El Asombroso Spider-Man #100

 El Asombroso Spiderman 100
Guión: Dan Slott
Dibujo: Ramón Perez, Ty Templeton y Patrick ScherbergerColor: Ian Herring, Felix Serrano, John Rauch, y Matt Nelson

Entintado: Nelson, Tom Palmer, Drew Geraci, Greg Adams y Norman Lee

Contiene: The Amazing Spider-Man vol.3 1.1-1.5, Spider-Man/Human Torch 1-5 y material de Amazing Spider-Man vol.3 y Amazing Fantasy vol.2 15 USA

Formato: Comic-book, 17×26 cm, lomo, 240 páginas

Precio: 11,95 €

Sinopsis: ¡La colección del Hombre Araña alcanza su número 100! Es el primer número 100 desde la llegada de Panini, hace diez años y queremos celebrarlo por todo lo alto. Empezamos con una historia que vuelve al primer día de Spiderman. Es el año uno construido por Dan Slott con el extraordinario dibujo de Ramón Pérez. Y a continuación, recuperamos, por primera vez en su formato original, la obra maestra con la que Slott comenzó a narrar las historias de Spidey: su alucinante miniserie compartida con La Antorcha Humana. Además, descubre el mayor misterio en la historia del trepamuros, y mucho más, en un tomo histórico. ¡El primer nº 100 de Spiderman en España en casi treinta años! 

Por fin llega a España un tebeo que ha tardado ocho años y tres meses en ser posible. El tomo contenedor de las colecciones de Spider-Man en España, conocido como Asombroso Spiderman con y sin artículo, Spider-Man Vengador o Spider-Man Superior dependiendo del momento llega a su número 100. Por ello, en lugar de continuar con las tramas planteadas actualmente por Dan Slott en Amazing, Panini Comics España ha decidido ofrecernos un número especial con dos miniseries de Slott sobre el trepamuros, separadas en el tiempo pero igualmente significativas.

La primera estaba inédita en España y forma parte del nuevo relanzamiento de Spider-Man tras el final de la cabecera de Superior, aunque esté ambientada en un periodo distinto. Amazing Spider-Man: Learning to Crawl, es un relato que transcurre en los primeros días de Peter como Spider-Man, concretamente en el periodo entre el final del Amazing Fantasy 15 y el comienzo del tercer número de Amazing Spider-Man. El mismo periodo que aprovechó Busiek para sus Historias Jamás Contadas y por una importante razón: Hasta ese número en concreto, no vemos a Peter actuar de forma totalmente altruista como superhéroe. ¿Que le hizo cambiar de actitud? Esa es la pregunta a la que intenta contestar Slott en la miniserie.

«Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”». Todos conocemos esa frase, comúnmente asociada al tio Ben y el mantra de Peter como Spider-Man. Pero Slott le da una inteligente vuelta de tuerca al mostrar como interpreta Peter las enseñanzas de su tío en un primer momento, haciendose responsable del papel de Ben como hombre de la casa. Y mientras Peter intenta hacerlo lo mejor que puede con sus recién adquiridos poderes, un joven llamado Clayton Cole decide imitar las hazañas televisivas de Spider-Man y, con un traje sónico diseñado por él mismo, se convierte en el enmascarado llamado Clash.

Una vez más, como ya hiciera con Alfa o el Spider-Man Superior, Slott nos habla de como fue la vida de Ben Parker y no su muerte lo que convirtió a Peter en quien es, enfrentándolo a una versión distorsionada de sí mismo. La historia nos retrotrae a los primeros números de Lee y Dikto pero los desarrolla más profundamente, explicando el proceso por el que pasa Peter en el instituto tras la muerte de su tío, y la relación con su Tia May.

Por otra parte, la ambientación del relato es bastante compleja de definir. A nivel narrativo, encaja perfectamente con los números de Amazing entre los que se sitúa, habiendo multitud de referencias a los mismos. La estética también es muy similar, encontrándonos con unos Peter o Tia May recién salidos de aquellos tebeos. Pero Slott incluye también un nivel tecnológico en el relato homólogo al de hace 15 años reales, con Internet, móviles con cámara y demás parafernalia, anulando así la ambientación sesentera de los comics originales. En una complicada maniobra, el guionista apuesta a la vez por la atemporalidad y la modernización, con un resultado final que puede no acabar de convencer a todo el mundo.

Dejando de lado ese detalle, el resto de la miniserie es impecable,  en parte gracias al gran trabajo de Ramon Perez como dibujante. Perez, aunque mantiene su propio estilo, aplica todos los cánones iniciales de Dikto a su Spider-Man, desde la silueta más “arácnida”que superheroica, hasta el aspecto clásico de la telaraña con finos hilos negros en lugar del adhesivo blanco. Dificilmente podriamos haber tenido un dibujo que reflejase mejor el tono de la miniserie.

Y con la asombrosa doble página final de Perez llegamos al final de la primera miniserie incluida en el tomo y el comienzo de la segunda, cuya inclusión fue mucho más polémica. Spider-Man/Antorcha Humana, de Dan Slott y Ty Templeton, es una miniserie originalmente publicada en 2005, y que ya fue editada por Panini en España en una dudosa edición de bolsillo llamada Marvel Style. Por esa razón, es comprensible que aquellos que ya la tengan no quieran volver a pagar por material repetido.

Pero desde un punto de vista conceptual, la inclusión de la miniserie en el tomo es totalmente lógica, ya que se trata de la carta de presentación de Slott como guionista de Spider-Man (junto a la aparición del trepamuros durante su etapa en Hulka). Como en Learning to Crawl, Slott nos propone un viaje al pasado, pero esta vez a distintas épocas de la vida de Spider-Man y la Antorcha Humana hasta llegar al momento presente de los tebeos de entonces, con la amistad entre Peter y Johnny como hilo conductor.

Spider-Man y la Antorcha Humana representan dos prototipos de superhéroe adolescente totalmente antagónicos, Uno lleva una máscara y sufre el acoso de la opinión pública, el otro es un ídolo de masas. Uno siempre las pasa canutas para llegar a fin de mes, el otro puede no contar con ambas manos el número de coches de alta gama que ha comprado.Y, sin embargo, desde el comienzo de la Era Marvel, Stan Lee no dudó en que los dos personajes hicieran equipo en incontables ocasiones, siempre manteniendo una amistosa rivalidad y lanzandose pullas legendárias.

Slott explora esta relación en la era Dikto (en la que Dorrie Evans, la novia de la Antorcha,llegó a interesarse por Peter Parker), durante el romaticismo de la Era Romita en el que bebian los vientos por Gwen Stacy y Crystal, en plena contrucción del Spider-Móvil poco después de la muerte de Gwen, pasando por  la época de los “uniformes oscuros”, con la Gata Negra como secundaria de lujo, y por último en el presente del relato, con Peter como profesor en la etapa de Straczynski.

Slott ya demuestra en esta miniserie su talento como enciclopedista del Universo Marvel, estando cada periodo perfectamente representado tanto en los detalles cronoógicos como en las actitudes de Peter, Johnny y el resto de secundarios como Flash o Robbie Robertson. Por lo demás el relato es totalmente intrascendente pero muy divertido de leer, resultando el final especialmente emotivo.

Respecto al dibujo de Ty Templeton, tiene un sabor tan deliciosamente clásico o más que el de Perez en Learning to Crawl, pero recurre al canon de Romita padre o Ross Andru en lugar de al de Dikto. Este estilo encaja perfectamente en los números del relato ambientados en los sesenta y los setenta, pero hubiese estado bien que a partir de ahí hubiese ido modificándose un poco para recrear el estilo gráfico de cada periodo. El equipo de coloristas sí intenta adaptarse para que cada número resulte distinto, pero no es suficiente.

Para acabar el tomo tiene una simpática historia de dos páginas, originalmente publicada en Amazing Fantasy 15 vol.2, en la que Slott hizo canónica la portada del AF 15 original, revelando lo que pasó cuando Spider-Man agarró a un tipo anónimo mientras se balanceaba, proclamando su identidad a los cuatro vientos.

En conclusión, Panini nos ofrece en su número 100 de Spider-Man un tomo prácticamente redondo, con algunos extras bastante jugosos, y que constituye un sentido homenaje al actual guionista de las aventuras de nuestro amigo y vecino, Dan Slott.

 

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