Balanceando: el Spectacular Spider-Man de Paul Jenkins
Por David Hernando
El presente artículo se centra en Spectacular Spider-Man, la serie escrita por Paul Jenkins y dibujada, en su mayoría, por Humberto Ramos sólo en los veintidós primeros números a pesar de que el cierre de la colección tenga lugar en el #27. Esto es así porque el corpus principal de la etapa de Jenkins sucede en esos números y a partir del #23 tiene lugar la saga “Sins Remembered” a cargo de otro equipo creativo. El análisis de esta historia, junto al “Sins Past” de Amazing, lo podéis leer en esta otra entrada, porque hay ‘mucha tela que cortar’ al respecto. Así pues vaya este artículo en homenaje a la larga etapa que ha unido a Jenkins con nuestro arácnido favorito.
MISMO PERRO…
El cambio de Peter Parker a Spectacular Spider-Man fue algo más testimonial que otra cosa… o eso parecía a primera vista. Que Marvel cancelara la segunda colección estrella de Spider-Man y la sustituyera por otra con el mismo equipo creativo olía a movimiento comercial para aumentar las ventas gracias a un nuevo número uno. Sin embargo, el cambio era mucho más que un mero retoque superficial en la maquetación del título. Jenkins abordó la serie desde una perspectiva muy diferente de la que venía empleando en Peter Parker. En dicho cómic, Jenkins abordó a Spider-Man desde lo más profundo de su psique, enfrentándolo contra villanos (nuevos y viejos, pero sobre todo nuevos) que no representaran más peligro que el de mantener unida la integridad mental del personaje. Los enfrentamientos finales contra el Duende Verde, con Flash Thompson por en medio, así lo demostraban. Sin duda, la función del villano en todas las historias era la de hacer pensar (tanto a Peter como al lector) en la función que cumplía el héroe en toda la historia. No eran batallas superheroicas al uso, sino auténticas demostraciones de análisis de personaje. Una cosa quedaba clara: Spider-Man era el protagonista absoluto, como en teoría debería ser.
Con el paso a Spectacular, Jenkins cambió el enfoque y, acompañado por el dibujante Humberto Ramos, decidió que cada arco argumental presentaría a un villano clásico, como si hubiéramos vuelto a los viejos tiempos en los que Spider-Man se enfrentaba a un enemigo diferente cada pocos meses. El primer arco argumental (Spectacular #1-5) contó con la presencia de Veneno, una gran estrella dentro de la galería de villanos arácnidos que prometía más ventas aún. A pesar de semejante regusto a clásico, Jenkins optó por hacerlo de otra manera y no dejó escapar la oportunidad de analizar a Spider-Man en relación con Eddie Brock y la revelación, sorprendente e inesperada, de la enfermedad de Eddie dejaba paso a otro tipo de historia, alejada del clásico “bueno contra malo” pero que seguía las pautas del género a su vez. Veneno fue el más fácil, confiesa Ramos, porque en sí se parece mucho al original, sólo que más bestia, porque es así como siempre he percibido a este villano. Quería mostrarlo muy salvaje y descontrolado. Que él fuera el primer villano de Spectacular no fue casualidad y tampoco fue algo que decidiera yo sólo. Todos amamos y odiamos a Veneno por igual. En esos cinco primeros números fuimos testigos de varias peleas “Spider-Man/Veneno”, del desarrollo de las tramas secundarias ya abiertas hacia el final de Peter Parker (si no fuera por el cambio de título, en el fondo nadie notaría la diferencia) y la siempre inevitable colisión de los mundos de Peter y Spider-Man. En definitiva: un cómic Spider-Man de pies a cabeza que no sólo cumple con lo ‘estipulado’, con todo lo que debería tener una serie arácnida, sino que además invierte esfuerzo en mirar hacia delante y aportar todo el trasfondo y experimentación propia de esta época que vivimos en la que no sólo atraen buenas peleas, sino buenos desarrollos de personajes y profundidad en sus personalidades, algo que en definitiva no deja de ser lo que ya hacía Stan Lee a principios de los años sesenta, sólo que más ampliado.
Y todo esto a cargo de los mismos responsables de los últimos números de Peter Parker: el ya mencionado Paul Jenkins y el dibujante Humberto Ramos. Cuando Mark Buckingham y yo comenzamos nuestra andadura en el Peter Parker #20 no podía imaginar que me esperaban cinco años ligado al personaje, declara el guionista. Bucky estuvo impresionante en sus dibujos, es todo un caballero que comprende a la perfección la esencia de la narrativa. Sin él no habría durado ni unos meses. Después de la marcha de Bucky, tuve la enorme suerte de contar con Humberto Ramos. Las historias fueron variando en tono a medida que nos distanciábamos del enfoque inicial. Esto nos condujo a relanzar Spectacular Spider-Man, algo de lo que estoy muy orgulloso.
Después del estreno y la buena acogida de la colección, el segundo arco argumental (Spectacular #6-10) tenía que contar con la presencia de otro de los grandes para tomar el relevo de Veneno como némesis principal. Con el estreno de Spider-Man 2 a la vuelta de la esquina, la respuesta parecía obvia… Para mí, el Doctor Octopus es Ted Bundy, declara Jenkins. Es egoísta. Es un sociópata. Puedes entender la naturaleza del heroismo al explorar a todos estos villanos. El Doctor Octopus es tan inteligente como Peter, pero es un tipo que escogió el camino fácil. Como se ve, en la misma tónica habitual, el guionista utiliza a Octopus para hacer hincapié en la relación que éste mantiene con Spider-Man y, no sólo eso, sino que profundiza en el pasado de Otto Octavius. Durante estos cinco números presenciamos escenas bastante duras que tuvo que vivir un Otto niño y que, dada su condición un tanto especial ya desde crío, condicionaron su actitud ante la vida en general y ante Spider-Man en particular. Desde luego, la trama de estos números no pudo ser más atrayente. Octopus secuestra a un dirigente de un país islámico que está de visita en EE UU y sólo exige una cosa para su liberación: que Spider-Man se desenmascara en Times Square a una hora y día señalados. La maniobra a la que tiene que hacer frente Peter, sumado a las conversaciones que mantiene con Tía May y MAry Jane sobre qué debe hacer eleva esta historia por encima de la primera. Esto hace que Spevtacular no sólo mejore, sino que entre en competencia directa con Amazing en una pugna por ver quién hace la mejor serie de Spider-Man, algo que no pasaba desde hacía años por culpa de clones y demás farándula. El propio Ramos se hace eco de esto y declara: No creo que Amazing y Spectacular se hagan la competencia o que Spectacular siempre esté en segunda fila. Todos somos un equipo que intenta hacerlo lo mejor que puede. Quién es mejor es algo que han de decidir los lectores, no nosotros, porque todos trabajamos juntos por hacer grande a Spider-Man. Además, soy un fan de John Romita Jr así que... Aún así, los dos equipos no trabajamos juntos en el sentido literal, todos hacemos lo que queremos y eso es lo realmente bueno de este trabajo. Todos nos esforzamos por mostrar distintos puntos de vista de un mismo universo. Soy partidario de mantener libertad creativa para los equipos artísticos de cada serie, sin ataduras que nos obligue a seguir las tramas de los demás. Pero aún así, creo que todos formamos parte del mismo equipo, ¿o no? A pesar de no verlo como competencia, la verdad es que lo son. Ambas series están en el mercado y, por desgracia, Amazing le hace sombra a Spectacular. Y es ‘por desgracia’ porque ha habido algunos meses (como la saga de la familia mafiosa) que Amazing ha sido más bien floja y ha sido en Spectacular donde las historias de Spider-Man han estado mejor representadas.
Después de Octopus le tocó el turno a otro gran clásico: el Lagarto (Spectacular #11-13). Si bien el resultado es más flojo que la saga de Octopus, la historia es entretenida y siempre se agradecen las escenas Spider-Man/Dr. Connors, sobre todo si están bien escritas. Jenkins no sólo se queda ahí (como no podía ser menos), sino que ahonda tanto en el villano que hace una revelación con la que se cambia todo lo que uno creía saber sobre el Lagarto. Abre una teoría muy interesante que queda a la espera de que otros autores hagan uso de ella. Este arco argumental contó con los lápices del que iba a ser el nuevo dibujante regular: Damion Scott (Batgirl), pero DC lo contrató en exclusiva para que se hiciera cargo de la reciente etapa de Bill Willingham (Fábulas) en Robin, con lo que Marvel buscó como pudo alguna solución, aunque no la buscó para el número siguiente porque el Spectacular #14 fue una historia autoconclusiva pintada por Paolo Rivera, en la que el villano es Morbius, aunque esta vez el malo y su enfrentamiento con el héroe sí que son circunstancias triviales. La historia de verdad relata la vida de un hombre tetrapléjico que siempre acude a la azotea de su edificio para admirar la ciudad de Nueva York. De esa forma es testigo de los paseos en telaraña de Spider-Man y un buen día… Morbius y Spider-Man no aterrizan en la azotea de enfrente, sino en la suya. Y no digo más porque merece la pena leerla.
VENGADORES DESUNIDOS
La colección iba viento en popa y fue justo en ese momento cuando Marvel se metió en medio y la incluyó en el crossover de 2004: “Avengers Disassembled”. Dicha implicación tuvo lugar en los Spectacular #15-20 y la verdad, salvo por la aparición especial del Capitán América, no hay ni un solo motivo para meter a Spectacular en el crossover. A pesar de que no haya relación alguna entre los Vengadores y spider-Man durante estos números, el tipo de historias sí que se ve afectado y Jenkins tiene que alejarse de la recuperación paulatina de villanos que llevaba haciendo desde el principio para escribir como buenamente pudiera todo lo que Marvel quería que escribiera, como una mutación kafkiana de Peter en una araña gigante que ríase uno de la que sufrió Gregorio Samsa. Cinco números para explicar un cambio en los poderes de Spider-Man. Encima un cambio de lo más estúpido, siempre siguiendo la ley no escrita de que hay que seguir a rajatabla todo lo que hagan las películas. Como adaptación recíproca resulta curiosa (el cine adapta el cómic y el cómic hace lo propio con el cine) pero en cuanto a las historias y al personaje en sí… es algo innecesario. Estos cinco números son los más flojos de toda la colección, con dibujos de Michael Ryan, quien cumple pero tampoco deslumbra, y de Humberto Ramos, quien regresa por un breve espacio de tiempo. Cinco números inflados y destinados para el olvido por su nula interacción con el resto del universo arácnido. Jenkins lo intenta, no en vano cuela alguna escena de Peter y Mary Jane o del resto de vecinos de ambos, pero en medio de una historia en la que Peter no pinta nada, esas escenas quedan forzadas. Es de suponer que la inclusión de Spectacular en “Vengadores Desunidos” era más con vistas a la nueva alineación de Los Vengadores que a otra cosa…
Tras la debacle llegan dos números autoconclusivos a modo de descanso. El primero de ellos (Spectacular #21) deja ver la bis cómica de Jenkins con una reunión superheroica formada por Los 4 Fantásticos, la Gata Negra, Ángel y Spider-Man. ¿Su objetivo? Jugar a las cartas. El humor impregna todas las páginas, sobre todo con la aparición, hacia el final, de un villano clásico de Peter. El #22 sorprende a propios y extraños. En sólo veintidós páginas, Jenkins retrata mejor que nadie a uno de los enemigos más lamentables del trepamuros: Gusano de la Mente. Este relato, que muestra al villano como un ‘sin hogar’ llega directamente a las entrañas de Peter y le hace dudar sobre su efectividad como héroe. Las conversaciones que mantiene con May y Mary Jane son las mejores de toda la serie. Y su final, tan inevitable como cabía esperar, es un puñetazo en el estómago. Ambos números están dibujados por Talent Caldwell y cumple de sobras, con un estilo cercano al de Humberto Ramos pero menos abstracto y con más contundencia y forma en los personajes.
El Spectacular #22 representa el último número regular de Jenkins. Del #23 al 26, como ya se ha explicado justo al inicio de este artículo, Sam Barnes cuenta la historia “Sins Remembered”, continuación del “Sins Past” de Straczynski que se analizará en otra ocasión. Jenkins volverá en el #27 (y acompañado de Mark Buckingham) para dar carpetazo y cierre a estos cinco años. Su trabajo ha sido muy infravalorado pero es de esperar que con el tiempo adquiera la relevancia que se merece de verdad. El propio autor, al echar la vista atrás, no puede menos que impresionarse por haber dejado huella en un icono como Spider-Man: Algunas cosas son demasiado buenas para ser verdad. Escribir una serie mensual de Spider-Man es una de ellas. Durante los últimos cuatro o cinco años he tenido una experiencia inolvidable como escritor de Spider-Man. He tenido la oportunidad de trabajar con grandes dibujantes y he escrito sobre un personaje que me encanta. Cincuenta y seis números… no está nada mal. Aunque, claro está, contamos con mucha ayuda por el camino. Wayne Faucher ha sido un entintador brillante todos estos años. Muchos coloristas, dibujantes invitados, rotulistas y editores han ido y venido. Me gustaría dar las gracias a John Miesegaes, Axel Alonso, Bill Jemas, Joe Quesada y otros por ayudarnos mes a mes a salir adelante. Un agradecimiento especial va para Ralph Macchio por ser el primero en dejarme probar suerte con Spider-Man. Y a Tom Breevort también por servirme de guía y rectificar los errores de continuidad que solía cometer uno tras otro.
Por desgracia, prosigue el guionista, he sufrido seis intervenciones quirúrgicas en la rodilla y el tobillo durante los últimos cuatro años y una de ellas me causó una infección… No os preocupéis, mi salud está bien pero creo que necesito un tiempo para reponerme. Aunque todas las cosas tienen que llegar a su fin, esto no lo es para mí. Estoy involucrado en varios proyectos y no puedo deciros cuanta energía me aportan. Un par de ellos tienen que ver con Marvel y espero dejaros alucinados durante los próximos años con las historias que tengo planeadas. A su vez, trabajo en varios videojuegos, he dirigido por primera vez hace poco y tengo muchas ganas de llevar adelante a mi compañía productora, Good Cop/Bad Cop. Así que no perdáis de vista el próximo vídeo musical de “Scum of the Earth”, próximamente en cualquier canal. Y, lo más importante de todo, muchas gracias a todos los fans que han estado a mi lado durante los últimos años, leyendo todas mis historias de Spider-Man. Os agradezco todos los comentarios positivos que me habéis hecho llegar en convenciones o por e-mail. Y sobre todo gracias por comprar mi cómic mes a mes. Espero que os hayamos dejado alguna que otra historia para el recuerdo. Nos vemos en los cómics".
Artículo publicado originalmente en Dolmen 110
Con el paso a Spectacular, Jenkins cambió el enfoque y, acompañado por el dibujante Humberto Ramos, decidió que cada arco argumental presentaría a un villano clásico, como si hubiéramos vuelto a los viejos tiempos en los que Spider-Man se enfrentaba a un enemigo diferente cada pocos meses. El primer arco argumental (Spectacular #1-5) contó con la presencia de Veneno, una gran estrella dentro de la galería de villanos arácnidos que prometía más ventas aún. A pesar de semejante regusto a clásico, Jenkins optó por hacerlo de otra manera y no dejó escapar la oportunidad de analizar a Spider-Man en relación con Eddie Brock y la revelación, sorprendente e inesperada, de la enfermedad de Eddie dejaba paso a otro tipo de historia, alejada del clásico “bueno contra malo” pero que seguía las pautas del género a su vez. Veneno fue el más fácil, confiesa Ramos, porque en sí se parece mucho al original, sólo que más bestia, porque es así como siempre he percibido a este villano. Quería mostrarlo muy salvaje y descontrolado. Que él fuera el primer villano de Spectacular no fue casualidad y tampoco fue algo que decidiera yo sólo. Todos amamos y odiamos a Veneno por igual. En esos cinco primeros números fuimos testigos de varias peleas “Spider-Man/Veneno”, del desarrollo de las tramas secundarias ya abiertas hacia el final de Peter Parker (si no fuera por el cambio de título, en el fondo nadie notaría la diferencia) y la siempre inevitable colisión de los mundos de Peter y Spider-Man. En definitiva: un cómic Spider-Man de pies a cabeza que no sólo cumple con lo ‘estipulado’, con todo lo que debería tener una serie arácnida, sino que además invierte esfuerzo en mirar hacia delante y aportar todo el trasfondo y experimentación propia de esta época que vivimos en la que no sólo atraen buenas peleas, sino buenos desarrollos de personajes y profundidad en sus personalidades, algo que en definitiva no deja de ser lo que ya hacía Stan Lee a principios de los años sesenta, sólo que más ampliado.
Después de Octopus le tocó el turno a otro gran clásico: el Lagarto (Spectacular #11-13). Si bien el resultado es más flojo que la saga de Octopus, la historia es entretenida y siempre se agradecen las escenas Spider-Man/Dr. Connors, sobre todo si están bien escritas. Jenkins no sólo se queda ahí (como no podía ser menos), sino que ahonda tanto en el villano que hace una revelación con la que se cambia todo lo que uno creía saber sobre el Lagarto. Abre una teoría muy interesante que queda a la espera de que otros autores hagan uso de ella. Este arco argumental contó con los lápices del que iba a ser el nuevo dibujante regular: Damion Scott (Batgirl), pero DC lo contrató en exclusiva para que se hiciera cargo de la reciente etapa de Bill Willingham (Fábulas) en Robin, con lo que Marvel buscó como pudo alguna solución, aunque no la buscó para el número siguiente porque el Spectacular #14 fue una historia autoconclusiva pintada por Paolo Rivera, en la que el villano es Morbius, aunque esta vez el malo y su enfrentamiento con el héroe sí que son circunstancias triviales. La historia de verdad relata la vida de un hombre tetrapléjico que siempre acude a la azotea de su edificio para admirar la ciudad de Nueva York. De esa forma es testigo de los paseos en telaraña de Spider-Man y un buen día… Morbius y Spider-Man no aterrizan en la azotea de enfrente, sino en la suya. Y no digo más porque merece la pena leerla.
VENGADORES DESUNIDOS
La colección iba viento en popa y fue justo en ese momento cuando Marvel se metió en medio y la incluyó en el crossover de 2004: “Avengers Disassembled”. Dicha implicación tuvo lugar en los Spectacular #15-20 y la verdad, salvo por la aparición especial del Capitán América, no hay ni un solo motivo para meter a Spectacular en el crossover. A pesar de que no haya relación alguna entre los Vengadores y spider-Man durante estos números, el tipo de historias sí que se ve afectado y Jenkins tiene que alejarse de la recuperación paulatina de villanos que llevaba haciendo desde el principio para escribir como buenamente pudiera todo lo que Marvel quería que escribiera, como una mutación kafkiana de Peter en una araña gigante que ríase uno de la que sufrió Gregorio Samsa. Cinco números para explicar un cambio en los poderes de Spider-Man. Encima un cambio de lo más estúpido, siempre siguiendo la ley no escrita de que hay que seguir a rajatabla todo lo que hagan las películas. Como adaptación recíproca resulta curiosa (el cine adapta el cómic y el cómic hace lo propio con el cine) pero en cuanto a las historias y al personaje en sí… es algo innecesario. Estos cinco números son los más flojos de toda la colección, con dibujos de Michael Ryan, quien cumple pero tampoco deslumbra, y de Humberto Ramos, quien regresa por un breve espacio de tiempo. Cinco números inflados y destinados para el olvido por su nula interacción con el resto del universo arácnido. Jenkins lo intenta, no en vano cuela alguna escena de Peter y Mary Jane o del resto de vecinos de ambos, pero en medio de una historia en la que Peter no pinta nada, esas escenas quedan forzadas. Es de suponer que la inclusión de Spectacular en “Vengadores Desunidos” era más con vistas a la nueva alineación de Los Vengadores que a otra cosa…
Tras la debacle llegan dos números autoconclusivos a modo de descanso. El primero de ellos (Spectacular #21) deja ver la bis cómica de Jenkins con una reunión superheroica formada por Los 4 Fantásticos, la Gata Negra, Ángel y Spider-Man. ¿Su objetivo? Jugar a las cartas. El humor impregna todas las páginas, sobre todo con la aparición, hacia el final, de un villano clásico de Peter. El #22 sorprende a propios y extraños. En sólo veintidós páginas, Jenkins retrata mejor que nadie a uno de los enemigos más lamentables del trepamuros: Gusano de la Mente. Este relato, que muestra al villano como un ‘sin hogar’ llega directamente a las entrañas de Peter y le hace dudar sobre su efectividad como héroe. Las conversaciones que mantiene con May y Mary Jane son las mejores de toda la serie. Y su final, tan inevitable como cabía esperar, es un puñetazo en el estómago. Ambos números están dibujados por Talent Caldwell y cumple de sobras, con un estilo cercano al de Humberto Ramos pero menos abstracto y con más contundencia y forma en los personajes.
El Spectacular #22 representa el último número regular de Jenkins. Del #23 al 26, como ya se ha explicado justo al inicio de este artículo, Sam Barnes cuenta la historia “Sins Remembered”, continuación del “Sins Past” de Straczynski que se analizará en otra ocasión. Jenkins volverá en el #27 (y acompañado de Mark Buckingham) para dar carpetazo y cierre a estos cinco años. Su trabajo ha sido muy infravalorado pero es de esperar que con el tiempo adquiera la relevancia que se merece de verdad. El propio autor, al echar la vista atrás, no puede menos que impresionarse por haber dejado huella en un icono como Spider-Man: Algunas cosas son demasiado buenas para ser verdad. Escribir una serie mensual de Spider-Man es una de ellas. Durante los últimos cuatro o cinco años he tenido una experiencia inolvidable como escritor de Spider-Man. He tenido la oportunidad de trabajar con grandes dibujantes y he escrito sobre un personaje que me encanta. Cincuenta y seis números… no está nada mal. Aunque, claro está, contamos con mucha ayuda por el camino. Wayne Faucher ha sido un entintador brillante todos estos años. Muchos coloristas, dibujantes invitados, rotulistas y editores han ido y venido. Me gustaría dar las gracias a John Miesegaes, Axel Alonso, Bill Jemas, Joe Quesada y otros por ayudarnos mes a mes a salir adelante. Un agradecimiento especial va para Ralph Macchio por ser el primero en dejarme probar suerte con Spider-Man. Y a Tom Breevort también por servirme de guía y rectificar los errores de continuidad que solía cometer uno tras otro.
Por desgracia, prosigue el guionista, he sufrido seis intervenciones quirúrgicas en la rodilla y el tobillo durante los últimos cuatro años y una de ellas me causó una infección… No os preocupéis, mi salud está bien pero creo que necesito un tiempo para reponerme. Aunque todas las cosas tienen que llegar a su fin, esto no lo es para mí. Estoy involucrado en varios proyectos y no puedo deciros cuanta energía me aportan. Un par de ellos tienen que ver con Marvel y espero dejaros alucinados durante los próximos años con las historias que tengo planeadas. A su vez, trabajo en varios videojuegos, he dirigido por primera vez hace poco y tengo muchas ganas de llevar adelante a mi compañía productora, Good Cop/Bad Cop. Así que no perdáis de vista el próximo vídeo musical de “Scum of the Earth”, próximamente en cualquier canal. Y, lo más importante de todo, muchas gracias a todos los fans que han estado a mi lado durante los últimos años, leyendo todas mis historias de Spider-Man. Os agradezco todos los comentarios positivos que me habéis hecho llegar en convenciones o por e-mail. Y sobre todo gracias por comprar mi cómic mes a mes. Espero que os hayamos dejado alguna que otra historia para el recuerdo. Nos vemos en los cómics".
Artículo publicado originalmente en Dolmen 110
















Comentarios
el Spiderman de Jenkins es muy malo. Malo, malo, malo, malo, malo, malo, malo hasta decir basta.
Auténticamente vomitivo. Una verdadera y lamentable basura. Lástima de árboles talados para imprimir esa mierda hedionda y maloliente. Para eso, que hubieran fabricado directamente papel del culo.
Posted by: homie | 1 de Abril 2006 a las 10:09 AM
Pues a mí me pareció de lo más digno. Un soplo de aire fresco en la etapa de Howard Mackie, que sí es todo lo que dice homie.
Posted by: Julián M. Clemente | 1 de Abril 2006 a las 10:51 AM
bueno, vamos a matizar un poco mi opinión, que he sido tan bruto que podía parecer o una coña o bien un exabrupto
Es cierto que en principio pareció una mejora con respecto a Mackie, pero si el baremo para determinar si una etapa de Spidey es buena es compararla con lo de Mackie, apaga y vámonos. Al lado de Mackie, cualquier cosa parecería buena, así que no me vale la comparación. El Spectacular de Jenkins no es que no aguante la comparación con el Amazing de Stern/Romita, es que no la aguanta con el Spectacular de David/Buckler, el Marvel Team-Up de DeMatteis/Gammill o incluso con los Spectacular-Web Of de Conway/Buscema/Saviuk.
Para empezar, es que en Spectacular de Jenkins no pasaba nada. Y no me refiero a que sus tebeos sufran de narrativa descomprimida como los de Rucka en Lobezno. Me refiero a que eran completamente intrascendentes. A lo mejor es que Jenkins sabía que era el segundo plato después de JMS, pero lo que hacía no era importante para el personaje. Historias como las del periodista que creía que Jameson es Spiderman, las del niño negro admirador de Spiderman, el enfrentamiento ese en la nieve con el Buitre, esa saga en la que se enfrenta al Dr. Octopus y al capullo ese del que no me acuerdo ni de su nombre... son auténticamente intrascendentes y anodinas. Bueno, y cuando le da por hacer cosas trascendentes es casi peor, porque lo de dejar paralítico a Flash es una auténtica cagada (vale ya de desgracias personales para los allegados de Peter, que hace mucho tiempo que rebasaron el límite de cualquier posible credibilidad). O lo de darle lanzarredes orgánicos a Spidey totalmente a rebufo de la película (vamos, como cuando Nicieza le dio a Mística el aspecto de la película de X-Men). Caso aparte son algunas ideas estrafalarias en las que no sé si no ahondó porque pensó que no funcionaban, porque no sabía qué hacer con ellas, o porque lo que importa es lo que haga JMS (en concreto me refiero a lo de meter a Peter Parker a humorista del Club de la Comedia... ¿sabe alguien si esto tenía un propósito? ¿si fue una anécdota?)
Además, es que hay historias en las que no sabes a dónde quiere llegar. La saga dibujada por Humberto Ramos en la que se enfrenta al Duende Verde es un epítome de todo esto ¿alguien puede extraer un propósito de esta saga? Dios, que cosa tan absurda. Esta historia es el ejemplo más evidente de por qué Norman Osborn nunca debería haber vuelto a la vida. Norman deja paralítico a Flash, se pegan un par de palizas entre Peter y él, y al final todo como al principio. Pos vale, pos me alegro...
Otro gran defecto de Jenkins es que es sensiblero hasta más no poder. Sus historias retrospectivas del tío Ben son dignas del peor Steven Spielberg y de los telefilmes más cutre-lacrimógenos de Antena 3 o de Localia. Por favor, si es que acaba uno cogiéndole manía al pobre tío Ben. Ojalá hubiera podido poner en práctica Roger Stern su idea de que el tío Ben era un perista al que el ladrón mató por desacuerdos en el reparto del robo. Eso le hubiera dado más carácter al personaje.
Esto me lleva a otro defecto de Jenkins, que es su nulo tratamiento de los secundarios. Mary Jane oscila entre lo gilipollas y lo ridículo (así que tu marido comienza a transformarse en un monstruo y tú solo te reocupas de que siga manteniendo las relaciones sociales con disfraces ridículos, pues muy bien). Jameson es una parodia del peor Jameson de Stan Lee. La tía May también es una parodia de la peor tía May de Stan Lee (de hecho, siguió manteniéndole durante un tiempo el moño cuando JMS ya estaba revelándole la identidad secreta de Spiderman). Y los villanos tampoco salen muy bien parados, siento decirlo.
En fin, que voy a cortar ya porque tengo tendencia a enrollarme más de la cuenta y, al fin y al cabo, me gustaría que alguien pudiera leer este ladrillo y darme su opinión.
Posted by: homie | 1 de Abril 2006 a las 12:03 PM
pues tienes razon Paul Jenkins,es malo,malo,malo, lo kpasa esk cuando aparecio, spiderman estaba fatal, y claro de la mierda sobresalia este guionista. Ademas odio como a echo la psiquis del dr.octopus y peor aun, el traje del duende verde nuevo esta bien en su etapa pero lo peor esque se a convertido en el oficial, y aora cada vez kaparece el duende verde aparece ese estupido traje, dios de verde esque es muy malo
Posted by: Anonymous | 1 de Abril 2006 a las 03:13 PM
Subscribo todo lo que has escrito Homie, añadiría también los horribles dibujos de Ramos que hacían las historias aún más monstruosas, y que a Jenkins la continuidad se la sudaba; ahí está la historia del Lagarto.
Tampoco sé si historias como la de los lanzarredes orgánicos han tenido alguna repercusión y es algo establecido, porque no he visto ninguna referencia a ellos en las otras series ni siquiera en el final de Spectacular.Por cierto que lo de convertir a Peter en Araña gigante ya se ha hecho algunas veces como en la saga de Marvel Fanfare de la Tierra Salvaje.
Posted by: Stepy | 1 de Abril 2006 a las 04:36 PM
Pienso como homie_aunque no tan radical como en su primer post_.Creo que Jenkins fue un soplo de aire fresco,o al menos era entretenido,cuando compartia el tomo con la etapa Mackie,pero cuando llegó JMS la cosa cayó en picado. Creo que los peor parados durante su etapa han sido los secundarios,que en ningun momento ha sabido tratar ni reflejar. Tambien pienso que la continuidad y él no se llevan muy bien,pero no voy a criticar eso,puesto que hasta el amigo JMS se la ha pasado por el forro.Y Ramos es aun peor que Jenkins!!!Saludos.
Posted by: Jose Alvaro | 1 de Abril 2006 a las 09:28 PM
Pues yo voy a llevar la contraria y voy a apoyat al Spectacular de Jenkins.
Las dos primeras sagas me parecen muy buenas, muy divertidas y muy espectaculares graficamente.
La saga del Lagarto, no pasa de entrtenida, pero se deja leer y no está del todo mal.
El número de Paolo Rivera es estupendo, muy emotivo, y con una escena hacia el final que vale realmente la pena.
Donde si me parece que la caga es en la de Vengadores Desunidos, una de las historias más aburridas que he leído en mucho tiempo.
Pero esto, en mi opinión, queda compensado por los dos últimos números, sobre todo el 22, que me gustaron mucho.
Todo esto, EMMO, por supuesto.
Posted by: Doc Samson | 1 de Abril 2006 a las 10:17 PM
A Jenkins me lo leía como segundo plato, poquita cosa para rellenar después de JMS y Romita Jr,........daba hasta algo de pereza. y Ramos bastante cargante, no creo que su estilo pegase con el personaje. Buckingham, a pesar de la falta de espectacularidad, era más adecuado.
Y jo, la infancia de Octopus, otro niño traumatizado más, ....¿es que no hay ningún villano por vocación?, ¿porque le guste serlo?, ¿porque sea un jeta?. A este paso, el Dr Muerte es una victima del racismo que sufrió en su infancia contra los gitanos.........
La sensación que me queda es que muchos nos compramos Spiderman aunque los tebeos nos parezcan una mierda
Posted by: Pablo | 2 de Abril 2006 a las 01:53 AM
Y si Ramos es malo el Buckingham es aun peor. Lo siento pero no me gusta la exageración del primero ni el supuesto clasicismo o realismo del segundo. Buckingham es malo, punto. Saludos.
Posted by: Jose Alvaro | 2 de Abril 2006 a las 12:12 PM
Con respecto a lo ultimo que dice Pablo tampoco es eso.Creo que aqui tiene mucho que ver el factor coleccionismo y el cariño hacia un personaje en concreto, de ahi que compremos las series de Spider-Man aunque a veces su nivel de calidad tenga altibajos.Porque seguro que todos tenemos la Saga del Clon y el resto de la etapa Mackie, ejemplo perfecto de lo peor del personaje.Seguro que muchos seguidores de los 4 Fantasticos tienen la etapa de Claremont,la que,para mi,es la peor del grupo.¿Por qué?Porque son seguidores de los 4F,y ya está. ¿Que luego no nos gusta? Pues a criticarla con tus colegas aficionados, que te lo pasas pipa. Saludos.
Posted by: Jose Alvaro | 2 de Abril 2006 a las 12:22 PM
Pues a mi Jenkins me gusto bastante en Spectacular,con 2 buenas etapas, una regular, otra una autentica mierda, y 2 ultimas historias bastantes buenas, a espera de leer su despedida,aportaba un punto de vista diferente de Spiderman y por lo menos era agradable de leer, que es que el crossovers este con sins past me lei el primer numero y uffff, todavia estoy cogiendo fuerzas para leerme lo demas,ademas para que nos metan al Hudlind del que todo el mudo echa pestes de su etapa prefiero 10 veces a Jenkins no me importaria que volviera. Peter David,Stracinsky y Jenkins sería un tandem de los mejorcito que haya tenido Spiderman ultimamente(aunque pondria a empollar continuidad a estos dos ultimos :S).
Posted by: keitaro | 3 de Abril 2006 a las 11:41 AM
bueno, para mi su etapa ha sido muy irregular, la primera saga con fusion me gusto, gusano mental, morbius, los primero episodios, los mimos, etc...
pero otros son bastante infumables ("vengadores desunidos, Lagarto, etc...)
Y uno de los males generalizados: me paso la continuidad por la piedra.
conclusion ni frio ni caliente.
A nivel grafico: Buckiham muy soso y Ramos muy salado. no tengo termino medio
Posted by: mysterio | 3 de Abril 2006 a las 05:10 PM
pues la verdad esta super esta pagina. felisitaciones a las personas que le dan vida a este personaje del comic como puede ser el hombre araña y todas sus aventuras.espero que no se rindan y sigan creando mas situaciones y/o aventuras a este personaje que esta rre chido
Posted by: yair | 7 de Febrero 2007 a las 05:03 PM