MARVEL’S SPIDER-MAN ‘THE RISE OF DOC OCK’ SNEAK PEEK

UN HOMBRE ARAÑA EN TIEMPOS DE GUERRA: SPIDERMAN Y “CIVIL WAR”

La primera vez que se encontraron dos superhéroes de DC Comics, lo que hicieron fue darse la mano y hacerse amigos. La primera vez que dos superhéroes de Marvel cruzaron sus caminos, estalló una pelea entre ellos. Ha seguido siendo así durante toda la historia de la compañía. Mientras en la Distinguida Competencia disfrutan contando tierras alternativas, en La Casa de las Ideas la fuerza motora reside en el conflicto entre sus iconos. La máxima expresión de tal circunstancia llegó con “Civil War”, una macroaventura en la que el Universo Marvel se dividió en dos bandos irreconciliables… y a Spiderman le tocó estar en medio.

 

Decir que “Civil War” es el más ambicioso evento jamás publicado por Marvel no es algo en absoluto exagerado. La aventura se fraguó en unas circunstancias muy particulares, y quizás por eso mismo irrepetibles. Corría 2006, y el sorprendente éxito logrado por The New Avengers de Brian Michael Bendis animaba a Marvel a colocar esa cabecera en el epicentro de todo, un impulso que venía dado por el hecho de que en sus filas militaran, además de miembros clave de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, Lobezno y Spiderman. A su vez, “Dinastía de M”, evento publicado unos pocos meses atrás, había servido para deshacerse de la política de tolerancia cero frente a ese tipo de historias. Después de un largo periodo de hastío, los lectores volvían a pedir aventuras que implicaran a la totalidad del cosmos conectado de Marvel y se extendieran a través de decenas de colecciones.

 

Ante esa efervescencia, desde la editorial respondieron con “Civil War”, un complejo crossover, coordinado por el editor de las colecciones de Los Vengadores, Tom Brevoort, y cuyo título principal corría a cargo de Mark Millar y Steve McNiven. La propuesta apelaba a algo tan primario en el Universo Marvel como que los superhéroes se pelearan entre ellos, pero añadía una relevancia política a la disputa que arrastró las miradas no sólo del público ya convencido, sino de los medios de comunicación generalistas. En la Marvel de Joe Quesada habían aprendido muy bien a fabricar la clase de noticia que desde un simple medio de entretenimiento como era el de los cómics conseguía saltar la barrera y posicionarse en lo más alto de los informativos. “Civil War” obedecía al objetivo de volver a hacer del Universo Marvel un lugar cohesionado, pero sobre todo impredecible, en que podían ocurrir los más insospechados acontecimientos. Editores y guionistas miraban de soslayo hacia Perdidos, la teleserie de moda, alimentada con misterios, giros argumentales y continuarás constantes, y se dispusieron a trasplantar sus máximas.

 

El equipo de Brevoort diseñó “Civil War” para sembrar en su curso bombas de calculadísima relojería, que estallaran con tanta intensidad que fuera obligado hablar de ellas en los medios. La premisa en sí misma, de héroes peleados a causa de un Acta de Registro de Superhumanos que obligaba a desvelar sus identidades secretas, tambaleaba uno de los grandes tabús del género, aquel que la propia Marvel llevaba un tiempo poniendo en cuestión. La multipremiada andadura de Brian Michael Bendis en Daredevil se basaba en que el Daily Globe descubría al público el verdadero rostro del héroe ciego, un punto de partida con el que alimentó la colección durante cuatro años. A nadie pasó tampoco inadvertido el paralelismo del Acta de Registro de Superhumanos con las leyes restrictivas de la libertad que venía impulsando el Presidente George W. Bush. Fue inevitable señalar al Bando Pro-Registro, el que lideraba Iron Man, como el conservador, mientras que el opuesto, con el Capitán América a la cabeza, era el progresista y el de la defensa de las libertades. Los lectores iban a tener que decidir de qué lado estaban, y aunque ninguno de los autores se posicionó claramente al respecto y Quesada se cuidó mucho de contemporizar, la mayoría de las historias señalaban al Hombre de Hierro como el villano y al Capitán América como el héroe.

 

¿Y Spiderman? El golpe de gracia estuvo en situar al héroe con el que se identificaban los aficionados en una posición basculante y compleja de explicar, máxime si se tiene en cuenta que Millar y McNiven tenían que trabajar con decenas de personajes en la serie central, lo que apenas les dejaba unas pocas viñetas para explicitar la evolución del trepamuros a lo largo de la trama. En cambio, Joe Michael Straczynski disponía de todo el espacio que necesitara en las páginas de The Amazing Spider-Man. El de la Guerra Civil no era un argumento que hubiera diseñado él, y quizás el autor nunca hubiera conducido al personaje por esos caminos, pero una vez tomada la decisión editorial de que así fuera, Straczynski hizo suya la historia. La mayoría de las colecciones de Marvel estaban supeditadas a “Civil War”, seguían su desarrollo en paralelo y añadían valiosa información a la saga, pero pocas resultaron tan necesarias para entender la saga en su magnitud como The Amazing Spider-Man.

 

Así, cuando la Guerra Civil daba comienzo, Tony Stark pedía a su pupilo el mayor de los sacrificios, que iba a tener el mayor de los premios. Peter, un Peter que tomaba la decisión sin ser plenamente consciente de las consecuencias, se equivocaba y decía que sí. Efectivamente, Spiderman se encontraba del lado de los que pretendían que los superhéroes se inventariasen ante las autoridades como si de armas se tratara. Entre quienes conocían a Peter latía la completa certeza de que aquello no podía durar demasiado, de que tarde o temprano habría de llegar el momento en que Spidey cambiara de parecer. Y el precio a pagar sería, por fuerza, altísimo. La cuestión de fondo estaba en las circunstancias y en el momento en que tal cosa sucedería.

 

De no existir la cercanía de Peter Parker con Tony Stark, el lanzarredes con toda probabilidad hubiera elegido el bando a favor de la libertad y de las identidades secretas. Porque si había un héroe que, por encima de cualquier otro, hubiera tratado de mantener separada su vida personal de sus andanzas justicieras, ése era Spiderman. Uno de los grandes tabúes sobre los que siempre habían girado sus aventuras era el hecho de que nadie supiera quién se encontraba bajo la máscara. Eso, a causa de “Civil War”, estaba a punto de cambiar. Y cuando lo hiciera, el mundo del Hombre Araña cambiaría también como nunca lo había hecho.

 

Texto aparecido originalmente en Marvel Saga. El Asombroso Spiderman nº 11

SPIDER-MAN: LA HISTORIA GRÁFICA, PARTE 7

“Steve quería que El Duende Verde fuera algún personaje que nunca antes hubiéramos visto”, recordaba Stan Lee. “Porque, decía, en la vida real, el villano lo más probable es que fuera alguien que el protagonista no conocía. Yo sentía que eso hubiera estado mal. Sentí, de hecho, que sería como engañar al lector. Se había vuelto una especie de misterioso asesinato en el que, al final de todo, descubrías que el culpable era el mayordomo o la inocente tía o alguien así. Pero si fuera alguien que no hubiera aparecido hasta entonces, ¿dónde estaría el sentido de seguir todas las pistas? Pensé que algo así frustraría al lector. Así que esa fue la gran discusión que tuvimos. Y yo gané. Probablemente no porque tuviera más razón que Steve, sino porque yo era el editor” (pp. 58 y 59).

 

Sin que casi nadie se percatara, Norman Osborn llevaba unos cuantos meses apareciendo. Se dejó ver por primera vez en el Amazing #23 (página seis, viñetas siete y ocho). Repitió, siempre fugazmente en el Amazing #25 (página tres, viñeta cinco), en el Amazing #26 (viñeta seis de la página ocho, la primera en la que habló) y en el Amazing #27 (viñeta uno, página dieciocho) (pp. 59).

 

La pareja creativa de Spider-Man cada vez tenía diferencias más pronunciadas alrededor de la dirección que debía llevar la serie, lo que coincidió con el interés que suscitó en el artista el movimiento filosófico conocido como Objetivismo, que impulsaba la escritora Ayn Rand. Ditko ya era alguien con escasas relaciones sociales, que probablemente se tomaba a sí mismo demasiado en serio y que mantenía unas convicciones radicales acerca del trabajo y de la vida. En el Objetivismo encontró una percha de la que quedarse colgado y no bajarse nunca (pp. 59).

 

Los primeros síntomas del Objetivismo que cabe encontrar en las aventuras de Spider-Man tienen que ver con el cambio de perspectiva que se produjo con respecto al papel de la policía: si en los primeros tiempos, aparecían siempre persiguiendo a Spider-Man, en un momento dado se representó a las fuerzas del orden de manera mucho más amable, e incluso heroica. Los agentes figuraban como verdaderos gigantes para el Objetivismo (pp. 60).

 

Las enseñanzas objetivistas también estaban detrás del cambio de estrategia de Peter con respecto a su trabajo. “¿Por qué tengo que venderle siempre mis fotos a un canalla como Jameson?”, se preguntaba en el Amazing #27, para a continuación llevarle las instantáneas a Barney Bushkin, el entusiasta editor del Daily Globe, principal competidor del Bugle (pp. 61).

 

La intrusión más antipática del Objetivismo en las aventuras de Spider-Man apareció en el último número que dibujó Ditko, el Amazing #38 (julio de 1966). Peter expresaba su disgusto al encontrarse con una manifestación estudiantil, cuyos participantes se encaraban con él. La escena, que ridiculizaba las protestas con saña, fue introducida por el artista poco después de haber leído un panfleto de la propia Rand muy crítico con las manifestaciones de los estudiantes (pp. 61 y 62).

 

Ditko aprendió a crear imágenes alegóricas, con las que solía abrir y cerrar el cómic, que contaban por sí mismas una historia épica, exponían una cuestión o adelantaban una tragedia. Con todo, el mayor disfrute estaba en el propio Spider-Man, siempre en movimiento, siempre en posturas que ninguna persona normal adoptaría, siempre pegado a paredes y techos, saltando y balanceándose con una ligereza inhumana, pero golpeando con poderosa contundencia (pp. 62).

 

Textos procedentes de Spider-Man: La historia jamás contada

LA TRAYECTORIA DE LA VIUDA NEGRA

En un género como el del cómic de superhéroes, en el que la mayor parte de los consumidores son de sexo masculino, las chicas lo tienen mucho más complicado para hacerse notar. Sólo unos pocos de sus grandes iconos son mujeres, e incluso estos suelen contar con una aceptación menor entre los lectores. Esta situación se extiende también al Universo Marvel, donde sus personajes más destacados son tipos como Lobezno, Spiderman, Thor, Iron Man o el Capitán América, pero sería injusto decir que La Casa de las Ideas no cuenta con un puñado de mujeres que brillan con luz propia en un mundo de hombres. Además, desde los años sesenta, la editorial siempre ha procurado que ellas se midan con sus compañeros en igualdad de condiciones. Mientras la Mujer Maravilla de la competencia ejercía labores de secretaria en la Liga de la Justicia, la Chica Invisible de Los 4 Fantásticos era un miembro de pleno derecho, y no es más que el primero de los ejemplos que puede venir a la cabeza. En años posteriores, sobre todo a raíz del éxito de La Patrulla-X de Chris Claremont, Dave Cockrum y John Byrne, las heroínas llegarían a ocupar posiciones hegemónicas, hasta el punto de que Tormenta se alzara como líder de los mutantes o La Avispa se pusiera al frente de Los Vengadores durante una larga temporada. Fue una época en que las chicas dejaron, definitivamente, de estar supeditadas a su relación con el novio o el marido de turno y adquirir la independencia definitiva. En la explosión feminista que viviría el Universo Marvel en esa época habría que señalar un precedente muy claro, y ése es el de la Viuda Negra.

 

Natasha Romanov, cuya primera aparición tuvo lugar en una aventura de Iron Man publicada en 1964, representaba a la femme fatale por antonomasia: esa chica mala que no hace ningún bien al héroe pero a la que éste es incapaz de resistirse. El prototipo de la Viuda Negra estaba eminentemente influido por el cine y la novela de espionaje, de tal manera que se presentaba como una seductora agente de la Rusia Soviética que trataba de robar los secretos del Hombre de Hierro. El personaje reaparecería en sucesivos números, hasta aliarse con Ojo de Halcón, un aventurero que no tardaría en cambiar de bando y unirse a Los Vengadores. Natasha terminaría por acariciar también ese destino: muy pronto la villana de buen corazón pero lealtades equivocadas daría la espalda a los comunistas para unirse a la SHIELD de Nick Furia e incluso a los propios Vengadores.

 

Con una popularidad creciente, el gran espaldarazo de la Viuda Negra llegaría en 1970, en un episodio de Amazing Spider-Man. De este encuentro entre los dos personajes arácnidos con los que contaba entonces el Universo Marvel, Natasha Romanov salió con un cambio de imagen radical, merced a los buenos oficios del genial dibujante y diseñador John Romita. Éste le colocó un ajustadísimo traje de cuero negro, con reminiscencias del que lucía la actriz Diana Rigg en la serie inglesa de los años sesenta titulada Los Vengadores (que nada tenía que ver con el grupo Marvel del mismo nombre). Aquella aventura representaría un punto y aparte para la Viuda Negra, de tal manera que poco después la editorial le concedió sus propias aventuras individuales, en un serial aparecido en los primeros números de la revista Amazing Adventures. Apenas fueron ocho capítulos, tras los que ella pasaría a integrarse en la colección de Daredevil, justiciero al que se ligaría sentimentalmente durante una larga temporada en la que incluso el nombre de la Viuda Negra pasó a figurar en la cabecera del Hombre Sin Miedo. Durante cinco años, entre 1971 y 1975, Natasha permaneció allí, hasta su ruptura con Matt Murdock y su salto a Los Campeones, un nuevo grupo en cuyo seno se acogía a otros héroes de segunda fila, como Hércules, Motorista Fantasma, el Hombre de Hielo y el Ángel que apenas perviviría durante diecisiete entregas.

 

Habría que esperar hasta 1983 para que la Viuda Negra volviera a contar con una saga individual, pero esta vez fue la mejor con la que hubiera contado hasta entonces: cuatro números dentro de la colección antológica Marvel Fanfare, con una saga verdaderamente compleja escrita por Ralph Macchio y dibujada por George Pérez, uno de los más importantes artistas de la época, caracterizado por su enorme detallismo y espectacularidad.

 

Esta dinámica seguiría funcionando a lo largo de los siguientes años, con épocas en que la heroína de origen ruso compartía espacio con otros personajes y formaba parte de diferentes grupos (llegaría incluso a liderar Los Vengadores) y otras en las que Marvel le dedicaría un puñado de miniseries. Como buena espía, la Viuda Negra ha mantenido su presencia de manera constante, pero siempre bajo el radar, hasta que, en 2010, se produjo su salto al cine en la segunda entrega de Iron Man. Marvel Studios encontró en Scarlett Johansson la perfecta elección para encarnarla.

 

Con su popularidad en crecimiento, es el mejor momento para ofrecer un repaso a la evolución de la Viuda Negra, en un completo volumen que contiene su historia de debut frente a Iron Man, el revolucionario encuentro con Spiderman y las dos aventuras vividas en solitario en los años setenta y ochenta. Una oportunidad sin igual para descubrir los primeros pasos de la mejor espía del Universo Marvel.

 

Este artículo apareció originalmente en Marvel Héroes. Viuda Negra: Red de mentiras

ULTIMATE X-MEN: EL RETO OLVIDADO DE BRIAN MICHAEL BENDIS

El término “blockbuster” significa superproducción, y se ha aplicado para denominar a esas películas de elevadas ambiciones comerciales que los grandes estudios suelen programar en la temporada veraniega o navideña. Blockbusters son tanto las monstruosidades de Michael Bay como los más ambiciosos filmes de Marvel Studios, tanto la saga de Harry Potter como la de Batman. El elemento común es la enormidad, que se refleja en todos los aspectos: un reparto con grandes nombres que atraigan a las masas, un gigantesco presupuesto, espectaculares efectos visuales, una trama con multitud de escenarios, escenas complejas y casi imposibles de rodar…

Si hubiera que hablar de blockbusters en la industria del cómic, no hay ningún referente a la altura de la línea Ultimate, presidida por la idea de que cada arco argumental debe de ser, en sí mismo, un gran espectáculo. Miras las aventuras de los Ultimates, y no tienen nada que envidiar a un estreno de 200 millones de dólares. Te fijas en las diferentes sagas de Ultimate X-Men, y siempre van más allá de lo que nunca soñarían en llegar las películas de los mutantes de Marvel. Lees el origen de Los 4 Fantásticos definitivos y lo primero en lo que piensas es que ojalá hubiera sido así en el cine. Este planteamiento en que la grandilocuencia está en el centro de todo es el que habitualmente asociamos a los trabajos de Mark Millar. La otra mente sobre la que se asentó la creación del Universo Ultimate, la de Brian Michael Bendis, no funciona así. Las historias de Bendis son marcadamente espontáneas y naturalistas. El tratamiento de personajes brilla por encima de la acción, que en muchas ocasiones se reduce a la mínima necesidad, hasta el punto de que el escritor se hizo popular por tebeos tan fundamentales como el Ultimate Spider-Man #13 USA (Ultimate Spiderman: Curva de aprendizaje), un relato centrado en su totalidad en una conversación entre Peter y Mary Jane.

 

Cuando Mark Millar decidió abandonar Ultimate X-Men, parecía imposible sustituirle. Sorprendió entonces que Marvel optara por Bendis, e incluso que éste aceptara el puesto, dado que, cuatro años antes, ya había sido el elegido para poner en marcha la cabecera, para luego desistir de tal misión, después de intentar en varias ocasiones dar con el tono que deberían tener los mutantes, sin llegar a conseguirlo. ¿Qué había cambiado en 2003? Para entonces, la relación entre Bendis y Marvel se había vuelto cada vez más estrecha, de manera que, en ese momento, estaba escribiendo, además de Ultimate Spiderman, las aventuras de Daredevil, en una etapa que se estaba llevando el aplauso unánime de todos, así como Alias, una serie para lectores adultos en la que se exploraba la trastienda del Universo Marvel. Su compromiso con la editorial era tan elevado que, cuando la marcha de Millar dejó huérfanos a los mutantes definitivos, no tuvo inconveniente en dar un paso adelante y ofrecerse a escribir una saga de seis números. Durante la interinidad, en La Casa de las Ideas tendrían el tiempo suficiente para encontrar al sustituto definitivo. En el apartado artístico, David Finch, que había dibujado algunos de los últimos episodios de Millar, pasaría a primer plano. Y quizás fuera su presencia la que lo cambió todo.

 

Heredero del hiperdetallismo y la adrenalina propia de la Image de los noventa, Finch se había criado como artista a la sombra de Marc Silvestri, de la que apenas comenzaba a despegarse cuando fichó por Marvel. Al ver sus lápices, Bendis fue consciente de que se trataba de un dibujante que brillaba en las batallas, en las explosiones, en la acción pura y dura, no en la quietud ni en las conversaciones espontáneas que eran tan habituales en sus cómics. Fue cuando se impuso un reto: ¿Sería capaz de hacer un cómic-espectáculo, tal y como los hacía Millar? ¿Conseguiría crear su propio “blockbuster”?

 

La principal dificultad que para el guionista entrañaba La Patrulla-X consistía en encontrar el equilibrio entre los diversos integrantes, de forma que todos tuvieran voz propia y participaran de la historia. Nunca había hecho nada similar. El tiempo transcurrido desde la primera vez que lo intentó le serviría para calmar los miedos y jugar con elementos procedentes de Ultimate Spiderman, derivados de la relación que había establecido el trepamuros en sus encuentros con los mutantes y, en especial, con Lobezno. El hombre-X de las garras de adamántium había sido el invitado en la primera historia de Ultimate Marvel Team-Up, un relato en el que ya se intuía el interés de Bendis por profundizar en la dinámica entre los dos héroes. Sentía que la diferencia de edad influía en su relación, de forma que Peter ve a Logan como un tipo fascinante, como si Clint Eastwood fuera a su casa a pedirle ayuda: un sueño de adolescente hecho realidad. En la dirección opuesta, Logan siente que el chaval es un incordio y llega a tratarle, en palabras del guionista, como basura. El impulso para unir a ambos estaba en el pasado de Lobezno, que volvía para perseguirle. En ese sentido, “Blockbuster” podía calificarse como una secuela de “Regreso a Arma-X”, pero Bendis optó por seguir la filosofía de Alfred Hitchcock: lo determinante de la historia está en mostrar a los personajes en una situación límite que permita conocerles mejor, mientras que el engranaje que pone todo en movimiento no es más que una excusa, un mcguffin.

 

Partir de una aventura de Lobezno en solitario a la que progresivamente se unirían nuevos personajes, hasta completar un extenso reparto, apareció ante los ojos de Bendis como la manera más efectiva de adaptarse a la fórmula de cómic de supergrupo. La trama incorporaría primero a Spiderman y luego a Daredevil, en una extensión de las historias narradas en el Team-Up, para que finalmente irrumpiera la propia Patrulla-X, porque no en vano sus integrantes seguían siendo los titulares de la cabecera.

 

La experiencia colmó los deseos de que Ultimate X-Men perviviera más allá la marcha de su creador, pero fue todavía más allá. Bendis disfrutó tanto de ella que decidió quedarse en la serie un tiempo más del inicialmente previsto. Su colaboración con Finch resultó tan fructífera que pronto empezó a pensar en qué harían a renglón seguido. Y la química que consiguió establecer entre Lobezno, Spiderman y Daredevil sirvió para que se olvidara de cualquier reticencia previa a escribir cómics protagonizados por equipos de superhéroes, además de ayudarle a descubrir el atractivo de unir rincones en apariencia inconexos. Sin que ni siquiera fuera consciente de ello, en su cabeza empezaban a surgir las ideas que llevarían a un profundo cambio dentro de Marvel.

 

Artículo aparecido originalmente en Coleccionable Ultimate. Ultimate X-Men nº 6

MARVEL DELUXE GUÍA DE LECTURA 2018

Este es el orden recomendado de lectura para la línea Marvel Deluxe de Panini Comics, actualizado a enero de 2018

CLÁSICOS MARVEL GUÍA DE LECTURA 2018

Este es el orden recomendado de lectura para la línea de clásicos Marvel de Panini Comics, actualizado a enero de 2018.

 

SPIDERMEN II nº 3: UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

Después de leer este cómic, nos hemos acordado de “El mes sin Spiderman”. “¿Y qué era eso?”, preguntarán algunos. Pues un mes, a finales de los ochenta, en que el trepamuros desapareció en una aventura y en las colecciones arácnidas se dedicaron a contar lo que sucedía mientras tanto con sus amigos. Aquí no sólo hemos tenido un número entero sin Peter Parker: ¡tampoco está Miles! Bueno, no está nuestro entrañable Miles Morales, porque sí está el otro, que ha dejado de ser un tipo misterioso para desvelarse como una pieza esencial del pasado de Wilson Fisk, el hombre conocido como Kingpin.

 

GANGSTERS DE NUEVA YORK Como buen fan de Martin Scorsese, la historia del crimen organizado siempre ha fascinado a Brian Michael Bendis, quien se ha ocupado de la misma en el Universo Marvel en diversas ocasiones, fundamentalmente en sus obras enmarcadas en el género negro. Cuando escribía las aventuras de Daredevil, dedicó todo un arco argumental, titulado “La edad dorada” a desentrañar los orígenes del negocio sucio en Manhattan, en un recorrido que iría desde los años treinta hasta la irrupción de la figura de Wilson Fisk. En la última página de la saga, después de que hubiera tenido lugar la caída del capo que controlaba en aquel entonces La Cocina del Infierno, un joven Kingpin entraba en escena, para interesarse por la posibilidad de controlar el territorio. Trece años después, justo cuando en muchos de sus trabajos Bendis está volviendo a los orígenes, retoma a Wilson Fisk antes de convertirse en el amo de todo, pero cuando ya era un hombre verdaderamente perturbador. Es la misma época en la que también está ambientada, por ejemplo, Kingpin: Todos los hombres del Rey, de Bruce Jones y Sean Phillips. Bueno, el caso es que es en este momento en que nuestro guionista ubica el providencial encuentro entre Fisk y Morales, que cambia la vida de ambos.

LA DERIVADA RIGOLETTO El ascenso de Kingpin tuvo lugar después de asesinar a Don Rigoletto, el capo a cuyas órdenes se encontraba. Lo primero: Don Rigoletto fue un personaje introducido en 1993 por Frank Miller y John Romita Jr. en Daredevil: El hombre sin miedo, precisamente en el momento en que Kingpin le asesinaba. El personaje fue utilizado, de manera puntual y a modo de flashback, en algunos tebeos de Spiderman de finales de los noventa y, al margen de la continuidad, en la etapa de Jason Aaron y Steve Dillon en Punisher MAX.

EL DEBUT DE DON RIGOLETTO…

En Daredevil: Man Without Fear #3

 

…Y SU FINAL

Una página más tarde

 

Y LA DERIVADA D’ONOFRIO ¿Te recuerda a alguien el Kingpin todavía joven de este número? Sospechamos que el modelo tomado por David Marquez para plasmarlo no es otro que la caracterización que del personaje hace Vincent D’Onofrio en la teleserie de Daredevil en Netflix. ¡Incluso lleva el uniforme naranja de presidiario, con el que le vimos en la segunda temporada!

 

Spot On perteneciente a Spidermen II nº 3

PLAN EDITORIAL 2018: MILES MORALES

Gracias a esta serie, muchos descubrieron al que está llamado a ser una auténtica estrella, Nico León. El caso es que, después de que se ocupara de los números relacionados con “Civil War II”, le perdimos de vista, ya que fue requerido para llevar a cabo el relanzamiento de Hulka. Una vez concluido ese trabajo, el artista argentino regresa con nosotros, para una pequeña aventura de apenas dos entregas en la que continúa la deriva existencialista de Miles Morales, y nada mejor que un largo viaje para aclararse las ideas. Es así como ha aparecido en Tokio, donde se encuentra con Tomoe, una villana creada por Brian Michael Bendis y David Marquez para nutrir la caterva de enemigos de Iron Man y que también se ha estado enfrentando contra Riri Williams. En cualquier caso, nuestro protagonista está rumiando importantes decisiones acerca de su futuro. Será algo que a buen seguro se desentrañará a lo largo de este año que aquí comienza, y sobre el que nos gustaría darte algunas pistas en relación al joven trepamuros. ¡Empezamos!

 

LA ACTUALIDAD Como apuntábamos más arriba, las vacaciones arácnidas en Japón apenas nos ocuparán un número más, el del mes que viene. En marzo, damos el salto a Marvel Legacy, con el regreso de Óscar Bazaldúa, la presentación de los nuevos Seis Siniestros, un nuevo diseño y, en lo que respecta a la edición americana, el regreso a la numeración histórica de la serie… espera, ¿de qué serie? De Ultimate Spider-Man, por supuesto. ¿Ya se te ha olvidado que éste es el Hombre Araña Definitivo? Cuando llegue el momento, trataremos de explicar en detalle la suma que lleva a colocarnos en el Spider-Man #234 USA. Poco más que añadir al respecto de esta colección propiamente dicha, pero Miles no se limita sólo a estas páginas. Apunta que Spidermen II continuará en estos primeros meses del 2018, hasta su quinto y último número, a la venta en marzo. Este enero se publica además Generaciones, el tomo que reúne todos los especiales que transcurren en el “Punto de fuga” de “Imperio Secreto”. En su interior, entre otros encuentros entre héroes de legado y sus contrapartidas veteranas, podrás ver el viaje de Miles hasta los tiempos en que Peter Parker tenía su edad y estaba en el Instituto Midtown. Atención, porque en esa historia se avanza la decisión que podría tomar nuestro héroe al respecto de su futuro como superhéroe, por lo que se trata de un relato trascendental. Y, como habrás podido suponer, Miles también seguirá siendo uno de los miembros de Los Campeones, así que cuenta con él en su colección mensual, que el mes que viene inicia un crossover con Vengadores.

UN ENCUENTRO PROVIDENCIAL

Juntos de nuevo por primera vez

 

LOS CLÁSICOS Sí, habrá reediciones clásicas vinculadas a esta cabecera, y ahí un buen motivo para hacerlo. Este diciembre, se estrena la primera película animada del trepamuros, que cuenta precisamente con Miles Morales como protagonista. Podríamos haber aprovechado para recuperar sus primeras historias, pero ya sabes que nos gusta hacer las cosas en orden, así que hemos acudido al amanecer de los tiempos… en concreto, al amanecer de Ultimate Spider-Man. Porque este clásico moderno de Marvel siempre ha de estar disponible en todas las librerías, este año arranca su recopilación en Marvel Integral, con dos primeros tomos: el primero, a la venta en junio, contará con los trece primeros números de la cabecera original, mientras que el siguiente, disponible en octubre, reunirá los siguientes, hasta quedarse en Ultimate Spider-Man #27 USA.

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Porque nunca nos cansamos de este clásico

Spot On perteneciente a Spider-Man nº 20

PLAN EDITORIAL 2018: LOS CLÁSICOS

Momento trascendental para la colección: estamos a un único número de completar su etapa inicial, con ese enfrentamiento entre Spidey y Normie. Una vez concluya, también despediremos al equipo creativo actual, para a continuación dar un inesperado salto temporal de nada menos que ocho años, con el plantel de autores completamente renovado. Jody Houser (Faith) y Nick Roche (Nuevos Guerreros) saltan a la arena, coincidiendo con la llegada de Marvel Legacy. Este mes toca desglosar el plan editorial, pero el de Spidey es tan extenso que debemos dividirlo. En la serie principal hablamos de las series modernas mientras que aquí nos dedicamos a los…

 

CLÁSICOS ARÁCNIDOS

El noveno volumen de las aventuras del trepamuros en Marvel Gold va a marcar un punto de máxima importancia, ya que abarcará The Amazing Spider-Man #182-202 USA, además del Amazing Annual #13 y el Spectacular Annual #1 USA, que conformaban una única historia. De esta manera, sólo restaría un tomo más para completar la colección principal del personaje y enlazar con el Marvel Héroes de Roger Stern y John Romita Jr. La etapa que recogemos en el volumen que nos ocupa es la de Marv Wolfman, que trajo grandes cambios al mundo de Peter Parker: la primera propuesta de matrimonio a Mary Jane, la graduación de nuestro héroe, el adiós de Ross Andru y su sustitución por Keith Pollard, la irrupción de La Gata Negra, la “muerte” de Tía May, la vuelta del asesino de Tío Ben a tiempo para el Amazing #200 USA… una joyita a reivindicar, de verdad. Lo lanzaremos en noviembre. Saltando a Marvel Héroes, la otra línea de libros clásicos voluminosos, nos encontramos con otros dos imprescindibles: en abril, la recopilación de Spiderman: Las historias jamás contadas de Kurt Busiek y Pat Olliffe, quizás el mejor cómic arácnido de la década de los noventa. Incluirá la serie completa, con todos sus especiales, y también la precuela, que servía de puente entre el debut de nuestro héroe y el lanzamiento de su serie abierta.

VIAJE POR LA NOSTALGIA

Una obra maestra a redescubrir

 

Ya en julio llega El Asombroso Spiderman: La leyenda renace, con el Amazing posterior a la boda. Empezamos por “La última cacería de Kraven” y llegamos hasta el Amazing #310 USA, en plena era de Todd McFarlane. Incluirá también los Annuals #20-22 USA, además de diversos extras. Spidey tiene también hueco en la nueva Marvel Collection, que recopila etapas completas en volúmenes de unas doce entregas. En concreto, y antes de que acabe el año, te ofreceremos el primer tomo del Marvel Team-Up de Robert Kirkman. Y todavía nos queda por glosar algún lanzamiento arácnido dentro de los atemporales en 100 % Marvel HC. En concreto, cuenta con Capa y Puñal: Sombras y Luz, con el debut de estos personajes, su miniserie y el Marvel Fanfare #19 USA (junio) y el más que interesante Spiderman: El alma del cazador, con las historias que sirvieron de secuela a “La última cacería de Kraven”. En concreto, el especial Soul Of The Hunter, The Sensational Spider-Man Annual 1996, The Spectacular Spider-Man #249-253 USA y dos contenidos extras: el Marvel Team-Up #128 USA, en el que debutara Carroña, y la parodia de la saga original, aparecida en What The–?! #3 USA.

DESPUÉS DE LA CAZA

Mira quién sale de su tumba

 

Por último, nos queda por reseñar Marvel Saga, donde continuamos con un tomo cada mes de las aventuras más actuales del lanzarredes. Los doce de este año abarcarán Amazing Spider-Man #589-660 USA, más cruces, especiales, Annuals y demás material complementario. Es decir, concluiremos con “Un nuevo Día”, lo que incluye toda la macrosaga de “El desafío” o “Un momento en el tiempo”, la secuela de “Un día más”, y además todavía habrá hueco para los dos primeros libros enmarcados en “A lo grande”. Dato curioso, cuando acabe el año, habremos reeditado los Amazing #200, 300 y 600 USA, además de llegar al #800 USA en nuestra serie mensual. ¿Verdad que mola todo?

 

Spot On perteneciente a El Asombroso Spiderman: Renueva tus votos nº 11

1 2 3 71