texto divulgativo con todo lo que un chaval quisiera conocer sobre la bestia. Tom DeFalco, quien escribía The Amazing Spider-Man a mediados de los ochenta, invirtió los quince centavos más rentables de su vida en comprar un paquete de esas tarjetas, que vio anunciado en las teletiendas de madrugada. Un día, las llevó a Marvel y se las enseñó a Ron Frenz, el dibujante de la serie arácnida. De aquella reunión, salieron nada menos que tres personajes, que debutarían a lo largo del siguiente año en las aventuras de Spidey. Zorro Negro y Puma estaban además influidos por villanos clásicos, de la época dorada de Stan Lee y Steve Ditko, pero Marta Plateada era algo completamente nuevo, que no respondía a ningún planteamiento previo. De los tres, fue la que más fortuna comercial encontró. La implacable soldado de fortuna procedente del pequeño país europeo de Symkaria podía figurar tanto como enemiga de Spiderman, cuando éste interfiriera en sus asuntos, o como aliada, en tanto que ella contratara al lanzarredes para alguna peligrosa misión. Con el paso del tiempo, se fue demostrando como un personaje positivo, que se movía por un código de honor, más allá del interés por el dinero. Marta Plateada se hizo habitual de las aventuras arácnidas, lo que le llevaría a disfrutar de una colección propia, de la que se publicaron nada menos que 35 entregas, y también aparecería en la serie animada de Spiderman en los años noventa, lo que posibilitó que fuera conocida más allá de los cómics. Con el fin de esa década, iría declinando su fama, hasta casi perderse de vista. Es aquí cuando entró en acción Brian Michael Bendis.

 

El guionista de Ultimate Spider-Man fue requerido por Sony Pictures Television para producir una nueva serie de televisión basada en el héroe de las telarañas y que sería emitida por el canal juvenil MTV. La particularidad de este producto es que estaría animado por ordenador, con la técnica de cel-shading, que permitía darle un aspecto de cómic en movimiento, en una época, mediados de 2003, en que tal cosa no solía ser habitual. La trama cubriría el hueco entre la entonces recién estrenada Spider-Man y la inmediata Spider-Man 2, que llegaría un año más tarde, y aunque Bendis partía de un statu quo que era el de la película de Sam Raimi, lo cierto es que ésta coincidía bastante con Ultimate Spider-Man, de tal forma que Spider-Man: The New Animated Series tendría muchísimas semejanzas con el trepamuros definitivo: en el estilo narrativo, en la característica marca de Bendis y en el diseño de algunos personajes. La aparición de Marta Plateada tenía lugar en el tercer episodio, titulado “Spider-Man Dis-Sabled”, un intraducible juego de palabras que hacía alusión al nombre, en inglés, de Marta. Ésta se presentaba como una asesina a sueldo que sometía a Peter a una implacable persecución, de cara a recuperar unas fotos que la incriminaban.

 

Bendis volvería sobre el personaje, esta vez para integrarla en el entorno de Ultimate Spiderman, pero no sería en el cómic, sino dentro del excelente videojuego del mismo nombre, que escribió junto a Brian Reed, vio la luz en el otoño de 2005 y se integraba dentro de la continuidad de la serie mensual… De hecho, dentro de unos cuantos tomos volveremos sobre este tema para tratarlo en profundidad. El segundo acercamiento del guionista de Cleveland a la mercenaria de cabello plateado se aproximaba mucho más al personaje del Universo Marvel convencional, con un diseño prácticamente calcado del que hiciera en su momento Ron Frenz. La saga sería además generosa en la aparición de villanos, no todos ellos de extracción arácnida: la Brigada de la Demolición, Rojo Omega (de quien Bendis esperaba sacar mucho más partido del que finalmente consiguió extraer) y El Buitre. Este destacó como uno de los pocos villanos de la época Lee/Ditko que faltaban por verse en Ultimate Spider-Man, de manera que su irrupción sería acogida por los aficionados como una vieja asignatura por fin aprobada, en un arco que por lo demás suponía un buen punto de partida para subirse a la serie.

 

El motivo había que buscarlo en la historia que se situaba inmediatamente antes y con la que se abre este tomo: el Ultimate Spider-Man Annual #1 USA. Sí, es cierto que ya se había publicado un cómic al margen de la numeración, denominado Ultimate Spider-Man Super Special (Ultimate Spiderman nº 7: Escrutinio público), pero éste había funcionado más como epílogo de Ultimate Marvel Team-Up que con el valor de excepcionalidad de los Annuals clásicos, que era lo que Bendis quería recuperar para la ocasión. Y es que, en sus páginas, Peter Parker se echaría una nueva novia. La identidad de la chica sería motivo de intriga entre los lectores, que se encontrarían con una sorpresa mayúscula al descubrir su rostro, a la altura de la expectación creada. Bendis se salía por la tangente como nadie había imaginado, y aunque él esperaba que esta relación amorosa dividiría a la audiencia, no fue así: la mayor parte de los aficionados saludaría con entusiasmo una decisión que se venía preparando desde meses antes, como resultado lógico de la muerte de Gwen y la ruptura con Mary Jane.

 

Mark Bagley hubiera dibujado el Annual, y de hecho así se le ofreció, pero para su disgusto no podría encajarlo en agenda. Al ser un número fuera de colección, mantenía intacto el objetivo de no faltar nunca a su cita con los lectores, toda vez que quedaría muy satisfecho con el trabajo que hizo en su lugar Mark Brooks, y así lo manifestaría en público. La llegada de esta novia de Peter Parker marcaría un giro interesante en la trayectoria del joven trepamuros, con un puñado de posibilidades a explorar en el futuro inmediato.

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 17

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