Crítica de cine: HELLBOY

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Antes que nada quiero expresar desde aquí mi queja porque una película tan buena como “Hellboy” haya estado esperando medio año desde que se ha estrenado en Estados Unidos hasta que se ha estrenado en España, máxime cuando ahora hay tantos estrenos simultáneos (“Van Helsing”, “Troya”, “El día de mañana”) cuando no con una diferencia de una o dos semanas como mucho (“Spiderman 2”, “Catwoman”, “Yo Robot”).
Aunque esta costumbre de según que títulos guardarlos medio año hasta estrenarlos es usual (esto pasa cada año, películas estrenadas en USA en abril pueden no estrenarse en España hasta septiembre u octubre, caso de “Hellboy” o “El álamo”, y películas estrenadas en USA en septiembre u octubre pueden no estrenarse en España hasta febrero o marzo del año siguiente, caso de “From Hell” en 2002 o del remake de “La matanza de Texas” hace poco o de “Shall We Dance?” con Richard Gere y Jennifer López que se estrena en octubre en USA y en febrero en España) no me explico porque (o con que criterio) se seleccionan esos títulos en particular, ya que muchas veces son películas de gran interés, y tal como hoy en día se hace “top manta” incluso del cine, son películas que quienes tenga los medios no se va a esperar medio año a verlas en el cine.
Pero después de este prólogo donde he expuesto mi opinión sobre el tema, pasemos a analizar la película. Nos encontramos ante una adaptación de un comic de Mike Mignola bastante reciente (el personaje fue creado hace apenas diez años) lo que quizás puede haber influenciado en que su éxito haya sido (a nivel de taquilla) inferior al de “Spiderman” o cualquiera de los superhéroes Marvel, que con cuatro décadas de historia han llegado a más público. Pero pese a eso nos encontramos con el que (pienso yo) debe de ser el film más personal de Guillermo del Toro, donde toda la estética de sus anteriores films se desborda libremente en una película que le da pie para convertirla en una oda de amor de su pasión por los comics.
De hecho yo he leido varias obras del personaje, y si bien ninguna puede calificarse de obra maestra, si se puede decir que algunas de ellas son realmente muy buenas, donde lo más importante (más incluso que la historia) es un dibujo seco, minimalista, oscuro, tenebroso y sin concesiones. Todo eso ha sido estupendamente recreado en la pantalla, si bien para alguien que no conozca nada del personaje, la historia le puede sonar a una mezcla de los “Hombres de negro” (por las criaturas contra las que combaten), “Expediente X” (por el tono de la agencia para la que trabaja Hellboy) o “Jungla de Cristal” (por el carácter chulesco y divertido de Hellboy, que recuerda muchas veces al estereotipo creado por los personajes de acción de Bruce Willis).
De todas maneras, gracias otra vez al director, consigue darle a la película una personalidad propia, en la que buena parte del mérito recae en unos actores excelentemente escogidos para sus personajes, especialmente Ron Perlman, que sin ninguna duda ES Hellboy hasta una Selma Blair, que con su mirada triste interpreta a la perfección a la flamígera Liz Sherman, pasando por todo el resto del reparto. Incluso destacaría que el carácter de Hellboy es como es debido a su reclusión por ser lo que es, cosa perfectamente reflejada por Perlman incluso bajo tanto maquillaje, dándole a Hellboy en algunas ocasiones el carácter taciturno y melancólico que el personaje siente en algunos momentos (algunos de los mejores, por cierto, los que “comparte” con su padre adoptivo, el Profesor Bruttenholm, interpretado por un excelente John Hurt).
En cuanto al argumento, la mayoría se basa en el comic “Semilla de destrucción”, el primero del personaje, que fue co-escrito entre Mike Mignola y John Byrne (cosa que nunca más se repetiría, encargándose Mignola del resto de historias de Hellboy aparecidas hasta la fecha). Eso quizás repercute en que, al ser uno de los más flojos (a mi entender) de la serie, el resultado final de la película no llegó a “calarme” tanto como otras películas de adaptaciones de comic (caso de la reciente “Spiderman 2”). Aún así la película tiene la acción y el entretenimiento suficientes para enganchar a cualquier persona, si bien (justo es reconocerlo) irán más predispuestos los lectores de comics (y si son del personaje, pues más que más).
LO MEJOR: Toda la estética del personaje ha sido perfectamente traspasada al cine por Guillermo del Toro, cosa que se puede considerar un mérito a su favor cuando recientes éxitos de adaptaciones al comic como Spiderman han tenido que sufrir cambios respecto al original (por ejemplo que en la película el trepamuros tenga las telarañas orgánicas, a diferencia de los comics). Hellboy, por el contrario, no sólo no ha sufrido ningún cambio sino que (teniendo en cuenta el tipo de dibujo del original) ha sido perfectamente traspasado a la pantalla grande, e incluso enriquecido de ciertos matices ausentes en las historias originales. Mérito también a la excelente labor de Ron Perlman. Guillermo del Toro se empeñó en que él fuera el protagonista, cosa que se agradece, y más cuando en un principio los estudios cinematográficos pensaban en Vin Disel (HORROR) o Dwayne “The Rock” Johnson (MáS HORROR).
LO PEOR: Es una producción de 60 millones de dólares, que si bien lucen en pantalla como si fueran 100, no deja de ser un handicap que le impide ser la obra maestra que (por poco) no hubiera sido. Eso y quizás ser la adaptación de (no precisamente) el mejor comic del personaje.
CALIFICACIóN: **** (muy buena)

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