LA TRAYECTORIA DE LA VIUDA NEGRA

En un género como el del cómic de superhéroes, en el que la mayor parte de los consumidores son de sexo masculino, las chicas lo tienen mucho más complicado para hacerse notar. Sólo unos pocos de sus grandes iconos son mujeres, e incluso estos suelen contar con una aceptación menor entre los lectores. Esta situación se extiende también al Universo Marvel, donde sus personajes más destacados son tipos como Lobezno, Spiderman, Thor, Iron Man o el Capitán América, pero sería injusto decir que La Casa de las Ideas no cuenta con un puñado de mujeres que brillan con luz propia en un mundo de hombres. Además, desde los años sesenta, la editorial siempre ha procurado que ellas se midan con sus compañeros en igualdad de condiciones. Mientras la Mujer Maravilla de la competencia ejercía labores de secretaria en la Liga de la Justicia, la Chica Invisible de Los 4 Fantásticos era un miembro de pleno derecho, y no es más que el primero de los ejemplos que puede venir a la cabeza. En años posteriores, sobre todo a raíz del éxito de La Patrulla-X de Chris Claremont, Dave Cockrum y John Byrne, las heroínas llegarían a ocupar posiciones hegemónicas, hasta el punto de que Tormenta se alzara como líder de los mutantes o La Avispa se pusiera al frente de Los Vengadores durante una larga temporada. Fue una época en que las chicas dejaron, definitivamente, de estar supeditadas a su relación con el novio o el marido de turno y adquirir la independencia definitiva. En la explosión feminista que viviría el Universo Marvel en esa época habría que señalar un precedente muy claro, y ése es el de la Viuda Negra.

 

Natasha Romanov, cuya primera aparición tuvo lugar en una aventura de Iron Man publicada en 1964, representaba a la femme fatale por antonomasia: esa chica mala que no hace ningún bien al héroe pero a la que éste es incapaz de resistirse. El prototipo de la Viuda Negra estaba eminentemente influido por el cine y la novela de espionaje, de tal manera que se presentaba como una seductora agente de la Rusia Soviética que trataba de robar los secretos del Hombre de Hierro. El personaje reaparecería en sucesivos números, hasta aliarse con Ojo de Halcón, un aventurero que no tardaría en cambiar de bando y unirse a Los Vengadores. Natasha terminaría por acariciar también ese destino: muy pronto la villana de buen corazón pero lealtades equivocadas daría la espalda a los comunistas para unirse a la SHIELD de Nick Furia e incluso a los propios Vengadores.

 

Con una popularidad creciente, el gran espaldarazo de la Viuda Negra llegaría en 1970, en un episodio de Amazing Spider-Man. De este encuentro entre los dos personajes arácnidos con los que contaba entonces el Universo Marvel, Natasha Romanov salió con un cambio de imagen radical, merced a los buenos oficios del genial dibujante y diseñador John Romita. Éste le colocó un ajustadísimo traje de cuero negro, con reminiscencias del que lucía la actriz Diana Rigg en la serie inglesa de los años sesenta titulada Los Vengadores (que nada tenía que ver con el grupo Marvel del mismo nombre). Aquella aventura representaría un punto y aparte para la Viuda Negra, de tal manera que poco después la editorial le concedió sus propias aventuras individuales, en un serial aparecido en los primeros números de la revista Amazing Adventures. Apenas fueron ocho capítulos, tras los que ella pasaría a integrarse en la colección de Daredevil, justiciero al que se ligaría sentimentalmente durante una larga temporada en la que incluso el nombre de la Viuda Negra pasó a figurar en la cabecera del Hombre Sin Miedo. Durante cinco años, entre 1971 y 1975, Natasha permaneció allí, hasta su ruptura con Matt Murdock y su salto a Los Campeones, un nuevo grupo en cuyo seno se acogía a otros héroes de segunda fila, como Hércules, Motorista Fantasma, el Hombre de Hielo y el Ángel que apenas perviviría durante diecisiete entregas.

 

Habría que esperar hasta 1983 para que la Viuda Negra volviera a contar con una saga individual, pero esta vez fue la mejor con la que hubiera contado hasta entonces: cuatro números dentro de la colección antológica Marvel Fanfare, con una saga verdaderamente compleja escrita por Ralph Macchio y dibujada por George Pérez, uno de los más importantes artistas de la época, caracterizado por su enorme detallismo y espectacularidad.

 

Esta dinámica seguiría funcionando a lo largo de los siguientes años, con épocas en que la heroína de origen ruso compartía espacio con otros personajes y formaba parte de diferentes grupos (llegaría incluso a liderar Los Vengadores) y otras en las que Marvel le dedicaría un puñado de miniseries. Como buena espía, la Viuda Negra ha mantenido su presencia de manera constante, pero siempre bajo el radar, hasta que, en 2010, se produjo su salto al cine en la segunda entrega de Iron Man. Marvel Studios encontró en Scarlett Johansson la perfecta elección para encarnarla.

 

Con su popularidad en crecimiento, es el mejor momento para ofrecer un repaso a la evolución de la Viuda Negra, en un completo volumen que contiene su historia de debut frente a Iron Man, el revolucionario encuentro con Spiderman y las dos aventuras vividas en solitario en los años setenta y ochenta. Una oportunidad sin igual para descubrir los primeros pasos de la mejor espía del Universo Marvel.

 

Este artículo apareció originalmente en Marvel Héroes. Viuda Negra: Red de mentiras

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *