Asombroso Spider-Man #53

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Guión:  Bob Gale, Tom Peyer, Roger Stern, Chris Yost y Brian Reed

Dibujo:
Pat Olliffe, Todd Nauck, Stephanie Hans, Mike Ryan y Nick Dragotta

Color: Antonio Fabela, Javier Tartaglia, John Rauch

Entintado: Patrick Olliffe, John Livesay, Serge LaPointe, Danny Miki, Victor Olazaba

Contiene:
Peter Parker 1-5, The Many Loves of Amazing Spider-Man

Formato: Comic-book, 17×26 cm, lomo, 160 páginas

Precio: 7,95€

Sinopsis:"Con su popularidad descendiendo a los peores niveles que haya tenido jamás un regidor municipal, el alcalde Jameson intenta mejorar su imagen mediante su escuadrón Anti-Araña. ¡¡Y eso sólo puede significar problemas para Spiderman! Además, descubre quiénes son las Chicas Araña y cómo serán capaces de volver del revés la vida de Peter Parker. Y por si fuera poco: un repaso a los grandes amores de Spidey."  


Sentimientos contradictorios

Por una parte terminé leyendo el tomo que nos ocupa pensando que era una chorrez como un templo. Quizás porque el mes anterior había disfrutado de aquella sangrienta y brutal Cacería Macabra y de repente me encuentro con unas aventuras (una de ellas ocupa la mayor parte del número 53) que distan bastante de la saga que he comentado. Evidentemente es algo que tenía que suceder, no todo va a ser "oscuridad" y mal rollo. Spider-Man ha tenido sus momentos divertidos, serios, tontos, entretenidos y aburridos, como cualquier personaje. Releyendo el mencionado tomo (no sea que lo leyese en un mal momento o simplemente se me escapasen algunas cosas en su primera lectura) me he dado cuenta de que es entretenido en algunos muchos momentos y Spider-Man está bien reflejado. Es más, hay que tener en cuenta de que las historias de Amazing Spider-Man han dejado lugar este mes a la colección Peter Parker. Así que el tono es muy diferente de principio a fin. La aventura que nos ocupa, la más extensa, la ubicaría como una historia donde la comedia y el divertimento se dan la mano. Gracias a la buen labor, como siempre, de Pat Olliffe parece que viajamos en el tiempo y vemos de nuevo una historia de la colección Las Historias Jamás Contadas de Spider-Man. Así que más de uno puede que disfrute como un enano con ella. No, si al final incluso voy a borrar lo de "chorrez" que he puesto al principio.

Los fans y el poder de las comunicaciones

Los números 1-4 de Peter Parker albergan la aventura más larga del tomo, donde unas jovencillas son fans de Spider-Man y lo convierten en un ejemplo a seguir en cuanto a cómo tendrían que solucionar sus propios problemas. Es decir, "¿qué haría Spidey si tuviese este problema?". Como es normal nuestro héroe tendrá que intervenir para que nuestras adolescentes no se metan en más de un embrollo. La historia no da respiro al lector (uno de sus aciertos) y en más de una ocasión te preguntas por el desenlace que mostrará el guionista -Bob Gale-.

J. J. Jameson sigue presente con su eterna -y aburrida ya puestos- persecución hacia el trepamuros. Si antes era a través de su periódico -Daily Bugle-, ahora lo hace con la ayuda de su cargo político (recordemos que es Alcalde de Nueva York). Aquí podemos ver como sus cartas (financiar con fondos públicos su propia cruzada) estan siendo marcadas y la gente no a está aceptando de buen grado lo que está haciendo. Cosa lógica, aunque recordemos que no está muy alejado de la realidad, ya que cualquier político que se precie (es algo innato en ellos) hace lo que le viene en gana con el dinero de los demás. Con el propio ya es otro cantar. Por favor, que alguien empiece a mostrarnos algunas aristas que no conozcamos de Jameson.

Todo es un toma y daca entre adolescentes y sus problemas. Sentirse raro, repudiado, injuriado, Peter Parker sabe por experiencia propia lo que esos sentimientos pueden producir en una persona. De ahí que no se lo piense mucho a la hora de ayudar a sus nuevas admiradoras. Pero precisamente la labor de Patrick Olliffe es la que nos acerca (otro de los aciertos de este aventura) a ese sentimiento del Spider-Man más clásico.

Cuatro numerillos que se pueden disfrutar siempre y cuando no queramos ver más allá de lo que nos muestran. Es decir, un Spider-Man que casi llega a ser un secundario de lujo en algunos momentos, mientras que lo verdaderamente importante, o por lo menos es lo que nos muestran, es el poder de la comunicación actual y lo manipulable que puede ser según nos convenga.

Cuatro aventurillas. Tres olvidables y una pasable

Una vez más las aventuras que suelen completar el tomo del mes (otras veces merecen la pena, todo hay que decirlo) son para pasar página y apenas leer los bocadillos de texto. Por una parte la que Spidey protagoniza con La Cosa me ha parecido de una sosería absoluta. Si hay drama, acción y alguna moraleja en ella, la verdad es que me ha pasado absolutamente desapercibido por el sopor que me ha producido. A veces lees las cosas por "cumplir" con parroquia, este sería un claro ejemplo.

La siguiente, la protagonizada por la "novia" esporádica y no reconocida oficialmente que responde al nombre de La Gata Negra, tres cuartos de lo mismo. No sé que me ha molestado más, si dibujo de Michael Ryan -mostrando a unos personajes que parece que no han cumplido los doce años-, la breve y tontorrona aparición del Señor de la Luz (con los buenísimos momentos que tuvo este supervillano) o el otro maloso que no deja de ser más que un saco de boxeo para nuestros héroes.

Bastante más salvable, aunque luego llega la última historia para volver a bajar el listón, es la que protagoniza Carlie Cooper (que si tuviese este aspecto en la realidad el hipo se nos quitaría de inmediato). Gwen vuelve, pero en su versión más niña. Una trama contada desde el punto de vista de Cooper y que muestra que el guionista de turno puede enlazar a cualquier personaje nuevo -como es el caso- con otro bien veterano. Sí, me ha gustado, no entusiasmado pero al menos no me ha producido vergüenza ajena.

Y para terminar la enésima muestra de los problemas que ha tenido Mary Jane con Peter Parker (y más concretamente por tener una vida superheróica). Si fuese la primera vez que vemos eso estaría bien. Pero cuando hemos leído ese tema innumerables veces, la verdad es que cansa un poquito. Igual da que se trate en la actualidad o que lo hagan en forma de flashback, ya SABEMOS que es problemático convivir con Spider-Man y que Mary Jane se lo pasa bomba siendo (o intentándolo) una persona extrovertida. En fin, seguro que de aquí a un tiempo ofrecen otra historia similar. Nunca se dan por cansados a la hora de tocar este tema.

Si eres coleccionista aún, pero si no…

Si eres coleccionista lo normal es que te compres el tomo número 53 de Spider-Man. Si buscas algo más me vería en la obligación, siempre hablando desde un punto de vista totalmente personal, de avisaros de que igual os sentís algo decepcionados. Aunque ya he comentado que lo que nos ofrecen
los capítulos de Peter Parker puede gustar a más de uno por el enfoque que le han dado a la historia.

 

8 comentarios

  • Estoy de acuerdo en lineas generales. La aventura de las Spidergirls se asemejaría bastante a un episodio de Hannah Montana o de los Jonas Brothers(o eso imagino, que no he visto nada de estas series). Una chorradilla llena de candidez que casi me hace abandonar la lectura.
    Jameson es una caricatura de personaje, mucho más marcada que en el pasado. Lo han vuelto poco creíble e insufrible, y actualmente está en el número uno de mi ranking privado de personajes que deberían desaparecer de la serie. Incluso antes que tía May, ¡qué cosas!
    Las otras historias cortas, salvo la de la Cosa, me gustaron bastante más. La de la Gata, simpática, con un buen dibujo, la de Carlie se deja leer aunque se hace “raro” verla junto a Gwen en la misma linea temporal y la de MJ muy al estilo de los complementos romanticones que siempre ha habido en las cabeceras arácnidas…
    Flojillo el tomo, sí.

  • en realidad a mi me ha gustado, admito lo que has dicho sobre la historia con la cosa y la historia de Mary Jane, pero el resto estaba bien, y yo me reí con la historia de la gata negra, y me ha hecho pensar que tal vez deberia unirme a un centro de acogida a trabajar para los pobres y ayudar a convertir este en un mundo mejor, aunque con los examenes tal vez sea mejor no hacer eso por ahora.

  • Otra muy buena portada para un comic carente de interés.

  • Hacía tiempo que no leía algo tan penoso, o al menos a mi así me ha parecido. Me pasó lo mismo con el tomo de Jackpot y algún otro en los que no aparece nada de Amazing.
    Entiendo que este tipo de cosas se meten en el tomo mensual, porque si no esto no lo compra ni Perry. En fin, yo también he picado.

  • Pues para mi la historia principal es intranscendente pero correcta.
    A destacar:
    – Por fin vemos a un guionista sacando partido de JJJ como alcalde.
    – El personaje de la compañera de piso de Peter (que ahora mismo no me acuerdo del nombre ¿Michele?) es tratado con más matices que de costumbre.
    – Buen uso de tramas paralelas y de personajes (momento impagable cuando la “famosilla” le tira los tejos a Spiderman).
    Lo negativo
    -La historia de las 3 chicas no es demasiado creible (no es verosimil todo ese boom mediático) y acaba siendo un tanto tonta.
    -Pat Olliffe es un dibujante demasiado cansino.
    De las historias cortas, me quedo con la idea de conectar un personaje nuevo ( la cooper) con uno antiguo (Gwen) para darle mas peso…

  • Prescindible. Fuera de Amazing, apenas se está publicando nada medianamente decente. La penúltima cabecera secundaria (la flamante “Web Of”) ha cerrado también. Y van…

  • ¿Que el guionista saca partido de Jonah como alcalde? No lo veo así. Sigue dando la paliza con algo tan poco creíble como el escuadrón antiarácnido y es un personaje demasiado histriónico: todo por la fama y contra Spidey. y de ahí no lo sacan.

  • “Sigue dando la paliza con algo tan poco creíble como el escuadrón antiarácnido y es un personaje demasiado histriónico: todo por la fama y contra Spidey. y de ahí no lo sacan.”
    Bueno, es el bueno de JJJ. No lo querríamos de otra manera…
    A ver, si que creo que le sacan partido como alcalde.
    Es cierto que es lo mismo de siempre pero cambiando un poco las cosas para que parezca (aunque sea un poquitín) nuevo.
    La gran diferencia aqui respecto a antes, es que como alcalde tiene recursos que antes no poseía, además de toda la c*ña respecto a la imagen y el poder.

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