LA PAREJA ADOLESCENTE PERFECTA: PETER PARKER Y KITTY PRYDE

“Masacre”, el decimo octavo volumen de la colección de Ultimate Spider-Man, marca el comienzo de una nueva época para el trepamuros definitivo de Marvel. En el tomo inmediatamente anterior, este se había echado una nueva novia, nada menos que Kitty Pryde, el miembro más joven de La Patrulla-X. ¿Qué les depararía el futuro? ¿Qué aventuras llegarían a vivir juntos? ¿Y cómo se orientaría la relación del trepamuros con alguien que también poseía poderes y los utilizaba para luchar contra villanos? Brian Michael Bendis quiso explorar la situación desde el primer momento, y bajo tales preceptos lanzó al trepamuros a una arriesgada aventura lejos de casa.

 

 

En la continuidad clásica, Spiderman y Kitty Pryde apenas habían llegado a cruzarse en unas cuantas ocasiones, pero ninguna de ellas especialmente significativa. Puede que de haber coincidido en la época de instituto quizás las cosas hubieran sido diferentes, pero a Spidey y Gatasombra les separaban al menos dos generaciones. Él, Peter, había sido el superhéroe adolescente por excelencia de los años sesenta, el marginado, el nerd, el empollón. Ella, Kitty Pryde, también sería la superheroína adolescente por excelencia… pero de los años ochenta, una época distinta, en que ser un genio de la informática ya no estaba tan mal visto, en que no era tan raro que a una chica le gustasen los videojuegos o las películas de Star Wars.

 

Pero, ¿qué hubiera ocurrido si ambos personajes hubieran tenido la misma edad y se hubieran conocido? ¿Acaso no se sentirían inmediatamente identificados el uno con el otro, no se verían como una versión de sí mismos en el sexo opuesto? Tal situación nunca pudo plantearse en el Universo Marvel clásico, pero el Universo Ultimate es diferente. Allí, Kitty había irrumpido durante el segundo año de existencia de la línea, en Ultimate X-Men #21 USA (2002. Coleccionable Ultimate nº 15. Ultimate X-Men nº 4: Fuego y azufre), mientras Spidey estaba instalado en los dieciséis años y sin prisas por abandonarlos. Por tanto, y a diferencia que en la Tierra-616, ambos sí pertenecían a la misma generación, sí podían mirarse como almas gemelas y sí que podían dar lugar a una interesante combinación.

 

Salvo que tampoco nadie hubiera imaginado que tal cosa ocurriría. Peter ya tenía a su Mary Jane, y todo el mundo sabía que Mary Jane es LA novia de Peter Parker. Spiderman vivía sus aventuras y La Patrulla-X las suyas, y todo el mundo sabía que ambos mundos eran muy diferentes y estaban muy alejados. Y pese a que las circunstancia fueran diferentes, a nadie se le ocurría pensar en Peter Parker y Kitty Pryde juntos.

 

Sólo que Brian Michael Bendis era diferente a todos los demás. Seis años después del nacimiento de Ultimate Spider-Man, seguía manteniendo la serie fresca y sorprendente. A veces pasaban cosas que nadie esperaba, a veces moría gente, y siempre parecía real como la vida misma. Precisamente porque ningún lector hubiera imaginado jamás una pareja formada por el Hombre Araña y la chica que atraviesa paredes, Bendis pudo orquestarlo todo para que ocurriera de manera sencilla y natural, como siempre pasaba todo en la colección. Conviene echar la vista atrás, hasta algunos momentos clave que el guionista había ido desgranando previamente. El primero tuvo lugar durante la que ciertos lectores llegaban a considerar la saga más irrelevante de la colección, el debut de Geldoff (2003. Coleccionable Ultimate nº 40. Ultimate Spiderman nº 9: Irresponsable). Las chicas de La Patrulla-X irrumpían a mitad de la historia para revelar que el tal Geldoff era mutante y llevárselo, junto a Spidey, a la mansión del Profesor Xavier. Fue entonces cuando Kitty conoció a Spidey y le confesaba su admiración. A lo largo de la historia, se establecía una química muy especial entre ellos, además de que toda La Patrulla-X descubría la identidad secreta de Spidey. El segundo momento a examinar con lupa llegó a continuación de la muerte de Gwen, en la breve aventura en la que Peter y Lobezno intercambiaron sus mentes (2004. Coleccionable Ultimate nº 32. Ultimate Spiderman nº 14: Superestrellas). ¿Adivinas con qué alumno de la escuela hablaría Peter para comentarle su pequeño problema? Exacto: con Kitty.

 

Cuando finalmente estuvieron juntos, Bendis quiso que el noviazgo fuera distinto a cualquier otro que hubiera tenido el protagonista, ya fuera en esta encarnación o en la clásica. Mark Bagley diseñó un nuevo traje con máscara para que Kitty pudiera formar equipo con Spiderman sin que nadie la relacionara con la chica con la que acababa de empezar a salir Peter Parker, aunque luego se lamentaría de que apenas tuviera ocasión de dibujarlo en unas pocas viñetas… Porque la trama irían por los vericuetos inesperados. A Bendis le gustaba especialmente sacar al héroe de su entorno y llevarlo hasta escenarios que Bagley no hubiera tenido oportunidad de dibujar antes, que no todo fueran tejados de Nueva York, institutos de secundaria y almacenes abandonados. La acción se trasladaría hasta Krakoa, una jungla a la que un villano habría llevado tanto a Spidey como a La Patrulla-X, para que sirvieran de concursantes involuntarios en un reto de supervivencia al estilo del filme japonés Battle Royale (2000). Bendis estaba aprovechando una idea que había tenido el entonces guionista de Ultimate X-Men, Brian K. Vaughn, pero el villano culpable de todo sí que constituía una nueva incorporación al Universo Ultimate, puesto que era la versión definitiva de Masacre… Si bien es cierto que pocos elementos del Mercenario Bocazas original pervivirían en su puesta al día.

 

La aventura se alzó como una alucinante manera de mostrar a la nueva pareja de moda en Marvel… Y también para que los lectores especularan acerca de ese tal Miles Warren con quien la tía May había tenido una cita mientras tanto, lo que desató las especulaciones entre los lectores. A continuación, vendrían dos pequeñas historias más a través de las que Bendis volvería a cambiar radicalmente el tono de la serie: la primera, con el nacimiento de la versión Ultimate de Morbius, el vampiro con explicación científica al que había recurrido Roy Thomas a comienzos de los setenta, antes de que la censura de los cómics se relajara lo suficiente como para mostrar chupasangres sobrenaturales como es debido. Se trataba de recuperar un viejo hilo argumental perdido desde años atrás, cuando Spiderman se encontrara con Blade. Bagley actualizó la escena que hubiera dibujado Dan Brereton en el Ultimate Spider-Man Super Special (2002. Coleccionable Ultimate nº 14. Ultimate Spiderman nº 7: Escrutinio público), con resultados aterradores. Ambos autores se quedaron con ganas de hacer otras historias con Morbius y Blade, pero lo cierto que tal oportunidad nunca se plantearía de nuevo. La segunda historia también cerraba cabos pendientes, en este caso alrededor de Kingpin y la Jean DeWolfe. Estábamos ya en el segundo Annual de la serie, de nuevo dibujado por Mark Brooks. ¿Por qué dos relatos tan breves, uno a continuación de otro? La respuesta es muy sencilla: Bendis y Bagley se preparaban para la más ambiciosa epopeya jamás vivida por el joven trepamuros: la que vendría a continuación y que pondría su mundo patas arriba. Los clones se preparaban para irrumpir en el Universo Ultimate…

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate Spiderman nº 18

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