EL AMAZING SPIDER-MAN #600 USA: UN 00 COMO NINGÚN OTRO

Había pasado una semana desde la llegada a las librerías de The Amazing Spider-Man #600 USA. Aquel cómic era uno de los cómics más complicados que había acometido jamás Dan Slott, pero también uno de los más satisfactorios. Sabedor de que los números redondos son muy especiales y se quedan en la retina del lector, para bien o para mal, puso todo su empeño en componer algo memorable. ¿Lo había conseguido? Con el Spidey de “Un nuevo día”, siempre era difícil saberlo, puesto que muchos aficionados continuaban mirando al trepamuros desde la desconfianza provocada por el descasamiento. Tras sentarse ante la audiencia que le esperaba en la Chicago Comic-Con, aquel verano de 2009, las primeras palabras de Slott fueron: “Chicos, ¿habéis leído ya el #600?”. Y entonces, la multitud rompió en aplausos.

 

 

Los números 00 siempre habían representado una ocasión destacable, incluso en tiempos en los que la editorial mantenía intacto el número de páginas pese a la significativa circunstancia. Stan Lee todavía tenía esa limitación cuando alcanzó The Amazing Spider-Man #100 USA (1971). Apenas contaba con las 19 planchas habituales en aquel entonces, pero eso no impidió a The Man ofrecer un relato memorable, en el que Spidey revivía su origen y se enfrentaba metafóricamente a sus peores enemigos, para terminar en una situación tan sorprendente como que le hubieran crecido cuatro brazos extra. Ocho años después, Marv Wolfman ya había conseguido que el Fantastic Four #200 USA tuviera extensión doble. Unida esta circunstancia a que en sus páginas concluía una emocionante saga que enfrentaba al cuarteto con su peor enemigo, el Doctor Muerte, dio como resultado que las ventas aumentaran considerablemente, pese a que el mayor número de páginas entrañaba también un precio mayor. Con el terreno allanado, The Amazing Spider-Man #200 USA (1979) fue también doble, también la culminación de una gran historia escrita por el mismo equipo de Los 4 Fantásticos y además una fiesta tan señalada que incluso Stan regresó, para escribir el epílogo.

 

No menos importancia revistió The Amazing Spider-Man #300 USA (1988), en que David Michelinie y Todd McFarlane presentaron a Veneno, el peor enemigo con el que se encontraría el trepamuros en mucho tiempo. The Amazing Spider-Man #400 USA (1995) formaba parte de “El regreso del clon”, y por lo tanto ni empezaba ni finalizaba ninguna trama, pero J. M. DeMatteis y Mark Bagley hicieron de aquel número algo único, al presentar la muerte de Tía May. Continuó siendo un tebeo para recordar, incluso cuando esa muerte fue deshecha, algunos años después. ¿Y qué decir de The Amazing Spider-Man #500 USA (2003)? Joe M. Straczynski y John Romita Jr. condujeron a Peter Parker a lo largo de toda su carrera como trepamuros, para en las páginas finales reencontrarse tanto con Tío Ben como con John Romita. Una aventura extraordinaria, sin lugar a dudas.

 

En 2009, llegaba la hora para The Amazing Spider-Man #600 USA. Tras un año del arranque de “Un nuevo día” y con más de cincuenta entregas a las espaldas del landscape, el editor Stephen Wacker mantenía un cierto equilibrio entre los diversos escritores que componían el proyecto. Todos habían tenido grandes oportunidades para brillar y las habían aprovechado, pero quizás ninguno con tanto acierto como Dan Slott. No sólo se ganó el derecho a encargarse de ese número tan destacado, sino que además se moría por hacerlo. John Romita Jr., al que Joe Quesada calificaba por aquel entonces como “el mejor dibujante de cómics del mundo”, regresaba a casa, con lo que se reunía el equipo creativo que había dado lugar a “Nuevas formas de morir”, uno de los mayores campanazos de todo “Un nuevo día”. Wacker puso todo de su parte para que aquella entrega fuera distinta a las demás, e incluso por encima de cualquier otro 00 que hubiera protagonizado el trepamuros. El cómic tendría cerca de un centenar de páginas, con más de la mitad dedicadas a la historia principal, lo que equivalía a tres números convencionales, y con el resto a pequeños relatos elaborados por otros miembros del braintrust arácnido, a los que también se sumó una pequeña joya de Stan Lee y Marcos Martín que brillaba con luz propia. La historia principal estaba destinada a narrar la boda de Tía May con J. Jonah Jameson Senior, un subargumento que se venía desarrollando desde unos cuantos números antes, pero Slott tuvo la idea de traer al villano perfecto para una ocasión así… un hombre que, en el pasado, llevó también a la buena de May Parker ante el altar, aunque Spiderman impidió que se culminara la ceremonia: Otto Octavius, también conocido como Doctor Octopus.

 

A juicio de Slott, Spidey no tenía un antagonista mayor que el Doctor Octopus. Su enemistad había dado pie a algunas de las más memorables aventuras arácnidas, y el guionista veía a Otto Octavius como el reverso tenebroso de Peter Parker: un genio de la ciencia, introvertido y falto de habilidades para relacionarse con los demás, que se había deslizado por la senda criminal al carecer del fondo ético que el Tío Ben aportó a Peter. En el horizonte a largo plazo, la mayor epopeya de Spiderman que llegaría a escribir Slott iba a colocar a Octopus en el centro del escenario, y era en este Amazing #600 USA donde se daba el primer paso del que sería un largo camino, cuyo impacto completo no se entendería hasta pasados otros cien números. Phil Jimenez, uno de los artistas habituales de la serie, rediseñó por completo al villano, para reflejar la situación en la que se encontraba y que le llevaría hasta territorios nunca antes explorados.

 

En lo estructural, la referencia básica de Slott fue The Amazing Spider-Man Annual #1 USA (1964), el primer gran especial del personaje, que permanecía como uno de los mejores y más completos de su historia. Como entonces, estaba Octopus como gran amenaza en la sombra, aquí sin el resto de Los Seis Siniestros, la aparición especial de buena parte de los héroes del Universo Marvel, el secuestro de personas cercanas a Peter y un tono lúdico que hacía de la lectura un disfrute en cada página. La última, además, reservaba una sorpresa destinada a alimentar las siguientes historias. Amazing había alcanzado seiscientas entregas publicadas y la fiesta que celebraba la ocasión no hacía sino adelantar un futuro brillante.

 

 

Artículo publicado originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 23

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