Conspiración

Por Julián M. Clemente
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“Todo está conectado. Ese es el secreto. Todo está conectado”. Sus palabras todavía resuenan en tu mente. Cierras los ojos, y ahí está otra vez él. Inmenso, grande más allá de toda medida, grande hasta dejar pequeño a Kingpin, grande como nada que hubieras visto antes. Y fuerte. Fuerte para derribar edificios, fuerte para aplastarte como si fueras una araña auténtica. La mayor fuerza que haya conocido la tierra. La leyenda urbana que Ben Urich llevaba investigando sin que nadie en el Daily Bugle le creyera, hecha realidad. Pero lo que no puedes apartar de tu recuerdo son las palabras que dijo después de convertirse en un tipo normal, al menos todo lo normal que puede ser alguien que parece uno de esos paranoicos que están convencidos de haber sido secuestrados por los extraterrestres. “Todo está conectado”, repetía una y otra vez antes de que los militares trataran de llevárselo. ¿Todo?


Hasta ahora, no te habías parado a pensar demasiado en ello. Que una inmensa araña modificada genéticamente hubiera cambiado tu destino para siempre parecía el más fortuito de los sucesos. Pero luego apareció aquella monstruosidad en medio del Instituto. Y luego el tipo cargado como si fuera una central eléctrica. Y luego el tipo canijo de las garras partiéndose la cara con el bestia de uñas afiladas. La lista no parecía tener fin. Llegaste a pensar que tu vida es una especie de serie de televisión barata: cada día, un villano diferente; cada día, un invitado nuevo… ¡Incluso puedes ver un episodio sin necesidad de conocer los anteriores ni de seguir los siguientes! Muy divertido, ¿pero quién estaría dispuesto a seguir las andanzas de un tipo calificado de amenaza por el periódico más vendido de Nueva York? ¡Estás cosas nunca le pasan a Sarah Michelle Gellar!
Entonces, aparece alguien que te dice que todo está conectado. Que vale, puedes ver un capítulo suelto sin necesidad de haber visto los anteriores y sin necesidad de volver la semana que viene, a la misma hora y en el mismo canal, a por más, pero si sigues atentamente todo lo que ha ocurrido desde el episodio piloto, si apuntas en una libreta cada una de las pistas dejadas semana tras semana, tejerás una historia que convertirá tu teleserie en un programa de culto a la altura de Expediente X o C.S.I.
Bromas aparte, la posibilidad de que exista un vínculo entre lo que te ha ocurrido a ti y los tíos raros con los que te has ido encontrando a lo largo de estas semanas no te deja dormir tranquilo. Durante este tiempo, has conseguido ocultar a todos tu identidad secreta. Sólo Mary Jane sabe que eres Spider-Man. Pero… ¿qué ocurriría si alguien más lo supiera? ¿Qué pasaría si no fueras más que una marioneta manejada por fuerzas muy superiores a las tuyas? Son fuerzas capaces de convertir a un pobre diablo como el del otro día en una mole sin cerebro. Son fuerzas capaces de manipular hasta el más mínimo detalle de nuestras vidas. “Todo está conectado”, dijo él, y hoy te sientes un poco menos libre. Hoy te sientes una pieza de un inmenso puzzle.
Detalles a los que nunca habías prestado atención te mantienen en vilo. Vuelves la mirada a cada momento, esperando encontrarte a un tipo vestido de negro y con gafas de sol siguiéndote. Nunca hay nadie que tenga esa pinta cerca de ti, claro está, y seguramente tu sentido arácnido te advertiría en caso de que fuera peligroso, pero también ellos pueden haber aprendido a neutralizar tus poderes. ¿Y qué pasará si algún día tienes que plantarles cara?
Ellos. El que todo esté conectado tiene como consecuencia inmediata la existencia de… ELLOS. Los que mueven las fichas. Los que manipulan ocultos en las sombras. Ellos. ¿Era Norman Osborn uno de ellos u otra marioneta más de este inmenso entramado? ¿Y Kingpin? ¿Tendrá algo que ver J. Jonah Jameson o simplemente te odia porque el mundo le ha hecho así de encantador y cariñoso? ¿Qué pasa entonces con los mutantes? ¿Realmente son fruto de la evolución o hay mucho más de lo que cuentan en Internet? ¿Mucho más de lo que has visto con tus propios ojos? Diablos, si sigues así, acabarás dudando incluso de Mary Jane o de la tía May.
No sabes que está ocurriendo, pero por primera vez empiezas a comprender que sólo has visto la punta del iceberg. Es un mundo extraño. Y alguien trata de mantenerlo así.

Un comentario

  • Por alguna razón cuando se empezó a hablar acerca del momento en que a peter lo mordió la araña, y a tratar dicho evento como algo que no fue una casualidad me recordó a la saga “The Other” y todo el tema del origen mágico de los poderes de araña

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