EL PRÓLOGO DE UNIVERSO VENENO: UN SIMBIONTE COMBINA CON TODO

Las digresiones en el Universo Marvel no suelen durar mucho tiempo. Sabemos que Steve Rogers siempre volverá a ser el Capitán América, que Los 4 Fantásticos son los inquilinos naturales del Edificio Baxter, que Daredevil patrulla las calles de La Cocina del Infierno o que Lobezno es el mejor en lo que hace. Puede que durante una temporada esas circunstancias cambien, a favor de situaciones nunca antes vistas, que sirvan para alentar el interés de los lectores y animar el escenario, pero en La Casa de las Ideas rigen las leyes de la química por las que los elementos tienden recuperar su estructura natural, por mucho que se vean alterados durante un espacio acotado de tiempo.

 

¿Cuál es el estado natural de cada uno de los iconos que conforman el Universo Marvel? El que esté aceptado por la inmensa mayoría de público. No se puede luchar contra eso, así que no debería sorprenderte que Peter Parker vuelva a estar sin blanca, después de una temporada al frente de una multinacional tecnológica, que Tony Stark se prepara para volver a calzarse su armadura o que los mutantes vuelvan a ser perseguidos y odiados por el mundo al que prometieron proteger. Mientras tanto, todos ellos han pasado por momentos interesantes en sus vidas, como esa vez que hiciste aquello tan loco… que no podía durar demasiado.

 

El caso de Veneno no es diferente al de los demás. Porque nos dicen Veneno y nos viene, como un resorte, la imagen arquetípica que construyeran David Michelinie y Todd McFarlane para aliñar el The Amazing Spider-Man #300 USA (1988. Marvel Héroes. El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo). El impacto que tuvo el personaje en aquel momento fue tan enorme que los fans siempre desean recuperar el escalofrío que supuso darse de bruces con aquel enemigo imponente y aterrador. Por eso, y pese a que Veneno sea en su planteamiento una creación muy limitada, con una enorme descompensación entre lo carismático de la imagen y la simpleza de Eddie Brock, todo fanboy quiere recuperar aquella electrizante primera impresión que sintió al leer su debut. Los guionistas han intentado evolucionar sobre el punto de partida, y ahí están ante un concepto muy sencillo de alterar: basta que el simbionte alienígena pase a otras manos para encontrarnos a un Veneno diferente. Es así como hemos tenido desde versiones extremas del original, como es el Veneno que encarnara Mac Gargan, hasta interpretaciones benévolas, como fue la del Agente Veneno, pero una vez que el público lo ha probado todo, Marvel acaba volviendo a la casilla de salida: al Protector Letal.

 

En el trigésimo aniversario del nacimiento de Veneno, y después de tantas variaciones como las que hemos conocido en lo que va de siglo, en el Bullpen han pulsado ya la tecla que conduce a los fundamentos. Ahora hay una nueva colección abierta con intenciones de evocar al Veneno de los tiempos de Michelinie y McFarlane, al tiempo que se preparan diversos encuentros con populares superhéroes. Toda esa efervescencia tiene lugar en el año en que se estrenará la primera película del personaje, un hito con el que ojalá se olvide el mal sabor de boca que dejó su encarnación en Spider-Man 3. Ante la cercanía del blockbuster, Marvel Comics ha propiciado un conjunto de celebraciones, y “Universo Veneno” representa la siguiente de ellas.

 

Esta saga, como ya se avanza en el título, busca representar para el Protector Letal lo mismo que significara “Universo Spiderman” para el trepamuros: una gran aventura con la que volver a colocar el foco sobre el personaje. El entusiasmo del editor Devin Lewis llega al punto de calificarla como “¡La aventura de Veneno más grande de todos los tiempos!”, y a establecer una curiosa analogía: “Si ‘Universo Spiderman’ era el Salvad al soldado Ryan de Spidey, ‘Universo Veneno’ será La jungla de cristal de Veneno”. Como en la saga arácnida previa, este microevento juega a la ópera coral y a poner sobre el papel las que bien podrían ser las ocurrencias delirantes de un apasionado fanboy. Después de todo, “Universo Spiderman” ya representaba el sueño de infancia de un true believer de pura cepa llamado Dan Slott. Allí el tema recurrente era el de las versiones del Hombre Araña y aquí la diversidad de individuos a los que se puede ver ligado el simbionte alienígena. En el fondo, el concepto es el mismo: montar una fiesta alrededor de un montón de variantes del mismo personaje famoso.

 

Como es evidente, el destino del Veneno original es el de encontrarse en el camino de ese infinito número de contrapartidas y que todos se unan para hacer frente a un enemigo común. Los Herederos ya no están disponibles, pero en su lugar tenemos a una nueva y misteriosa especie cuya ferocidad haría palidecer al clan de Morlum. Como ocurriera en “Universo Spiderman”, el prólogo de la aventura consiste en un puñado de especiales en los que se nos presenta a algunas de las más representativas encarnaciones. Como ya avanzábamos al comienzo de este artículo, la filosofía de la historia viene a decirnos que los simbiontes son la mejor prenda con la que vestir, porque todo el mundo consigue que le combinen bien, aunque los responsables de “Universo Veneno” han elegido fundamentalmente a personajes caracterizados por su amor por la violencia. Lobezna, Masacre-Gwen, el Piloto Fantasma, El Viejo Logan, Masacre… Los distintos especiales se lo reparten entre autores consagrados, tan interesantes como Matthew Rosenberg, Roland Boschi o Simon Spurrier, y algunos de los que no teníamos noticia hasta este proyecto. Todos ellos nos ayudan a calentar motores para el espectáculo que nos aguarda en la saga propiamente dicha. Ey, ¿te has fijado en ese pringue negro que ha empezado a salir por todas partes? No, no son hilillos de plastilina.

 

Artículo aparecido originalmente en 100 % Marvel. Universo Veneno. Prólogo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *