El Asombroso Spider-Man #75

 


Guión: Dan Slott y Brian Reed

 
Dibujo: Giuseppe Camuncoli y Lee Garbett
 
Color: Frank Martín Jr. y Will Quintana
 
Entintado: Sean Parsons
 
Contiene: Amazing Spider-Man 688-691 y Annual 39 USA
 
Formato: Comic book, 17×26 cm, lomo, 136 páginas.
 
Precio: 6,95€
 
Sinopsis:  " ¡El retorno del Lagarto, en una aventura completa, que sirve de secuela a la ya clásica "Muda"! El Hombre Araña se encuentra atrapado entre dos monstruos: Morbius, el Vampiro Viviente, trata de curar al Lagarto y traer de vuelta a Curt Connors. Pero, ¿es tal cosa posible? Y si Connors vuelve a existir, ¿qué será entonces de su alter ego reptiliano? Además, nuevos retos alrededor de Kingpin, Madame Web, Horizon, Carlie Cooper… ¡Y la verdad sobre El Duende! Ah, y por si fuera poco, también tenemos un Annual." 

El Universo Marvel nos ha ofrecido no pocos momentos que han quedado en la retina del lector. Cinematográficamente hablaríamos de escenas, ya que nosotros somos los que damos vida a la labor del dibujante, dando fluidez a su trabajo. De tal forma la muerte de Elektra a manos de Bullseye, la de Jean Grey  en la saga de Fénix Oscura, la de Gwen Stacy o la del Duende Verde -empalado por su deslizador-, entre otros instantes, han quedado en la memoria colectiva. Estoy seguro que mientras las he citado nos ha venido de inmediato los dibujos de Miller, Byrne, etc. Nuestro cerebro funciona de dicha manera y nos rememora a la primera -o en diversas revisiones- vez que vimos semejantes momentos con mayúsculas.

Muda fué posiblemente una de las sagas más impactantes que ha protagonizado uno de los villanos más añejos de Spider-Man. Y es que El Lagarto (Curt Connors) apareció por primera vez en 1963, más concretamente en el número 6 de The Amazing Spider-Man. Stan Lee jugó con algo tan interesante como la doble personalidad. Un Jeckyll/ Hyde moderno donde lo más primitivo del ser humano hacía acto de presencia, en esta ocasión con una metamorfosis total por parte de un científico que a la postre se volvería en personaje recurrente por parte de Peter Parker en determinadas ocasiones. 

Por desgracia todo se había vuelto en cierta forma rutinario. A excepción de la vuelta de tuerca que quiso darle Tod McFarlane (con guión y dibujo en su haber) El Lagarto acababa casi siempre de la misma manera. Connors acababa cediendo a su "otro yo" y Spidey lo devolvía a su forma humana. Sin embargo, siempre tenía un ancla a la cual aferrarse, Martha y Billy (mujer e hijo respectivamente). Por ellos tenía algunos momentos de lucidez e imperaba su lado más humano, pudiendo nuestro héroe administrarle la consabida fórmula para solventar la papeleta. Todo esto cambió radicalmente con Muda.

Por desgracia dicha saga no ha tenido, o eso me ha parecido a mí, la repercusión de otras denominadas "grandes". Bien es cierto que no se puede comparar con La Última Cacería de Kraven, pero sí en cuanto a lo que puede ser el fin y el principio de un personaje. En Marvel se ha podido ver de todo. Desde las muertes que he mencionado más arriba hasta momentos gore que harían estremecer a más de uno. Sólo hay que echar un vistazo a la colección de Lobezno o Marvel Zombies, echas la vista atrás y ves a Spider-Man crucificado por Kulan-Gath en la colección de la Patrulla-X (ya ha llovido ya) y te sigue poniendo la piel de gallina. Pues bien, Curt Connors convertido en El Lagarto devoró impúnemente a su hijo Billy. No hubo viñetas demasiado explícitas, aunque algo se pudo ver, pero el hecho es que Connors no puede ni podrá volver a ser el mismo. Ha hecho una de los actos más perversos y extremos que se puede hacer y eso no ha quedado en saco roto, de ahí que en el tomo 75 de El Asombroso Spider-Man veamos una especie de secuela de Muda donde Dan Slott todavía puede sorprender al lector.

En Sin Vuelta Atrás, que comprende los números 688-691 de The Amazing Spider-Man, tenemos a Morbius profanando la tumba de Billy para poder encontrar una cura a la enfermedad de Curt Connors. Parece mentira que con todos los brillantes científicos que tiene el Universo Marvel (Hank McCoy, Reed Richards, Hank Pym o Tony Stark, entre otros) todavía no hayan descubierto la forma definitiva de sofocar al monstruo que lleva dentro Curt, pero no es menos cierto que Ben Grimm sigue siendo rocoso (bueno, actualmente una semana al año puede volver a su aspecto humano), aparte de que nada tiene que ser definitivo para que así se pueda volver a recurrir al personaje de turno.

Los cómics acaban siendo un revulsivo del supervillano. Gran parte de la historia vemos como Connors está en su forma humana pero con su cerebro reptil. Algo que provoca no pocos momentos interesantes y terroríficos al verlo interactuar con los que tiene a su alrededor. Eso sí, son precisamente sus pensamientos los que más pavor pueden ofrecer al lector. A mí por lo menos así me ha hecho sentir. 

Todo podría haber acabado con el típico final. Curt toma la nueva fórmula y todo vuelve a ser como antes, hasta que el guionista de turno quisiera recuperarlo. Algo fácil, como todos sabemos. Sin embargo, Slott opta por algo más radical y hasta el momento no visto, una metamorfosis todavía  más extrema.

El drama sigue estando presente en forma de arrepentimiento, de ver como todo ha ido cambiando alrededor de Connors por su culpa. Muertes y sentimiento de culpa es lo que hace que sus visiones acaben por enfrascar al lector y tener cierta empatía hacia un villano que es y no es del todo responsable de sus actos. Sólo hay que ver el final, con Curt encarcelado y alimentándose de roedores, para sentir pena por su destino. Aunque como él mismo piensa, merece estar en ese sitio debido a lo que ha hecho. 

La verdad es que han sido unos episodios donde no hay respiro. Acción y drama a partes iguales, siendo lo más positivo el saber que todavía se puede contar una historia original y bien llevada.

Pero Slott lo vuelve a hacer. Cierra un capítulo y abre otro. Algo que todos podían imaginar o suponer se ha hecho realidad. El sobrino de Phil Urich no mató al Duende definitivo, si no más bien al hermano de éste. Así que Roderick Kingsley va a volver a la carga. Que tiemble el Duende actual, que tiemble. Y lo que vamos a disfrutar con dicho enfrentamiento, ¿verdad?.

Normalmente no me suelen gustar muchas de las historias autoconclusivas que adornan el tomo mensual de Spider-Man. Hay excepciones, eso sí, pero en líneas generales me resultan insufribles y prescindibles. Por coleccionismo no está mal poseerlas, pero tampoco son de las que recuerdo de aquí a un tiempo. Brian Reed y Lee Garbett me han emocionado. Tampoco en extremo, pero sí me han conmovido lo suficiente con su historia como para no obviar esta historia. 

Hablamos del típico viaje de Peter hacia un mundo donde no está todo como debería de estar. Peter P
arker/ Spider-Man ha sido borrado de la historia. Nadie lo recuerda. Si nos ponemos en su piel la verdad es que sería algo terrible. Te levantas por la mañana y tus padres, tu mujer, tus hermanos, el tendero de la esquina, ¡nadie sabe quien eres!. Pero nuevamente, como suele pasar en estas ocasiones, está tío Ben para sacar a Peter del embrollo. Me ha encantado porque hay veces que olvidamos por qué dicho familiar es tan importante en la vida de nuestro héroe. Aquí nos lo recuerdan. Sabiduría en estado puro y confianza hacia su sobrino (más hijo que otra cosa). Muy recomendable la verdad.

4 comentarios

  • Aunque he de reconocer que no he leído “Muda”,este arco me ha parecido uno de los mejores(si no el que mas)de la etapa Slott.El dramatismo que infunden todas y cada una de las viñetas de principio a fin es sobrecogedor,toda una pena la reacción de Peter ante la reacción de MJ o verle perder la fe en Morbius,y la exploración de la psique del Lagarto que poco a poco va recobrando su humanidad tampoco esta nada mal.
    Y los giros argumentales referentes a la trama global están muy bien insertados y aumentan la tensión de la historia.La espera hasta Mayo para ver como concluye lo de los dos Duendes se va a hacer muy larga……
    Y respecto al Annual,cumple su cometido a la hora de emocionar al lector,pero no creo que le haga bien salir simultáneamente que Spidermen,ambos planteamientos resultan demasiado similares….

  • “la reacción de Peter ante la reacción de MJ”
    Por supuesto queria decir “la reacción de Peter ante la fiesta de MJ”,no se en que estaba pensando XD

  • Yo creo que “Muda” fue el paso definitivo de Connors a la villanía. El verdadero “Sin vuelta atrás”. Al cometer un crimen tan terrible como matar a su propio hijo, Connors se hundió definitivamente en la oscuridad. Y como se muestra en esta nueva historia de Slott, no hay cura que valga para redimir a Connors. Sí, Curt recupera su humanidad, pero atrapado en el cuerpo del monstruo que asesinó a su hijo. ¿Acaso hay peor castigo que ese?

  • Me ha parecido un tebeo de lo mejorcito. Es cierto que tampoco es nada nuevo, pero en todo momento mantiene el interés del lector.
    Y un detalle: Spider-Man con la chaqueta de policía. Esto sí que es típico de nuestro trepamuros, y no estar continuamente diseñando trajes chorras para una misión concreta.
    Y yo también pensé lo mismo del Annual y Spidermen, tanta emotividad satura…
    Muda la quiero reeler, pero es que Bachalo no me anima nada nada…

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